¡Yo! Aquí reportándome milagrosamente a tiempo XD estoy tratando de actualizar con regularidad mis historias, a ver hasta cuando puedo hacerlo u_uU en fin… espero que este capítulo sea de su agrado ya sin tanto rollo los dejo con este nuevo episodio de Encuentros predestinados.
Ha… ¡Cierto! Pinkus-pyon gracias por comentar cada capítulo, eso me hace feliz *0*espero este capítulo también te guste XD. Viridiana gracias también por comentar y… ¿En que dejo pensando la última escena? XD espero que este capítulo también sea de tu agrado *0*. Tamila Rawr Gracias por comentar y por los ánimos *0* tratare de escribir más de esta pareja así que date tus vueltas siempre por aquí que cualquier día sorprendo con un One shot o una historia larga que se me ocurrió la otra noche XD en fin… espero que este capítulo también te guste *0*.
Ahora sí, ya me dejo de echar tanto rollo y mejor paso a dejarle la historia.
¿Pervertida?
Y sin decir más cerro la distancia entre ambos arrancando a fuerza un beso de la china, I-Pin trato de poner resistencia pero basto una sola mano del soldado para aprisionar sus finas muñecas por sobre su cabeza contra la pared, sintió como pretendía profundizar el beso y ante su negativa mordió fuertemente su labio provocando que abriera la boca logrando así su cometido, estaba siendo brusco con ella prácticamente la estaba forzando y lo peor era que… que a ella le estaba gustando…
Sintió luego como la mano libre del soldado repartía toscas caricias por su cuerpo delineando así su figura para luego introducir su mano por debajo de su pijama sin dejar de besarla, I-Pin no pudo reprimir un ligero gemido al sentir la fría mano del soldado rozar directamente su piel y para cuando se dio cuenta de ello estaba siendo llevada en brazos a la cama que había en la habitación, demonios… se supone que estaba siendo "obligada" a todo eso y prácticamente estaba abusando de ella pero en verdad… en verdad estaba disfrutando de todo ello.
Trato de ahogar un gemido cuando sintió al soldado despojarla de la parte superior de su pijama mientras devoraba su cuello sin intensión de detenerse, era una completa locura dejarlo hacer lo que quisiera pero… no podía poner resistencia y en verdad no sabía si quería hacerlo, de repente sintió como el soldado mordía fuertemente su cuello provocando que cerrara los ojos y por más increíble que sonase, dejo que aquel "extraño" hiciera lo que quisiese…
-Herbívora… -dijo Hibari y por alguna razón I-Pin sintió su voz bastante lejana- Herbívora… -volvió a decir, esta vez más fuerte y esta vez sintió un ligero movimiento y alguien oprimiendo su hombro, no… no podía ser cierto… ¿Verdad?- Despierta herbívora…
I-Pin rogo a todos los santos que conocía que aquello no fuera lo que estaba pensando pero el oír nuevamente la voz del soldado llamándola le corroboro sus temores y solo para estar segura abrió los ojos encontrándose con el rostro del soldado bastante cerca al suyo, tocando luego su propio cuello cerciorándose de que la "mordida" no estuviese allí y fue entonces que sintió sus mejillas arder como nunca lo había hecho, más aun que en la camioneta, ella había… había tenido un sueño pervertido… ¡Y con Hibari!
-¿Qué sucede? –Cuestiono con frialdad el soldado viendo fijamente a la pequeña china-
-¡N-nada! –Exclamo I-Pin para luego salir corriendo de la habitación dejando tras ella a un ligeramente confundido Hibari-
-Extraño… -dijo sin prestarle mucha atención al asunto para luego intentar dormir nuevamente-
I-Pin corrió hasta su habitación cerrando la puerta de la misma, recostándose luego contra ella mientras sus mejillas aun no perdían aquel encendido tono carmín ¡Que rayos había sido todo eso! Oculto su sonrojado rostro tras las palmas de sus manos mientras su corazón latía fuertemente recordando aquel sueño "pervertido" que había tenido, dios… había soñado que Hibari la besaba, la tocaba y le hacía… cosas… definitivamente dejaría de ver las novelas de Bianchi. Un profundo suspiro salió de su boca caminando pesadamente hasta la cama para luego tirarse sobre ella, suspiro nuevamente enterrando el rostro en la almohada tratando de dormir preguntándose con verdadera preocupación… ¿Cómo podría verlo a la cara de ahora en adelante? Un nuevo suspiro escapo de sus labios para luego comenzar a rodar sobre la cama tratando de conciliar el sueño, logrando hacerlo después de un largo rato, esperando también que aquel sueño no volviera a repetirse.
