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blablabla pensamientos

Venganza por Misao de Shinamori

Capítulo 20: Regreso al hogar

Había pasado casi un mes desde el terrible suceso en el que se vieron envueltos los habitantes del Aoya. Todo había vuelto a la normalidad y la paz reinaba de nuevo. Gracias a la colaboración de Saito y la policía, todos los malhechores que trabajaban para Takada fueron arrestados.

Por otra parte Aoshi y los demás supieron que Saito no solo intercedió cuando fueron a buscar a Takeda. Sino que había estado implicado en todos los sucesos. Gracias a el tanto el empresario chino como el príncipe se abstuvieron de continuar con las denuncias que habían puesto en jefatura. Al final todo había salido bien.

Sobraba decir que tanto Keikun como Kaika fueron recompensados por sus habilidades. Sin ellos seguramente el curso de los acontecimientos serian distintos. Ambos jóvenes se convirtieron en el orgullo de su padre, pero aunque Aoshi no admitiera, para el cada día era un orgullo ser su padre.

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Durante el tiempo que había transcurrido desde el secuestro Kenshin y Kaoru se dedicaron por completo a Kenji. Igual que cuando era hijo único, sobra decir que tal atención para con el pequeño no les impedía mantener contacto con Yahiko y Tsubame.

"Querida Kaoru y compañía:

Pese al orgullo inicial que me dio el que me confiarais a vuestra pequeña Tomoe. Tengo que rogarte que volváis lo antes posible a Tokio. Con esto quiero dejar bien claro que no me refiero a Tomoe como una niña que de problemas y no podamos soportar. No, en este caso es todo lo contrario.

Desde nuestra llegada a casa, la niña se a portado a las mil maravillas. Es dulce, tierna y muy tranquila. No se de quien lo abra heredado. Pero su maravilloso carácter a hecho que mi querida Tsubame se encariñe con ella mas y mas. Lo que viene a suponer un problema para mi, por que cada día que pasa me ignora mas y mas. Puf. Mujeres ¿quién las comprende?

Por ello os pido, no, os suplico que REGRESEIS lo antes posible.

Aten: Yahiko Moyi (el ignorado)"

Los Himura tanto padres, como hijo no pudieron reprimir la risa. Estaba claro que debían regresar. Por el bien de la joven pareja.

-Entonces cogeremos el próximo tren para casa-. Anuncio Kenshin.

-Que! Tan pronto!

-Si mi amor-. Le dijo su madre-. Tomoe nos necesita y tu tío también.

-Pero, es que yo no me quiero ir tan deprisa. Yo quiero quedarme un poco mas.

-Ken pequeño-. Se acercó Ken padre-. Volverás a verlos muy pronto. Recuerda que en tres meses ellos nos visitaran. Como cada año.

-Bueno vale-. Se resigno el peli rojo-. Pero una condición.

Kenshin y Kaoru se miraron temerosos. Pero accedieron.

-Dinos.

-Tres días. Quedémonos tres días más. Porfa.

-Bien. Tres días-. Acepto Kaoru.

-Disfrútalos bien.

-Si-. Y salió corriendo.

Acordaron tomar el tren que salía en tres días con dirección a Tokio. Kenji no estaba del todo de acuerdo pero era mejor que nada. Lo malo era que a pesar de a haber pasado mas tiempo en Kyoto que otras veces, no habían podido disfrutar como otras veces. Además separarse de sus mejores amigos siempre le era muy duro.

Pero era feliz por la decisión adoptada por su padre y su abuelo. Ambos le prometieron que cuando cumpliera los 10 años, este podría pasar todo el verano en Kyoto. De ese modo los jóvenes estarían juntos y el joven samurai aprendería la técnica Hitten Mitsorugy Ryu.

Kenshi y los demás entendieron que pese a estar en un tiempo de paz. Siempre abría alguien que intentaría romper esa paz. Y sus hijos deberían prepararse para defenderse y defender a las personas que querían.

