¡Hola a todos! Espero que su semana haya sido menos pesada que la mía T_T pero contra viento y marea, aquí les dejo el capítulo semanal de Encuentros predestinados *0*
Ahora, sección de respuestas a comentarios XD Viridiana ¡Gracias por comentar! Eso me hace feliz *0* y con respecto a las canciones, las pondré unas líneas más abajo, ¡Ah! Sobre las parejas… me alegro que te gusten *0* Pinkus-pyon Gracias por comentar como siempre, y con respecto a tu pregunta… será respondida durante el capítulo XD y por ultimo pero no menos importante Tamila Rawr Como siempre, es un gusto tenerte por aquí apoyando mis historias Hibapinescas XD con respecto a las canciones, las pondré más abajo y ¡Qué bueno que te guste la versión celosa de Hibari! *0* en fi… espero seguir leyéndolas por aquí y sin más que decir, paso a dejar los nombre de las canciones usadas en el capítulo anterior y en este.
La canción que baila Hibari es Warrior del grupo coreano BAP, la canción que canta Lambo es That Man de Hyun Bin (Parte del OST de Secret Garden) La que canta Hibari es Perfection de Super junior y por último, la que saldrá en este capítulo es un fandub de la canción Endless sorrow de Ayumi Hamasaki, a cargo de Lucy Sánchez con la adaptación de Marianne.
Castigos
Estiro la mano para abrir el cajón que había en la pequeña mesa de noche, sacando de ella una foto en la que se veía a un muchacho de cabello curiosamente blanco de unos trece años junto a ella, ambos sonriendo, tomados de la mano mientras miraban a la cámara, observo la imagen con melancolía seguida de una pequeña lagrima que se deslizo por sus mejillas mientras una sola frase escapaba de su boca "¿Qué paso contigo, Shiro-kun?"
Cuando Irie Soichi, subordinado de Byakuran, entro a la oficina de su jefe y lo encontró tirado en el suelo, supo que algo andaba mal y más aún cuando lo oyó susurrar el nombre de una mujer y precisamente el de "ella". Trato de despertar a su jefe de alguna forma, obteniendo resultados negativos, por lo que se vio en la obligación de llamar a parte del personal para que lo llevasen a casa y fuese revisado por un médico, horas más tarde vio como Byakuran se incorporaba lentamente de la cama sujetando fuertemente su cabeza y cuando abrió los ojos, Irie pudo notar cierta confusión y desconcierto en su mirada, quiso preguntar, pero casi al instante Byakuran recobro aquella despreocupada expresión que siempre llevaba en el rostro, cosa que le indico que no debía preguntar.
-Parece que trabaje demasiado –Dijo Byakuran con su típica expresión despreocupada- Me tomare el resto del día Shou-chan, puedes irte
-¿Estás seguro? –Cuestiono con cierta preocupación- ¿No necesitas nada?
-Ya que lo dices… una bolsa de malvadiscos –Respondió en tono juguetón al no tener su dulce favorito cerca, recibiendo un asentimiento como respuesta- Y… Shou-chan… -Dijo antes de que el muchacho se fuera- No hables con nadie de lo que paso hoy
-Como digas –Contesto el aludido saliendo de la habitación y cerrando la puerta tras el-
Byakuran permaneció en silencio mientras la imagen de Haru se formaba en su memoria, esbozando luego una ligera sonrisa al pensar en ella "Es bueno saber que estas bien, Haru-chan" fueron las palabras que salieron de su boca cambiando su expresión a una más seria mientras pensaba en lo sucedido, había olvidado a esa chica y no por voluntad propia, alguien se había encargado de borrarla de su memoria y fue solo al ver su rostro en aquella fotografía que pudo recordarla, a ella y a esa canción que solía cantar para él; era bueno poder recordarla pero al hacerlo, también vinieron a él las memorias de una promesa hecha a ella y a sí mismo, ahora todo estaba a punto de cambiar.
