¡Hola a todos los lectores de este fic! Aun no puedo creer que haya llegado el momento, pero… aquí estamos, en el último capítulo de Encuentros predestinados, espero que sea de su agrado y que el final cumpla con sus expectativas.

Agradecimientos especiales ha: princesscraizy, Gracias por seguir mi historia *0* espero que este episodio final se de tu agrado también XD. Viridiana, si, ya se, soy perversa muajajajajaja XD me alegra que te haya gustado el capítulo anterior y que este también sea de tu agrado, es el último T_T gracias por seguirme hasta el final y soportar mis locuras XD. Y por último pero no menos importante… Tamila Rawr, antes que nada, hola, segundo, ¡Gracias por seguir todas mis historias Hibapinescas XD! Y con respecto a los personajes… pues esta historia la pensé casi al mismo tiempo que "Mi familia" y estaba depre por la pérdida de un ser querido, quizá por eso resulto así y para cuando me di cuenta, ya no podía cambiar nada de la historia porque todo suceso era importante, así que la deje tal y como estaba XD en fin, no me extiendo más y pues…. Agradezco nuevamente tu apoyo con mis locuras, disfruta este último episodio también *0*

Agradezco también a todos los que pusieron esta historia entre sus favoritos y la siguieron hasta el final aun si no comentaron, (hace una reverencia) muchas gracias por aguantarme todo este tiempo XD.

Ahora sí, con los agradecimientos hechos, aquí les dejo el episodio final de Encuentros predestinados.

Desenlaces…

Sus pupilas se contrajeron por la sorpresa y el miedo, permaneciendo inmóvil ante el escenario frente a sus ojos pues donde antes había un barco, ahora no había nada, solo un enorme agujero cercano a las costas de Namimori que el agua iba llenando poco a poco, sintió un nudo en su garganta ante esto, mientras que su boca emitía un solo grito ¡Kyoya! fue lo que dijo y después, todo se puso negro…

Podía oír murmullos a su alrededor aunque no distinguía exactamente que decía, para empezar… ¿Qué había sucedido? Ha, cierto, estaban de camino al concierto que darían junto a X-Buner cuando el barco fue atacado y Kyoya… ¡Kyoya! ¡Que había pasado con el! Lo último que recordaba era que había logrado sacarlo del barco pero después… ¿Qué había pasado? Estaba totalmente desorientada por lo que decidió levantarse de la ¿Cama? no, estaba aún en el helicóptero, pero eso no venía al caso, sintió entonces la mano de Kyoko sobre su hombro y su mente no tardó en recordar lo sucedido, la conversación con Kyoya, las ultimas palabras que le dedico y después… la explosión que lo alejo de ella, unas tibias lagrimas no tardaron en surcar sus mejillas por lo que Kyoko no tardo en abrazarla, optando por permanecer en silencio pues nada de lo que ella pudiese decir traería de vuelta a Hibari Kyoya.

Por breves momentos no se oyeron más que los sollozos de I-Pin en el interior de helicóptero pue nadie se atrevía a decir nada, ni siquiera Irie, que aun permanecía en contacto con Vongola y mucho menos Tsuna o Mukuro, quienes sentía el peso de la culpa sobre sus hombros, pues el ilusionista creía que de no haberlo salvado quizá aún estaría con vida, mientras que el castaño sentía que era su responsabilidad el hecho de que Hibari se hubiese sacrificado ¡Se supone que era el líder! ¿Qué líder deja que un subordinado se sacrifique de esa forma? Cerro los puños con fuerza ante la frustración que sentía y poso su vista sobre la pequeña china que lloraba en el hombro de Kyoko, Dios…I-Pin solo tenía 15 años y debía enfrentar un embarazo sola, tendría que criar a su hijo sin el apoyo de un padre y todo por su incompetencia como líder, era patético…

-Con esto… todo ha terminado… -Dijo Irie ante el tenso ambiente- Supongo…

-Aún hay algunos temas pendientes –Replico Reborn posando la vista brevemente sobre el deplorable estado en el que estaban los miembros de Vongola- Pero eso lo hablaremos después, por ahora… por ahora dejemos las cosas así…

-Que sea si entonces –Contesto el muchacho posando la vista sobre I-Pin sintiéndose la peor basura del mundo por haber enviado a Hibari a morir aun sabiendo que la pequeña china estaba embarazada- Hasta entonces…

Y sin decir más palabra, la comunicación se cortó y en el helicóptero de Vongola no se escucharon más que los sollozos de I-Pin y el ensordecedor ruido de las hélices del helicóptero que los alejaba del lugar.

Cuando la conversación con Vongola termino, Irie permaneció en el mismo lugar sin mover siquiera un musculo, el rostro de I-Pin venia una y otra vez a su mente y con eso el sentimiento de culpa en su interior crecía, eso, y el hecho de que Byakuran, su mejor amigo, había muerto junto a Hibari Kyoya en aquel barco no lo dejaban tranquilo, más aun, por que el sabia las verdaderas intenciones tras el comportamiento del peliblanco y no había podido hacer nada para detenerlo, ni siquiera "ella" había podido hacer algo al respecto. Oyó entonces un sollozo proveniente de la habitación de hotel en la que estaba y la vio allí abrazándose a si misma mientras unas tibias lagrimas se deslizaban por sus mejillas, por lo que hizo lo único que estuvo a su alcance en ese momento, se acercó a ella y la abrazo tratando de confrontarla, aunque el mismo no podía hablar siquiera por el nudo que se había formado en su garganta.

-N-no… no es justo… -Susurro la muchacha aferrándose al pecho del muchacho- Byakuran no…

-Lo sé... no es justo, pero… yo no pude... –Respondió Irie estrechando ligeramente el cuerpo de la muchacha- Lo siento Uni-chan… no pude hacer nada para detenerlo…

-No pudimos hacer nada… -Replico la muchacha con el rostro oculto en el pecho masculino- Él tuvo que cargar con todo solo, incluso con los pecados que no eran suyos…

Y ante estas palabras Irie no pudo decir nada más, simplemente oculta la mirada tras el flequillo de su cabello y permaneció en silencio pues ella tenía razón, Byakuran había decidido cargar con todo solo y él no fue lo suficientemente listo para darse cuenta de ello hasta que fue demasiado tarde. Sintió entonces a la pequeña Uni aferrarse con más fuerza a su camisa mientras lloraba con mayor intensidad por "Byakuran-nii" como solía llamarlo de pequeña, pues para ella, alguien que no tenía padres y que había sido despojada de todo lo que poseía, Byakuran se había convertido en lo más cercano que tenía aun hermano pues con Gamma… ese era un cariño diferente, el caso era que Byakuran siempre había estado allí para ella, al menos hasta que sellaron su memoria, y ahora, ese hermano mayor había muerto cargando con la culpa de todos sobre sus hombros.

Acaricio los cabellos de la pequeña Uni en un intento de calmar su llanto pues él no era bueno en ese tipo de cosas, siempre era Gamma quien se encargaba de ello, pero ahora el tampoco estaba en la habitación pue apenas oyó la "verdad" de boca de Irie, había salido de la habitación lanzando maldiciones contra el peliblanco por hacer llorar a la princesa de la familia, aunque lo más seguro era que él también estaba dolido por la partida del "estúpido malvadisco" como solía llamar a Byakuran desde que se conocieron y Uni comenzó a prestarle mas atención al peliblanco que a él, pero ya nada podía hacerse, las cosas se habían dado de esa forma y ya no había marcha atrás.

La prensa no tardo en congregarse en las costas de Namimori después de la repentina explosión del barco que trasladaba a KHIN revolution y X-Buner, aquella fue la noticia de la semana y la conmoción fue mayor después de saber de la "desaparición" de Hibari Kyoya pues I-Pin no se había atrevido a decir la palabra "muerto". Poco después de este incidente, se iniciaron los proceso jurídicos en contra del fallecido Byakuran, pues con ayuda de Irire y los testimonios de las chicas de KHIN revolution, se logró comprobar que era el quien estaba detrás de todos los negocios ilícitos de Millefiore a espaldas de Uni, la otra heredera de la empresa y ahora dueña total de todo el emporio, con la muerte del responsable de todo y la captura de los accionistas que estaban involucrados con estos actos ilícitos, quedo cerrado el caso Millefiore y Vongola ceso sus funciones, aunque, contrariamente a lo que esperaban, esa "victoria" les supo más a derrota pues el precio a pagar había sido demasiado alto.

