¡Hola a todos! Aquí Sandra Hatake reportándose con el capítulo de esta semana, espero sea de su agrado y desde ya agradezco el tiempo que se toman para leer algunas de mis locuras XD

Agradecimientos especiales a: Viridiana, gracias por extrañarme T_T me alegra que te haya gustado la escena de Dino XD espero que este capítulo también sea de tu agrado *0* Tamila Rawr Si! Estoy llena de tareas T_T per igual hago un huequito ahí para poder escribir XD gracias por los buenos deseos y pues espero que este capítulo también sea de tu agrado XD princesscraizy ¡Hola! Siempre agradezco tener nuevos lectores, me alegra que te haya enganchado la historia y espero que este capítulo también sea de tu agrado *0*

Ahora sí, ya con los agradecimientos hechos y sin nada más que agregar, aquí les dejo este nuevo capítulo de Encuentros predestinados…

Batalla

"Todo va de acuerdo a lo planeado" susurró para sí mismo antes de marcharse pues las cosas habían resultado tal y como él había pensado, el provocar a Hibari Kyoya atacando a su novia, poner contra el filo de la navaja a Sawada con las muertes de personas inocentes y ahora… la traición de Shou-chan… si… todo iba de acuerdo al plan, ahora solo restaba el golpe final.

Habían llegado a la pequeña sala de descanso en la base, estaban sentados frente a frente y el silencio reinaba entre ellos, Haru no tenía idea de por qué Gokudera la había llevado allí casi a rastras y ahora él no se dignaba a hablar, simplemente miraba un punto muerto en la pared a su derecha sin decir palabra alguna ¿Qué pasaba con él? Primero la obliga a ir con él porque tenía algo que decirle y ahora se quedaba callado, definitivamente no entendía a los hombres como él. Su paciencia pronto llego al límite pues su estado emocional no era el más adecuado en ese momento, acababa de saber lo ocurrido con Shiro y no tenía cabeza para discutir con Gokudera como siempre sucedía cuando estaban juntos, por lo que se puso de pie dispuesta a marcharse, siendo detenida por las palabras del soldado ¿Había oído bien?

-¿Qué dijiste? -Cuestiono la castaña con sorpresa posando la vista sobre el mientras que Gokudera desviaba la mirada de ella-

-Lo siento… -Dijo nuevamente el soldado sin atreverse a verla- La otra vez dije que Byakuran solo te estaba usando y que te había engañado con aquella promesa, ahora sé que no es así, por eso y por insultarte antes… lo siento…

-¿Te sientes bien? ¿Estas enfermo? –Cuestiono Haru revisando la temperatura del soldado con el dorso de su mano derecha causando la molestia del mismo- Creo que tienes fiebre…

-¡N-No estoy enfermo mujer estúpida!–Exclamo el soldado apartando la mano de la muchacha dándole la espalda tratando de evitar que vea el sonrojo en sus mejillas- ¡Solo quería disculparme! ¡Es todo!

-Disculpas aceptadas entonces, olvidemos lo sucedido y demos lo mejor de nosotros para atrapar a Byakuran –Respondió la muchacha sonriendo ligeramente al soldado quien giro a verla después de oír sus palabras notando como una lagrima se deslizaba por su mejilla-

-Estas… -Replico el soldado con cierta preocupación-

-¿He? Porque… lo siento... no debería estar así… Byakuran es nuestro enemigo ahora… yo lo sé, entonces porque estoy… -Susurro Haru tratando inútilmente de secar sus lágrimas tensándose al momento de sentir unos brazos rodear sus cuerpo- Gokudera… san…

-Solo llora mujer estúpida –Susurro el soldado apretando a la muchacha entre sus brazos quien solo pudo obedecer y aferrarse a su pecho con fuerza-

Haru no podía evitar que sus lágrimas siguieran cayendo pues estaba consciente de que, tal como dijo Hibari, el hecho de que hubiese borrado la memoria de Shiro-kun no era excusa para expiar sus crímenes, él era el villano del cuento, aquel que debía ser destruido para que todos pudiesen ser felices y no había nada que ella pudiera hacer para cambiar eso, era ya demasiado tarde para "salvarlo" y ahora solo quedaba eso, destruirlo para evitar que se convirtiese en un monstruo mayor del que ya era.

Gokudera podía sentir como el cuerpo de Haru temblaba entre sus brazos mientras su llanto iba en aumento y él no sabía cómo actuar ante aquella situación ¿Quién rayos le mandaba a meterse en eso? Nunca había sido bueno con las mujeres y mucho más si estas lloraban frente a él, incluso Hibari parecía mejor que el en ese aspecto, pero por alguna razón el sentía la necesidad de proteger a la estúpida mujer que tenía en brazos y era precisamente ese instinto de protección lo que lo había llevado a abrazarla buscando de alguna forma para sus llanto. Recordó entonces cuando Hibari había palmeado la cabeza de Haru en alguna ocasión logrando calmarla por lo que decidió imitarlo y todo hubiese ido bien, de no ser porque hora ella lo miraba sorprendida y con los ojos aun llorosos, demonios ¿Qué se supone que debía hacer ahora?

-Gracias… ya me siento mejor -Susurro Haru alejándose del soldado al notar la incomodidad que había en el- Iré a mi habitación ahora, si me disculpas…

-¡Si él no puede cumplir su promesa yo tomare su lugar! –Exclamo Gokudera con un ligero tinte en las mejillas señalando a la muchacha logrando detener a Haru haciendo que esta lo viese sorprendida- ¡No volverás a llorar por ese sujeto! ¡Cuando todo esto termine te llevare conmigo! ¡Solo espera mujer estúpida!

Y sin decir nada mas Gokudera salió a paso rápido de la sala dejando a una confundida Haru en el lugar ¿Qué había sido eso? Primero la arrastraba hasta allí, después se quedaba callado y ahora le gritaba que tomaría el lugar de Shiro-kun y… ¡Un momento! Tomar el lugar de Shiro… ¿Acaso eso había sido una declaración? No… eso no podía ser cierto, seguro estaba confundiendo las cosas, era Gokudera de quien estaba hablando y él nunca la vería de esa forma ¿Cierto? Sacudió la cabeza de un lugar a otro tratando de alejar ideas equivocadas de su mente y optando por ignorar la pequeña felicidad que nació en ella ante la posibilidad de que Gokudera sintiese algo por su persona, salió de la habitación en busca de algo para distraerse sin percatarse de la sonrisa que aún no abandonaba su rostro.

Gokudera permanecía en el pasillo golpeándose la cabeza contra la pared mientras se reprochaba su reciente comportamiento, había cometido la mayor estupidez de su vida y ni siquiera sabía exactamente por qué, las palabras simplemente salieron y para cuando se dio cuenta prácticamente se había declarado a aquella mujer estúpida, bueno, no había dicho "me gustas" o algo parecido, pero dada la situación era casi lo mismo ¡En que rayos estaba pensando! Ella estaba enamorada de Byakuran y nada podría cambiar eso pues ni siquiera el hecho de saber que era un asesino la había hecho cambiar de opinión, un suspiro escapo de su boca al pensar en la situación pues era inútil negar lo que era obvio, le gustaba aquella estúpida mujer a pesar de saber que no sería correspondido y lo peor era que quizá al decir lo que dijo, solo había puesto más peso sobre sus hombros, oyó entonces los paso de alguien y vio a Haru salir de la pequeña sala de descanso con una ligera sonrisa en el rostro y pensó que tal vez ella no había comprendido su declaración o simplemente lo había ignorado, sin embargo, eso no importaba, al menos de momento, lo único que realmente le era de interés, era ver a Miura Haru sonreír otra vez aunque él no fuese la razón de ello. Sonrió ligeramente ante esos pensamientos y sin querer arruinar más las cosas, giro sobre sus talones y salió en dirección opuesta a la de Haru pensando que tal vez el tocar el piano podría relajarlo un poco pero al llegar a la sala acondicionada para los ensayos de grupo la encontró ocupada, escuchó entonces una melodía que no conocía pero resultaba bastante agradable, oyó después la voz de I-Pin que preguntaba por la canción a alguien más por lo que supuso que eran Hibari y ella quienes estaban en el interior y decidió no molestarlos, optando por ir a dormir un poco, sí, eso era lo mejor.

I-Pin escuchaba atentamente el sonido del piano mientras Hibari tocaba a su lado dejándose envolver por la calidez que aquellos acordes transmitían pues sabía que esa era la mejor forma que tenía Hibari para decir lo que sentía, se apoyó en su hombro y cerró los ojos disfrutando de la canción hasta que esta termino aun cuando carecía de letra pues era algo que Hibari apenas empezaba a componer, manteniéndose en silencio hasta que el termino de tocar.

