Bueno aquí esta el nuevo capitulo, creo… creo que me salió un poquito largo Jajaja... ok ya… gracias a todos lo que me leen en verdad gracias por sus comentarios. Bueno pues empecemos.
Es muy difícil aceptar que te as enamorado de una mujer, en tu cuerpo empieza a nacer el miedo y la inseguridad, ¿por qué yo? Siempre me pregunte, ¿qué hice mal? Aun no lo se. Pero sobre todo lo que más me destrozaba era el haberme enamorado de mi mejor amiga. En que momento cruce la línea que divide la amistad y el amor.
CAPITULO 8
Me sentía abrumada, cansada, de nueva cuenta no había podido dormir; las palabras de Mai aun resonaban en mi cabeza, por primera vez sentí coraje conmigo misma. Todos estos años cuidándola, enamorada en silencio; siempre esperando el día en que ella por fin se fijara en mí, pero ese día jamás llego. Creo que Mai tiene razón, tengo que olvidarla para poder seguir adelante.
Me levanto con algo de pereza, miro mi reloj 6:00 de la mañana aun es temprano, camino hacia mi ventana y observo los rayos del sol, recuerdo que hoy me toca pasar por Kazama debo de apurarme no quiero que se me haga tarde.
Casi una hora después estoy apunto de terminar, aun sigo pensando en cada una de las palabras de Mai- estaba un poco distraída y no me percate que alguien había entrado a mi habitación.
-¡Sumika! - escuche y me sorprendí, últimamente mis sentidos me traicionan.
-Buenos días Noé-San - le dije y continúe abrochando mi uniforme- ya estoy casi lista, nada más termino de acomodar unas cosas y bajo a desayunar.
-Pero no te tardes Sumika - me advirtió y antes de salir se detuvo y me pregunto - por cierto, quieres que le prepare también el almuerzo a Sawaguchi-San.
-Si, por favor - le dije e inconscientemente suspire, mire como me sonrió y se marchó.
Camine hacia mi escritorio y tome unos cuantos libros, bufe al recordar que hoy tendría clases de ingles asignatura que odiaba. Estaba por terminar cuando una revista captó mi atención, la tome y leí la portada - COMO CONQUISTAR A LA CHICA QUE TE GUSTA - no pude evitar esbozar una sonrisa al terminar de leer, y mis ojos buscaron rápidamente la pequeña fotografía que guardaba con tanto recelo, esa donde ambas aparecíamos juntas el primer día de clases en la preparatoria.
-Quería conquistarte Kazama, pero al parecer estos consejos no funcionaron - susurre mientras con mi dedo tocaba la fotografía, suspire y mire de nueva cuenta la portada; una clásica pareja feliz y enamorada. ¡Bah! si supieran que sus consejos no funcionan, nadie compraría su revista.
Empecé a hojear la revista y me detuve al mirar un articulo - CENA ROMÁNTICA, ¡SORPRENDE A TU PAREJA!- me sonroje al leer eso, pero en mí nació la curiosidad de experimentar. Jamás había sido una persona romántica y no sabía mucho de estas cosas pero me gustaría imaginar la cara que pondría Mai si le doy una sorpresa así.
-¡ SUMIKAAA! - me espanto el grito de Noe-San, mire mi reloj 7:20 me asuste es tardísimo, metí rápidamente la revista en mi mochila y salí deprisa de ahí.
-Sumika, es tardísimo que tanto hacías - me dijo el ama de llaves mientras se cruzaba de brazos -
-Perdón Noé-San, no tengo tiempo de desayunar - conteste apresuradamente mientras guardaba los obentos y sin mirarla salí corriendo de mi casa, no dejando ni tiempo para que me regañara.
Corrí lo más rápido que pude, la casa de Kazama estaba muy cerca de la mía, así que no me tomo mucho tiempo llegar; disminuí un poco la velocidad al mirar su silueta parada en la puerta, me acerque y mire como tiernamente me sonrío, haciendo que mi corazón palpitara con más fuerza.
-¡Perdón Kazama! - le dije mientras mi cuerpo tomaba un poco de aire - se me hizo un poco tarde.