Hibari había intentado dormir, en verdad que lo había hecho pero… la actitud de esa niña siempre venía a su mente causando su interés, es que… era bastante rara pues, para empezar, ella no debería de haber entrado en su habitación, él estaba profundamente dormido cuando ella entro y todo gracias al idiota de Cavallone que lo mando a sedar, sin embargo, en medio de su descanso había escuchado un sonido extraño que parecía bastante cercano por lo que, haciendo un verdadero esfuerzo pues el efecto del sedante aún no se desvanecía, abrió los ojos, encontrándose a la pequeña china dormida con los brazos apoyados en el borde de su cama con una expresión extraña en el rostro y de repente un pequeño gemido escapo de su boca, ¿Qué estaría soñando' eso es algo que él no podía saber pero aquel gemido era bastante peculiar, sin embargo, decidió que lo mejor era despertarla pues solo así podría dormir en paz sin incomodos ruidos externos.
Le resulto bastante extraño el comportamiento de la china después de despertarse pues apenas lo vio, sus mejillas se encendieron de un curioso color carmín y después prácticamente había huido de la habitación, definitivamente esa chica era difícil de entender pero él no se molestaría en hacerlo, después de todo, solo estaba allí para cumplir órdenes y no tenía por qué hacer o pensar cosas innecesarias. Fue en ese momento que su cerebro hizo un click recordando como había corrido en medio del fuego cruzado para recuperar el collar de la china, también estaba aquella molesta opresión en su pecho al verla llorar, demonios… le estaba dando demasiadas vueltas al asunto y el no debía perder el tiempo en cosas como esas, dormir, sí, eso era lo mejor, después de una buena noche de sueño podría pensar con claridad nuevamente, ahora solo tenía que hacer eso… dormir…
A la mañana siguiente, todos estaban reunidos en la sala de juntas para la reunión matutina mientras desayunaban, todos exceptuando a Hibari que aun permanecía dormido y nadie se atrevía a despertarlo, tratando de encontrar una forma de que las chicas continuaran con sus actividades sin correr mayores riesgos, labor que no parecía fácil…
-No podemos escondernos tanto tiempo –Dijo Bianchi en medio de la reunión-Hay muchos contratos firmados a los que no podemos faltar, sería un gran problema para el grupo que demandaran a la compañía por incumplimiento de contrato
-Supongo que tienes razón… -Contesto Reborn mientras meditaba las cosas- si no hay otra solución, dejaremos las cosas como hasta ahora –Agrego con seriedad- podrán seguir con sus actividades acompañadas por los soldados designados, después de todo lograron protegerlas bien ayer, además, dudo que Byakuran se mueva en un buen tiempo después del escándalo que se armó, el no querría llamar la atención y un nuevo atentado en su contra sería bastante sospechoso
-Entonces las chicas podrán realizar sus actividades normalmente ¿Verdad Reborn? –Cuestiono la representante-
-Así es –Respondió el aludido-Todo será como hasta ahora, al menos de momento…
E I-Pin no se molestó en oír más y a decir verdad, no había escuchado mucho de la conversación pues su mente aún se encargaba de recordar aquel sueño, por lo que, cada vez que aquel recuerdo aparecía en su mente sus mejillas se teñían de carmesí, cosa que comenzaba a preocupar a sus compañeras, genial…estaba comportándose extraño y lo peor era que su cuerpo reaccionaba de esa forma sin ni siquiera había visto a Hibari…
Fue la voz de Reborn la que la saco de sus pensamientos diciendo algo que hizo que su corazón se detuviera, debía estar bromeando ¿Cierto? El destino no podía ser tan cruel con ella…
-P-podría repetir lo que dijo, Reborn-san…– Dijo la china con la esperanza de haber oído mal-
-Dije que le lleves el desayuno a Hibari –Replico el mayor con total tranquilidad ocultando la ligera sonrisa que asomaba a su boca- Queda de camino a tu habitación ¿cierto? –Agrego mientras Tsuna sentía que le iba a dar un paro cardiaco ¡En qué demonios estaba pensando!- solo déjalo en la mesa, él lo comerá después
-Re-Reborn… -Susurro Tsuna tratando de captar la atención de su superior- ¿Quieres matar a I-Pin? Hibari-san la…