Incluso Aoshi delego parte del entrenamiento de sus pequeños a otros miembros del clan. Pues el al ser el padre no podría ser tan duro como debería. eso si siempre bajo la mas estricta vigilancia.

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-¿Sano?

-Shhh...

-¿Qué pasa?-. susurro la mujer.

-Mira. La dormí.

La pequeña Estela dormía placidamente en los brazos de Sano, mientras este la acunaba como años antes hacia con Sayoki. Meg todavía no se explicaba como alguien como Sano pudo llegar a ser un hombre hecho y derecho como el que ahora veía. Bueno si lo sabia, con paciencia y insistencia por su parte.

-Estoy muy orgullosa de ti.

-Decías.

-Nada, nada importante-. Negó Megumi.

Sano puso a la pequeña bebe en la cuna.

-Sabes un cosa cariño.

-Dime-. Meg se sentó en su regazo.

-Me parece que sus ojos empiezan a definirse.

-¿Tu crees?

-Si, pero o mas extraño es que no son oscuros como los nuestros.

-Que insinúas.

-Que tiene los ojos de color miel. Nada mas-. La beso.

-Vaya, que extraño... no recuerdo a nadie de mi familia que tuviera ese color.

-Yo si.

-¿Como así?-. pregunto extrañada.

-Aunque no tenga muchos recuerdos de ella. Se que sus ojos eran como dos soles, como la miel.

-De quien hablas amor.

-De mi madre.

Sano no era hombre que se ponía melancólico con los recuerdos. Pero su familia siempre seria la excepción.

-Entonces será un gran mujer.

Meg se incorporo para poder besarlo dulcemente. Esos momentos con su marido siempre conseguían enamorarla más. Si es que eso era posible.

Un golpecito en la puerta los interrumpió. Sano se levanto y fue a abrir. Se sorprendió al ver a Sayoki.

-¿Que pasa hijo mío?

-Pues, nada-. Bajo la cabeza. Mentir no se le daba bien.

-Sabes. Si me lo dices no me enfadare.

-Pero yo, Sakura-. Se puso nervioso-. En la cocina... es que... había helado... y...

-Otra vez no.

Sano corrió hacia la cocina. La ultima vez que en Kyoto oyó hablar a su hijo de cocina y helado, fue a consecuencia de una guerra de helados. Y la cocina quedo de todo menos limpia.

Cuando llego se encontró a Sakura junto con Aoshi en la puerta. Estaba claro que el pensaba en lo mismo. Sayoki se acerco a Sakura, intentando darse apoyo el uno al otro.

Los mayores decidieron enfrentarse al mayor desastre que unos niños de 4 y 3 años podrían hacer. Pero su sorpresa fue inmensa al observar la cocina limpia. Ni rastro del helado derramado.

-Menos mal-. Dijo Aoshi.

-Si, nos equivocamos.

-¿En que?-. pregunto Meg apareciendo tras ellos.

Misao y Kaoru también hicieron acto de presencias.

-Nada.

-Sano¿porque saliste corriendo?

-Bueno... este yo quería tomar helado.

Misao reacciono al oír la palabra helado.

-¿Hay helado?

-Si ken trajo un poco-. Misao entro corriendo a la cocina-. Creo.

Misao busco por todas partes pero no había rastro de helado. Sus ojos se aguaron.

-No esta.

Mientras los mayores hablaban Sakura y Sayoki desaparecieron.

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-Hermanos-. Susurro Sa-chan.

-Parece que no se dieron cuenta.

-Vozotros lo linpiazteiz-. Dijo Sayoki.

-Si. No merecía la pena alterarlos. Pero es la primera y ultima vez.

Sentencio Kai mientras se llevaba la bayeta y el balde de agua.

-Sois un par de mounstruitos.

Kei también se marcho.

-No castigo.

Los niños saltaron de alegría esta vez no habría castigo.

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Misao salió de la cocina. Puede que no hubiera helado en la cocina. Pero sin duda alguna ella terminaría saboreando un delicioso heladito de chocolate.

