Hola :D yeeeeey respondieron muy bien a la última actualización que hice y eso me hace feliz *-* y como estoy libre de tareas -por ahora- he decidido actualizar c: borré los capítulos 8 y 9, al 8 le hice unos pequeños cambios. Iré preparando el capítulo 10. Disfruten :3
Los personajes no me pertenecen, es propiedad de Peach-Pit
(Amu Prov)
Sus ojos cerrados, posando sus labios en la mitad de los míos, sosteniéndome el rostro delicadamente con sus manos…Estaba Ikuto Tsukiyomi ¿besándome? No hice nada, no pude hacer nada. Sentía un gran cosquilleo en mi vientre, podía sentir el calor de mis mejillas, las manos me temblaban. ¿Qué me está pasando? O mas bien¿qué le pasa a Ikuto? Al final terminó separándose de mí.
-…..
-¿Que…qué fue eso?-Pregunte nerviosa.-
El chico pensó unos segundos.
-Quien sabe.-Respondió.
-¿A…acabas de…darme un beso?-Pregunte tapando mi boca.-
-Eso parece.-Dijo con tranquilidad y un poco confundido. Parece que estaba más confundido que yo.
-….
-….
-….
-Lo siento…yo no…
-N...no importa...-Le sonreí aún sonrojada.
Igual me sonrió. De nuevo nos miramos…
-Tú…-susurró acercándose poco a poco a mí rostro.
-…..
Mis ojos poco a poco se estaban entrecerrando cada vez que él se acercaba. Estábamos a pocos centímetros de nuevo cuando…
-¡Rikka, Mamá ya llego! Vámonos!-Gritó una voz que ya era muy familiar para mí.
-¡Mamá! ¡Amu está aquí!-Informó a su madre
-Eso es una tontería, Amu está en casa haciendo los deberes.-Afirmó.
-¡Pero es verdad! ¿Cierto, Rima?-Miro a Rima esperando una respuesta.
-Eso parece.-Contestó desinteresada.
-¿Están seguras? Si Amu no está en casa ahora mismo, le ira muy mal.-Amenazó.
Rápidamente mis ojos se abrieron de par en par. Oh no…
-¡Oh no! Yukari.-Bajé de mi nube.
-¿Quién?-Preguntó Ikuto.
-Tengo que irme. Lo siento.- Corrí rápidamente hacia dentro de la casa a buscar a Nagihiko.
-Oye, ¡Espera!- Me gritó Ikuto por detrás.
No tuve tiempo de mirar hacia atrás, esto es de vida o muerte; tengo que llegar a casa primero que ellas. Comencé a atravesarme entre tanta gente que ni siquiera un "Disculpa" o "Con permiso" tuve tiempo de decirles. Aún podía escuchar los "¡No te vayas!", "¡Espera un momento!" que Ikuto de gritaba detrás. Finalmente había encontrado a Nagihiko conversando con Tadase.
-¡Vámonos ya!-Lo tome del brazo para salir disparada y tratando de perder de vista a Ikuto.
-¿Por qué?.-Cuestionó mi amigo confundido.
-Yukari llego a recoger a Rikka y Rima, si no estoy ahí antes que ellas, será mi fin. Ya vámonos, rápido.-Le comenté aún si dejar de correr.-
-¿Cómo quieres llegar allá si ni siquiera tengo mi auto aquí?.-Buen punto. Estaba perdida.
-Disculpen, tal vez yo podría llevarlos…-Dijo alguien con tono amable.
-¿Tadase-kun?
-Yo puedo llevarte a casa, Hinamori-san.-Recomendó con una sonrisa.-Vamos!
-Kuukai, ¿Dónde está?-Preguntó un agitado peli azul a su amigo.
-¿Quién?-Respondió éste extrañado y comiendo un bocado de un sándwich.
-La chica con vestido blanco y antifaz ¿A dónde se fue?-Pregunto de nuevo casi gritándole al castaño.
-no la he visto, Ikuto. Tal vez esta…
-Demonios…-Susurró el joven, interrumpiendo a su amigo y alejándose de nuevo de él.
(Amu Prov)
-Vamos, Amu. Sube.-Gritó Nagihiko desde el auto.
No podía correr tan rápido, así que tuve que recogerme el vestido. De pronto para mi mala suerte, éste se atora con una pequeña rama. Maldecía mil veces en mis adentros, esto no podía estar pasando…no aquí, no ahora. Comencé a jalonear el vestido para que lograra soltarse del agarre, pero era inútil. Uno, dos, tres jalones…
-¡Suéltate rápido!-Volví a intentar desatorar el vestido.
-¡Oye, espera!-Gritó Ikuto de lejos y corriendo hacia mí.
