CAPÍTULO CINCO

SECRETOS

Sé que apenas nos conocemos , pero me encantaría cambiar la situación. Quiero conocerte. No quiero agobiarte y podemos ir poco a poco. Por favor Bella, ¿ me darías una oportunidad?...

Poco a poco se fueacercando a mí. Sus ojos miraban fijamente los míos dejándomeparalizada. No sé que me pasaba con este hombre, influía en todosmis sentidos. Era como una droga, no la quieres tomar pero tu cuerpola reclama con todo su ser.
Sus manos me agarraronlas mejillas con firmeza. Sus manos me trasmitían descargas desde micara bajando por todo mi cuerpo haciéndome temblar. Sus ojosviajaban de mis labios a mis ojos cautelosos intentando descifrar misreacciones.
Sentí un suave roce desus labios sobre los míos y algo dentro de mí estalló. Sus labiossuaves y carnosos, probando mi respuesta, aunque yo no me moví lo deseara no podía.

-Mmnn...- gimió Edward-, no sabes ...cuanto deseaba besarte.

Sus labios se volvieronmás duros y demandantes y me asusté. No podía darle esperanzas nillegar más lejos. Esto no podía ser , no podía seguir soñando. Unhombre como él nunca llegaría ha querer estar con alguien como pasado mis cargas... no podía permitirme soñar.
Lo empujé con mismanos en su pecho. Me costó toda mi fuerza de voluntad rechazarlo.

-No...-dije apartándolo de mí e intentando ponerme de pie.

-No espera- agarró mi muñeca-, Bella … lo siento, no quería asustarte.

-Por favor señor Cullen, me gustaría irme.

-Bella...Edward , ... dime Edward por favor-rogó.

-Llévame a por mi coche, por favor.

-Perdóname no quería molestarte. Quédate un rato más. Prometo no intentar volver a besarte.

Negué con la cabeza.

-No debí aceptar su invitación. Además tengo … tengo que recoger a los ...tengo que volver a trabajar.

-Está bien , como quieras- dijo en un todo más calmado y frío-. Te llevaré a recoger tu coche.
El camino de regreso fue en silencio. No podía dejar de pensar en su beso. Sus labios contra los míos. Mi primer beso. Aunque para mí fue increíble, estaba un poco avergonzada. No reaccioné. Edward era un hombre con mucha experiencia y estaba acostumbrado a mujeres atractivas y experimentadas.

A pesar de mi edad,nunca había salido con nadie, no había tenido novio ni habíahablado con amigas acerca de los besos y menos aun del sexo. Me habíadedicado a cuidar de mi madre y mis hermanos y a intentar sobrevivira mi padre.

De reojo miré aEdward, su mandíbula apretada, labios en linea recta y ojos fijos enla carretera. Su mirada perdida más allá del horizonte. Nunca habíavisto a ningún hombre tan atractivo como él. La verdad es que no mehe estado fijando mucho en nadie, pero Edward tenía algo que mellamaba. Todo mi cuerpo lo sentía. Sentía esa atracción que habíaentre los dos...fuerte y caliente. Como me hacía temblar con sóloun roce y como palpitaba mi corazón con sólo mirarlo. Pero no teníanada para ofrecerle.

Pronto llegamos junto ami coche en silencio. Paró el coche y seguía sin hablar y mirarme.

Lentamente mi manoagarró el tirador de la puerta y abrí.

-Gracias ...Edward. Me lo he pasado muy bien.

-Pero no lo quieres repetir- contestó enfadado.

No debería de haber salido con él.

-Lo siento, no debí...- no seguí hablando y fui bajando de el coche pero Edward me agarró por la muñeca.

-Espera...-dijo-, no quiero que te vayas así. Siento si te he molestado. No quiero que estés enfadada conmigo. Quiero que estemos bien.

-Tranquilo señor Cullen, para mí todo está olvidado. Sólo no lo vuelva a hacerlo. No vuelva a besarme por favor. Mi vida es complicada y no puedo permitirme esto ahora. De verdad créame que es lo mejor para usted.

-Otra vez con señor Cullen. Está bien, he captado la indirecta , no hace falta que pongas tantas escusas. No volveré a molestarte tranquila. Respetaré tu decisión y las distancias.

