Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
White Love
Capítulo 2:
Por la mañana, la aldea de Konoha es muy tranquila. Niños jugando de aquí por allá o acompañando a sus madres por las compras del día, ninjas haciendo favores a ancianas, aldeanos trabajando en sus tiendas para ganarse el dinero, perros persiguiendo a gatos.
–¡Tsunade-baachan! –La paz se ve arrancada con el gran grito del ninja hiperactivo entrando a la oficina Hokage.
–¡¿Cuántas veces te he dicho que no me llames abuela?! –Estaba por darle su merecido coscorrón en la cabeza, pero se detuvo al notar la tristeza en sus ojos.
–Déjame ir a buscarla. –Dijo tranquilo.
–¿Por qué?
–¿Eh?
–¿Por qué haces todo esto? –Vio como una sonrisa se formó lentamente en las facciones del rubio Uzumaki.
–Porque ella es… Muy importante para mí. –Supo de inmediato que quizás Naruto estaba confundido. Sakura había sido su amor de toda la vida, pero ella estaba aún interesada en el Uchiha, por otra parte nunca se dio cuenta que Hinata tenía sentimientos hacia él y esto lo ha llevado pensando desde que Hinata se le declaró. –Y no quiero perderla como a Sasuke.
Suspiró. –Sabes que no puedes. –Retomó el tema anterior. –Ya mandamos grupos de búsqueda en el que está Kiba, Shino, Tenten, Lee. No podemos enviar más ninjas a una sola misión, entiéndelo.
–Tsk. Solo dame una oportunidad, yo la traeré de vuelta. –Dijo poniendo una carita de cachorro.
–Hmm. –Sabía que no podía con él. –Mandaré a llamar a Lee y a Tenten. Irás tú en su reemplazo.
–Me gustaría ir también Tsunade-sama.
–Sakura.
–Sí, Sakura-chan me ayudaría muchísimo dattebayo.
–Está bien. Parten mañana mismo al amanecer.
-0-
"¡Qué vergüenza! Yo fui la que me colé en la cama de Sasuke-kun. Espero me perdone…" Pensaba la morena buscando por todas partes al Uchiha sin éxito alguno. Cuando pudo encontrarlo se le acercó tímidamente, pues no sabía cuál sería la reacción de él.
–Sasuke-kun, yo q-quiero hablar con usted.
–Yo no. Vete.
–P-pero, necesito pedirle per…
–¿Eres sorda o te haces? Vete. –Hinata frunció el ceño, "Que tipo más terco" pensó antes de dejarlo solo nuevamente.
Pasó todo el día compartiendo con Suigetsu y Juugo, se hacían bromas los dos sin ofenderse. Era una bella amistad, recordó a Kiba y a Shino y los extrañó muchísimo, por un momento deseo tanto estar en Konoha. Esa mirada melancólica la notaron los dos amigos que se sintieron mal al verla tan triste.
–Hum. ¿Hinata-san extraña mucho su hogar?
–Eh… Perdón Juugo-kun, pero sí.
–Me hubiese encantado tener una familia…
–¿Por qué lo dice? –Preguntó curiosa.
–Porque mi hogar siempre fue Kimimaro. Ahora que él ya no está mi hogar es Sasuke. –Esta declaración dejó sorprendida a Hinata.
–¿Sa-Sasuke-kun?
–Sí. Kimimaro me protegió, al igual que Sasuke. Ahora yo le protejo.
–Juugo me daba miedo al principio, porque por muy tranquilo que se vea es raro a veces. –Confesó Suigetsu.
–¿Eh?
–Sí. Verás Hinata-san, Juugo tiene viene del Clan Jyugo, este clan es muy poderoso porque absorbe la energía de la naturaleza para transformarse a modo sabio y puede comunicarse con animales. Él hace unos años era conocido como "Juugo el Bipolar" ya que su trastorno de personalidad causaba que en ocasiones matara a una aldea completa por el hecho de saciar sus deseos de matar, a causa de esto intentaba quedarse atrapado en una cueva donde vivía en soledad aunque era inevitable frenar al hambre. Orochimaru-sama le recogió. –Intervino Kabuto sumándose a la conversación.
