Los personajes de Shugo Chara no me pertenecen. Son propiedad de Peach-Pit.

Después de esa refrescante ducha, comencé a secar mis cabellos rosados con la secadora. ¡Esta noche sería espectacular! Podre estar cerca de Tadase… Me pregunto ¿cómo será su disfraz?... ¿Será acaso ese traje de león que se puso en la posada de Yaya en navidad? Mire mi reflejo en el espejo, noté que mis mejillas estaban ruborizándose, yo solo sonreí torpemente. Deje la secadora a un lado. Pero cuando salí del baño…

-No…no puede ser…- Mis ojos se abrieron de par en par al ver una desagradable imagen.

Ahí estaba, ese disfraz que tanto me costó encontrar, el perfecto para esta noche, el perfecto para sorprenderlo a él…estaba arruinado. Cortado en mil pedazos, incluyendo los accesorios. Tome un pequeño pedazo de tela del vestido…ellas… ¡fueron ellas! Mis hermanastras… ¿cómo pudieron llegar tan lejos? Tan malcriadas, tan molestas, tan crueles, tan caprichosas. Tan malas. No hice más que llorar, lágrimas comenzaron a resbalar por mis mejillas. Son tan saladas..así como yo. Caí de rodillas en el frío suelo, agachando mi cabeza y acostándola a un costado de mi cama, mis brazos ayudaron a cubrir mi mojado rostro. Después escucho unos pasos acercarse. Pronto se detienen.

-Amu ¿aún no estás lista? Llegaras tarde –Sonríe mi madrastra. Una sonrisa que ya la conocía. Una sonrisa tan falsa como todas esas cosas que se ponen las celebridades en sus cuerpos.

-No…no iré.-Dije con mi voz cortada, comenzando a secar mis lágrimas.-Tuve un pequeño problema…

Y detrás de Yukari, estaban esas brujas de Rikka & Rima, sonriendo maliciosamente. Disfrutando como siempre verme sufrir. Al parecer ya estaban vestidas para la fiesta de Utau. Rima con un vestido de payaso y Rikka vestia un traje que dejaba descubierto su vientre, short pomposo naranja y un peinado de dos coletas.

-¿Cómo que no iras?-Dice Yukari haciéndose la sentida. Sabía perfectamente que ella estaba del lado de sus hijas. – Lástima. Ya habrá otra oportunidad, querida. No te preocupes. Ahora vámonos niñas, se hará tarde.-comenzó a bajar las escaleras, yendo Rikka y Rima detrás de su madre.-Oh! casi lo olvido. Amu, ya que no saldrás esta noche; limpia la cocina ¿sí? Está hecha un desastre.-Finalizo para así irse. Aún alcanzaba a oír las tontas risillas de mis hermanastras.


Ikuto Prov.

-Ikuto, apresúrate ¿sí?-Dice mi hermana abriendo la puerta de mi habitación.

-Toca antes de entrar, ¿Qué tal si estoy desnudo eh?-Miré a Utau que se puso roja por mi comentario. ¿Qué? No es nada de otro mundo lo que acabo de decir.-¿Dejaste a tus invitados solos?- Le pregunte sin voltear a mirarla. Ya que podía verla en el reflejo de mi espejo.

-Sí, pero subí a cambiarme por el otro traje. Estas botas me cansan.-Comenzó a quejarse, tirándose en mi cama boca arriba.- Pero también decidí ver porque no bajabas. –Semi-abrió uno de sus ojos para mirarme.- Hey, te ves muy bien, Garfio.-Dijo en tono de burla.

No suelo hacer este tipo de tonterías, como usar un disfraz, por ejemplo. Utau me rogó mañana, tarde y noche por verme usar un disfraz en su cumpleaños ¿y consiguió convencerme? He aquí la prueba viviente de ello: "Hey, te ves muy bien, Garfio". Lo bueno de esto, es que no sería el único idiota usando un bobo disfraz. Tranquilo Ikuto, es sólo por esta noche. Al terminar, esta cosa se irá al armario.

Utau comenzó a mirar alrededor de mi habitación. Cosa que me incomodaba un poco. Después se levantó y se acerco a algo que le llamo la atención.

-¿Aún conservas esto?.-Toma una pequeña llave que estaba colgando del estuche de mi violín.

-Si…-contesté desinteresado.