KHIN revolution decidió cesar sus actividades durante los próximos meses al igual que X-Buner, pues el embarazo de Chrome no le permitiría seguir en el escenario y el caso de I-Pin era similar e incluso más complicado, pues ella debía cargar con el embrazo sola siendo aún menor de edad y eso la convirtió en presa de los periodistas, quienes pugnaba por saber la identidad del padre de la criatura, acechando constantemente a la china, quien casi no prestaba atención a su alrededor pues desde la desaparición de Kyoya, ella había permanecido así, apagada, callada, apenas comía lo suficiente para mantener saludable a su bebé y aquella sonrisa que siempre adornaba su rostro, se desvaneció sin dejar rastro alguna de que alguna vez existió.

No paso mucho tiempo para que la prensa local lograra averiguar la identidad del padre del hijo de I-Pin, quien había decidido permanecer en Namimori en lo que durara su embarazo, por lo que los acosos para con la china amentaron pues la noticia del día era esa "Líder de X-Buner embarca a la menor de las integrantes de KHIN revolution" y hasta ahí la pequeña china no parcia tomarle importancia al asunto, hasta que tocaron una fibra sensible y los periodistas debieron estar agradecidos de que su abultado vientre no la dejara moverse con facilidad y que Bianchi hubiese estado con ella cuando abrieron la boca, pues, de lo contrario, I-Pin no hubiese vacilado en aplicar sus técnicas de artes marciales sobre ellos, y es que ella podía soportar todo, que la tacharan de lo que sea por quedar embarazada a los 15 años, pero no que se metieran con su hijo y mucho menos, que se metieran con Kyoya.

Bianchi sabía que las cosas serían difíciles para I-Pin cuando la prensa supiese que estaba embarazada, y sería peor aun cuando se enterasen quien era el padre, por eso había permanecido a su lado durante los últimos 3 meses y en verdad se alegraba de haberlo hecho pues de lo contrario, I-Pin podría estar en problemas por agredir a los periodistas y es que en verdad no podía culparla después de oír lo que dijo el periodista "¿Es verdad que Hibari Kyoya la sedujo y uso el incidente del barco para desaparecer y evadir su responsabilidad?" "Han circulado rumores de que el abuso de usted y ese niño es producto de ello ¿Es eso verdad?" "Hay quienes dicen que quiso obligarla a abortar ¿Es eso cierto?" Responda por favor… esas y más cosas salieron de boca de aquellos sujetos que solo buscaban la "primicia del día" estúpidos civiles que no sabían que, de no ser por Hibari Kyoya, ni siquiera estarían con vida, ganas no le faltaban de usar su Poison Cooking en ellos y darles una lección por hablar así de un tema del que no tenían idea, sin embargo, I-Pin pareció tomar las cosas con madurez y después de recuperar la serenidad que estuvo a punto de perder se dirigió a la prensa.

-Les pido de la manera más amable que no hablen de mi relación con Kyoya sin saben nada al respecto –Dijo la china con seria expresión- Él y yo nos conocimos mucho antes de comenzar nuestras carreras, nos separamos por motivos personales que no pienso mencionar y nos encontramos nuevamente ahora, en los escenarios –Explico con aparente serenidad pues por dentro quería mandarlos al demonio por hablar así de Kyoya- Comenzamos una relación por mutuo acuerdo, él no me sedujo, yo… siempre estuve enamorada de él y este niño no fue producto de ningún abuso

-¿Y qué hay del aborto? –Cuestiono oro periodista- ¿Es verdad que quiso obligarla a realizarse uno?

-Eso es completamente falso –Respondió la china haciendo uso de toda su paciencia- Kyoya valora la vida humana más que nadie y sería incapaz de pedirme algo como eso, el… él quería a nuestro hijo… -Susurro la china cerrando los puños con fuerza mientras unas lágrimas luchaban por salir de sus ojos- ¡No se atrevan a decir que…!

-Creo que han sido suficientes preguntas –Dijo Bianchi interviniendo en la "entrevista" antes de que I-Pin perdiese el control- Les pido que comprendan el estado actual de I-Pin, ya tiene las respuestas que querían, por favor, déjenos pasar…

"Solo unas preguntas más" Pidieron algunos reporteros siguiendo a ambas mujeres hasta la puerta de la casa de la china, donde las esperaban Haru, Chrome y Kyoko, sin embargo, no les prestaron atención y simplemente ingresaron a la vivienda cerrando la puerta tras ellas.

Apenas pusieron un pie en el interior de la vivienda fueron recibidas por las chicas, quienes se apresuraron a acercarse a la china, salvo por Chrome, que le era difícil moverse por el tamaño de su vientre, sin embargo, ella pareció no prestarles atención y simplemente fue a su habitación mientras un "quiero estar sola" salía de su boca, dejando tras ella a sus preocupadas amigas, que veían como ella se consumía poco a poco pues de la alegre muchacha procedente de china, solo quedaba el recuerdo.

El tiempo paso más rápido de lo que pensaron y pronto, el parto de Chrome estuvo encima, por primera vez vieron a Rokudo Mukuro nervioso, caminado de un lugar a oro como león enjaulado, esperando por noticias de su ahora esposa, pues apenas termino el caso de Byakuran el no perdió tiempo y se casó con ella. Esa vez fue la primera, desde la desaparición de Kyoya, en que I-Pin sonrió de manera sincera y la segunda fue cuando vio al pequeño que Chrome llevaba en brazos, notando con curiosidad los peculiares ojos que el pequeño había heredado de su padre, pues para orgullo y satisfacción de Rokudo Mukuro, había sido niño. Se preguntó entonces… ¿Cómo hubiese reaccionado Kyoya en esa situación? Quizá hubiese estado igual de nervioso que el ilusionista o a lo mejor hubiese permanecido inmutable como siempre ¿Quién sabe? Esas eran preguntas que no tenían respuesta y que jamás las tendrían, acaricio ligeramente su abultado vientre mientras pensaba en eso y, sin quererlo, una pequeña lagrima escapo de sus ojos, la misma que seco al instante pues debía mantenerse firme, por ella y por su hijo.

El día que tuvo que "Dar a luz" todos los miembros de Vongola estuvieron en la sala de espera, solo Bianchi entro con ella y la acompaño durante la dura labor, recordaba haber apretado fuertemente su mano mientras pujaba por órdenes de los médicos, sintiendo como su cuerpo parecía romperse por el dolor y cuando la fuerza estuvo a punto de abandonar su cuerpo, pudo oírlo, en los últimos momentos de lucidez que le quedaban pudo escuchar el llanto de su hijo "Es un varón" dijo el médico acercando luego a la criatura para que la viese, "Idéntico a su padre" fue lo que pensó al ver pequeños mechones de cabello negro en la cabeza de su hijo, para después, caer rendida por el cansancio.

De eso ya habían pasado poco más de 4 meses, I-Pin había comenzado a componer nuevamente y para cuando un año paso desde la "Desaparición" de Kyoya como ella solía decir, todo está listo para el regreso a los escenarios de KHIN Revolution y X-Buner, siendo este último grupo quien presentaba una variante pues Lambo sería presentado como el nuevo miembro en lugar de Hibari, recordaba aun la ocasión en que lo supo pues Lambo no podía mirarla a la cara después de haber sido elegido como el "reemplazo" del pelinegro, ya que eso significaba abandonar toda esperanza del que el volviera. "todo esa bien, algún día esto tenía que pasar" fue lo que dijo aquella vez, sin embargo, cuando llego a casa, se abrazó a la almohada y lloro como nunca pues eso, al menos para ella, era una forma de enterar a Hibari y eso era algo que aún no aceptaba.

El lugar del concierto fue Namimori, el mismo lugar en donde no se llegaron a presentar la última vez y quizá por eso había un lleno total, las entradas se vendieron rápidamente por la presencia de ambos grupos y el público se mostraba expectante por los temas inéditos que se mostrarían, sin embargo, detrás de los escenarios, el panorama era distinto pues si bien la mayoría es mostraba entusiasta por volver a pisar el escenario, I-Pin permanecía inmutable, perdida en su propio mundo, reaccionando solo cuando oyó al director de escena que los llamaba para salir y comenzar el concierto, tal vez había sido demasiado pronto para ella, pero ahora nada podían hacer, solo seguir con el espectáculo.

Las canciones fueron bien recibidas por el público, Mukuro se había encargado de las composiciones de X-Buner y habían resultado bastante buenas, aunque el estilo era diferente al de Kyoya, mientras que I-Pin compuso los temas para las chicas, todos eran de melodías alegres y eso contrastaba bastante con el significado de las letras, pero al público pareció no importarle. Pronto llegaron los temas que el público esperaba, las canciones en solitario de cada miembro de las agrupaciones, todos lo hicieron bastante bien y hasta ahí las cosas marchaban sobre ruedas, sin embargo, cuando le tocó el turno a I-Pin, todos hicieron notar su preocupación pues la canción era bastante… triste… y ella podía derrumbarse en el escenario al igual que Haru o Kyoko cuando la escucharon por primera vez.

Los primeros acordes comenzaron a sonar y con ello, la preocupación de todos aumento, pues con los arreglos musicales, aquella canción parecía más dura de lo que, de por sí, ya era.