Se había enfadadoconmigo, pero era lo mejor. Bajé la mirada y salí de el coche.
A paso rápido me subíen mi coche y una vez dentro no pude contener las lágrimas.
Lloraba por mi madre,mis hermanos, por la vida que nos había tocado vivir. Apenas veíala carretera y tuve que parar en la cuneta para serenarme.
Nunca podría tener aEdward. Nunca nadie me iba a querer. ¿ Quién iba a querer cargarcon alguien como yo? Me dolía el corazón y apenas podía ía que ser fuerte. Esto sólo era un ataque de ansiedad provocadopor todos estos días tan difíciles. Pero yo Isabella Swan erafuerte.
Respiré hondo y poco a poco me fui calmando. Eso es . Ahora iría a recoger a mis hermanoscomo si nada hubiera pasado. En eso me estaba volviendo una perfeccionista.

Versión Edward

Estaba echo una me rechazaba así sin más y cómo podía decir que era lomejor para mí. Que mierda sabría ella que era lo mejor para mí. Y¿ Qué mierda pasaba con su vida? ¿ Qué complicada puede ser lavida de una chica de 22 años?
Unos golpes en lapuesta y entró Jessica mi secretaria.

-¿Café señor?

-Sí por favor.

-Tiene una reunión en una hora.

-Sí , está bien- no tenía ninguna gana de aguantar a nadie.

-Le traeré el café , señor.

Preparé la documentación para la maldita reunión. Ahora podría estar con Isabella en nuestro picnic, tumbados bajo la sombra de el roble , besándonos. Dios... , la deseaba muchísimo, pero estaba claro que ella no era como las mujeres que siempre me relacionaba. Mujeres de una noche. La conocía hace dos putos minutos y apenas podía dejar de pensar en ella.

Jessica entró con micafé.

-Jessica llama a Clarise y pídele el expediente de Isabella Swan.

-¿ Isabella?- preguntó-, Bella ¿la que trabaja aquí?

-Sí .

-No quiero meterme donde no me llaman señor Cullen , pero ¿ no ira a despedirla? A ella le hace falta el trabajo. Incluso yo la ayudo por las tardes.

-¿ Cómo la ayuda?- ¿cómo mierda sabía más mi secretaria de Isabella Swan que yo?

-Verá ella tiene que trabajar en el bar de James- sí eso lo sabía-, y yo me quedo con los tres niños hasta que ella salga. Es sólo algo temporal hasta que ella pueda pagar a una niñera.
¿ Tres niños? ¿ Tenía hijos? Pero era tan joven.¿ Cómo podía tener tres? Pero ella parece tan inocente...
Un sentimiento dentro de mí me desconcertó. Me hacía sentir terriblemente mal. El mero hecho de pensar en Isabella haciendo el amor con otro hombre me llenaba de repulsión y furia. ¿ Qué era lo que estaba sintiendo? ¿ Celos? Pero no podía ser. Apenas la conocía y no estaba enamorado de ella. Es cierto que me gustaba y mucho. Por no decir como la deseaba pero no había nada más. Podría ser por el rechazo. El que me rechazara a mí cuando se había acostado con otro hombre. Esto me hacía sentir realmente muy mal.

-¿ Tiene tres hijos?

Jessica sonrió yemitió una pequeña risita que no hizo más que irritarme más de lo que ya estaba.

-No , ellos no son sus hijos. Son sus hermanos. Ella no está casada y ni siquiera tiene pareja.

No me había dadocuenta de la tensión que tenía sobre mis hombros hasta que hablóde hermanos. Sentí un gran alivio. Alivio porque ella no estabacasada. Alivio porque esos niños no eran hijos suyos. Sentía miposesividad sobre ella y los hijos que alguna vez fuera a porque quizá tuviera una oportunidad. Alivio porque aunque nofuera virgen, no tenía una relación tan seria con otro hombre.

-¿Y su familia?

-Se que su madre murió hace unos días y ella se encarga de ellos.

-¿ Y su padre?

-No sé nada más.

-Bien- dije ofuscado-, pídame ese informe.

La miré y comprendíque esperaba que le dijera que iba a hacer con Isabella.

-Tranquila no la voy a despedir.

-Oh- suspiró aliviada-, le pediré que me lo mande por fax.

Necesitaba respuestas. Su madre había muerto hace sólo unos días. Dios. ¿ No tenía más familia que la ayudara? Tenía tantas preguntas que hacerle. Podría ser esa la razón por la que decía que su vida era complicada. Su mirada triste se debía a la reciente muerte de su madre. Pero ¿nadie la ayudaba? ¿ Por eso trabajaba tanto?

