¡Hola a todos! ¿Cómo han estado esta semana? espero que bien XD bueno pues, aquí vengo de regreso con un nuevo capítulo de Encuentros predestinados y ya sin echarles tanto rollo porque sé que aburre, ahí les dejo este nuevo episodio.

Cierto, los agradecimientos *0* Tamila Rawr Como siempre, muchas gracias por seguir mis historias Hibapinescas XD por ahí tengo otra idea rondando para una historia sobre esta parejita pero quiero terminar este fic primero XD y… no le tengo ninguna mala a I-Pin pero no sé por qué siempre termino poniéndola en el hospital u_uU en fin… la propuesta del fic sigue en pie, no dude en pedir alguna historia XD Viridiana Un agrado tenerte por aquí comentando como siempre XD espero que este capítulo sea de tu agrado y con respecto a lo que hizo Kyoya… pues se revelara en este capítulo XD y que bueno que te gusto la historia que pediste, no sabía si me había quedado bien, era la primera vez que escribía una historia de ese par 0/0 en fin, espero que disfruten de este nuevo episodio y sin más ahí se los dejo.

Separaciones

Cerro los puños con fuerza y después de rosear su cabeza con una botella de agua inhaló profundo tratando de relajar sus cuerpo mientras tomaba una firme decisión, si I-Pin lograba salvarse él… él se alejaría de ella pues eso era lo mejor para todos…

El resto de la noche fue bastante difícil para todos pues no había novedades del estado de I-Pin y fue solo a la mañana del segundo día que pudieron respirar tranquilos cuando Shamal dio la noticia de que estaba fuera de peligro, ahora solo quedaba esperar a que recuperara la conciencia por lo que el tenso ambiente de había disipado, sin embargo, lo que preocupaba Reborn era el hecho de que Hibari no había vuelto a aparecer por allí desde aquella discusión con Lambo, si tan solo esos sujetos no hubiesen aparecido todo hubiese marchado bien y Hibari podría haber recobrado sus recuerdos, pero ahora las cosas parecían complicarse más.

Cuando supo que ella estaba fuera de peligro, su primera reacción fue ir a verla pero pronto recordó que no debía estar cerca de ella si es que quería protegerla, por su bien debía mantenerse lejos y así ella no se vería involucrada en las consecuencias que llevaban consigo las acciones de su pasado; una ligera sonrisa se formó en sus labios al pensar en lo irónica que resultaba la situación pues hace un par de semanas atrás no le hubiese importado lo que sucediese con ella y simplemente se habría centrado en cumplir su misión sin estúpidos sentimientos de por medio, pero ahora estaba dispuesto a dejarlo todo y enterrar sus memorias con tal de protegerla de los enemigos que el mismo se había ganado.

Era ya de noche cuando decidió ir a verla aprovechando que todos estaban reunidos en el comedor, entro con paso sigiloso a la habitación y se mantuvo de pie junto a la cama en la que descansaba, la observo por breves momentos y gracias a ello pudo oír lo que susurraba entre sueños "Hibari-san" había dicho y aquello no hizo más que causar su frustración, demonios, tal vez si no hubiese recuperado sus recuerdos dejarla sería más fácil. Cerró los puños con fuerza tratando de no perder el control y sin decir nada se acercó a ella depositando luego un ligero beso en los labios de la china, noto como ella se removió en la cama y sin querer tentar más a su suerte se apartó de su lado observándola brevemente para después dejar junto a su almohada una pequeña pulsera que compro durante su cita que hacía juego con el collar que le dio años atrás susurrando un "Se feliz" esbozando luego una ligera sonrisa y sin esperar más salió con paso rápido de la habitación, ahora solo quedaba algo por hacer.

Cuando Reborn vio a Hibari en su oficina, de pie frente a él con una seria expresión en el rostro, supo que nada bueno vendría y al parecer Dino supuso lo mismo pues la preocupada mirada que le dirigió así se lo indico.

-Es extraño que vengas a mi oficina –Dijo Reborn tratando de no mostrar preocupación- ¿Qué te trae por aquí?

-Me retiro de la misión –Contesto Hibari causando la sorpresa de los presentes- No seré más el guardaespaldas de esa herbívora

-No puedes hacer algo como eso –Replico Reborn ante las palabras del soldado- Tus ordenes son proteger a I-Pin durante el tiempo que dure el caso de Byakuran, además, ahora formas parte de X-Buner, eres el líder del grupo, no puedes retirarte

-Tendrás problemas con nuestros superiores si no acatas las ordenes –Dijo Dino tratando de convencer al pelinegro que no se alejase de la china- no puedes simplemente renunciar Kyoya

-Tomare la responsabilidad –Contesto el aludido sin inmutarse por las palabras de sus superiores-

-No puedo retirarte de la misión, lo único que puedo concederte es un cambio –Refuto el mayor con seriedad captando la atención del soldado- Dejarías de ser el guardaespaldas de I-Pin y pasarías a cuidar de Miura Haru, Yamamoto tomaría tu lugar

-Espera Reborn –Replico Dino ante las palabras del mayor- Si haces eso ellos no…

-De acuerdo –Contesto el pelinegro sin inmutarse por su decisión- Eso era todo lo que tenía que decir –Agrego para luego dirigirse a la salida-

-¿Estás seguro de esto? –Pregunto Reborn haciendo que el soldado se detuviese antes de salir- No tienes que alejarte de ella solo por lo que sucedió, aun podrías...

-Estoy cumpliendo con la misión –Replico Hibari antes de seguir su camino- Me alejo para protegerla

Y sin más palabras de por medio salió del lugar dejando tras el a un sorprendido Dino que lo miraba con extrañeza al igual que Reborn, ese no era el mismo Hibari que había trabajado para Vongola los últimos años, él jamás hubiese renunciado a un trabajo para proteger a alguien, fue entonces que Reborn pudo confirmar sus sospechas, Hibari había recobrado la memoria e I-Pin formaba parte de aquel pasado olvidado.