Finalmente me deshice del agarre, y corrí rápidamente hacia el auto. Después me di cuenta que el antifaz estaba algo flojo; me dedique a sostener el antifaz y mientras lo hacía sentí que algo resbalaba por mi cuello, supuse que sería un mechón de mi cabello o parte del velo, así que no le tome importancia. Mi identidad no debía ser descubierta. Llegué al auto y subí a la parte trasera.
-Tomaremos un atajo.-Guiño uno de sus hermosos ojos rubí para después poner en marcha el auto.
Agitado y no consiguiendo su objetivo, el joven pirata miro como el auto donde iba aquella hermosa chica, se alejaba cada vez más. Cerró los puños y se maldijo, se maldijo por no poder alcanzarla, por no descubrir quién era esa misteriosa chica, pero sobre todo…por reaccionar tan raro con esa joven, que, de algún modo hizo sentir cosas realmente confusas; una de ellas, ese casi beso que le dio en medio labio a la linda princesa ojos ambarinos.
Agachó la mirada hacia el suelo, encontrándose con ese blanco antifaz que ella portaba hace unos momentos; ahora estaba ahí sobre el verde zacate. Ikuto se agacho y recogió el antifaz, levantó el parche de su ojo izquierdo para mirar mejor, cerró delicadamente el puño donde cargaba el antifaz. Ahora eso era lo más cercano que tenía de ella…le interesaba esa chica…en serio le interesaba.
-Nos vemos!.-Se despidieron dos chicos de una peli rosa entrando por la puerta trasera.
-Adiós.- Respondió para entrar rápidamente a la casa.
-¿Lo ves? ¡No está! ¡Castígala!-Gritó en forma de orden.
Yukari comenzó a examinar la casa, era cierto que no había rastro de Amu, pero la cocina estaba muy limpia. De pronto, miro a la ya mencionada peli rosa recostada sobre el sofá, con un plumero en una de sus manos y recargando su cabeza sobre sus brazos que estaban cruzados. Al parecer la chica estaba durmiendo.
Rima y Rikka se miraron confundidas al ver tal escena. Era imposible, si hace unos minutos la habían visto en la fiesta. Yukari miro a sus hijas, esperando una respuesta a lo que estaba delante de sus ojos.
-Pero…pero…
-¡Nosotras la vimos! ¡En serio!-Se defendía Rikka.
-Umm…¿por qué hay tanto ruido?-Dijo una voz que sonaba un poco ronca.
-¿A…Amu?-Dijeron al unisón ambas hermanas al ver a Amu sentándose sobre el sofá y tallándose sus ojos.
-¿Qué no estabas en la fiesta?-Preguntó Rima.
-Eh ¿qué fiesta?-Hizo otra pregunta la joven peli rosa extrañada.
-¡La fiesta de Utau Tsukiyomi!-terminó Rikka
-No sé de qué hablan.-Se defendió con su fría actitud.
Yukari exhaló en forma de cansancio, sus citas y sus hijas cada vez la agotaban más.
-¿Qué hacías durmiendo aquí? Si tienes sueño, vete a dormir a tu habitación, no en donde se te pegue la gana.-Comentó fría a Amu.
-Lo siento, estaba algo agotada.-Se levanta del sofá dirigiéndose a las escaleras.
Las hermanas de nuevo se miraron confundidas.
-¡El vestido!-Señalo Rikka a Amu.- Tú tenias puesto un vestido que parecía el de una princesa. Yo lo sé ¡te vi con él puesto! Y estabas junto con tus tontos amiguitos.-Aclaró Rikka triunfante.
Amu se detuvo al escuchar lo último que dijo su hermanastra.
-Por favor, usare un vestido de princesa cuando los elefantes vuelen.-Contestó sin interés para después subir a su habitación, dejando a unas Rikka y Rima con muchas preguntas en la mente y una Yukari regañándolas.
Amu se recargo sobre la pared y exhalo en forma de alivio, había llegado justo a tiempo y todo marchaba bien, logro vestirse rápidamente con la ropa que se había puesto anteriormente, recogió el vestido y las zapatillas del suelo para dirigirse a su habitación.
-Estuvo cerca.-se dijo a sí misma. Entré a mi habitación tirando el vestido en una silla que estaba por ahí y yo me arrojé a mi cama, dando una pequeña repasada a todo lo que pasó esta noche, mi disfraz, la fiesta, Ikuto...sobre todo Ikuto.
Después de unos minutos me levanté para cambiarme por algo más cómodo. Mientras me cepillaba los dientes y terminaba de lavarme el rostro, me di cuenta de algo.
-El collar…el candado. ¡Mi candado!
¿Les gustó el cambio? ¿pueden arrojarme algo rico como tomates, por favor? Como dije, el cambio no es mucho x3 nos vemos en el siguiente capitulo x3
Tsuki was here :3
