Gomen Nasai. Por la demora. Aquí vengo de nueva cuenta con otro capitulo más, bueno no se si entiendan cuando escribo los primeros párrafos, los que están antes de la línea, son pequeños momentos del manga… no se si me di a entender…. Jajaja. Bueno ahora gracias a todos los que me leen y no me odien jejeje por que ahora de aquí en adelante el destino aun no esta escrito….

Bueno ya fue mucho aquí estamos con el sig. Capitulo.

Este capitulo es más Kazamesco.

Capitulo 6

Vamos Kiyori-chan, solo vamos a practicar – le decía mientras le mostraba la mascara para que se la pusiera –

Estas loca Ushio-chan, yo no me voy a poner esa cosa, mejor dile a Murasame.

Pero es que ella esta muy alta, y yo quiero practicar con alguien de la misma estatura que yo, Sumi-chan dile que se la ponga por favor.

¡Kazama! – Me dijo mi amiga, mientras notaba como me miraba fijamente a los ojos – no creo que tengas que practicar para dar tu primer beso, pienso que si se lo das a la persona que amas ese momento será único, no importa que sea torpe o te sientas avergonzada, mientras sea con amor nada más importara.


Que estoy haciendo mal – pensaba la castaña mientras observaba las estrellas – yo, todos estos años eh buscado a la chica ideal y asta ahorita todas me han rechazado, mientras Sumi-chan sin proponérselo encontró a alguien a quien amar, amar mmm no, Sumi-chan no puede estar enamorada de Sawaguchi si apenas la conoce, aunque yo… me enamoro de todas las chicas a las que miro, aunque Sumi-chan no es asi, ella no se puede enamorar tan fácil, aunque Sawaguchi es muy linda y a mi me gustaba, pero Sumi-chan no se fija en esas cosas, pero hoy que las vi besarse, a Sumi-chan parecía gustarle, claro ahora aprovecharan cualquier rato para estarse besando, deberían de tener más respeto por los demás, si ellas quieren hacer esas cosas lo mejor será que busquen un lugar donde nadie las pueda ver – pensaba la castaña mientras hacia una mueca de molestia –

Que pasa Ushio-chan, desde que volviste de la escuela te eh notado un poco extraña – alcance a escuchar a mi hermano que en ese momento llegaba a mi lado –

No me pasa nada Nii-san – le dije con cara de fastidio – no te preocupes, cosas sin importancias.

Pero Ushio-chan sabes que puedes contar conmigo, si quieres te puedo dar un consejo.

Es que no se si entiendas –tome una pausa y resignada continúe – hoy me entere que a ¡Sumi-chan le gustan las mujeres!, puedes creerlo – le dije mientras esperaba ver su cara de sorpresa –

Y que es lo que tiene de malo Ushio-chan – me dijo mi hermano sin mostrar sorpresa alguna –

Es que… ella tiene los mismos gustos que yo y jamas me lo dijo, además ya tiene novia y hoy se estaba besuqueando con ella delante de mi, debería tener un poco más de cuidado al hacer esas cosas – le dije mientras me cruzaba de brazos con cara de indignación –

Y que es lo que te molesta – me dijo mi Nii-san – que no te haya dicho que le gustan las mujeres o que se estuviera ¨besuqueando con otra¨ como tú dices.

Al decir eso mi hermano me sorprendí, como puede pensar que me molesta ver a mi amiga con otra, asi que muy molesta le conteste.

Como puedes pensar que me molesta ver a Sumi-chan con otra, ella es mi amiga y siempre será mi amiga además sabes perfectamente que ella no es mi tipo de chica, lo que me molesto es que nunca me digiera que…

¡Espera! – me interrumpio mi hermano – por que dices que Sumika no es tu tipo de chica, que te hace pensar que ¡tú! no te puedes fijar en ella.

Por que ella no es mi tipo, ya te dije, ella… no es mi tipo…

Solo por que no usa faldas o no se vista tan femenina como tu quieras, eso no quiere decir que Sumika no sea una chica muy linda, deberías de fijarte mejor y veras que es una chica muy guapa que vale mucho la pena.