-Me gusta… -Susurro I-Pin dirigiendo la vista al soldado mientras se aferraba a su brazo- Lastima que aún no tenga letra

-La tiene –Replico Hibari sorprendiendo a la china- Solo que aún no está completa

-¡Dijiste que no tenía! –Exclamo I-Pin con sorpresa- Déjame oírla ¿Si?

-No hasta que esté terminada –Respondió el pelinegro haciendo que la china hiciera un puchero con molestia, mientras un suspiro escapaba de su boca al pensar en que ella siempre encontraba la forma de manipularlo- De acuerdo… no tienes que molestarte –Agrego mientras ella sonreía ampliamente- Solo tengo la primera parte así que no esperes mucho

I-pin simplemente asintió mientras Hibari se ponía de pie y buscaba entre las carpetas que habían en la mesa, regresando luego con las partituras del tema, las coloco en su lugar e I-Pin se acomodo a su lado para leer con facilidad, Hibari comenzó con los primeros acordes en el piano y sin más acciones de por medio, comenzó a cantar junto a I-Pin que lo acompañó en alguna parte del tema.

Por ti mi corazón empezó a latir como no lo hizo con nadie

Como el agua para la flor, tu amor es lo que me permite seguir viviendo

Por ti puedo sonreír y no hay manera de pueda hacerlo por alguien mas

Como un rayo de luz en medio de una oscura tormenta, así eres tú, un milagro para mí

Aunque muchas veces no puedo decir "Te amo" quiero decirlo esta vez

Quiero decir estas simples palabras que hace latir mi corazón

Y confesar que cuando te conocí fui la persona más feliz…

Hibari detuvo la melodía en este punto pues, como bien dijo al principio, solo tenía la primera parte del tema y es que aquellas palabras apenas habían surgido en su cabeza hace unas horas, poso la vista sobre I-Pin apenas terminó de tocar y vio que ella estaba a punto de llorar ¿Qué había hecho mal ahora?

-Ahora que… -Replico Hibari deteniéndose al sentir a I-Pin colgarse de su cuello y abrazarlo con fuerza- ¿I-Pin? ¿Sucede algo malo?

-No pasa nada… -Susurro la china sin soltar al soldado- Solo déjame estar así un poco mas

-Como quieras –Respondió el pelinegro mientras la abrazaba también esbozando una ligera sonrisa pues ella había entendido sin necesidad de que lo dijera, que aquella canción guardaban los sentimientos que él no podía decir-

-Cuando esté terminada…–Susurro la china sin soltar al pelinegro- Déjame escucharla primero ¿Si?

-Claro… -Respondió el pelinegro apoyando el mentón en la cabeza de la muchacha- Seras la primera en oírla

Permanecieron así por unos momentos más hasta que el sonido del celular de I-Pin interrumpió el momento, constatando luego que era un mensaje de Kyoko quien le informaba del ensayo que tendrían pues no habían practicado en mucho tiempo y la gira era en solo dos meses, un suspiro escapo de su boca y después de ver a Hibari con mirada suplicante para que se fuera y la dejara ensayar el accedió, no sin antes susurrar una "advertencia" a su oído y una mordida en el lóbulo de su oreja, obteniendo como resultado un enorme sonrojo en las mejillas femeninas "Me cobrare esto en la noche" había dicho con una sonrisa perturbadora que provoco un escalofrió en la espalda, definitivamente Hibari era un pervertido y ella lo era aun más por seguirle el juego.

El resto de la tarde fue bastante tranquila para todos, las chicas habían decidido ensayar como hace mucho no hacían y más tarde, los chicos de X-Buner también se habían unido por "petición" de Hibari, que más que pedirlo los había obligado a ensayar creando junto a Mukuro algunas coreografías que les permitirían cubrir a las chicas en el escenario en caso de que algún atentado sucediera, las ensayaron un poco y todo iba bastante bien, salvo por I-Pin, quien apenas ahora resentía el dolor en sus caderas después de lo sucedido con su novio pervertido durante la mañana, y Haru que parecía más torpe de lo usual cuando Gokudera estaba cerca, notando cierta tensión entre ambos, pronto, entre ensayos, tropiezos y demás, la noche cayo y con ella, la hora de un merecido descanso.

Todos se reunieron en el comedor para cenar y todo marchaba bastante bien, salvo por Lambo, que veía cada cierto tiempo a Hibari e I-Pin reiteradamente lanzado bufidos por lo bajo, causando la extrañeza de la china quien no se explicaba la razón del comportamiento de su amigo de la infancia, dirigió la vista a Hibari y lo vio con una media sonrisa en el rostro comprendiendo entonces que algo tenía que ver el con la molestia de Lambo, un suspiro escapo de su boca optando por no meterse más en ese asunto, que ellos solucionasen el problema que tenían, ella solo quería regresar a su cama y descansar un poco pus sus caderas estaban realmente adoloridas después de las "actividades" que tuvo con Hibari.

La palabra descanso no era la más adecuada para describir la situación de I-Pin pues tal y como Hibari había dicho, se cobró durante la noche él ser echado de la sala de ensayos durante la tarde, y vaya forma de cobrarse, aquel "descanso" había resultado más agotador que los ensayos diarios, pero todo valía la pena si podía estar así con él, descansado sobre su pecho oyendo el acompasado latir de su corazón y viendo su rostro relajado al dormir, sí, todo valía la pena si era por su novio pervertido.

Días después, las chicas de KHIN revolution y X-Buner retomaron sus respectivas actividades sin incidentes que lamentar pues gracias a Irie Soichi, que les filtraba información tal y como había prometido, podían acabar con todos los que amenazaban la vida d las chicas antes de que las actividades comenzaran, y más pronto de lo que hubiesen esperado, los dos meses transcurrieron dando por comenzada la gira que marcaba el principio de la batalla final contra Byakuran.

El primer concierto de unos diez que tendría la gira había transcurrido sin mayores percances, los hombres de Reborn habían logrado detener a los enviados de Byakuran antes de que se destara el atentado y todo termino bien, el público no salió herido y tanto KHIN Revolution como X-Buner dieron un buen concierto y eso para las chicas no era problema pues estaban acostumbradas a ese tipo de cosas, pero para los chicos era algo distinto y ni siquiera Hibari era la excepción, era por eso que apenas termino el evento, volvieron al hotel en el que se quedaban y Hibari fue directamente a la habitación que I-Pin compartía con Chrome aprovechando que esta última estaba en su habitación con Rokudo Mukuro.

Era ya de noche y ambos se encontraban en el pequeño sofá que había en la terraza de la habitación, con Hibari recostado en las piernas de I-Pin mientras ella acariciaba sus negros cabellos reprimiendo una pequeña carcajada al ver lo cansado que estaba su novio pervertido pues ni siquiera había intentado "hacerle cosas" a pesar de estar solos en la habitación y eso indicaba el grado de cansancio que tenía. La vida de un Idol no era fácil y ella lo sabía muy bien, por eso comprendía el cansancio de Hibari pues ella tampoco la tuvo fácil cuando comenzó con el grupo, la diferencia estaba en que ella había entrado a la agrupación porque así lo quería y por el contrario, Hibari se había visto obligado a pertenecer a X–Buner solo por protegerla, se preguntó entonces… ¿Qué haría el cando terminara el caso de Byakuran? ¿Tendría planes a futuro? ¿Estaría ella incluida en ellos? Y ahora que lo pensaba… ¿En que quedaría su relación cuando el no fuera más su guardaespaldas? Muchas preguntas surgieron en su cabeza y sin darse cuenta dejo de acariciar los cabellos del soldado captando la atención de este, quien supo que algo no andaba bien apenas abrió los ojos.

-¿Sucede algo malo? –Cuestionó posando la vista sobre ella mientras deslizaba entre sus dedos un mechón de cabello de la china aprovechando que lo traía suelto-

-No pasa nada… -Respondió la muchacha esbozando una ligera sonrisa tratando de ocultar su preocupación, pero Hibari la conocía demasiado bien como para que creyese aquella mentira- Es solo que… Me preguntaba si tenías algún sueño que quisieras cumplir –Dijo al fin observando al soldado que descansaba en su piernas- El caso de Byakuran está por terminar y según tengo entendido Vongola cesara sus funciones una vez que esto suceda, entonces… ¿Qué harás cuando eso pase?

