"No es el" volvía a repetirse pues a pesar de que se negaba a aceptarlo, ese hombre se parecía mucho al chico de sus recuerdos, "No puede ser el" sin embargo, recordar la mirada que le do cuando le pregunto si había estado en Namimori no la dejaba pensar con claridad, tal vez el… ¡No!, definitivamente ¡No!, no podía ser el ¿Verdad?

Trataba de convencerse a si misma de ello, es decir, el chico de sus recuerdos no era precisamente alguien muy comunicativo pero tampoco era alguien sin corazón como aquel sujeto parecía ser. Poso nuevamente la mirada sobre el sujeto encontrándose sin querer con al mirada de él por lo que desvió la suya al instante pues es tipo provocaba que un escalofrió recorriera su columna con solo verlo, estaba sumida en sus pensamientos hasta que sintió la mano de alguien posarse sobre su hombro encontrándose con alguien que se le hizo extrañamente conocido…

-Cuanto tiempo I-Pin-Dijo el muchacho- Al final si te convertiste en cantante…

-Quien… ¿Lambo? –Cuestiono sorprendía la china- ¿En verdad eres tu?

-¿Quien mas si no yo? –contesto el aludido con una sonrisa en el rostro, definitivamente ese día estaría lleno de sorpresas…-

Se habían conocido poco después de que aquel muchacho de negros cabellos que aparecía en su sueños se fuera, Lambo era un niño revoltoso, torpe y llorón que solía molestarla a menudo aunque en el fondo era buena persona, con el tiempo habían logrado llevarse mejor y para cuando crecieron y ella formo parte de KHIN revolution, él había "madurado" por decirlo de alguna forma pues seguía siendo igual de llorón; se separaron cuando el grupo comenzó a ganar fama y las giras fuera y dentro del país dieron inicio, de eso ya dos años atrás y ahora venían a encontrarse en medio de aquellas extrañas circunstancias, si eso no era el "destino" entonces no sabia que podría ser…

Hibari observaba de reojo como aquel novato entablaba conversación con la muchacha que había salvado y la confianza con que lo hacían, sin embargo, poca le importancia le tomo al asunto, después de todo el no tenia nada que ver por lo que decidió dormir un poco hasta llegar a la base, eso claro hasta que su nombre fue pronunciado en aquella conversación…

-Lambo… -llamo la china a su amigo en un susurro como temiendo ser escuchada- ese hombre, el que me salvo… ¿Cómo se llama?

-¿El? –cuestiono Lambo dirigiendo la vista disimulada al pelinegro- se llama Hibari, ¿Por qué lo preguntas?

-Solo curiosidad –Respondió la china sin quitar la vista del pelinegro- ¿siempre es así? –Cuestiono segundos después- quiero decir… tan calmado, solo…

-Si… -contesto el aludido mientras observaba al mencionado muchacho dormir- sé que te salvo I-Pin, pero no deberías acercarte a el –Agregó dirigiendo la vista a su amiga- es peligroso…

-¿Peligroso? –Dijo la china con duda-

-Si –Contesto Lambo con mirada seria, algo poco común en el dada su personalidad- no se sabe mucho de él, a decir verdad, en todo el tiempo que llevo en el equipo solo he oído su nombre –Agrego haciendo memoria- no se sabe nada de su pasado o si tiene familia, pero algo es seguro, si recibe una orden, se cual sea no dudara en cumplirla

-Estas diciendo que él podría… -Susurro la china con cierto temor-

-Cumplirá con su objetivo sin importar las vidas que deba sacrificar en el camino –Dijo mientras parecía recordar algo desagradable- sean hombres, mujeres, ancianos o niños, si están en su camino no dudara en eliminarlos…

-Pe-pero hoy… -susurro la china recordando como la había protegido-

-Hoy, su orden fue protegerte –Dijo el aludido- es por eso que lo hizo, pero si al contrario, su orden hubiese sido eliminarte, el… él lo hubiese hecho…