-¿Por qué hiciste eso? –Cuestionó Dino una vez Hibari se fue- Si los separas ahora Kyoya no podrá…

-Es la única opción que tenía –Respondió el aludido- ¿Acaso no lo viste? Hibari estaba dispuesto a abandonar la misión si lo dejaba con I-Pin

-¡Demonios! –Exclamo Dino golpeando sonoramente una de las paredes de la habitación- Si esos tipos no hubiesen aparecido…

-No haces nada con exaltarte Dino, ahora debemos concentrarnos en la situación actual –Replico el mayor con seriedad- El sujeto que atrapamos durante el incidente despertó hace poco, debemos interrogarlo y saber exactamente la razón del atentado

-Ellos dijeron que era por venganza contra Kyoya –Contesto Dino tratando de pensar con cabeza fría- ¿Qué más necesitas saber?

-Pasan los años y sigues siendo un idiota –Regaño el mayor con severidad- Muchos de esos tipos ni siquiera se conocían ¿Cómo planeas un ataque a gran escala sin conocer a tus cómplices? –Cuestiono haciendo que Dino comprendiera lo que quería decir- Alguien más debió organizarlos y que mejor forma de realizar un ataque de esa magnitud que reunir a las víctimas del incidente de hace tres años, cualquiera llegaría la misma conclusión que tú, una simple venganza contra Hibari pero fácilmente esto podría ser un plan para despistarnos y solo puedo pensar en un persona con la capacidad y los medios suficientes para realizar esto

-Byakuran… -Susurro Dino cayendo en cuenta de la situación- ¿Crees que los manipulo para llegar a I-Pin?

-No lo sé… -Contesto Reborn con expresión pensativa- En todo caso, si él está detrás de todo esto… ¿Por qué justamente ella?

-Quizá aprovecho el pasado de Kyoya y por eso la eligió primero ¿No crees? –Pregunto el rubio-

-¿Y si lo está provocando? –Dijo Reborn captando la atención de Cavallone- Byakuran siempre se mueve cautelosamente y este atentado es demasiado sospechoso, parece que nos estuviese retando, especialmente a Hibari, pero… ¿Por qué?

-Bueno… Kyoya es el soldado más fuerte después de Tsuna y a diferencia de él, posee un instinto casi asesino para pelear –Respondió Cavallone tratando de encontrarle sentido al asunto- Tal vez quiera eliminarlo primero para que no sea una amenaza

-Quizá… -Dijo el mayor no muy convencido de esa teoría- En fin… eso ya lo veremos mañana, ahora descansa Dino, no quiero que eses dormido en el interrogatorio de mañana

Cavallone simplemente asintió y sin decir más salió de la habitación dejando a Reborn en el interior de la misma quien opto por recostarse contra el respaldo de su silla mientras un ligero suspiro escapaba de su boca, la situación era bastante extraña para el pus conocía el modo de actuar de Byakuran y el no atacaría de forma tan imprudente a alguien como Hibari, era como si quisiera provocarlo atacando el único punto débil que tenía, pero ¿Por qué Hibari? El líder era Tsuna, quien tenía el poder suficiente para destruirlo era su tonto alumno, entonces… ¿Por qué atacaba a Hibari? Un nuevo suspiro escapo de su boca ante el vano intento de comprender el extraño proceder de Byakuran, lo mejor era dejar de pensar en la situación por lo que restaba de la noche y descansar, ya después podría entender mejor la situación cuando interrogase al sujeto que tenían bajo custodia.

A la mañana siguiente todos estaban reunidos en el comedor de la base por petición de Reborn, exceptuando a I-Pin que permanecía en su habitación totalmente ajena a lo que sucedía, las chicas de KHIN revolution conversaban entre ellas sobre las actividades que realizarían una vez que I-Pin estuviese en condiciones de trabajar y creyeron conveniente consultarlo con los chicos de X-Buner, pero al dirigir la vista hacia ellos, notaron cierta tensión en el ambiente, especialmente de parte de Reborn, Dino y Hibari, que conversaban con Yamamoto, algo parecía ir no muy bien y pronto confirmarían sus sospechas al oír las palabras de Reborn.

-Ya que estamos todo aquí quiero informarle s de algunos cambios que se realizaran con respecto a los guardaespaldas –Explico Reborn mientras Hibari permanecía en silencio sin siquiera inmutarse por la palabras de su superior- A partir de hoy Hibari se convertirá en el guardaespaldas de Haru y Yamamoto pasara a ser parte de la escolta de I-Pin

-¿Por qué? –Cuestiono Haru con sorpresa, no es que odiara a Hibari pero ya se había acostumbrado a sus guardaespaldas, además, I-Pin parecía feliz con él- ¿Es por lo que paso con I-Pin-chan?

-No podemos revelar los detalles –Contesto Reborn sin querer revelar la petición de Hibari- Simplemente limítense a cumplir las nuevas órdenes, por favor

-Pero… I-Pin-chan… -Susurró Chrome al pensar en lo que diría la china cuando supiese del cambio-

-Hibari no fue capaz de protegerla –Replico Lambo captando la atención de los presentes- Si yo estuviese en su lugar ni siquiera continuaría con la misión, después de todo, un asesino siempre será uno, jamás podrá proteger a alguien

-Basta Lambo –Replico Tsuna tratando de que la situación no pasara a mayores pues si Hibari reaccionaba de mala manera ante las provocaciones del chico vaca sería peligroso- Ya ha sido suficiente de ese tema

-Che… no digan que no se los advertí –Dijo el aludido saliendo de la habitación- Si hay más heridos será culpa suya, alguien que solo vive para pelear no puede… -Agrego deteniéndose con el tiempo justo para esquivar el golpe de un objeto contra su cabeza- Pero que…

-Cierra la boca herbívoro –Amenazo Hibari con una fría mirada, esa que hace tiempo los miembros de Vongola no veían, mientras observaban con sorpresa una de las tonfas del soldado clavada en la pared-

-¡En que rayos estas pensado!–Exclamo Lambo con nerviosismo al pensar en cómo habría quedado su cabeza si ese golpe lo hubiese alcanzado- ¡Casi me matas!

-¿Y que hay con eso? –Cuestiono Hibari sin cambiar aquella frialdad en sus ojos- Soy un asesino después de todo

Un tenso silencio se formó en la habitación después de aquellas palabras, Lambo se quedó quieto sin poder moverse siquiera mientras veía como Hibari caminaba hacia el en medio de una inquietante tranquilidad, un frio sudor comenzó a deslizarse por su mejilla cuando lo sintió a solo unos pasos de él, notando también como su respiración se detuvo al momento en que Hibari poso su intimidante mirada sobre su persona al sacar la tonfa de la pared, respirando luego con normalidad una vez que el soldado se marchó, demonios… ese tipo en verdad había logrado asustarlo como nunca antes.

