Bien, aquí me encuentro de nueva cuenta para traerles el tercer episodio de las locas aventuras de estos nuevos estudiantes, ojala la sigan disfrutando tanto como yo y otros que la han leído.
Lonely. Julie: Pues como viste, no me tarde mucho, gracias por tus comentarios... y sí... ¡Encore RLZ!
Disclaimer: Que conste, no soy dueño de Hogwarts ni de Harry Potter... pero eso no me impide detruirlo y divertirme con ese mundo MUAHAHAHAHAHA... cof cof...
Los Nuevos Tres De Hogwarts
Capitulo 3: Primer Día (segunda parte)
Wendolyn aspiró el aroma fresco de la mañana en la alejada Hogwarts, era revitalizante el estar tan alejada de la ciudad para variar; ella había sido criada en el mundo Muggle, por aquello de los reporteros, fotógrafos, admiradores y buscadores de talentos que la seguirían a todas partes; no era su culpa que su padre era un increíblemente famoso brujo que venció dos veces al brujo más malvado (lo de más loco ya lo había ganado Encore sin ninguna duda) y que aparte era la estrella buscadora del equipo Chudley Cannons (tras mucha petición de su viejo amigo Ron).
El sentir el suave viento de la campiña inglesa, el… oír la risa de Encore mientras el caos reinaba en el campo de práctica de vuelo; ¿era acaso mucho pedir tener tan solo cinco minutos de tranquilidad?
Tan solo hace unas pocas horas Encore se había puesto de acuerdo con Snape para estudiar más sobre los explosivos¿acaso el autor deseaba destruir Hogwarts? (pues… destruir destruir… sí)
Ahora por lo menos era una clase sencilla para Wendolyn ya que se trataba de vuelo sobre escoba, era algo bastante fácil para ella el volar, claro que no recordaba la primera lección de vuelo que su padre le dio… su madre sí.
----- (flashback) -----
Hermione estaba feliz, por fin Harry había decidido expandir la biblioteca, ahora ella podría tener la colección de sus sueños, solo tenía que dar una vuelta por Londres y todo estaría perfecto… si tan solo pudiera encontrar a su esposo; subiendo al segundo piso de la casa entró al cuarto de wendolyn, encontrando la cuna vacía; una vena empezó a pulsar en su cabeza sabiendo muy bien donde se encontraba su hija.
En lo que vendría siendo el patio trasero de los Potter (imagínense dos campos de fútbol americano con árboles y un campo abierto en medio para practicar Quidditch) Harry estaba algo ocupado en ese momento, tratando de poner a su hija Wendolyn de cinco meses en la escoba sin que se cayera, una tonta sonrisa en su cara imaginándose lo genial que su hija sería en el juego familiar, ella sería increíble, nada la detendría, ella…
"¡HARRY POTTER!" todo el color se le fue de la cara antes de voltearse al camino que conducía de nuevo hacia la casa.
"Ho-hola Hermione… qué lindo día¿verdad?" dijo dando un paso involuntario hacia atrás, una regla primordial que recordaba cuando se trataba de sobrevivir el ataque de una bestia capaz de hacerte pedacitos chiquitos era el no quitarle la vista de encima y no hacer movimientos bruscos.
"Harry Potter… si me dices que tratabas de enseñarle a tu hija a montar una escoba, te juro que no tendrás que preocuparte por dormir en el sillón el resto del año" Hermione le dijo a su esposo con una sonrisa acaramelada que puso incluso más nervioso al mago mas poderoso del mundo.
"Eh… ¿en serio?"
"Oh sí… por que de lo único que tendrás que preocuparte será que cuando acabe contigo Wendolyn será la única hija que podrás tener en lo que te resta de vida" dijo antes de que la sonrisa se convirtiera en una visión demoníaca mientras que Hermione se tronaba los nudillos avanzando hacia su amado esposo.
"¡Quiero a mi mamá!" fue todo lo que se oyó… o por lo menos lo más coherente durante algunas horas llenas de dolor y gritos salidos del mismo averno.