–Pero ahora ya canalizo mis deseos de muerte, no te asustes.
–Hai.
–Hyuga. –Frenó la conversación el Uchiha.
–¿Eh?
–Ven conmigo.
–¿Eh?... ¿Sasuke celoso? –Molestó Suigetsu, Hinata recordó lo acontecido en la mañana y quiso morir de vergüenza.
–Vamos, no tengo todo el día. –Dijo irritado.
–H-hai.
Después de disculparse con los chicos siguió por los pasillos al chico Uchiha que al parecer la conducía por pasillos nunca antes vistos por ella, se preguntaba si realmente todo estaba bien. Delante de ella, Sasuke caminaba serio y con algo de prisa, no podía creer la mala suerte que le tocó. Una vez llegaron llamó tres veces a la puerta recibiendo un "adelante" desde adentro.
–Hum Sasuke-kun, veo que ya la trajiste. –Orochimaru se encontraba sentado en un gran sillón de cuero al parecer de serpiente.
–¿Pera qué me m-mando a llamar?
–Les tengo una especie de misión. Necesito que vallas tú y Sasuke-kun hasta la villa de Ame, – (Amegakure) – y me traigan el encargo de medicinas que pedí.
–¿P-por qué t-tengo que ir yo y Sasuke-kun?
–Sasuke-kun es mi "elegido" por así decirlo. No puedo mandar a Kabuto, lo necesito conmigo, y te elegí a ti porque eres una ninja sensorial y espero que no se encuentren con enemigos o detecten su posición, para eso estás tú que puedes ver al enemigo desde antes y así lo pueden esquivar ¿Dudas?
–N-no. –Dijo avergonzada mirando a sus zapatos como si fuese la cosa más extraordinaria del mundo.
–Parten mañana al amanecer. Pueden retirarse.
–H-hai. –Respondió por los dos Hinata.
-0-
Al día siguiente, Hinata ya estaba en pie preparando todas sus cosas para la misión. Aunque ya tenía todo preparado, prefirió hacer un recuento para no olvidar nada. Cuando Sasuke golpeo su puerta salió rápida y silenciosamente, intentó saludarle pero el Uchiha se dio la vuelta comenzando a caminar hacia la salida y ella siguiéndolo por los oscuros pasillos del lugar.
Una vez afuera pudo ver la luz del día verdadera que no tenía oportunidad de ver hace como un mes y medio calculó. Sintió la brisa mañanera y deseo con todas sus fuerzas escapar, daba lo mismo la dirección, no quería volver más. Sasuke notó ese deseo de libertad en los ojos blancos y le advirtió.
–No podrás escapar. No de mí, por lo menos.
–¿P-para qué me necesita?
–Orochimaru ya te dijo.
–No soy tonta, sé que usted también con el Sharingan puede ver el chakra y es t-tan rápido que de seguro nadie lo puede notar ¿P-por qué no simplemente me deja ir?
–No. Ya te dije antes… No podrás escapar de mí. –Por la mirada que él le brindó notó que había cierto doble sentido en la oración. Lo dejó pasar, ya se le ocurriría algo para por lo menos enviar a Konoha diciendo que estaba bien. Tan ida en sus pensamientos de escape estaba que no se fijó cuando Sasuke se le acercó hasta que el Uchiha le tomó de la mano.
–¡¿Eh?!
–Así no podrás escapar.
Un sonrojo fuerte apareció en la cara de Hinata, cualquiera que pasara por el lado de ellos diría que son una pareja de novios. Continuaron su caminar sin prisas, la aldea de Ame quedaba a unos cuatro días según calculó Sasuke. Llegaron a la aldea de Taki (Takigakure, aldea de la cascada) y decidieron quedarse en la noche ahí.
