¡Hola a todos! Espero que se encuentren bien y pues aquí vengo con la actualización semanal *0* espero sea de su agrado y sin más, les dejo este nuevo capítulo de Encuentros predestinados.

¡Cierto! Agradecimientos especiales a: Viridiana Gracias por comentar cada capítulo y si, I-Pin también es medio pervertida pero… ¡Todo es culpa de Bianchi! XD en fin, espero que este capítulo también sea de tu agrado. Pinkus-pyon Ya no tendrás que esperar más, aquí está el episodio semanal, espero te guste XD Tamila Rawr Gracias por seguir mis historias Hibapinescas *o* espero que este capítulo sea de tu agrado y pues… lo de la "cara seria" eso se explicara después, todo tiene una razón de ser XD ahora sí, con los agradecimientos hechos, les dejo este nuevo episodio.

Pagos

Hibari pudo ver como I-Pin perseguía a un aterrado chico vaca, esbozando luego una ligera sonrisa al pensar en lo que vendría, definitivamente disfrutaría aplastar al chico vaca y disfrutaría más aun el ganar esa apuesta, oh sí, claro que lo haría, estaba dispuesto a ganar y nadie podría evitarlo.

Ya por la tarde volvieron a la base e I-Pin decidió encerrarse en su habitación, no había golpeado a Lambo todavía pues lo necesitaba sano para que pudiese competir contra Hibari ¡Y más le valía ganar! Porque de lo contrario, ella tendría que pagar el precio de la apuesta y… y… ella no podía hacer eso, no después de lo que Hibari le había hecho en el cuello ¡Quien sabe que le haría si Lambo perdía! Y lo peor es que ella no podría poner objeción alguna pues sería parte de la apuesta… "Si yo gano… Tendrás que hacer todo lo que yo quiera por dos semanas, absolutamente TODO…" Había dicho Hibari recalcando la última palabra y por el tono en que lo dijo… ella temía por su "Pureza" además estaba eso de "Consigue un traje de Maid" definitivamente Hibari pensaba hacerle algo ¡Y todo por culpa de Lambo! Y también por Bianchi pues era por ella y sus novelas que su mente se había Corrompido.

Aun recordaba la primera vez que vio esos videos pues fue el día de su cumpleaños número 15, ese día se habían reunido en casa de la representante y mientras ella preparaba algunos bocadillos, ellas habían puesto la película en el reproductor y luego Kyoko había salido a contestar una llamada y Haru había ido al baño, por lo que termino quedándose a solas con Chrome, ambos estaban conversando por un momento, cuando un ruido extraño salió del televisor por lo que dirigieron la vista a la pantalla encontrándose con una escena "candente" en el reproductor, los colores subieron a las mejillas de ambas al ver el tipo de video que era, sintiendo como sus mejillas ardían cada vez más al oír los gemidos procedentes del televisor, cuando Bianchi entro a la habitación casi sufre un paro cardiaco al ver lo que sucedía y apago el reproductor al instante, disculpándose con las muchachas pues le habían traído la película equivocada, sin embargo, la "inocente" mentalidad de la china ya había sido atrofiada y ahora venía Hibari y la tocaba y… la acariciaba y… y… mejor no pensar en eso, ahora solo necesitaba dormir y rogar a todos los santos que conocía que Lambo ganase la competencia, de lo contrario… estaría en manos del pervertido más grande que había conocido y tendría que cumplir todo lo que él quisiera, definitivamente Lambo debía ganar.

A la mañana siguiente, todos estaban reunidos en la sala de grabación frente a al presidente, que sería quien juzgue a los candidatos. La primera prueba a la que fueron sometidos fue baile, pues según el presidente necesitaban tener la habilidad suficiente en ese campo y la resistencia necesaria para cantar y bailar al mismo tiempo, por lo que se les dio una hora para practicar una coreografía de la misma canción con los otros bailarines, además de un atuendo acorde a la canción, siendo una sorpresa para todos el hecho de que Lambo fuese bastante ágil y sus movimientos no eran carentes de gracia haciendo que la esperanza en el interior de I-Pin creciera, Lambo aún tenía posibilidades.