-Déjala Tsuna, él no le hará nada –Replicó Dino dirigiendo la vista a la chica ante la mirada sorprendida del muchacho- Llévale el desayuno, por favor I-Pin-chan…
-E-está bien… -Contesto la pequeña china mientras tomaba entre sus manos la fuente con comida dispuesta en la mesa para el soldado- Y-ya regreso…
-Espero que esto funcione, Reborn… -Dijo el Cavallone viendo como la china salía de la habitación-
-Lo hará, Dino –Respondió el aludido con seguridad mientras Tsuna no entendía una sola palabra- esta vez funcionara…
I-Pin había caminado lo más rápido posible hacia la habitación en la que descansaba el soldado, es decir… es mejor acelerara las cosas malas ¿No? un ligero suspiro escapó de su boca al llegar a su destino, sintiendo como su corazón se aceleraba y latía fuertemente mientras sus mejillas se encendía de carmín otra vez, definitivamente Reborn se había ensañado con ella pues de lo contrario no la mandaría a cosas como esas. Inhalo todo el aire que pudo y los soltó despacio tratando de reglar su acelerado corazón para luego tocar la puerta de la habitación sin obtener respuesta por lo que decidió entrar viendo que no había nadie en la habitación ¡Genial, estaba de suerte! Ahora solo tenía que dejar el desayuno en la mesa y marcharse sin tener que verlo. Una sensación de alivio embargo su cuerpo mientras dejaba el encargo sobre la mesa relajándose notablemente, sin embargo, su tranquilidad se fue por donde vino al escuchar una voz grave dirigiéndose a ella… no podía tener tanta mala suerte… ¿Verdad?
-¿Qué haces aquí? –Cuestiono Hibari al ver a la china de espaldas a el- Hice una pregunta herbívora, ¿Qué haces aquí?
I-Pin tembló ante las palabras del soldado mientras una sonrisa nerviosa se formaba en sus labios girando lentamente en su dirección, sin embargo, al verlo frente a ella su corazón se detuvo por breves momentos mientras un enorme sonrojo apareció en sus mejillas pues estaba él, Hibari Kyoya, el hombre con el que había tenido "ese" sueño, saliendo de la ducha con solo una toalla alrededor de la cintura, el cabello aun húmedo mientras algunas traviesas gotas de agua se deslizaban por su pecho bajando por su abdomen que hasta ahora I-Pin pudo notar lo trabajado que estaba, y perdiéndose en el borde de la toalla, eso no ayudaba mucho a controlar al traidor de su corazón que parecía querer salir de su pecho y mucho menos el hecho de que él se estuviese acercando peligrosamente a ella, de repente la frase "Te morderé hasta la muerte" que había oído cobro otro sentido haciendo que sus mejillas ardieran más, tenía que salir de allí ¡Ya! Y como si sus piernas cobraran vida abrió la puerta y huyo del lugar dejando atrás a un semi-desnudo Hibari que veía con una imperceptible sonrisa la forma en que ella había huido.
-Raro… -Dijo percatándose apenas de la sonrisa en su rostro borrándola al instante- Que rayos… -Susurro cogiendo un pedazo de pan de la mesa- Estupideces…
Y sin saber exactamente por qué estaba enojado, se cambió rápidamente para luego dirigirse a la oficina de Reborn, tenía que hablar con él y no estaba de buen humor. Camino con dirección a la oficina pasando sin querer por uno de los pasillos de la base viendo al molesto "chico vaca" como le decía a Lambo ¿Tan rápido habían regresado de Italia? Seguramente si, en fin, a quien le importaba eso, con tal de que no se entrometiera en su camino no tendría problemas por lo que siguió su camino, sin embargo, una voz lo hizo detenerse y lo que vio no hizo más que ponerlo de un humor peor…
I-Pin iba caminando por los pasillos de la base Vongola tratando de calamar el acelerado latir de su corazón mientras pensaba en cómo debía actuar ahora frente a Hibari, es decir… había huido de él dos veces en menos de 24 horas sin darle explicación alguna y eso era extraño… un nuevo suspiro escapo de su boca al pensar en la situación, si tan solo lambo estuviera allí todo podría ser más fácil…
-¡I-Pin! –Exclamo una voz captando la atención de la china que agradecía a todos los santos que la hubiesen escuchado-
-¡Lambo! –Exclamo la pequeña china mientras saltaba sobre su amigo y lo abrazaba sorprendiendo al pelinegro- ¡Qué bueno que estés aquí!
