El sol se coló por la vetana de la habitación, perturbando a la dos personas que estaban en la cama durmiendo plácidamente. Cruel era el calor y la hora para Ihigo y Rukia, ambos fingiendo estar dormidos para no tener que levantarse de la cama o soltar al otro. Era un domingo horriblemente húmedo y el calor no estaba ayudando, Yuzu y Karin habían ido a jugar a la casa de una amiga, mientras que Ishin todavía estaba en la casa, fingiendo indiferencia a la actual situación entre Rukia y Ichigo.

Entrando ya para las 10 de la mañana, el calor y la humedad comenzaron de pasar de molestia, a tortura, Rukia lentamente comenzó a desistir de la idea de fingir sueño y cuidadosamente deslizándose de los brazos de Ihcigo salió de puntitas del cuarto, Ichigo por otra parte, había sucumbido a su intento de fingir.

Era un hábito que se había hecho presente ya desde las dos semanas que habían empezado a dormir en la misma cama. Era un ritual en el que los dos inconscientemente terminaban entrelazados en las sabanas. Empezaba más o menos de esta manera. Rukia y Ichigo se turnaban para usar el baño de arriba, luego cenaban juntos en la mesa de la cocina, veían televisión en la sala, súper atentos todo el tiempo por si acaso un hollow aparecía cerca.

Luego subían al cuarto de Ichigo y se preparaban para dormir, Ichigo siempre regañándola por usar su ropa sin permiso. Luego las luces se apagaban y se disponían a dormir uno al lado del otro. Más o menos a la media noche o a las 1, Ichigo se daba a vuelta inconscientemente y aprisionaba a Rukia entre sus brazos, y esta rindiéndose al cariño, se acomodaba sobre el usándolo como colchón.

Volviendo al presente Rukia bajo las escaleras todavía de puntitas, disminuyendo su reiatsu todo lo que se podía para no despertar a Ichigo, luego se dirigió a la cocina y se dispuso a buscar algo para comer, riendo para sí misma, abrió la nevera de la cocina, deleitándose con la vista del hermoso pastel decorado esperándola en su armonía de frutillas y pepitas de chocolate.

-buenos días-

Rukia pego un salto del susto, golpeándose la cabeza con el techo de la nevera al darse cuenta del tono maduro y cortante, propio de un noble, que repentinamente asalto sus oídos. Inmediatamente quiso que la tierra la tragara entera. Cautelosamente cerró la puerta de la heladera, y sin querer mirarlo lo saludo.

-b bb buenos d dd diasss- dijo aterrada por la presencia imponente de nada más y nada menos que Byakuya Kuchiki, sentado en la me de la cosina, vistiendo ropas casuales y comiendo un pedazo del mismo pastel.

-oniisama, q que h ha haces aquí- pregunto Rukia todavía exaltada por la sorpresa.

Byakuya solo levanto las cejas unos segundos para luego volver a su expresión nula de siempre.

-todos estaba preocupados por tu desaparición, ahora que eres una vice capitana, la gente toma más serio el hecho de que no te encuentres en soul society. Al fugarte por dos semanas, todos sabíamos dónde estabas, solo que no sabíamos como estabas, pero veo que estas bien, así que me quito esa preocupación, ahora, eso no cambia que ahora estés en un gran problema.-

A Rukia se le puso la piel de gallina

-Bueno, te estarás preguntando de que problema estoy hablando, bueno para empezar, el atuendo que llevas ahora es parte del problema-

Rukia bajo la cabeza y dando un pequeño grito, agarro la tela de la remera de ichigo entre sus puños.

-¡emmm es esto es mmm, no es lo que piensas oniisama, solo la uso de pijama, no estábamos haciendo nada lo juro!-

-no me importa lo que hagan, eso no cambia nada-

-lo juro oniisama, solo lo uso porque me gusta molestarlo-

Byauya la sorprendió con una pequeña sonrisa

-mph, molestarlo eh …. Déjame decirte que lo que me estás diciendo empeora las cosas-

-AHHHH! Oniisama no es para provocarlo ni nada, es solo una broma nada más-

-si estoy seguro de que dormir en su misma cama, también forma parte de tu pequeño e inocente propósito de =molestarlo, verdad?-

Rukia se quedo helada, lo había visto todo, seguro había estado vigilándola desde hace días, viendo como convivía con Ichigo y como lo volvía loco paseándose en toallas por la casa y usando su ropa a propósito. Había visto como dormían en la misma cama.

Mierda mierda mierda mierda mierda mierda MIERDA!

-y por ultimo y no menos, no me has contado en estas semanas acerca de tu….. Convivencia con kurosaki Ichigo ahora.-

Rukia seguía muda, congelada ante la presencia imponente de su hermano. Saco las fuerzas escondidas desde lo más profundo de su aterrado ser y dijo

-lo siento oniisama, debí habértelo dicho- dijo Rukia en reverencia.

Byakuya se levanto, y dirigiéndose hacia Rukia, con el rostro calmado, pero con los ojos llenos de severidad, Rukia no pudo contenerse y cerró los ojos, achicando los hombros se quedo inmóvil en espera de alguna reprimenda, en vez de eso, sintió una mano sobre su cabeza.

Porque no me lo dijiste- dijo Byakuya mientras la miraba a los ojos-

Rukia lo miro sorprendida.

-oniisama-

- entrenaras conmigo en el próximo mes durante todo tu tiempo libre en soul society, ese será tu castigo por no habérmelo dicho-

-oniisama… no estás enojado?-

-…..-

- Te quiero oniisama-

-…. Usa protección, y mantén a Kurosaki Ichigo fuera de mi vista por un buen tiempo-

-ya te dije que no estábamos haciendo nada!-

-debo volver, diviértete-

Y con eso Byakuya desapareció con un shumpo, dejándola a Rukia sola en la cocina, tratando de que le volviese a latir el corazón y de que sus pies decidieran moverse, se tardo un buen tiempo en reaccionar.

Volviendo de puntitas al cuarto, se sintió aliviada de ver que todavía Ichigo se encontraba profundamente dormido, con el rostro calmado, tranquilo, como si no hubiese nada de qué preocuparse. Volvió a su espacio en la cama, recostándose sobre las sabanas, contemplo a Ichigo dormido. No paso mucho tiempo hasta que empezó a jugar con los mechones de pelo que le caían sobre la frente, no se dio cuenta que con esto había despertado a Ichigo.

-mmmm….. Rukia, déjame dormir es muy temprano-

-tarado son las 11 de la mañana-

-igual es temprano, es fin de semana, déjame dormir- dijo Ichigo enterrando su cara en su almoada.

-hay! Vamos Ichigo levántate, deja de ser tan perezoso- dijo Rukia mientras se sentaba encima de su espalda.

-Que rayos te puso tan enérgica, usualmente eres la que mas duerme-

-te lo digo después cuando sea seguro hablar de ello, primero debo verificar la casa por si acaso alguien nos este espiando.-

-que-

-nada, vamos levántate y vístete, quiero que me lleves a la tienda nueva en el centro!-

-por favor no me digas que es de conejos, si tengo que comprarte algo mas con chappys me voy a volver loco-

-por favoooooooor-

-…-

-ichigooooooo-

-una cosa, y nada mas-

-gracias!-

-el próximo hollow te encargas tu-

-todo mientras pueda tener esa nueva mochila de chappy!-

-sabes que estás loca verdad-