La reunión se me hizo eterna. No podía dejar de pensar el Isabella y su misteriosa vida.

Una vez en casa, con unvaso de whisky en una mano y con el sobre de el expediente deIsabella , me relajé.

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Expediente:

Isabella Swan Dawyer

Numero de la seguridadsocial 28.

Teléfono .xxx

Dirección calle delcerezo nº 26 2º-d

22 años

Cargas familiares : 3hermanos ( no se conocen su edad)

Madre Renne Dawyer(fallecida)

Padre Charlie Swan ( nose conoce dirección fiscal)

Estudios:

Instituto enseñanzasecundaria completa.

Wester WashingtonUniversity grado de asistencial social ( Falta último año)

Otros trabajos:

Camarera en cafetería" La fondie" durante 6 años.

Camarera en bar "Embrujo " durante 4 años.

Camarera en pub "Fast " actualmente.

Tenía ahora mas dudasque antes. ¿Por qué había dejado de estudiar? Y ¿ por qué nosabían el paradero de su padre. Dios quería verla. Pero me habíapedido que la dejara en paz de manera muy sutil y no queríapresionarla. Tan sólo con pensar en el beso, sus labios... perdíala perspectiva.

Versión Bella

Hoy por fin era viernes y tenía todo el fin de semana para descansar y estar con mis hermanos. Estaba a punto de acabar mi turno en el pub.

Mientras que yo pensaba en mi esperado fin de semana, Mike como todos los días me increpaba una y otra vez explicándome lo que le perseguían las chicas, el trabajo que tenía y el dinero. Me daba a entender la suerte que tenía de que estuviera interesado en tener una cita conmigo.
Yo apenas lo escuchaba.

El resto de la semana había sido tranquilo. Desde que hablé con Edward no había vuelto a dirigirme la palabra. Eso era lo que le había pedido, pero me entristecía.
En la oficina le limpiaba su despacho. Cuando yo llegaba si él ya estaba dentro se levantaba de de su asiento y se iba hasta que yo terminaba y volvía a entrar. Si era yo la que estaba dentro se iba al despacho de Jasper pero a la cafetería hasta que terminaba.

Edward venía todos los días a el pub. Se sentaba en la mesa justo enfrente de el mostrador. No me hablaba . Sólo me miraba. Sentía su mirada desde que entraba hasta que se marchaba e incluso se esperaba en su coche hasta que yo me montaba en el mío y me iba a casa. Pero no me hablaba.

De vez en cuando mis ojos se iban hacia él. Edward no apartaba la mirada, pero yo avergonzada la apartaba rápidamente. Esto no podía seguir así.Había momentos en el día en que anhelaba el momento en que viera a Edward. Iba a acabar con el corazón más destrozado de lo que ya lo tenía.

El frío de la noche me despejó. Mi primera reacción fue mirar al coche de Edward. Él estaba allí como cada noche esperando por mí. Me sentía alagada y triste. Edward se estaba involucrando conmigo sin darse cuenta y le iba a ser daño sin proponérmelo. Iba a tener que dejar de trabajar para él.
Sintiendo su mirada en mí, me monté en mi coche y me fui a casa.

El sábado por lamañana llamé a Clarise y le pregunté si podía cambiarme de oficinas. Me preguntó si había tenido algún problema con alguien y le expliqué que no. Que todos me habían tratado muy bien, que sólo era por cercanía a casa y cosas personales. Me dijo que lo intentaría para que pudiera empezar el lunes.

Limpié y organicé todas las comidas para la semana siguiente.

Los niños parecen que se adaptaban bien exceptuando alguna que otra pesadilla. Por mi parte intentaba no pensar en nada. Si no pensaba no me hacía daño o eso creía.

El domingo a media mañana Clarise me llamó y me dio la nueva dirección de las oficinas. Al parecer la chica que limpiaba allí le parecía bien el cambio y no hubo problemas. Era el mismo horario y podía compaginarlos dos trabajos, aunque intentaría cambiar también el trabajo en el pub. Pero me advirtió que pudiera ser que el señor Cullen no estuviera de acuerdo cuando se enterara.

Después de hablar con Clarise llamé a Jessica para decirle que me habían cambiado de oficina pero que si me podía seguir haciendo el favor de quedarse con los niños. Por supuesto dijo que sí.