-A… a mí también me alegra verte… -Contesto el aludido con una ligero sonrojo en las mejillas mientras correspondía al abrazo de su compañera de juegos- Es bueno saber que estas a salvo I-Pin…
-Es que Hibari-san me port… -Respondió la china deteniéndose al ver al mencionado soldado al otro lado del pasillo-
-¿Sucede algo malo? –cuestiono Lambo dirigiendo al vista hacia el mismo punto encontrándose con el soldado- Hi-Hibari…
El mencionado soldado poso brevemente su mirada en la pequeña china notando como rehuía su mirada mientras que el chico vaca parecía aterrado con su presencia, aparto la vista de ellos y sin decir más siguió su camino hacia la oficina de Reborn, después de todo, lo que esa chica hiciera con el novato no era problema suyo.
Reborn sabía que Hibari en cualquier momento cruzaría la puerta de su oficina pues de todos los soldados a su disposición el, junto a Mukuro eran los más perspicaces y tarde o temprano uno de los dos cruzaría esa puerta y casi simultáneamente a sus pensamientos lo vio allí, de pie frente a él, Dino y Bianchi que en ese momento se encontraba en su oficina, no se había equivocado después de todo…
-Pasa Hibari, siéntate –Dijo Reborn mientras el soldado cerraba la puerta tras de si- ¿Qué asunto te trae por aquí?
-Las están usando –Respondió con seriedad y extrañamente irritado-
-¿A quiénes? –Pregunto el mayor disfrutando internamente de la irritación de Hibari pues estaba seguro de que I-Pin y el regreso de Lambo tenían mucho que ver en eso-
-A esas chicas, las están usando como carnada y tú lo estas permitiendo –Dijo refiriéndose a la representante- ambos están usando a esas chicas
-Y de ser cierto… ¿En qué te afectaría eso, Hibari? –Cuestiono Reborn-
-No me gusta que jueguen conmigo –Respondió el aludido- si la vas a usar de carnada dilo y no montes este teatro de "guardaespaldas" –Agrego realmente irritado mientras la escena que vio momentos atrás rondaba en su mente- fácilmente podemos vigilarlas sin necesidad de toda esta estupidez
-Pareces más irritado de lo normal, Hibari –Dijo Reborn cruzando los brazos sobre su escritorio- ¿Sucedió algo que te molestara?
-No te desvíes del tema –Respondió el aludido, definitivamente iba a necesitar golpear a alguien saliendo de la base, Tal vez el chico vaca…-
-No va a haber cambios en la misión –Dijo el mayor captando la atención del soldado- Es más efectivo que las acompañen a todas partes que estar observándolas desde una camioneta, además, es una orden de los altos mando así que debe ser cumplida a cabalidad, si no tienes más que decir será mejor que vayas con tu protegida, por cierto… -Agrego captando la atención del pelinegro que estaba punto de marcharse- Lambo ya regreso de Italia
-Ya lo sé… -Respondió con frialdad para luego seguir su camino-
-Lamento esto… -Dijo Reborn una vez Hibari se fue-
-¿Están seguros de lo que hacen? –Cuestiono Bianchi a ambos hombres- Si el recupera su memoria puede negarse a seguir con la misión y marcharse –agrego dirigiéndose a ambos pues al igual que ellos, ella estaba al tanto de la situación- De ser así perderán a uno de sus mejores hombres…
-Es cierto… -Dijo el Cavallone con cierto pesar- Pero prefiero eso a que tenga una muerte sin sentido…
-Él no se ira… -Replico Reborn con tranquilidad dirigiendo la vista a ambos- el Hibari que conocimos hace años no dejaría ir una presa como Byakuran y el de ahora tampoco, en todo caso... eso no es algo que deba preocuparte –Agrego posando la vista en la mujer- Ex-agente Bianchi…
-Es verdad… -Contesto la aludida dirigiéndose a la salida- Solo protege a esas niñas, por favor… -Pidió a Reborn- ellas no tienen nada que ver en todo esto…
-Nada malo les pasara –Respondió el aludido recibiendo como respuesta una ligera sonrisa de parte de la mujer antes de marcharse- Lo prometo…