-Hasta hace poco mi vida consistía solo en seguir ordenes, pero ahora… creo que hay algo que quiero hacer… –Contestó el soldado cerrando los ojos evitando que ella pudiera predecir lo que el diría causando su curiosidad y nerviosismo- Todo este tiempo he ido a muchos lugares pero solo a cumplir misiones, por eso he pensado en salir de viaje –Agrego sin observar la expresión de la china- Quiero ver más cosas dentro y fuera del país, viajar sin necesidad de seguir ordenes de nadie

-Y-ya veo… -Susurro la china tratando de sonreír de forma sincera pues era natural que Hibari quisiera librarse de las cadenas que lo ataban y lo comprendía, aun si no quería llevarla con el- Es un bonito sueño, viajar por el mundo…

-Si… pero hay un problema –Replico el soldado captando la atención de la china- Para que viajemos tendrás que dejar a tu grupo y no sé si querrás hacerlo –Agrego posando la vista sobre ella mientras una ligera sonrisa se extendía en su rostro-

-¿Y-yo?... ¿N-Nosotros?... quieres decir… tú y yo… -Susurro la china con sorpresa sintiendo como Hibari se incorporaba junto a ella y chocaba su frente con la suya-

-Te advertí cuando comenzamos que soy muy posesivo –Contesto el soldado rozando los labios de la china con los suyos- No iba a irme dejándote en manos del estúpido chico vaca… -Agrego besando a la china descendiendo lentamente hasta su cuello- ¿Qué dices? ¿Vendrás conmigo?

-S-si… y-yo… yo siempre iré contigo… -Respondió la china reprimiendo un gemido al sentirlo morder su cuello- Ky-yoya…

-Hmmm –Gruño en respuesta el soldado comenzando a descender por la clavícula de la china-

-N-no… ¿No estabas… cansado? –Cuestiono la pequeña china mordiéndose los labios al sentir las manos de Hibari deslizarse por sus piernas-

-¿Cansado? –Pregunto el soldado con una media sonrisa chocando su frente con la de I-Pin causando un estremecimiento en ella pues conocía muy bien ese brillo en los ojos del soldado- Para nada…

Y sin decir más Hibari arranco a fuerza un beso de la china y ella simplemente se dejó llevar por la voracidad de su novio pervertido, quien no tardo en alzarla en brazos y llevarla al interior de la habitación, definitivamente el "descanso" sería más agotador que el trabajo diario.

A la mañana siguiente, todos decidieron reunirse en el restaurante del hotel para desayunar pues su vuelo salía por la tarde, siendo los únicos presentes, hasta el momento, Dino, Reborn, Bianchi, Lambo, Mukuro, Chrome, Hibari e I-Pin. Ya no era sorpresa para nadie el hecho de que la pequeña china y Chrome usaran blusas de cuello alto o bufandas en pleno calor, ni que Lambo tuviese ojeras pues siempre tenía la mala fortuna de que su habitación estuviese entre la de ese par de pervertidos y los ruidos por sus actividades nocturnas no lo dejaban dormir, tampoco era sorpresa que esos cuatro amanecieran con más hambre de lo normal a excepción de Chrome, que últimamente comía solo lo que se le antojaba y Mukuro era quien corría con todos eso caprichos; pero si fue una sorpresa y bastante grande si les permitían opinar, el hecho de que I-Pin no quisiera probar su plato favorito, es decir, el ramen que ella misma había pedido y que, contra todo pronóstico, le provoco náuseas haciendo que saliera corriendo al baño más cercano seguida de Hibari, todos intercambiaron miradas, excepto Mukuro que simplemente esbozo una ligera sonrisa para luego seguir comiendo, Dino emitió un casado suspiro, Reborn se limitó a menear la cabeza de un lado a otro mientras que Chrome y Bianchi intercambiaban miradas preocupadas y Lambo cerraba los puños con fuerza maldiciendo al desgraciado de Hibari, pronto los otros miembros de Vongola llegaron a la mesa pero los otros prefirieron no tocar el tema de I-Pin hasta corroborar sus sospechas.

Hibari esperaba fuera de baño de damas a su pequeña novia bajo la mirada coqueta de otras mujeres que por allí pasaba y que seguramente lo reconocieron, demonios, ¿Acaso esas mujeres no tenían nada que hacer aparte de mirarlo? Maldijo por lo bajo la molesto de la situación tratando de hacer uso de toda su paciencia y cuando está a punto de llegar a su límite, I-Pin salió de los servicios tambaleándose ligeramente, al menos esas mujeres vivirían un poco más gracias a ella.

-¿Qué paso hace rato? –Cuestiono el soldado ayudando a la china, quien se sujetó de su brazo tratando de mantener el equilibrio- ¿Te sientes bien?

-Si… es solo que he tenido mareos últimamente, debe ser estrés o anemia, no he comido bien últimamente –Respondió la china sonriendo ligeramente tratando de no preocupar a su novio pervertido- No tienes que preocuparte

-Llamare a Shamal –Dijo el pelinegro sacando su celular-

-No hay necesidad, ya lo hice yo, Shamal estaba por aquí en una campaña médica, llagara en 15 minutos –Replico Bianchi apareciendo en el lugar dirigiéndose luego a Hibari- Reborn te necesita para acordar algunos puntos de la misión, ve con él, yo me encargare de I-Pin –Agrego emitiendo luego un cansado suspiro al notar la desconfianza en los ojos del soldado- Tranquilo, la llevare a su habitación y estaré con ella hasta que Shamal llegue, puedes verla después, no voy a llevármela a otro país, no seas paranoico

-Llámame si sucede algo –Dijo Hibari a la china ignorando a Bianchi- Nos vemos después

-Ahora tú y yo tendremos una conversación muy seria –Replico Bianchi a I-Pin quien la miro confundida pues no recordaba haber hecho algo malo- Parece que no lo entiendes… esto será complicado…

-¿He? –Cuestiono I-Pin sin entender una palabra de lo que sucedía-

-Vayamos a tu habitación, Shamal no tardará en llegar –Dijo la representante con seriedad llevándose a la china consigo- Allí podremos hablar de esto

I-Pin no tenía idea de lo que pasaba pero Bianchi parecía preocupada ¿Seria por los mareos que había tenido los últimos días? Definitivamente debía cuidar mejor su dieta o la anemia le traería muchos problemas y lo último que quería era preocupar a sus amigos, estuvo pensando en eso y para cuando llegaron a la habitación, Bianchi la hizo sentarse en la cama y ella jalo una silla frente a ella que no tardo en ocupar, su expresión era bastante seria y eso no parecía nada bueno para ella.

-¿Bianchi… san? –Cuestiono I-Pin con nerviosismo- S-si es por los mareos yo…

-¿Cuándo fue la última vez que tuviste sexo con Hibari? –Cuestiono directamente la mujer casando que I-Pin se sonrojara furiosamente-

-¡Q-Que!–Exclamo I-Pin completamente sonrojada- ¡Por qué me preguntas eso!

-Responde I-Pin –Replico la mujer con seriedad- ¿Cuándo fue la última vez que estuvieron juntos?

-P-pues…anoche… -Contesto la china desviando la mirada con un ligero tinte en las mejillas- ¿P-por qué lo preguntas?

-¿Se han estado cuidando? -Insistió la mujer sin perder la expresión seria de su rostro- ¿Cuándo fue la última vez que tuviste tu periodo?

-¿Q-que? –Cuestionó la china confundida por las preguntas de Bianchi- ¿M-mi periodo? Pues… espera… mi periodo… debió venir hace dos semanas… -Replico la china mientras su pupilas se contraían por la sorpresa cayendo en cuenta en la situación- N-no… no estarás diciendo que…

-No se han cuidado ¿Cierto? –Concluyo Bianchi a juzgar por la expresión dela china- ¿En que estabas pensando?

-I-Imposible… -Susurro I-Pin mientras sujetaba su cabeza con la mano derecha negándose a creer lo que sucedía- E-esto no… qu-que… ¿Que voy a hacer con un hijo?...–Agrego en shock siendo abrazada por Bianchi- ¡Como se lo diré a Kyoya!

-Tranquila I-Pin aun no estamos seguras, por eso llame a Shamal –Explico la mujer mientras acariciaba la cabeza de la china tratando de clamarla y repasaba mentalmente la tortura a la que sometería al irresponsable de Hibari por permitir que algo si sucediera ¡Él era un adulto! ¡Se supone que era el maduro de la relación! Aunque no podía culparlo de todo pues I-Pin también tenía responsabilidad- Esperemos que solo sea una falsa alarma…

Cuando Shamal llego trajo consigo una prueba de embarazo instantánea pues Bianchi le había informado de la situación, reviso a la china antes de que se hiciese cualquier test y corroboró que anemia no tenía, hizo un chuqueo rápido y no había signos de enfermedad además en un cansancio propio de la vida que llevaban, fuera de eso no había nada por lo que la posibilidad de un embarazo era cada vez mayor. Bianchi ella acompaño a I-Pin al baño para hacerse el test y los minutos de espera se les hicieron eternos mientras aguardaban por los resultados y cuando estos estuvieron listos, I-Pin sintió que el mundo se le venía encima… positivo… ella estaba embarazada… de Hibari Kyoya…

-Mocosos… ¿No pueden mantener sus hormonas quietas? –Cuestiono Shamal mientras rascaba su nuca con exasperación- Soy médico cirujano, no obstetra… y ahora no es solo una, son dos…

-¿D-Dos? –Cuestiono I-Pin con sorpresa-

-Chrome tiene ya dos meses de embarazo y si, el padre es Mukuro –Respondió la representante ante la pregunta de la china notando la sorpresa en sus ojos- Ella comenzó esta gira estando embarazada, por eso él no se ha separado de ella todo este tiempo ¿Quién diría que sería un buen padre? –Cuestiono esbozando una ligera sonrisa tratando de aligerar el ambiente- Le cumple todos los antojos a Chrome

-Pero con Hibari no se sabe –Dijo Shamal interviniendo en la conversación- Todos sabemos cómo es y no creo que le agrade la idea de tener familia –Agrego sintiendo una mirada asesina de parte de Bianchi- ¡Solo digo la verdad!

