Los personajes de Shugo Chara no me pertenecen. Son propiedad de Peach-Pit.

El plan comenzó. Al poco rato Nadeshiko llegó y con ella, un hermoso kimono guardado en una caja. Fui a probármelo al baño y al salir, ambos hermanos se quedaron boquiabiertos. Debo admitir que se veía muy lindo. Me encantaba.

-Creo que este está bien.-Dije ya muy segura de mi decisión.

-Te ves muy linda, Amu-chan.-Comento mi amiga.

-Ah…pero hay un problema.-Ahora yo y Nadeshiko miramos a Nagihiko extrañadas.

Fatal. El kimono tenía una gran mancha de café en una de las mangas. Nadeshiko quiso matar en ese momento a su hermano. No se había percatado de ese detalle. Yo sólo reí al ver a los gemelos discutir. De nuevo, Nadeshiko me mostro otro traje, uno de una pequeña diablita; top en forma de murciélago, al igual que los shorts ambos eran de color rojo. Un pequeño gorro negro, botas negras y medias a rallas blancas-rojas. Mostraba demasiado mi cuerpo. Rechazado. Era inútil, ese traje era demasiado lindo y perfecto para mi ¿Cómo se supone que consiga otro igual a ese?

(Aquí narro yo)

Amu termino acostándose bocarriba en el sofá, Nagihiko aún esperanzado, buscaba alguna otra prenda que le quedara bien a la peli rosa, mientras que su gemela estaba recargada en la mesa, pensando en algún otro plan. Pero de pronto, toda expresión desanimada de su rostro desapareció al llegarle una maravillosa idea.

-¡Ya lo tengo!- Anunció. Amu y Nagihiko miraron confundidos a la peli púrpura. Esta le pidió las llaves del auto a su hermano y se marcho para rápidamente volver. Miles de preguntas pasaban por la mente de ambos chicos ¿Qué es lo que trama esa chica?

A los pocos minutos, la chica regreso contenta, cargando una gran caja blanca. Nagihiko la miro sonriente…ya entendió lo que planeaba su gemela. Nadeshiko jaló a Amu de su muñeca y subieron a la habitación de la peli rosa. Nagihiko aburrido de esperar, comenzó a girar su balón de basquetbol sobre su dedo índice, esperando que ambas chicas bajaran.


Amu Prov.

-Na…Nadeshiko…-Le dije sorprendida. Mirándome en el espejo de cuerpo completo de mi habitación.

-¡Sabía que te quedaría! Lo examine antes de traértelo.-Comento alzando un pulgar arriba, así como lo suele hacer Kuukai.

-Es…es…hermoso!-Una sonrisa de oreja a oreja se dibujo en mi rostro.

Hermoso, perfecto…así como el de una princesa. Oh bien, era más un vestido de novia, de un claro color blanco, con un lazo con los colores del arcoíris en el centro, guantes largos y blancos, medías largas y blancas con zapatillas color pistache. Voy a una fiesta, no a mi boda.

-¿Estás segura de que puedo usarlo?-Le pregunte a mi amiga aún dudosa.

-Claro. Ese vestido ya no me queda. Ha estado guardado mucho tiempo que hasta ya merece salir un poco ¿no crees?- Me dice poniendo sobre mi cabello un moño color arcoíris con un broche en forma de…una flor si se puede decir así, adornado de 4 piedras: rojo, azul, verde y amarillo; terminando con un velo largo (Amulet Fortune).- ¡Ya estas lista!

Me di un último vistazo, ¿enserio esa era yo? Espero que le guste a Tadase-kun. Ahora si nadie podía arruinarme esto. Bajé rápidamente, Nagihiko me miro con estrellitas en los ojos, al igual que su hermana, me ruboricé por los comentarios que ambos me hacían. Salimos rápido al auto de mi mejor amigo…pero sentía que algo me faltaba…. ¡Si, algo me falta!

-¡Esperen! Olvide algo, ya vuelvo.-Baje rápidamente del auto, levantando el vestido un poco para no pisarlo. Entre rápidamente a mi habitación, busqué en mi pequeño estuche, ese detalle que me faltaba…el candado que mi padre me había regalado una navidad en la que éramos felices solo él y yo. También me había contado una vieja historia sobre ese candado llamado "Humpty Lock" y que no está sólo, me contó que tiene de juego una llave llamada "Dumpty Key" que cuando esta junto con la Dumpty Lock, estos toman una energía muy rara, que hace que los portadores de estos tengan mucha conexión, que tal vez en unas ocasiones, son correspondidos el uno al otro. De niña, estaba encantada con esa historia, ahora me parece una estupidez; solo lo llevare para sentirme segura en esa fiesta. Además, quien sabe que le habrá pasado a esa Dumpty Key.


-¡Utau!-Gritó una rubia vestida de una hermosa hada corriendo hacía otra rubia de dos largas coletas igual de rubias.

-Lulú, pensé que no vendrías…ya sabes, por lo que paso ayer con mi hermano.-Comento., haciendo que Lulú hiciera una cara de disgusto por el comentario de su amiga.-Enserio lo siento.

