Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

White Love

Capítulo 5:

Abrió un momento sus hermosos ojos jade, despertándose de un largo sueño acogedor. Estaba en la tienda junto a sus tres compañeros y Akamaru. Sintió la espalda algo mojada, pero le restó importancia. Perezosamente quiso estirar sus manos para recibir el día con un bostezo pero unos brazos le impedían el movimiento. Extrañada intentó darse la vuelta para sorprenderse al quedar frente a frente con.

–¿Naruto?

El aludido que tenía sujeta por la cintura a la joven Haruno y un charco de baba en su espalda abrió lentamente los ojos azules. Al ver a la chica sonrió tontamente pensando que era un sueño. Se acercó hasta poder probar los labios de la pelirosa.

–¡Kyaaaah!

Fue lo último que se escuchó antes de un estruendo como de una bomba en el lugar. Despertando a los otros compañeros.

-0-

Se acercaron lentamente hasta iniciar un beso cálido en los labios del otro. Era una sensación única, tan exquisita, tan mística. Sus lenguas se movían en una danza sin fin. Se separaron para poder verse bien a los ojos.

–Qu-Qué fue… –Se sintió extraño al tartamudear.

–N-no lo s-sé. –Concluyó algo extrañada Hinata.

Se levantaron y caminaron rumbo a Amegakure que estaba a un día y noche por lo menos. Caminaban en silencio algo alejados pero juntos a la vez. Cada uno en sus pensamientos, sobre lo mismo.

Unos ladrones intentaron llevarse las pocas frutas que habían encontrado en el camino. Sasuke estaba por atacar pero Hinata lo tomó del hombro haciendo que detuviera sus planes. La miró sobre el hombro, sin darse vuelta siquiera pidiéndole con la mirada una explicación de su actuar. Hinata solo negó y le sonrió dejándole congelado, tratando de pedirle que confiara en ella. Él asintió y vio cómo ella se acercó a los ladrones que la miraban anonadados, sobre todo cuando se fijaron que ella les entregó la fruta en una tela enrollada.

Los tipos de un momento a otro se arrodillaron frente a la joven. Sasuke entró en estado de alerta por posible ataque, pero al escuchar la risita de Hinata se calmó enseguida. Los tipos estaban muertos de hambre y en modo de agradecimiento se arrodillaron frente a Hinata. Él nunca hubiese hecho algo semejante pensó.

Dejándolos atrás continuaron con su camino silenciosamente. Sasuke intentaba comprender el pensar de Hinata mirándole la espalda al caminar más adelante que él. La joven solo pensaba en lo bello del día.

De un momento a otro el bello día se tornó nublado, ya no se notaban flores, el aire y todo el ambiente era más otoñal a esa altura. Sasuke llamó un momento a Hinata e invocando un halcón grande se subió y tomándola de la mano la invitó a subirse junto a él continuando el viaje por vía aérea. Llegaron a Amegakure y al cubrirse los dos con impermeables no se mojaron ni las cosas. Hinata con su Byakugan activado analizaba el territorio, el halcón se detuvo en un callejón alejado donde no había nadie según Hinata dijo. Continuaron su camino corriendo bajo la lluvia que comenzó al llegar al lugar, Sasuke se detuvo frente una puerta tocando tres veces.

-0-

–¡Vamos! –Gritó enérgico el rubio mirando a sus compañeros, sobre todo a la joven del grupo que al mirarlo le hiso un desprecio. –Pero Sakura-chan, ya dije que lo sentía…

–…

–Ya Naruto, déjala tranquila. –Defendió el Inuzuka. –Aunque fue chistoso… Me pregunto cuántos litros de baba tienes que aunque derrames no se te acaba, todo parecía un río jajaja.

–Kiba… –Dijo Shino.

–Hmp. Ok, continuemos.

Los tres chicos caminaron en silencio, Sakura esperó un momento antes de comenzar su marcha y sonrió mirando la espalda de su amigo rubio. El Uzumaki se había disculpado tantas veces con ella, estaba tan arrepentido. Debía confesar que le dio asco, era mucha baba en su espalda, pero Naruto la había cargado hasta un río donde se pudo limpiar tranquila. Esas acciones… Él era tan considerado con ella que se preocupaba de todo, era tan amable y siempre estaba pensando en ella…

Pero…

Sí. Siempre existe el pero…

Ella estaba enamorada de Uchiha Sasuke.