-¿Por qué no lo usas hoy? Se verá bien con tu disfraz.-Recomendó.

-No. –Tomé una pequeña oreja de gato del mismo color de mi cabello y comencé a acomodarla en mi cabello. Es parte del disfraz.

-¿Ni porque es mi cumpleaños?-Hizo un puchero, cruzandose de brazos y piernas. Imitando su voz, repetí lo que me había dicho, haciendo que mi pequeña hermana se molestara y me mostrara su lengua en forma de insulto. Nos quedamos en silencio unos segundos, hasta que ella lo rompió.- Esta bien, eso es muy importante para ti. Entiendo si no quieres que se te pierda o le pase algo malo.-Comentó dándome una sonrisa.

-No es por eso, Utau. Ya déjame. -Le contesté frío. Ella sólo se quedo en silencio, de nuevo. Sentí que fui algo duro con ella. Desde que mi padre se marcho, hemos pasado por muchas cosas…cosas que sólo yo estoy pasando para proteger a mi madre y a ella. Le prometí a aquel hombre al que le podía llamar "padre", que las protegería a toda costa. Utau siempre se ha estado preocupando por mí. Me espera hasta tarde. La mayoría de las veces no estoy en casa, sino vagando por las calles de la ciudad; como un gato callejero. Pero aún asi Utau, ha hecho de todo por protegerme.

Arrepentido por cómo le contesté a mi hermana, exhalé y tome otro tono diferente de voz, uno más amable.

- Ve a cambiarte ¿quieres? Es tu oportunidad de brillar, Utau.-Le dije sonriendo levemente. Ella levantó rápidamente su púrpura mirada y me miro para después responerme la sonrisa. Corrió a abrazarme fuertemente, esta vez fue tan rápido, que no tuve tiempo de esquivar su abrazo, como lo hago otras veces. –Hey, me estás lastimando! -Me quejé por su gran apretón a uno de mis brazos.


Amu Prov.

Recostada en la barra de la cocina , junto con un vaso de agua en una de mis manos (N/A: como una borracha :B Amu: ¬¬), estaba yo sin ánimos. Recién termine de limpiar la cocina. Era cierto cuando Yukari dijo que era un desastre. Estaba sola, jamás me sentí tan mal; todo mi dinero se fue a la basura en ese traje…se que el dinero no lo es todo en la vida, pero ya todo estaba planeado, esas dos…jamás se cansaran de humillarme, jamás…mientras vivamos en el mismo techo o al mando de su madre. No podía dejar de pensar en cómo estarán todos en la fiesta…Yaya, Nagihiko, Tadase…. Oh, Tadase. El tono de mi celular hizo bajarme de mi nube, era una llamada de Nagihiko.

-¿Hola?-Contesté sin ánimos.

-Amu-chan ¿Qué pasa? ¿No vendrás? –Me pregunto con un tono preocupado.

-No…lo siento. –Quite unos de mis cabellos rosas de mi rostro, ya que me molestaban un poco.-Tuve un gran problema con mi traje.

-¿Qué? Pero si estaba en perfectas condiciones cuando lo compraste.-Dijo sorprendido.

-Así era pero…ellas…-No dije más.

-Tus hermanastras tienen algo que ver en lo que le paso a tu traje ¿cierto?-Bien, ¿Qué come que adivina?

-Déjalo así, Nagihiko. Estaré bien. Diviértete en la fiesta.- Le dije en un tono feliz y falso.

-No. Vendrás! Harás que Hotori-kun se quede boquiabierto cuando te vea. Comenzó a animarme.

-¿Estás loco? Al menos que quieras que me vea con mi uniforme de Easter.

-Tranquila. Enseguida llamo a Nadeshiko para que nos ayude. ¿Está bien?.-Rodeé los ojos, que insistente eres, amigo mío.

Ya cansada de discutir con Nagihiko, terminé por aceptar su "Plan de último minuto para buscar el disfraz perfecto para Amu Hinamori".

-Okay. –Me rendí.

-Ahora ¿Por qué no comienzas por abrirme la puerta?

¿Tomates? son muy bien recibidos =.= -prepara la sobrilla- Esque no tuve tiempo de escribir algo mejor T-T. Aún así esperp que les haya gustado. De no ser así, ya saben que arrojarme u_u Ja-ne!:)