Esta noche solo quiero dormir deseando ya nunca más despertar

El amor, las ganas de vivir… todo por ti… ya no quiero pensar, solo llorar…

No quiero que me vean así, es desolador, mi reflejo ya no es el mismo de ayer, me hace falta tu amor…

¿Qué puedo hacer?

No puedo creer ni siquiera en mí, me falta estimulo, la solución tan cerca esta, que no la puedo ver…

Y es que en verdad se sentía así, solo quería permanecer en casa abrazando sus recuerdos con el soldado, pues las ganas de vivir se le habían esfumado junto con la vida de su novio pervertido, sin embargo, ahora tenía que mantenerse fuerte por Ryota, como había llamado a su hijo, Hibari Rota, el dependía de ella y era precisamente por él que se levantaba cada día, aunque eso no evitaba que su dolor creciera, ella lo extrañaba, sus acosos, sus crueles bromas, todo de él le hacía falta…

Y negras lágrimas de noche empiezo a derramar, tan llenas de pesar, tan incapaz de hablar…

No soy nada desde que ya no estas, muriendo de dolor, ardiendo en mi interior y no puedo soportar más esta soledad…

Al recordar lloro al anochecer, pero después finjo ocultando mi debilidad

Estoy harta de aparentar, voy a borrar esta sonrisa irreal, no aguanto más…

No quiero que me vean así, esto es lo peor, no puedo seguir, es duro si no estás…

¿Para qué quiero vivir?

Ya no quiero estar recogiendo las piezas rotas de mi corazón, el mundo ya perdió su color ahora que no estás aquí…

Y negras lágrimas brotan de un grito de dolor, no sé qué pasara, no importa en realidad

Sigo aquí, esta aflicción es mi prisión, revivo el dolor tan solo al respirar, y desaparecer es lo que quiero hacer

Sea egoísta o no, pienso que es mejor…

Y cuando la melodía termino de sonar, ocurrió lo que todos temían, I-Pin cayo de rodillas en el escenario mientras se abrazaba a sí misma y unas tibias lagrimas surcaban su rostro, su cuerpo comenzó a temblar y el público permaneció en silencio pues, poco después de las declaraciones de I-Pin hacia la prensa, Reborn decidió revelar parte de los sucedido dándole a Hibari el crédito y reconocimiento que merecía, para todos, Byakuran había realizado ese atentado en contra de las chicas de KHIN revolution para silenciarlas y Hibari Kyoya había sacrificado su vida para proteger el pueblo de Namimori junto a la vida de las muchachas, aun cuando eso significaba abandonar a su familia, por eso, el público ahora comprendía el dolor por el que I-Pin estaba pasando y simplemente guardaron silencio, sin embargo, los periodistas congregados en el lugar comenzaron a tomar fotografías de la situación, por lo que los miembros de Vongola decidieron sacar a I-Pin del escenario, pero cuando dieron los primeros pasos, fueron detenidos por una extraña melodía que no conocían, pero que resonaba en todo el lugar, pronto Gokudera recordó haberla escuchado alguna vez en la base e I-Pin parecía notarlo también, pues busco con la mirada a alguien entre el público mientras todos se preguntaba ¿Qué rayos estaba pasando? De repente, una voz conocida por todos comenzó a sonar mientras los gritos de las fanáticas no se hacían esperar, aun cuando la fuente de la misma no se mostraba, I-Pin se incorporó del suelo buscando insistentemente la fuente de la voz pues esa canción… esa canción no estaba terminada y ni siquiera se había grabado, entonces… ¿Cómo? De repente, alguien vestido de negro con una capucha que evitaba revelar sus rostro, se abrió paso entre el público desde el otro extremo del auditorio bajo los gritos de las fanáticas que alcanzaban a verlo, mientras que I-Pin sentía su corazón latir como nunca antes… ¿Era posible? En verdad... ¿En verdad podía ser él?

Por ti mi corazón empezó a latir como no lo hizo con nadie

Como el agua para la flor, tu amor es lo que me permite seguir viviendo

Por ti puedo sonreír y no hay manera de pueda hacerlo por alguien mas

Como un rayo de luz en medio de una oscura tormenta, así eres tú, un milagro para mí…

Aunque muchas veces no puedo decir "Te amo" quiero decirlo esta vez

Quiero decir estas simples palabras que hace latir mi corazón

Y confesar que cuando te conocí fui la persona más feliz…

No podía estar equivocada, esa canción, esa letra que nadie más que ellos conocía, esa voz… en verdad era el ¿Cierto? Si… no podía ser otro más que el…

Cuando abrí los ojos no sabía si se trataba de un sueño al verte conmigo,

Siempre estoy ansioso cerca de ti

Mi amor, mi destino, no estoy dispuesto a perderte…

Aunque muchas veces no puedo decir "Te amo" quiero decirlo esta vez

Quiero decir estas simples palabras que hace latir mi corazón de la forma en que tú quieres…

Estoy agradecido con la persona que toma mi mano después de un día agotador, esa persona eres tú

Cuando te conocí fui la persona más feliz…

Te protegeré, cree en mí cuando digo que te amare por siempre

Aunque muchas veces no puedo decir lo que siento, quiero decirlo esta vez

La tristeza y la soledad no existirán más, eres la única persona para mí

Tú que estas mirándome, toma mi mano, ven a mí

Amémonos por siempre…

Y cuando aquella frase fue dicha, solo se escuchó una dulce melodía mientras la capucha se deslizaba de la cabeza del sujeto revelando su identidad, un "bastardo" salió de boca de Lambo mientras esbozaba una ligera sonrisa al igual que Mukuro, mientras que los otros aun no creían lo que acaba de suceder, posaron entonces la vista sobre la china notando como I-Pin permanecía estática, sin saber cómo reaccionar, vieron entonces como daba unos cuantos pasos hasta el límite del escenario sin apartar la vista del recién llegado. La pequeña china sintió que su corazón se detuvo ante la persona que tenía en frente, cubrió su boca con la mano derecha tratando de ahogar un grito que pugnaba por salir de sus labios, mientras unas lágrimas no tardaron en salir de sus ojos, después de un año… de creerlo muerto…en verdad… en verdad era él…

-Sé que once años pueden ser demasiado tiempo para decir esto, pero… -Dijo Hibari sonriendo ligeramente a la sorprendida china- Regrese, I-Pin…

Y todo lo que quiso decir quedo en al aire al ver como la china se lanzaba desde el escenario sobre él logrando atraparla entre sus brazos, mientras que ella se aferraba a su pecho con fuerza, casi como si temiera que al soltarlo desaparecería para siempre, Hibari apretó ligeramente el agarre que mantenía sobre ella haciendo caso omiso de los gritos eufóricos de las fanáticas que los rodeaban y del flash de las cámaras de los periodistas, había tardado once años para poder cumplir aquella promesa que le hizo cuando niña "Volveré" dijo esa tarde, y ahora, once años después, estaban en el mismo lugar y bajo el mismo cielo de aquella vez, pero no para una despedida, ese… ese era el comienzo de su nueva vida…

-Sé que me tomo algo de tiempo, pero… -Susurró Hibari al oído de la china mientras sentía como ella se aferraba con fuerza a el- Estoy de vuelta…

-Bienvenido a casa, Kyoya… -Respondió la muchacha sonriendo a pesar de las lágrimas que surcaban su rostro- Bienvenido…

Los miembros de Vongola y KHIN revolution observaban desde el escenario lo sucedido y las reacciones de cada miembro era variada, las chicas estaban felices por I-Pin, mientras que los chicos… cada quien se alegraba a su propio estilo, Mukuro con su típico "Kufufufu", Gokudera lanzando maldiciones por el tiempo que le tomo al "bastardo" en volver, Ryohei celebro un "regreso extremo" y Tsuna creyó ver una lagrima escapar de los ojos de Dino, no… seguro había sido su imaginación, poso entonces la vista en el menor del grupo, viéndolo con cierta compasión pues estaba al tanto de los sentimientos que este profesaba para con I-Pin y eso había quedado demostrado durante el periodo de gestación de la china, ya que el había sido su soporte emocional durante esa dura etapa, pero sin importar sus esfuerzos, no había logrado ganar su corazón y con el regreso de Hibari, toda esperanza para él se había perdido.