Así de simple… Porque no se podía hacer nada contra eso… ¿O sí?

-0-

Entraron recibidos por tipos encapuchados, era una especie de bar secreto, todo tan vulgar. Las camareras vestían cortos y apegados vestidos que no ocultaban para nada sus figuras voluptuosas, tipos borrachos sentados mirando y tocando a las jóvenes camareras cuando pasaban por sus lados. Hinata solo seguía al Uchiha que era conducido hasta una gran sala.

–¡Hey, pero qué chica más linda!

Hiso notar un gran hombre gordo que dirigía sin vergüenza alguna su gran mano al trasero de Hinata que solo miraba la espalda de Sasuke, al frente suyo. Solo un segundo antes de que cometiese su acción fuerte mano de Sasuke lo dejó impactado contra el suelo armando un revuelo de curiosos.

–¿Pero qué demo…

–La tocas y te mato.

–Sasu…

–Hmp.

–Oye tú. –Le llamó la atención el dueño. –Viniste por un encargo y alojamiento, no te dejaré hacer un escándalo aquí ¿entendiste?

–Tsk.

Fueron conducidos hasta una habitación algo oscura. El tipo le entregó el pergamino que supuestamente al invocarlo aparecían los medicamentos que Orochimaru había encargado.

Subieron unos cuantos de esos viejos escalones hasta dar con una puerta de madera algo vieja.

–Esta es su habitación. –Antes de que el hombre se marchara Hinata decidió tomar el habla.

–Di-disculpe señor…

–Hum… Dime.

–Somos dos… N-no tendrá otra habitaci… –No la dejó continuar.

–No. Quiero solo una. –Sentenció el Uchiha.

–De todas formas no tengo más. Si quieren servirse algo bajen y pidan.

–Hmp.

Entraron a la habitación que era algo húmeda e inhóspita. Dejaron sus cosas en una esquina y Hinata se atrevió a hablar.

–¿P-por qué…?

–Porque aquí hay muchos hombres, uno se puede pasar de listo y entrar en tu habitación. Estamos más seguros juntos.

–Usted… ¿Me quiere proteger?

Esa pregunta lo dejó congelado. Se suponía que no pensaría en nada. La noche en la que estuvieron juntos no significó completamente nada. Entonces… ¿Por qué le importaba tanto si un tipo la tocase? ¿Por qué con el hecho de pensarlo le daban ganas de matar? ¿Por qué no podía olvidar esa noche? ¿Por qué recordaba una y otra vez lo sucedido? ¿Por qué la besó ese mismo día por la mañana?

–Voy a pedir comida. No le abras a nadie. –Dijo finalmente saliendo rápido hacia el primer piso.

Hinata pensaba en el actuar del último Uchiha. Era tan misterioso, no lo podía comprender nunca. Es cierto que cosas pasaron hace dos noches atrás, ella se dispuso a dejarlo en el pasado pero por alguna razón desconocida no podía… Recordaba todo con sumo detalle, los gestos, los ruidos, las sensaciones, todo lo que Uchiha Sasuke le provocaba cuando la tocaba. La había protegido, se preocupó por ella cuando nadó en el lago, la defendido de un gran hombre pervertido, siempre se preocupó por ella. La Hyuga sonrió…

Pero…

Sí. Siempre existe el pero…

Ella estaba enamorada de Uzumaki Naruto.

Así de simple… Porque no se podía hacer nada contra eso… ¿O sí?

-0-

Sasuke pronto volvió con la comida, se sirvieron en silencio absoluto. Tan pronto terminaron de comer y retiraron los platos fueron a dormir, estaban demasiado cansados como para seguir despiertos siquiera.

La cama era de una plaza y media al parecer, estaban muy apegados el uno a otro. Decidieron dormir un rato pero Sasuke se encontraba tan pensativo que no conseguía pegar un ojo por muy cansado que estuviese. Se levantó y entró en el pequeño baño a ducharse con agua calentita relajándolo completamente.