-Nada mal… -Dijo Reborn con una ligera sonrisa- pero eso no será suficiente para derrotar a Hibari…

-¿P-porque lo dice, Reborn-san? –Cuestiono I-Pin con una sonrisa nerviosa, Lambo lo había hecho bien, excelente, Hibari no podría hacer algo como eso-

-Hibari es una caja de sorpresas –Respondió el aludido mientras que Dino simplemente rascaba su nuca, la competencia no había sido necesaria desde el principio- solo espera y veras

-Muy bien jovencito –Dijo el presidente al chico vaca- eso fue bastante bueno, ahora, usted –agrego dirigiéndose a Hibari que descansaba tranquilamente apoyado en la pared- Hibari-san, por favor…

Hibari simplemente asintió y después de darle una ligera mirada a la china seguida de una confiada sonrisa, comenzó con su coreografía.

Permanecía en cuclillas sobre el piso vestido con unos vaqueros de color negro, un polo de mangas cortas del mismo color y una chaqueta de cuero también negra, luciendo los músculos que I-Pin había visto en una ocasión cuando el salía de la ducha, mientras la melodía comenzaba a sonar, cosa que resulto extraño para todos pues Lambo había iniciado con gráciles movimientos desde el principio, pero eso no parecía importarle al soldado que continuaba en la misma posición, de repente, uno de los bailarines se abría paso de entre los otros y empujaba al sereno Hibari que reaccionaba al instante parándose retadoramente frente al "alborotador" y una duelo de baile entre ambos parcia comenzar, siendo seguidos por los otros cuatro bailarines, todos perfectamente sincronizados y al ritmo de la música. Todos parecían rodear a los "luchadores" y una pelea perfectamente sincronizada comenzaba en el interior del círculo en la que ambos parecían apuntarse con armas de fuego inexistentes, disparándose al tiempo que un sonido de bala se oía en medio de la canción sin perder en ningún momento la sincronía entre los bailarines, poco después, Hibari se levantaba del suelo victorioso comenzando un solo de baile y después de inclinarse ante él, todos lo seguían; piruetas en el aire, vueltas completas, movimientos bien marcado y demás acrobacias fueron mostradas mientras la melodía seguía, de repente, todos rodearon a Hibari y esta parecía manejarlos como si de marionetas se trataran con hilos inexistentes haciendo que copiaran todos su movimientos, realizando luego un nuevo solo de baile mientras las "marionetas" descansaban a su alrededor, De repente, las marionetas aprecian cobrar vida y comenzaban a cercarlo, siendo acorralado al instante haciendo acrobacias en el medio buscando salir, sin embargo, todas las marionetas alzaron un arma inexistente en su contra y el sonido de una bala se oyó en medio de la melodía y simultáneamente a al "disparo" Hibari caía al suelo al tiempo que la canción terminaba, todo en perfecta sincronización sin un solo error.

El silencio reino en la habitación por breves momentos pues casi nadie esperaba que Hibari pudiese bailar de esa forma, salvo Reborn, que sonreía ligeramente, Dino que simplemente rascaba su nuca y Mukuro, que extrañamente no parecía sorprendido por eso. Un caso distinto era I-Pin que, durante el baile de Hibari olvido que se trataba de una competencia y que ella el premio y simplemente no pudo apartar los ojos de él, notando también como sus compañeras de grupo presentaban un curioso sonrojo en la mejillas causando, extrañamente, su molestia, sin embargo, cuando la música termino y la "magia" se rompió, sintió que sus nervios colapsaban ¡Lo había hecho mucho mejor que Lambo! Y eso, el director lo notó fácilmente pues palabras como "Sensacional" "Espectacular" y "Maravilloso" salieron rápidamente de su boca, seguidas de una ronda de aplausos. Prueba numero 1: Victoria para Hibari.

La siguiente y ultima si es que la ganaba Hibari, era la de canto, allí definitivamente Lambo tenía que ganar o al menos eso esperaba I-Pin pues de lo contrario, su suerte estaría sellada y tendría que cumplir con la apuesta, eso claro, después de matar a Lambo.

Tal y como en la prueba anterior, Lambo fue el primero en comenzar entrando a la sala de grabación, mostrando que su elección fue una balada que lucía bien su voz, dejando maravillada a I-Pin que lo veía con una sonrisa y con las mejillas sonrojadas causando la molestia de Hibari, definitivamente iba a derrotar a ese estúpido chico vaca.