-Sumi-Chan - susurre en cuanto la vi, haciendo que mi cuerpo se estremeciera.
-Lo lamento Kazama, Noé-San me entretuvo - mentí descaradamente, solo que no quería ser regañada tan temprano.
-No te preocupes Sumi-Chan – musite mientras sentía como mis nervios consumían mi cuerpo; mi amiga mi mejor amiga enamorada de mí, y yo jamás me había dado cuenta. ¿Y ahora que debía hacer? ¿Cómo debería de actuar?
-Nos vamos – le dije mientras empezaba a caminar, últimamente Kazama estaba un poco extraña.
-¡Vamos! – le dije y me empareje a su lado.
El camino hacia la universidad fue como una tortura para mí, el silencio invadía a cada rato nuestro espacio. Siempre tenía tantas cosas que platicar con Sumi-Chan y ahora no lograba pronunciar nada, creo que ella empieza a notarlo, siento como sin querer desvía sutilmente la mirada hacia mí. Ya está decidido me tengo que armar de valor y preguntarle si es cierto lo que escuche decir ayer, mis nervios me delatan y hacen que mi amiga lo lote.
¿Qué te pasa Kazama? – pregunto la pelinegra tocando el hombro de la castaña gesto que la sobresalto.
-Sumi-Chan yo… - este era el momento Sumi-Chan tenia que saber que también me había enamorada de ella y antes de continuar ella me interrumpió.
-Kazama…
Escuche mi nombre y vi como mi amiga se sonrojaba, haciendo que latiera con más intensidad mi corazón.
-¿Qué pasa?
-Tú… siempre has sido una persona que le encantan los detalles y todas esas cosas románticas ¿verdad?
-Eh, si… ¿por qué?– respondió la castaña un poco extrañada por la pregunta, estaban por llegar a la universidad y aun ella no había podido preguntarle nada sobre lo de ayer.
-Yo… - susurro la karateca mientras empezaba a sacar de su mochila la revista que había encontrado, había decidido finalmente prepararle una cena romántica a Mai; necesitaba un consejo y al parecer Kazama seria una buena opción.
-¿Qué tanto buscas Sumi-Chan? –agrego Kazama sonriendo al ver como su amiga con tanta desesperación hurgaba en su mochila.
-¡Listo! – saco la revista y rápidamente busco el artículo y estirando su brazo se lo mostró.
-¿Y esto? – agarro la revista Kazama y la miro.
-Yo… quiero hacerle una cena a Mai, y como no soy muy romántica y tampoco se de estas cosas me gustaría que me ayudaras.
Kazama se detuvo totalmente y miro la revista, estaban a unos metros de llegar a la universidad y no podía creer que su amiga le estuviera pidiendo consejos para realizarle una cena a esa, pero si mí Sumi-Chan esta enamorada de mi, por que quiere hacer esto. Pensaba la castaña mientras miraba la revista.
-¿Qué dices?, ¿me ayudarás? – dijo Sumika mientras se incorporaba a su lado.
-Yo – Kazama estaba apunto de replicar cuando unas voces demasiado conocidas para ella, se escucharon detrás.
-Sumika y Kazamaaaaa – grito Miyako que venia caminando veloz mente hacia donde estaban las chicas.
-Ya Miyako no grites tan alto – Tomoe la reprendió mientras llegaba junto a las demás – chicas buenos días.
-Buenos días –alcanzo a decir Kazama mientras seguía sosteniendo la revista.
-¿Y esa revista? – sin esperarlo Miyako se la quito de las manos y al empezar a leer se sorprendió.
-A quien quieres hacerle una cena romántica Kazama, no me digas que ya tienes novia y quieres sorprenderla.
-Haber – Tomoe se acercó para ver la revista y de la misma forma leyó el artículo – Kazama cuéntanos, tienes novia y te lo tienes muy bien escondido.
-Anda Kazama, cuenta. Quieres tener una cena intima con tu novia, acaso quieres pasar al siguiente nivel.