-No le hagas caso I-Pin… -Aconsejo la mujer sujetando el hombro de la decaída china- Él siempre se preocupa por ti y estoy segura de que querrá a su hijo, así que no tienes que…

-Tengo miedo… -Susurró la china cerrando los puños con fuerza- Si él no lo quiere yo…

-¿Qué está sucediendo? –Cuestiono Hibari entrando a la habitación mientras I-Pin se tensaba al ori su voz- ¿Shamal?

-Sera mejor que te sientes Hibari –Respondió el aludido- Lo que pasa con ella es que…

-Yo se lo diré –Intervino I-Pin evitando que el medico terminara lo que iba a decir- Por favor váyanse

-Sera mejor que los dejemos solos –Dijo Bianchi llevándose a Shamal consigo dirigiéndose antes a Hibari- Te matare si la lastimas…

Hibari observó brevemente el lugar por donde Bianchi había desparecido mientras resonaban en su cabeza las palabras que le fueron dichas ¿Matarlo? Esa mujer no podría tocarle un pelo durante una batalla, pero la seriedad de su expresión le decía que no debía tomar a la ligera aquella advertencia, especialmente si I-Pin estaba involucrada en eso. El silencio reino en la habitación por varios minutos pues la pequeña chino solo sujetaba con fuera las sábanas de la cama sin atreverse a mirar al soldado frente a ella, mientras que esta la veía con cierta preocupación pero ligeramente exasperado por el prolongado silencio, sin embargo, no hacía nada pues algo le decía que las cosas eran más graves de lo que podía suponer y eso resultaba preocupante para él.

-¿Quieres explicarme lo que sucede? –Cuestiono Hibari de pie frente a la pequeña china- Solo he recibido amenazas de muerte desde que te deje con esa mujer, hasta el chico vaca se atrevió a amenazarme –Agrego recordando que Lambo le había dicho algo similar que Bianchi- ¿I-Pin?

-Lo siento… -Susurró la china mientras unas lágrimas se deslizaban por sus mejillas, preocupando al soldado que se inclinó en el suelo hasta quedar a la altura de la muchacha- Lo siento mucho…

-¿Qué dijo Shamal? –Pregunto el soldado haciendo que la china lo mirase- Si no lo dices no podre entender que…

-Estoy embarazada… -Soltó de golpe la china cerrando los ojos con fuerza mientras se aferraba a las sábanas- Y-yo no me cuide… lo siento mucho… en verdad lo siento… -Susurro la china mientras lagrimas se deslizaban por sus mejillas desesperada por no oír respuesta del soldado- ¡Di algo Kyoya!

-¿Qué esperas que diga? ¿Qué estoy feliz por tener un hijo que ni siquiera había planeado?–Cuestiono el soldado con seriedad observando a la china que cerraba los puños con fuerza sin dejar de llorar, ella sabía que Hibari no querría…- Pues lo estoy…

-¿He? –Cuestiono I-Pin dirigiendo la vista al soldado quien desviaba la mirada hacia un punto cualquiera de la habitación ¿Había escuchado bien?- Q-que… ¿Qué dijiste?

-Lo que oíste –Respondió el aludido sin atreverse a verla- Yo no había pensado en tener familia pero si es contigo está bien –Agrego posando al fin su mirada sobre ella esbozando una ligera sonrisa ante la sorpresa reflejada en los ojos de la china- No puedo pensar en nadie más aparte de ti para eso

-Kyoya… -Susurro la china sin poder retener sus lágrimas lanzándose luego sobre el soldado aferrándose con fuerza a su cuello- Tenía miedo de que no quisieras…

-Soy posesivo con todo lo que considero mío –Replico el soldado acariciando el cabello de la china- Y ese niño también me pertenece, así que pienso dejarlos ir

I-Pin simplemente se aferró con más fuerza a Hibari mientras el respondía al fin a aquel gesto, el nunca había considerado la idea de tener una familia, mucho menos después de lo sucedió con aquellos niños, pero ahora estaba allí, abrazando la mujer que iba a darle un hijo dentro de unos meses y eso, aunque no lo dijera abiertamente, lo hacía feliz pues tal y como había dicho antes, no podía pensar en alguien más aparte de ella para formar aquello que los herbívoros llamaban familia.

Cuando recibieron la llamada de Shamal, quien había tomado una muestra de sangre de I-Pin para realizar el análisis respectivo, corroboraron aquello que ya sabían, ella estaba embarazada con seis semanas de gestación, una vez confirmada la noticia se reunieron con Reborn, Dino y Bianchi quienes decidieron hacer lo mismo que con Chrome y Mukuro, mantenerlo en secreto para evitar que el enemigo usase esa información en su contra, siendo solo ese pequeño grupo, además de Lambo y Shamal, quienes sabían dele estado actual de ambas mujeres.

Era de noche cuando llegaron al siguiente hotel donde se quedarían hasta dar el siguiente concierto en la lista, los fanáticos de ambas agrupaciones no se hicieron esperar y estaba abarrotado esperando su descenso del avión mientras Hibari y Mukuro se mantenían a la defensiva causando que sus respectivas parejas sonrieran nerviosamente pues ambos resultaron ser más sobreprotectores que de costumbre ahora que iban a ser padres, especialmente Hibari que no permitía que I-Pin hiciese nada por su cuenta ¡Estaba embarazada, no enferma! Un ligero suspiro escapo de su boca al ver como el brillo de las tonfas del soldado destellaba cada vez que un muchacho se le acercaba a pedirle un autógrafo, definitivamente Hibari era más posesivo ahora y eso que solo habían pasado horas desde que supo la noticia.

Quien la sorprendió gratamente fue Lambo pues creyó que haría todo un berrinche al saber que iba a tener un hijo con Hibari, pero contra todo pronóstico lo tomo bastante bien "Puede que sea hijo de ese sujeto, pero también es hijo tuyo, con eso es suficiente" había dicho días después durante el descanso que tuvieron después de uno de los concierto mientras le entregaba un pequeño paquete que se convertiría en el primer regalo de su hijo, un pequeño traje de color blanco para recién nacidos, definitivamente Lambo había madurado o al menos eso pensó hasta que lo vio discutir otra vez con Hibari por alguna tontería que a su novio pervertido se le ocurrió, en verdad podía ser peor que un niño cuando quería. Escucho algo referente a una reunión con Reborn entre los gritos de Lambo y supo que Hibari no vendría a verla hasta la noche, por lo que ingreso a su habitación dispuesta a ver televisión junto a Chrome, pero al entrar, la vio allí observando algo que estaba sobre la cama con una ligera sonrisa en el rostro y eso causo su curiosidad pues estaba sobre su cama.

-Parece que es para ti –Dijo Chrome con una ligera sonrisa mientras le entregaba el paquete-

-Pero quien… -Susurró la china abriendo el paquete encontrando un pequeño traje dentro de él, pero lo que más llamo su atención era una pequeña pulsera con un pequeño colgante de alondra- Kyoya…

-Cuando llegué lo vi saliendo de la habitación –Dijo Chrome antes de marcharse en busca de su novio con peinado de piña- No le digas que fui yo quien te dijo o me golpeará hasta la muerte –Agrego con una ligera sonrisa para luego cerrar la puerta tras de si-

I-Pin permaneció en silencio observando el pequeño traje que sostenía en las manos y una amplia sonrisa se extendió en su rostro mientras trataba de reprimir una carcajada al pensar en Hibari y lo difícil que debió ser para el tener que entrar a una tienda de accesorios para bebés y preguntar por el traje, aunque luego se preocupó por quienes atendían en el lugar pues podrían haber resultado heridos si él hubiese llegad o a perder la paciencia... no… el no sería capaz… no, el sí sería capaz de eso, pero ya después se encargaría de averiguar eso, ahora solo quería disfrutar de la cálida sensación en su pecho que nació al saber que Hibari en verdad quería a su hijo pues el parecía estar más emocionado que ella misma y en varias ocasiones lo había visto dormir abrazando su vientre, apretó el traje contra su pecho y sonrió nuevamente mientras recordaba un pequeña conversación que habían tenido la noche anterior mientras descansaban en la cama sobre el nombre que le pondrían a su hijo "Sakura, si es niña" había dicho ella preguntando luego por su opinión si fuese niño "Te lo diré después de acabar con Byakuran, se paciente" dijo por toda respuesta aquella vez abrazándola luego para quedarse dormido, ahora solo esperaba que todo terminase bien en esa misión y que Kyoya regresase sano y salvo.