-----
Wendolyn aun podía recordar cuando le pidió a su padre el que le enseñara a subir una escoba despues de que visitaron a los Malfoy junto a Encore y sus padres; aun no podía entender por que se le fue el color y se puso tan nervioso, casi parecía que se iba a desmayar en ese momento.
Encogiéndose de hombros Wendolyn siguió oyendo a la profesora Hooch y las instrucciones que se sabía de memoria mientras que levantando una mano se concentró en la escoba colocada en el suelo junto a ella; era una escoba bastante sencilla, en comparación con la suya por supuesto; la Saeta de Fuego especial que crearon el año que su padre ganó el primer torneo de Quidditch, la edición especial Potter; solo existían 5 en el mundo, una la tenía su padre, otra ella, una mas Draco Malfoy en su colección personal, no sabía quien tenía las otras dos pero no era importante.
"Arriba" dijo Wendolyn viendo como la escoba ascendía hasta colocarse en su mano, eso era un juego de niños para ella, no había sentido para eso; viendo a su alrededor vio que otros dos alumnos también la hicieron ascender rápidamente; pero una persona no estaba con ellos, y eso que tenían clase junto a Slytherin.
Uno de los alumnos de Slytherin ya había hecho que su escoba se elevara, ahora les demostraría que el podía ser incluso mejor que aquella Potter, solo necesitaba la ayuda de su líder y Slytherin ganaría la copa ese año, hablando del líder ese se encontraba sentado en una banca viendo la clase despreocupadamente.
"Oye¿y tu no piensas hacer algo en la clase?" desde la banca Devlin simplemente volteó a ver al alumno de Slytherin, con una mano apuntó al deposito de escobas.
"¿Ves todas esas escobas que no se están usando?" preguntó esperando la respuesta afirmativa del otro estudiante, una ves que asintió solo extendió una mano "arriba" dijo mientras que una de las escobas voló desde allá para colocarse en su mano "¿alguna otra pregunta?" preguntó antes de que el alumno simplemente decidiera hacerse chiquito para desaparecer.
Por otro lado, una alumna tenía unos pequeños problemas para hacer levantar su escoba; ella sabía como hacerlo… lo que pasa es que se le había olvidado.
"Arriba… arriba" Encore ya estaba perdiendo la paciencia, la escoba parecía tener alguna avería "¡ARRIBA!" al parecer la escoba le hizo caso… solo que la fuerza hizo que se le fuera de las manos yendo a terminar en otro lado, oyéndose un terrible sonido accidentado y algo chocando, algo asÍ como la escoba golpeando a alguien en la cabeza "¡WAAAAAA, NO FUE MI INTENCIÓN!" Encore corrió hasta el lugar en donde estaba tirado, tratándose en este caso de Julius Longbottom "¡POR FAVOR NO TE MUERAS, MIS PADRES NO SOPORTARÍAN TENER OTRA DEMANDA!" dijo tomándolo de las vestiduras y empezando a sacudirlo a la velocidad del sonido al ni siquiera vérsele los brazos.
"¡Encore¡Si no lo mataste del golpe vas a terminar matándolo de ese modo!" Wendolyn agarró a su amiga logrando calmarla; en esos momentos Julius abrió los ojos para encontrarse frente a frente a una nerviosa Encore con los ojos con lágrimas.
"¿Qué pasó?"
"¡ESTAS VIVO¡LO SIENTO MUCHO¡NO FUE MI INTENCIÓN LASTIMARTE!" Wendolyn simplemente desistió de calmar a su amiga mientras esta abrazaba fuertemente al joven Longbottom contra su pecho en el abrazo clásico de la familia mientras las lágrimas se convertían en una lluvia torrencial; Julius empezó a mover los brazos como si fuera un colibrí mientras el oxigeno se le acababa al estar su nariz enterrada en el pecho de Encore.
"Prima… ¿recuerdas a aquél conejo que te encontraste cuando eras chiquita?" Preguntó Devlin colocándose al lado de la pelirroja, Encore detuvo su llanto para verlo con mirada confundida.
