Bueno creo que el capitulo anterior fue como un parte aguas en la historia, Sumika ah tomado la decisión de olvidar a su gran amor, (¿será?) y eh visto por ahí que quieren que mai saque su lado (perver)… pues déjenme decirle que si lo sacara pero aguántenme no quiero espantar tan pronto a mi Sumika. Bueno aquí les dejo el siguiente capitulo.
Kazama perdóname, no se si logre dejar de amarte pero de ahora en adelante aprenderé a vivir sin ti.
Capitulo 4.
Puedo sentarme contigo – decía una chica de lentes parada en frente de mí –
Claro – la mire dudosa, mientras note como suavemente se sentaba –
¿No tienes miedo? – pregunte un poco temerosa –
De ¿Qué? – me dijo la chica mientras comía su almuerzo –
Yo… ¡soy un poco diferente! – Hice una pequeña pausa – si te ven conmigo van a empezar a decir cosas de ti.
¿A ti te gustan las chicas lindas? pregunto rápidamente la pelinegra.
Si, dije sin pensar.
Yo no soy linda, así que no corro peligro y no me importa lo que hablen – decía la chica mientras seguía con su almuerzo –
Vamos Kazama – decía Tomoe levantando a la castaña que aun se encontraba en el piso – ya es tarde te llevare a tu casa, tu hermano estará preocupado porque no llegas.
Pero Tomoe, necesito hablar con Sumi-chan, yo… tengo que verla – exclamo Kazama con lágrimas en los ojos – ¿dime donde esta? Por favor Tomoe.
Mañana hablaras con ella, no creo que ahora sea el momento – decía Miyako que todo este tiempo había permanecido callada – necesitas calmarte y pensar lo que le vas a hacer.
Por favor Miyako, Tomoe yo… eh sido muy egoísta con ella, necesito verla tengo que pedirle perdón – decía Kazama mientras se limpiaba las lagrimas – yo… tengo que buscarla. - Fue lo último que dijo antes de abandonar el lugar –
Tomoe y Miyako solo observaron como la castaña se marchaba de ahí, no sabían bien si tenían que detenerla o dejar que buscara a Sumika.
¿Tú crees que se arreglen las cosas?
No lo se pequeña, Kazama es muy tonta, aun no se da cuenta de lo que Sumika siente por ella, y pienso que cuando se de cuenta ya sea demasiado tarde. – Hablaba Tomoe, mientras estrechaba fuertemente entre sus brazos a su amada – mejor vamos a casa necesito relajarme ¡urgentemente!
¿Vas a necesitarme para relajarte? – susurraba Miyako sensualmente muy cerca del oído de Tomoe –
- Mientras la otra chica solo sintió como su cuerpo se estremecía con aquel pequeño contacto – claro mi amor, tú sabes que no puedo hacer nada sin ti.
La pequeña solo sonrió cuando vio como esos carnosos labios chocaban sensualmente con los suyos.
Estas muy callada, ¿En que piensas? – decía la peli violeta, mientras notaba como la karateca se había quedado muy pensativa –
Yo… estaba pensando en Kazama – susurraba la chica de gafas – pero no es lo que piensas - intervino rápidamente – es solo que… siento que fui muy grosera, no debí decirle todas esas cosas ella ante todo es mi amiga y mi deber es apoyarla, si ella quería salir a festejar yo debí aceptar.
¿Y que es lo que piensas hacer? – pregunto la chica un poco inquieta –
Yo… quiero pedirle perdón, mañana hablare con ella espero y no te moleste.
No te preocupes – susurraba muy bajito mai mientras le daba un dulce beso en los labios –
Porque ahora tú y yo somos pareja, y entiendo que quieras hablar con ella… ahora cambiando de tema creo que ya es un poco tarde – decía la chica levantándose – y debemos ir a tu casa, recuerda que tenemos una comida pendiente.
Perdóname es cierto – decía la peli negra imitando la acción de su acompañante – vamos veras que la comida que prepara Noe-san te encantara cocina realmente rico.
La verdad me estoy muriendo de hambre – hablaba la chica mientras suavemente tomaba la mano de su acompañante – podría comer todo lo que me pusieran enfrente, incluyéndote a ti – insinuó la chica mirando fijamente a la otra –
¡Pero que cosas dices sawaguchi! – Sumika trago saliva bastante nerviosa y su mente empezó a recrear imágenes nada castas de su ahora novia mientras poco a poco se empezaba a poner extremadamente roja cosa que percibió la otra chica –
¡Sumika! – Exclamo mai con cara de inocencia – porque te pones roja, acaso estas pensando hacer cosas raras conmigo.
Sumika se quedo de piedra al escuchar estas palabras… yo…no
Jajaja no te apures, mejor vamos que ya muero de hambre – indico la chica haciendo un puchero mientras señalaba su estomago –
A Sumika este gesto se le hizo tan tierno que no dudo en abrazarla y esa sensación de sentirse querida y necesitada volvió a surgir, y mientras continuaba el abrazo su mente se dio el lujo de divagar ¿cuando fue la última vez que se sintió así, querida y necesitada?
¡Vamos! – dijo la karateca aflojando ligeramente el abrazo y tomando fuertemente la mano de su compañera –
¡Vamos! – susurro mai dejando ver una enorme sonrisa –
Y así en silencio salieron de aquel colegio rumbo a la casa de la pelinegra.