A veces los embarazos podían ser bastante complicados para los padres y tanto Mukuro como Hibari lo comprendieron muy bien al tener que salir de la comodidad de sus camas a altas horas de la noche solo para ir a buscar alguna rareza que a sus adorables mujeres se les había antojado comer, cayendo rendidos por el cansancio apenas tocaban el colchón pues entre los conciertos, las entrevistas, los antojos y los constantes cambios de ánimo de ambas féminas, estaba hechos polvo y apenas eran los primeros meses del embarazo, además de que aún quedaba dos semanas para que la gira terminase, en verdad necesitaba un poco de ayuda o terminarían pereciendo antes de la batalla con Byakuran.

Los días pasaron rápidamente para todos, excepto para los dos futuros padres claro está, y los conciertos se fueron dando si mayores percances, pronto casi mes y medio había pasado desde que la gira comenzó y tanto para Chrome como para I-Pin era bastante difícil mantener oculto lo del embarazo, especialmente para la primera pues al tener unas semanas más era notorio el alza de su peso, sin embargo, todo estaba a punto de terminar y ya no habría necesidad de esconderse, solo debían esperar un poco más. Pronto el último concierto estaba a solo una semana de realizarse y con él, la batalla final en contra de Byakuran y sus hombres por lo que todos estaban alertas esperando su próximo movimiento junto a la información que Irire podría brindarles para la pelea decisiva.

-La reunión de los socios de Millefiore será en el hotel costero que está cerca al lugar donde darán el concierto –Explico Irie desde el otro lado de la línea de comunicación- Byakuran-san tiene planeado colocar explosivos en los alrededores aprovechando que la reunión y el concierto quedan bastante cerca, sé que el estará allí para ver el resultado de su plan, debemos detenerlo o todo será en vano –Dijo el muchacho con seriedad- Hay suficiente material explosivo allí como para desparecer el pueblo completo…

-Toda mi familia está allí… -Susurro Kyoko apretando con fuerza el brazo de su hermano-

-¿Dónde están los explosivos? –Cuestiono Hibari con seriedad al notar como I-Pin se aferraba a su mano inconscientemente pues su familia también debía estar en Namimori- ¿De qué tipo son? Debemos saberlo para poder desactivarlas

-Estoy enviando los datos ahora –Respondió el aludido- Esto es todo lo que puedo hacer, por favor… -Agrego cerrando los puños con fuerza- Deténganlo antes de que sea tarde…

-Tu no estas ayudando Irire-san –Respondió Tsuna con una ligera sonrisa en el rostro- Nosotros cumpliremos con nuestra pare del trato, detendremos a Byakuran y no habrá más muertes

Irire simplemente asintió antes la determinación del líder Vongola y sin decir más corto la comunicación con ellos, guardando la esperanza de que lograsen detener a Byakuran aun si eso significaba acabar con su vida.

Los días restantes pasaron demasiado rápido para las chicas pues más pronto de lo que hubiesen querido, el día del último concierto llego y con él, la pelea contra Byakuran, tanto I-Pin como Chrome estaban preocupadas por el bienestar de Hibari y Mukuro quienes se mostraban bastante confiados, sin embargo, I-Pin no podía estar tranquila pues su pecho se oprimía dolorosamente y no sabía porque. Pronto todo estuvo listo para su partida hacia Namimori por lo que subieron al braco que los llevaría pues como el evento era cerca al mar, habían optado por llegar allí en ese medio de transporte, eran cerca de las 7 de la mañana y su llegada estaba programada para las 9, teniendo tiempo suficiente para desactivar las bombas antes del concierto que se llevaría a cabo durante la noche, de camino, Hibari noto algo inquieta a I-Pin y no tenía que ser un genio para saber la razón de ello, se acercó a ella que descansaba en la baranda del barco que comenzaba a moverse, y se poyo también en la baranda posando la vista sobre el extenso mar que se mostraba frente a ellos.

- No tienes que preocuparte –Dijo el captando la atención de la china- Todo saldrá bien

-Tengo un mal presentimiento –Replico la china apoyándose en el hombro del soldado- No quiero que vayas pero sé que no importa lo que diga, de igual forma iras… -Agregó aferrándose con fuerza al brazo del soldado- Así que no pidas que deje de preocuparme hasta que te vea de regreso sano y salvo…

-Hace poco termine la canción que deje pendiente la otra vez –Dijo el soldado posando la vista sobre su joven novia quien lo veía con expresión interrogante- Te la mostrare cuando regrese, también te diré el nombre que quiero darle si es varón –Agrego chocando su frente con la de I-Pin mientras su mano se posaba sobre el vientre femenino- Solo espera mi regreso

-S-si… -Contesto la china sonriendo ligeramente mientras Hibari cerraba la distancia entre ambos, tratando de ignorar aquella incomoda sensación que se había instalado en su pecho-

Reborn y Dino habían optado por partir en el siguiente barco pues había cosas que debían arreglar en la base antes de marcharse y cuando todo estuvo listo, decidieron salir para alcanzar al grupo en las costas de Namimori, sin embargo, no habían dado más de dos pasos fuera de la habitación cuando Giannini apareció de improviso y con una preocupada expresión que no hizo más que alertarlos, el mecánico de Vongola estableció la conexión con alguien al otro lado del computador y vieron en el a Irie Soichi y a juzgar por su expresión no tenía buenas noticias.

-¡Es una trampa! –Exclamo el muchacho con desesperación- ¡Los explosivos son solo distracción! ¡La verdadera bomba está en el barco en el que llegaran a Namimori!

-Qué… -Susurro Dino con sorpresa- ¡De que rayos estás hablando!

-Lo siento… -Susurro el muchacho con culpabilidad- Parece que Byakuran-san sospechaba de mí y me entrego datos falsos…

-¿Cuál es la situación actual? –Cuestiono Reborn manteniendo la serenidad-

-Según lo que encontré en el computador de Byakuran-san la bomba estallara apenas el braco toque las costas de Namimori –Explico el muchacho cerrando los puños con fuerza- Deben desactivar la bomba antes de sacar a Sawada-san y a los otros del barco, de lo contrario…

-Habrá un enorme espectáculo de fuegos artificiales y todos morirán… -Dijo la voz burlona del lidera de Millefiore apareciendo tras un asustado Soichi- ¿No es así? Shou-chan…

-¡Bya-Byakuran-san! –Exclamo el muchacho cayendo de la silla en la que estaba- Q-que… como…

-Ahora que ya lo saben tendré que tomar cartas en el asunto –Dijo el peliblanco a Dino y Reborn ignorando por completo a su aterrado compañero- Me pregunto… ¿Quién llegara primero? –Cuestiono con burla- Ustedes a rescatarlos o nosotros a matarlos… ¿Quieren apostar?

-¡Contacta Tsuna! –Ordeno Reborn a Dino mientras Byakuran solo sonreirá burlonamente para después cortar la conexión –Ese bastardo… ¡Prepara el helicóptero Giannini! Lo más seguro es que haya hombres de Byakuran en el barco y ellos no podrán proteger a las chicas, pelear contra ellos y desactivar la bomba –Explico a Dino mientras caminaban hacia el hangar de la base- Informa de la situación a Tsuna y dile que nosotros los alcanzaremos pronto…

Dino simplemente asintió al igual que Giannini y sin decir más palabra, se dirigieron al hangar donde guardaban el vehículo, demonios, debían darse prisa pues el barco estaba a solo una hora de llegar las costas de Namimori y si no llegaban a tiempo demasiadas vidas se perderían.

Cuando la comunicación se cortó Irie solo pudo temblar al pensar en lo que le esperaba pues Byakuran no perdonaba una traición, retrocedió instintivamente estando aun en el suelo mientras el peliblanco avanzaba paso a paso hacia el hasta que el suelo se terminó y choco contra la pared tras él, ahora si era hombre muerto.

-Así que… después de todo me traicionaste… -Dijo Byakuran poniéndose a la altura del asustado muchacho- Bien hecho, actuaste tal y como esperaba

-¿He? -Cuestiono Irie confundido viendo como Byakuran se ponía de pie dirigiéndose a la salida- ¿Qué quieres decir con eso?

-Que ahora eres libre Shou-chan… -Respondió el peliblanco de espaldas a el- Vongola será más flexible contigo ahora que les ayudaste, no tienes nada más que hacer aquí…

-Espera… ¡De que rayos estás hablando! –Exclamo el muchacho dejando de lado su miedo mientras se ponía de pie- ¡Que quieres decir con…! Imposible… -Susurro con sorpresa como si comprendiera algo- No… no puedes hacer eso…

-Solo vete Shou-chan–Dijo el peliblanco con su típico tono burlón- Ya no te necesito

-¡Es una locura! –Exclamo el muchacho con molestia y preocupación- ¡Que pasara contigo! ¡Que va a pasar con Haru-san!

