Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –
Advertencia: El siguiente capítulo tiene contenido sexual fuerte.
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White Love
Capítulo 3:
Sentía la lengua del vengador entrar sin permiso en su boca, de alguna manera supo que buscaba su lengua y la sacó al encuentro. Era su primer beso y con Sasuke Uchiha, nunca se le pasó por la mente antes. Sintieron cómo el calor que recorría sus cuerpos en vez de aminorar iba en aumento y Sasuke le comenzó lentamente a desvestir.
–E-espera Sasuke-kun…
–¿Quieres que pare? –Preguntó algo urgido.
Hinata se mordió el labio inferior sonrojada, dándole una imagen tierna. Esto calentó más al Uchiha que sentía que se volvería loco si no aplacaba un poco su calentura.
–Mmh, yo… –No sabía si realmente quería que parase. Mientras seguía pasando el tiempo Sasuke se volvía más ansioso, no aguantando la indecisión de la Hyuga le muerde el cuello dejando su marca y comienza un camino de besos hasta llegar al nacimiento de sus senos.
Paró justo antes de probar los botones rosados, la atravesó con la mirada. Consiguiendo ponerla más nerviosa… O excitada.
–¿Quieres que pare? –Preguntó nuevamente.
–N-no. –Sentenció con los ojos cerrados.
Estaba segura que de no ser por el inmenso calor que sentía en su cuerpo ya habría empujado al Uchiha por atreverse si quiera a besarla sin permiso. Pero una fuerza extraña y ajena a ella pedía a gritos la compañía de Sasuke. Gimió al darse cuenta de que estaba totalmente descubierta, sólo tenía sus bragas.
Sus miradas se encontraron y como si fuese un niño con su dulce Sasuke probó los botones en la cima de aquellos voluminosos montes, mientras ella gemía fuertemente dejándose llevar por las sensaciones nuevas.
Unas manos traviesas recorrieron su intimidad asustándola. Dos dedos entraron a la cavidad dándole una exquisita sensación.
–¡Sasuke-kun!
Los dedos entraban y salían mojándose completamente a medida que Hinata se excitaba más y más. Su ego se elevó por los cielos al ver la cara de necesidad y súplica en la morena. Cuando las caderas de Hinata se movieron involuntariamente pasando a llevar su miembro ya duro como una roca gimió roncamente y sintió que necesitaba entrar en ella ya. Después de cerciorarse lo lista que estaba le robó nuevamente un beso y a mitad de este dio vuelta a la heredera Hyuga y la penetró de una sola estocada.
Lanzando un grito y sujetándose con fuerzas de las sábanas, como si estas pudiesen aminorar el dolor que sintió al ser esta su primera vez. Se estaba tensando, quería separarse, de eso estaba segura ahora. Pero al intentar moverse para sacarse de encima aquel cuerpo duro sintió una corriente placentera recorrerle todos los rincones de su ser. Gimió ante esta nueva sensación, ya no le dolía tanto, más bien le dolía y le gustaba.
–¡Aah! Sa-Sasuke-ku-kun. –Dijo jadeante a modo de súplica. No sabía qué suplicaba pero lo necesitaba ahora.
Se acercó hasta apegar la espalda de ella con su abdomen. Lamiéndole el lóbulo de la oreja, sacando un pequeño gemido de la boca femenina dijo.
–Tranquila que papá se hará cargo.
Estas palabras tan maliciosas. Que hacían referencia a él como su padre la excitaron aún más. Movió sus caderas circularmente, coqueta, provocando al Uchiha que lanzó un gruñido al aire.
–Mierda. Estás tan apretada y tan mojada.
Comenzó un vaivén lento y torturante para los dos. A pesar de las súplicas de Hinata de aumentar la velocidad no hiso caso alguno. Demostrando quién es el superior, quién manda. Hinata sentía que moriría si él no aumentaba la velocidad. Con una fuerza sobrehumana que no supo de dónde sacó empujó a Sasuke para que ella quedase arriba y él abajo.
Sasuke se sorprendió, pero en seguida sonrió con sorna. Hyuga tenía su carácter después de todo. Coqueta se le acercó hasta alcanzar su cuello y dejándole un chupón siguió con una serie de besos hasta llegar a los finos labios del Uchiha.
–Mu-muévete. –Dijo con la respiración entrecortada y caliente cerca de la boca de Hinata.
–¿A-Así? –Moviendo circular y lentamente sus caderas.
