¡Hola a todos! Bien… ¿Qué puedo decir?... ¿Por dónde empiezo?... ¡Lamento mucho la tardanza! T_T en verdad tuve demasiado trabajo encima como para poder sentarme a escribir algo y pues el tiempo paso volando y… y… para cuando me di cuanta habían pasado meses T_T espero me sepan comprender y pues… si aún hay alguien que sigue eta historia aquí les dejo un nuevo episodio de Encuentros predestinados
De vuelta al trabajo
I-pin despertó al instante con ese Sueño-Recuerdo aun fresco en su memoria, sin embargo, lo único que poda resonar en su cabeza era aquella frase "Te morderé hasta la muerte" recordando con sorpresa donde la había escuchado antes…
-Hibari Kyoya…
Sacudió la cabeza de un lado a otro intentando negar la idea que su cerebro acababa de concebir, no, debía ser una coincidencia, si, debía ser eso, a lo mejor se conocieron y le copio la frase, si seguramente era eso porque aquel sujeto no podía ser el mismo chico que ella recordaba, no había forma, es decir… "A quien quiero engañar" se dijo así misma para luego exhalar un suspiro de resignación pues las posibilidades de que Hibari Kyoya y el muchacho de su infancia sean la misma persona eran muy altas pero no tenía forma de corroborar aquella información, Maldijo entonces el haber sido tan curiosa pues de no serlo, jamás se hubiese involucrado con Hibari Kyoya o la historia de su pasado, ahora tenía información que, según alcanzo a oír, era confidencial, entonces… ¿Por qué Reborn-san le había contado aquella historia? Y sobre todo… ¡Por qué rayos tenía que preocuparse por el!
Inhalo entonces la mayor cantidad de aire que pudo y lo soltó lentamente tratando de calmarse, nada sacaba con alterarse de esa forma, solo tenía que hacer de cuenta que no escucho nada, que no le dijeron nada y que Hibari Kyoya NO existía, sí, eso era lo mejor que podía hacer por lo que, después de tomar una relajante ducha, se vistió y salió de la habitación, seguramente ese sería un gran día…
-Es el por día de mi vida… -susurro I-Pin con un aura sombría acompañada por las chicas de KHIN revolution-
-No es para tanto I-Pin-chan… -Dijo Kyoko tratando de "consolar" a la deprimida china mientras se dirigirán a la salida de la base Vongola para comenzar con su trabajo-
-Si claro –Respondió la muchacha con pesar- ustedes tuvieron suerte pero yo…
-Si no estás conforme puedes hablar con mis superiores –Replico una voz grave tras ella logrando que se tensara al instante ¡En que momento había llegado!- tampoco es que me agrade perder el tiempo cuidándote herbívora
-Hi-Hibari-san… -susurro la china viendo al sujeto frente a ella cayendo en cuenta de lo que acababa de decir- ¡A quien llama herbívora!
-A la única herbívora que tengo a mi cargo –Respondió con tranquilidad causando así la molestia de I-Pin ¡Él no tenía derecho a llamarla así!-
-¡No soy herbívora! –Replico la muchacha enfrentando al sujeto, definitivamente solo Hibari Kyoya podía sacarla de sus casillas con un par de palabras y eso que apenas llevaban un día de conocerse- ¡Con que derecho me llama de esa forma!
Y de repente el silencio se hizo presente en la sala pues todos los presentes callarlo al momento de oír como I-Pin "osaba" contestarle al soldado más temperamental de Vongola, percatándose del repentino silencio I-pin dirigió la vista a los demás encontrando una expresión de terror en sus rostros comprendiendo entonces lo que había hecho, acababa de gritarle a Hibari Kyoya… de repente las palabras "Te morderé hasta la muerte" que le fueron dichas por el la noche anterior llegaron a su mente y tomaron un significado… violento… oh cielos… acababa de "meter la pata" y bien metida, cosa que corroboro al notar la gélida mirada del militar sobre ella, ahora estaba en problemas, grandes problemas y todo era culpa de Reborn…
Inicio del Flash Back
Había decidido olvidar completamente el hecho de que Hibari podría ser el muchacho que ella recordaba, es más, había optado por ignorar al soldado y olvidar absolutamente todo lo relacionado con él, por lo que, después de una ducha y un cambio de ropa se dirigió a la sala principal de la base donde debía reunirse con las chicas para decidir junto a la representante lo que harían de ahora en adelante, sin embargo, las cosas no siempre salen como uno las planea y eso lo aprendería muy bien gracias a Reborn.