-Eso te enseñara a no provocarlo –Regaño Tsuna al menor- Sabes cómo es Hibari-san, agradece que saliste en una pieza Lambo

-Vaca estúpida –Dijo Gokudera con molestia ocultando su preocupación por el menor- A ver si así aprendes

-¡A quien llamas estúpido, Bakadera! –Replico lambo a la defensiva-

-Cálmense chicos… -Sugirió Yamamoto con tranquilidad tratando de quitarle tensión al ambiente- Lo mejor será no volver a tocar ese tema

-Yamamoto tiene razón –Dijo Cavallone con seriedad- No se volverá a mencionar a menos que sea estrictamente necesario

-Eso era todo lo que teníamos que decir –Informo Reborn a los presentes dando por terminada la reunión- De momento todos pueden irse, excepto tu Dino, aun debemos realizar el interrogatorio –Agrego refiriéndose al rubio quien asintió ligeramente- Con permiso

Y sin más palabras de por medio cada quien salió de la habitación, exceptuando Chrome que pensaba en lo extraña de la situación y en el "Incidente de hace tres años" del que todos hablaban con cierta incomodidad pero nadie decía exactamente que era, Mukuro pudo notar como Nagi se quedaba atrás con expresión confundida, por lo que se acercó a ella quien se sorprendió ligeramente al sentir su presencia tras ella pues estaba concentrada en sus cavilaciones y de repente una idea cruzo por su cabeza, tal vez él podría decirle algo sobre aquel misterioso suceso así que nada perdía con preguntar.

-¿Qué sucede Nagi? –Cuestiono el soldado a la pensativa chica- ¿Hay algo que te este molestando?

-El incidente del que todos hablan… -Respondió la aludida posando la vista en el- ¿Qué paso exactamente? ¿Por qué Lambo-kun dice que Hibari-san es un asesino?

-Ni siquiera nosotros sabemos exactamente lo que paso –Respondió Mukuro con seria expresión- Pero si realmente quieres saber puedo contrate lo que se

Chrome simplemente asintió y después de sentarse junto a Mukuro en una par de sillas del comedor, el soldado comenzó con su relato, contando una historia que incluso a Nagi se le hizo difícil de creer aun siendo Hibari el protagonista.

Fue casi al medio día que I-Pin despertó de su sueño y lo primero que busco con la mirada fue la Hibari pero lo único que encontró fue silencio y un extraño objeto bajo su almohada, lo observo por breves momentos notando que era una pulsera que hacia juego con su collar y solo el nombre de Hibari resonó en su mente, pero… ¿Por qué no estaba allí con ella? Y casi como si pudiese leer sus pensamientos, Bianchi respondió a su silenciosa pregunta.

-Si buscas a Hibari está trabajando –Dijo la representante captando la atención de la china-

-¿Trabajando? –Cuestiono la china con extrañeza pues Hibari era su guardaespaldas y si ella no salía, el no debería estar trabajando- Pero ¿Cómo? Si yo no…

-Sobre eso… han habido cambios I-Pin –Respondió la representante sentándose en una silla junto a la cama de la china- Hibari ha dejado de ser tu guardaespaldas, a partir de hoy, Yamamoto tomara su lugar

-¡Por que! –Exclamo I-Pin incorporándose de golpe, sintiendo una punzada de dolor en la herida- ¿E-es por lo que paso? ¡Hibari-san no tuvo la culpa! Fui yo quien…

-Reborn no dio detalles sobre el cambio –Dijo la representante ayudándola a acomodarse nuevamente- Simplemente dijo que Yamamoto seria tu guardaespaldas, pero… Hibari estaba muy extraño… -Agrego al recordar la mirada del soldado y la forma en que ataco a Lambo- Su mirada… su mirada era como la de antes, totalmente vacía…

-Quiero verlo… -Susurro I-Pin aferrándose a los bordes de la sabana que la cubría- ¿Crees que vengo hoy?

-El… él no ha venido a verte I-Pin –Contesto la mujer desviando ligeramente la mirada- Lo siento…

-No te preocupes Bianchi-san, seguro ha estado ocupado –Respondió la muchacha forzando una sonrisa tratando de ocultar su desconcierto- Ahora que es una celebridad debe tener muchos pendientes

-Si… eso debe ser… -Dijo la mujer sin mencionar el hecho de que X-Buner había cesado sus actividades hasta que ella se recuperase- No quiero dejarte sola I-Pin, pero tengo algunos asuntos que atender, descansa y recupérate pronto ¿Si?

I-Pin simplemente asintió esbozando una sonrisa hasta que Bianchi se fue, sonrisa que se borró al instante una vez estuvo sola, ella no era tonta y sabía que Bianchi le había seguido el juego pues podía notar por la expresión de su rostro que mentía, seguramente X-Buner no había tenido trabajo los últimos días pues sus actividades estaban estrictamente ligadas a KHIN revolution, entonces… ¿Por qué? ¿Por qué Hibari no venía a verla? No… él tenía que haber venido pues de lo contrario no había forma de que la pulsera que ahora apretaba en sus manos hubiese llegado allí, lo único que podía pensar era que el venia en las noches, cuando ya nadie estaba despierto, por lo que decidió esperarlo, pero esa noche y las tres que le siguieron a esa, él no llego.

Pronto dos semanas pasaron desde aquel atentado y la recuperación de I-Pin fue bastante favorable, por lo que le permitían salir y realizar algunas actividades que no conllevasen esfuerzo, así que dar conciertos o algo similar estaba prohibido, aunque una sesión fotográfica por la temporada de Halloween no estaba en esa lista, por lo que ahora se dirigía al estudio en el que grabarían junto a X-Buner. Durante el camino trato de acercarse a Hibari, pero el parecía no notar su presencia tal y como cuando se conocieron, incluso peor pues ahora ni siquiera la miraba como un bicho, simplemente pasaba de ella y centraba su atención en cuidar de Haru, no es que estuviese celosa ni nada… bueno… tal vez un poco, pero eso era lo de menos, el hecho era que Hibari se había alejado completamente de ella y ni siquiera sabía la razón.

