Disclaimer: Los personajes y lugares que reconozcan son propiedad de Jane Austen y sus descendientes.
¡Ya queda poco! La canción de hoy es "Here we go again" de Whitesnake. Una canción bonita que habla sobre levantarse a pesar de los miedos y seguir adelante (o al menos eso me dice a mí). Es una de mis canciones favoritas y la canto a todo volumen cuando estoy sola.
Aquí vamos de nuevo
—¿Sí sabes que has perdido seis años de tu vida aquí, no?
La pregunta de Bingley obligó a Darcy a levantar la cabeza de sus libracos de leyes. Durante los últimos seis años había estado estudiando leyes (1), como un buen heredero de la familia Darcy. Y una y otra vez, durante esos seis años, se había hecho la misma pregunta. ¿Estaba perdiendo el tiempo? Las leyes no lo apasionaban como la música lo había hecho tiempo atrás, pero tampoco podía volver a ella. La música había cerrado la puerta en su cara.
—Estaría perdiendo mi tiempo en cualquier parte, Charles —contestó con un gruñido —. Sabes que ya no puedo componer.
Bingley rodó los ojos. Durante los últimos años había escuchado esas mismas palabras una y otra vez, en cualquiera de sus variaciones. Ya estaba aburrido de ver cómo su amigo seguía auto compadeciéndose y lamiéndose las heridas como un animal. Lo que le faltaba a Darcy eran agallas y deseos de avanzar.
—Claro que no puedes componer así —declaró, señalando el pesado código civil que Darcy sostenía entre sus manos y a las paredes grises de la habitación —. No tienes nada que te inspire, nada que te muestre algo más de la vida que las leyes y artículos del código penal. Nadie puede escribir una canción inmortal así.
El otro joven lo miró con una ceja levantada. Desde que Bingley había terminado sus estudios de Arte, había estado intentando que su amigo retomara su antigua pasión. Sin embargo, no contestó a la mirada inquisitiva de su amigo y se limitó a caminar alrededor de la pieza de su amigo examinando los libros.
—Te estás muriendo por decirme lo que sea que viniste a comentarme, Charles —Darcy cerró el código civil y miró a su amigo, quien se había sentado despreocupadamente sobre su cama —. Vamos, no esperarás que crea que viniste a Oxford sólo a decirme que estoy perdiendo el tiempo. Eso podías habérmelo dicho por teléfono.
El otro joven sonrió. Los dos se conocían demasiado bien; algo esperable después de tantos años de amistad.
—Tengo una propuesta que hacerte —empezó. Darcy levantó las cejas para invitarlo a seguir —. ¿Has oído que Liverpool se ha convertido en un lugar de lo más interesante para jóvenes artistas?
—Yo no soy un "joven artista" —señaló Darcy.
—Espera un poco, hombre. A lo que iba: estaba pensando en conseguir trabajo allá. Hay una revista literaria que está buscando ilustradores. Y si ellos no me dan trabajo, alguien más lo hará.
—¿Y qué pinto yo en todo eso?
—Te iba a pedir que fueras conmigo. ¿Quién sabe? Quizás después de todo este tiempo puedas encontrar a tu musa y sólo haya sido cosa de estar en el ambiente correcto en el momento correcto.
Darcy juntó las manos y apoyó la frente en ellas. No podía negar que su amigo había tocado un punto débil en él: no le gustaban las leyes. Cada día, durante los últimos años había tenido que estudiar algo que no le importaba ni un comino.
Bingley le estaba sugiriendo que volviera a lo que le apasionaba; a lo que había sido su vida por tantos años. ¿Se atrevería a dejar Oxford así como así?
—Espera, ¿estás diciendo que deje mis estudios por segunda vez?
—Bueno, diría que la segunda es más fácil que la primera, ¿no crees? —respondió Bingley encogiéndose de hombros.
Darcy no pudo evitar esbozar una sonrisa ante el comentario burlón de su amigo. Ciertamente tenía un punto. Vio como su amigo se echaba de espaldas sobre la cama, como si le estuviera dando un espacio para pensar.
La propuesta era interesante. Darcy sentía como la idea de abandonar todo e ir a vivir a Liverpool se anidaba en su cerebro y empezaba a echar raíces. La música era lo que más amaba en la vida y ahora le estaban dando una oportunidad de volver a ella. Quizás Bingley tenía razón y todo era cuestión de ambiente.
—¿Y cómo pretendes que me gane la vida? Puede que papá no me mate por abandonar Oxford, pero seguro que no me dará dinero —dijo luego de unos minutos de silencio.
—Puedes buscar un trabajo en un bar o algo así. Aunque no puedas escribir una canción, puedes tocar algo que otro haya escrito.
El otro joven se encogió de hombros. La idea de Charles le parecía cada vez más inteligente, no era una mala idea dentro de todo y seguro que era mejor que estar estancado en una carrera que no le gustaba. Siempre había pensado que la música sería su destino y nunca se había visto en otra cosa que no fuera tocando y componiendo.
Tal vez, lo que tenía que hacer era volver al viejo camino. Al camino que siempre le había sido familiar y en el que de repente se había perdido. Ya era hora de volver a intentarlo. No pensaba perder más tiempo.
Aquí vamos de nuevo, se dijo antes de mirar a su mejor amigo y decirle que lo acompañaría a Liverpool.
(1) El Bachelor's degree en Inglaterra dura alrededor de tres o cuatro años, pero muchos estudiantes optan por hacer un máster u otro título después de eso, añadiendo uno o dos años a sus estudios. Darcy optó por el camino largo, por si acaso.
Uf, este fic ya se está acercando al comienzo del próximo. ¿Pueden imaginar de qué se trata? Confieso aquí que me encanta Charles Bingley y que siempre me lo he imaginado con un sentido del humor a prueba de bombas (mira que perdonar a Darcy después de todo el teatro que armó respecto a Jane) y muy buen amigo. Supongo que al ver que su amigo ya no da más con lo que está haciendo, haría lo posible por sacarlo de ahí, ¿no creen?
Como siempre, no puedo dejar de agradecer a todos quienes dejaron reviews en los capítulos anteriores, a quienes agregaron la historia a sus alertas/favoritos y a quienes leen desde las sombras.
¡Hasta la próxima!
Muselina