-Imposible… -susurro mas para si misma para luego dirigir la vista hacia el pelinegro encontrándose con aquella vacía mirada sobre ella-

-¿Quieren callarse de una vez? –Cuestiono Hibari en lo que mas pareció una amenaza-

-S-si señor… -Contesto Lambo mientras que I-pin notaba como su amigo de la infancia se tensaba con solo oír la voz de su "salvador"- L-lamento interrumpir su descanso…

Hibari dirigió una ultima mirada al novato que se tenso al instante y luego a la muchacha que lo acompañaba, I-Pin según había logrado escuchar, algo en esa muchacha lo inquietaba pues por alguna razón que desconocía no dejaba de mirarlo y ahora estaba haciendo preguntas innecesarias sobre el, no le agradaba pero ya pensaría en ello después, ahora solo quería tomar un siesta…

I-Pin sintió un escalofrío recorrer su columna cuando Hibari poso su mirada sobre ella, ese tipo realmente la asustaba, mas ahora que había oído de Lambo lo peligroso que podría llegar a ser, sin embargo, algo en el la inquietaba y era precisamente ese "algo" lo que la motivaba a seguir observándolo. Decidió que lo mejor, al menos por esa vez, era guardar silencio hasta llegar a la "base" de aquellos muchachos, dirigió luego la vista hacia su compañeras encontrándose con varias escenas inesperadas convenciéndose cada vez mas que el "destino" estaba involucrado en todo eso, para empezar estaba Kyoko, que en esos momentos dormía apoyada en el hombro de su hermano, lo conocía pues en mas de una ocasión la castaña les había mostrado fotos de él y luego estaba Chrome, esa tímida chica estaba conversando con un extraño muchacho de ojos bicolor y peinado de piña, ¿Se conocerían de alguna parte? Seguro que si pues sus manos entrelazadas de forma casi imperceptible los delataban…

-Te has convertido en toda una celebridad… -Dijo el muchacho mientras I-Pin escuchaba sin querer pues estaba cerca de la pareja- es bueno saber que cumpliste tu sueño, Nagi…

-Y yo… -susurro la muchacha apretando ligeramente la mano de su acompañante- yo… me alegro de verlo con vida, Mukuro-sama…

-¿Aun después de lo que hice? –Cuestiono el aludido logrando que Chrome se tensara o al menos eso le pareció a I-Pin- Sabes que lo que sucedió con tu padre fue culpa mía ¿Cierto? Entonces como…

-Eso no importa –Replico la muchacha aferrándose al brazo de su acompañante- supe que eso pasaría desde que Mukuro-sama se fue de Namimori y aun sabiéndolo mi decisión no ha cambiado –agrego sin atreverse a mirarlo- todos estos años yo…

-Tranquila… -susurró dedicándole una ligera sonrisa para luego mirar al techo del auto- hablaremos de esto luego, este no es el momento ni el lugar adecuado –agrego para luego deslizar su brazo por el hombro femenino atrayéndola a el- por ahora descansa…

I-Pin pudo ver como Chrome asentía ligeramente para luego recostarse en el hombro de aquel extraño muchacho, seguramente él era ese "Mukuro-sama" del que le había hablado una vez hace ya varios años atrás, un muchacho que al igual que el chico de sus recuerdos había tenido que salir de Namimori por motivos que desconocía dejando tras el una pregunta cuya respuesta esperaba su regreso junto a la chica que dejaba, I-Pin sonrió con un aire nostálgico pues el recuerdo de aquel muchacho de negros cabellos volvió a su mente deseando por un momento que el estuviese a su lado.