-No tienes que mirarme de esa forma –Dijo Lambo sintiendo la compasión del joven líder Vongola- Sabia que esto pasaría si el llegase a volver y creo que así es mejor…

-Lambo… -Susurro el castaño al notar la nostálgica mirada en el-

-Hice todo lo que estuvo a mi alcance para ayudarla, pero no fue suficiente, después de todo…–Dijo el muchacho posando la vista sobre I-Pin que sonreía sinceramente como hace mucho no hacía- Solo Hibari Kyoya puede hacerla sonreír de esa forma…

-Es verdad… -Respondió Tsuna observando a la pareja- Hace mucho que no la veía sonreír así…

-Bueno, eso ya no viene al caso, ella es feliz ahora y eso es lo único que importa… –Replico Lambo caminando al centro del escenario con micrófono en mano, dirigiéndose luego al público- Señores, esto es un concierto ¡Que suene la música! –Exclamo extendiendo la mano hacia el recién llegado- ¿Qué esperas "líder"? La audiencia te aclama

Y ante estas palabras, el grito de las fanáticas de "Hibari-sama" resonaron en todo el lugar, mientas que el simplemente esbozo una ligera sonrisa subiendo al escenario con I-Pin en brazos, siendo recibido por los otros miembros de Vongola y las chicas de KHIN revolution, nadie sabía cómo había hecho para sobrevivir a la explosión del barco, pero eso ero lo último en lo que querían pensar, al menos de momento, ahora solo importaba el hecho de que todos estaban allí, con vida, y sobre todo, que estaban juntos.

-Gracia por la ayuda –Dijo Hibari a Reborn detrás del escenario mientras Chrome y Mukuro cantaban, quien simplemente esbozo una ligera sonrisa como respuesta-

-¡He! ¡Tú lo sabias! –Exclamo Tsuna señalando acusadoramente al mayor- Un momento… ¡Hibari-san dijo gracias!

-Cierra la boca herbívoro –Replico el pelinegro mientras Reborn golpeaba en la cabeza a su estúpido alumno-

-¿Cómo crees que Hibari pudo entrar al concierto? –Dijo el mayor meneando la cabeza de un lado a otro en señal de negación, definitivamente no importa cuántos años pasasen, Dame-Tsuna siempre seria Dame-Tsuna- Idiota…

-¡Eso duele! –Se quejó el castaño recibiendo otro golpe- ¡Reborn!

-Las cosas no han cambiado… -Susurro Hibari con exasperación ante el ruido de maestro y alumno-

-Pero… así es mejor ¿No crees? –Cuestiono I-Pin sujetando la mano del ex-soldado-

-Tal vez… -Respondió el pelinegro esbozando una ligera sonrisa apretando la mano de la china mientras se debatía entre hablar o no- I-Pin… el niño….

-Ryota, Hibari Ryota, nuestro hijo –Dijo la muchacha sonriendo ampliamente al pelinegro- Está en casa, esperando por conocerte, así que terminemos esto pronto ¿De acuerdo?

-Si… -Respondió el pelinegro esbozando una ligera sonrisa- Volvamos a casa

-Ryota es igual a ti –Explico la china orgullosa de su pequeño- Tiene tu cabello tus ojos y… ¿Kyoya? –Cuestiono la china al notar que el pelinegro observaba la pantalla del celular que llevaba mientras un "estúpido herbívoro" salía de su boca- ¿Sucede algo malo?

-No, no pasa nada –Respondió el aludido guardando el teléfono- Es nuestro turno de salir a escena –Agrego sujetando la mano de la china- Vamos…

E I-Pin simplemente asintió saliendo luego al escenario acompañada de su novio pervertido, tal vez aun había muchas preguntas por responder, pero así estaba bien, él estaba a su lado y con eso era suficiente. Hibari fue el primero en entrar al escenario seguido de la pequeña china, quien no dejaba de sonreír ante su presencia y el no pudo evitar sonreír también pues pensó que no volvería a verla, pero ahora estaba allí, con ella, y pronto vería a su hijo, aunque era realmente irónico que le debiera todo al "estúpido herbívoro" del que acababa de recibir un mensaje "No olvides tu promesa" decía textualmente y, si bien no le agradaba ese sujeto, estaba dispuesto a cumplir su palabra, aunque, de momento, solo quería disfrutar de la compañía de I-Pin y tal vez, en unas horas, hacerle un hermano a Ryota…

Un auto permanecía estacionado a las afueras del local en el que se realizaba el concierto, y en el interior del mismo, se encontraba un hombre observando desde la ventana del vehículo, la inmensa pantalla que permitía ver lo que sucedía en el interior del local, KHIN revolution y X-Buner estaban cantando la canción de cierre y las cámaras enfocaban a cada pareja, deteniéndose brevemente en cada una hasta llegar a Hibari e I-Pin, quienes eran el centro de atención. Un ligero suspiro escapo de boca del observador mientras una pequeña sonrisa se formaba en su rostro, al menos "ella" estaría bien.

-¿Estas bien con dejar las cosas así? –Cuestiono otro sujeto en el interior del auto- Byakuran-san…

-Es lo mejor para todos –Respondió el aludido sonriendo como siempre hacia- Así que quita esa cara de funeral, Shou-chan

-Pero… Haru-san… -Susurró el muchacho con pesar- Tu aun la am…

-Ella tiene a alguien más, la prensa público que son pareja hace tres meses ¿No lo recuerdas? –Cuestiono el peliblanco observando en la gigantesca pantalla a la castaña tomada de la mano de Gokudera Hayato- Además… él la merece más que yo…

-¡Eso no es cierto! –Exclamo el muchacho- Tu dejaste todo por ella y…

-Suficiente, digas lo que digas este estúpido malvadisco no te oirá –Dijo Gamma quien también estaba en el auto- Una vez que algo se le mete en esa cabeza dura, no hay poder humano que lo haga cambiar de opinión

-Pero… -Replico Irie con insistencia-

-Ya no tengo nada que ofrecerle, Shou-chan, legalmente estoy muerto – Explico el peliblanco mientras su mirada se tornaba melancólica- Y en caso volviera, solo me espera una vida en prisión, no importa por donde lo veas, no hay futuro para nosotros…

-Byakuran-san… -Susurró el muchacho-

-Él tiene razón –Apoyo Gamma mientras encendía el motor del auto- Existen personas destinadas a estar juntas y otras que simplemente no pueden permanecer en el mismo lugar

-El destino de Haru-chan es Gokudera-kun y así está bien –Dijo Byakuran sonriendo como siempre hacia ocultando perfectamente sus emociones- Sera mejor irnos ahora, Gamma-kun –Agrego dirigiéndose al rubio- En marcha

Y sin decir más palabra, el rubio sujeto emprendió su marcha, Byakuran observo por última vez la pantalla que se hacía cada vez más pequeña mientras se alejaban, detallando el rostro de "Haru-chan" antes de irse, viendo también a Hibari Kyoya acompañado por su pequeña novia, un ligera sonrisa se formó en su rostro al pensar en lo irónica que resulto la situación en el barco aquella vez, hace un año atrás, y es que en verdad, según su plan, ese era el final tanto para él, como para Hibari Kyoya, pero las cosas no siempre salen como uno lo planea y el destino, tan inesperado como era, se encargó de mostrarles que ese no era el fin para ninguno de los dos.

Poco más de un año atrás…

Cuando recobro la memoria su primera reacción fue buscara a Haru, sin embargo, la realidad de sus acciones lo golpeo cruelmente ¿Qué se supone que le diría? ¿Cómo podría mirarla a los ojos después de todo lo que había hecho? Era un asesino, un delincuente, era el despiadado líder de las empresas Millefiore y por mucho que tratara de cambiar eso, no podría hacerlo, tenía las manos completamente manchadas y muchas vidas se habían perdido inútilmente por su culpa. Decidió entonces tomar las riendas de la situación y, si bien no podría repara el daño causado, al menos cargaría con el peso de sus pecados y le brindaría un futuro mejor a Haru-chan y la pequeña Uni, fue por ese entonces cuando reunió quienes conformarían las coronas fúnebres, todos eran sujetos que él había rescatado de los laboratorios de experimentación de su padre, antes de perder la memoria y que, aun después de que se convirtiera en el monstruo que era hoy en día, lo habían acompañado al igual que Shou-chan, mostrándose completamente dispuestos a ayudarlo en su plan, para retribuir de alguna forma, la vida que él les había entregado aun si eso significaba perderla en el proceso.

El primer paso fue presionar a Sawada con los atentados en contra de las chicas, muchas vidas se perderían, es verdad, pero estaba bien así, pues de esa forma todos lo tacharían como el "villano" que era y el peso de la ley caería sobre él solamente, llevándose consigo el peso de los crímenes que se sometieron por su causa.

El segundo paso era provocar a Hibari Kyoya atacando a su novia ¿Por qué él? simple, solo él poseía el instinto y las razones para matarlo, pues estaba al tanto de la historia del pequeño Ryota y la forma en que terminaron las cosas entre ambos, por su culpa, el soldado de Vongola había tenido que asesinar a ese niño y a los otros que estaban en esa habitación, sus recuerdos habían sido sellados, es verdad, pero eso no podía justificar el hecho de que sus manos se hubiesen manchado con sangre inocente y solo Hibari Kyoya conocía ese sentimiento, solo el podía comprender el peso de tantas muertes sobre sus hombros y por eso, solo él tenía el derecho de matarlo.

