Y rápidamente les traigo el capitulo 9, también le agregué algunas cosas, no fuera de otro mundo x3

Los personajes no me pertenecen, es propiedad de Peach-Pit


5 días después... (Amu pov)

Cinco días... cinco días que al parecer, pasan tan normales, pero a la vez muy lentos. Desde esa noche no he podido olvidar aquel beso. Mucho menos el haber perdido mi candado, el candado de mi padre. Me sentía la peor persona del mundo, era lo único que tenía de él, además de nuestros hermosos recuerdos. Bueno, no toda la culpa es mía, también ese terco peliazul de Ikuto la tiene ¿cierto? Si no me hubiera entretenido y…besado, y…y…

-¡Amu-chi!

-¿Eh?-Alguien me saca de mis pensamientos.

-¿Entendiste como hacer esta ecuación de Química?.-Pregunta mi amiga Yaya arqueando una de sus cejas y posando sus manos en la cintura.

-Ah...si.-Comienzo a reír torpemente.

-Ahora regreso, iré a dejar unos papeles al Director.-Se levanta Tadase sonriéndome para salir del aula.

Hoy nos quedamos Yaya, Tadase y yo hasta tarde. Además de que me tocaba el servicio, Yaya y Tadase quisieron esperarme para después quedarnos en el aula haciendo nuestra tarea. No era tan complicado, no sé cómo puede odiar química antes; pero gracias a las clases extras que Tadase me daba después de clases, pude comprender mejor y ya no me iba tan mal.

-¿Y bien?-me mira con una sonrisa burlona mi castaña amiga.

-¿Qué?

-¡Bien lo sabes Amu-chi!-me señala con su dedo índice.- ¿Cuando me dirás quien era el chico con el que estuviste en la fiesta de Utau-chan?

-Ya olvídalo, Yaya.-Me pongo de pie para salir del salón y con Yaya caminando detrás de mí.

-¡Oh vamos, Amu-chi! No seas egoísta; ya casi pasa una semana desde esa noche y nunca me dijiste quien era ese chico.-infla sus mejillas.

-Como si me siguiera importando eso.-Ahí va otra vez mi orgullo...- Nos vemos.

-Bien.-dijo Yaya decepcionada bajando su mirada.

Mire a Yaya de reojo, de verdad esperaba que le contara sobre Ikuto y esa noche; pero no debo hacerlo, menos ahora que...

-Flash Back. Hace 2 días- (aquí Amu deja de narrar)

Sentados en una banca en el parque, estaban Amu & ese lindo rubio de ojos rubíes de nombre Tadase. Ambos comían dangos silenciosamente. Nadie decía nada, sólo se miraban de vez en cuando.

Después el silencio se acabo.

-Uhm, debes estar preguntándote para que te cite aquí, Hinamori-san.-Habla un poco nervioso Tadase-

Amu estaba más que nerviosa. Ella y el chico que le gusta, solos & comiendo, debe ser un sueño para ella. No sabía que decir, en su mente aún vagaban los hechos de esa noche; pero ahora no quería que esos recuerdos pasaran por su mente ahora, no hoy, no con él.

-Tadase-ku...

-¡Me gustas mucho, Hinamori-san!-Dijo interrumpiendo a la peli rosa-

Amu abrió sus ojos de par en par, dejando caer el dango que tenía en una de sus manos-

-Fin Flash Back- (ahora Amu comienza a narrar)

Reí bobamente una vez más al recordar ese extraño día, ahora Tadase no se dirigía a mí con "Hinamori-san", sino como...

-Flash Back-

Te amo, Amu-chan.

-Fin Flash Back-

Mis mejillas se ruborizan cada vez que él me dice eso. Aún me pregunto cómo paso todo, pero estoy feliz; sin embargo, algo en mí no me hace decirle lo mismo.

-No puede ser, olvide comprar los Taiyakis de Rikka & Rima!.-Corrí rápidamente.

Bien hecho, Amu Hinamori, ahora solo falta que el puesto de Taiyaki esté...

-¡Está cerrado!-Me dije a mi misma. Por estar fantaseando no me quitare a esas dos molestias de encima.

No me quedo de otra más que dirigirme a casa, no conocía otro puesto de Taiyaki en la ciudad; supongo que de nuevo me harán su drama.

Estaba atardeciendo ya. Caminaba por el parque y me senté en una banca algo agitada de tanto correr, alcé mi cabeza mirando hacia el cielo. Sólo escuchaba las risas de los niños que estaban ahí cerca, un bebé llorar y personas desde adolescentes hasta veteranas conversando. Lo mismo de todos los días.

O eso pensaba yo hasta qué escuche algo diferente a todos esos sonidos...pero eso no era un sonido; más bien, era un violín.

Me puse de pie & comencé a buscar esa hermosa melodía, busqué en cada rincón del parque pero fue inútil; hasta que comencé a escucharlo más de cerca. Era en el kiosco del parque. Me escondí detrás de unos arbustos para mirar más de cerca y quién estuviera tocando ese sonido no se diera cuenta de mi presencia. Me asomé más de cerca para poder verle el rostro a aquella persona, y cuando lo hice...increíble.