El tema del comercial eran los vampiros que eran "interpretados" por X-Buner, quienes tendrían que posar junto a las chicas de KHIN revolution, todo en parejas, siendo la primera Mukuro y Chrome, seguidos de Gokudera y Haru, además de Yamamoto y Kyoko, dejando al final a una nerviosa I-Pin que no sabía que decir pues Hibari ni siquiera la miraba, simplemente mantenía la vista sobre Haru con su inmutable expresión ¿Qué se supone que iba a hacer? Estaba totalmente sumida en sus pensamientos y para cuando se dio cuenta, estaba en camerinos siendo maquillada para la sesión después de colocarse el vestuario. Una vez estuvieron listas, las chicas se reunieron con los integrantes de X-Buner y casi inmediatamente un ligero rubor adorno sus mejillas, especialmente las de I-Pin pues no esperaba que Hibari luciera así con ese traje.

Los chicos de X-Buner vestían trajes negros casi en su totalidad salvo por sus camisas blancas y unos lentes de contacto de color rojo, siendo Hibari quien destacase más pues era el líder del grupo. El soldado vestía una capa negra sobre sus hombros con el cuello levantado, además de su camisa blanca semi abierta que permitía ver su pálida piel, el cabello ligeramente alborotado y unos lentes de contacto rojos que parecían brillar con el efecto de la luz, además de unos colmillos, casi un auténtico vampiro.

I-Pin no supo cuánto tiempo estuvo observándolo pues para cuando fue consiente del tiempo, ya los estaban llamando para la sesión y ya los otros habían terminado con las suyas, sintió su cuerpo tensarse completamente cuando vio el escenario preparado pues era una cama con sábanas rojas en medio de una habitación de aspecto medieval ¡En que momento habían preparado eso! Estaba nerviosa y fue peor aun cuando oyó la voz grave de Hibari "vamos" había dicho y con solo oír esa pequeña palabra, su cuerpo se estremeció por completo.

La mayoría de escenas para las fotografías se centraban en la "mordedura" con la que el vampiro convertía a la inocente doncella en vampiresa y eso solo hizo que el sonrojo en las mejillas de I-Pin aumentara pues a su mente venían insistentemente los momentos en los que Hibari la acosaba marcando fuertemente su cuello. Comenzó a jugar inconscientemente con sus dedos tratando de mermar su nerviosismo hasta el momento en que el director de fotografía les indicó comenzar, en ese momento su corazón se detuvo pues la intensa mirada de Hibari se posó sobre ella y casi como si fuese un vampiro de verdad, la hipnotizó completamente, sintió luego las manos del soldado deslizarse suavemente por sus brazos sin dejar de mirarla haciendo que olvidase completamente el flash de la cámara que en ese momento los iluminaba.

Hibari simplemente observaba a la mujer frente a él detallando su rostro mientras maldecía internamente a quien quiera que estuviese a cargo del vestuario pues I-Pin llevaba un vestido blando holgado semitransparente de tirantes como única prenda con el cabellos suelto y casi inconscientemente sus manos se movieron hacia ella, rozo suavemente la textura de su piel sintiendo como ella se estremecía ante su tacto, demonios, eso estaba mal, muy mal, pero en aquel momento no podía detener el recorrido de sus manos ni el movimiento de su cuerpo, el mismo que poco a poco termino arrinconando a la indefensa china contra la cama que había tras ellos tal y como estaba previsto para la toma de las fotografías, sin embargo, eso era lo último que pasaba por la cabeza de Hibari.

I-Pin sentía el acelerado latir de su corazón aumentar mientras era recostada contra las sabanas rojas y Hibari se colocaba sobre ella sujetando sus muñecas por encima de su cabeza inmovilizándola al instante, en verdad estaba nerviosa ante esa cercanía del pelinegro y la intensidad de la mirada del soldado pues con eso lentes de contacto rojos, aquella penetrante mirada era más intensa, de repente vio como Hibari alzaba la mirada ante un ruido externo y casi por inercia ella hizo lo mismo, encontrándose con el flash de la cámara de un sonrojado fotógrafo, fue en ese momento que I-Pin despertó de su "transe" sonrojándose más si es que le era posible pues había olvidado por completo ese hecho, intento decir algo pero todo quedo en el mero intento al sentir los "colmillos" de Hibari rozar contra la piel de su cuello mordiéndolo ligeramente, todo pensamiento quedo desechado en ese momento y un pequeño gemido escapo de su garganta ante aquella familiar sensación.

La mayoría de los presentes observaban sonrojados la escena, salvo Mukuro claro está que simplemente sonreía ladinamente ante la "falta de autocontrol" de su eterno rival, mientras que Lambo estaba hecho una furia y en más de una ocasión quiso interrumpir, siendo detenido por Tsuna, aunque no por mucho pues cuando Hibari se atrevió a morder a I-Pin Lambo quiso matarlo por lo que se zafó del agarre del soldado dispuesto a enfrentarse a Hibari, sin embargo, el ligero gemido de la china lo detuvo y no pudo evitar sonrojarse tal igual que los demás ¡Qué demonios estaban haciendo esos dos!

Hibari había olvidado los colmillos que le colocaron antes de comenzar con la sesión y mordió descuidadamente el cuello de I-Pin por lo que se sorprendió al sentir un sabor salado en sus labios, siendo el alboroto causado por el chico vaca lo que lo devolviese a la realidad "¡Qué demonios le haces a I-Pin!" había dicho logrando que recordara que estaban en medio de la sesión fotográfica, así que, tratando de mantener su "papel" hasta el final, se incorporó ligeramente sobre la pequeña china con un hilo de sangre manchando sus labios, mientras una ligera sonrisa se formaba en su rostro al haberla convertido en su "vampiresa" el ultimo flash de la cámara se dio y un "Ok, queda" resonó en la habitación dando todo por terminado.

I-Pin sintió como Hibari se levantaba de la cama y casi por inercia su mano se dirigió a su cuello rozando con los dedos la marca de la mordedura, no iba a negar que doliera, pero más la lastimaba el hecho de que Hibari ni siquiera la volteara a ver después de lo ocurrido ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué la evitaba? En verdad necesitaba respuestas pero tal y como estaba la situación, ni siquiera podía cruzar un par de palabras con él.