Y el tercer paso, la traición de Shou-chan, el conocía demasiado bien a ese chico y sabía que no sería capaz de soportar el peso de tanta muerte sobre sus hombros, tarde o temprano terminaría traicionándolo y aliándose con Vongola para intentar detenerlo, logrando así también obtener un indulto por colaborar con ellos sin siquiera proponérselo, mientras que el cargaría con el peso de sus pecados también , pues de no ser porque se involucró con su persona, no tendría las manos manchadas, todo había salido de acuerdo a su planes y ahora solo quedaba dar el golpe final, el atentado que lo tacharía como el peor villano en la historia de los últimos tiempos por la destrucción de Namimori y el asesinato de KHIN Revolution, sin embargo, no contaba con lo que sucedería después.

Sabía que las cosas no serían fáciles y que demasiadas vidas se perderían si la bomba realmente estallaba en las costas de Namimori, Vongola intervendría, Sawada y Hibari vendrían a detenerlo, especialmente este último, pues había logrado oír a través de los videos de seguridad, la promesa que le hizo al pequeño Ryota de matar al responsable de los experimentos, y ese no era otro más que él, por eso preparo todo para orillarlo a la batalla final en su contra, el seria asesinado por Hibari Kyoya y el soldado detonaría la bomba antes de llegar a Namimori y las vidas de los pobladores serian salvadas, aunque, en caso de que no todo saliese como debía, había dejado el control a distancia de la bomba con Bluebell, la más pequeña del grupo de las coronas fúnebres, en el hotel en que se estaba quedando en Namimori, pero él no quería que ella tuviese que ensuciarse las manos en el asunto, por eso se encontraba allí, frente a frente con el hombre que se convertiría en su asesino y el héroe de toda la nación.

La pelea entre ambos estaba bastante pareja y eso resultaba sorprendente para Byakuran, pues el podía estimar el daño del cuerpo de Hibari y superaba por mucho el que el había sufrido en su pelea con Sawada, ambos estaban heridos, es verdad, pero el pelinegro era quien presentaba las mayores lesiones, sin embargo, estaba peleando en igualdad de poder y habilidad que él, definitivamente no se había equivocado al elegirlo como último oponente.

En otra ocasión le hubiese gustado disfrutar más de la pelea que Hibari Kyoya le estaba ofreciendo, pero ahora, estaban en una carrera contra el reloj y la pelea debía definirse, por lo que realizo un último ataque en su contra pues ya no importaba quien ganase la lucha, todo debía terminar en ese último choque y el vencedor detonaría la bomba antes de llegar a las costas de Namimori, sin embargo, Hibari Kyoya no parecía pensar lo mismo y, en un inesperado movimiento, logro golpearlo directamente en el abdomen con una de sus tonfas ya rotas por la batalla, logrando perforar su cuerpo, cayo pesadamente en el suelo y un herido Hibari Kyoya cayo de rodillas junto a él, dispuesto a darle el golpe final, sus labios se curvaron ligeramente en una imperceptible sonrisa ante su inminente final y un "gracias" salió en forma de susurro mientras cerraba los ojos, sin embargo, el golpe no llego, por lo que dirigió la mirada hacia su atacante y lo vio sobre él, con la mano alzada lista para acabar con su vida, pero no parecía mover un solo muscula ¿Qué pasaba con él?

-¿Por qué? –Cuestiono Hibari con rabia contenida sin mover un solo musculo- ¿Por qué experimentaste con esos niños?... ¡Por que atacaste a I-Pin! ¡Que demonios querías de mí!

-Eres el único con las agallas y la determinación suficiente para matarme y también… -Respondió el peliblanco esbozando una ligera sonrisa- eres el único con derecho a hacerlo

-Tú… ¿La recordaste? ¿Recordaste a Miura? –Cuestiono con seriedad aun estando consiente del transcurrir del tiempo, recibiendo un asentimiento como respuesta- Entonces por qué…

-Porque alguien debe cargar la responsabilidad de todas esas muertes –Respondió el peliblanco con seriedad sin poner resistencia alguna- Tu y yo somos iguales Hibari Kyoya, ambos fuimos obligados a convertirnos en monstruos y si hay alguien que puede comprender el motivo detrás de mis actos, eres tu… -Agrego enfrentando su mirada con la suya- Así que… hazlo, mátame ahora y salva la vida de todas esas personas, permíteme que mi muerte sirva para crear un nuevo futuro… por favor…

Hibari duda por breves momentos y Byakuran puedo notarlo en sus ojos, piensa entonces que el Hibari de hace un par de meses atrás, el que estaba lleno de odio y rencor hacia su persona, no hubiese dudado en atravesarle el pecho y acabar con su vida, pero el hombre que tenía sobre el en ese momento, no era más aquella bestia asesina, esa chica, I-Pin lo había cambiado, o quizá simplemente había logrado sacar al verdadero Hibari Kyoya de la coraza en la que se había encerrado ¿Quién sabe? el caso es que, al verlo nuevamente a los ojos, aquella duda ha desparecido y él está dispuesto a asesinarlo, quizá por la promesa con aquel niño o para darle un futuro a las personas de Namimori, tal vez por ambas razones, eso no lo sabía, el caso es que veía casi en cámara lenta como aquel pedazo de arma venia directamente a su corazón, simplemente cerro los ojos y espero el impacto, sin embargo, oyó unos pasos que corrían raudos hacia su posición mientras que el sonido de unos rayos resonaban en sus idos, viendo con sorpresa como unos perros cubiertos por rayos golpeaban a Hibari dejándolo apenas consiente en el suelo, dirigió entonces la vista hacia la silueta del recién llegado y lo reconoció fácilmente, pero… ¿Qué estaba haciendo el allí?

-Gamma-kun... –Dijo el peliblanco con sorpresa mientras era levantado del suelo del cuello de su camisa- ¿Q-que haces aqu…?

-¡Estúpido malvadisco! ¡Que se supone que estás haciendo! –Exclamo zarandeando al herido Byakuran- ¡Responde!

-Pero como… Shou-chan… -Replico el peliblanco comprendiendo la situación- S-si hablaste con el… debes saber que esto… es lo mejor para todos…

-¡Lo mejor para quien! –Refuto el rubio con molestia mientras un herido Hibari apenas podía mantener la conciencia después del impacto eléctrico sufrido- ¡Crees que morir solucionara algo! ¡Pues no! Hime-sama ha llorado por ti desde que supo la estupidez qué harías y Bluebell no ha hecho más que aferrarse al control a distancia que le dejaste mientras repetía que no podía hacerlo y ese hombre –Agrego soltando al herido peliblanco que apenas podía mantenerse en pie señalando luego a Hibari- ¡Sabes todo lo que su mujer sufrirá el cuándo muera! ¡Esa chica está embarazada!

-¿Embrazada? –Cuestiono Byakuran con sorpresa pues no estaba al tanto de ese hecho, porque de haberlo sabido no hubiese involucrado a Hibari en eso- Eso no…

-Pues ahora lo sabes –Replico el rubio con seriedad- Así que no cometas más estupideces y…

-Saca a Kyoya de aquí, por favor -Pidió el herido peliblanco mientras caminaba con dificultad hacia el panel de control del explosivo- Yo detonare la bomba así que…

-¡Acaso no escuchaste lo que dije! –Replico el rubio con exasperación mientras golpeaba la pierna del peliblanco haciendo que cayera- ¡Hay personas que esperan tu regreso, estúpido malvavisco!

-¿He? –pregunto confundido el peliblanco desde el suelo ¿Quién podía esperar a un asesino como el?-

-Las coronas fúnebres aún viven, mis hombres los han llevado al yate que nos espera afuera –Dijo el rubio esbozando una ligera sonrisa- Hime-sama estará feliz de verte otra vez y el inútil de Soichi también, así que vamos –Agrego tendiéndole la mano al líder de Millefiore- tengo el controla distancia que le diste a Bluebell, así que no te preocupes más por eso, Regresemos a casa…

Byakuran contemplo por breves momentos la mano que se tendía frente a él, había tratado de cargar con el peso de los pecados de todos, había intentado asumir la responsabilidad de todo, había intentado salvarlos, pero quien en realidad resulto siendo "salvado" había sido el, cogió con fuerza la mano que le era ofrecida poniéndose de pie, para luego dirigirse al caído Hibari y llevarlo a cuestas con ayuda de Gamma hasta el yate oculto con llamas del tipo niebla, que los sacaría del barco, de camino, el soldado de Vongola perdió la conciencia completamente y poco después Byakuran también, por lo que Gamma tuvo que llevarlos a cuestas a ambos, o al menos eso fue lo que le dijo cuando despertó dos semanas después en una cama de hospital acompañado por las coronas fúnebres, Shou-chan y Uni, que no tardo en abrazarlo como si la vida se le fuera en ello a pesar de las quejas de Gamma y Bluebell.