-Puedo ver que siguen en las mismas… -Dijo Dino observando a la mujer marcharse- Porque no le dices que… ¡Auch! –Exclamo el Cavallone después de recibir un golpe de parte de Reborn- Eso dolió…
-No te metas en donde no te han llamado –Fue lo único que dijo el sujeto para luego salir de la oficina seguido de un adolorido Cavallone- Vamos, hay trabajo que hacer…
Hibari esperaba en la camioneta la llegada de los herbívoros que faltaban mientras trataba de sacar de su cabeza la imagen de I-Pin abrazando al chico vaca, demonios, esta situación en verdad lo tenía de mal humor pues cada vez que trataba de dormir la imagen aprecia nuevamente y… ahora que lo pensaba… ¿Dónde se habían metido esos dos? Solo ellos faltaban para poder ir a la sede central de la productora pues habían citado a las chicas con carácter de urgencia, ¿Qué estarían haciendo para tardarse tanto? Un momento… ¿Por qué estaba el pensando en cosas como esas? Sacudió ligeramente la cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos de su cabeza siendo molestado por Mukuro debido a ello recibiendo una fría mirada a cambio, en verdad estaba irritado y no sabía por qué…
La camioneta pudo arrancar al fin cuando Lambo e I-Pin aparecieron con unos helado en mano, sentándose juntos durante todo el camino mientras que Hibari observaba de reojo cada cierto tiempo lo relajada que la china parcia al lado del chico vaca, al diablo con todo, él no tenía que preocuparse por tonterías como esas, el solo debía concentrarse en atrapar a Byakuran.
Apenas llegaron al lugar, las muchachas fueron llevadas a la sala de ensayos en las que debían practicar la coreografía de una canción para una presentación en vivo que tendrían dentro de poco mientras que Bianchi fue directamente a al oficina del presidente de la productora. Hibari observaba como los otros guardaespaldas veían a las chicas bailar teniendo diversas reacciones, siendo un claro ejemplo de ellas la sonrisa de idiota en el rostro de Mukuro que observaba bailar a "Nagi" como solo él la llamaba, también estaba Hayato Gokudera que susurraba un "Estúpida mujer" que contrastaba con el rubor en sus mejillas mientras que Yamamoto Takeshi sonreía tratando de clamarlo, Sawada que parecía embobado por la hermana de Sasagawa Ryohei mientras este gritaba un "Baile extremo" y por ultimo estaba el, aquel estúpido chico vaca que solo le faltaba un babero para toda la baba que derramaba al ver bailar a la china, en verdad ese espectáculo era molesto para él y más lo era la sonrisa de muñeco de feria que la china traía en la cara ¿Acaso no se cansaba de sonreírle al chico vaca? En verdad era irritante y lo peor era que él tampoco podía apartar la vista de ella.
Para cuando decidieron tomar un descanso el chico vaca se acercó a I-Pin entregándole una botella con agua que ella acepto gustosa mientras que Hibari permanecía en silencio frente a ella notando como insistentemente rehuía su mirada ¡Con un demonio! ¡Eso era jodidamente molesto!
Noto luego como el chico vaca salía nuevamente, seguro para traerle algo de comer a la china, eso Hibari no lo sabía y tampoco se molestaría en averiguarlo, solo tenía que mantenerla vigilada y si no hablaban, mucho mejor, después de todo, el odiaba el ruido. Vio como la china se levantaba de su lugar dispuesta salir por lo que él tuvo que levantarse también pues sin importar a donde fuera, él la seguiría, ese era su trabajo.
-N-no tienes que venir… -Dijo la china evitando la mirada del soldado causando que la molestia en el aumentara- s-solo voy… voy a los servicios…
-Camina –ordeno tajante mientras la china obedecía-
Todos notaron la tensión que había entre los dos, especialmente Tsuna que, si bien suponía que nadie podía estar a gusto con Hibari, aquella tensión entre ambos era bastante extraña, pero decidió dejarlo pasar, después de todo, si Reborn los había colocado de esa forma debía ser por algún motivo especifico.