-¡NO! NO ES PARA MI – menciono ya Kazama enfurecida – SUMI-CHAN QUIERE HACERLE UNA CENA A SU NOVIECITA Y ME ESTA PIDIENDO QUE LA AYUDE CON UN CONSEJO.
Todas miraron sorprendidas la actitud con la que Kazama se había expresado, Tomoe y Miyako ya se habían dado cuenta de los sentimientos de la castaña pero Sumika no, ella aun estaba segura de que a su amiga le gustaba su novia, así que un poco molesta le respondió.
-SI NO QUIERES AYUDARME NO LO HAGAS – Sumika miro un poco molesta a la castaña y tomando la revista la volvió a meter en su mochila.
-Chicas cálmense, no es para tanto – les dijo Tomoe con un tono tranquilo tratando de calmar la situación.
-POR QUE LE QUIERES HACER ESO A MAI, ¿DIME? – encaro la castaña a la karateca.
-Por que me dices eso, Mai es mí novia y yo puedo hacer lo que yo quiera
-Cálmense chicas estamos en la entrada de la uni…
-PERO TU NO LA QUIERES, TU NO LA AMAS
-Y eso como lo sabes ¡tú! como puedes saber lo que siento por ella.
-Por que yo…
-Dime aun te gusta Mai, es eso ¿verdad?
-Chicas por favor, esto es un mal entendido cálmense – decía Tomoe tratando de calmar a Sumika
-NO, no es eso… Sumi-Chan, a mi no me interesa ella.
Y antes de que pudiera continuar en ese momento llegaba Mai, quien abrazo a Sumika por la espalda.
-Mi amor, ya llegue.
-Sumika se había sorprendido por el abrazo pero reacciono inmediatamente.
-Buenos días mi amor – por primera vez la karateca hablaba así delante de las chicas cosa que sorprendió a la peli violeta y sorprendiéndola más se inclino y la beso no sin antes mirar de reojo a Kazama.
-PERDON ME TENGO QUE IR – susurro Kazama al mirar tal escena, escuchar como Sumi-Chan llamaba mi amor a esa, había sido una sorpresa pero ver como la besaba había sido un balde de agua fría para ella, ¿acaso había escuchado mal ese día en las regaderas? No, no podía ser posible, ella había escuchado perfectamente. Sumi-Chan, su Sumi-Chan estaba enamorada de ella y eso nadie lo iba a cambiar.
-¿A donde vas Kazama? – menciono Miyako al ver como se marchaba la castaña.
-Perdón, pero tengo cosas que hacer.
-Te acompañamos – dijo Tomoe mientras tomaba la mano de su novia, y volteando a ver a la karateca y a la peli violeta les dijo – chicas nos vemos, cuídense mucho.
-Nos vemos – dijeron las otras al unísono.
-Que pasa Sumika – pregunto Mai mirando a las chicas marcharse.
-Nada Mai, vamos mejor a clases – le dijo la karateca y empezó a caminar hacia la escuela, la actitud de Kazama la había desconcertado, por que se había molestado tanto, que la había hecho enfurecer, acaso se había puesto celosa.
Mai solo cerró los ojos un momento y suspiro, ya había empezado a notar la actitud de Kazama, sabia perfectamente los sentimientos de Sumika pero ella no la iba a dejar asi tan fácilmente. Abrió de nueva cuenta los ojos y observo como la karateca seguía caminando y siguiéndola un poco más rápido se emparejo inmediatamente a su lado.
Cerca de una de las fuentes de la universidad la castaña miraba como descendía el agua de la fuente, desde que era muy niña siempre había recordado que el escuchar el agua la tranquilizaba por eso no dudo ni un segundo en buscar un poco de paz en ese lugar, por que empezaba a dudar si ella había escuchado perfectamente como Mai decía que Sumika siempre había estado enamorada de ella, acaso era mentira. Pensaba la castaña mientras estiraba su brazo y tocaba el agua.
-¿Qué pasa Kazama? – se acerco Tomoe a su lado– por que le dijiste esas cosas a Sumika.
La castaña se percato del acercamiento de su amiga, escucho atenta la pregunta y se mantuvo en silencio observando el agua, pasados escasos segundos la castaña tomo un poco de aire y suspiro.
