.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- cambio de escena

P.D.V. punto de vista

(...) aclaración.

Blablablabla pensamientos

Venganza por Misao de Shinamori

Capitulo 9: Hacia la colina

-Kenji, Sakura, Sayoki y Misao. Dios mío como lo estarán pasando-. Kaoru acunaba a Tomoe en su cunita-. Deben estar... ni si quiera puedo imaginármelo.

-Yo tampoco-. Contesto Megumi-. Y mi pobre pequeñin-. Sus fuerzas llegaron al limite, lloro como no lo había hecho en años.

Kaoru reacciono y se acercó a su amiga. En su estado esta situación no le hacia bien. Pero como consolarla. Si ella misma no podía ni con su alma.

-Tranquila Megumi sabes que ni Kenshin, ni Aoshi y mucho menos Sano dejaran que le pase nada a tu hijo. Y tampoco a los demás.

-Pero la impotencia es tal que me desespera-. La miro a los ojos-. ¿Y que hay de las tareas? No pueden ser nada bueno.

-Si tienes razón.

-Kaoru no quiero perder a nadie mas. Quiero que todo sea como antes.

-Yo también.

Las dos mujeres se abrazaron. De ese modo intentaron darse valor y ánimos para poder resistir aquella situación. Pero cada vez que recordaban la carta les era inevitable pensar que talvez no volvieran a ver a sus pequeños.

-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.-.-.---.-..-.-.-.-.-.

-Kaika que demonios crees que estas haciendo?

-Ya no aguanto más encerrado en esta casa-. Dijo mientras terminaba de ponerse su traje de Oni-. Voy a salir.

-No estarás pensando en ir a buscarlos ¿verdad?-. Se interpuso entre la salida y su hermano-. Sabes que papa y los tíos se están encargando de todo.

-¿Y que debemos hacer nosotros quedarnos sentados?-. lo encaro-. ¿Es que no sabes lo que esta en juego?

-Claro que lo se-. Le dijo con voz severa-. Pero dime que puedes hacer tu, que puedes hacer que no haga nuestro padre.

-...

-Es que no te das cuenta de que solo tienes 7 años?-. poso sus manitas en los hombros de Kai-. A mi tampoco me gusta la situación-. Cerro los ojos intentado reprimir su llanto-. Pero... pero no podemos hacer nada más. Solo esperar. Y confiar en que Kami lo resuelva todo de la mejor manera posible.

Sabia perfectamente que Kei tenia razón. Solo era un crió, un niño que no podía hacer nada en una situación de semejante calibre. ¿Pero como podía calmarse? Lo que más le importaba en este mundo, talvez no lo volviera a ver. La sonrisa de su madre y también sus abrazos calidos y lennos de afecto. Y su pequeña hermanita jugando y molestándolo sin para. Dichosa molestia, siempre se quejaba por que no lo dejaba en paz. Y ahora, en estos momentos daría cualquier cosa por que Sakura lo molestara.

-Perdóname Kei, se que tienes razón-. Agacho la mirada, para luego volverla a subir-. Pero no voy a quedarme quieto.

-Esta bien-. Suspiro-. Entonces espérame, iré contigo-. Y se dirigió al armario para coger su traje.

-NO-. Le dijo al instante-. Tu no vienes, tienes el brazo roto.

-En primer lugar no eres mi jefe así que tus ordenes me la refanflinfan (no le importan)-. Dijo en un tono divertido-. Además si un brazo roto me detuviera que clase de Oni seria? Recuerda que yo también quiero ser jefe.

-¿Y desde cuando quieres ser jefe? Que yo recuerde te gusta la vida tranquila y poco estresante.

-Es que he madurado-. Ambos se miraron y se echaron a reír-. Bueno ahora en serio. ¿Que vamos a hacer?

-Coge las kunais. Daremos una vuelta por el pueblo y visitaremos a algunos camaradas de la zona.

-¿Les conoces?-. pregunto intrigado.

-Si papa me los presento.

-Jo a mi no me los a presentado-. Frunció el entrecejo.

-Bueno escucha bien lo que aremos...

Kei lo miro y pensó para si mismo "Definitivamente eres el futuro delos Onis".

-...te a quedado claro?

-Por supuesto nuestra primera misión. Recopilación de información.

Se miraron a los ojos y se dirigieron a la salida.

Kei llevaba puesto una camiseta negra de manga corta y por encima la casca de los Onis. Con los pantalones largos y del mismo color que la casaca. Con unos zapatos como los que su padre solía llevar. En la frente una cinta azul oscuro y unos mitones (guantes sin dedos) negros.

Kai sin embargo tenia su estilo propio. La parte de arriba era igual que la de kei pero el no llevaba ninguna camiseta negra. Sus pantalones eran un poco mas cortos que los de su hermano, conocidos como pantalones piratas. Unos botines poco mas altos que las de su padre. En la cabeza una cinta azul y en ambos brazos muñequeras azules. Según el era el pirata perfecto.