–Solo queda una habitación. –Señaló la anciana apenada. Hinata le dio las gracias, estaba a punto de salir del lugar y se paralizó al escuchar la voz de Sasuke decir.
–Está bien, nos quedaremos.
–¡Qué! –Se quedó congelada, la mirada severa y amenazante de Sasuke en ese momento le recordó lo poco que habían conversado durante el trayecto.
–Somos novios hace tiempo, una noche juntos no nos vendría mal. –Estas palabras provocaron un inmenso tono rojo en sus mejillas, Hinata sentía que hiperventilaba. Comprendió que debían de actuar ante las personas para no levantar sospechas, pero era difícil con un tipo malhumorado que de repente actuaba como si todo fuera color de rosa. Un pellizco en su brazo que no notó nadie la obligó a responder.
–Oh, pero qué cosas dices amor. –Dijo un poco melosamente Hinata intentando sonar como una novia enamorada apegándose al pecho del menor Uchiha.
Se esforzó mucho en cumplir bien su rol. Era una kunoichi y como tal debía saber enfrentar cualquier tipo de situación, esta era una de infiltración y si debía pretender amar al ogro Uchiha a su lado para poder llegar a Ame y mandar una carta a Konoha lo haría sin chistar.
A pesar de esa buena actuación, Sasuke pudo notar que la anciana sospechaba algo.
–Hacen una pareja tan linda. Espero que puedan "disfrutar" de su estadía aquí.
–Hai. –Respondieron los dos mientras eran conducidos hasta la que sería su nueva habitación.
Sasuke acercó su boca hasta quedar en el oído de Hinata, esto la sorprendió de cierto modo pero no lo hiso notar ni un poco.
–Te abrazaré, activa el Byakugan y dime qué hay en los alrededores.
–Hai.
Tal y como había dicho, de un momento a otro la tomó de la cintura y la abrazó intentando formar una pose en la que parecieran que se estuvieran besando para esconder el Byakugan activado.
–Oh no.
–Qué sucede.
–Hay cámaras por todas partes, sobretodo en la que será nuestra pieza. –Dijo aun analizando cada rincón del hotel. –De hecho hay cámaras en todas las piezas. Estas cámaras llegan hasta una habitación en donde están ninjas de esta aldea, probablemente estén buscando a un polizón, apagan las cámaras una vez se cercioran que la persona no es sospechosa.
–Hmp. Gracias.
Desactivó su Byakugan y se separó de él un momento, "¿Había escuchado bien? Sasuke Uchiha le dio las gracias." Cuando lo miró notó que un leve sonrojo había aparecido en las blancas mejillas del moreno, que intentándolas ocultar miraba hacia el lado opuesto. "Seguramente le cuesta decirlo jeje."
Al darle las gracias a la anciana que se retiró avisándoles que les traería la cena enseguida, los dos jóvenes se deshicieron de sus mochilas dejándolas en una esquina de la gran habitación. Hinata avisó que se ducharía primero entrando al baño con shampoo y una toalla en la mano.
Se dijo a sí misma que apenas tuviera un momento a solas enviaría el mensaje a Konoha, aprovecharía que el Uchiha se bañe después que ella para escribir la carta, no la podría enviar en ese momento por la posibilidad que las cámaras aún estén prendidas y condenarlos a los dos. Cuando terminó su baño salió envuelta en dos toallas, una cubriendo su pequeño cuerpo y otra secando su pelo.
–Y-ya terminé Sasuke-kun.
El aludido la miró y respondió.
–Hmp, mi turno. –Se mordió un poco el dedo para sacase sangre, invocó un halcón pequeño, le dio unas cuantas órdenes y le dijo. –Que no se te ocurra hacer nada, mi halcón te seguirá y me contará absolutamente todo.
–¡Sasuke-kun, las cámaras! –Recordó que supuestamente no eran ninjas, las cámaras podrían estar aún prendidas y observándolos.
–Aquí no hay ninguna, solo una en la puerta, en el "comedor" y en la ventana, posiblemente para captar una huida.