Supo que Gamma había logrado detonar la bomba con el tiempo justo antes de que el barco llegara a un punto crítico y los daños fuesen irreparables, muchas vidas se habían salvado gracias a su "muerte" lo culparon de todos los crímenes que se habían cometido en Millefiore, incluso de algunos que él no había cometido, sin embargo, así estaba bien, todo resultó bastante favorable, salvo por un pequeño detalle, y ese era Hibari Kyoya, que aun permanecía inconsciente y con pocas probabilidades de sobrevivir pues varios órganos habían sido parcialmente destrozados, fue entonces que decidió hacerlo, tal vez el no estaría de acuerdo con eso cuando despertase, si es que lo hacía, pero era la única forma que tenia de salvar su vida y devolverlo junto a su mujer e hijo, emplearía todos los conocimientos adquiridos mediante los experimentos ilegales y lograría salvarlo, aun si le tomaba años hacerlo…

Tiempo actual…

Una ligera sonrisa se formó en sus labios al pensar en eso pues esos "años" se redujeron a uno solo, dada la terquedad del soldado, "Solo necesito 6 meses" había dicho Hibari despertando después de permanecer inconsciente cerca de tres meses en los que fue sometido a cirugías reconstructivas y tratamientos regenerativos con llamas del tipo sol mientras las llamas del tipo niebla se encargaban de crear ilusiones de sus órganos hasta poder reconstruir completamente los suyos. Recordaba también la determinación en sus ojos cuando dijo aquellas palabras, más aun cuando supo del nacimiento de su hijo además de que Lambo había estado con su mujer durante el periodo de gestación, por lo que el solía molestarlo con ese tema mientras el soldado se rehabilitaba después de las cirugías, aunque el precio de esa bromas se pagaban en varios golpes de su parte, y si bien, la recuperación de Hibari había sido satisfactoria, fue solo después de un año que pudo regresar por "su mujer" como siempre decía. No hubo una "gracias" de su parte ni un apretón de manos como buenos amigos, Hibari se había limitado a mirarlo mientras una sola frase salía de su boca "Si te vuelves a cruzar en mi camino, no dudare en matarte herbívoro" mientras que el simplemente le pidió que cumpliera la promesa que le hizo y, si bien no recibió respuesta, sabía muy bien que Hibari Kyoya cumpliría su palabra.

El auto se detuvo más pronto de lo que esperaba y vio por la ventana del mismo, que habían llegado a un aeropuerto privado de la familia de Uni, descendió del automóvil y fue recibido por las coronas fúnebres, Shou-chan, Gamma y Uni, la princesa de la familia, que se lanzó sobre el cómo cuando era pequeña, sonrió ante el panorama que tenía y acaricio la cabeza de la princesa, en verdad iba extrañarla…

-Es hora –Dijo Kikyo desde el interior del avión que había en el lugar- Suban de una vez, no tenemos todo el día

-No tiene que hacer esto –Dijo Byakuran a las coronas fúnebres a Shou-chan al ver como estos abordaban el transporte- Soy yo quien no puede quedarse, ustedes no…

-Siempre estaremos contigo, no olvides que te seguimos por voluntad propia Byakuran-san –Replico Irire sujetando el hombro del peliblanco antes de bordar- Comenzaremos de nuevo en otro lugar…

-Puedo ir a verte ¿Cierto? –Cuestiono Uni sujetando la mano de Byakuran mientras que Bluebell reclamaba que lo soltase- Byakuran…

-Claro que puedes –Respondió el peliblanco con su típica sonrisa- Gamma-kun sabe a dónde iré y la próxima vez que nos veamos… -Agrego en un susurro al oído de la muchacha haciendo que esta se sonrojara por sus palabras, causando la molestia del rubio- Espero que ya seas novia de Gamma-kun…

Gamma no tardo en alejar al "estúpido malvadisco" de Uni y empujarlo hasta el avión "Y lárgate" fe lo que dijo como despedía mientras un "También te quiero Gamma-kun" salió de boca del peliblanco antes de marcharse, tal vez no había un final feliz para el con su amada Haru, pero al menos podía comenzar una nueva vida en otro lugar junto a su preciados amigos, con el consuelo de que, al menos ella podía ser feliz. Le quito los audífonos a Shou-chan quien reclamo por eso, pero poca importancia le tomo, subió el volumen a la canción que se reproducía, y vaya ironías de la vida, era un fragmento del concierto en el que Haru estaba cantando, sonrió ligeramente ante esto y se dejó arrullar por aquella voz que lo salvo hace mucho tiempo, mientras que recordaba lo que hizo prometer a Hibari "Cuida de Haru-chan también" había dicho antes de que el soldado bajara del auto, y sabía que lo haría. Cerró los ojos mientras el avión despegaba y sin decir más, trato de dormir hasta llegar a su destino, donde una nueva vida lo esperaba.

"Hasta siempre… Haru-chan…"

El concierto había terminado hace unas horas y estaba de regreso a casa junto a Gokudera, cuando de repente, le pareció oír la voz de Shiro-kun despidiéndose e ella y una puntada de dolor en el pecho detuvo su caminata, seguramente había sido su imaginación, pero el recordar el trágico final de Shiro-kun aun dolía, se había enamorado de Gokudera, es verdad, había aprendido a amarlo más que nadie, pero Byakuran era parte de un pasado que no podría olvidar aun cuando sus sentimientos hacia el ya no fueran los mismos.

-¿Qué sucede? –Cuestiono Gokudera al notar el semblante decaído de Miura-

-Nada –Respondió la muchacha esbozando la mejor de sus sonrisas mientras se aferraba a su brazo- No pasa nada…

Y es que en verdad podría recordar ese doloroso pasado con frecuencia, pero Gokudera se estaba encargando de sanar aquellas heridas y cubrir sus cicatrices con el amor que le daba cada día. Se aferró con más fuerza a él y sin decir más palabra, siguieron caminando, pasaron frente a una tienda de electrodomésticos y vieron en el televisor que se exhibía, la escena del regreso de Hibari "Emotivo encuentro" decía la reportera, mientras que Haru sonreía ligeramente al ver la felicidad en el rostro de la china, pensando entonces en que, en ese preciso momento, Hibari y ella debían estar llegando a casa y el vería por primera vez a su hijo, de seguro sería un momento inolvidable para la familia que eran, sonrió nuevamente ante este pensamientos mientras se aferraba al brazo de Hayato, ¿Quién sabe? Tal vez ella podría formar una familia con él en un futuro.

Cuando Hibari llego a la casa en la que I-Pin vivía actualmente, se sintió nervioso por primera vez en mucho tiempo, cosas como esas normalmente no le habrían afectado, sin embargo, su nerviosismo se debía a quien lo esperaba dentro, el pequeño Ryota, a quien había visto solo en fotos, cortesía de Irire Soichi, su hijo… sintió entonces la mano de i-Pin apretar con fuerza al suya dedicándole luego una ligera sonrisa "Pasa" fue lo que dijo mientras eran recibidos por una señora de mediana edad que ayudaba a I-Pin con el cuidado de Ryota cuando tenía trabajo que hacer.

-Siéntate Kyoya, iré pro algo de te –Dijo I-Pin al pelinegro, dirigiéndose luego a la cocina seguida de Kazumi-

-Entonces… ¿Él es el padre? –Cuestiono con curiosidad la mujer a I-Pin en un susurro mientras observaba a Kyoya desde al cocina-

-Si… -Contesto la china sonriendo como nunca antes había vista la mujer- Él es Hibari Kyoya, el padre de mi hijo…

Y sin decir más, I-Pin salió de la cocina con una pequeña bandeja en las manos mientras que Kazumi observaba desde su posición, lo feliz que la joven china se veía al lado de ese hombre, esbozo una ligera sonrisa ante esto y sin decir más, se dirigió a la sala donde permanecía la pareja para despedirse, era mejor dejarlos solo pues debían tener mucho de qué hablar y a ella no quería hacer "mal tercio"

-Ryota-kun está en su cuna –Dijo Kazumi antes de marcharse- Ya le di de cenar así que no te preocupes pro eso I-Pin-chan

-Gracias por su ayuda Kazumi-san – Respondió la china haciendo una ligera reverencia- No sé qué haría sin usted…

-No es nada –Dijo la mujer dirigiéndose a la pareja mientras que la china la acompañaba a la salida- Ah y… suerte con el… -Agrego en un susurro a la china guiñándole un ojo en forma cómplice- Sol ten cuidado de no fabricarle un hermano a Ryota tan pronto…