¡Nii-san! – Le dije un poco exaltada – ahora me va a decir que a ti te gusta Sumi-chan – no se por que pero rogaba por que me diera una respuesta negativa –

Jajaja – se empezó a reír mi hermano, cosa que no le vi la gracia – claro que no Ushio-chan, además me acabas de decir que a ella le gusta las mujeres, asi que jamas tendría una oportunidad – y de nueva cuenta se empezaba a reír, cosa que aun no le encontraba la gracia, asi que agarre mi bolsa y camine a la puerta muy molesta—

Espera Ushio-chan a donde vas – me dijo mi hermano mientras caminaba detrás de mí –

Yo… necesito ver a Sumi-chan, necesito que me explique algunas cosas – le dije antes de salir rápidamente de ahí, y es que en verdad necesitaba saber por que se había callado tanto tiempo, por que nunca me había dicho nada, y sobre todo por que no había confiado en mi –

Asi la castaña caminaba de noche por las solitarias calles con rumbo a la casa de la Karateca, necesitaba hablar con ella, quería preguntarle tantas cosas

Muy cerca de ahí, en la casa Murasame un par de chicas realizaban la tarea que les había dejado el profesor, ya que por su entrenamiento tenían que salir de clases antes.

Mai entendiste esta parte – le dije mientras le enseñaba el cuaderno con los apuntes, mientras con una mano me acomodaba un poco los anteojos – ya estoy muy cansada, lo bueno es que ya vamos a terminar – me estire un poco y solté un suspiro

Si ya quiero terminar, eso de entrenar es muy agotador, lo bueno que me dejaste dormir esta noche a aquí, asi no tendré que ir asta mi casa a estas horas – me dijo mientras note como me observaba –

Que pasa, ¿tienes alguna duda? – Le pregunte al ver como poco a poco se me iba acercando, y con su mano me quito mis lentes y con la otra me empezó a acariciar mi rostro – M… Mai… que… haces…

Cierra los ojos por favor, quiero que descanses un poco – me dijo mientras sentí como me pasaba sus dedos suavemente por mis ojos, dándome un pequeño masaje que rápidamente fue remplazados por un par de besos que me dejaron sorprendida –

Espera… – no alcance a terminar cuando rápidamente se me adelanto –

No te pongas nerviosa – me dijo mientras de nueva cuenta unía sus labios con los míos,

Besándome suave pero largamente, lo que al principio era un beso suave rápidamente se fue volviendo sumamente apasionado, lograba sentir la respiración de Mai sumamente agitada al igual que la mía, sentía un poco de temor mi vendito Padre se había marchado al duelo junto con mis hermanos, y para acabarla Noe-san no estaba pues otra vez se había ido a platicar con su dichosa amiga, acaso se ponían de acuerdo para que siempre que estuviera Mai en la casa dejarnos solas, si ayer nos habían interrumpido, ¿acaso hoy seria lo mismo?

¿Que pasa Sumika? – escuche a Mai decir, cuando noto como me había quedado muy pensativa –

Perdóname Mai, es que me pongo un poquito nerviosa, yo… no estoy acostumbrada a estas cosas.

Sabes que me encantas cuando te pones asi, me gusta ver como te pones nerviosa – me decía mientras sonreía maliciosamente, de pronto sentí como metió su mano por debajo de mi pijama acariciando mi cintura muy suave pero ala vez tan excitante, me sorprendí al principio pero me deje llevar por toda esa ola de sensaciones que estaba empezando a sentir asi que ahora yo no dude ni un segundo en besarla, la bese con fuerza con pasión sentía como su lengua chocaba con la mía mientras mis manos la tomaban para atraerla más a mi cuerpo, me olvide de mi casa de mi alrededor pero sobre todo por un instante… solo por un instante me olvide de Kazama, y en este momento solo existíamos nosotras, mientras nos seguíamos besando sentía como una oleada de placer empezaba a brotar de mi cuerpo, asi que no se como sucedió que yo ya me encontraba besando apasionadamente el cuello de mi compañera dándole pequeñas pero a la vez suaves mordidas a la que ella respondía con pequeños gemidos, provocando en mi una excitación cada vez mayor, mientras sentía como sus manos me acariciaban intensamente logrando que mi piel se erizara por completo – M…Mai – alcance a decir en un susurro – te gusta – me dijo con su voz entrecortada – quieres que siga – continuo, mientras me besaba dándome pequeñas mordidas en mis labios y bajando con calientes besos sobre mi cuello – s…si – dije entre jadeos, ya no aguantaba más mis deseos en este momento eran más grandes que mi extinta razón, tomando el control de toda la situación rápidamente la fui recostando sobre el frio suelo, sentía como me besaba y acariciaba tan salvajemente que todo mi ser se estremecía con su tacto, y mis manos buscaron desesperadamente quitar esa pequeña prenda que me impedía llegar más asta ella dejándola solamente con un pequeño sostén negro con pequeñas flores rosas – ¡tócame! – me dijo muy sensualmente, mientras yo empezaba acariciar sus piernas por encima de la ropa subiendo poco a poco mis manos asta llegar muy cerca de sus pechos – tócame – me dijo nuevamente – no tengas miedo – y en ese momento perdí la poca razón que me quedaba y me entregue a ella me deje llevar por sus besos y caricias, uniéndonos en un mar de sensaciones indescriptibles para mi, cuanto tiempo ah pasado, aun no lo se, solo siento como nuestros cuerpos desnudos arden con cada rose con cada caricia con cada fricción, mi boca succiona salvajemente uno de sus senos mientras con mi mano acaricio el otro masajeándolo fuertemente provocando que se arquera de placer – ahhhh Su..mika – alcanzo a decir, haciendo que mi cuerpo se excitara más y con una sonrisa traviesa sentí como sus pequeños dedos llegaban a esa parte que con solo tocarla ya me estaba haciendo estremecer, mi cuerpo empezó a temblar de placer al sentir como Mai se adentraba mucho más en mi, provocándome fuertes gemidos que fueron callados rápidamente por besos mucho más ardientes que los otros, sus dedos cada vez hacían más presión volviéndome loca de placer – M…mai – susurre entre gemidos – pa...ra no aguanto más – le dije al sentir como mi cuerpo empezaba a sufrir pequeños espasmos asta ahora nuevos para mi, y aumentando más las caricias hacia que casi gritara de placer al sentir una gran descarga electrizante recorrer todo mi cuerpo, para después notar como mi cuerpo se relajaba por completo… me sentí tan agotada que cerré los ojos queriendo descansar al menos unos segundos, cuando sentí como Mai me abrazaba tiernamente.