-¿Te sientes bien? –Cuestiono Lambo en un susurro tratando de que Hibari no lo oyera- Pareces… triste…

-No pasa nada –Contesto la china con una ligera sonrisa- solo estoy cansada

-Lo recordaste ¿Verdad? –Pregunto el muchacho logrando que la china se tensara- a ese muchacho del que me hablaste hace tiempo…

-N-no… claro que no… -replico la muchacha desviando ligeramente la mirada- ya te dije, solo estoy cansada…

-Como digas –susurro Lambo para luego recostarse en el asiento del auto- por cierto, dile a tu amiga que tenga cuidado –agrego llamando la atención de I-Pin mientras dirigía la vista hacia Chrome que descansaba sobre el hombro de Mukuro- no sé si se conocen de antes, pero ese sujeto es tan peligroso como Hibari

-¿Porqué lo dices? –Cuestiono I-Pin acercándose más a su amigo de la infancia-

-Hibari es violento –respondió con cierto temor de ser escuchado- pero con él uno sabe a que atenerse, sin embargo con Mukuro… -agrego haciendo una pequeña pausa- él es experto en manipular a la gente, usa a las personas a su antojo sin importarle quien salga dañado con eso…

I-Pin permaneció en silencio después de oír las palabras de Lambo, primero por que sintió la mirada de Hibari posarse sobre ellos como si dijera "cállense o los mato aquí mismo" y segundo por que aquellas palabras la inquietaron pues según las conversaciones que tenia con Chrome, "Mukuro-sama" era alguien en quien ella podía confiar, si bien no era un alma caritativa que mostraba sus sentimientos abiertamente, protegía con su vida lo que realmente apreciaba aunque los implicados nunca lo supieran, sin embargo, el hombre que Lambo describía era uno completamente diferente al que ella suponía, ¿Tanto podía cambiar una persona en un par de años? Esa pregunta resonaba en su cabeza e inconscientemente apretó entre sus manos el collar que llevaba consigo rogando que el muchacho que conoció cuando niña no se hubiese convertido en alguien como el hombre que la había salvado.

Para cuando llegaron a la "base" de los militares, que para sorpresa de I-Pin estaba bajo tierra, era casi de día cosa que preocupo a las chicas pues para ellas la frase "La función debe continuar" era una ley y a pesar de lo que presenciaron la noche anterior, querían asistir a una firma de autógrafos que tenían en un centro comercial esa mañana.

-No pueden hacer eso –Dijo Reborn apareciendo en la sala en la que estaban reunidos- serán un blanco fácil, Byakuran sabe de esa entrevista y no perdería una oportunidad como esa para eliminarlas

-Pero… -trato de decir Kyoko siendo detenida por Bianchi-

-Esta bien chicas –Dijo la representante dedicándoles una ligera sonrisa- yo me hare cargo, por ahora tomen una descanso, después de todo ya les hacia falta

-¿Estas segura? –Cuestiono Haru con cierta duda- nosotras podemos…

-Obedezcan chicas –Replico la mujer con amabilidad- al menos por hoy, ya mañana veremos que hacer

-Tu tampoco puedes salir –Dijo Reborn a la representante- a pesar de que no fuiste testigo del asesinato, si estuviste presente durante la pelea –agrego al notar que la mujer pensaba decir algo- a Byakuran no le gusta dejar cabos sueltos, tu también serás un objetivo

-Pero las chicas… -dijo Bianchi en un vano intento de convencerlo-

-Ya me encargue de eso –Contesto el aludido para luego dirigir la vista a los muchachos presentes en la sala- Tsuna, Gokudera, Mukuro, Hibari, deberán ceder sus habitaciones a las señoritas y no, no es una pregunta –Agrego al notar como Gokudera intentaba decir algo- es una orden

-N-no es necesario –Trato de decir I-Pin secundada por las demás- nosotras podemos…

-Por nosotros no hay problema –Dijo Tsuna con una ligera sonrisa hacia las chicas para luego dirigir la vista con cierta preocupación hacia Hibari que dormía en un sofá- pero Hibari-san…