Apenas escucho las palabras que terminaban la sesión fotográfica se alejó de ella pues no era hasta ahora que se daba cuanta del gran efecto que es chica tenía sobre él, demonios, casi había perdido el control y eso no era bueno, su prioridad era cuidar de ella y para eso debía mantenerla lejos. El resto del día se la paso evitando todo contacto con ella y aunque notaba la expresión decaída de su rostro ante sus acciones, no podía hacer nada pues había tomado la decisión de protegerla, aun si eso significaba matar los sentimientos que ella tenía por él.

Era ya de noche cuando volvieron a la base Vongola sin contratiempos, todos se reunieron para cenar excepto Hibari pues el simplemente se marchó del lugar cruzando su mirada con Chrome, que por alguna extraña razón no había dejado de vigilarlo durante los últimos días, más aun cuando estaba cerca de I-Pin, no sabía que estaba pasando con esa chica pero solo esperaba que Rokudo Mukuro pudiese tenerla controlada y que no se metiera en su asuntos.

I-Pin vio en la hora de la cena el momento adecuado para hablar con Hibari a solas por lo que decidió seguirlo, sin embargo, al momento de dar los primeros pasos, sintió la mano de Lambo sujetar su muñeca captando la atención de los presentes, mientras que I-Pin veía con duda a su amigo de la infancia por la seria expresión de su rostro.

-No vayas –Dijo el pelinegro sin cambiar la expresión de su rostro- Iras por Hibari ¿Cierto? No vayas I-Pin, él no te conviene

-Eres mi amigo Lambo pero eso no te da derecho a meterte en mi vida –Contesto la china con serena expresión- Lo que haga con Hibari-san es solo asunto mío

-¡Es un asesino! –Exclamo el soldado golpeando la mesa frente a él logrando sobresaltar a la china- ¡Si continuas a su lado solo te harás daño!

-Es un riesgo que quiero correr… -Contesto la china seguida de una ligera sonrisa- Permiso Lambo

-¡No voy a dejar que arruines tu vida con ese bastardo! –Replico el chico vaca sujetando nuevamente a I-Pin- ¡Entiéndelo! ¡Hibari es peligroso!

-Basta Lambo –Dijo la china con seriedad- Te aprecio mucho pero no voy a permitir que hables así de Hibari-san cuando él no está presente, ni siquiera sabes cómo es realmente…

-¡Eres tu quien no lo sabe! –Exclamo el aludido con exasperación al notar la terquedad de su miga de la infancia- ¿Porque crees que te atacaron esos sujetos la otra vez? ¡Fue por Hibari! ¡Ellos buscaban venganza contra él y por eso te atacaron! ¡Entiéndelo de una vez!

-¡Él quiso protegerme! –Replico la china perdiendo su serenidad- ¡Tu ni siquiera estabas allí Lambo! ¡Hibari-san no es lo que crees!

-¡Claro que sí! –Refuto el chico vaca con seriedad- ¡Es un asesino y tú una tonta por creerle a un imbécil como él! ¡Por que no ves lo que…! –Agrego deteniéndose al sentir un fuerte golpe contra su mejilla- I-Pin…

-No vuelvas a insultarlo… -Dijo la china tratando de recuperar la calma después de haber golpeado a su mejor amigo- Por favor Lambo… no más…

-Veremos si sigues defendiéndolo después de saber lo que hizo hace tres años –Contesto el chico vaca sujetando u enrojecida mejilla-

-¡Cierra la boca estúpida vaca! –Regaño Gokudera tratando de no sacara a relucir ese tema pues incluso a él le revolvía el estómago con solo recordarlo- ¡Nos ordenaron no hablar de eso!

-¡Al diablo con las ordenes! –Exclamo el menor de los soldados aun cuando Reborn estaba presente- ¡No voy a proteger la reputación de un asesino!

-No voy a escuchar esto –Dijo la china dispuesta a salir de la habitación siendo detenida nuevamente por Lambo- Suéltame Lambo

-No hasta que sepas la verdad –Contesto el aludido con seria expresión- ¿O es que tienes miedo de escuchar lo que Hibari es capaz de hacer?

-¡Has algo Reborn! –Exclamo Dino tratando de que su superior detuviese aquello- Si esta conversación sigue…

-Si Hibari es importante para ella tendrá que aprender a soportar el peso de su pasado –Respondió el aludido observando todo con seriedad-

-Si vas a decirme que Hibari-san es un asesino, ya lo has dicho muchas veces y no me importa –Dijo la muchacha con decisión-

-¿Incluso si las víctimas fueron niños? –Cuestiono Lambo logrando sorprender a la china y a las otras chicas excepto a Chrome que ya estaba al tanto de todo- Dime I-Pin… ¿Está bien que Hibari haya matado niños solo porque se lo ordenaron? ¡¿Está bien matarlos a sangre fría?!

-No… Hibari-san no sería capaz de hacer eso… -Susurró la china negándose a creer las palabras del pelinegro- El no…

-Él es un asesino I-Pin, nosotros vimos cómo atravesaba el pecho de un niño con un cuchillo –Dijo el chico vaca ante la mirada sorprendida de las chicas- Fue nuestra primera misión para Vongola, nos ordenaron investigar un laboratorio en el que se creía, Byakuran realizaba experimentos ilegales, recuperar toda la información posible y destruir el lugar, pero nunca nos ordenaron matar a nadie…

-N-no sigas Lambo… -Dijo la china cerrando los puños con fuerza- No quiero oírte…

-Hibari fue el primero en entrar, después nos separamos para abarcar más territorio y acordamos encontrarnos en la sala principal –Explico el soldado ignorando las peticiones de su amiga de la infancia- Pero cuando llegamos al punto de encuentro… todo… todo estaba destruido, el suelo… las paredes… todo estaba cubierto de sangre… no había nadie vivo y Hibari estaba rodeado de cadáveres ¡Todos eran niños, I-Pin! ¡Niños de no más de 10 años! -Exclamo Lambo cerrando los puños con fuerza ante la impotencia que sintió en ese momento- Solo quedaba uno que agonizaba en manos de Hibari y el… el… ¡El no dudo en atravesarle el pecho! ¡Nosotros vimos como lo hizo! ¡Su rostro estaba cubierto de la sangre de ese niño! ¡Ni siquiera le tembló la mano para matarlo! Y… y cuando nos vio… cuando se nos vio tiro el cuerpo de ese niño a un lado como si fuese basura y simplemente dijo "Misión cumplida"