Hinata que se despertó al sentir un gran trueno miró en todas direcciones intentando encontrar algún rastro del Uchiha por ahí. Tenía miedo, estaba sola en un lugar nuevo, necesitaba sentirse protegida y sin darse cuenta supo que solo Sasuke la hacía sentir así.

Los sonoros truenos conseguían asustar mucho a la joven Hyuga que al no sentir nada parecido a la presencia de Sasuke cerca ni se acordó de activar su Byakugan.

Cuando sintió la puerta del baño abrirse supo que Sasuke se encontraba ahí, sin dar tiempo a rodeos ni pensamientos corrió en dirección a la vieja y gran puerta encontrándose con el Uchiha abrazándolo, dejándolo impactado y en estado de shock.

Solo hasta que sintió el cuerpo algo húmedo de Sasuke se separó un poco para darse cuenta de que estaba completamente desnudo y solo tapado por una pequeña toalla en su cadera. Si no estuviese la habitación tan oscura podría jurar que Sasuke estaba sonrojado.

–Lo siento… Yo…

–No importa.

Se quedaron mirando un momento más, lo suficiente como para apreciar bien el mirar del otro. Tal y como había sucedido en la mañana sus miradas se desviaron a los labios del otro y lo último que supieron antes de perder su autocontrol era que se estaban desvistiendo en dirección a la ducha.

-0-

Los ojos azules miraban tensos.

–Kiba… ¿Estás seguro?

La tensión crecía más y más al haber escuchado al Inuzuka que de un momento a otro perdió el olor. Simplemente fue de repente, como si se hubiese camuflado… Todos miraban expectantes al moreno que arrugaba la nariz esforzándose por obtener una vez más el rastro de su amiga, incluso Akamaru no entendía qué pasaba, todo fue muy extraño.

–Huum… Estoy seguro que estábamos bien, el olor se perdió en esa dirección. –Dijo apuntando hacia el frente. Sakura meditó un momento la situación llegando a la conclusión de.

–Pero hacia allá se encuentra Amegakure ¿no?

–N-no me preguntes a mí dattebayo. –Explicó Naruto algo avergonzado rascándose la nuca en señal de nerviosismo. Él era tan despistado que ya no tenía idea de dónde se encontraban en el mapa.

–Sakura tiene razón. Si Hinata llegó a Amegakure es muy probable que su rastro se perdiese por la lluvia que generalmente frecuenta allá, factor que impide oler bien.

–¡Es verdad Shino! Entonces ya sabemos que Hinata ahora se encuentra allá.

Llegaron en unas pocas horas siendo recibidos por la torrencial tormenta que posee la aldea todos los días generalmente. Decidieron buscar con los insectos de Shino ya que el olfato Kiba en lluvia no era de mucha ayuda.

Encontraron un hotel en el que al solo quedaba una habitación. No se hicieron mucho problema, la habitación era para mucha gente así que todos tenían una cama propia.

Después de ducharse y comer Shino decidió recomponer energías, había confiado a gran número de sus pequeños al ambiente húmedo, pero todo aquello había sido por su amiga, quería que llegara el mañana luego para tener noticias de ellos, esperaba que nadie fuese estúpido y aplastase… ¡No! La sola idea le daba escalofríos, solo quería despejar su mente y se dirigió a dormir.

Naruto que jugaba a las cartas con Kiba mientras de repente veían la TV solo pensaba en ganarle al Inuzuka y apostaban quién el día de mañana al encontrar a Hinata la vería primero.

Sakura se había sentado en el sillón junto a la ventana para apreciar la vista de aquella húmeda y algo depresiva aldea. Quería encontrar a Hinata, se había vuelto una gran amiga ese último tiempo, pero debía confesar que se sentía intrigada del por qué habían visto a Sasuke junto a ella.

–¿Sasuke-kun la secuestro?... No, Sasuke-kun solo piensa en sus metas.