-Yo me encargare de el –Replico Reborn- acompañen a las chicas hasta sus habitaciones –agrego para luego designar una a cada una- Kyoko, iras a la de dame-Tsuna, Haru a la de Gokudera, Chrome a la de Mukuro, I-Pin, tu dormirás en la habitación de Hibari…

-¿N-no habrá problema? –Cuestionó la china mirando de soslayo hacia el dormido guardián- s-si a él le molesta yo podría…

-Dije que yo me encargaría –Dijo Reborn para luego dirigirse a Bianchi- tu podrás usar mi habitación –agrego mirando después a los muchachos- ustedes recojan lo necesario de sus habitaciones, no sabemos cuanto tiempo se quedaran aquí

-¡Si señor! –Contestaron al unisono haciendo luego el saludo militar para luego salir de la habitación dejando solo a Hibari y Reborn-

-¿No dirás nada? –Cuestiono Reborn a un "dormido" Hibari- la envié a tu habitación

-Ese cuarto no me pertenece –Respondió el aludido sin siquiera abrir los ojos- estaré aquí solo hasta que termine el caso de Byakuran, cumpliré mi misión y me iré –agrego viendo fríamente a Reborn- puedes hacer lo que quieras con esa habitación, no me importa…

Reborn se mantuvo en silencio viendo como el muchacho cerraba nuevamente los ojos ignorándolo completamente, sin decir mas salió de la habitación pensando en que al menos había cedido su habitación sin problemas, sin embargo detuvo su caminata al sentir la presencia de alguien mas tras el.

-¿No ha habido cambios? –Cuestiono la persona tras el-

-No –Respondió para luego girar en dirección al sujeto- su actitud sigue siendo la misma de siempre

-Crees que algún día el… -replico el sujeto-

-No lo se Dino –Contesto Reborn- no lo se…

I-Pin había llegado a la habitación guiada por Tsuna, el mismo que se había marchado apenas la dejo allí, ahora se encontraba de pie en medio de la habitación de Hibari recorriendo con la mirada el lugar, no había nada en la habitación que indicara un atisbo de la personalidad de su dueño, es mas, si ella no lo supiera juraría que esa habitación no le partencia a nadie pues solo había una cama pulcramente tendida, un armario que solo tenia en el interior el mismo modelo de uniformes que Hibari llevaba ese día y una pequeña mesa acompañada por una lámpara, no habían fotos, adornos o algo mas que eso, era una habitación tan vacía como la mirada de su dueño y por alguna razón, eso causo una ligera opresión en el pecho de I-Pin, Hibari estaba vacío y lo peor de todo, a pesar de tener compañeros a su alrededor, estaba solo…

Comenzó luego a dar vueltas en la cama pues no podía conciliar el sueño, ella estaba cómodamente recostada en una cama que no le pertenecía mientras que el dueño de la misma estaba durmiendo en un incomodo sofá sin nada con que cubrirse ¿Cómo había terminado en esa situación? Maldito sentimiento de culpa que la molestaba… ¡Basta de tonterías! Se reprendió la china mientras se cubría con una almohada, la misma que desprendía un aroma que se le fue extrañamente familiar, sin embargo le resto importancia y giro sobre su cuerpo nuevamente en un vano intento de dormir.

-¡Suficiente! –Se dijo levantándose de la cama para luego buscar unos cobertores en una gaveta de la habitación- le llevare esto y podre dormir tranquila…

I-Pin salió de la habitación con paso decidido hacia la sala en la que se encontraba Hibari, solo le entregaría un par de cobertores además de una almohada y se iría, ni siquiera tendría que hablarle, simplemente tenia que dejarlos sobre la mesa y ya, si, eso debía hacer, sin embargo, al pasar frente a la puerta semi-abierta de una habitación pudo distinguir a Reborn conversando con un hombre que ella no conocía, el mismo que alzo la voz súbitamente y dejándose llevar nuevamente por su curiosidad, se escondió tras la puerta.

-¡Demonios! – Exclamo el sujeto golpeando la mesa frente a él haciendo que I-Pin saltara ligeramente sin hacer ruido-¡Que rayos le hicieron!