–N-no. Sa-salta. –Articuló con sus últimas fuerzas.
Pero al igual que él hiso hace poco lo ignoró completamente y siguió con sus movimientos circulares lentos. Quería hacerlo sufrir, devolverle la mano. Se sorprendió al sentirse en el aire obligándose a afirmarse rodeando sus brazos en el cuello masculino y sus piernas alrededor de sus caderas. La tomó por sorpresa sosteniéndola desde los glúteos amasándolos, apoyándose finalmente en la pared más cercana, "Si ella quería guerra, guerra tendría".
–¡Aaah! ¡Sasuke-kun! –Gritó Hinata al hacer contacto su espalda con la fría pared de aquella habitación.
–Te vez tan bien debajo de mí. Afirmándote con las pocas fuerzas que tienes, queriendo más. Con tu carita tierna… No sabes cuánto me calientas Hyuga.
Malditas palabras, que si en otro momento le pareciesen groseras ahora tenían el poder de encenderla mucho más. Lo tomó bruscamente desde la nuca para devorar sus finos labios jugando con su lengua mientras los dos gemían a gran volumen. Cuando sintieron que el orgasmo ya iba a llegar, Hinata lo abrazó arañándole con sus uñas la trabajada espalda del Uchiha. Hinata sintió por primera vez llegar al cielo, mientras que Sasuke sentía como las paredes internas le apretaban cada vez más su miembro, estrujándolo provocando así que se corriera dentro de ella sin poder evitarlo.
Lejos de sentirse satisfechos la pareja continuó con la actividad por todos rincones de aquella habitación, ahora importándoles un pepino si las cámaras les seguían observando. Más importante eran las ricas sensaciones que sentían al estar juntos.
-0-
Despertó antes que el Uchiha. Lo miraba dormir tan tranquilo, como un niño pequeño. Sus mejillas se colorearon completamente al recordar todo lo que hicieron en aquella habitación. Cuántas veces y en cuantas posiciones. No podía olvidar nada. Nunca pensó que su primer beso y vez sería en esa situación, mucho menos con él. Pero debía reconocer que el poder de esa droga la había transformado totalmente en una maniática. Ahora que pensaba las cosas, ella no era así. Jamás se le hubiese ocurrido siquiera hacer algo parecido. Sería mejor dejar todo como antes, ella no era cercana al Uchiha y se propuso que así seguiría siendo.
Reparó en que estaba completamente abrazada al Uchiha, él también sujetándole la cintura. Como si fuese su peluche no la soltaba. Se contorneaba entera para zafarse de su agarre, pero él era muy fuerte. Entre tanto movimiento el Uchiha lanzó un gruñido y eso la asustó. Fingiendo estar durmiendo se quedó tiesa en su lugar mientras el moreno despertaba poco a poco.
–Sé que estás despierta.
Lo miro atentamente, pero él rápido le robó un beso.
–Buenos días.
Dijo traviesamente después de robarle aquel roce de labios.
–B-buen-nos d-días.
Se levantó lo más rápido que pudo y ocupó la ducha. Recordaba una y otra vez como si fuese cámara lenta cada sensación, cada beso, caricia. Cerró los ojos tratando de borrar el pensamiento reciente mientras su cuerpo era recorrido por las tibias gotas. Abre de golpe sus opalinos ojos al sentir una mano rodearle la cintura. Atrayéndola hacia él.
–S-Sasuke-kun no creo q-que sea b-buena i-idea.
Logró decir una vez algo calmada. Sasuke solo formó una sonrisa ladina e intentó nuevamente robarle un beso, pero la reacción rápida de Hinata se lo impidió.
–S-Sasuke-kun déjeme sola.
–Debo bañarme también, no saldré ahora. Además ya te vi todo anoche.
Hinata solo lo miró suspirando pesadamente. Él como si nada se bañó callado, dándole la espalda.
-0-
–¡Que cansada estoy dattebayo! –Dijo Naruto sentándose en un tronco.
–Acamparemos en una hora más. –Sentenció serio Shino.
–¡Pero quiero descansar ahora!
–Naruto… –Regaño Sakura. –Vamos, queda muy poco para llegar al siguiente pueblo y descansar en techo firme.
–Aaiish, está bien…
–Hey chicos, siento el olor de Hinata…
Dijo Kiba intentando seguir la dirección del olor encontrado.
–¡Dónde!
