Alejandro Ramos Zambrana
No lo entiende…
No lo entendería…
Maldito Sora… Él, pudo quedarse junto a Kairi, la abandonó y decidió salvar los mundos… No la merece, ni hablar… Yo en cambio he dado mi mundo, mi alma y mi corazón por estar con ella, pues ella es mi verdadero sueño, donde esté ella, estará mi felicidad y no puedo dejarla escapar.
Sin embargo ella aún le quiere, aunque no lo sabe, aunque solo cree que ese chico está en sus sueños ¿¡Por qué!? ¡Él la apartó prefiriendo la llave espada! Y sin embargo ella… es demasiado buena… demasiado perfecta.
Siento… siento que se me va de las manos, que de un momento a otro le recordará… y todo se irá al traste.
No puedo permitirlo, debo encontrar la manera de borrarle de la historia para siempre, es la única manera de que esto no desmorone. No sé cuánto tiempo tengo hasta que sus corazones se sincronicen, tal vez unos días, quizás menos…
¿… En qué momento empezó todo esto a ir mal? ¿Por qué… es tan difícil ser feliz?
¿Feliz? Qué curioso… hace tres meses no tenía corazón y ahora hablo como si lo tuviese.
¿O es qué acaso tengo uno?
…
No… es imposible. Aunque así fuese, estos… "sentimientos" que tengo no los recuerdo en
absoluto y he tenido corazón durante demasiados años… sin duda, demasiados. Daría todos y cada uno de los segundos que viví en aquél horroroso mundo por estar uno solo aquí. Este mundo, esta gente… ¡Este es mi lugar! ¡Estoy seguro! No puedo permitir que un héroe del tres al cuarto me lo arrebate tan fácilmente, alguien que no le da ni una ínfima parte del aprecio que le doy yo a este mundo.
Xemnas dice que en un par de días todo comenzará y no me cabe duda de que Sora estará allí para impedirlo. Lo que Xemnas haga con ese tal… Kingdom Hearts no me importa una mierda, pero allí estaré yo también para obtener la llave… la llave de la felicidad derrotando a Sora con mis propias manos. Tal vez no pueda usar el poder de la luz ni un arma legendaria por que quizás yo no haya nacido con esas bendiciones, quizás solo sea alguien normal, alguien que nació sin nada: Sin poder, sin armas, sin destino… Soy alguien que ha usado los medios necesarios para conseguir sus objetivos, he usado la oscuridad, a mi mundo e incluso a mi corazón. No soy un niño mimado por la luz que tiene ya todo hecho, soy alguien que ha fabricado su propio camino hasta la felicidad, alguien que se ha interpuesto al capricho de la luz de un destino oscuro.
Por otro lado está Roxas, últimamente está muy raro y parece que hay algo que le inquieta. El otro día sin ir más lejos, le encontré peleando contra nada más y nada menos que Riku.
Hacia ya tiempo que esos dos no me llamaban y me andaba preguntando la razón. Parece que la he encontrado.
En cuanto les vi, me uní a la lucha, por supuesto del lado de Roxas. Si no lo hubiera hecho así, sin ninguna duda mi historia se hubiese terminado en aquel mismo momento. Sirvo a la organización, al menos mientras eso me sirva a mantener la ya debilitada vida perfecta de mis sueños.
Por supuesto, esto no le hizo ni pizca de gracia a Riku, pero parece que ni él ni DiZ han tomado represalias.
Riku y DiZ… al hablar de ellos, no puedo evitar acordarme de Naminé. Desde aquel día no he ido a la mansión a ser… "El incorpóreo" que protege a Naminé espero que no se piense que quiero perderla de vista o algo… Dios, estoy seguro al 99% de que es Kairi la chica de mis sueños, sin embargo no puedo dejar de pensar en Naminé, en sus besos… son tan… tiernos, tan cálidos…
Quien iba a pensarlo… me preocupo por a ver cuál de las 2 chicas más perfectas de la existencia prefiero, no me pega en absoluto. Aunque supongo que Miguel estaría orgulloso de mí.
Me pregunto qué habrá sido de él o de Marina, espero que estén bien, pero tengo que olvidarlos. No fueron más que simples compañías en aquella pesadilla.
Ahora debo centrarme en lo más importante:
Debo llevar a cabo mi plan para poder salir de este bache.
Debo evitar que Kairi recuerde a Sora.
Debo mantener mi sueño para siempre.
Debo matar a Sora.