-Haru-chan… -Susurro el peliblanco girando hacia el muchacho esbozando una de sus típicas sonrisas- Ella tiene quien la proteja, en todo caso no es asunto tuyo –Agrego dispuesto a salir de la habitación- Si comprendiste la situación solo vete…

-Espera… -Replico el muchacho tratando de detener al peliblanco- ¡Byakuran-san! ¡No puedes hacer esto! No… no puedes…

Pero toda palabra que dijo fue en vano pues él ya se había marchado, cerro los puños con fuerza ante la impotencia que sentí y lo estúpido que había sido al no darse cuenta antes de las intenciones de su jefe, maldijo por lo bajo mientras lanzaba un golpe contra la pared de repente, recordó a alguien que podía serle de ayuda, si, quizá ella un podría evitar que Byakuran cometiera aquella estupidez.

Para cuando los chicos de Vongola recibieron la llamada de Reborn era ya bastante tarde, Byakuran había actuado primero y sus hombres recibieron órdenes de eliminarlos por lo que ahora estaban atacándolos sin darles tregua, todos habían terminado dispersos en distintos puntos del barco junto a las chicas, acordando reunirse en cubierta dentro de 20 minutos que era el tiempo que le tomaría a Reborn y Dino el llegar por las chicas. Chrome estaba con Mukuro y Bianchi, Haru iba con Gokudera y Yamamoto, Kyoko estaba con su hermano y Tsuna mientras que I-Pin era protegida por Hibari y Lambo, siendo estos últimos los más cercanos al punto de encuentro.

Hibari y Lambo habían logrado mantener a raya los atacantes con cierta dificultad pues Kyoya no podía apartarse mucho de I-Pin pues por sus estado actual no podía pelear como ella sabía, siendo su prioridad protegerla aun si recibía varios golpes por eso, oyó entonces el sonido de otra embarcación acercarse y pudo ver por una pequeña ventana que se trataba de Byakuran, maldijo por lo bajo la situación pues ahora todo sería más difícil, sin embargo, oyó de repente el sonido de un helicóptero cerca y recibiendo simultáneamente la llamada de Cavallone, quien le confirmaba su llegada, envió un mensaje a través del intercomunicador que llevaba y les ordeno a todos que se dirigiesen al punto donde él se encontraba y más pronto de lo que esperaba, todos estuvieron allí logrando crear una fuerte defensa contra los atacantes , dejándolos fuera de combate al menos de momento, sin embargo, I-Pin tenía un mal presentimiento por la orden extraña orden de Hibari pues nada le hubiese costado decir que se reuniesen en cubierta de una vez para abordar el helicóptero.

-Byakuran está en el barco –Informo el pelinegro a los recién llegados- Tenemos que atraparlo ahora

-Kyoya tiene razón, lo más probable es que no tengamos otra oportunidad así –Apoyo Mukuro sorprendiendo a los otros pues era muy raro que Hibari y el estuviesen de acuerdo en algo- Es tal y como dijeron en la última reunión, esta debe ser la última pelea

-Lambo, Yamamoto, ustedes llevaran a las chicas hasta el helicóptero –Ordeno Tsuna con seriedad- Nosotros nos haremos cargo de todo aquí Estas de acuerdo ¿Verdad Bianchi-san?

-Si –Contesto la mujer ante las palabras del líder Vongola dirigiéndose luego a las muchachas- Vengan conmigo, solo seremos un estorbo aquí

-¡No podemos dejarlos! –Exclamo I-Pin apoyada por Chrome- Si algo les pasa…

-Somos soldados Nagi –Replico Mukuro- Esto es lo que hacemos, solo ve con ellas y espera mi egreso

Chrome cerro los puños con fuerza ante las palabras de Mukuro y estando consiente de que él tenía razón, reprimió sus lágrimas y se limitó a asentir con seguridad recibiendo una ligera sonrisa como respuesta, Haru le deseo suerte a Gokudera con un pequeño beso en la mejilla, causando que este desvira la mirada con ligero sonrojo en las mejillas pues en los últimos meses se habían acercado bastante mientras un "mujer estúpida" brotaba de su boca, Kyoko abrazo a su hermano y a Tsuna y Bianchi simplemente se despidió de los chicos llevándose las chicas consigo hasta la salida de la habitación junto a los muchachos dejando un momento a I-Pin con Hibari quien solo observaba en silencio la expresión triste de la china que se aferraba con fuerza a los pliegues de su blusa.

-Ve con ellas –Ordeno el soldado con seriedad- Aquí correrás peligro innecesariamente

-No quiero dejarte… -Susurro la china mientras unas lágrimas se deslizaban por sus mejillas- Tengo un mal presentimiento, siento que si te dejo ahora no volver a verte y eso no…

-Todo estará bien si vas con ellas –Replico Hibari abrazando sorpresivamente a la china tocando luego su vientre- Mientras sepa que están esperando por mi encontrare la forma de volver y esta vez… –Agrego chocando su frente con la suya esbozando una ligera sonrisa- Esta vez no tardare diez años en hacerlo…

-¿Diez años? –Cuestiono I-Pin confundida comprendiendo segundos después el significado de aquellas palabras- Imposible… Tus recuerdos… Kei…

-Hablaremos cuando todo esto termine, ahora ve con ellas –Dijo el soldado besando la frente de la china para luego soltarla- Golpeare un par de herbívoros aquí y te alcanzare después

-¡S-si! –Respondió I-Pin esbozando una sonrisa aun cuando lagrimas se deslizaban por sus mejillas despidiéndose luego del soldado- ¡No tardes! –Exclamo antes de marcharse recibiendo una ligera sonrisa de Hibari como respuesta-

-Parece que alguien se está ablandado –Replico Mukuro con burla parándose junto a Hibari- ¿No crees Kyoya?

-Si lo dices por ti, si, tienes razón –Contesto el soldado causando la molestia del hombre con peinado de piña- Sera mejor que dejemos esa cosas de lado –Agrego de repente al ver como varios hombres de Byakuran pretendían seguir a I-Pin y las otras chicas- Ahora hay trabajo que hacer

Mukuro sonrió ligeramente ante aquellas palabras y por segunda vez en aquel día, estaba de acuerdo con Kyoya, debían terminar con la pelea pronto y volver a "casa" donde ahora había quien esperara por su regreso, apretó con fuerza el trinche que usaba como arma y se lanzó al ataque junto a Hibari dispuesto a terminar con aquella larga pelea y regresar con vida pues ahora… ahora tenía por quien hacerlo. Pronto recibieron las coordenadas de la ubicación de la bomba que debía desactivar y la estructura de la misma por lo que emprendieron camino hacia halla, donde seguramente estaría Byakuran y Hibari podría cumplir la promesa que le hizo al pequeño Ryota años atrás.

Iban a paso rápido luchando contra enemigos que derrotaban con facilidad ahora que no debían proteger a las chicas, sin embargo, pronto encontraron a un grupo de enemigos que no habían visto antes, un grupo que se hacían llamar coronas fúnebres y tuvieron que quedarse a pelear contra ellos a pesar de que el tiempo seguía corriendo y la costa de Namimori estaba cada vez más cerca. La pelea entre ambos grupos comenzó y el de Vongola estaba en desventaja pues su número era menor que el de las coronas fúnebres pero eso no fue impedimento para que continuaran luchando pues aun debían desactivar la bomba y acabar con Byakuran, optaron por dividirse y dejar que Tsuna, Hibari y Mukuro avanzasen hacia el cuarto donde estaban los explosivos mientras ellos se quedaban luchan y aun cuando Tsuna se opuso a dejarlos, termino accediendo pues la prioridad era salvar la vida de los habitantes de Namimori y capturar Byakuran.

Los tres miembros de Vongola descendieron hasta el penúltimo nivel del barco siguiendo los datos recibidos pues los explosivos estaban en el nivel inferior, sin embargo, Genkishi, el guardaespaldas de Byakuran, los detuvo antes de que pudiesen seguir descendiendo logrando destruir los aparatos que llevaban consigo acabando así con la única forma que tenían para desactivar la bomba.