-¿Ikuto?-murmuré & rápidamente cubrí mi boca con mis manos al pronunciar su nombre.

Por suerte no me había escuchado. Aún seguía tocando su violín. Esa melodía, era tan hermosa pero a la vez triste & pura. Y sobre él, jamás me imagine verlo tocando algo así; ni siquiera sabía que era un músico o algo por el estilo; su rostro tenía una apariencia pacifista, como si no pensara en nada ahora. Era maravilloso.

De pronto, escuche que los arbustos que estaban a mi alrededor se movían, también acompañado de una risa masculina maliciosa.

Traté de mirar hacia atrás, pero alguien cubrió mi boca mi me aferró hacía él. Traté de gritar, pero era imposible.

-Shh... Silencio pequeña, o nos escucharan.-Habló una voz ronca de aquel sujeto, que después comenzó a acariciar mi cabello.

Mis ojos estaban llorosos. Estaba muy asustada, fue un grandísimo error esconderme entre los arbustos. Gemía & gemía pero era inútil. Acto seguido, mordí la mano que me cubría la boca.

El sujeto grito levemente & logré liberarme de él. Salí de los arbustos para correr y pedir ayuda, pero de nuevo ese hombre, de unos 30 años aproximadamente; me cargo en sus brazos & de nuevo cubrió mi boca con su mano. Mis lágrimas no pudieron aguantar más y comencé a llorar. Ahora si estaba perdida.

-Oye.-Dijo una voz que me parecía familiar.

El hombre y yo miramos hacia atrás. Y era él. ¡Ikuto!

-Vete a dormir, mocoso.-Ordenó ese hombre sonriendo maliciosamente.

Ikuto le sonrió de la misma forma, y al ver que no se movía de ahí, el hombre, aún teniéndome en brazos; pateó a Ikuto en su estómago tirándolo al suelo.

-¡Ikuto!-Grité asustada.

Él le respondió el golpe dándole un puñetazo en el rostro, haciendo que me soltara. Trate de correr de nuevo.

-¿A dónde crees que vas? -Me gritó ese sujeto tomándome fuertemente de mi brazo-

-¡Déjala!.-Se acercó Ikuto de nuevo para golpearle una & otra vez. Pero sus golpes se acabaron cuando de pronto el otro sacó una pequeña navaja & trato de darle a Ikuto con ella. Y lo logró, haciéndole una pequeña herida en su mejilla. Ikuto se quejo un poco. Pero de nuevo lo ataco, logrando que el hombre tirara su navaja.

Y a fin de cuentas, el hombre se rindió y huyó. Ikuto se acercó a mí y se agacho poniéndose a mi estatura.

-¿Estás bien?-Me preguntó extendiéndome su mano para ayudarme a levantarme.

-Eso debería de preguntar yo, mírate! estás sangrando.-Lo regañe.

-Bastaba sólo con un gracias.-Tomó su violín del suelo para después irse.

Corrí detrás de él.

-Eres toda una princesa.

¿Qué? acaso él... cómo... cuándo...

-¿Qu...qu...qué?-Pregunté demasiado nerviosa y apenas pudiendo hablar.

-Sí, eres toda una princesa. Siempre estás en peligro.-Rió en voz baja.

Oh, era por eso...un momento, ¿cómo que siempre estoy corriendo peligro?

-¿Qué estabas haciendo aquí? -Cambié el tema- Cómo fue que supiste que...

-"Eso debería preguntar yo".-Dijo imitando mi voz. Fruncí el ceño.-Pequeña pervertida, si querías acercarte a mí lo hubieras hecho, no escondiéndote detrás de los arbustos.-Me miró de reojo & guiñó uno de sus ojos.

Oh oh, me llamó pervertida. Idiota.

-¡Cómo que pervertida!-Agitaba mis brazos de arriba a abajo una & otra vez con algo de rubor en mis mejillas.

Ikuto rió un poco al ver mi reacción por su comentario. Me tranquilicé un poco & bufeé.

-Al menos límpiate el rostro.-Busqué en mi bolsillo de mi chaqueta un pañuelo blanco para que pudiera limpiarse.

Mientras busco el pañuelo, siento su penetrante mirada en mi.

-¿Qué? ¿por qué me miras así?.-Le pregunte sin expresión alguna en mi rostro.

-¿Estás preocupada por mi?-Sonrió maliciosamente y me miró.

No pude evitar sonrojarme. De nuevo fruncí el ceño y le arrojé el pañuelo en la cara.

-¡Ouch!-Se quejó.

-Ni porque te estoy devolviendo el favor de hace rato. Eres muy molesto.-le di la espalda y me crucé de brazos.

-Tks, que grosera eres al hacer eso.-habló limpiándose la sangre de su rostro por la herida de hace unos minutos.

No contesté, seguía en las mismas condiciones pero aún un poco sonrojada.

-Y para que no corras el mismo peligro de hoy, te llevaré a tu casa.


Ya empiezo a trabajar con el siguiente capitulo:3 los reviews y los tomates son muy bien recibidos c:

Tsuki was here :3 ~