-Ow ow ow ow, dueleeeee- dijo Rukia mientras Ichigo le vendaba el hombro. Habian estado peleando con una agrupación inusual de hollows cerca del parque, y como Ishida y Origime estaban trabajando en otra zona, fueron demasiado para ellos.
-eso te pasa por que no me prestaste atención cuando te dije que no podías con ese tan grande.- dijo Ichigo mientras presionaba levemente los vendajes para que se adecuaran a su cuerpo.
-OUCH! Eso duele!- dijo Rukia mientras trataba de zafarse del agarre de Ichigo, pero este rápidamente volvió sostenerla y sentándola entre sus piernas, la sostuvo más firmemente.
-claro que duele, te rasgo toda la espalda superior con unas garras tremendas de hueso reforzado, además debo asegurar el agarre de las vendas, tu cuerpo es demasiado esbelto, las vendas se deslizan.-
-Eso no es mi culpa- dijo Rukia mientras rodeaba su cuerpo con sus brazos, el aire acondicionado estaba al máximo, ya que se encontraban dentro de la clínica de su padre, los medicamentos debían estar en un ambiente fresco, pero a ella le parecía demasiado frio.
-hace un frio horrible aquí- dijo Rukia mientras trataba de ignorar el dolor de su espalda mirando la televisión sin volumen.
-ooook, la shinigami con la espada de hielo más pura y hermosa, la reina de hielo, hermana menor del único ser capaz de hacerle competencia a los polos tratándose de frialdad dice que tiene frio.-
-mi zampaktou y mis poderes, además de mi actitud y mi familia no tienen nada que ver, mi cuerpo cambia cuando estoy aquí- dijo Rukia mientras agradecía mentalmente que el vendaje estuviese completo.
-bueno creo que eso es suficiente, seguro que no quieres que lo suture.-
-No, recuerda que mi cuerpo es diferente, sanara solo mi reishi se encargara de curar mi herida.-
Rukia se dio la vuelta, dándole la cara a Ichigo y dándole una sonrisa cálida le dijo.
-Estoy bien, enserio, vice capitana, recuerdas-
-Sí, pero también eres pequeña, confiada, un poco demasiado delgada y a veces demente, recuerdas- dijo Ichigo mientras pinchaba su nariz.
-no soy tan pequeña, solo eres tu el que está creciendo demasiado- dijo Rukia mientras, trataba de bajarse de la camilla, era demasiado alta, y el hombro le dolía.
Ichigo la sorprendió sosteniéndola entre sus brazos y levantándola de la camilla, teniendo cuidado de no tocar su herida.
-Y eso te molesta muuucho verdad.- dijo Ichigo mientras acercaba su rostro al de ella.
-mmmm, no se- dijo Rukia mientras rodeaba el cuello de Ichigo con su brazo sano.-
-A veces- dijo mientras rozaba sus labios, sintió como a Ichigo se le ponía la piel de gallina.
-sabes que puedes ser lo más fría que quieras pero para mí solo eres cálida, pequeña, suave y frágil, al menos cuando estamos solos…. Mira se que eres fuerte, que eres una vice capitana ahora y que puedes casi con todo lo que se te ponga enfrente, pero… me costó mucho aprender a atesorarte adecuadamente, y no quiero que vuelvan a pasarte cosas como en las noches o como lo que grimmjow te hizo, ya demasiadas veces estuviste a punto de desaparecer….y…-
-Ichigo- dijo Rukia, tomándolo del rostro, Ichigo la levanto la mirada, se encontró con los ojos de Rukia hermosos y brillantes, mirándolo con ternura, Ichigo quedo atontado, pensó para sí mismo.
-cuando fue que me empezaste a gustar tanto-
Las manos de Rukia se separaron levemente de su rostro y volvieron a el en forma de fuertes cachetadas, luego sintió un tremendo cabezazo.
-OWWWWWWWWWWW!, por que hiciste eso!-
Ichigo soltó a Rukia por el impacto, agarrándose la cabeza de dolor, Rukia aterrizo con gracia felina sobre sus pies.
- eso fue por exagerado- dijo Rukia mientras se dirigía a las escaleras.
-tengo razón, estás loca!-
-y eso te molesta verdad- dijo Rukia mientras lo miraba con una de sus sonrisas picaras que solo Ichigo podía entender.
Ichigo le devolvió la sonrisa.
-a veces-
-estoy cansada, me voy a dormir, vienes conmigo?-
-no tienes que pedírmelos dos veces-