-Es inútil que avancen –Dijo Genkishi observando a los tres hombres frente a el- Ya no tiene como desactivar los explosivos

-Byakuran debe estar en el nivel inferior–Replico Mukuro haciendo caso omiso de las palabras de Genkishi- Adelántate Sawada, nosotros nos haremos cargo

-¿Estás seguro? –Cuestiono el líder de Vongola- Ese hombre es el más fuerte que tiene Byakuran bajo sus órdenes y…

-Seré yo quien lo mate herbívoro –Replico Hibari con seriedad al castaño- Asegúrate de que no escape o tu tomaras su lugar, ahora Largo

-¡S-si señor! –Exclamo Tsuna olvidando que era el jefe mientras corría en busca de Byakuran siendo cubierto por Mukuro y Hibari-

Y sin más palabras de por medio comenzaron a pelear en contra Genkishi recibiendo en medio de la lucha, una llamada de Dino, que les ordenaba regresar a cubierta pues no les daría tiempo de desarmar la bomba y escapar, por lo que los cuartales lanzarían ataque contra el braco haciéndolo explotar antes de que tocara tierra, sin embargo, Genkishi no les daba tregua y lanzaba ataque tras otro a pesar de las ilusiones que Mukuro empleaba junto a los ataques de Hibari. En un momento determinado de la pelea el piso se rompió y vieron a Byakuran salir a través de él seguido de Sawada, hiriendo sin querer al ilusionista, quien cayó pesadamente en el suelo con un profundo corte en la pierna, y a Genkishi, que fue atravesado por una varilla metálica en el pecho, dejándolo fuera de combate al instante, pronto las paredes de la habitación comenzaron a colapsar debido a las peleas que se llevaban a cabo en el interior del barco por lo que Hibari decidió volver tal y como Dino lo había ordenado, sin embargo, Mukuro no podía mantenerse en pie por la herida y aun en contra de su voluntad, termino ayudándolo a salir, abrió a puerta automática antes de que el sistema eléctrico del barco colapsara y se dispuso a salir, sin embargo, una katana voló en dirección suya por lo que tiro Rokudo Mukuro fuera de la habitación esquivando el ataque por lo que la katana impacto de lleno contra el sistema de control de la puerta y esta se cerró dejándolo atrapado con un herido Genkishi que aun estaba dispuesto a pelear.

-¡Kyoya! –Llamó Mukuro desde el otro lado de la puerta-¡Me escuchas!

-Largo –Replico el soldado mientras se ponía en guardia para pelear- Yo me encargare de esto, ve a cubierta, hay alguien que te espera allí

-Regresa con vida… -Susurro Mukuro cerrando los puños con fuerza antes de marcharse pues aunque se negase a aceptarlo, estimaba a Kyoya-

-Eres bastante resistente herbívoro –Dijo Hibari con una media sonrisa al ver a Genkishi sujetando la herida de su pecho, la misma que debió haber perforado al menos uno de sus pulmones por la cantidad de sangre que emanaba-

-Lo mismo digo Hibari Kyoya -Contesto el aludido con ironía al ver como la camisa del soldado se teñía de sangre a la altura del abdomen-

-Comencemos de una vez –Replicó el soldado alzando sus tonfas lanzándose al ataque dispuesto a terminar con todo-

Las chicas se habían negado a abandonar a los soldados a su suerte por lo que el helicóptero permaneció en cubierta siendo custodiado por Dino, Bianchi, Yamamoto, Lambo y Reborn, especialmente después de que Tsuna y Byakuran aparecieron en cubierta rompiendo todo a su paso en medio de aquella pelea, Dino movía sus manos nerviosamente esperando el regreso de los chicos que luchaban niveles más abajo, viendo de reojo como I-Pin y Chrome eran las más preocupadas pues desde hacer rato se había perdido la comunicación con Hibari y Mukuro, oyó entonces pasos provenientes del interior del barco y vio a Mukuro salir apoyado en Ryohei seguidos de Gokudera, por lo que se apresuró a ayudarlos, pero su preocupación y la de I-Pin creció al no ver Hibari con ellos, siendo peor aún después de que Mukuro relatase lo sucedido.

-Demonios, ese desgraciado de Hibari… -Susurro Gokudera cerrando los puños con fuerza tratando de ocultar su preocupación- Iré por el

-No puedes –Replico Dino con igual o mayor preocupación que el soldado- No volverías a tiempo, solo nos quedan un par de minutos antes de que el cuartel lance el ataque, Kyoya debe volver por sí mismo, de lo contrario…

-¡De que rayos estás hablando! –Exclamo Lambo sabiendo lo doloroso que sería para I-Pin el que Hibari no volviese- ¡No podemos dejarlo morir!

-¡Ya lo sé! –Replico Dino cerrando los puños con fuerza- Pero no podemos hacer nada si el… -Agrego sintiendo a alguien pasar junto a él notando con sorpresa de quienes e trataba- ¡Espera! ¡I-Pin!

-Déjala ir –Ordeno Reborn viendo con preocupación cómo la china desparecía de su campo visual- Ella no podría vivir tranquila si lo abandona ahora

Dino cerró los puños con fuerza ante la impotencia que sentía al igual que Lambo y los otros, siendo Mukuro quien más culpa sentía pues era Kyoya quien estaría a salvo en el helicóptero y no el si es que no lo hubiese salvado.

Si la pelea se prolongaba por mucho tiempo ninguno sobreviviría y eso Hibari lo sabía, por lo que ataco con toda su fuerza desde el principio, sin embargo, Genkishi no era un oponente fácil y en otro tiempo quizá lo hubiese disfrutado, pero ahora no podía darse el lujo de perder la vida por lo que ataco con mayor intensidad, la habitación pronto se vio envuelta en llamas mientras pedazos de techo comenzaban a caer bloqueando la única puerta y aun cuando venció a Genkishi su cuerpo estaba demasiado herido y cansado como para moverse, se recostó contra una de las paredes frente a la puerta sujetando con fuerza al sangrante herida de su abdomen, viendo como la única salida era enterrada bajo los escombro y un pequeño suspiro escapo de su boca, estaba cansado y herido como para luchar más, por lo que decidió tomar un pequeño descanso, no… si se quedaba dormido no podría volver a verla, ni a ella ni a su hijo y eso no era algo que no podía permitir, aunque quizá… solo unos minutos… de repente sus ojos se fueron cerrando poco a poco y su cuerpo se sintió pesado, seguramente por la pérdida de sangre, pensó entonces… ¿Era así como todo terminaba? Realmente irónico si le permitían opinar pues a pesar de haber encontrado eso que los herbívoros llamaban "familia" Iba a morir igual de solo que como cuando comenzó, ni siquiera había podido cumplir la promesa que le hizo a Ryota y tampoco podría cumplir las que le hizo a I-Pin, era un completo fiasco… cerro los ojos mientras su respiración se hacía pesada y cundo comenzó a perder la conciencia, un fuerte ruido provocado por la destrucción de algo logro captar su atención, abrió pesadamente los ojos y vio la silueta de I-Pin abrirse paso con una varilla metálica envuelta por llamas rojas, genial… ahora estaba teniendo visiones, aunque no era malo verla antes de partir al infierno donde no podría encontrarla mas.

-¡Kyoya! –Exclamo la china acercándose a él, ok… eso era demasiado real como para decir que era una alucinación- ¡Responde Kyoya! ¡No te duermas!

-¿I-Pin? –Cuestionó el soldado con la visión desenfocada hasta que el rostro de la china se formó claramente frente a el- Que… ¿Qué estás haciendo aquí?

-No iba a dejarte en este lugar… -Susurró la china apretando la mano del soldado mientras una lagrima se deslizaba por su mejilla- Prometiste que viajaríamos juntos cuando todo terminase, no te ibas a zafar tan fácil… -Dijo la muchacha sonriendo aun cuando sus ojos lloraban por el deplorable estado del soldado notando como la herida de este comenzaba a sangrar más cada vez que intentaba moverlo- Resiste Kyoya, no dejare que te rindas y si lo haces yo luchare por los dos, no importa como ¡Saldremos de aquí!

Hibari se sorprendió ligeramente ante las palabras de la pequeña china que hacia esfuerzos sobrehumanos para intentar moverlo, ella estaba allí, con él, arriesgando su vida para salvar la suya, no estaba solo como antes y jamás lo estaría, no ahora que la tenía a ella y los estúpidos herbívoros de Vongola que tenía por compañeros, sonrió ligeramente ante estos pensamientos y sujetando fuertemente la herida de su abdomen se puso de pie, el no podía morir aun, no cuando I-Pin estaba a su lado.

-¿Kyoya? –cuestiono i-Pin al verlo incorporarse del suelo con dificultad- Que estas…

-¿Quién dijo algo de rendirse? –Replico el soldado con una media sonrisa en el rostro- Apártate un momento –Agrego mientras encendía tenuemente el anillo que llevaba con llamas de última voluntad y lo usaba para abrir una pequeña caja- Roll, esfera de espinas…

I-Pin vio como frente a ella un pequeño puercoespín se multiplicaba y alzaba una especie de camino desde su posición hasta la cubierta del barco a través del agujero hecho por la pelea de Byakuran y Tsuna, oyó entonces la voz de Hibari quien le tenido la mano sujetándola luego con fuerza "Vamos" fue lo único que dijo para luego llevarla consigo a través de aquel espinoso camino que los llevaría a la salida.