Pero ahora tenían una misión la de recopilar información. Eran apenas unos niños y esos les daba ventaja. Pues quien les daría importancia a dos niños que supuestamente juegan a ser adultos?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Kenshin, Sanosuke y Aoshi se dirigían al viejo árbol de la colina. Los tres hombres llevaban una mirada cansada. Pero sobretodo llena de furia. En aquellos momentos, el no saber más de sus hijos les dolía. Para ellos no era real la situación. En sus vidas jamás conocieron mayor dolor que el que en esos instantes sentían.

----------------------P.D.V Sanosuke

Maldito canalla, como a podido atreverse a tanto. Como me entere de quien es... no tardare ni una centésima de segundo en machacarlo y hacerle picadillo. Además, Megumi no se merece esto, no en sus estado. Dios mío, espero que se encuentre bien... y Sayoki. Mi pequeño... mi orgullo... esta joven... solo espero que no le aya echo nada mala. Pero tu no te preocupes hijo mío que yo te sacare... are las tareas... las lograre cumplir... y volverás a mi. Aunque sea lo ultimo que haga.

Apretó con fuerza los puños. Solo una cosa era segura, no descansaría asta destrozar a aquel maldito que se burlaba así de ellos.

Ese tío tiene que ser un idiota... pero no con la Q sino con la P de pirado... además quien diablos se hace llamar a si mismo Q... cualquiera que lo viera diría que le gusta el queso... maldito infeliz lo que eres es un cobarde... mister Q... hay que fastidiarse... Q- Q- Q- Q- Q- Q... maldita letra... también le voy ha tomar asco...

Bueno eso da igual, ya veras peque... convertirse a mister Q en mister Fastidiado... lo juro por la memoria del capitán Sagara.

Al lado de Sanosuke iba Kenshin, o deberíamos decir Battousai. Su mirada ya no era amable, ni siquiera atenta, si no una de asesino. Pobre de aquel desgraciado que se había entrometido en su vida. Pues esta vez no se iba a controlar.

----------------------------P.D.V Kenshin

Esto, esto es lo que e conseguido... toda mi vida e intentado no apegarme a nada... desde lo de Tomoe... yo no quería que nadie sufriera... pero apareció ella... Kaoru... me diosa. Ella me dio paz y seguridad... me hico pensar que podría vivir en paz. Pero me temo que no es así... alguien siempre sufre por mi; por mi culpa.

Durante estos últimos 9 años he conocido la felicidad... Kaoru, Tomoe mi hijita... y tu Kenji... dios me acuerdo del día en que naciste. Yo... yo te... mi hijo... lo mas puro que he conseguido tener. Eres parte de mi... y ahora... no, no te perderé. Lo juro.

En ese momento recordó la carta. "...Y como ya abran podido observar, Kenji me esta ayudando con estas palabras. Para que vean que sus manitas siguen intactas...".

Sea quien sea el bastardo que a osado escribir esas palabras juro que me las pagara. No dejare que te haga daño... no te tocara ni un pelo mas... aunque me lleve el diablo... de rescatare... a todos.

Lo más irónico de esto... es que apenas sabes protegerte... si yo te hubiera enseñado... si no hubiera hecho la estúpida promesa... de no enseñar a nadie más... talvez ahora podrías defenderte mejor... pero no te preocupes... te enseñare. Cuando esto pase te enseñare lo mejor que pueda... para que te defiendas a ti y a tus seres queridos...

... pero ese desgraciado de Q lo destruiré...

En ese momento los tres hombres se detuvieron. Habían llegado, frente a ellos un viejo árbol, un roble se elevaba imponente, inalterable. Sus miradas se fijaron en el. Por que no podrían ser tan firme como ese árbol. Entonces nada ni nadie les podría alterar.

-Debemos buscar la nota-. Dijo Aoshi-. Posiblemente la aya escondido.

-Tienes razón-. kenshin se dio la vuelta-. Sano tu y yo miraremos los alrededores.

-De acuerdo.

Los tres hombres se dividieron en busca del sobre, la cual contenía su primera tarea.

---------------------------------P.D.V Aoshi

...Sakura mi pequeña flor... Misao, mi ángel del cielo... Mis dos flores, mi vida es vuestra y siento que se me esta escapando de las manos... quien... quien se habrá atrevido a semejante acto?... no lo entiendo... lo peor es no tener nada, ni un dato, ni siquiera un rumor... me siento en un callejón sin salida... pero no puedo dar marcha atrás... decidme que debo hacer? Donde estáis?

Miro todo el árbol pero no encontró rastro de ninguna nota.

Y esa maldita carta... me atormenta... y me desconcierta... "decía tres tareas que equivaldrían una vida"..., pero eso no es posible... no encaja... sois cuatro personas... entonces por que solo tres tareas... quien no esta incluido.

Cerro los ojos con fuerza.

...Misao amada mía, soy un egoísta... quiero que las dos regreséis... pero entonces uno de los niños no regresaría... señor por que por que a nosotros... lo perdí todo... en aquella ocasión... ya hace años... mi grupo... mis amigos... mi familia. Ya ahora te los vuelves a llevar.