-Hable con Reborn y acordamos que a partir de hoy podrán retomar sus actividades –Dijo Bianchi a las muchachas que esbozaron una sonrisa ante las palabras de la mujer- sin embargo… hay una condición…
-¿Condición? –Cuestiono Kyoko con extrañeza- ¿Qué condición?
-Más que eso… es por precaución –Respondió Bianchi tratando de explicar la situación esperando que las muchachas no lo tomaran mal- Reborn autorizo su salida solo con guarda espaldas
-Pero ya tenemos varios –Dijo Haru con extrañeza- ¿Qué hay de diferente entonces?
-Esta vez serán los hombres de Reborn –Contesto la representante- el designara a un par de soldados que las acompañaran a todas partes
-Exactamente –Dijo el aludido apareciendo en el lugar seguido de Vongola- comprendo que les puede resultar molesta la situación, pero deben entender que sus vidas están en peligro –explico mientras terminaba de revisar unos papeles que llevaba en las manos- por esta razón, los miembros de Vongola han sido designados como sus guarda espaldas
-Lo lamento chicas –Se excusó la representante- pero es la única forma que tienen para salir, ¿Están de acuerdo?
-A… a mí no me molesta… -Respondió Chrome con un extraño tono carmín en las mejillas después de recibir una ligera mirada de parte de Rokudo Mukuro-
-A mí tampoco –Dijo Haru con una sonrisa-
-Entonces está decidido –Agrego Bianchi para luego dirigirse a Reborn- entonces… ¿Quién ira con quién?
-Lo ideal sería que no se separasen –Explico el aludido- pero llegado el caso los he designado de la siguiente manera: Sasagawa Ryohei y Dame-Tsuna acompañaran a Sasagawa Kyoko, Yamamoto Takeshi y Gokudera Hayato estarán a cargo de Miura Haru, Rokudo Mukuro
-Me hare cargo de Nagi –Dijo el sujeto interrumpiendo a Reborn- No hay problema ¿Cierto?
-Había considerado la posibilidad –contestó Reborn- de acuerdo, estarás a cargo de Chrome y por último, Hibari y Lambo, ellos se encargarán del cuidado de I-Pin, según tengo entendido hoy tendrían que ir al estudio de grabación, ellos las acompañaran, yo las alcanzare luego
-Re-Reborn-san –llamo la china tratando de captar la atención del sujeto pues algo no estaba bien en todo eso- ¿Dónde está Lambo?
-Partió a Italia anoche junto a Sasagawa Ryohei, volverán en unos días por lo que Hibari y Tsuna tendrán que encargarse de todo solos, al menos hasta su regreso…
E I-Pin no se molestó en oír más, definitivamente Dios debía odiarla o al menos debía estar castigándola por algo pues de lo contrario no se explicaba tan mala suerte, es decir, tenía toda la intención de ignorar a Hibari Kyoya por el tiempo que estuviese juntos pero no, ahí iba el destino y los ponía uno al lado del otro nuevamente, solo esperaba que el día terminara mejor de lo que había empezado…
Fin del flash back
-Si te molesta la forma en que te llamo –Replico Hibari acercando su rostro al de la china sacándola de sus cavilaciones- entonces demuéstrame que no eres una herbívora, hasta entonces te llamara así –agrego para luego alejarse y pasar de largo junto a ella subiendo luego a la camioneta que los esperaba fuera- Dense prisa, no tenemos todo el día
I-Pin permaneció de pie en silencio durante unos segundos sintiendo como su corazón latía rápidamente y podía apostar sin temor a perder que sus mejillas estaban totalmente sonrojadas ¡Por qué tenía que acercarse tanto para hablar con ella! Y lo peor… ¡Por qué tenía que reaccionar de esa forma con su cercanía! Ni si quiera era tan apuesto y… y… a quien quería engañar… Hibari Kyoya era más atractivo que muchos Idols que había conocido en el medio, con aquel cabello negro azabache ligeramente desordenado y ese rostro perfectamente delineado, además de… ¡En qué demonios estaba pensando! Sacudió la cabeza tratando de espabilarse y se percató entonces que incluso Sawada la veía con cierto asombro, seguramente por haber salido ilesa de un enfrentamiento con Hibari, eso no lo sabía y prefería no averiguarlo por lo que sin decir más y con la cabeza gacha subió rápidamente a la camioneta sentándose lo más alejada posible del soldado, rogando simultáneamente que Lambo volviese pronto pues no quería pasar más tiempo con Hibari, no después de haberlo retado…