-Cálmate Dino –Dijo Reborn con seriedad- nada podemos hacer, menos si te exaltas de esa forma

-De seguir así terminara muerto y lo sabes –Replico Dino con cierto pesar- A Kyoya… -Susurró el rubio captando al atención de I-Pin- no le importa nada además de cumplir su misión… es como si fuese… una maquina…

-Lo entrenaron para eso Dino –Contesto Reborn con seriedad- aprovecharon su "problema" para crear lo que consideraron el "soldado perfecto", alguien que nunca se opondrá a una orden, un soldado que pueden olvidar si perece durante una misión, alguien cuya existencia pudiese ser borrada sin dejar rastró, después de todo di el desapareciese no habría nadie esperando por el…

-Si no lo hubiese elegido… -susurro Dino apretando ligeramente los puños- no sería lo que es ahora…

-No fue tu culpa –Replico el pelinegro- quien lo eligió fui yo, tu solo aprobaste su ingreso, lo que paso después es una historia larga de contar –agrego mientras miraba de soslayo la puerta tras la que se escondía I-Pin- y parece que hay una persona interesada en oír ese relato

-¿Alguien? –Cuestiono el rubio dirigiendo la vista al mismo lugar que Reborn-

-Sal de ahí I-Pin –Dijo el pelinegro logrando que la joven china se sobresaltara-

-L-lo siento… -se excusó la muchacha haciendo una reverencia tras otra desde la puerta- N-no quise oír nada… -Agrego con intensión de marcharse- al contrario, yo… yo ya me iba…

-Espera –la detuvo Reborn bajo la mirada extrañada de Dino- Quieres oír la historia ¿Verdad? –cuestiono el pelinegro sorprendiendo al muchacho presente en la sala-

-O-oye Reborn –Lo llamo el rubio- que piensas hac…

-Siéntate –Ordeno el pelinegro a la china ignorando a Dino- Quieres saber mas de el ¿No es así?

-Espera Reborn –Replico el rubio- esa es información confidencial, no puedes…

-¿Quieres saber o no? –Cuestiono el pelinegro a la china a pesar de las quejas de Dino-

-Si… -susurro la muchacha después de un prolongado silencio sin saber exactamente el porqué de su respuesta-

-Entonces siéntate –Dijo el pelinegro señalando el sofá frente a el- es una historia ligeramente extensa…

-Todo empezó hace diez años… –Comenzó Dino logrando captar la atención de la china al instante debido a las fechas, ¿Había dicho diez años?-

-Nosotros somos el escuadrón de fuerzas especiales más importante del ejército japonés –Dijo Reborn- Vongola es el nombre que nos fue dado hace años por el fundador de la unidad –Agrego mientras I-Pin escuchaba atentamente cada palabra del pelinegro- Todos los miembros son elegidos, al menos en esta época, por mi para luego ser aprobados por un supervisor enviado por el actual líder

-Hace diez años el supervisor fui yo –Dijo Dino sorprendiendo ligeramente a la china pues de ser cierto, el debió de ser muy joven en ese entonces- Reborn me envió a un pueblo al este de la capital, allí conocí a Kyoya –Agrego con cierta nostalgia mientras I-Pin apretaba el collar que llevaba consigo entre sus manos ¿Un pueblo al este de la capital? Podría ser… ¿Namimori?...- él era bastante problemático, no aceptaba ordenes de nadie, tenia un pésimo carácter, y sobretodo, era orgulloso

-Lo único que no ha cambiado es su carácter –Agrego Reborn mientras que Dino esbozaba una ligera sonrisa ante aquella afirmación-

-Es verdad –Apoyo el rubio- sigue teniendo ese pésimo carácter, sin embargo… -agrego mientras su semblante decaía ligeramente- eso es lo único que queda del chico de aquella época…