Cuando vieron como Tsuna lanzo un certero golpe contra Byakuran y este fue enviado al nivel más bajo del barco, todos respiraron tranquilos pues daba tiempo suficiente al líder de Vongola para reunirse con sus amigos y abandonar el lugar antes de que el ataque del cuartel se efectuara, sin embargo, aun aguardaban el regreso de los de las dos personas faltantes, sintiendo como el alma regresaba a sus cuerpo al ver a Hibari aparecer apoyado en I-Pin, ahora solo quedaba marcharse y todo terminaría pues Byakuran no estaba en condiciones como para moverse y todos sus hombres habían sido eliminados, sin embargo, las cosas no podían salir tan bien como parecían y una llamada de Irire Soichi basto para demostrar eso.

-¡Qué demonios estas diciendo! –Exclamo Gokudera con molestia ante las palabras del muchacho-

-Sé que es repentino, pero créanme, es la verdad –Explico el aludido a través de la línea de comunicación- La bomba no será destruida por un ataque físico, lo único que puede hacerla estallar antes de que toque tierra es insertar llamas de última voluntad tipo nube, Spanner, un genio que trabajaba para Byakuran-san la diseño de esa forma por petición suya –Agrego con seriedad haciendo que I-Pin y Hibari se detuviesen antes de entrar al helicóptero- Cualquier otra forma de intentar hacerlo sería inútil, esta reforzada con un metal especial que la hace inmune

-Tsuna no puede controlar adecuadamente ese tipo de llama –Replicó Reborn con seriedad- Y en caso pudiera, no tendría forma de escapar de la explosión

-Solo habían cuatro personas en ese barco que pueden detonarla –Explico Irie- Byakuran-san, Genkishi, Sawada-san y Hibari-san, de todos ellos, solo Byakuran-san tiene el control a larga distancia y dudo mucho que sirva después de la pelea, Genkishi está muerto según me dijo Reborn-san y si Sawada no puede usar las llamas… -Dijo el muchacho con cierta culpabilidad- Solo queda una opción…

Hibari permaneció en silencio por breves mementos mientras oía las palabras de I-Pin que se negaba rotundamente a que fuese a morir para detonar aquella bomba, la sintió temblar bajo su cuerpo mientras ella comenzaba a llorar, una ligera sonrisa se formó en sus labios al pensar en lo mucho que significaba para ella pero también estaba consciente de que la pequeña china no podría vivir con el peso de todas las muertes que traería consigo el que esa bomba estallase, apretó ligeramente el agarre que tenía en ella para luego soltarla y empujarla dentro del helicóptero antes la sorprendida mirada de todos, especialmente la de ella, cerró la puerta del vehículo sonriéndole brevemente antes de ordenar a través del intercomunicador a Kasukabe, el piloto del helicóptero y viejo conocido suyo, que partiera. Vio como el rostro de i-Pin se desencajaba y comenzaba a llorar mientras el helicóptero se elevaba, Sawada parecía gritarle a Kasukabe pero este se negaba a bajar tal y como el había ordenado, sonrió por última vez a la muchacha y simplemente le dio la espalda caminando en dirección al nivel inferior del barco a punto de hundirse, después de todo… ese sí era el fin para él.

I-Pin sintió que su corazón se detuvo cuando se vio en el interior del helicóptero sin Kyoya, encontró su mirada con la suya y al hacerlo comprendió lo que el pretendía hacer, trato de alcanzarlo pero el cerro la puerta impidiendo que lo hiciese, el helicóptero comenzó a elevarse mientras él se hacía cada vez más pequeño a su vista y aquella sonrisa que guardaba solo para ella desparecía hasta hacerse inexistente, no… eso no podía estar pasando… camino inconscientemente hasta la puerta e intento bajar siendo detenida por Dino y fue entonces que reacciono completamente, Kyoya se estaba quedando atrás solo para morir y darle un futuro a todas las personas de Namimori, incluyéndola a ella y a todos su amigos, pero eso… ¡No era justo!

-¡Suéltame! –Exclamo la china tratando de zafarse del agarre de Cavallone- ¡Si Kyoya se queda morirá! ¡Déjame ir! ¡Kyoya!

-Cálmate I-Pin –Dijo la voz de Hibari a través del auricular que ella también tenía por seguridad logrando ser oído por todos pues estaban interconectados- No te exaltes de esa forma

-Kyoya… -Susurro la china mientras comenzaba a llorar- ¿Por qué?… tu… lo prometiste… viajaríamos y…

-Ryota –Dijo de repente el pelinegro hablando con ella mientras descendía al nivel inferior del barco- Si es varón quisiera que se llame Ryota –Agrego sonriendo ligeramente a pesar de que ella no podía verlo-

-Kyoya, no… -Susurro la china llorando con mayor intensidad- ¡No puedes hacerme esto! Prometiste que estaríamos juntos… mentiroso… -Agrego cerrando los ojos con fuerza- ¡Eres un mentiroso!

-Es verdad… lo siento por eso… –Respondió el aludido oyendo como el llanto de la china iba en aumento- Soy un fiasco, no pude cumplir la promesa que te hice hace diez años y tampoco podre cumplir las que te hice hace poco –Agrego mientras seguía su camino apretando la sangrante herida de su abdomen- Lo siento I-Pin… por dejarte sola… no… no estarás sola, sé que los estúpidos herbívoros cuidaran de ti…

-No nos hagas esto… -Pidió la china abrazando su vientre- Por favor… Kyoya…

-Sé que no lo dije antes, pero… en verdad te amo… a ti y a nuestro hijo -Dijo esbozando una ligera sonrisa a pesar de no ser visto- Cuídate por favor y cuida al niño también –Agrego mientras se detenía frente a la sala de máquinas que era donde se encontraba la bomba- Gracias por todo y… adiós…

-¡No! ¡Kyoya no! –Exclamo la china obteniendo como respuesta un chillido que indicaba la rotura del aparato- ¡Responde Kyoya! Por favor… no lo hagas…

Pero toda palabra que dijo fue en vano pues el ya no podía oírla, había roto el intercomunicador y ahora se encontraba de pie bajo el marco de la puerta viendo frente a frente a alguien que suponía estaba allí esperando su llegada.

-Byakuran –Dijo Hibari sin apartar la mirada del peliblanco que simplemente sonreía-

-Te esperaba –Respondió el aludido con su típica sonrisa- Hibari Kyoya…

Ambos se miraron frente a frente por breves momentos y sin palabras de por medio, Hibari se lanzó al ataque sobre su oponente, esa era la batalla final para él y debía ganar, muchas vidas dependían de eso…

Durante unos momentos solo se oyeron los sollozos de I-Pin en el interior del helicóptero que se alejaba cada vez más del barco, todos habían oído las palabras de Hibari y eso los había afectado bastante, especialmente a I-Pin que no podía dejar de llorar, Tsuna la veía con tristeza y culpa pues debía ser el quien estuviese en el barco y no Hibari, no… el no podía dejar las cosas así…

-Regresemos –Dijo Tsuna cerrando los puños con fuerza negándose a abandonar al soldado- ¡Da vuelta Kasukabe-san!

-No puedo hacerlo… -Respondió el aludido aferrándose a la palanca de control-

-¡Es una orden! –Exclamo el líder de Vongola sintiendo un nudo en el estómago al pensar en el soldado- ¡Kasukabe-san!

-¡No puedo! –Respondió el aludido y solo entonces Tsuna vio que estaba llorando- Kyo-san… me pidió que no lo hiciera…

-¡De qué demonios sirve ser el líder si no puedo salvar a nadie! –Exclamo el Castaño golpeando una de las paredes del helicóptero- ¡De que!

-Cálmate Tsuna –Regaño Reborn sabiendo que eso solo alteraba más a I-Pin-

-Pero Reborn… -Replico el castaño con frustración-

-Déjame ir Dino-san… -Susurró la china con voz entrecortada-¡Déjame ir con el! –Agrego liberándose del agarre del soldado sintiendo luego como era sujetada por los otros- ¡Suéltenme! ¡Kyoya está allí! ¡Él está…!

Y lo que quiso decir quedo opacado por el sonido de una fuerte explosión proveniente del barco en el que se encontraba Hibari, el helicóptero se remeció por la onda expansiva de la explosión mientras que I-Pin aprecia haber dejado de respirar ante lo que veía, sus pupilas se contrajeron por la sorpresa y el miedo, permaneciendo inmóvil ante el escenario frente a sus ojos pues donde antes había un barco, ahora no había nada, solo un enorme agujero cercano a las costas de Namimori que el agua iba llenando poco a poco, sintió un nudo en su garganta ante esto, mientras que su boca emitía un solo grito ¡Kyoya! fue lo que dijo y después, todo se puso negro…

Notas de la autora

Y hasta aquí con el episodio de hoy, como verán, estamos en la recta final y pues… este es el penúltimo capítulo de este fic, espero haya sido de su agrado y pues… comenten para saber que tal me quedo XD bueno, eso es todo de mi parte, nos estamos leyendo en el desenlace de esta historia ¡Hasta la próxima!