Reflexionó con una sonrisa triste al recordar. Una pequeña lágrima recorrió su piel clara. Quería que Sasuke ya no tuviera tanto odio en su corazón, quería que él se diera cuenta de que ella le podría ayudar a salir de la oscuridad con su amor.

–Quería… –Susurró mirando las glotonas gotas apegadas al vidrio de enfrente.

-0-

–Un momento.

Solo alcanzaron a avanzar unos pasos hasta que Sasuke se detuvo de repente. Hinata lo miró algo extrañada y muy sonrojada.

–¿Q-qué…

–Vete.

–¿Eh? Pero yo…

–Vete. –El tono serio, casi gruñido que le dio la asustó mucho más.

–N-no entiendo qué hice… –Fue interrumpida.

–Dijiste su nombre…

Alcanzó a decirle antes de empujarla casi afuera del baño para que pudiese vestirse tranquilo. Hinata quedó muda tapándose la boca con sus manos.

¿Realmente había dicho eso?

Sasuke al salir la miró un momento, Hinata seguía en la misma parte desde que cerró la puerta.

–¿Por qué no te vas?

–Y-yo…

–Puedes irte si deseas. Como dijiste antes de salir estaré perfectamente solo… No te necesito, eres un estorbo.

No le dedicó ni siquiera una mirada más, como si no existiera se acomodó en el otro lado de la cama y se acostó dándole la espalda. Hinata solo lo miraba, sabía que no estaba durmiendo, estaba enojado… Con ella.

No sabía qué hacer, se supone que ella no sentía nada por Sasuke. Ella está enamorada de Naruto, lo que ocurre con ellos son simples deslices… ¿Cierto? Respiró hondo un momento tratando de darse ánimos. Eso sonaba como si estuviese convenciéndose de su amor… Pero lo estaba haciendo. Sasuke es un vengador, no está aquí porque le gustase su compañía, estaban juntos porque Orochimaru les asignó una especie de "misión" terminó razonando.

Ella había aceptado la misión, y ella nunca retrocedía a su palabra. Ese era su nindo, al igual que Naruto. Sasuke tenía un poco de razón, quizás ella no ha hecho nada más que causarle problemas.

Más segura se acostó nuevamente mirándole la espalda al Uchiha, quedando pronto completamente dormida. Al rato el joven se dio vuelta hasta quedar en frente de ella, la observó un rato apreciando sus finas facciones, acarició lentamente las mejillas rosadas de la Hyuga. Lentamente su mano fue tocando hasta llegar a los hombros, dirigiendo su mirada inconscientemente a su camisa que hacía notar el nacimiento de sus senos. Meneó su cabeza un poco para alejar los posibles nuevos pensamientos y decidió dormir cerrando sus oscuros ojos.

-0-

Hinata al despertar se sintió un momento sola, tanteo un poco la cama y no encontró el cuerpo del Uchiha a su lado. Frotándose sus cuencas para sacar los rastros de sueño miró mejor la habitación, Sasuke se encontraba parado frente a la ventana, muy absorto en sus propios pensares como para darse cuenta de la presencia de Hinata levantándose. Se duchó y cuando ya estuvo lista dirigió su mirar al Uchiha nuevamente, aún seguía frente al vidrio. Extrañada se dirigió con cautela hacia él y con algo de miedo trató de llamar su atención tirándole un poco de la camisa tal cual pequeña llamando a un mayor.

–Sasuke-kun…

–¿Hn?

–Esto… Usted… ¿Está bien?

El Uchiha la quedó mirando un momento, intentando analizarla. Aunque sea solo un poco, pero no conseguía nada… Hinata Hyuga era todo un misterio para él.

–Tú… ¿Quieres volver a Konoha?

–¿Eh?... –Al notar que el moreno no diría nada más solo tuvo que responder. –Yo… Sí quiero, extraño mucho a todos.

–¿Qué harías si te toparas con alguien de Konoha que esté buscándote?

–Me iría con ellos supongo. –Respondió Hinata sin titubear.

–Hn…

–No hay nada que me ate a estar aquí ¿no cree?

–¿Por qué no te has ido?

–…

–Nos vamos.

–H-hai.