"Hay un hombre que te ama, el hace lo mejor que puede en el amor. Él te sigue a todas partes como una sombra todos los días, ese hombre grita en su corazón…

¿Cuánto más… cuanto más tengo que seguir viéndote solo así?

¿Cuánto más tengo que continuar así para que tú me ames?

Acabo de llegar un poco más cerca, pero si doy un paso más cerca de ti, tú retrocedes dos, aun así, sigo aquí, a tu lado…

Ese hombre está llorando…

Ese hombre es tímido, por eso aprendió a reír, hay cosas que no ha podido decirle a nadie así que su corazón está lleno de lágrimas, es por eso que ese hombre espera que lo ames de la misma manera, sin embargo tú actúas como si nada, ¿No puedes abrazarlo alguna vez?

Ese hombre desea recibir amor y cariño todos los días en su corazón, ese hombre solo desea estar a tu lado todos los días y… ¿Sabes? Ese hombre soy yo…

¿Cuánto más… cuanto más tengo que seguir viéndote solo así?

¿Cuánto más tengo que continuar así para que tú me ames?

Acabo de llegar un poco más cerca, pero si doy un paso más cerca de ti, tú retrocedes dos, aun así, sigo aquí, a tu lado…

Este hombre está llorando…"

Una ronda de aplausos se escuchó después de que Lambo termino de cantar, siendo las chicas quienes más se emocionaron con el tema molestando a I-Pin diciéndole cosas como "Era apara ti" o "Que afortunada" causando que el mal humor de Hibari aumentar al igual que su deseo de ganar. Cuando el presidente dijo el nombre de Hibari, todos se tensaron al instante, especialmente I-Pin, que sintió la respiración del soldado en su cuello causando que su cuerpo se estremeciera "Ganare" había susurrado a su oído antes de pasar a la respectiva sala, dejando tras el a una sonrojada china.

Cuando los primeros acordes sonaron, todos supieron que la canción no sería una balada como la de lambo pues la melodía era bastante agresiva, tal y como esperaron de alguien como Hibari, haciendo que I-Pin vislumbrara un rayo de esperanza para Lambo, sin embargo las palabras de Reborn la descolocaron "Esta dispuesto a ganar" Había dicho seguido de una perturbadora sonrisa mientras que Dino también sonreía nerviosamente, definitivamente Hibari guardaba algo "especial" e I-Pin estaba segura de eso.

"Ella capturo mi atención… Te he encontrado en el tesoro del amor, tu eres lo que yo estaba buscando, has puesto mi mundo al revés e incluso el hielo se convierte e fuego cerca de ti.

La impaciencia no es buena, pero si me apresuro se dañara el amor, aunque tampoco es bueno ser lento, solo seguiré a mi corazón.

¡Oh! Demasiado perfecto cuando me reflejo en tus ojos, no dejare que nadie más este a tu lado aparte de mí; tus ojos, tus cejas, tu silueta, tu cuello, tu encanto, toda tu, de pies a cabeza… me he enamorado de ti.

Mi corazón vibra como música en el bolsillo, solo para ti continuo dando y dando (A este amor) ¿Esta bien amarte así hasta el final? Eso me preocupa, estoy confundido y obsesionado al mismo tiempo. Eres perfecta, no te entregare a nadie.

Todas las noches te recuerdo profundamente, algo comienza a recorrer mi cuerpo y no puede controlarse…

Sigue bailando, quiero verte, sigue bailando, me gustas, sigue bailando, tú lo eres todo, sigue bailando, te amo

La impaciencia no es buena, pero si me apresuro se dañara el amor, aunque tampoco es bueno ser lento, solo seguiré a mi corazón.

Quiero que no puedas dejar de pensar en mí, quiero que me recuerdes, quiero que me ames.