Muy cerca de ahí pero con diferentes sentimientos (mas bien culpa) se encontraba una chica castaña buscando por todos lados a su amiga, lo primero que pensó luego que salió de aquel lugar fue que podría encontrar a la pelinegra en el salón que ambas compartían, pero luego de ir a revisar se encontró con el salón totalmente vacío, un poco decepcionada se encaminó rumbo al gimnasio de la escuela solo para encontrarlo totalmente cerrado, donde mas podría estar su amiga ya la había buscado por casi todos los lados, volvió a sentirse triste y de nuevo las lagrimas empezaron a invadir sus ojos. Después de mucho buscarla se fijo en la hora y se dio cuenta que ya era algo tarde de seguro su hermano no tardaría en llamarla para saber donde estaba, se dio por vencida y un poco desilusionada tomo su mochila para mejor marcharse a su casa, tal ves Miyako tenia razón y debía esperar hasta mañana para poder hablar con Sumi-chan.
Sumika que bueno que llegas, ya me estaba preocupando – decía Noe-san en la entrada de la casa con cara de preocupación, para después desviar la mirada hacia la otra adolescente y pregunto – ¿Sumika y esta linda jovencita quien es?
La pelinegra al escuchar la pregunto se exalto un poco y se sonrojo al notar que aun seguía sosteniéndole la mano.
Yo… bueno ella es… - alcazaba a balbucear la karateca con bastante nerviosismo mientras de reojo miraba a la chica.
Buen día señora, mi nombre es Mai, Sawaguchi Mai y soy alumna de transferencia es mi primer día en esta escuela y ¡Sumika! Muy amablemente me invito a comer a su casa, espero y no incomodar – intervino rápidamente mai cuando noto como la karateca se ponía extremadamente nerviosa cosa que le encantaba –
Oh que linda niña, pero pasen a sentarse en un momento les sirvo – decía el ama de llaves mientras volvía a la cocina pero recordó algo y regreso – por cierto mi niña su padre y sus hermanos salieron hace algunas horas a entrenar y me dijeron que le avisara que estarán aquí por la noche.
Gracias Noe-san, mi papa y sus entrenamientos.
¿Tu papa y tus hermanos entrenan? – pregunto la chica de pelo violeta –
Si, tenemos un Dojo y mi papa es el que da las clases junto a mis hermanos y muy seguido salen a las montañas a entrenar.
¿Y tú mama?
Ella… murió hace años y Noe-san es el ama de llaves ella me a cuidado desde que yo era muy niña.
Perdón no debí preguntar.
No te preocupes, mejor vamos a sentarnos, ya veras que la comida que prepara Noe-san es riquísima.
En otro lado pero muy cerca de ahí una castaña habría la puerta del pequeño departamento que compartía con su hermano.
¿Nii-san ya llegue?
¿Ushio-chan donde andabas? estaba a punto de llamarte, no me avisaste que llegarías tarde.
Perdona pero, solo quiero ir a mi habitación… hoy no fue un buen día.
Pero que te pasa, ¿estuviste llorando? –Decía mientras miraba los ojos de su hermana sumamente rojos –
No te apures Nii-san, solo tuve una pequeña discusión con Sumi-Chan, pero espero arreglarlo mañana – decía la castaña muy triste – mejor me voy a mi habitación me siento muy cansada, asta mañana.
Asta mañana que descanses Ushio-chan.
Tomoe tiene razón, últimamente me preocupo más por mí – pensaba la castaña mientras se recostaba en su cama – y sin pensar eh dejado a un lado a Sumi-chan. Yo… eh dicho muchas cosas y sin pensar lastime a la única persona que siempre me ah apoyado, siempre estaba pensando en mis sentimientos y nunca me di el tiempo de preguntarle a Sumi-chan por los suyos, le falle a la única persona que nunca me rechazo que me acepto aun sabiendo que yo era un poco diferente, perdóname Sumi-chan – decía Kazama mientras de nueva cuenta empezaba a llorar – te prometo que a partir de mañana las cosas van a cambiar, de ahora en adelante estaré siempre al pendiente de ti y volveremos a ser las mejores amigas de siempre – esto ultimo lo dijo Kazama con una enorme sonrisa, estaba muy segura que pronto volverían a ser las amigas de antes con la diferencia de que ahora Kazama dejaría un tiempo su vida amorosa para dedicarse al cien por ciento a Sumi-chan, pero lo que no sabia ella es que ya había otra persona que ya estaba cuidando muy bien a la karateca.
Sumika gracias, la comida a estado deliciosa, la verdad que Noe-san cocina realmente rico.
Me alegra que te haya gustado – decía la karateca levantándose de la mesa – ¿ahora que te gustaría hacer?
Como ves si repasamos un poco lo que vinos hoy en la clase, hay unas cosas que no entendí que me gustaría que me explicaras.
Me parece bien, ven vamos a mi cuarto ahí podemos repasar un poco
–en eso venia Noe-san—
Sumika voy a salir un rato, voy a la casa de Nodoka pero volveré para la hora de hacer la cena – decía el ama de llaves mientras caminaba hacia la puerta –
No hay problema, valla con cuidado – decía mientras agitaba la mano la karateca –
Después de que se despidiera las dos chicas caminaron hacia la habitación de la pelinegra.
Continuara…
Bueno espero que les guste, y un pequeño adelanto del siguiente capitulo será que Kazama se enterara que Sumika tiene novia. Dios ya quiero ver como reacciona Jajaja. Y muchas gracias por leerme y dejarme sus comentarios. gracias por sus comentarios, ya tengo escrito el capitulo 5 pero ese lo publicare e semanas, aunque si me dejan rewiews lo publico antes ok... gracias por leerme...
