Capitulo 6.- Domingo (parte I).
Desperté al día siguiente luego de dormir solo un par de horas.
- Esperemos que lo descubras pronto.
¿Qué habrá querido decir con eso? No dejo de pensar en ello incluso cuando luego de tomar un desayuno ligero me siento y continúo con el cuadro. Luego de un par de minutos logro dejar el asunto de lado; pero cada cierto tiempo vuelve a mi, casi con la misma intensidad con la que me golpeo mi instinto al ver el paisaje que ahora refleja el lienzo.
Pasan varias horas y me levanto de la silla; estoy feliz, quizás este cuadro sea el que he logrado terminar en menos tiempo; pero, lo siento como el mas importante. Incluso más importante que la cascada que en unas horas se entregara a Tsunade en el instituto. Al mirar detalladamente mi nueva pintura no puedo evitar suspirar. Se con solo verlo, que no podré venderlo. Este cuadro se quedara conmigo toda mi vida.
- ¿Qué pasa conmigo?
Es raro que vea una pintura y piense en quedármela ¿Serán los recuerdos que me trae? Recuerdos de un lugar que me dio tanto y a la vez me hizo sufrir… Konoha mi ciudad natal, mi hogar, el lugar donde me enamore por primera vez y donde al parecer volví a enamorarme o mas bien, me atrevo a aceptar que el chico del cual me había enamorado sigue aun profundamente atado a mi.
Sacudo la cabeza y me dedico a recoger todo. Mi avión sale mañana a primer ahora, asi que es mejor que adelante lo más posible el equipaje. Ordeno todos mis implementos de pintura y guardo todo lo que no voy a usar. Dejo en el armario solo la ropa que usare esta tarde y la que usare mañana; mi pijama también lo dejo fuera, algo de maquillaje y los zapatos de tacón.
Todo lo demás va a la maleta. Me muevo de un lado a otro y aun cuando no quiero, a mi mente vuelve el comentario de Naruto… en algunos momentos me atrevo a pensar que le gusto, pero se que es poco probable. Se hacen las tres de la tarde asi que tomo una ducha rápida, me arreglo y bajo a recepción.
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Estaba confirmado; los labios de Hinata se han convertido en su obsesión tras probarlos. Solo una vez basto para que ocurriera lo inevitable. Desde la secundaria escuchaba que la Hyuga sentía algo por el, sin embargo por andar tras Sakura jamás lo verifico; no fue hasta hacia unos meses que se encontró con la sorpresa de pensar en ella mas de lo normal.
A sus dieciséis años, pensaba en ella; en lo dulce y rara que era. Hinata siempre estaba allí para todo el mundo; aunque sufría, si estaba en sus manos poder hacer algo por sus amigos ella lo hacia sin pensarlo dos veces. Recordaba con claridad las ocasiones en las que lo ayudo a estudiar, incluso fue a su casa un par de veces a ayudarlo… se sintió mal cuando supo que ella estaba enamorada de el, en especial porque en cada visita que ella le hacia, el trataba de preguntarle cosas de Sakura y ella como siempre contestaba amablemente.
Cuando supo del reencuentro, tuvo la esperanza de que ella apareciera y asi poner en orden sus pensamientos y emociones. Pensar en alguien cada día cuando no se le ha visto por seis años es algo extremadamente raro, en especial cuando se ignora que es lo que uno realmente siente.
Besarla había sido como probar la gloria, como beber agua luego de estar sediento por días. Y tenia que volver a hacerlo, no podía decir que la amaba pero se sentía atraído hacia ella, casi tanto como una polilla se siente atraída hacia la luz.
- Se ira mañana_ dijo en voz alta mientras terminaba de vestirse para la fiesta del día_ ¿Será que descubres porque te bese Hina-chan?
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Al bajar a recepción me encuentro con alguien que jamás espere encontrarme.
- Hiashi_ digo en voz baja.
No se si me escucho o por casualidad volteo justo en ese momento. Noto cuando se da cuenta que estoy cerca de el; su mirada se vuelve fría y se llena de esa superioridad que tanto detesto.
Se acerca con paso calmado, como si tuviera todo el tiempo del mundo. Como es usual en el, usa un traje de etiqueta hecho perfectamente a su medida, su cabello esta corto ahora lo cual me sorprende un poco… aunque si lo pienso bien, quizás sea que al fin se dio cuenta que ser el dueño de una compañía y tener el cabello mas largo que su esposa le daba una mala imagen.
Y para mi padre la imagen es todo; lo que el resto de la gente piense y diga es mas importante que lo que el mismo llegue a pensar o decir.
- Hinata_ dice sonriendo de lado mientras me ve de arriba hacia abajo.