-Como bien dijo Dino –Replico Reborn- diez años atrás Hibari fue elegido para formar parte de Vongola, cosa que no le gusto mucho claro esta –Agrego el pelinegro- sin embargo, a pesar de que fuimos nosotros quienes lo elegimos, no lo entrenamos

-La generación anterior a ellos, es decir, los anteriores miembros de Vongola son quienes los entrenan –Explico el rubio al notar la confusión en el rostro de la china- cada miembro es reclutado desde su lugar de origen para luego ser trasladados a la base de entrenamiento mas exigente del país, sin embargo, eso no cambia, al menos no demasiado, las personalidades de cada uno, pero con Kyoya… con él fue diferente…

-No sabemos que sucedió exactamente –Dijo Reborn mientras se cruzaba de brazos- pero el día en que serian reunidos Hibari no llego o al menos eso fue lo que nos dijeron –Agrego ante la confusión de la china-

-Nosotros nos encontrábamos supervisando el entrenamiento de unos novatos en una base que hay en Italia –Replico el rubio-por eso no estuvimos presentes aquel día

-A nuestro regreso nos informaron que el Tren en el que venia Hibari tuvo un desperfecto y se descarrilo –agrego mientras I-Pin no podía evitar sorprenderse con aquella afirmación- el único que logro sobrevivir fue el…

-Pero… -Replico la china sabiendo que aquel pequeño silencio de parte del "señor Reborn" debía significar algo mas-

-Perdió la memoria –Afirmo Dino- sus padres eran la única Familia que poseía, pero ellos también murieron aquel día

-Sin familia, sin hogar y sin un pasado –dijo Reborn después de un ligera suspiro- fue fácil para nuestros superiores manipularlo y hacer de el un "soldado perfecto"

-Nosotros no supimos de eso hasta cinco años después –Agrego el rubio- cuando los nuevos miembros de Vongola estuvieron listos y fueron reunidos para comenzar con su trabajo –agrego con cierta melancolía- fue ahí cuando notamos que algo en él había cambiado…

Inicio Flash Back

Cinco años habían pasado desde la última vez que lo vio, ahora Kyoya debía tener veinte años, tal vez más pero eso era lo de menos, lo realmente importante para Dino era ver a Kyoya y saber en que clase de soldado se había convertido.

Dino era hijo único por lo que siempre quiso un hermano y Kyoya había ocupado de alguna extraña manera ese lugar, no se llevaban bien pues cada vez que el pelinegro lo veía siempre quería molerlo a golpes, pero el caso era que a pesar de pelear casi siempre, lo apreciaba como si fuese su familia; era precisamente por eso que estaba "emocionado" por ver en lo que se había convertido su hermano pequeño, sin embargo, Reborn, que lo había acompañado hasta la base, mostraba una seria expresión y hasta se atrevería a decir que parecía preocupado y por momentos le daba la impresión de que no quería que viera a Kyoya ¿Acaso habría pasado algo malo? Bueno…. Eso lo sabría al momento de verlo por l que acelero el paso con dirección a la habitación designada para le reunión, encontrándose con una pequeña sorpresa, aquel muchacho que se presento frente a él era cualquiera, menos el Kyoya que recordaba…

-Teniente primero Hibari Kyoya, señor –dijo el pelinegro haciendo el respectivo saludo militar frente al "Coronel Dino"- 21 años, especialidad en combate cuerpo a cuerpo, desde hoy formare parte del escudaron Vongola

-O-oye Kyoya… -Lo llamo ligeramente confundido e impactado por lo que veía, los ojos de Hibari… su mirada… ese no podía ser el…- ¿Que te pasa?... soy yo, Dino, ¿No intentaras golpearme?