Ni corta ni perezosa se dirigió directo a Aoshi. Le agarro de la manga y le tiro suavemente. Después puso en marcha la táctica del perrito desvalido.

-Aoshi, mi amor-. Los ojos de la mujer parecían lanzar estrellitas-. ¿Me haces un favor?

-¿Tengo opción?

-No

-Entonces dime.

-Es que yo quiero un helado de chocolate.

Aoshi suspiro siempre era lo mismo. Cuando entraba en su cuarto mes de embarazo siempre quería algo de chocolate. Y después pediría un bollo. Resignado se dispuso a salir de la casa. Pero apenas dio un par de pasos cuando se encontró con 4 pares de ojos observándolo.

-Hola papa-. Saludo Keikun.

-¿a donde vas?-. pregunto inocentemente Sakura.

-¿Algún lugar interesante?-. siguió Kenji.

Estaba claro que los tendría que llevar.

-Tio-. Sayoki movía los brazos-. Aupa.( que lo cogiera en brazos)

Aoshi se inclino y lo tomo en brazos. Iba a ser una tarde llena de niños.

-Kei donde esta tu hermano

-Salió. Creo que iba a donde el tio Saito.

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El día de la despedida fue igual que todas las demás. Las mujeres se despedían entre risas y algún que otro sollozo. Los hombres se daban ánimos para poder seguir el ritmo de sus incansables hijos. Y los niños se contaban las ultimas noticias y como no, planeaban su próximo reencuentro.

El tren de Aizu anunciaba ya su salida.

-Cuídense. Misao nos veremos en 5 meses.

-Eso espero.

-Que tengan un buen viaje.

-Suerte Aoshi. Mister puntería.

-Muy gracioso Sagara.

-Adioz a todoz.

El próximo tren era dirección Tokio.

-Pero yo no quiero que se vayan-. Lloraba Sa-chan.

-Pero tiene que irse-. Le decía su padre.

-¿Por?

-Pues porque tienen ganas de volver a ver a Tomoe y a sus amigos allí.

-Y yo.

Kenji que terminaba de despedirse de los gemelos se acerco a ella.

-Sakura nos veremos muy pronto.

-Lo prometes-. Dijo calmándose.

-Si.

-Vale.

Los Himura partieron de regreso a su hogar.

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Aoshi y Misao decidieron ir a tomar algo al centro. Los chicos estaban bastante deprimidos o por lo menos eso les hicieron creer al principio. Asta que escucharon discutir a Kei y Sa-chan. Cosa que no debería de sorprenderlos. Misao termino girándose hacia ellos.

-¿ocurre algo chicos?

-Nada importante-. Dijo Kai-. Discuten sobre lo que será el bebe.

-De verdad-. Rio Aoshi-. Y díganme ¿que querrían que fuera?

-Yo un niño-. Afirmo Kei.

-Pues va a ser una niña-. Le sonrio la pequeña-. Como yo. Para poder jugar.

Aoshi y Misao sonrieron.

-Y tu Kai-. Le hablo su madre-. Quien crees que tiene razón.

-A mi me parece que ambos.

Misao y Aoshi se quedaron de piedra. Plantados en suelo. Firmes. Sin moverse.

-Kai no les digas eso que se alteran.

-Pero si vosotros lo comentasteis anoche.

-Ya! pero eso es diferente.

-Por que. Además los dos queréis que sean dos.

-Si-. Dijo Sakkura-. Pero ellos-. Los miro-. Bueno mírales. Creo que con uno tienen mas que suficiente.

-Puf yo no entiendo nada.

-Es que eres corto de sesera.

-Que as dicho.

Si algo le fastidiaba a kai era que le dijeran que era un poco cortito. Aunque en algunos casos fuera verdad a el no le gustaba que se lo dijeran. Ese era su único punto débil. Lo único que por el momento le hacia salir de sus casillas.