¡Oh! Demasiado perfecto cuando me reflejo en tus ojos, no dejare que nadie más este a tu lado aparte de mí; tus ojos, tus cejas, tu silueta, tu cuello, tu encanto, toda tu, de pies a cabeza…los quiero para mi"

Hibari termino la canción sin un mínimo error, es más, había hecho gala de un amplio registro vocal que sus compañeros desconocían, salvo algunas excepciones, remarcando sus supremacía en la competencia con una nota bastante alta que dejo fuera de combate a Lambo y eso I-Pin lo supo al oír los aplausos del presidente que, una vez más, halagaba al soldado, y debía admitir que Hibari parecía un profesional en eso, sintiendo sus mejillas arder al sentir la mirada del soldado sobre ella una vez termino la canción, el caso era que había sido una derrota absoluta para Lambo y ahora, ella debía pagar el precio. Prueba numero 2: Victoria para Hibari. Ganador absoluto… Hibari Kyoya.

-Cumplí con lo que me pediste –Dijo el presidente a Reborn- le di la oportunidad a ese muchacho, pero como supuse, Hibari-san está muy por encima de el –Agrego captando la atención de la china ¿él ya lo sabía?- Mi decisión no ha cambiado, quiero a Hibari Kyoya en el grupo

-Gracias por cumplir mi capricho, aunque tiene razón, la victoria estaba decidida desde antes de comenzar… –Respondió Reborn mientras los otros escuchaban confundidos la conversación ¿De qué iba todo eso?- Después de todo, nadie había podido con Hibari antes en este tipo de competencias

-Re-Reborn-san… -Llamo la china captando la atención del mayor- ¿Qué quiere decir con eso? ¿Hibari-san ya había hecho esto antes?

-¿No se los dije? –Cuestiono mientras Dino rascaba su nuca por enésima vez ese día y Mukuro simplemente sonreía- Hibari y Mukuro tuvieron que infiltrarse en una academia de música hace años antes de que Vongola entrara en funciones, participaron en varias competencias para mantener su cubierta y Hibari siempre estuvo en los primeros lugares seguido por Mukuro –Explico mientras I-Pin parecía convertirse en piedra y desmoronarse con el viento… desde el principio… no había oportunidad para ella- Esto no es nuevo para ellos, muchos caza talentos quisieron a Hibari en sus respectivas compañías pero él los rechazo, fácilmente podría haber sido un Idol también

-Efectivamente –Dijo el presidente- Todos queríamos a Hibari-san y Mukuro-san por su talento en canto baile y composición pero ninguno acepto propuestas, ahora entiendo la razón–agrego posando la vista sobre ambos- Sera un honor que trabajen en mi compañía

Mukuro simplemente asintió mientras que Hibari no dijo nada, simplemente permaneció quieto, recostado contra la pared con los ojos cerrados sin poner objeción alguna por lo que el presidente asumió que estaba de acuerdo, poco después, el sujeto salió de la habitación y todo quedo en un incómodo silencio de parte de los soldados y algunos miembros de KHIN Revolution pues todos esperaban la reacción de Hibari, había ganado la apuesta hecha con I-Pin y ella parecía haberlo olvidado pues estaba regañando a Lambo sin siquiera percatase de que el soldado se aceraba a ella por lo que, no fue sorpresa para los otros, verla saltar del susto cuando Hibari soplo ligeramente contra su nuca.

-Hi-Hibari-san… -Susurro la china dejando de golpear a Lambo para luego ver al soldado- Q-que…

-Gane –Dijo sin más sujetando el mentón de la china con su mano derecha haciendo que lo viera- Reclamo mi premio ahora

-¡Eso no es justo! –Exclamó Lambo interponiéndose entre ambos, temblando al sentir la mirada de Hibari sobre el- ¡Te-tenías ventaja! ¡Ya habías hecho esto antes!

-Pues… en parte tiene razón… -Susurro Sawada recibiendo un golpe de parte de Reborn y una amenazante mirada de Hibari que le helo la sangre-

-Fuiste tú quien lo reto sin preguntar nada, Lambo –Dijo Reborn tratando de que no arruine su plan- En ningún momento Hibari negó que había estado en una academia de música

-¡Aun así no…! –Exclamo Lambo siendo detenido por la fría mirada de Hibari sobre el-

-Se lo suficientemente hombre como para aceptar tu derrota, herbívoro –Dijo Kyoya con superioridad-

-Tramposo… -Susurro Lambo encarando al soldado–

-Arreglemos esto de otra forma entonces –Dijo el soldado alzando sus tonfas

-como quieras –Respondió Lambo para terror de Tsuna sintiendo luego como la china su avance sujetando su brazo-¿I-Pin?