Maldita sea... no se que debo hacer pero los encontrare... y volveremos a ser una familia... los cinco...Kaika ...Keikun...Sakura ...tu mi ángel Misao y yo. Y no volveré a permitir que esto suceda, lo juro.

-Habéis encontrado algo?

-Nada Kenshin-. Susurro Sanosuke-. Y tu Aoshi?

-Tampoco.

-Talvez alguien traiga la nota.

-No lo creo Sanosuke-. Dijo con seguridad Aoshi-. Si alguien trajera la nota, seria peligroso para ellos.

-Tiene razón-. la voz de Ken sonó dura y tan helada como la de Aoshi-. Nosotros podríamos aprovechar para sacarle información.

-Es cierto.

Pero entonces¿que debían hacer? En aquel lugar no había nada. Ni siquiera rastro de que alguien hubiera estado allí. No tenia sentido, es que acaso le estaban tomando el pelo?

Entonces vieron como una figura se acercaba a ellos. Era una niña que se movía con lentitud y inseguridad. Los tres se fijaron en la pequeña. Era extraño que estuviera sola por esos lugares. Pero entonces Aoshi la reconoció.

-Es la hija del carpintero Masaku. Es ciega-. Se acercó a ella-. Susaku.

-¿Es usted señor Aoshi?-. pregunto insegura.

-Si, soy yo-. Se inclinó para quedar a su altura-. Pero dime ¿que haces aquí? No es ora de estar en este lugar.

-Si, lo se. Pero tengo algo para usted-. Los tres hombres se sobresaltaron.

-¿El que?-. pregunto inseguro.

-Un hombre muy amable me pidió que le entregara esta nota-. La niña saco de la manga un sobre. Igual que el anterior.

-Susaku. ¿Dime quien te lo dio?

-No lo se. Se acercó a mi y me pidió que te lo trajera-. La niña tembló por la dureza del ex okashira-. Dijo que era urgente.

-Comprendo. Gracias. Ahora vete a casa.

A niña dio media vuelta y se alejo. Shinomori regreso con los otros dos.

-¿Aoshi por que no as insistido?-. le reprocho Sagara-. Talvez podría decirte algo mas.

-Sano esta ciega, reconoce a las personas por su timbre de voz.

-Tiene razón además, aunque le hubiera dado un nombre seguro que seria falso.

-Maldición. Ese cretino es muy listo.

-Veamos que es lo que quiere-. Aoshi abrió el sobre-. La primera labor...

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Misao estaba desesperada en ese cuartucho. No había ninguna ventana y no saber lo que ocurría la estaba poniendo enferma. Kakun solo había pasado una vez en todo el día y solo par decirle que no tenían ninguna pista por el momento. Ella insistió en unirse a la búsqueda, pero el le dijo que tenia que descansar y recuperar fuerzas.

-¿Pero como puedo comer en un momento como este?-. tomo un trozo de pan pero lo desecho al instante-. Se acabo no aguanto ni un minuto más.

Enfadada se dirigió a la puerta. Puso la mano en el pomo y lo giro. Pero para su sorpresa la puerta no se abrió. Pero que demonios pasaba, estaba encerrada? Eso no era normal. No tenia sentido de ser.

-KAKUN-. Grito con todas sus fuerzas-. ABRE LA MALDITA PUERTA.

No tubo ninguna respuesta. Golpeo y pateo la puerta durante argo tiempo pero nadie respondió.

-Esto no tiene sentido-. Se dijo a si mismo-. Es como si yo fuera la secuestrada.

En ese instante su corazón palpito con fuerza. Acaso es que la realidad no era como le habían contado. ¿Pero por que?

Furiosa y desconcertada registro la habitación. Intentando encontrar algo que le sirviera para abrir la puerta. Al no conseguirlo volvió al rectángulo de madera. Comenzó a chillar y golpear con todas sus fuerzas. Se aria notar y cuando ese maldito regresara la tendría que escuchar.

Tras minutos de forcejeo con una puerta que no se atrevía a ceder se derrumbo. Se dirigió al sillón y se sentó. "Kaika, Keikun, Sakura... mis hijitos como estaréis. Y tu mi anata, mi amor. Dios santo que esta pasando. No entiendo nada. ¿Kakun que as hecho?"

La puerta se abrió y dio paso a Kakun. Este sonrió con descaro. Al parecer la pequeña flor se había despertado.

-¿Me llamabas princesa?.

Continuara...


Bueno que os parece el capitulo? He intentado que no sea cargante. La verdad es que es complicado llevar con humor un tema tan delicado. Por mi parte espero que os aya gustado.

Como siempre agradezco su apoyo a Alis-chan, Ali-chan6 y Luna sol nocturno. Espero que este capitulo también sea de vuestro agrado y que no tardéis en actualizar vuestros fics. Que estoy deseando leerlos.

Besos a todos. Por cierto si consigo 6 o 7 reviews actualizo esta misma semana, si no nos vemos mas adelante.

Proximo capitulo: La verdad y la labor

Cuídense

Misao De Shinamori