–Calma Naruto… Creo que es un poco más hacia el oeste.
–¡Vamos entonces dattebayo!
A las cuatro horas más, ya con el cielo completamente oscuro, eran pasadas las 10.20 pm según calculó Shino. Llegaron a la aldea de Taki y cansados decidieron quedarse a dormir por ahí.
–La siento muy cerca…
–Ya Kiba, tranquilízate. La podemos seguir buscando en la mañana.
Dijo Sakura. Habían caminado todo el día y necesitaba con urgencia ir a un baño termal a relajar sus músculos. Durante el trayecto se encontraron con unos cuantos polisones y tubo que curar las heridas de todos ahí.
–Nos quedaremos en este hotel.
Apuntó Shino hacia el hotel donde precisamente se encontraban nuestros dos protagonistas. Todos detuvieron su marcha para mirarlo –claro, que con los lentes poco se aprecia-. Kiba apuntó su sensible nariz hacia el hotel y el peculiar olor de Hinata se hiso presente en sus sentidos.
–¡Aquí!
–Si no quieres buscaremos otr…
–¡No! Les digo que aquí es de donde viene el olor a Hinata.
Respondió feliz el Inuzuka mirándo hacia su perro que se le veía igual de emocionado que el dueño.
–Seguramente Hinata está aquí.
–Espero que así sea…
Dijo Naruto mirando la fachada del lugar. Estaba muy cerca de ella, lo presentía. Sakura lo miraba sonriente, realmente Hinata se instaló muy en el fondo de su corazón. Se sentía feliz por él, pero algo le decía que la persona que estaba con ella traería algo importante… Ya sea para ella o para todos.
El grupo de jóvenes entró al hotel, en la recepción se encontraba una anciana mujer. Solamente Sakura notó que les miró con desconfianza un segundo, hiso algo con las manos y les comenzó a sonreír sínicamente. Frunció el ceño en señal de confusión, por el momento se mantendría en alerta.
–Qué tal jovencitos. ¿Qué se les ofrece?
–¡Querríamos unas habitaciones dattebayo!
–Oh, ¿Cuántas?
–Emm..
–Dos.
Sentenció el Aburame serio antes de que Naruto respondiera.
–Está bien, se acaban de desocupar dos…
–De casualidad –Comenzó Sakura llamando la atención de todos los presentes en esa escena. – ¿Ha visto a una joven de mi edad más o menos, cabello azulado y ojos blanco invierno?
–Mmm… Creo que sí.
–¡¿Enserio?!
Preguntaron excitados de la emoción Naruto y Kiba.
–Sí, sí. De hecho está aquí.
–¿Dónde?
–Pero… ¿Ustedes son ninjas de la hoja?
–Sí. Estamos en una misión. Nuestra compañera se perdió y su rastro llega hasta acá.
Respondió frío Shino.
–Oh. Me temo que entonces hay un error… La chica de la que yo hablo está aquí con su novio. Llegaron ayer y digamos que no se ven una pareja falsa, son unos loquillos esos dos kukuku.
Dijo la anciana un poco ruborizada por recordar los ruidos que salían la noche anterior del cuarto de los jóvenes. Recibió muchos reclamos esa noche por personas que no pudieron dormir, se desocuparon bastantes habitaciones.
–Oh… Es verdad, no es Hinata. Ella no tiene novio, mucho menos hará algo parecido en un lugar así.
Dijo Kiba. Todos asintieron en señal de comprensión.
–Bueno, bueno… ¿Les conduzco a sus habitaciones?
–Hai. –Dijeron al unísono los jóvenes ninja.
Mientras caminaban por los pasillos Sakura analizaba cada rincón, había algo mal… Descubrió las cámaras por un pequeño brillo que se notó cuando una se movía. Ya les diría a los demás que estén atentos por si acaso ocurriese algo.
Naruto y Kiba iban discutiendo sobre quién dormiría en la "cama de arriba", terminaron jugando al "piedra, papel o tijeras". Shino liberó un pequeño insecto y le dio la orden de investigar sobre las cámaras y de dónde venía el olor a Hinata que notaron hace poco. Una vez llegaron a las habitaciones nuevas la señora se despidió con una reverencia y avisándoles que pronto les traería la comida.
–Chicos hay cámaras en el pasillo, no estoy muy segura si en las habitaciones también…
–¡Qué! –Dijeron Kiba y Naruto.