"Sí ¿por qué?"
"Porque si no sueltas a Julius le va a pasar lo mismo" Encore finalmente dejó libre a su víctima mientras ella recogía su escoba para ver si se la iban a cobrar; Julius empezó a tomar bocanadas de aire para llenar sus pulmones recuperando el color, aunque se estaba preguntando el porque se sentía tan suave "Encore es algo… efusiva, aunque tienes suerte de estar vivo despues de uno de sus abrazos… y para contestar tu pregunta, sí, ella ha tenido un rápido crecimiento, en especial en el pecho"
"Entonces… son…" Julius pasó del blanco al rojo mientras vapor empezaba a salir de sus oídos hasta que su cabeza no pudo más y una ráfaga de sangre salió de su nariz haciéndolo visitar de nuevo a Morfeo.
Encore se acuclilló a un lado de su más reciente víctima y empezó a picarle las costillas con la punta de la escoba.
"¿Qué te pasó?" preguntó divertida.
"No creo que te pueda contestar, ya se le derritió su cerebro"
"Entonces… ¡FUE MI CULPA!" Devlin simplemente se puso la cara en las manos y empezó a murmurar cosas que harían a cualquier Mortífago ruborizarse de vergüenza, la clase de lenguaje que haría que te dijeran en un bar 'oye chico, cuida tu lenguaje, hay marineros presentes'
"Aun no puedo comprender como Encore puede ser tan… extrovertida en algunos casos y tan inocente en otros" Opinó Wendolyn observando a su amiga.
"En mi opinión, que haga lo que quiera… mientras que no tenga que ver conmigo" Un pitido de la profesora Hooch hizo que el control (o lo poco que actualmente existía en Hogwarts) reinara en el campo.
"De acuerdo, ya que los estudiantes mas avanzados son Wendolyn y Devlin, que ellos dos nos muestren la manera correcta de cómo usar la escoba en un encuentro de Quidditch" dijo antes de que los dos estudiantes se pusieran en posición, la profesora Hooch dejó libre una snitch dorada al tiempo de que Wendolyn subía por el aire; Devlin simplemente arrojó la escoba delante de él mientras esta flotaba un poco en el aire.
"Si se tiene que volar, se tiene que hacerlo con estilo" dijo antes de brincar sobre ella, los pies ahora eran el soporte mientras volaba detrás de la snitch detrás de su compañera.
Encore desistió de sus intentos de despertar a un catatónico Julius que tenía en los labios una extraña sonrisa y se volteó a ver como sus dos grandes amigos volaban detrás de la pequeña esfera; conociendo bastante bien lo que sucedía con respecto a esos dos y lo que el caos provocaba alrededor suyo, muy bien sabía que pronto iba a suceder algo a lo que le podía sacar jugo, así que llamó a su compañero de clases, Jason Creevey, era hora de poner su cámara en uso, pensó con una diabólica sonrisa y una bastante terrorífica sonrisa que no hubiera estado fuera de contexto en una película de científico loco.
La snitch ya estaba muy cerca, solo necesitaba extender la mano, solo que Devlin pensó lo mismo y ambos agarraron la snitch al mismo tiempo, lo que ocasionó un extraño agarre de manos entre Potter y Malfoy.
"Oigan¿quieren que reparta las invitaciones para la boda?" ambos oyeron, sin lugar a dudas la voz de cierta personita que no podía parar de hacer esas bromas, claro que Wendolyn empezó a perder el agarre y el balance cayendo al suelo, y debido a que las manos estaban juntas también el rubio cayó despues de ella.
Los alumnos alrededor del campo simplemente respingaron con el aterrizaje de ambos.
"Eso debió doler"
"De lo de buenas que Devlin amortiguó, si no ella se muere"
"Que interesante posición de ambos"
"Madam Promfey va a tener sus primeros pacientes del año"
-----
Madam Promfey estaba contando los segundos, y si su instinto le decía algo era que en tres, dos, uno.