¡Te gusto! – me dijo mientras me miraba a los ojos –

Yo un poco avergonzada solo asentí con la cabeza

Deberíamos de cambiarnos, tu papá o Noe-san ya no tardan en llegar – decía mientras se levantaba a buscar su ropa dejándome ver su cuerpo desnudo, logrando que me sonrojara por completo—

Tu ropa rápido busca tu ropa – le decía a Mai mientras yo trataba de buscar rápidamente la mía, evitando que viera mi cara de vergüenza –

Mírate Sumika como estas toda roja – escuche que me dijo mientras se empezaba a reír –

Jajaja deberías de verte tu también – le dije entre risas mientras veía como se acomodaba la ropa rápidamente –

Cállate Sumika que tu estas peor que yo – me dijo mientras me daba un fuerte abrazo, el cual yo le correspondí con mucho cariño –

Te quiero Sumika – me susurro al oído para después empezarme a besar, cosa que yo gustosa correspondí, estábamos muy distraídas que nunca vimos que una persona nos estaba espiando.

La castaña se encontraba en esos momentos parada afuera de la casa de la karateca, ya era tarde pero no importaba solo necesitaba hablar con ella.

Toque y volví a tocar, se me hiso extraño no ver a nadie asi que entre y todo estaba muy silencioso a excepción de unas risas que provenían del cuarto de Sumi-chan, asi que camine asta llegar a su puerta y antes de abrir escuche la voz de Sawaguchi que decía que deberían de cambiarse antes de que el papá de Sumika llegara, yo me quede unos minutos tratando de pensar en lo que había escuchado, para después escuchar que Sumi-chan estaba muy roja y seguida de unas risas de parte de las dos, me llene de coraje al pensar que esas dos estaban haciendo esa clase de cosas, que acaso no tenían respeto y después no escuche nada mas, solo un gran silencio mi curiosidad fue mas grande y con mucho cuidado para que no me escucharan recorrí un poco la puerta solo y lo que vi me dejo paraliza estaban las dos abrazadas besándose muy apasionadamente, pero lo que más llamo mi atención era ver como Sumi-chan le correspondía, no lograba apartar la vista de mi amiga jamas la había visto actuar asi, como la abrazaba con tanta delicadeza y a la vez tan protectoramente, que me hiso recordar todas las veces que me defendía de todas las personas que hablaban mal de mi, mi pecho empezó a doler sin explicación alguna y unas lagrimas empezaron a brotar, asustada me limpie mis ojos mientras en silencio salí de ahí.

Empecé a caminar hacia mi casa, por primera vez note el silencio entre las calles y escuche como mis pasos hacían eco en la obscuridad, mire a mi lado y no pude evitar el recordar todas las veces que Sumi-chan me acompañaba y que con solo tomarla de la mano me transmitía tanta seguridad – Sumi-chan – susurre mientras seguía caminando –

¿Por qué no estas aquí conmigo?

Continuara.

Listo termine el 6to. Capitulo por fin, ya se me van a odiar por escribir esto… por favor no sean tan crueles… tengan un poco de piedad… bueno ahora si el siguiente capitulo tendrá celos muchos celos…. Gracias a todos los que se toman el tiempo de leerme y en verdad no me odien… pronto aparecerá un personaje que fue muy cercano a Mai…

Espero ansiosa sus comentarios, ya saben para inspirarme mejor y no tardar tanto en subir el cap… gracias….