-¡K-Kazumi-san! –Regaño la china con las mejillas sonrojadas-

-Hasta mañana… -Respondió la mujer haciendo caso omiso de las palabras de la china- Pórtate mal…

-¿Sucede algo malo? –Cuestiono Hibari de pie tras ella haciendo que I-Pin estuviese al borde de un para cardiaco ¡Cuando había llegado allí!-

-N-no pasa nada… -Respondió la china con las mejillas más sonrojadas que antes pues ahora las palabras de Kazumi hacían eco en su cabeza y el tener a Kyoya detrás suyo con sus cuerpos casi rozándose, no ayudaba en nada- E-entremos…

Hibari vio con extrañeza el comportamiento de I-Pin pues parecía más nerviosa de lo normal ¿Seria por lo que dijo aquella mujer? no lo sabía pues ni siquiera había alcanzado a escucharla, pero quizá podría aprovechar ese nerviosismo para "jugar" un poco con ella como hacia hace tiempo. Se sentó en el sofá de la sala acompañado por ella, mientras que esta servía un poco de té en las tazas, o la menos intentaba hacerlo, pues la mitad estaba terminando sobre la mesa y es que, el tener a Hibari cerca no estaba ayudando en nada ¡Se estaba comportando como una adolecente! bueno, técnicamente lo era pero… ¡Ha! ¿Porque todo era tan complicado ahora que estaban solos? Maldijo por lo bajo su torpeza y la maldijo más aun cuando derribo la taza en un intento de levantarla, al sentir a Hibari rozar su mano, genial, estaba quedando como una tonta…

-V-voy a limpiar esto… -Dijo la china poniéndose de pie a espaldas de Hibari- A-ahora vuelvo…

-Déjalo así… -Replico el soldado poniéndose de pie también mientras abrazaba a la china por la espalda- "Te" no es lo que quiero en este momento… -Susurro al oído de la china olfateando su cuello-

-¿Kyo-Kyoya? –Cuestiono la china sintiendo su corazón latir como hace mucho tiempo no hacia- Q-que…

-Lo que quiero eres tu… -Respondió el pelinegro mordiendo ligeramente el lóbulo de la oreja de la china mientras la sentía estremecerse entre sus brazos- I-Pin…

-Y-yo… -Susurro la china con nerviosismo sintiendo como Kyoya la liberaba de su agarre para luego quedar frente a ella- Kyo…

Y lo que quiso decir quedo en el aire pues Hibari cerro la distancia entre ambos arrancando a fuerza un beso de parte de su joven pareja, no fue romántico ni mucho menos delicado, fue… fue como él, como Hibari Kyoya, rudo, voraz, incluso un poco tosco, pero a I-Pin eso no parecía importarle pues respondió con la misma intensidad aquel contacto que había extrañado los últimos meses en los que pensaba que no lo volvería a ver, sintió entonces como Hibari iba haciendo que retrocediese hasta el sofá de la sala, la recostó sobre él y se colocó sobre ella, demonios, eso había comenzado como un "juego" y ahora no podía dejar de besarla y acariciar su cuerpo, deslizo sus manos por la esbelta cintura de la china, que no se había visto afectada después del embarazo, introdujo luego las manos por debajo de la tela y comenzó a despojarla de la prenda, sin embargo, cuando lanzo el polo de la china a un costado, tiro por casualidad un pequeño cuadro, viendo en el a I-Pin con una bata de hospital y el pequeño Ryota en brazos, sola, mientras que tras ella, se podían apreciar en menor escala, a otras madres con su respectivas parejas, y eso basta para detenerlo, se incorporó del sofá cante la mirada interrogante de la china, y recogió el pequeño cuadro del suelo, sentándose luego junto a su joven pareja, demonios… había tardado demasiado en volver e I-Pin había tenido que afrontar todo sola…

I-Pin pudo ver como Hibari observaba la fotografía que le tomaron en el hospital, y noto la culpabilidad en el rostro de su "novio pervertido" por lo que se acercó a él y se aferró con fuerza a su brazo, aun no sabía por qué había tardado un año en volver, Dios, ni siquiera tenía idea de cómo es que había sobrevivido, pero de algo estaba segura y es que, no importaba el como ni el porqué, él estaba a su lado ahora y eso era suficiente. Libero entonces el agarre que tenía en Kyoya y se incorporó del sofá, ante la mirada interrogante del soldado, le tendió la mano y un "vamos" salió de su boca, noto entonces cierta duda en sus ojos y simplemente tiro de su brazos arrastrándolo escaleras arriba, donde estaba la su habitación y la cuna del pequeño Ryota.

Cuando Hibari vio a I-Pin con su hijo en brazos, no supo exactamente qué hacer, en realidad, no pudo dar un paso pues sus piernas se negaban a obedecer y simplemente pudo observarla mientras arrullaba al pequeño, fue solo cuando ella se acercó a él, que pudo verlo, un pequeño niño de negros cabellos y ojos como los suyos, "Su viva imagen" como alguna vez dijo Irire en una de las visitas que le hizo en el hospital. Sintió el impulso de tocarlo, pero parte de él tenía miedo de hacerlo pues se veía tan frágil que sentía que se rompería cuando sus toscas manos lo rozasen, por lo que prefirió no hacerlo y se limitó solo a observarlo, eso claro hasta que I-Pin intervino.

-Cárgalo –Dijo la china notando la expresión de terror que aprecio por vez primera en el rostro del soldado- Vamos Kyoya, solo tienes que cargarlo, no va a pasar nada malo porque lo hagas

-No… así está bien… -Respondió el pelinegro desviando ligeramente la mirada- Con verlo es suficiente y…

-¡Solo cárgalo! –Regaño la china entregándole al niño- Sujétalo así, la mano detrás de la cabeza -Explico mientras reprimía una carcajada al notar lo torpe que podía llegar a ser su novio pervertido en esa situación- ¿Ves? Es fácil, no hay por qué tem…

Pero lo que dijo fue prácticamente ignorado por el soldad y por primera vez, no le molesto ser ignorada por él, pues no era nada, comparada a la expresión de curiosidad, sorpresa y muchas otras emociones que por ves primera se reflejaban en el rostro del imperturbable soldado, parecía estudiar con la mirada el pequeño cuerpo de Ryota y este solo extendía los brazos a su padre mientras reía, casi como si pudiese reconocerlo, si… no le importaba ser ignorada si con eso podía ver aquella sonrisa en el rostro de Hibari Kyoya.

Pasaron varios minutos antes de que el pequeño se durmiese en brazos de su padre, quien aún no podía asimilar correctamente las crecientes emociones en él, era… extraño… ese pequeño niño llevaba su sangre, tenía sus ojos, el color de su cabello, pero era tan frágil, que podría quebrarse si lo apretaba con mucha fuerza y eso solo hizo que un sentimiento de sobreprotección aflorara en él, rozo ligeramente el rostro del pequeño antes de dejarlo en la cuna siendo recibido luego por una cálida sonrisa de su joven novia, definitivamente, no cambiaría esa sonrisa por nada.

-Pareces feliz… "Papá" –dijo la china acercándose al pelinegro- ¿Ves que no era difícil?

-Si –Contesto el aludido abrazando a la china que ahora usaba una blusa diferente pues la otra había quedado perdida en la sala, recordándole a Hibari lo sucedido hace poco- Por cierto… ¿En dónde estábamos? –Cuestiono en un susurro deslizando sus manos por la espalda de la china-

-En que es tarde y debo trabajar mañana –Respondió la muchacha dándole la espalda dispuesta a irse a dormir- Así que no…

-Lo último que harás esta noche… -Susurro Hibari al oído de la china mientas la abrazaba por al espalaba y comenzaba a repartir besos húmedos por su cuello- Sera dormir…

Y si ella quiso poner alguna objeción al respecto, Hibari no le dio tiempo de decir nada, simplemente la tomo en brazos y la llevo hasta la cama que había en la habitación, aprovechando que incluso el pequeño Ryota estaba dormido y no daba indicios de querer interrumpir a sus padres.

Ya entrada la madrugada Hibari aun permanecía despierto mientras acariciaba los lagos cabellos de la mujer que dormía recostada sobre su pecho, se permitió entonces sonreír ante la apacible expresión del rostro de la china, acarició ligeramente su mejilla mientras la sentía pegarse más a su cuerpo buscado mayor comodidad, recordando como ella había besado delicadamente las cicatrices de su cuerpo producto de la pelea, como si con eso tratara de aliviar el dolor que en su momento había sentido, demonios… en verdad había extrañado a esa mujer durante el año que estuvo lejos de ella, diviso desde su posición la pequeña cuna que estaba en el cuarto sonriendo por enésima vez ese día, pues en verdad, cuando se quedó en ese barco dispuesto a morir, no pensó en la posibilidad de volver con su familia… "Familia ¿He?" susurro más para sí mismo, que extraña sonaba esa palabra en boca de alguien como él. Recordó entonces, de forma involuntaria, lo sucedido en el barco durante la pelea aferrándose inconscientemente al cuerpo de la mujer entre sus brazos, estuvo demasiado cerca de perderlo todo e irónicamente, le debía la vida a quien había considerado su peor enemigo.