Kei salió corriendo intentando huir de su hermano. Estaba claro que nadie lo salvaría de un coscorrón de su parte. Pero por el momento disfrutaría de su hermano como chico normal.

-jeje a que no me pillas.

-Vas a ver cuando te coja.

-Vamos hermano si en el fondo era un cumplido.

-Te voy a dar yo a ti cumplido.

Sakura se reía a mas no poder. Y Aoshi y Misao... bueno, el destino hablaría por si mismo, pero...

-¿Y si realmente son dos?-. pregunto Misao algo temerosa.

-Pues que le vamos a hacer-. Aoshi la abrazo y puso una de sus fuertes manos en su vientre-. A mi con que venga o vengan bien me vasta y me sobra.

-7, seriamos 7...

-Misao.

La joven levanto y vio a su esposo sonreír. Si, deparara lo que les deparara el destino todo saldría bien. Y bueno como dice un viejo dicho...

A LO HECHO, PECHO

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Bueno para algunos puede que el fic termine aquí. Si es así gracias por su apoyo y espero que hayan disfrutado. Para los demás, y para todos aquellos que se atrevan con el LEMON, un pequeño entrante de lo que depara el próximo capitulo de este fic.

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Días después en casa de los Sagara:

Sano intentaba convencer, desesperada mente a su esposa para que salieran a cenar fuera. Después de todo lo ocurrido era lo menos que podían hacer. Pero ella, mas terca que una mula le decía que no. Que no dejaría a sus pequeños con cualquiera y menos a la pequeña Estela que era solo una bebe.

-Pero si son Yahiko y Tsubame. No les pasara nada.

Días después en casa de los Himura:

-Kaoru estate quita.

Kaoru levanto la vista para ver a su esposo.

-Dame una-. Le dio un besito-. Una buena razón para estarme quieta.

-Pues, Kenji.

-Esta en casa de un amigo.

-Tomoe.

-Con Tae.

-No hay nadie.

-Tu y yo-. Sonrió picaramente.

Días después en casa de los Shinomori:

-Hacer el favor de portaros bien-. Les decía Misao a los niños.

-Si mama-. Respondieron.

-Kai, cuida de que no se metan en líos.

-Si padre.

-Oye yo nací dos minutos antes que el-. Se quejo Kei-. Yo debería cuidar de ellos.

-Sabes-. Le dijo su pare-. Según unos últimos estudios, dicen que el primero en nacer suele ser el hermano pequeño.

-Como!.

-Además-. Le dijo Kai-. Yo soy mas responsable.

-Y antipático.

-Kei no le hables así a tu hermano.

-Pero el... o esta bien-. Se resigno.

La pareja salió de casa para poder disfrutar de un agradable paseo bajo la luz de la luna llena.

-No se Aoshi, me parece que deberíamos volver. No quiero darle problemas a Omasu o Ochika.

-Ni hablar. Llevo días buscando el modo de darte una grata sorpresa. Y eso significa-. La abrazo-. Tu y yo solos.

-¿Crees que estar tu y yo solos es una grata sorpresa para mi?

-Si.

Misao sonrió.

-Bueno, puede que un poquito. Pero te recuerdo que no estaremos del todo solos.

Aoshi la beso y acaricio su vientre que ya empezaba a hincharse.

-Bueno y este de aquí. Pero estoy seguro de que no hablara.

-entonces...

-Entonces déjate guiar-. La tomo en brazos-. Hoy es nuestra noche.

Continuara...

Para los que lean el próximo capitulo que titulare PASIÓN Y PUNTO. Bueno creo que con eso lo digo todo. Será un fic llenos de LEMON y bueno puf me esta costando escribirlo. Jeje.

Yo espero que este capitulo os guste y que el próximo os exci... interese jajaja muchas gracias a todos.

Mi mas especial agradecimiento a Senfhi, Alis-chan, gabyhyatt, aoshmi sesshlin, luna sol nocturno y sumomohiwatari. Besos a todos.

Os quiero mucho y espero que disfrutéis asta el final.

Besos.

Misao de Shinamori