-Está bien, Lambo –Dijo la china seguido de una forzada sonrisa- Perdí la apuesta y acepto las consecuencias

-Pero… -Replico el chico vaca tratando de persuadir a su amiga-

-Hibari-san no me hará daño –Dijo la china seguida de una forzada sonrisa- el no…

-Vamos –Ordeno Hibari interrumpiendo a la muchacha comenzado a caminar hasta la salida, sonando extrañamente molesto-

-S-si… -Respondió la china haciendo una ligera reverencia antes de salir dejando a todos con la incertidumbre de saber lo que habían apostado-

Caminaron en silencio por uno de los pasillos del edificio sin que la china supiera a donde iban, simplemente estaba siguiendo a Hibari y el parecía molesto cuando no debería de estarlo, después de todo, había ganado la apuesta, entonces… ¿Por qué? ¿Por qué parecía tan irritado? No podía entender al hombre que caminaba frente a ella y estaba pensando en eso, cuando de repente, el detuvo su caminar por lo que chocó contra su espalda retrocediendo unos pasos por el golpe, estaba a punto de reclamar cuando oyó su voz grave diciéndole algo que ella considero extraño ¿Qué sucedía con él?

-Vuelve con el chico vaca –Dijo de repente aun de espaldas a ella-

-¿Pe-perdón? –Cuestiono confundida la china-

-Lo que oíste –Respondió el aludido sin intenciones siquiera de mirarla- Es inútil tenerte conmigo si no estás dispuesta a cumplir con la apuesta –Dijo con molestia sorprendiendo a la china- Largo

-Que… ¡Estoy aquí para pagar la apuesta! –Exclamo sujetando el brazo de Hibari en un vano intento de que la mirase- ¡Hibari-san!

Y para cuando fue consciente de lo que sucedía, estaba presa entre la pared y el cuerpo del soldado con los brazos y piernas inmovilizados y con sus rostros demasiado cerca si es que preguntaban su opinión, sintió sus mejillas arder cuando la penetrante mirada Hibari se posó sobre ella mientras que su corazón comenzó a latir más rápido de lo normal ¿Por qué Hibari siempre le hacía lo mismo? Y lo que más le preocupaba… ¿Por qué a ella no le molestaba que lo hiciese?

-Así que… ¿Piensas que puedes pagar la apuesta? –Cuestiono mientras rozaba con su mano derecha la marca que había dejado en ella la otra vez, pues una de sus manos era suficiente para sujetar las finas muñecas de la china- Recuerda que tendrás que hacer todo lo que diga, herbívora… absolutamente todo…

-L-lo se… -Susurro la china sintiendo un escalofrió recorrer su cuerpo cuando Hibari acerco sus labios a la marca que aún tenía en el cuello- P-pero… yo p-perdí… -Susurro cerrando los ojos con fuerza al sentir al sentir al soldado lamer la marca- Hi-Hibari-san… no… no hagas… eso…

-Detenme… –Reto el aludido liberando las manos de la china descendiendo sus manos lentamente contorneando su figura hasta detenerse en su cintura-

-Hi-Hibari-san… -Dijo I-Pin tratando de parar las manos del soldado, sintiendo luego como liberaba su cuello para luego mirarla fijamente- Y-yo…

Y lo que quiso decir se vio interrumpido por el sonido del celular de Hibari, por lo que él la libero de su "prisión" para contestar la llamada mientras que ella se quedó allí, pegada a la pared mientras posaba su mano a la altura de su pecho, sintiendo como su corazón latía salvajemente y sus mejillas seguramente estaban más rojas que un tomate ¿Qué demonios había pasado? Primero estaba hablando con Hibari y de repente las cosas tomaron otro rumbo y terminaron igual que la otra vez, definitivamente ese hombre era un peligro para su estabilidad mental y lo peor era que ella no podía poner existencia a sus acciones, no solo por haber perdido la apuesta, simplemente… no podía pararlo.