-No lo se Tomoe, yo… no se por que le dije eso a Sumi-Chan.
-Como que no sabes – volvió a preguntar Tomoe.
-No lo se, solo que siento que Sumi-Chan no es sincera con sus sentimientos. Ella no esta enamorada de Mai.
-Por que dices eso, tu que sabes de lo que siente Sumika por su novia.
-POR QUE ELLA NO LA QUIERE, ¡NO ESTA ENAMORADA DE ELLA! - DE ELLA ¡NO!-
-Y según tú, de quien esta enamorada Sumika – menciono Tomoe retadoramente mirándola fijamente a los ojos, estaba a segundos de confirmar sus sospechas.
-De… de…
-¡DE TI!… CREES QUE SUMIKA ESTA ENAMORADA DE TI.
-Si… Sumi-Chan esta enamorada de mi, ella me ama a mi y no a ella.
-Y ¿tú?
-Yo ¿que?
-¿Qué sientes por sumika?
La castaña respiro profundamente al escuchar la pregunta, volvió a mirar la fuente y no dudo en volver a meter la mano, sentir como el agua fría recorría su piel hacia que se tranquilizara. Pasaron escasos segundos y soltó el aire, miro a Miyako que todo este tiempo había permanecido callada, cerro un momento sus ojos y volvió su vista hacia Tomoe, no podía mentir ya no podía esconder esto.
-Estoy enamorada de ella – soltó la castaña esperando escuchar los cientos de reproches departe de sus amigas.
-Valla Kazama, te tardaste pero por fin te diste cuenta – sonrió Tomoe al terminar de escucharla.
-Kazama solo miraba sorprendida, acaso había escuchado bien, se había tardado, ellas sabían que estaba enamorada, no entendía pero la voz de Miyako la pasmo.
-Yo sabia que la grandulona y tú hacen una excelente pareja, solo que te tardaste mucho Kazama – le dijo la rubia abrazando a Tomoe - ¿verdad amor?
-Si amor, Kazama se tardo un poquitín en darse cuenta que Sumika es el amor de su vida – menciono Tomoe mientras le guiñaba el ojo a la castaña.
-Pero que están diciendo, no entiendo - dijo Kazama sorprendida.
-Si Kazama, que desde que te conocemos hemos visto como siempre buscabas a tu noviecita perfecta sin saber que siempre la has tenido a tu lado.
-Pero yo, apenas me doy cuenta que me gusta Sumi-Chan.
-Sumika siempre ah estado enamorada de ti, si mal no recuerdo – Tomoe puso su mano en su mentón y se puso a pensar, después de unos segundos continuo – creo que desde que te conoció.
-Estas diciendo que Sumi-chan mí Sumi-chan siempre a estado enamorada de mí.
-Asi es, solo que eres tan tonta que jamás lo notaste – sonrió la rubia burlonamente mientras miraba con cierta complicidad a su novia.
-Y dime Kazama, que aras ahora que sabes que Sumika te quiere y sobre todo que tu la quieres a ella – concluyo Tomoe mirando a la castaña, ella sabia perfectamente que Sumika no amaba a Mai asi que contribuiría a ayudarla.
-Kazama por un momento se quedo inmóvil, ¿Qué se supone que debería hacer? Acaso llegar y decirle, te quiero me quieres y después besarnos, creo que eso seria muy precipitado pensó.
-Kazama, dinos que aras…
-Perdón, yo no se que are… ella ahora esta con otra persona y creo que debo de respetar eso.
-¿Te gustaría conquistarla? – pregunto Miyako incorporándose a su lado.
-Hmm… pero que estas diciendo –balbuceó la castaña nerviosamente – yo no puedo
-¡Claro que podemos! – Arremetió Tomoe tomando del brazo a Kazama y levantándolo en señal de victoria concluyo – chicas a partir de ahora empieza el plan CONQUISTA A SUMIKA.
-Pero…
-Si Kazama, a partir de hoy… tendrás que conquistar a Sumika.
Continuara…