–Cállense bakas. –Dijo Sakura perdiendo la paciencia pegándoles un coscorrón leve en las cabezas de los dos jóvenes ruidosos.
–Ya mandé un insecto a investigar lo de las cámaras, pueden ir tranquilos. Si descubro algo malo nos iremos de inmediato.
–Hai. –Dijeron todos los demás.
–Estaré en las aguas termales, les avisaré cualquier cosa…
–¿Puedo ir contigo Sakura-chan? –Dijo sonrojado Naruto.
–¡No! De todas maneras los baños son separados. –Dijo Sakura antes de retirarse a su habitación que estaba unos metros más lejos.
–Aaah que mala suerte dattebayo…
–¡Te oí baka! –Gritó Sakura asustando al rubio que atemorizado entró a su habitación.
-0-
Desde que se intentó bañar tranquila en la mañana. Cuando todo fue interrumpido por Sasuke… Dije "intentó bañar" porque después de que él le diera la espalda de un momento a otro estaban nuevamente dándose besos, descontrolándose todo a su alrededor y terminaron haciéndolo de nueva cuenta en la ducha una y otra vez hasta que se les acabó el agua caliente.
Ahora se bañaría en las aguas termales del hotel, que descubrió que tenían después de pedirle a la anciana más agua recibiendo una negativa de respuesta. "Definitivamente todo esto sucedió por el efecto de la droga" Se dijo a sí misma. Ella juraba que ni en un millón de años se imaginó haciendo todo eso, como si el mundo se fuese a acabar en pocos momentos… "Qué vergüenza" Se dijo nuevamente.
Sasuke había salido hace siete horas atrás después del almuerzo, lo notó algo enfermo, afiebrado. Pero cuando le preguntó, él fríamente volviendo a ser el mismo de siempre le respondió que eso era algo que no debía interesarle. La dejó con el halcón vigilándola y le prometió volver antes del oscurecer.
Ahora el cielo estaba completamente oscuro y ni rastros de Sasuke. Se empezó a preocupar, a pesar de que él tomó su primer beso, su virginidad, le hablase fríamente todo el tiempo, era su naturaleza preocuparse por los demás. Aun así si el otro fuese su mayor enemigo…
Tomó su toalla, se amarró su largo y sedoso cabello y se marchó en dirección a las aguas termales. Se sacó lentamente su ropa y al dejarla en el casillero de ropa limpia notó una vestimenta peculiar… Una banda con cinta roja de Konoha. El uniforme rojo, con hombreras blancas, el círculo blanco representando el clan, la falda…
–¡Oh no!
Activó su Byakugan para encontrar a Sakura Haruno cerrando los ojos relajándose en el gran baño. Hiso un henge para transformarse en ella misma solo cambiando la forma de su cabello, sacando su fleco y el color de cabello a uno negro y sus ojos negros completamente.
Entró nerviosa hasta donde su antigua compañera de escuela estaba con los ojos cerrados aún, sin darse cuenta absolutamente de la presencia de Hinata ahí.
–Oh, perdón. No me di cuenta cuando entraste. –Reparó Sakura mirándola completamente, "¡Qué chica más linda! y qué envidia sus curvas" pensó algo depresiva.
–No importa. –Intentando cambiar su forma de hablar.
Salió apenas terminó de limpiarse. Estaba segura que en cualquier momento Sakura la reconocería por el chakra que liberaba con el henge. Se dirigió rápido hacia la habitación, notó que el halcón no la siguió, de hecho hasta desapareció. Se asustó un momento porque Sasuke aún no llegaba.
Se cambió de ropa a una más cotidiana. Miraba hacia la ventana queriendo salir, pero Sasuke le dijo que no saliera siquiera… Suspiró pesadamente y se relajó al sentir la llamada de la anciana trayendo la comida. Hinata la miró con desconfianza.
–Oh te diste cuenta kukuku. Perdón, mi marido ayer se equivocó de plato… Prometo que esta vez no habrá nada.
–Hnn… Gracias.
No le creyó mucho, pero lo dejó pasar con la ilusión de que no ocurriese de nuevo… Hiso por si acaso el experimento nuevamente esperando pero nada sucedió. Así que dejó su porción de comida, esperaría a que Sasuke llegara mirando la rata nueva del experimento.