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Aquella vez en el barco apenas había estado consiente después de recibir directamente las descargas eléctricas del bastardo de Gamma, sin embargo, había logrado oír la discusión que tuvo con Byakuran y gracias a eso, cuando comprender que el tenia razón, ambos eran similares, sin embargo, la diferencia radicaba en las personas que los rodeaban, pues el había tenido a I-Pin para ayudarlo a cambiar y sobrellevar aquella carga que significaban todas las personas que había asesinado, pero Byakuran… su única "esperanza" era Miura e incluso ella estaba ya lejos de su alcance, no le quedaba prácticamente nada y lo poco que tenía lo estaba dando para asegurar un futuro a Miura y todos los que consideraba importantes, irónico si le permitían opinar, pues todos odiarían al líder de Millefiore, cuando seria gracias a él que tendrían un futuro mejor.

Recordaba apenas el momento en que fue sacado del barco por ambos "enemigos" y después de eso no había anda hasta meses después, cuando despertó en una especie de capsula, sumergido en un líquido extraño que estaba mezclado con llamas de tipo sol, mientras que afuera, se encontraban Irie Soichi, Gamma y Byakuran. Cuando lo sacaron de allí, noto que su cuerpo no presentaba dolor y eso resulto extraño pues había quedado hecho polvo en esa pelea, estaba consciente de que órganos importantes habían sido prácticamente destruidos y esa era una de las razones por las que no esperaba sobrevivir, entonces… ¿Cómo? Para empezar… ¿Cuánto tiempo había estado inconsciente?

-Cerca de tres meses, tal vez un poco más –Respondió Byakuran ante las interrogantes del soldado- Es bueno ver que has recuperado la conciencia

-¿Qué sucede con mi cuerpo? –Pregunto el soldado una vez fuera de la capsula- ¿Qué rayos hiciste conmigo?

-Empleamos procesos experimentales en su cuerpo para salvarle la vida, Hibari-san –Explico Irie revisando algunos datos que llevaba en una carpeta- Aun no están terminados, pero…

-Me largo –Replico el soldado tratando de marcharse, siendo detenido por la voz de Byakuran-

-No sobrevivirás si te marchas ahora –Dijo el peliblanco ante la terquedad del soldado- En estos momentos, tus órganos aún no están regenerados del todo y hemos empleado ilusiones para mantenerte con vida mientras los regeneramos

-Si te vas ahora no sobrevivirás mucho tiempo –Explico Gamma con seriedad- Debes quedarte aquí durante el tiempo que dure el tratamiento, después podrás regresar con tu familia

-¿Cuánto? –Cuestiono Hibari con seriedad- ¿Cuánto va a tomar eso?

-Según nuestro cálculos… -Replico Irie- Dos años como mínimo…

-Seis meses –Dijo el pelinegro como respuesta- Solo necesito seis meses para recuperarme, termina con el tratamiento en ese tiempo –Exigió al peliblanco que lo observaba con seriedad-

-¡A caso quieres morir! –Exclamo Gamma con exasperación- Nos costó mucho trabajo salvarte, apenas y has podido recuperar la conciencia -Agrego con seriedad ante las incoherencias que portería el soldado- No hay forma de que…

-La hay –Replico el peliblanco con seriedad captando al atención de Hibari- Hasta ahora te hemos sometido a tres sesiones de terapia por día, si duplicamos el número de sesiones el tiempo se reducirá –Explico mientras Gamma decía que era una completa locura- Sin embargo, eso será peligros, tu cuerpo apenas puede soportar la sesiones diarias, podrías morir en el intento…

-Lo hare –Contesto el pelinegro con seguridad pues el no moriría, debía regresar al lado de I-Pin lo más pronto posible y si había una posibilidad de acelerar las cosas, el la tomaría sin dudarlo-

Aquella vez Gamma había mandado todo al diablo "Eres hombre muerto" había dicho para su persona pues consideraba una locura aumentar las sesiones de terapia, Irie solo emitió un cansado suspiro por la cantidad de trabajo que eso representaría y Byakuran simplemente sonrió como siempre. Los siguientes meses después de eso fueron bastante duros pues su cuerpo apenas y había podio soportar las terapias de reconstrucción, además aún quedaban las de recuperación en las que Byakuran se había encargado de atormentarlo con los comentarios de la prensa sobre la "intima" relación que tenía I-Pin con el chico vaca durante su embarazo, ganándose varios golpes de su parte por eso, siendo Irire Soichi quien le trajera buenas noticias y sobre todo, lo que aún conservaba en el bolsillo de su camisa, la primera foto de Ryota que le fue entregada por el después de su nacimiento. Aquella vez en verdad había querido estar con I-Pin pero aún no le era posibles y aunque en verdad había intentado recuperarse lo más pronto posible, le había tomado un año entero el regresar.

El concierto realizado en Namimori fue la oportunidad perfecta para volver pues el tratamiento termino un par de días antes de que se llevase a cabo "Seria romántico que aparecieras en medio de la multitud cantando para ella, Kyoya-kun" había dicho Byakuran con su voz cantarina y si bien en aquel momento le dio un buen golpe en la cabeza, termino reconsiderando la idea y aceptando el consejo, se puso en contacto con Reborn para obtener su ayuda haciendo caso omiso del interrogatorio al que quiso someterlo "Solo hazlo y ya" había dicho para luego cortar la llamada, poco después estaba en un automóvil negro frente al local del concierto, acompañado por Byakuran, Irie y Gamma, esperando el momento adecuado para entrar, mientras que los otros se preparaban para el viaje que tendrían.

-¿No harás nada al respecto? –Cuestiono Hibari al peliblanco mientras en la pantalla gigante fuera del local se apreciaba a Gokudera y Haru tomados de la mano- ¿Piensas dejarla con él?

-Haru-chan es feliz ahora –Respondió el peliblanco con su típica sonrisa- Si yo aparezco en su vida solo la arruinaría, con que ella sea feliz es suficiente

-Estupideces… -Replico el revisando la hora en su reloj- Es tiempo

-Sé que no estoy en posición de pedirte algo, pero…. Cuidad de Haru chan –Pidió el peliblanco antes de que el soldado de fuera- Por favor…

-Tú y yo aún somos enemigos –Replico el soldado saliendo del auto- Si te vuelves a cruzar en mi camino, no dudare en matarte herbívoro

Y sin más palabras de por medio se había alejado de allí, y si bien no había accedido a cumplir el pedido de Byakuran, en el fondo sabía que lo haría, cuidaría de Miura Haru como la hermana pequeña que no tuvo y si Gokudera Hayato se atrevía a lastimarla, no le alcanzaría al vida para pagar por ello. Camino con paso firme hasta el interior del local cubriendo su cabeza con la capucha del traje que llevaba y se dirigió al encuentro de I-Pin y próximamente, al encuentro con su hijo.

Fin del Flash Back

Realmente habían pasado muchas cosas para que llegaran hasta donde estaban y se ponía a pensar en todo lo ocurrido, no le alcanzaría la noche para recordarlo todo, por lo que prefirió dejar de pensar y simplemente se aferró al cuerpo de la mujer que tenían en brazos rindiéndose ante el cansancio, mañana seria otro día, pero ahora, por esa noche, simplemente quería descansar a su lado sin pensar en nada más. No sabía que les depararía el caprichoso destino de ahora en adelante, pero mientras estuviesen juntos, podrían superar lo que sea.

Y es que el futuro era realmente incierto, habría comienzos y finales, encuentros y separaciones, tristeza y felicidad, alivio y dolor, pero cuando dos personas estaban predestinadas como los estuvieron ellos, aquellos obstáculos se convierten solo en peldaños que subir para alcanzar la felicidad que los espera al final del camino…

Fin

Notas de la autora

Aun no creo que estas son las últimas líneas de esta historia… me tarde mucho en escribirla y ahora se termina así, nada más… crep que voy a llorar T_T naaaaa era broma, XD y bien… ¿Qué les parecía el final? Espero que haya sido de su agrado y pues… qué más puedo decir, no es la primera historia que concluyo, pero si una de las más especiales, esta pareja me gusta mucho en particular y las ideas simplemente nacen solas XD espero que han disfrutado de este pequeño mundo credo por mi desquiciado cerebro XD Bueno, creo que eso es todo…. ¡Hasta la próxima!

PD: tengo la idea de un epilogo rondando por la cabeza… ¿Qué dicen? ¿Lo escribo? Espero sus respuesta *0*