-Hmp, no te preocupes.-Toma un pequeño sorbo de ponche.- Después hablaremos él y yo. ¡Ahora hay que disfrutar tus 16 años!.-Dijo entusiasta jalando a Utau del brazo hacia la pista de baile.

Amu Prov.

Finalmente llegamos a la fiesta. Nagihiko y yo bajamos. Muy apresurada, me despedí rápidamente de Nadeshiko, pero ésta me detuvo.

-¡Amu-chan, Espera!-Me grito desde el auto.

-¿Qué pasa?-Pregunte acercándome a la ventada del copiloto.

-Toma esto.-Me extiende su mano donde en ella sostiene un antifaz blanco con detalles.-Te verás mejor.-Guiño uno de sus ojos. La mire extrañada, pero aún así tome el antifaz y me lo coloque. Ahora si entramos al lugar donde era la fiesta de Utau.

En cuanto entré, algunas miradas fueron directamente hacía mi. Cosa que hizo que me sintiera muy incómoda; caminé por el pasillo, con Nagihiko detrás de mí. Podía escuchar a personas murmurar cosas como "¿Quién es ella?", "¡Qué bonito vestido!", "Se ve más linda que Utau", "¿La conoces?"…y muchas más cosas que nunca terminaría de contar. Por fin me fui a un rincón donde estuviera algo alejada de todos, de lejos pude mirar a Utau vestida como un bello ángel, ¿Y a mí me dicen que me veo más linda que Utau? Por favor.

-¿Viste eso, Amu-chan?-Me dice Nagihiko sorprendido.-Todos te miraban embobados.

-De… deja de decir tonterías ¿sí?-Respondí con algo de rubor en mis mejillas.-No veo a Yaya ni a Tada…

-¡Una princesa!-Gritó detrás de mí una chica con orejas rosadas de conejo y un disfraz parecido al de un bebé. Espera… ¿Yaya?

-Yaya, soy yo, Amu!-Le dije bajando la voz y escondiéndome detrás de Nagihiko.

-¡Amu-chi! ¡Qué bien te vez!- Dijo con estrellitas en los ojos y sacando su teléfono celular para tomar una foto. Otra vez volví a ruborizarme. Ya comienzo a arrepentirme de haberme vestido así.

-Hinamori-san…-Pronunció una voz tan dulce que yo la conocía perfectamente….

-Ta…¿Tadase-kun?-Oh no. Ahora si estoy más nerviosa y roja de lo normal. Lo miré con su traje, igual al de un Rey… ¡Dios se veía encantador!

-Te vez hermosa.-Dijo poniéndose un poco ruborizado. Un momento… ¿me dijo hermosa? Y además… ¿se ruborizó? ¡Esto debe ser un sueño!

-Oigan, ¿Qué tal si vamos por un poco de ponche?-Interrumpe Nagihiko poniéndose entre Tadase y yo. En ese momento me moría de golpear a mi peli-purpura amigo. Tadase sonrió y estuvo de acuerdo con la idea de Nagihiko. Así que los cuatro fuimos por un ponche. Vi que a lo lejos estaban Rikka y Rima, me escondí detrás de Nagihiko de nuevo para que no me vieran, pero parecían estar algo entretenidas. Lo mejor sería no llamar tanto la atención, pero con este vestido…esta noche será algo larga.

Ikuto prov.

"Utau-chan se ve preciosa", "vamos a bailar!", "que divertido", "viste su vestido?","Supiste que a Haku lo bateó Minori?...Comentarios sin sentido (N/A: excepto lo de Utau! xD). No soy de las personas a las que le gusta estar en lugares repletos de gente, pero es la fiesta de cumpleaños de mi hermana y no tengo de otra. Sólo unas horas más. Kuukai ya estaba comenzando a aburrirme con sus comentarios tontos sobre los chicos y chicas que vestían muy raro. Y uno que otro comentario afectuoso para Utau.

-¿Acaso te gusta Utau?-Le pregunté mirándolo con una sonrisa picarona.

-¿Eh? ¡Qué dices!-Se defiende mi estúpido amigo poniéndose una de su manos sobre su nuca y riendo bobamente.-Pero dime tú, ¿hay alguna chica que te atraiga por aquí?-Me guiña uno de sus ojos.- Déjame decirte que Lulú se ve muy bien con ese traje de Hada.-Rodó sus ojos para después mirarme con cara de ingenuo.-

-Cállate.- Comencé a servirme un poco más de ponche.

-Okay, Mr. Amargado. Sólo decía.-se cruza de brazos.- Hay muchas chicas lindas aquí y se que estas pensando igual que yo sobre eso.

-Si pensara igual que tu, sería un completo retrasado ¿no crees?-Comenté serio pero burlonamente.