-Quieren que volvamos –Dijo Hibari sacándola de sus pensamientos, hablando como si nada hubiese sucedido-

-S-si… -Respondió la china sin atreverse a enfrentar su mirada con las mejillas aun sonrojadas mientras trataba de cubrir la marca de su piel levantando el cuello de su blusa-

-Déjalo así, herbívora –Ordeno el soldado bajando el cuello de la blusa de la china, causando que su sonrojo aumentar al sentirlo tan cerca de ella-

-P-pero… todos lo verán… -Susurro I-Pin sonrojándose más aun al sentir a Hibari acercarse a su oído-

-Esa es la idea –Dijo en un susurro para luego comenzar a caminar dejando tras el a una confundida china-

I-Pin no pudo evitar que su rostro enrojeciera más, si es que eso era posible, después de oír esas palabras ¿En que estaba pensando ese sujeto? Primero la mandaba con Lambo, después se ponía violento y luego la marcaba como si fuera de su propiedad y… y de repente una frase de la canción que interpreto vino a su memoria "No dejare que nadie más este a tu lado aparte de mí" Seria acaso que… ¿Estaba interesado en ella? Sacudió la cabeza descartando esa idea al instante pues un hombre como el que podía tener a la mujer que quisiese jamás se fijaría en ella, sin embargo, lo que causo su preocupación fue la alegría que surgió en ella al pensar en esa posibilidad, no… eso no podía ser posible… ella… ella no podía estar sintiendo algo más por Hibari Kyoya ¿Verdad? Escucho la voz del soldado llamarla pues ella no se había movido del mismo lugar, logrando hacerla reaccionar y tratando de no pensar más en la situación, empezó a caminar hasta darle alcance.

Cuando entraron en la habitación, el primero que los recibió fue Lambo que se acercó a ella causando su nerviosísimo pues si estaba demasiado cerca podría notar la marca en su cuello, por lo que, inconscientemente, cubrió esa zona con su mano, notando como una casi imperceptible sonrisa se formaba en el rostro de Hibari, demonios… ese sujeto solo estaba jugando con ella y lo peor era que ella comenzaba a ceder.

Hibari estaba consciente de que lo que hacía estaba mal, es decir… ella era una niña y era contra la ley que se involucrara con una menor, más aun cuando él era su guarda espaldas y sobre todo, porque tenía una misión que cumplir antes que nada, pero… esa niña había captado su atención desde el momento en que la vio luchar contra los hombre de Byakuran la noche en que se conocieron y ese "interés" fue creciendo con el paso de los días y para cuando se dio cuenta, comenzó a molestarle el hecho de que otros herbívoros la rondaran, especialmente el chico vaca que llevaba más tiempo de conocerla que él. Le estuvo dando vueltas al asunto durante la noche antes de la competencia con el chico vaca recordando la vez en que le había dado a entender que no significaba nada en su vida y también como, en un impulso no muy propio de él, había apostado con ella usando al chico vaca. No podía decir que era exactamente lo que sentía por ella y en parte se sentía… culpable… pues tenía que "Algo importante que hacer" antes que pensar en sí mismo, pero no podía ignorar aquel instinto de posesividad que tenía para con ella, no sabía que era o porque, pero de algo estaba seguro, y era que no quería que nadie más que él estuviese cerca de ella, por eso la había marcado y también por esa razón se había molestado cuando ella cuando protegió al chico vaca, por lo que no pudo evitar volver a marcarla como su "propiedad" antes de volver con los herbívoros y estaba en todo su derecho, después de todo, el seria su dueño durante las próximas dos semanas.

Los habían citado para informarles de las actividades a partir de ese día pues ahora que X-Buner volvería al medio, también lo hacían sus actividades conjuntas con las chicas y también los ensayos. Les entregaron un cronograma en el que se dividía su tiempo entre ensayos por la mañana y demás actividades por la tarde, siendo lo más conveniente para las chicas pues así no tenían que separarse de sus guardaespaldas durante el día y ellos podían estar con ellas incluso en el escenario, definitivamente la decisión de Reborn había sido la mejor para todos…