Hibari vio con disimulo como aquella chica llamada I-Pin había optado por sentarse lejos de él y no la culpaba, cualquiera en su lugar hubiese hecho lo mismo y era precisamente eso lo que buscaba, que ella o cualquiera se alejase de él, pero exclusivamente ella pues sea cual sea el motivo, el imbécil de Cavallone y Reborn se había empeñado en mantenerla cerca suyo, no sabía que se traían entre manos pero no iba a participar en su estúpido juego, su objetivo era atrapar a Byakuran y nadie iba a interferir en ello, mucho menos aquella herbívora…
Reborn veía a través de las cámaras de seguridad como los integrantes de Vongola partían de camino a los estudios de grabación de KHIN revolution, centrando su atención en la pequeña escena protagonizada por Hibari e I-Pin segundos antes, sonriendo ligeramente ante los resultados de su obra, definitivamente no se había equivocado al elegir a esa niña…
-¿Por qué ella? –Cuestiono Dino una vez el grupo salió del alcance de la cámara- Estaban Haru, Kyoko y Chrome-chan, entonces… ¿Por qué esa niña?
-Durante el ataque de Byakuran –dijo el aludido en respuesta al Cavallone- ¿Cuál fue mi orden?
-Según se… dijiste "sálvenlas" –Respondió el muchacho- pero… ¿Eso que tiene que ver?
-Cierto… -Replico el mayor- dije que las salvarán pero esa orden no fue para todos –Explico a Dino- como sabes, nuestras fuerzas están divididas en ataque y defensa, Lambo, Ryohei, Yamamoto y Gokudera son quienes se encarga de proteger a las victimas durante las misiones y son Tsuna, Hibari y Mukuro quienes realizan el ataque, ellos conocen muy bien esa formación por lo que no hay razón para decir mas
-Eso ya lo sé, entonces que… espera… -Replico el Cavallone- estas diciendo que Kyoya…
-El desobedeció un orden directa –explico mientras que las pupilas de Dino se contraían ligeramente, Kyoya, el soldado perfecto… ¿Había pasado por alto una orden?- bueno, no tanto como eso, pero viniendo de Hibari, algo como esto…
-¿Y todo fue por eso niña? –Cuestiono con interés pues después de mucho tiempo, parecía haber encontrado una forma de traer de vuelta al Kyoya que conocía-
-Eso parece –Respondió el aludido mientras le entregaba unos papeles al rubio- tal vez no de forma consiente pero él fue directamente a ella y paso de largo a las demás –explico el mayor- eso no es común en él, por lo que pensé que I-Pin podría tener algo diferente, así que abrí una investigación sobre ella y encontré algo interesante
-Si logro captar tu atención debió ser algo importante –Dijo Dino continuando con el hilo de la conversación- ¿Qué fue lo que hallaste?
-Ella vivió en Namimori –Respondió el mayor con seriedad- el pueblo natal de Hibari…
-¿Crees que se conocieron? –cuestiono el rubio-
-Pienso que I-Pin puede ser "ella" –Respondió causando la sorpresa del Cavallone- sabes a quien me refiero ¿Cierto?
-Sí, pero… -dijo el muchacho con cierta incredulidad- es muy joven ¿No crees?
-Tal vez, pero con Hibari Kyoya nunca se sabe…
Y Dino no pudo hacer más que darle la razón a Reborn pues Kyoya era una persona nada predecible, sin embargo, aún le era poco creíble que I-Pin fuese "ella", esa ella que parecía ser el único nexo con el pasado de Hibari, aquella mujer que ni siquiera el propio soldado podía recordar conscientemente y de no ser por aquella extraordinaria ocasión, nadie sabría de su existencia, si, aun recordaba la única vez que vio a Kyoya enfermo y fue solo en ese entonces que pudo saber algo más de él…
Todo sucedió tiempo atrás, cuando el escuadrón Vongola actual apenas había entrado en funciones, cada miembro tenía un "rol" definido y ciertamente, cada uno iba acorde con sus personalidades, pero ninguna como la de Hibari Kyoya, él permanecía indiferente a todo y todos, centrado únicamente en atrapar a Byakuran además de ser poseedor de una salud de envidiable, sin embargo, aquella noche había sido distinta.