Mi castaño amigo me miro molesto y comenzó a hablar y hablar de nuevo. A este chico nunca le para la boca. Comencé a escucharlo desinteresado por lo que decía. Tomé mi vaso de ponche y antes de que pudiera darle un pequeño sorbo, mis ojos se abrieron de par en par al ver salir del pasillo a una chica con vestido blanco que después se perdió entre la gente. De lo poco que logre mirar, pude ver que esa chica era hermosa. No sé porque de pronto comencé a sentir una extraña sensación al verla. Un momento, no debo de pensar ese tipo de tonterías, ya están comenzando a brotar los efectos secundarios de estar casi todo el tiempo con Kuukai.

-Ikuto ¿Pasa algo?-Pregunta Kuukai mirándome raro.

-Nada.-Contesté para después tomar un poco de mi ponche.

Amu Prov.

Debo admitir que estaba divirtiéndome, luego Kuukai se nos unió y bailo con su hermana uno de esos bailes donde cantan lo que debes de mover o en qué posición ponerte. El castaño chico comenzó a jalarme de mi brazo para que fuera y bailara también, pero luché y luché para no hacerlo y lo logre, esos bailes son vergonzosos (N/A: ya viví esa experiencia ._.). Quise ir con Nagihiko pero apenas logre ver que algunas chicas estaban alrededor de él. Miré extrañada la escena, podía notar el rostro vergonzoso de mi amigo.

-¿Te diviertes, Hinamori-san?

-Tadase-kun .-sonrío.- Sí, ¿y tú?-

-Igual, excepto que pasé lo mismo que Fujisaki hace unos momentos.-Me dijo divertido mirando hacia donde estaba Nagihiko. Ambos reímos para después quedarnos en silencio.

-Y…eres amigo o pariente de Utau?.-Le pregunte rompiendo el silencio.

-Uhm, algo así. Nuestras familias se conocen desde hace mucho tiempo, pero…-cambio su rostro a uno serio, lo miré extrañada, pude notar que estaba algo pensativo.-Olvídalo.-Me miro sonriente. Haciendo que me sonrojara un poco. ¿Acaso fue mala mi pregunta para que Tadase se pusiera de esa forma?

-¡Hotori! ¿Puedes venir aquí, por favor?-Grito Nagihiko ya algo cansado de las chicas.

-Claro.-Contestó.- Ahora vuelvo, Hinamori-san.-Me dio esa hermosa sonrisa que me mata de nuevo.

-Yo…iré al baño, ¡sí, eso!-Dije nerviosa y riendo como tonta. Él río para después ir a donde estaba Nagihiko.

Parecía que Yaya estaba divirtiéndose bailando con Utau, así que decidí no ir a hablarle; luego querrá que baile también, y si lo hago Rikka & Rima se darán cuenta de que vine y entonces si estaría en problemas. Bueno, al menos tenía el antifaz que me había dado Nadeshiko y eso cubría gran parte de mi rostro. Decidí alejarme de toda esa gente, así que caminé sin rumbo por un pasillo; había una pequeña banca y decidí sentarme ya algo aliviada. Miré el reloj: 10:10 pm. Tengo que estar antes de las 12 en casa, aún faltaba mucho, pero ya estaba comenzando a aburrirme un poco. Quería acercarme más a Tadase, pero es imposible. Aunque me siento aliviada de que le haya gustado como estaba vestida. Con sólo recordarlo me sonroje de nuevo. Estaba a punto de quitarme el antifaz pero…

-¿Está perdida, princesa?-Dijo una voz masculina y dulce que en un momento se me hizo familiar.

Lentamente giré hacia donde estaba esa persona que me había hecho esa pregunta. Y no podía creer lo que mis ojos veían.

-I…Iku... ¿Ikuto?-Dije realmente sorprendida, haciendo que me pusiera de pie.

-Eh… ¿me conoces?-Preguntó parpadeando una y otra vez sus ojos zafiro.

Lo miré por unos segundos, estaba vestido como un pirata; con todo y su parche, solo que con orejas y cola de gato. Una vestimenta muy rara y que nunca creí que llegaría a verlo vestido de esa forma. Pero detuve mi mirada en algo que colgaba de su cuello. Una llave, algo parecida a mi candado. Acaso… ¿Acaso eso es…

-Oye.-Pasó su mano moviéndola de arriba abajo frente a mi rostro con el fin de que dijera algo.

-Ah, Eh… ¿perdón?-Pregunté ya bajando de mi nube.

-Pregunte si ya me conoces.-Ahora si me miró más serio.-Porque yo a ti no te conozco.-Arquea una de sus delgadas cejas.

¿No me reconoce? Pensé. Debe estar haciéndose el disimulado para después molestarme de nuevo; pero, si lo miro bien, esta vez sí parece no saber quién soy. Vamos, Amu Hinamori. Piensa algo, ¿qué le puedo decir? No me atreveré a decirle quien soy realmente.


Pido mil disculpas por no haber subido capitulo!D: esque me habian cortado mi internet & ya se imaginaran como estaba T-T. Además, aun no supero lo de Shugo Chara Encore #4 *-* & no me deja inspirarme xD. Espero y puedan perdonarme ^^U Perdon por el mal capitulo x_x. Como lo habia mencionado antes, SCE no me dejo inspirarme x). ¿Tomates? favor de no arrojar cosas duras o_x Ja-ne!:D