-N-no es cierto… -Susurro la china negándose a creer lo que oía, Hibari… el Hibari que ella conocía no podría hacer algo como eso- ¡Estas mintiendo Lambo! ¡Lo haces para que me aleje de él! –Exclamo dirigiendo luego la mirada a los otros solados- Es mentira ¿Cierto? Hibari-san no…

-Es verdad… -Dijo la voz grave de Hibari proveniente de la entrada de la habitación mientras permanecía apoyado en el marco de la puerta- Yo los mate…

-N-no… -Susurro I-Pin renuente a creer lo que Hibari decía- Hibari-san… tu no podrías…

-Puedo hacerlo y lo hice –Contesto el aludido sin mostrar un ápice de emoción, observando a I-Pin con aquella vacía mirada de antes- Los mate con estas manos… -Agrego levantando sus puños- A todos y cada uno de ellos…

-No sigas… -Susurro la china notando como el soldado se acercaba a ella- Por favor… no…

-¿Qué sucede? ¿Ahora me tienes miedo?–Cuestiono Hibari sin cambiar su fría expresión estando a solo unos pasos de I-Pin notando como ella comenzaba a llorar y el chico vaca era detenido por Reborn- ¿O es que te doy asco? ¿Es eso?–Insistió alzando el mentón de la china con su mano derecha- ¿Sientes asco de ser tocada por estas manos manchadas?

-D-detente… por favor… -Pidió la china con lágrimas en los ojos sin entender el comportamiento del soldado frente a ella- Hibari-san…

-¿Ya no quieres que te toque? –Preguntó el soldado acercando su rostro al de la china sintiéndola temblar ante su tacto- ¿Qué sucede I-Pin? –Susurro al oído de la pelinegra- ¿Temes que pueda… matarte?

-¡Aléjate! –Exclamo la china empujando instintivamente al soldado con toda su fuerza logrando hacerlo retroceder unos pasos-

-I-Pin… -Susurró Chrome al ver la reacción de la pequeña china notando que incluso ella se había sorprendido por sus actos-

-Lo supuse -Dijo Hibari esbozando una burlona sonrisa, de esas que solo le daba a sus enemigos antes de dar el golpe final- En todo caso ya no importa, estaba cansado de este estúpido juego

-¡Kyoya! –Regaño Cavallone al notar como la pequeña china lloraba con mayor intensidad-

El pelinegro simplemente bostezo en señal de que no le importaba lo que Dino reclamaba y mucho menos le interesaba el hecho de que I-Pin estuviese llorando, por lo que no se molestó en seguirla cuando ella salió corriendo de la habitación, sintió luego las miradas de reproche de los miembros de Vongola y algunas intenciones asesinas para con el de parte de la chicas de KHIN revolution, exceptuando a Chrome y eso se le hizo extraño pues ella lo había estado vigilando los últimas días, no había razón para su comportamiento, a menos que Rokudo Mukuro hubiese abierto al boca, de ser así le esperaba una muerte dolorosa. Noto también como el chico vaca pretendía salir tras I-Pin y su primer impulso fue detenerlo pero no podía hacerlo, él había decidido alejarse de ella para protegerla incluso si eso significaba dejar que fuese con alguien más, por lo que simplemente cerro los puños con fuerza sin que nadie lo viera tratando de reprimir el impulso de salir tras I-Pin, odiaba tener aquellos impulsos tan herbívoros y eso lo estaba llevando al límite de su paciencia, era mejor salir de esa habitación ante de matar a alguien agregándole un nuevo nombre a su larga lista de asesinatos.

-¿A dónde vas Lambo? –Cuestiono Reborn deteniendo al chico vaca antes de que se fuera captando la atención de Hibari- Eres la persona menos indicada para ir con ella

-Pero… Replico el novato recibiendo una intimidante mirada de su superior como respuesta-

-Es una orden, novato –Dijo el mayor con severidad- Te quedas aquí

-Yo iré –Dijo Chrome después de intercambiar miradas con Mukuro recibiendo la aprobación de este y Reborn- permiso

EL silencio reino nuevamente en la sala y Hibari realmente estaba al límite, necesitaba largarse de ese lugar o no se haría responsable de sus actos, por lo que decidió salir sin decir más palabra y encerrarse en la sala de entrenamiento hasta que su frustración mermara, sin embargo, la molesta voz del chico vaca llego a sus oídos, ese mocoso estaba tentando su suerte y en su condición actual, no era conveniente que lo retara de esa forma pues ahora… ahora no tenía nada que perder.

-¡Por tu culpa I-Pin está llorando! –Exclamo el chico vaca dirigiéndose a Hibari captando la atención de todos- ¡Bastardo! ¡Hijo de perr…! –Agrego callando al sentir como era levantado del suelo y la respiración le era insuficiente- Q-que…

-Cierra la boca… -Susurro Hibari mientras sostenía a Lambo del cuello sin que este pudiese tocar el suelo-

-¡Suéltalo Kyoya! –Exclamó Dino viendo con preocupación cómo Hibari apretaba con más fuerza el cuello del novato y este casi dejaba de respirar- ¡Lo vas a matar!

Lambo sentía que el agarre de Hibari aumentaba cada vez más y su visión comenzaba a hacerse borrosa, mientras oía los ritos de las chicas presentes en la habitación, demonios, ese sujeto en verdad pensaba matarlo… trato de moverse de alguna forma pero su cuerpo no respondía, aprecia petrificado ante el aura asesina que desprendía Hibari y aquella mirada sedienta de sangre solo lograba que su cuerpo se entumeciera aún más, rayos… de seguir así perdería la conciencia pronto, de repente, la voz de Reborn llego a sus oídos "Suéltalo Hibari, es una orden" había dicho sintiendo casi instantáneamente su cuerpo caer al suelo y por fin un poco de aire llego a sus pulmones, eso… eso había sido realmente aterrador.