El lunes dejé a los niños en el colegio y fui a las nuevas oficinas. Estas estaban un poco más cerca de casa. Cuando llegué todos fueron amables como ella otra oficina, pero en esta no me dieron absurdas listas de comportamiento. Era de agradecer. Las compañeras eran amables y no tuve ningún problema.

Conocí a un el encargado de mantenimiento. Se llamaba Jake. Nos hicimos amigos al instante. Estaba trabajando para pagarse la universidad de el último año de derecho. Nos tomamos un café en el tiempo de descanso y estuve tan entretenida riéndome con sus ocurrencias que por un momento olvidé todo lo demás.

-Oye Bella, ¿ quieres venir a tomar un café o algo luego? Unos amigos vamos a reunirnos y a tomar algo.

- Lo siento Jake luego tengo que trabajar. Me hubiera gustado.

- ¿Después de aquí?

- Sí, trabajo en el pub fast.

- Uff. Bueno puedo decirles a mis amigos que vayamos a ese local y nos tomamos algo contigo.

- Claro-le sonreí.

No sé si eso iba a serbuena idea.

Cuando terminé mi turno fui a recoger a los niños. Apenas jugué un poco con ello,les ayudé a hacer los deberes y los bañé para cuando me tenía que ir a el pub.
En ese momento llamaron a la puerta. Tenía que ser Jessica.

- Hola Jessica, gracias por venir.

- Hola, no es nada. Estos niños son muy buenos. Además se pasan la mayor parte de el tiempo durmiendo.

- Bueno pues me voy. La cenas está en la cocina y ya están bañados.

- Ok. … oye Bella, ¿ puedo preguntarte algo?

- Claro.

- ¿ Has tenido algún problema con el señor Cullen?

- No.

- Mira la cosa es que cuando hoy a aparecido otra chica ha formado un escándalo. Llamó a Clarise y estuvo gritando que no quería a ninguna otra , que te quería a ti. La pobre chica se fue llorando y muy asustada.

- Dios mío. yo...yo no tengo nada con él. Le pedí que me cambiara por la cercanía a casa.

- Pues parece que el señor Cullen se lo ha tomado como una ofensa personal o algo así. Estaba furioso hoy. Quizá debieras de llamarlo y explicarle.

- Sí, lo pensaré.

Versión Edward

No sé que se le había pasado por la cabeza. Había dejado de hablarle y acercarme a estaba intentando joder. Había usado hasta la última gota de auto control para no besarla. Todas las mañanas tenía que salir de el despacho para no abalanzarme sobre ella. Quería abrazarla contra mi cuerpo y besar esos labios rosas. La deseaba muchísimo.
Llamaron a la puerta de el despacho y esta se abrió.

- Edward, ¿nos vamos a fast, te vienes?

Sí . Quería ir para ver a Isabella como todos los días. Esta vez hablaría con ella y le pediría explicaciones.

- Edward...

- Sí.

- ¿ Estás bien?

- Sí- me restregué las manos por la cara-, sólo un poco cansado. No es nada.

- Esta bien, pero si necesitas hablar de cierta persona castaña que hoy no ha venido a trabajar...

- ¿Qué?- ¿ cómo mierda lo sabía?

- Se a enterado todo el edificio gracias a tus gritos de esta mañana. Después de la bronca que le has echado a Clarise dudo que sea por mero aburrimiento. Hay algo más que te estás ocultando.

- No se que me pasa Jasper. Me tiene obsesionado.

- ¿ Te has acostado con ella? Normalmente se te pasa cuando lo consigues.

- No . Ella no es como las demás. Me rechazó. No quiere que me acerque a ella.

- ¿ Te rechazó? Al gran Edward Cullen. No esperaba vivir para ver esto.

- No te cachondees. La besé y ni siquiera se inmutó. yo...la deseo muchísimo y ella...no quiere ni hablarme.

- Quizá tenga alguna razón o se ha enterado de la maravillosa reputación que tienes con las mujeres.

- No lo sé. Sólo sabe repetir que su vida es complicada.

- Intenta hablar con ella. Explícale como te sientes o sino dale tiempo.

- ¿ Tiempo para qué? ¿ Para que se aleje más?

- Anda vamos a emborracharnos y de camino le echas un ojo. Quien lo diría el gran Edward Cullen por fin enamorado.

- Yo no estoy enamorado.