"¡Holaaaaaaaa, enfermera!" de acuerdo… eso no lo había previsto, definitivamente no había tomado en consideración a una pelirroja hiperactiva que cargaba a un chico de Gryffindor desmayado sobre un hombro que llegaba en esos momentos dejando una nube de humo a sus espaldas por la velocidad que había desarrollado.
"¿Y tu debes de ser Encore?" la jovencita solo asintió con la cabeza mientras Madam Promfey sentía el inicio de una increíble migraña de tan solo pensar los líos que ella ocasionaría "¿y que le pasó a él?"
"Despues se lo contamos, creo que ella se lastimó el tobillo"
"¡No me lo lastimé¡Ni que fuera actriz de película de horror de tercera en blanco y negro para que el tobillo se me lastime¡Solo me duele!"
"Sí, lo que digas" fue todo lo que contestó Devlin dejando a Wendolyn en una de las camas "nos veremos"
"Oye primo"
"¿Sí Encore?" fue todo lo que dijo antes de que la pelirroja lo picara en las costillas y Devlin se desplomara en el suelo al no poder resistir el dolor.
"Que debilucho, oiga, Madam Promfey, si no hay espacio los puede poner a ellos dos en la misma cama"
"¡ENCORE!"
-----
Definitivamente no era el mejor año, ni su mejor momento, fue todo lo que McGonagall pensó mientras daba su clase, pero como siempre, surgían problemas.
"Profesora, tengo un problema" no solo una mano, sino que cuatro manos de diferentes pelirrojos se levantaron, la profesora casi sacaba su varita para hacerse a ella misma Avada Kedabra.
-----
Era algo genial no tener que seguir a un lado de Encore, por lo menos por una hora, era libre, y afortunadamente Wendolyn sabía que la siguiente clase no le interesaba a la pelirroja, por lo que quizá tendría una clase libre de problemas, y con Devlin aun en cama, algo por lo que ella se sentía mas que culpable, esta iba a ser, con el favor de Merlín, una clase normal.
Abriendo las puertas de la clase se encontró con el cuarto que anteriormente se usaba para el curso de Defensa Contra Las Artes Oscuras, aunque ahora se veía distinto; ¿acaso ahora lo del fondo se había convertido en un escenario?
"Hola, eres la primera en llegar Wendolyn" oyó ella, una voz bastante familiar, aunque no podía ser cierto, no podía ser; volteándose hacia la dirección de donde oyó la voz se encontró con un joven mayor, aunque relativamente joven para ser maestro.
¿TU QUE DIABLOS HACES AQUÍ?"
"Oye, yo solo quería pasar mas tiempo con ustedes, ver si se estaban divirtiendo y todo eso" dijo el maestro con una estúpida sonrisa de zorro.
"¡PERO SI TU ESTAS AQUÍ¿QUIEN DIABLOS ESTÁ ESCRIBIENDO LA HISTORIA?"
"Oye, esta historia está tan extraña que incluso se escribe sola… bueno, en realidad el que está escribiendo es Plumita"
-----
En otra parte, una pluma se movía sola, varias hojas se encontraban a un lado del escritorio sobre una papelera que decía salida mientras otra pila similar decía entrada.
"No se para que me deja estos trabajos y el autor se va allá dejándome todo esto a mi" dijo misteriosamente la pluma ahora mas conocida como Plumita.
-----
"Ni siquiera voy a preguntar como diablos lo hiciste"
"Oye, por algo soy el autor, aparte esto ni siquiera necesita ser lógico"
"¿Y no crees que Plumita se va a quejar?"
"Pos para eso le doy su salario" (pero no me pagan horas extras¡esclavista!) "no te quejes y sigue trabajando, que todavía nos faltan un buen de capítulos por terminar" dijo el autor mirando hacia el cielo, claramente hablándole a la pluma que en ese momento estaba haciendo su trabajo.
"¿Por qué mi vida no puede ser mas normal?"
"¿Y todavía me lo preguntas a mí?"