Mientras Hinata iba a buscar sus cosas en la esquina donde las habían dejado ayer, Sasuke pudo notar una cabellera rubia que se acercaba por la calle junto a otros más.

–Tsk. Sigueme, cambiaron algo los planes.

–¿Eh?... Oh ok.

-0-

–Aquí están definitivamente.

–¿Enserio Shino?

–Demo… Este lugar se ve un poco…

–Escalofriante dattebayo.

–Esperen aquí. Kiba, Akamru y yo iremos a investigar dentro.

–Si ocurriese cualquier cosa nosotros… –Agregó Sakura.

–Ustedes se darán cuenta si ocurriese algo o no. No te preocupes Sakura.

Los dos hombres y perro entraron al bar intentando hablar con el "jefe". Los otros dos jóvenes esperaban afuera, Naruto miraba todo y a la vez nada en aquel el ambiente húmedo y Sakura inspeccionaba con la mirada cautelosa el edificio y las calles cercanas por precaución.

Medio segundo se demoró en reconocer las dos siluetas que a la lejanía entre las calles frías corrían alejándose a paso rápido.

–Naruto… Ponte serio. –Susurró al oído Sakura.

–¿Q-qué ocurre Sakura-chan? ¿Por qué me hablas así? –Dijo naturalmente ganándose un pequeño golpe de parte de Sakura.

–Habla así. Necesito que hagas dos kage bunshin y me sigas.

–Ok. –Naruto hiso los dos clones al instante.

–Ahora, deja estos dos clones por si algo les sucede a Kiba, Shino y Akamaru y sígueme.

Sakura comenzó a correr raudamente en la dirección en la que vio las dos siluetas hace un minuto atrás casi. Naruto iba al mismo paso que ella, algo confundido. La Haruno prefirió no decir nada a su amigo porque posiblemente perdería toda seriedad y armaría un escándalo hasta dar con el paradero de las dos siluetas. Llegaron al gran lago de la aldea y a lo lejos se podía distinguir a los dos jóvenes corriendo.

–Ellos son…

–Sí Naruto. Shino tenía razón, estaban allí… Al parecer están solos, no distingo a nadie más.

Naruto al escuchar eso por alguna razón extraña se enfureció mucho. Llegando a alcanzar una mayor velocidad.

–¡Sasukeeee!

-0-

Hinata que iba siguiendo al Uchiha por un momento creyó escuchar la voz de…

–¿Naruto-kun?

–Tsk.

–Sasu…

–Sí, es él.

El Uchiha invocó un halcón y se subió. No hiso nada por Hinata intentando darle una elección. Hinata seguía parada mirando el lugar donde dos puntitos se acercaban a gran velocidad.

–Vamos… ¿Qué harás?

–Y-yo…

Vio unos momentos las dos siluetas a la distancia. Se tomó medio minuto en tomar una decisión firme. Miró a Sasuke un momento y le sonrió dejándolo algo confundido.

Se subió rápidamente al halcón y alzaron vuelo de manera instantánea. Uchiha se sorprendió un momento pero después podría pensar en eso. Ahora solo debían escapar y esconderse nuevamente para que nadie les viese para terminar volviendo a la guarida de Orochimaru.

Firmemente agarrada al animal miraba hacia los dos puntitos que ahora se alejaban de su vista, con la sonrisa aún impregnada en su rostro esperó haber tomado la decisión correcta.

–No te preocupes Naruto-kun. Haré que te enorgullezcas de mí.

-.-.-.-

Uff, al fin terminé este capítulo :D

Perdonen la demora pero con el año nuevo vinieron muchas cosas. De hecho mi vida había dado un vuelco, entre conocer personas, salir y vacaciones no tenía tiempo ni creatividad (porque mi imaginación es infinita y no se acaba xDD) para poder terminar el capítulo. De hecho de 5 videos que tenía listos para youtube los 5 están intactos sajkkas xDD Pero lo prometido es un video SasuHina :)

Una vez más gracias a todos por su apoyo, los reviews, los nuevos follows y todos. Sobre "Protegiéndote" ahora ya estoy trabajando en el nuevo capítulo.