-Un acto como ese podría ser considerado como insubordinación, señor –Contesto Hibari con frialdad mientras que Dino aun no podía asimilar el comportamiento de Kyoya- en todo caso no tengo motivos para agredirlo y así los tuviera no lo haría –Agrego sin perder aquella seriedad mostrada hasta ahora manteniendo frene al rubio aquella mirada que se mostraba vacía- Me enviaron aquí a cumplir una sola misión: Capturar a Byakuran; esa es mi única prioridad…

-Q-que… ¿Qué te hicieron?... –Cuestiono aun aturdido por aquel cambio drástico de personalidad- Kyoya, tu no eras así… tu…

-No se a que se refiere, señor –Respondió el aludido sin cambiar su expresión- soy como tengo que ser, no se quien fui antes y no me interesa, solo vivo para cumplir la misión que me fue encomendada -Agrego sin inmutarse por la expresión de confusión de su superior- si no tiene nada mas que decirme paso a retirarme, con su permiso señor

-Espera… Kyoya… -Llamo siendo detenido por Reborn que se había mantenido al margen de la situación- Reborn… -susurro el rubio mientras veía la puerta por la que Hibari había desparecido- ese… ese no era Kyoya…

-Te equivocas –Contesto Reborn con seriedad ante la confusión de Dino- es el mismo muchacho que conocimos, o al menos lo que queda de el…

Dino no pudo articular mas palabra y Reborn simplemente guardo silencio, en aquel entonces no sabían el porqué del cambio de Kyoya, pero poco después, al iniciar una investigación particular y encontrar unos informes que leyeron a detalle, encontraron el motivo de aquel extraño comportamiento, había tenido un accidente y como consecuencia sufrió de una perdida de memoria…

Fin del Flash Back

-Como ya te habíamos dicho –Continuo Reborn- nuestros superiores aprovecharon aquel "problema" y lo convirtieron en lo que es ahora –Agrego mientras I-Pin notaba como Dino cerraba los puños con fuerza- alguien sin sentimientos, una maquina con apariencia humana

-Un monstruo… -Concluyo Dino con pesar e I-Pin podría jurar que se sentía totalmente culpable por lo sucedido con Kyoya-

-Yo… no creo… -susurró I-Pin con la mirada clavada en el suelo- no creo que él sea un monstruo –Agrego levantando la vista a Dino dedicándole luego una ligera sonrisa- pienso que sus sentimientos están dormidos… si… dormidos, esperando por la persona adecuada, aquella capaz de despertarlos y la única con la fuerza suficiente para sacarlo de la oscuridad en la que se encuentra…

-Tal vez… -Contesto Dino con una nostálgica sonrisa- tal vez tengas razón…

-Por cierto I-Pin –replico Reborn- ¿A dónde ibas con esos cobertores?

-¿Cobertores? –Se cuestionó a si misma viendo luego lo que llevaba en las manos, recordando a donde se dirigía- ¡Los cobertores! –Exclamo para luego ponerse de pie al instante y hacer una reverencia antes los hombres presentes en la sala- Lo siento mucho, tengo que irme y gracias por contarme sobre el…

Dino y Reborn observaron como la china sala corriendo de la habitación a quien sabe donde con cobertores en mano, el rubio esbozo una ligera sonrisa al ver a la muchacha desaparecer mientras las palabras de la misma aun resonaba en su cabeza "Alguien que pueda sacarlo de la oscuridad" preguntándose luego si esa persona realmente existía, en ese momento una duda con respecto a la conversación anterior surgió en su mente…

-Reborn… -llamo el rubio con expresión dubitativa- ¿Por qué le contaste la historia de Kyoya a esa chica?