Haru se encontraba aun en su habitación y no había salido en varis horas, cosa que preocupo a sus compañeras, las mimas que fueron a verla pero no obtuvieron respuesta de ella siendo un simple "Estoy bien" lo único que salía de su boca, pronto la noche cayo y mientras todos estaban reunidos para cenar a excepción de Hibari que siempre comía solo y de Haru, que no salía aun y no lo había hecho en toda la tarde. Reborn pudo notar como Gokudera parecía preocupado y una imperceptible sonrisa se formó en su rostro, no había planeado unir a nadie más aparte de Hibari e I-Pin para ayudar de alguna forma al soldado, sin embargo… darle un pequeño empujón a Gokudera no era mala idea.
-Voy a llevarle la cena a Haru –Dijo Kyoko haciendo ademan de levantarse-
-Espera Kyoko –Replico Reborn deteniendo a la muchacha, posando luego la mirada sobre el soldado más impulsivo de Vongola- Gokudera ya termino de comer, él puede llevarle la cena
-¿He? –Cuestiono el aludido cayendo en cuenta de la situación- ¡He! ¡Por que yo!
-Porque yo lo ordeno –Dijo Reborn con mirada severa que hizo sudar frio al soldado-
-S-si señor… -Contesto el aludido cogiendo la bandeja con comida de la mesa-
-Sigan comiendo, por favor –Replico Reborn como si nada hubiese pasado mientras que Dino sonreía nerviosamente, definitivamente Reborn traía algo entre manos-
Gokudera maldijo internamente a Reborn cuando lo envió a llevarle la comida a esa "mujer estúpida" como el la llamaba, aunque en el fondo agradecía que lo hubiese hecho pues así podría saber cómo se encontraba realmente. Toco la puerta ligeramente sin obtener respuesta por lo que se dispuso a entrar, sin embargo, el bellos sonido de una canción proveniente del interior de la habitación lo detuvo y por alguna razón, la tristeza que transmitía la voz de la muchacha en aquella canción hizo que su corazón se oprimiera.
Haru había conocido a Byakuran cuando tenía once años, en Tokio, pues antes de llegar a Namimori su familia había vivido allí durante dos años. Recordó con nostalgia la figura de un jovencito de cabello blanco que permanecía aislado de sus compañeros siempre con una bolsa de malvadiscos en la mano o con algún otro dulce, totalmente ajeno a las clases de la escuela y siempre con aquella expresión despreocupada a pesar de no tener amigos, eso había llamado su atención pues era el único que no tenía amigos y había oído rumores nada buenos acerca de él, por lo que, un día cualquiera, se le acerco sin temor alguno y fue allí donde, a pesar de las bromas que solía hacerle y de comerse sus dulces, comenzaron su amistad, una que se extendería por dos años, los mismos en los que pudo conocerlo mejor pasando por muchas cosas juntos, diversas palabras fueron dichas y una promesa entre ambos fue hecha, sin embargo, el parecía haber olvidado aquel pacto y a ella también y sin ser consciente de ello, la canción que solía cantarle cuando eran pequeños broto de su boca.
"¿Que pasara cuando solo te quedes y no pudieras ver ya nada de repente? ¿Que pasara si pudieras continuar como si eso no te afectara nada? Quiero decirte que aquí estoy yo.
Si has perdido tus alas ya, no te deprimas, tu apoyo soy. Te doy mis alas para volar, no te deprimas ¿Lo puedes ver? Tu apoyo soy…
¿Qué pasara si no hubiera nada en que poder confiar y a eso te aferraras? ¿Qué pasara si no te quedara más que un corazón repleto de desesperanza? Te lo suplico, oye mi voz…
En esta era solo hallaras ángeles que no pueden volar…
Si has perdido tus alas ya, aun me quedan para los dos, te doy mis alas para volar, para que estemos juntos por la eternidad… Unida a ti…"
Una triste sonrisa se formó en su rostro cuando termino de cantar mientras una lagrima se deslizo por su mejilla al pensar en "Shiro-kun" como solía llamarlo debido al color de su cabello, sintiendo un susto de muerte cuando vio a Gokudera de pie en la puerta, maldiciendo internamente el haber sido tan descuidada como para no darse cuenta de su presencia en la habitación.
-Gokudera-san… -Dijo Haru tratando de ocultar el hecho de que había llorado- ¿Qué sucede? ¿Me necesitas para algo?