- Si no lo estás te falta muy poco.

Mierda.

Versión Bella

Aparqué el coche en el aparcamiento de el pub y lo primero que vi fue el coche de Edward. No estaba preparada para esto.
Entré y no miré. Fui directa a soltar mis cosas en la taquilla y luego directa a la barra que era mi sitio habitual y donde estaba Laurent.

- Hola -saludé.

- Hola Bella, te quedas en la barra de nuevo ¿ ok?

Asentí.

- Bueno ya que estás aquí me voy a la oficina . Si hay algún problema me avisas.

- Sin problema.

Sin ni siquiera mirarlo sentía. No estaba en la mesa cerca de la barra ya que al entrarno lo había visto. Tenía que estar sentado al fondo. No lo habíavisto pero estaba segura de que estaba ahí.
Como siempre Mike fueel primero en venir a recibirme.

- Hola preciosa- exibió su sonrisa.

- Hola Mike.

- ¿ Qué tal tu fin de semana?

- Bien lo pasé descansando.

- Eso suena muy aburrido. Podrías haberme llamado y nos hubiéramos divertido juntos.

- No, Mike. ¿ Quieres tomar algo?-le pregunté para cambiar de tema.

Sí ponme un larios con tónica y limón.

Claro, ahora mismo.

Le preparé su bebida se la serví y por fin me dejó sola. Estaba muy nerviosa y necesitaba tranquilizarme. Me volví y comencé a colocar los vasos limpios en su sitio correspondiente.

- ¿Puedo sentarme en la barra?- esa voz. Las piernas comenzaron a temblarme. Me volví. Estaba guapísimo e imponente y por mucho que yo quisiera nunca iba a poder estar con él.

- Por supuesto. Gracias.

- ¿ Quiere tomar algo?

- Lo de siempre.

- Bien-le di una tímida sonrisa y comencé a servirlo. Eché el hielo y luego el carísimo whisky. Posé un posavasos en la barra y coloqué el vaso en el, pero antes de quitar la mano Edward me la agarró contra el vaso. Lo miré con el ceño fruncido.

- Me gustaría hablar contigo.

- Estoy trabajando- solté mi mano de su agarre.

- Sólo será un momento. Sólo quiero hablar contigo unos minutos.

- No veo de qué.

- ¿No ? Que tal de ¿por qué has pedido el traslado a otra oficina?

- No voy a hablar contigo de eso.

- ¿ No? Creo que me merezco una respuesta.

- Como jefe, sí. Estas oficinas están...- no me dejó terminar.

- ¡No! No como tu jefe. Como Edward. Quiero que me digas porque me tengo que alejar de ti cuando me muero por besarte.

Me quedé paralizada,sin saber que decir.

- ¡Bella!- gritó alguien.
Apenas me moví. Aun estaba en estado de shock.

- Jake...hola.

- Hola -me besó en la mejilla-. Como te prometí esta mañana, estamos aquí. Este es San y su novia Laura. Ella es Ana y Peter.

- Hola encantada de conoceros- les dije-. Podéis sentaros en una de las mesas y ahora mismo os atenderan unas de mis compañeras.

- ¿ No puedes venir tu?- preguntó Jake.

- No . Yo estoy en la barra. No me puedo mover de aquí.

- Está bien nos beberemos una a tu salud.

- Estupendo- sonreí.

Cuando me volví para mirar a Edward este ya no estaba. Lo busqué por todo el local y lo encontré en el fondo en compañía de su cuñado Jasper y su padre.

Fueron pasando las-horas. De vez en cuando Jake venía a hablar un poco conmigo pero no podía entretenerme mucho porque esa noche hubo bastante gente. Mike también volvió al ataque pero intenté no echarle mucha cuenta y así fueron pasando las horas. Un poco antes de que terminara mi turno, vi salir a Edward con su familia pero ni siquiera me miró esta vez. Me dolió. Pero en realidad era lo mejor. Yo se lo había pedido y además el estaba enfadado.

Cuando llegó mi hora y todo estaba recogido en la barra cogí mi bolso de la taquilla y salí al exterior. Un día más de trabajo y un poco más cansada.
Comencé a andar hacía mi coche rebuscando las llaves en mi bolso y cuando alcé la vista ami coche me quedé helada. Edward estaba apoyado en el capo de mi coche con los brazos cruzados sobre su pecho y con su mirada fija en mí.