Después de llevar a cabo una misión en una zona alejada de Japón todos habían regresado con ligeros atisbos de resfriado, pues la zona a la que fueron era conocida por sus frías nevadas por lo que una situación así era normal, salvo por el hecho de que el más afectado había sido Hibari y si bien no dijo nada al respecto, era notorio su malestar delatado también por un ligero sonrojo en sus mejillas debido a la fiebre, sin embargo, reacio a recibir ayuda de otros termino por encerrarse en su habitación completamente solo.
Durante toda la noche no supieron de él y eso era algo común dada su personalidad, lo extraño fue no verlo a la mañana siguiente en la reunión matutina y no fue hasta el medio día que comenzaron a preocuparse, Reborn y Dino habían ido a verlo y al no obtener respuesta del soldado decidieron entrar encontrándolo recostado en su cama, completamente bañado en sudor y con la respiración entrecortada, preocupados por este hecho optaron por llamar a Shamal, el médico de la base, quien después de revisar al soldado dio como diagnostico un severo resfriado que de no ser atendido pronto traería complicaciones, le fueron aplicadas después las medicinas correspondientes para finalmente dejarlo descansar, cada cierto tiempo Dino iba a la habitación para verificar que estuviese descansando pues conociendo como conocía a Kyoya, este podría levantarse y mandar al diablo el descanso medico por cumplir su misión, aquella noche Reborn lo había acompañado a la habitación y fue cuando ambos estaban por marcharse cuando lo oyeron, aquella frase dicha en medio de los delirios del soldado causados por la fiebre, esa que nombraba a una "ella"
-Tengo que… volver… -Susurro el soldado tratando de levantarse de la cama siendo detenido por Dino- suéltame… –Agrego golpeando al Cavallone quien maldecía la fuerza que tenía Kyoya a pesar de estar enfermo- Tengo que… volver… ella… ella me espera…
-¿Ella? –Cuestiono Dino con incertidumbre ¿Acaso Kyoya estaba… recordando?- ¿Quién es ella? Kyoya… ¡Responde!
-Namimori… -susurro el soldado antes de perder la conciencia- ella… me espera… allí…
Y después de esas palabras había perdido el conocimiento hasta la mañana siguiente y para pesar de Dino, no recordaba absolutamente nada de la noche anterior siendo esa la única pista que dio de su pasado sin siquiera saberlo…
Un suspiro escapo de su boca al recordar todo aquello, el pasado de Kyoya era realmente un lio y si quería que fuese como antes debía encontrar la forma de que recordase, por lo que, poniendo todas su esperanzas en las suposiciones de Reborn, decidió ayudarlo, después de todo… a Kyoya no le hacía daño tener a una chica cerca ¿Verdad?...