-¿Por qué lloras? –Pregunto directamente-
-N-no estaba llorando –Respondió la aludida sonriendo ligeramente- ¿Qué es eso? –Cuestiono fijando la vista en la bandeja que llevaba Gokudera, vislumbrando la oportunidad de cambiar el tema- ¿Es la cena? Gracias por traerle, no te hubiese molestado Gokudera-san
-Me ordenaron hacerlo –Respondió el soldado desviando ligeramente la mirada- No pienses que lo hice por estar preocupado por ti o algo parecido
-Igualmente, gracias –Dijo Haru sonriendo ligeramente ante la actitud de su guardaespaldas- Puedes dejarlo sobre el escritorio
-Tus compañeras están preocupadas –Replico el soldado antes de marcharse- Deberías hablar con ellas
Ella simplemente asintió seguido de una fingida sonrisa que no convenció al solado, pero lo dejo pasar, al menos de momento. Haru emitió un ligero suspiro después de que Gokudera se fue para luego posar la vista sobre la cena y aun sin ganas de comer, comenzó a hacerlo, pues no quería preocupar a nadie más.
Las chicas de KHIN Revolution estaban preocupadas por su compañera pero optaron por no molestarla, al menos por lo que restaba del día, pensado que después ella misma seria quien les dijese lo que sucedía. Todos habían terminado de cenar e I-Pin estaba a punto de irse a dormir, sin embargo, recodo que Hibari no había comido con ellos y que tampoco la había molestado desde que regresaron a la base, cosa que le resulto extraña y casi como si adivinara sus pensamientos, Reborn respondió a su silenciosa pregunta.
-Hibari esta escribiendo la canción para X-Buner, si es eso lo que te preocupa I-Pin –Dijo el mayor captando la atención de la china- No le gusto el tema anterior y decidió hacer algo nuevo
-¡N-no estoy preocupada! – Se defendió la china con un ligero sonrojo en las mejillas- ¡Además!... ¿Algo nuevo? –Cuestiono cayendo en cuenta de lo dicho por el sujeto frente a ella- ¿Qué quiere decir con eso?
-Hibari siempre fue bastante… selectivo con los temas que cantaba –Explico a la muchacha- Y el que fue escrito para X-Buner no le gusto, así que decidió escribir una nueva letra para la canción –Agrego seguido de una ligera sonrisa- Esta en la sala de entrenamientos, por si quieres ir a verlo
-¡Po-por qué querría hacerlo! –Exclamo la muchacha dispuesta a salir de la habitación, deteniéndose en el marco de la puerta- He… ¿Dónde está la sala de entrenamiento? –Cuestiono con las mejillas sonrojadas- ¡E-es solo por curiosidad! –Se excusó al sentir la mirada de Dino y Reborn sobre ella- ¡No piensen cosa que no son!
-La última puerta al final del pasillo –Dijo Reborn antes de que la china se fuera, esbozando luego una ligera sonrisa- Si vas a verlo llévale la cena, no ha comido nada desde la mañana
-N-no tengo por qué hacerlo -Contesto la china desviando la mirada para luego salir de la habitación-
Dino simplemente emito un ligero suspiro al pensar en la pobre china que era víctima constante de los "planes" de Reborn, sin embargo, las cosas parecían ir por buen camino pues Kyoya estaba mostrando signos de su antigua personalidad y era por eso que no decía nada, tal vez si las cosas seguían así, su "hermano menor" podría ser salvado.
I-Pin maldijo internamente a Reborn por ponerla en situaciones incomodas constantemente y lo hizo más aun al no poder dormir tranquila después de sus palabras "No ha comido nada desde la mañana" había dicho, y ahora, el sentimiento de preocupación para con el soldado, no la dejaba en paz, por lo que, después de ponerse un pantalón sobre la el short que usaba y una chaqueta sobre su blusa de tirantes, fue a la cocina para luego llevarle algo de cenar a su guardaespaldas.
Camino con la bandeja de comida hasta la puerta indicada por Reborn y cuando estuvo frente a ella, se las arreglo como pudo para abrirla pues nadie le contestaba dentro, una vez en el interior de la habitación busco con la mirada al soldado pero o lo encontró, simplemente vio una enorme habitación vacía, con solo unas hojas regadas en el suelo además de un par de lápices, un ligero suspiro escapo e su boca al pensar en que se había preocupado por nada, y cuando estaba a punto de volver, sintió el cálido aliento de alguien en su nuca, coas que la hizo saltar del susto y estar a punto de tirar la comida, siendo detenido por unos brazos que sostuvieron los suyos desde su espalda evitando que la bandeja cayera.
