Disclaimer: Los personajes y lugares que reconozcan son propiedad de Jane Austen y sus descendientes.
La canción de hoy es un clásico de los noventa, un himno a la juventud de esa época: Smells Like Teen Spirit de Nirvana. Una de mis canciones preferidas de todos los tiempos y que me gusta cantar y chillar cuando estoy sola.
En fin, ¡a leer se ha dicho!
Apesta a espíritu adolescente
—¡Vengan! —susurró el joven Warrington mientras les señalaba a sus compañeros que no había moros en la costa.
Entre risas y comentarios emocionados, cinco muchachos cruzaron el patio trasero de la Academia Marlowe para jóvenes. Era primera vez que rompían las normas del colegio tan descaradamente, pero su banda preferida estaba en la ciudad más cercana y no iban a perdérsela por ningún motivo. Aunque se arriesgaran a ser atrapados con las manos en la masa, esa experiencia valía la pena.
Fitzwilliam Darcy miró el cielo estrellado que les cubría y sonrió. Decididamente esa sería la mejor noche de su vida y hubiera querido que Verónica estuviera con él. Pero ella estudiaba en una academia de señoritas que quedaba prácticamente al otro lado del país. Darcy lamentaba no poder ver a su novia durante tantos meses y las llamadas y correos con los que se obsequiaban diariamente no le parecían suficientes.
—¿No estás emocionado? —el único chico que no era de del onceavo año se acercó a él. Se trataba de un muchacho pelirrojo que destacaba por ser un dibujante prodigioso y por tener un contacto que le facilitaba identificaciones falsas. Sólo por eso los chicos mayores habían accedido a llevar a Charles Bingley, de trece años, con ellos.
—Supongo que sí —murmuró Darcy a su vez —. ¿Crees que tengamos algún problema para entrar?
—No, para nada —musitó el chico Bingley con una sonrisa traviesa, aunque Darcy pudo notar que había dudado un poco antes de decir nada. Por el bien del chico, esperaba de todo corazón que pudieran entrar al dichoso club.
El pub se ubicaba cerca del límite de la ciudad y los jóvenes llegaron ahí en cosa de minutos. Si todo resultaba bien, podrían volver al colegio antes del amanecer y sin ser capturados. Eso sí sería una hazaña de leyenda.
Tras soportar una larga fila de gente, en su mayoría universitarios que los miraban con las narices fruncidas. Por supuesto que ninguno de ellos parecía mayor de edad, pero sus identificaciones decían otra cosa. Sufrieron un instante de angustia mientras el gigantesco portero revisaba sus documentos, pero él no hizo ningún comentario y les permitió entrar.
Ellos se sintieron en la gloria.
El club no era demasiado grande y la banda, aunque poco conocida, había logrado congregar a un gran público que se agolpaba en el pequeño local, haciendo mucho ruido. Los cinco chicos lograron meterse entre la multitud hasta llegar cerca del escenario. El lugar perfecto para admirar a sus ídolos.
—¡Y ahora, damas y cosas peludas, Mowing Youth(1)!
El público enloqueció al oír el nombre de la banda, mientras cuatro tipos de pelo largo se acomodaron sobre el escenario y comenzaron con su música. Cuando Darcy escuchó el sonido que provenía de la guitarra principal, sintió que estaba en el paraíso. Aunque el paraíso en que estaba apestaba a sudor y a alcohol; se respiraba el espíritu de la juventud.
Darcy hubiera dado todas sus posesiones (con excepción de su guitarra), para poder hacer llorar y gemir a su instrumento como lo hacía el guitarrista principal. El tipo era un dios de la música y Darcy quería ser como él.
-o-
Aún excitados por el show de esa noche, los cinco muchachos treparon por segunda vez la verja del colegio y se dirigieron a la puerta trasera que habían dejado abierta para su regreso. Intentando hacer el menor ruido posible, se dirigieron a sus dormitorios respectivos. Sin embargo, no alcanzaron a llegar ahí porque la luz del pasillo se encendió y la desagradable voz del profesor de matemáticas reverberó en el silencio.
—¿Qué están haciendo aquí a estas horas?
Mierda, los habían pillado. Pero eso no quitaba que acababan de vivir una de las noches más emocionantes de su vida.
(1) Siguiendo con mis ñoñeces habituales, el nombre de la banda está basado en un poema de D.H Lawrence: A Youth Mowing (que se traduciría como "un joven segando"). Para esto, me inspiré en The Doors, quienes tomaron su nombre de un poema de William Blake (y de un libro de Aldous Huxley).
Tengo que confesar que en un principio no me convencía mucho poner a Darcy rompiendo las reglas; no olvidemos que una de sus características principales es su rectitud y buen comportamientos. Por otra parte, quizás en su juventud hizo alguna tontería: algo así no te hace malo o bueno, sino que son cosas de la edad y ya. Además, acá vemos el comienzo de la amistad de Darcy y Bingley, otro de los pilares importantes en la vida de Darcy del siglo XXI que me imagino.
Y ahora, tengo un pequeño anuncio: orginalmente esta historia consiste de diez viñetas, de las cuales tengo preparadas y pensadas nueve. ¿A qué viene todo esto? A que en este fic haré un regalito a un lector o lectora escogido al azar (o con algún medio random que me inventaré, ya se verá): la posibilidad de elegir la canción para el último capítulo. Sin embargo, para eso hay un sólo requisito: la banda que elijan debe haber empezado su actividad entre los años 60's y 80's (que esto es rock clásico). ¿Qué les parece esa idea?
En fin, ¡hasta la próxima!
Muselina