Estaba atrapada, no podría escribir la carta aun y menos salir corriendo en dirección a su hogar. Sasuke entró al baño dejándola sola. Suspiró antes de comenzarse a vestir, justo cuando estaba a punto de sacarse la toalla que cubría su cuerpo reparó en la presencia de la invocación del Uchiha. El pequeño animal la miraba en todo momento logrando ponerla completamente nerviosa, dándole la espalda comenzó a vestirse, de manera rápida y torpe. Una vez con su pijama puesto, una camiseta sin mangas lila y un short de rayas lila con blanco, sintió como la anciana llamaba a la puerta trayendo la cena. Abrió y con una sonrisa le recibió todo el contenido de la gran bandeja.
Sasuke salió del baño justo cuando estaba acomodando los platos en la mesa, su torso estaba desnudo y la toalla cubría solamente desde su cadera para abajo. Levantó una ceja al notar que Hinata tenía la mirada fija en su cuerpo y sonrió cuando la morena se dio cuenta de su actuar. Se vistió con un pantalón y camiseta sin mangas, la verdad prefería dormir solo en boxers pero por respeto a la chica sentada en la mesa, por lo menos al cenar mantendría esa tenida.
Hinata sospechó que algo podría contener la comida, podría ser veneno o algo peor, así que sacando un poco de comida en una cuchara la sirvió a una pequeña rata que encontró afuera de la ventana, esta se comió todo el contenido de la cuchara dejándola vacía. Como si fuese un científico observó por diez minutos al animal para notar que nada había cambiado, así que dio por terminado su experimento.
Comieron en silencio, no uno incómodo, pues a los dos les gustaba la tranquilidad. Justo al momento de terminar todo sospechosamente la anciana tocó la puerta para retirar los platos, señal obvia de que aún los estaban observando. Sasuke pudo notar como una cámara se movió para enfocar la cama, no había pensado en que las cámaras se podían mover, lo bueno es que por lo visto era la primera vez que se movían, de otra manera los hubieran capturado a penas notaran la presencia de su halcón.
–Hinata…
–Lo sé, también me fijé.
–Probablemente sospechen aún de nosotros y quieren una prueba de que somos novios.
–¿Qué haremos? No podemos fingir que somos pareja y hacer eso en la cama.
–Tsk, lo sé.
Dejando el tema cerrado decidieron irse a acostar, lo único que harían sería dormir abrazados y así no levantar más sospechas. Se lavaron los dientes y se acostaron abrazaditos.
A mitad de la noche Hinata se despertó con una sensación de calor inmenso, estaba traspirando, tenía la respiración entrecortada y un leve cosquilleo en su estómago. No entendía el porqué de esas sensaciones pero al mirar al Uchiha noto que este estaba igual que ella, aún seguía dormido pero estaba muy sudado, se removía un poco incómodo en la cama sin dejar de abrazarla. Calló en cuenta que quizás fue el veneno en la comida, pero se sintió confundida al recordar que Sakura le había enseñado una vez que todos los venenos atacaban en cuestión de minutos, este veneno era raro supuso. Sus piernas en algún momento se entrelazaron con las varoniles de Sasuke y tanto como él, como ella sintieron una leve corriente eléctrica recorrerles el cuerpo entero despertando al Uchiha.
–Hinata… Q-qué ocurre. –Logró hablar Sasuke con la respiración igual de entrecortada que ella.
–N-no lo s-sé. C-creo que había v-veneno en la comida.
–Tsk… N-no. Mi cuerpo es inmune a los venenos.
–Oh… Y e-entonces…
–T-tengo la leve sospecha. –Las piernas de Hinata se intentaron mover provocando nuevamente una sensación algo placentera recorrerles el cuerpo. –Lo s-siento Hi-Hinata, pero necesitamos calmar el calor…
–¿A qu-qué se refiere Sasuke-kun? –Pero fue muy tarde porque los finos labios del Uchiha se apoderaron completamente de los suyos.