-¿Qué haces aquí, herbívora? –Cuestiono Hibari en un susurro al oído de la china sin soltarla- No recuerdo haberte llamado
-H-Hibari-san… -Susurro la china sintiendo su corazón acelerado y las mejillas sonrojadas- Y-yo… t-te traje la cena -Agrego con nerviosismo al sentir el aliento de Hibari rozar contra su nuca- Re-Reborn-san dijo que no… no habías comido nada, p-por eso yo…
-Déjalo haya –dijo señalando el lugar donde estaban las hojas regadas-
-S-si… -Respondió I-Pin sintiendo como Hibari la liberaba- B-bueno… ya me voy… -Dijo la china una vez dejo la comida en el sitio indicado dispuesta a desaparecer rápidamente de allí- Q-que disfrutes tu cena
-No recuerdo haber dicho que podías irte –Replico el soldado logrando que la china se tensara antes de poder dar un paso lejos de el-
-Pe-pero… -Susurro I-Pin rogando a todos los santos que conocía que la dejara ir-
-Eres mi esclava, herbívora –Replico el soldado en un susurro detrás de la china logrando que un escalofrío recorriera su espalda- Y te ordeno quedarte
-S-si… -Contesto la china emitiendo un ligero suspiro de alivio al sentir al soldado alejarse-
Y sin decir más, Hibari se sentó en el suelo seguido de la china mientras él se dedicaba a comer en silencio, teniéndola a su lado por el simple hecho de querer hacerlo, observando de reojo como la pequeña china jugueteaba con sus dedos debido a los nervios, o al menos eso pensaba el pues sus mejillas sonrojadas eran una clara evidencia de su nerviosismo. Sonrió ligeramente al verla así y decidió "jugar" un poco más con ella antes de enviarla a dormir, después de todo, él era su dueño y podía jugar con ella cuanto quisiera.
-Supongo que ya tienes el traje de Maid -Dijo el soldado logrando que la china se tensara-
-¿E-el traje? -Cuestiono I-Pin con una sonrisa nerviosa ¿En verdad pensaba seguir con eso?-
-Si tiene orejas de gato, mejor –Respondió el pelinegro con toda seriedad- Me gustan los animales
-¿T-tengo que usarlo? –Cuestiono la china con la esperanza de que Hibari se olvidara de esa locura- Es… vergonzoso
-Me traerás al comida diariamente a este lugar usando ese traje –Dijo el soldado posando la mirada sobre la china- Desayuno, almuerzo y cena
-¡He! –Exclamo la muchacha con el rostro teñido de carmesí- ¡E-eso es…!
-Mañana es domingo y no tienen ensayos, lo usaras todo el día –Dijo haciendo caso omiso de los reclamos de la muchacha- Ahora ve a dormir
-¡P-pero! –Replico la china con vergüenza-
-¿Acaso quieres pasar la noche conmigo, Herbívora? –Cuestiono acercando peligrosamente su rostro al de su "esclava"-
-¡Cl-claro que no! –Exclamo alejándose de el al instante, corriendo luego hasta la puerta-
Hibari esbozo una ligera sonrisa al ver como I-Pin salía corriendo de la habitación, pensando también lo divertido que le resultaba molestarla así, sin embargo, su sonrisa despareció al memento en que una desagradable imagen cruzo por su mente, recordando así la misión que tenía, mientras que un sentimiento de culpa se hacía presente al imponer sus propios deseos por sobre su misión; apretó fuertemente entre sus manos el lápiz que tenía quebrándolo al instante, definitivamente atraparía a Byakuran y solo así podría librarse de aquel peso que había llevado durante varios años.