Un simple gruñido salió de boca de Hibari y sin decir más se marchó de la habitación, demonios, ese estúpido chico vaca lo había provocado en el peor momento posible y si los otros no hubiese estado allí, tal vez aquel novato no estaría con vida, camino en silencio hasta la sala de entrenamiento y sin quererlo paso cerca de la habitación de I-Pin, se detuvo brevemente ante la puerta de la misma y sus labios se curvaron ligeramente en una imperceptible sonrisa a pesar de que sus ojos se mostraban distantes, observo la puerta y luego sus manos, aquellas manos manchadas de sangre inocente y sin decir más, siguió con su camino, I-Pin merecía algo mejor que un asesino como él.

Chrome había alcanzado a la pequeña china antes de que se encerrara en su habitación por lo que logro entrar con ella, ahora se encontraba a abrazando a una desconsolada I-Pin que no hacía más que llorar aferrándose con fuerza a su blusa repitiendo lo tonta que había sido al creer en Hibari, sin embargo, Chrome tenía una opinión diferente con respecto a lo sucedido hace tres años, pues Mukuro le había contado algo que no figuraba en los reportes de aquella misión y que tal vez, podría guardar el verdadero significado detrás de las acciones de Hibari Kyoya.

-No creo que seas una tonta I-Pin… -Dijo Chrome mientras acariciaba la cabeza de la pequeña china tratando de que esta se calmase- Tu protegiste al Hibari-san que se mostró ante ti, una diferente al frio soldado que todos nosotros vimos

-Pe-pero… él dijo que era un juego… -Susurro la china cerrando los puños con fuerza- Y… y… ¡El mato a todos esos niños! ¡No lo negó! –Agrego posando al fin la vista en la muchacha junto a ella- Y lo dijo con tanta tranquilidad que… que me asusto…

-Yo creo que hay algo más detrás de su actitud –Dijo la Chrome captando al atención de la pequeña china- No debería decir esto porque Mukuro-sama me regañara después pero… Hibari-san quiso retirarse de la misión –Agrego notando la sorpresa en los ojos de la china- Reborn-san no le dejo hacerlo y por eso cambiaron a los guardaespaldas que nos designaron

-Eso solo confirma lo que dijo… -Susurro la china con tristeza reprimiendo las ganas de llorar- Él ya estaba cansado de "jugar" conmigo…

-Hay algo mas –Replico Chrome a pesar de que quizá Mukuro no volvería a confiarle nada referente a sus misiones- Lo que Hibari-san dijo fue… "Estoy cumpliendo con la misión, me alejo para protegerla" –Agrego sorprendiendo a la china- Yo creo que uso aquel incidente de hace tres años para que alejarte completamente

-Pero… ¿Por qué? –Cuestiono confundida I-Pin-

-Según dijo Mukuro-sama, los hombres que atentaron contra ustedes en el parque de diversiones dijeron que venían por venganza en contra de Hibari-san por lo que paso hace tres años –Respondió la mayor de las dos- Y que te habían atacado por ser la más cercana a él, supongo que Hibari-san quiso protegerte manteniéndote lejos de el

-E-entonces… entonces el no mato a esos niños ¿Cierto? –Cuestiono esperanzada la pequeña china cuya expresión decayó al ver la mirada de Chrome- Si lo hizo…

-Mukuro sama me hablo de eso también, pero hay algo que los demás no saben –Dijo captando la atención de la china- Solo Hibari-san y él, algo que no fue reportado…

Inicio de Flas Back

Chrome no pudo evitar que la sorpresa y el miedo se dibujara en su rostro después de oír la historia de lo ocurrido tres años atrás, es decir… todos habían visto como Hibari apuñalaba a ese niño y los cadáveres de otros niños estaban regados por el suelo, pero el parecía no sentir nada al respecto ¿Qué clase de monstruo era? ¿Cómo podía asesinar sin el más mínimo remordimiento? El solo pensar en ello le causo un escalofrío y el miedo por el bienestar de I-Pin se hizo presente.

-Todos lo vimos… -Dijo Mukuro captando la atención de su acompañante- Pero… hubo algo con ese niño…

-¿Algo? –Cuestiono Chrome tratando de comprender la expresión dudosa de Mukuro- Con algo te refieres a…

-En un principio no lo creí posible, pero después de revisar el registro de las victimas confirme mis sospechas –Respondió el mayor posando la vista en su acompañante- Nosotros conocíamos a ese niño, en especial Kyoya, por eso… no creo que lo hubiese matado sin razón alguna

-¿Lo conocían? –Pregunto Nagi con cierta confusión pues no entendía exactamente lo que Mukuro quería decir- ¿De dónde? ¿Cómo?

-Un año antes de que Vongola entrara en funciones Kyoya y yo tuvimos que infiltrarnos en una escuela de música –Explico el soldado ante las interrogantes de Chrome- Esa escuela tenía un programa estudiantil para niños, fue allí donde los conocimos, a él ya su hermana mayor –Agrego recordando aquel momento- Kyoya era el mejor y todos lo conocían por eso pero nadie se atrevía a cercarse a él, excepto esa chica, Hikari según recuerdo, y su hermano pequeño, ella estaba en el mismo salón que nosotros y era la única que podía trabajar con Kyoya cuando los trabajos debían ser mixtos y su hermano pequeño, Ryota, siempre se colaba en los ensayos. Podrá sonar difícil de creer pero Kyoya tiene cierta debilidad por los niños y los animales pequeños, supongo que por eso soportaba a Ryota

-Entonces… el niño que mato Hibari-san… -Dijo Chrome comprendiendo por donde iba el asunto- Fue Ryota-kun…

-Es por eso que no acabo de comprender la situación –Respondió Mukuro con seriedad- Esos tres se llevaban bastante bien, aunque Kyoya lo negara, y por eso lo molestaba constantemente con ella pues era más que obvio para todos que Hikari sentía algo más que amistad por él, pero como es… Kyoya, no le prestó atención a eso y simplemente se concentró en la misión. Poco después supimos que Hikari y Ryota estaban bajo tratamiento médico pero nunca nos dijeron cuál era su enfermedad, un día simplemente dejaron de asistir a la escuela y no supimos más de ellos hasta un año después.