- ¿Qué haces aquí?_ digo con enojo.
El mira alrededor, prestando más atención a mí alrededor que a mi misma… como si la pintura de las paredes o la cerámica del suelo fuesen más interesantes que yo.
- ¿Qué haces aquí?_ repito molesta pues llevo prisa y me siento incomoda frente a el, cosa que detesto.
Llevo seis años sin verlo y me siento del mismo modo que antes: asustada e intimidada. Detesto sentirme asi, he crecido, he cambiado, incluso soy un poco mas fría con las personas que me desagradan pero parece que hay dos personas contra las que mi frialdad es inmune: Naruto y Hiashi.
- Veo que al menos tienes buen gusto al escoger donde hospedarte.
Respiro profundamente. Debo calmarme, el no puede notar que aun me incomoda tenerlo frente.
- ¿Qué haces aquí?_ pregunto, pero esta vez mi voz sale fría; tal y como quería.
- ¿No puedo ver a mi hija luego de seis años sin siquiera recibir una llamada de su parte?
- No me consideras tu hija, asi que déjate de tonterías y dime que quieres.
Sueno desesperada y eso hace que mi enojo aumente.
- Neji me dijo que te había visto, al igual que tu madre_ dijo mirando una pintura colgada en la pared detrás de mi_ Me pareció muy descortés de tu parte no visitarme, asi que decidí venir.
- No los he visitado a ellos, me los encontré por casualidad_ digo girándome para observar el cuadro al igual que el.
- Pensaba traer a Hanabi pero ha tenido que viajar por negocios.
- Hmp.
Me concentro en la pintura, para evitar hacer notar mis emociones.
- Supongo que supiste donde estaba por el apellido_ digo tras unos segundos en silencio.
- Solemos llamar la atención a cada lugar al que llegamos; asi que es difícil que los rumores no corran con rapidez.
- ¿Tratas de hacerme creer que me encontraste por casualidad? ¿Dónde quedaron tus ganas de llevarte el crédito por saber todo de todo el mundo?
Sonríe y tras un minuto gira para mirarme.
- En fin; supongo que te habrás enterado que Hanabi es abogada.
Interesante cambio de tema.
- No por que me interesara saberlo_ digo mientras me encojo de hombros.
- Neji será mi sucesor_ agrego aun mirándome.
- No me interesa_ digo con fastidio.
- ¿De verdad?
Lo intente, de verdad intente no mostrarle mis sentimientos pero simplemente es imposible.
- ¿Qué tienen ustedes metidos en la cabeza que les evita entender que no me intereso nunca ser la heredera de la compañía?_ digo con voz dura.
El silencio cae sobre nosotros durante varios minutos, los cuales dedico a ver la pintura… todo sea para evitar mirarlo a la cara.
- No es que no quieras; es que jamás hubieses podido. Eres demasiado blanda, aun lo eres.
Me sorprende el comentario.
- Las personas como tu, están destinadas a sufrir… creen demasiado en las palabras de los demás y eso les evita notar lo que esas personas quieren realmente.
- No todos usan una mascara Hiashi_ digo mirándolo por fin.
- La mayoría si y por la incapacidad que tienes de ver sus verdaderos rostros, estas destinada a vivir con sufrimiento y decepciones; a tener un trabajo mediocre y conformarte con las cosas buenas que te pasen, asi sean pocas.
¿Desde cuando mi padre se volvió tan profundo?
Lo escucho reír y eso me hace suponer que pensé en voz alta.
- Asi que estas aquí para recordarme mi destino_ digo entrecerrando los ojos.
- A advertirte…
- ¿Qué podrías advertirme?
- Fue un error que volvieras.
- ¿Por qué?
- Nunca le pasan cosas buenas a las personas que guardan secretos_ dice encogiéndose de hombros y dando media vuelta.
- ¿Por qué querrías que me pasaran cosas buenas?_ pregunto en voz alta para que me escuche.
No se si lo hizo pues no dio signos de haberlo hecho. En su lugar, lo veo marcharse con su elegante porte y su superioridad; llevándose al mismo tiempo la incomodidad y el desprecio que me hizo sentir con solo verlo. Pero… no le basta con llevarse eso, sino que me dejo el presentimiento de que sabe quien soy realmente y eso no puede significar nada bueno; o al menos no para mí.
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Estoy en mi habitación, sentada frente a la ventana con una copa de vino tinto medio vacía en mi mano. Luego de que Hiashi se fuera no me sentía con muchas ganas de salir; además Ino hubiese notado que algo no esta bien y no tengo ganas de hablar del tema.
- ¿No puedo ver a mi hija luego de seis años sin siquiera recibir una llamada de su parte?