Todos se llevaron una gran sorpresa la mañana siguiente cuando se reunieron para desayunar, pues nadie esperaba ver entrar a I-Pin con un traje de Maid además de orejas y cola de gato, Ryohei se quedó mudo, La mandíbula de Tsuna estuvo a punto de tocar el suelo, Gokudera se sonrojo furiosamente, Yamamoto se atragantó con lo que estaba comiendo Lambo estuvo al borde de una hemorragia nasal e incluso Mukuro recibió un codazo de parte de Chrome para que cerrase la boca, mientras que Reborn sonreía ligeramente al suponer que todo era cosa de Hibari y Dino rasco su nuca sonriendo nerviosamente con un pequeño tinte rojo en las mejillas, definitivamente Hibari estaba metido en es, aunque podía apostar, que él no esperaba esa reacción de parte de los miembro de Vongola.
-Esto… Kyoko-chan… -Llamo I-Pin a la castaña captando su atención- ¿Po-podrías darme la comida de Hibari-san? –cuestiono con un sonrojo en las mejillas, cosa que la hizo ver más "adorable" causando así que un hilo de sangre se deslizara de la nariz de Lambo- Y-yo… yo se la llevare a partir de hoy…
-S-si… ahora la sirvo –Respondió un tanto aturdida la castaña- I-Pin… ¿Esto es parte de la apuesta con Hibari-san?
-A-algo así… -contesto la muchacha seguido de una nerviosa sonrisa, constatando luego con el reloj que era bastante tarde y Hibari debía estar molesto- ¿Podrías darte prisa, por favor? –Cuestiono con nerviosismo- Hibari-san se mol…
-¿Por qué tardas tanto? He estado esperando desde hace rat… –Cuestiono el mencionado soldado, de pie en el marco de la puerta callando al instante en que la vio con aquel traje de Maid-
-¡A-ahora lo llevo! –Exclamo la china mientras Kyoko terminaba de servir notando como el soldado se acercaba a ella, causando así que su nerviosismo aumentara- Así que Hibari-san no…
-Ya no importa –Dijo el soldado tomándola de su muñeca con molestia sorprendiendo a la china- Vámonos
-Q-que… espera Hibari-san –Replico I-Pin confundida por la reacción del soldado- El desayuno aun no…
-Obedece Herbívora –Contesto el soldado mientras la sacaba de la habitación bajo la mirada sorprendida de todos-
-Vaya reacción… -Susurro Reborn con una inquietante sonrisa- Toda va mejor de lo que planee
-¿Plan? –Cuestiono Tsuna que pudo oírla debido a la cercanía que había entre ambos- ¿Qué plan?
-Mejor que no preguntes Tsuna… -Replico Dino con una nerviosa sonrisa y dada la expresión de su rostro, el castaño prefirió no preguntar más-
I-pin veía con extrañeza como Hibari la arrastraba por los pasillos de la base y por la fría expresión de su rostro, podía adivinar que estaba molesto, sin embargo, no podía entender por qué, es decir, ella había cumplido sus peticiones e incluso se había puesto ese vergonzoso traje para cumplir sus órdenes, entonces… ¿Por qué estaba molesto?
Hibari había decidido ir a ver por qué su "esclava" tardaba tanto y cuando llego a la cocina, espero todo, menos ver a todos los miembros de Vongola babeando por ella, especialmente al chico vaca, que no dejaba de mirarla y en parte no podía culparlo pues el mismo se había quedado sin habla por una fracción de segundo al verla así, maldijo internamente la estúpida orden que le había dado pues en ese momento paso por alto el pequeño detalle, de que ella tendría que pasearse por toda la base con ese traje y todos la verían, definitivamente debía obligarla a quietarse esa cosa o de lo contrario, no se haría responsable de las bajas que pudiese tener el escuadrón.
Para I-Pin fue una sorpresa el hecho de que se detuviesen frente a la puerta de su habitación y lo fue más aun, el hecho de oír esas palabras de parte del soldado "Cámbiate" había dicho y aun confundida por su comportamiento, accedió pues agradecía que le permitiera quitarse aquel vergonzoso traje. Para cuando I-Pin salió de la habitación el ya no estaba, cosa que la sorprendió, por lo que fue a la sala de entrenamientos esperando encontrarlo allí, pero tampoco estaba, encontrando solo un piano, del que no supo cómo o cuando lo trajeron, además de las hojas en las que Hibari había estado trabajando el día anterior y llevada por la curiosidad se acercó a ellas. Se sentó en el suelo y cogió las hojas entre sus manos leyendo luego el contenido de las mismas, la melodía usada era igual a la de la canción anterior, bastante agresiva si le permitían opinar, sin embargo, la letra era distinta, totalmente diferente a la original e increíblemente, le gustaba más la versión de Hibari que la de X-Buner.