-Lo sabrás a su debido tiempo Dino –Contesto el pelinegro con una perturbadora sonrisa en los labios- a su debido tiempo…

Hibari se encontraba recostado en el mismo sofá en que Reborn lo había dejado "dormido" tenía en esos momentos la mirada clavada en el techo mientras sujetaba con su mano derecha una pequeña medalla cuyo interior guardaba una vieja fotografía, ya gastada por el paso de los años en la que apenas podía distinguirse a si mimo acompañado por una pequeña a la que no podía verle el rostro, esbozo luego una irónica sonrisa al pensar en el porqué de su apego a ese pequeño objeto, el mismo que se había convertido en el único nexo con su pasado perdido. Cerro la pequeña medalla y la guardo en el interior de su camisa como lo hacia desde que podía recordar, para luego tratar de dormir un poco, sin embargo los pasos de alguien entrando en la habitación evito que pudiese dormir, pero no se molesto en abrir los ojos, después de todo no era necesario…

I-Pin entro con paso sigiloso a la habitación tratando de no "despertar" al hombre que dormía en el sofá, se acercó luego a él corroborando que estaba "dormido" para luego acercarse tímidamente a él y taparlo con los cobertores que trajo consigo, sin embargo, al querer alejarse del pelinegro, sintió que alguien tiraba de su brazo e irremediablemente termino cayendo sobre el pecho de su "salvador" encontrándose con la penetrante mirada de él posada sobre ella y con sus rostros demasiado cerca…

-¿Qué crees que haces? –Cuestiono Hibari sin inmutarse siquiera por la cercanía de ambos-

-Y-yo… yo solo… -Respondió la china, o al menos trato de hacerlo- solo… vine a traerle estos cobertores… -agrego desviando la mirada del pelinegro poniéndose de pie al instante dirigiéndose luego hacia al salida- y-ya… ya me iba…

I-Pin acelero el paso tratando de salir de la habitación mientras trataba, al mismo tiempo, de calmar el acelerado latir de su corazón ¿Por qué rayos tenia que latir de esa forma? Sacudió la cabeza tratando de calmarse y un suspiro de alivio escapo de su boca al ver la puerta frente a ella, tratando luego de abrirla, sin embargo, un brazo aparecido de la nada evito que se abriera quedando de espaldas a el totalmente atrapada entre la puerta y el cuerpo del sujeto.

-Solo diré esto una vez –Susurro Hibari al oído de la china que sintió como su corazón se aceleraba nuevamente al sentir la respiración del pelinegro rozar contra su cuello- no vuelvas a meterte en mis asuntos herbívora… -amenazo liberándola poco a poco- o la próxima vez te morderé hasta la muerte…

I-Pin sintió como sus mejillas ardían y su respiración comenzó a normalizarse una vez Hibari se alejó de ella, no espero a que se arrepintiera y con paso rápido huyo del lugar encerrándose luego en su habitación ¡Olvida todo y duérmete! Se dijo a si misma mientras se metía en la cama y después de girar muchas veces intentando conciliar el sueño, logro hacerlo…

Se veía en medio de las calles de Namimori, estaba perdida nuevamente y esta vez el chico de cabello negro no estaba para ayudarla, siguió caminando tratando de encontrar el camino de regreso a casa, sin embargo, un ruido proveniente de una lote baldío que había cerca de allí logro captar su atención y sin medir consecuencias se acercó a ver. Estaba el muchacho de cabello negro peleando con una hombre del doble de tamaño que el, mas corpulento y al parecer mas violento, trato de decir algo pero su japonés aun era malo y de nada hubiese servido pues la pelea había comenzado y el primer golpe fue lanzado contra el chico de negra cabellera, sin embargo él había logrado esquivarlo atestándole luego un golpe en la espalda, entonces una sola frase broto de su boca "Te morder hasta la muerte herbívoro"

I-pin despertó al instante con ese Sueño-Recuerdo aun fresco en su memoria, sin embargo, lo único que poda resonar en su cabeza era aquella frase "Te morderé hasta la muerte" recordando con sorpresa donde la había escuchado antes…

-Hibari Kyoya…

Notas de la autora

Y así llegamos al final de este capitulo, espero que les haya gustado y nuevamente les ofrezco una disculpa por mi tardanza. Ya sin mas que decir me despido, y ya saben, comenten XD eso alimenta a mi cerebro XD

Gracias por los comentarios anteriores y pues… hasta el próximo episodio.