-Cuando Hibari-san mato a ese niño ¿Cierto? -Cuestiono Chrome recibiendo un asentimiento como respuesta-

-Aquella vez la expresión de Kyoya era bastante más fría de lo usual –Dijo catado la atención de su acompañante- Si bien él tenía una mirada casi inexpresiva, después de matar a Ryota sus ojos estaban totalmente apagados, o quizá fue solo el efecto que tuvo la sangre manchando su rostro lo que hizo que lo viera de esa forma… no lo sé… pero el escenario era bastante inquietante incluso para alguien como yo –Agrego con seriedad- Aun así decidí revisar la información del caso y encontré registros de experimentos realizados en ese lugar, todos los niños que estaba allí habían sido usados en experimentos. También había registros de que se encontraron más cuerpos adultos victimas de experimentos en una habitación contigua y los nombres que figuraban entre las listas eran los de Ryota, Hikari y la madre de ambos, todos tenían signos de maltrato e incluso de abuso sexual…

-Imposible… -Susurro Chrome con sorpresa- Entonces… Hibari-san…

-No, los exámenes mostraron que los abusos fueron hechos por otras personas pues fueron realizados días antes de que nosotros llegáramos y los cadáveres de adultos también levaban un día de muertos - Respondió el aludido- Solo los niños fueron asesinados ese día y en verdad no sé si fue Kyoya quien mato a todos ellos, pero si lo hizo debió tener una razón

-No creo que haya justificación para matar –Dijo Chrome cerrando los puños con fuerza- Pero… en este caso… no se…

-Todo es bastante confuso –Dijo el mayor recostándose contra el respaldo de la silla en la que estaba- Mas un por que Kyoya no dijo nada más y su reporte no revelaba esa información, lo único que pude averiguar es que Byakuran estaba detrás de ese laboratorio de investigación, fuera de eso, nada. Lo que sucedió aquel día y el motivo que llevó a Kyoya a matar a todos esos niños es algo que solo él sabe…

Fin del Flash Back

-Y yo creo que Mukuro-sama tiene razón –Dijo Chrome continuando con su relatos pues iba contando lo que recordaba- Hibari-san puede parecer bastante frio e incluso despiadado, pero cuando está contigo su expresión se suaviza –Agrego sonriendo ligeramente a la china- Es más, lo he visto sonreír un par de veces cuando está a tu lado y esa sonrisa era sincera, pienso que deberías pensar un poco mejor las cosas antes de juzgarlo I-Pin-chan

-Lo dices porque no estás en esta situación... –Susurro la china aun confundida por la información recibida-

-Mukuro-sama mato a mi padre –Replico Chrome sorprendiendo a la muchacha junto a ella- Y yo lo acepté aun sabiendo eso, él tuvo sus propias razones para hacerlo y supe comprenderlo porque concia sus razones, mi padre era malo y experimentaba con personas bajo las ordenes Byakuran –Agrego notando como la pequeña china cerraba los puños con fuerza ante la confusión que sentía- El caso es que… lo que Mukuro-sama hizo en el pasado no fue razón suficiente como para que dejara de amarlo. Lo amo y por eso aprendí a aceptar su pasado, así que… I-Pin… si en verdad quieres a Hibari-san, deberías intentar ver las cosas desde su punto de vista ¿No crees?

-P-pero… él dijo… -susurro I-Pin confundida- Él dijo que los mato… y al expresión de su rostro… su mirada…

-¿No pensaste que él pudo sentirse herido cuando lo rechazaste después de saber lo que hizo? –Cuestiono logrando sorprender a la china- Se supone que lo amas y al saber su pasado simplemente saliste corriendo, eso pudo lastimarlo, además está el hecho de que quería mantenerte lejos de el para protegerte de las consecuencias de sus actos antes de conocerte, a veces el corazón de los hombres es bastante complicado –Agrego sonriendo ligeramente a I-Pin desordenando sus cabellos como si fuese una niña pequeña- Así que piénsalo ¿Si? Hibari-san y tu parecían bastante felices juntos, no destruyas eso solo por no saber comprenderlo

Y sin decir más palabra de por medio salió de la habitación dejando a I-Pin sola, la misma que permaneció allí en silencio, pensando en lo que haría de ahora en adelante y como sería su relación con Hibari ¿En verdad lo habría lastimado al reaccionar así? ¿Debería ir y hablar con él? Pero… ¿Qué hay de su pasado? ¿Qué razón tendría el para haber matado a todos esos niños? Más aun… ¿Qué podría haberlo motivado a matar a alguien que ya conocía? Aún tenía muchas dudas y sabía que las respuestas solo las tenía Hibari pero no se atrevía a mostrarse ante él, pues, aunque tratara de negarlo, una parte de ella tenía miedo de lo que fuese capaz de hacer.

Hibari permanecía sentado en el suelo de la sala de entrenamientos mientras observaba el nuevo saco de box roto y algunos otros instrumentos destrozados también, demonios, Reborn lo iba regañar por los destrozos, pero era mejor haber roto una par de cosas materiales a haber roto el cuello de ese estúpido chico vaca. Roció una botella de agua en su cabeza y trato de calmar su frustración al recordar lo sucedido con I-Pin, una parte de él se sintió dolida al ver la reacción que tuvo después de saber su pasado, pero la otra parte, la más racional, le dijo que estaba bien, que las cosas estarían mejor ahora pues mientras más lejos estuviera de ella, más segura estaría y él podría tomar la responsabilidad de su actos pasados; una triste sonrisa se formó en su rostro al recordar lo sucedido hace tres años mientras desordenaba sus húmedos cabellos con su mano derecha, para luego observar su mano izquierda con molestia e incluso asco, aquella vez… no había podido hacer nada, solo matarlo y fue precisamente en ese momento que obsesión por atrapar a Byakuran nació, no porque le fuera ordenado, no porque Vongola tenía que atraparlo, él lo estaba haciendo por voluntad propia y por cumplir la promesa que hizo hace tres años.

Notas de la autora

Y hasta aquí con el capítulo de hoy, espero que haya sido de su agrado y sin decir más paso a retirarme, nos estamos leyendo. ¡Hasta la próxima! *0*

Pd: Gracias por los comentarios, cada vez que leo un comentario soy feliz *0*