Se quedó totalmente dormida por el aburrimiento al mirar la rata que seguía normal como antes y la ventana de vez en cuando esperando la llegada del Uchiha. En sueños recordaba a Neji, el cual falleció protegiéndola en la guerra. Despertó con las lágrimas frescas, cómo lo extrañaba…
La ventana se abrió de repente asustándola, por ella estaba entrando Sasuke Uchiha todo lastimado, lleno de sudor, tierra, sangre. Cuando se iba a desplomar en el suelo Hinata alcanzó a agarrarlo con fuerza y pudo arrastrarlo con las pocas fuerzas que tiene hasta la cama, cayendo encima de acolchonada.
–S-Sasuke-kun ¿Qué o-ocurrió?
–Fui… a entrenar… hasta el cansancio… me venía todo exhausto y unos tipos… me intentaron asaltar…
–Oh, pero… –Fue interrumpida por el relato…
–Peleé con ellos, los dejé inconscientes… Me demoré algo más porque me escondía de posibles testigos…
–Oh, no sabes cuán aliviada estoy…
–¿Por qué te preocup… –Fue interrumpido por el abrazo que Hinata le dio. –Te e-embarrarás, estoy c-completamente sucio…
–No importa.
Hinata fue a rogarle de nueva cuenta, llevando más dinero hasta que logró "convencer" a la anciana que les den más agua caliente. Llegó a la habitación, ¡No le había importado nada si alguien de Konoha la había visto!. Esperaba que no… Sasuke la notó algo más nerviosa. No preguntó nada.
Escuchó cómo Hinata preparaba el baño, la tina se llenaba de agua caliente, relajante para cualquier persona que quisiese descansar. Hiso que se afirmara de los hombros de ella mientras lo conducía hacia el baño. Con algo de pudor ella se dio la vuelta.
–¿Qué haces?
–Espero q-que usted s-se saque s-su r-ropa…
–Me viste completo ayer y hoy en la mañana, no puedes ser tan pudorosa.
–L-lo s-soy.
–Hinata estoy hecho mierda, sabes que necesito ayuda para desvestirme…
Hinata cerró sus perlados ojos intentando calmarse. "¿Por qué cada vez que estaba con el Uchiha algo ameritaba un desnudo?". Se dio la vuelta mirándolo completamente hecha un tomate, Sasuke se rió un poco. "Ella es muy tímida". Le ayudó con la ropa y entrar a la gran tina. Pudo notar los moretones en el cuerpo de Sasuke, se notaba que se sobre exigió entrenando y después al seguir peleando sus fuerzas seguramente colapsaron.
Refregó el jabón como si bañase a un niño, sentía la penetrante mirada de Sasuke sobre ella poniéndola así mucho más nerviosa, pero no se detuvo. Al terminar el baño le ayudó a levantarse y lo condujo hacia la cama, dejándolo sentado. Trajo un ungüento medicinal de los que hacía de pequeña y después de secarle el cuerpo –claro exceptuando las partes íntimas- le puso el ungüento con mucho cuidado y cariño.
Calentó un poco la comida ya congelada a esa hora y se sirvió comida rápidamente. Luego le fue a dar la comida en la boca a Sasuke…
–Puedo comer solo.
–No p-puedes.
–Qué sabes tú.
–Sé que estás m-muy herido. ¿Cómo se te ocurre ir a e-entrenar si somos personas normales?
–Estaba aburrido y… –Se calló al instante.
–¿Y qué? –Intentó hacerlo continuar.
–Nada.
–Qué o-ocurre. –"Posiblemente Orochimaru dijo algo" pensó.
–No puedo dejar de pensar…
–Q-qué cosa…
–En esa noche...
–¿C-cuál?
–No conseguía sacarte de mi mente.
El sonrojo se hiso presente en la cara de Hinata que sentía que estaba a punto de desmayar.
–Y-yo…
–Por eso me fui. No creas que me he enamorado de ti, solo fue una noche.
–L-lo sé. Yo tampoco me he e-enamorado de usted Sasuke-kun, yo ya amo a alguien. Lo de anoche fue un error. Será mejor que nos olvidemos pronto de todo esto…
No entendía por qué pero algo sintió quebrarse en su interior. Ella no sentía amor por él… Ella siempre había amado a Naruto. Lo sabía.
–Hmp.
El ambiente se volvió algo incómodo, pero pronto Hinata lo disolvió al recordar lo sucedido en la tarde.
–Sasuke-kun. Vi hoy a Sakura-san, creo que está con los demás…