I-Pin no se atrevía a mirar a Hibari a la cara pues apenas lo hacía, las escenas de su sueño y del cuerpo casi desnudo del soldado venían a su mente provocando que su rostro enrojeciera nuevamente, rogando internamente que Lambo volviese pronto pues no sabía cuánto tiempo más aguantaría al lado del soldado sin sonrojarse o causar su molestia. Fue un alivio para ella que Hibari no la siguiera hasta el interior del baño de mujeres pues eso se hubiese visto bastante extraño, aprovechó ese momento para refrescar su rostro tratando de calmarse pues no podía evitar Hibari siempre, inhalo un poco de aire y después de darse valor salió del cuarto de baño sintiendo como su "determinación" se desvanecía en cuestión de segundos al ver a Hibari con el saco colgando de su brazo mientras los tres primeros botones de su camisa estaban desabrochados, sin corbata y con una traviesa gota de sudor se perdía por los pliegues de su ropa debido al extremo calor que hacía, complementando todo con aquella postura despreocupada que poseía, definitivamente era imposible para ella mantener su "determinación" sintiéndose una pervertida por tener esa clase de actitud para con el soldado que seguramente la veía como un insecto.
Cerró sus puños con fuerza y al notar que el soldado se acercaba a ella trato de huir como en anteriores ocasiones, pero esta vez no pudo hacerlo pues el brazo de Hibari le impidió el avance quedando atrapada entre el cuerpo del soldado y la pared recordándole nuevamente aquel extraño sueño.
-¿Por qué huyes de mi herbívora? –Cuestiono el soldado claramente irritado acercando su rostro al de la china– Es realmente molesto…
-N-no estoy huyendo… -Mintió la china evitando por todos los medios posibles al soldado-
-Mientes –Sentencio Hibari tomando con brusquedad el mentón de la china forzándola a mirarlo- Desde anoche me has estado evitando –Agrego con severidad y el rostro más cerca al de la china- Exijo saber la razón
-N-no tiene nada que ver con Hibari-san… -Replico la china tratando de Huir siendo apresada contra la pared con los brazos por encima de la cabeza tal y como en su sueño- M-me estas lastimando…
-Responde mi pregunta, Herbívora –Contesto el soldado ejerciendo presión en las muñecas de la china mirándola con frialdad- Por qué demonios estas evitándome…
-¡No tengo porque decirlo! –Exclamo la china cerrando los ojos con fuerza tratando de liberarse del agarre del soldado- ¡Y en todo caso a Hibari-san no debería importarle lo que haga! –Agrego alzando el tono de su voz sin abrir los ojos por lo que no pudo ver la expresión de Hibari ante sus palabras- ¡Solo eres mi guardaespaldas! ¡No tengo porque…!
-Es verdad… Tienes razón herbívora, no tengo por qué meterme en tus asuntos -Dijo el soldado liberando el agarre que mantenía sobre la china para luego darle la espalda mientras esta la veía sorprendida- Has lo que quieras… -Agrego girando a verla con tal frialdad que I-Pin sintió su cuerpo estremecerse como al primera vez que lo vio- Me limitare simplemente a mantenerte con vida
-Hi-Hibari-san… -Susurro la china sin saber cómo arreglar lo que había dicho- N-no quise decir…
-Andando –ordeno con frialdad el soldado comenzando a caminar en dirección a la sala de ensayos-
-N-no… Hibari-san… -susurro la china cogiendo su brazo recibiendo una gélida mirada como respuesta- y-yo lo s…
-¡I-Pin! –Exclamo Lambo apareciendo en el lugar notando como Hibari se zafaba bruscamente del agarre de la china y proseguía su camino- ¿Ocurrió algo malo?
Pero I-Pin no contestó, simplemente se dedicó a observar como Hibari se perdía en algún pasillo mientras ella cerraba los puños con fuerza, esta vez se había pasado de la raya con él y obtuvo lo que merecía, aquella gélida mirada que no había visto en él desde el día que se conocieron había vuelto a aparecer y era para ella, él la había salvado su vida en varias ocasiones e incluso había recuperado su collar, se había preocupado por ella y ahora le pagaba de esa forma… se sentía de lo peor y su semblante decayó en muestra de eso mientras que un confundido Lambo observaba la escena sin entender nada.
Hibari la había visto con aquella fría mirada nuevamente y eso, ahora que había convivido un tiempo con él, le dolía y mucho…
Notas de la autora
Y hasta aquí con el capítulo de hoy, espero haya sido de su agrado y como siempre, agradezco los comentarios que dejan en cada capítulo pues son el combustible de mi cerebro XD en fin, nos estamos leyendo en un futro episodio de esta historia. ¡Hasta la próxima!