Millefiore Corporation era la empresa más poderosa del país, dividida en dos sectores, el comercial, más conocido como Black Spell, a cargo de la familia Giglio Nero que carecía de un líder pues la única heredera, Uni, era muy joven aun para ejercer su cargo, y el publicitario, también llamado White Spell bajo la dirección de la familia Gesso, por lo que eran ambas controladas por Byakuran, el más joven director de la historia de la compañía tras la muerte prematura de su padre, adquiriendo el control de la misma apenas cumplió los 18 años, sin embargo, tras la fachada de la empresa se ocultaban turbios negocios en los que el joven director estaba involucrado. Asesinatos, secuestros, tráfico ilícito de estupefacientes y muchos otros crímenes eran realizados bajo su supervisión y a espaldas de la joven Uni, cosa que no era nueva pues desde antes de su nacimiento las cosas eran así, su padre, su abuelo y varias generaciones antes que la suya habían estado a cargo de esos negocios y también desde esa época, un escudaron llamado Vongola les pisaba los talones pero nunca podían atraparlos, sin embargo, las cosas ahora podrían ser diferentes pues los anteriores miembros casi lo habían atrapado y los actuales eran casi tan eficientes como los otros, definitivamente sería divertido entrar en aquel juego de persecución o al menos eso pensaba Byakuran.

Se encontraba ahora revisando los historiales de las chicas de KHIN revolution, quienes eran su actual objetivo, mientras comía algunos dulces recientemente traídos por sus subordinados, todas las chicas eran bonitas y en verdad era una lástima para el tener que eliminarlas pues disfrutaba bastante de su música, pero… negocios eran negocios y el tenia bien marcadas sus prioridades; seguía revisando las fotografías y sus respectivos datos, cuando una de ellas llamo su atención pues le era extrañamente conocida, pro… ¿De dónde? De repente, una canción que no había oído antes llego a su mente junto a imágenes fugaces de la muchacha de la foto, un poco más joven, cantando para él en medio de lo que parecía un jardín y después de un punzante dolor de cabeza, termino cayendo de su silla mientras un solo nombre escapaba de su boca "Haru-chan…"

De regreso a la base Vongola, las chicas habían decidido ayudar a Yamamoto y Gokudera, que eran los que menos experiencia tenían en baile, siendo Gokudera el más torpe en ese campo, lanzando maldiciones al no poder realizarlos correctamente siendo regañado por Haru comenzando luego una discusión entre ambos, diciendo cosas como "Estúpida mujer" o "Mujer inútil" mientras que la castaña refutaba todo lo que el soldado decía causando la risa de los presentes, salvo de Hibari claro está, sin embargo, de un momento a otro Haru guardó silencio causando que sus compañeras posaran la mirada sobre ella, un "No pasa nada" salió de su boca para luego marcharse a su habitación bajo la mirada preocupada, aunque lo negara, de Gokudera pues había notado que el semblante de la castaña había decaído ligeramente preguntándose si algo malo había sucedido.

Apenas cruzo la puerta de su habitación, Haru se desplomo sobre la cama mientras pensaba en lo que había sucedido, pues estaba ensayando con Gokudera y de repente una voz que ella conocía muy bien llego a su oído, "Haru-chan" había dicho y después solo hubo silencio. Eso había sido bastante raro y basta para recordarle algo que mantenía oculto de todos, era egoísta lo que estaba haciendo pues de decir lo poco que sabía podría ayudar a Vongola pero no podía hacerlo, a pesar de todo no podía ir en su contra… estiro la mano para abrir el cajón que había en la pequeña mesa de noche, sacando de ella una foto en la que se veía a un muchacho de cabello curiosamente blanco de unos trece años junto a ella, ambos sonriendo tomados de la mano mientras miraban a la cámara, observo la imagen con melancolía seguida de una pequeña lagrima que se deslizo por sus mejillas mientras una sola frase escapaba de su boca "¿Qué paso contigo, Shiro*-kun?"

Notas de la autora

Y hasta aquí con el capítulo de hoy, espero haya sido de su agrado y pues… este capítulo no se centró solamente en Hibari e I-Pin, me disculpo por eso, pero es necesario para la trama, poco a poco irán apareciendo más parejas y triángulos amorosos, se aceptan sugerencias XD en fin… Nos estamos leyendo en un próximo episodio de Encuentros predestinado. ¡Hasta la próxima! *0*

PD: Shiro significa blanco XD