-¿Te diviertes espiando las cosas de tu amo? –Cuestiono el soldado con molestia sorprendiendo a la china-
-N-no… no estaba espiando –Respondió la china poniéndose de pie al instante aun con los papeles en la mano- E-esto tiene una explicación…
-Espero que sea una convincente –Dijo el soldado acorralando la muchacha contra la pared tras ella sujetando sus hombros con fuerza- O tendré que castigarte, Herbívora…
-Y-yo… yo solo… -Susurro la china sintiendo sus piernas temblar al tener el rostro de Hibari tan cerca del suyo- H-Hibari-san… n-no te acerques tanto… -Replico la china desviando la vista de la penetrante mirada del soldado-
-¿Por qué? –Cuestionó con una ligera sonrisa haciendo que la china lo viese, causando un enorme sonrojo en su rostro al verlo sonreír- ¿Acaso te gusto?
-¡Cl-claro que no! –Exclamo a pesar de su sonrojo y el acelerado latir de su corazón- Y-yo… yo tengo a alguien que me gusta… -Susurro desviando la mirada recordando al muchacho con el que soñaba- Y no... No er…
-¿Es el chico vaca? –Cuestiono con molestia y por un momento, I-Pin le tuvo miedo pues otra vez tenía esa vacía mirada a la que tanto temía- Responde Herbívora ¿Es él?
-Hi-Hibari-san… -Susurro la china con temor sintiendo como Hibari oprimirá con más fuerza sus hombros- M-me estas lastimando… -Agrego tratando de liberarse de el- Hibari-san…
-Responde mi pregunta –Dio el soldado acercando su rostro al de la china mientras ella sentía su corazón latir como nunca a pesar del dolor de sus hombros- ¿Te gusta el chico vaca?
-La-Lambo es mi amigo… -Respondió I-Pin tratando de no moverse pues su rostro estaba demasiado cerca de Hibari- y no… no me gusta… -Agrego seguido de un corte silencio, el mismo que fue roto por un gemido de sorpresa al sentir a Hibari rozar su cuello nuevamente- ¡Hi-Hibari-san! ¡Q-Que estas…!
-Entonces no importa quién sea… -Dijo el soldado deslizando su lengua sobre el cuello de la china causando que esta se estremeciera-
-P-por qué… ¿Por qué haces esto…? –Cuestiono reprimiendo un gemido en su garganta el sentir como las manos del soldado se trasladaban a su cintura pegando sus cuerpos repartiendo besos húmedos por su cuello hasta llegar a su mentón- Hi-Hibari…san… P-por qué…
Y lo que quiso decir quedo en el aire pues los labios del soldado sobre los suyos le impidieron seguir hablando, sus ojos se ensancharon por la sorpresa que le provoca aquella acción y por un momento se preguntó si estaba dormida como la última vez, pero el soldado no le dio tregua para seguir pensando pues arranco a fuerza una respuesta de su parte mordiendo su labio inferior, enredando luego su lengua con la suya, comenzando así una guerra en la que él le llevaba ventaja y por mucho, sintiendo luego como las manos del soldado se deslizaban hasta la parte baja de su espalda descendiendo poco a poco hasta lugares "inapropiados" mientras que ella trataba de liberarse, cosa que parecía inútil pues a pesar de golpear su pecho fuertemente él se negaba a soltarla y pronto termino rendida ante él, aferrándose con fuerza al pecho que antes golpeaba y respondiendo al beso que, en el fondo ansiaba, sin poder apartar de ella el sentimiento de culpa por la "traición" que estaba cometiendo al dejarse llevar por el…
Notas de la autora
Y hasta aquí con el capítulo de esta semana, espero haya sido de su agrado y disculpen si me quedo un poquito corto, pero no he tenido mucho tiempo esta semana, en fin, agradezco como siempre sus comentarios y sin más que decir, me despido, hasta el próximo episodio ¡Sayonara!