- ¿Como puede actuar como si realmente le importara?
- Me pareció muy descortés de tu parte no visitarme, asi que decidí venir.
- No fue por ser descortés, no quería verte y lo sabias… pero no podías quedarte con las ganas de molestar ¿cierto?
- Solemos llamar la atención a cada lugar al que llegamos; asi que es difícil que los rumores no corran con rapidez.
- Estupideces, hablaste con tus empleados lamebotas y me encontraste.
- En fin… Hanabi es abogada… Neji será mi sucesor.
- De seguro estarás orgulloso.
- No es que no quieras; es que jamás hubieses podido. Eres demasiado blanda, aun lo eres.
Me levanto, doy un punta pie a la silla donde estaba sentada y la hago caer.
- Las personas como tu, están destinadas a sufrir… creen demasiado en las palabras de los demás y eso les evita notar lo que esas personas quieren realmente.
- No todos usan una mascara Hiashi.
- La mayoría si y por la incapacidad que tienes de ver sus verdaderos rostros, estas destinada a vivir con sufrimiento y decepciones; a tener un trabajo mediocre y conformarte con las cosas buenas que te pasen, asi sean pocas.
- Asi que estas aquí para recordarme mi destino_ digo entrecerrando los ojos.
- A advertirte…
- ¿Qué podrías advertirme?
- Fue un error que volvieras.
- ¿Por qué?
- Nunca le pasan cosas buenas a las personas que guardan secretos.
¿Desde cuando mi padre se volvió tan profundo? No.
- No es que sea profundo, es lo mal intencionado que es… siempre llegando cuando tengo un poco de felicidad para destruir mi estabilidad_ digo apretando con fuerza la copa_ siempre haciendo lo que le place para estar bien consigo mismo sin importarle lo que destruye a su paso… pasando por encima de todo el mundo para lograr la felicidad de su querida hija y su querido sobrino…
- Hanabi es abogada… Neji será mi sucesor.
- ¡Estupido Hiashi!_ digo con rabia y apretando tan fuerte la copa que termino rompiéndola.
Veo mi mano, algo de sangre sale de ella pues un cristal se ha encajado en ella. En el suelo, el vino que aun quedaba dentro hace un pequeño charco. Y es ese charco que se asemeja a la sangre lo que me hace reaccionar.
Busco papel en el baño y limpio el suelo hasta dejarlo completamente limpio; con cuidado reúno los cristales y los echo en la basura junto a los trozos de papel.
- ¿Qué rayos me pasa?_ digo quedándome de rodillas junto al cubo de basura.
De nuevo he dejado que mi padre ponga mi mundo de cabeza ¿Acaso no he cambiado tras estos años? ¿No he dejado de ser la niña llorona y miedosa? La que no mira siquiera a su padre a los ojos por miedo a hacerle enojar y ganarse un castigo o peor aun, notar en los ojos de el la decepción de tener una hija buena para nada…
- Si, he cambiado_ digo levantándome y quedándome apoyada en la pared.
Cambie pero hay una parte de mi que acepta que lo que el ha dicho es cierto; no me gusta ver lo malo en las personas y por eso siempre me he llevado grandes decepciones. Cada vez que puedo trato de rodearme de personas que considero buenas pero que al final me hacen daño.
- Al igual que mi familia.
Suspiro cansada y sonrió con tristeza. Esa parte nunca podré cambiarla… esta tan arraigada en mí que me es imposible vivir sin ver las cosas de ese modo.
- Solo puedo esperar que las cosas malas nunca lleguen_ digo avanzando hacia la mesa de centro donde esta mi bolso desde el cual proviene el sonido de mi celular_ Confiar en que las personas no me lastimaran_ lo abro y miro el mensaje que me ha llegado_ que el mañana no sea lluvioso_ guardo el teléfono de nuevo, cierro el bolso, me lo cuelgo y camino hacia la puerta_ pero sobre todo, esperar que mis presentimientos no se materialicen.
En especial el que tengo desde que Hiashi se alejo de mi hace dos horas. El presentimiento… de que algo malo va a pasar.
Vaya que profundo este capitulo XD… me sorprendio un poco luego de leerlo por primera vez. Aquí les coloque el encuentro entre Hinata y su padre que varios habian pedido, el cual no sabia donde colocar hasta que comence con este capitulo. El cual por ser algo largo dividimos en dos partes...
Otra cosa importante es que en el capitulo anterior llegamos a mas de 50 reviews! Por eso quiero agradecerles de todo corazon por sus comentarios.
Eso es todo por hoy, los vere el proximo fin de semana.
Pasenlo bien y cuidense mucho.
PD: Disculpen los errores ortograficos (si los hay)