La camioneta que transportaba a los miembros de Vongola junto a KHIN revolution llego a los estudios de grabación rápidamente aunque para I-Pin el viaje fue más largo de lo que parecía pues para desgracia suya, al subir los demás a la camioneta había terminado sentada junto a Hibari, quien solo la miraba de reojo como si se tratase de un molesto bicho ¡Como le molestaba esa actitud! Sin embargo, no podía hacer nada al respecto pues a pesar de su incomodidad se sentía intimidada por la penetrante mirada que el soldado poseía y no podía evitar sonrojarse cuando sus ojos se encontraban con los suyos, demonios… ese tipo era engreído, molesto, pero muy apuesto…
Hibari maldijo internamente a Mukuro cuando este le pidió a I-Pin cambiar de lugar con él para que pudiese viajar con la chica que lo acompañaba, pues por ese motivo la china había quedado sentada junto a él y eso era realmente molesto, incomodo, no le agradaba estar rodeado de herbívoros y mucho menos si era parte del juego de sus superiores, un ligero suspiro de aburrimiento escapo de su boca y la china seguramente lo interpreto de mala manera pues la expresión de su rostro la delataba, cero los ojos y haciendo caso omiso a las mejillas coloreadas de su acompañante se dedicó a dormir lo que restaba del camino, sí, eso era mejor que soportar a los herbívoros…
Para cuando ingresaron al estudio las miradas de los presentes no se hicieron esperar pues tal y como I-Pin pensó, Hibari Kyoya y los otros miembros de Vongola era más apuestos que muchos otros Idols, siendo precisamente Hibari quien captara la atención de las féminas del lugar quienes se sonrojaban al verlo pasar y ¿Quién no? o al menos eso pensaba I-Pin pues aunque le era molesto admitirlo, sin ese uniforme militar y vestido de traje se veía más atractivo que antes, sacudió la cabeza de un lado a otro para luego palmear ligeramente sus mejillas ¿En qué demonios estaba pensando? Debía concretarse solo en el trabajo, si, solo trabajo, trabajo…
-Muy bien chicas –Dijo Bianchi captando la atención de la china- como hablamos la semana pasada, hoy comenzaran los ensayos con los chicos de X-Buner -explico la mujer- tendrán una temporada de giras con ellos para promocionar sus sencillo-debut ya saben, son un grupo nuevo y la productora quiere apoyarlos
-Sera agradable trabajar con gente nueva –Dijo Kyoko esbozando un ligera sonrisa- ¿no creen chicas?
-Estaba esperando por esto –Respondió Haru animada-
-Pues vayamos de una vez –Dijo la mujer comenzando a caminar seguida del grupo- mejor empezar ahora…
Tanto cantantes como guarda espaldas siguieron a la representante y pronto llegaron con los mencionados muchachos, un grupo de cuatro chicos de buena apariencia, porte atlético y encantadora sonrisa las recibieron amablemente esperando poder entablar una buena relación laboral. Durante su reunión se les informó la agenda seguir aquel día comenzando por los ensayos para la filmación del video promocional del nuevo grupo en el que también estarían presentes las chicas de KHIN revolution, minutos después estaban reunidos en la sala de baile con la utilería necesaria para comenzar a ensayar la coreografía que sería empleada, sin embargo lo que captó la atención de Hibari fue el material que emplearían, ¿Acaso esas eran armas?
-Son falsas –Explico Bianchi ante las interrogantes del soldado- el video relata la historia de parejas que viven en el bajo mundo y buscan salir de él, es por eso que se necesitan armas de utilería, puedes revisarlas si quieres
Hibari simplemente se limitó a observar sin molestarse en contestar para luego acercarse a I-Pin que parecía muy cómoda conversando con uno de los chicos de X-Buner, no es que le molestar ese hecho, claro que no, simplemente le inquietaba el guion que seguirían durante el ensayo, si lo que había leído la noche anterior mientras se preparaba para su misión era cierto, durante la filmación una de las chicas moría y eso le daba "mala espina".
No paso mucho tiempo para que comenzaran con los ensayos y tal como dijo Bianchi, las coreografías seguían el patrón de lo que parecían peleas entre los muchachos e incluso las chicas participaban en algunas siendo I-Pin la que más se destacaba en este campo con gráciles pero certeros movimientos que acababan con sus rivales en cuestión de segundos y Hibari debía admitir que eso le agradaba pues al menos no era una herbívora gritona y obsesionada con la ropa como otras, sacudió ligeramente la cabeza tratando de alejar aquellas ideas de su cabeza pues debía cumplir con su trabajo por lo que, mientras continuaban los ensayos bajo la supervisión de sus compañeros él se dedicó a revisar las armas que se emplearían durante el día encontrándose con una "pequeña" sorpresa, demonios, debía para ese ensayo y rápido por lo que giro al instante hacia donde estaban practicándose encontrándose con que la escena ya había comenzado, e i-Pin estaba en medio de ella…
Notas de la autora
Y hasta aquí con este episodio XD espero que haya sido de su agrado y pues… me disculpo nuevamente por la tardanza, espero no tardarme tanto en la próxima actualización u_uU en fin…. Como siempre, muchas gracias por sus comentarios pues sin ellos no me animarían a continuar con estas locuras nacidas de mi delirioso cerebro XD bueno, ahora si me voy, no estamos leyendo, ¡Hasta la próxima!
