Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –
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White Love
Capítulo 6:
Sus azules ojos miraban igual de sorprendidos que los jade de su compañera al lado la figura femenina que acababa de subir al halcón por al parecer decisión propia.
–Esa era… Hinata ¿No es así?
–Sí, solo eran ellos dos.
–Mierda, ¡Kiba!
Sakura se alarmó al notar la expresión de Naruto que miraba hacia atrás algo indeciso.
–¿Qué sucede Naruto?
–Kiba está en una pelea, queda un bunshin de los dos.
–¡Vamos entonces!
–Pero… Sasuke… Y Hinata…
–Desaparecieron por aire sabes muy bien que no podremos llegar a tiempo para seguirlos.
–Mmm... ¡Eso es!
–¿De qué-
–¡Tajuu kage bunshin no jutsu!
–¡Naruto qué haces!
–Tranquila. –Los clones lo miraron fijamente y asintieron perdiéndose en el horizonte donde desapareció el halcón del Uchiha. –Ahora sí, vamos dattebayo.
Los dos jóvenes corrieron raudamente hasta llegar al bar que estaba siendo el territorio de pelea entre Kiba, Shino, Akamaru y el otro tipo del local.
–¿Qué sucede aquí?
-0-
En unos momentos Sasuke pudo sentir la presencia y chakra del rubio siguiéndolos. Eran muchos así que dedujo que eran clones, miró discretamente a la joven Hyuga que iba completamente aferrada a algunas plumas del gran animal mirando embelesada el paisaje que le brindaba esta oportunidad de andar en las alturas.
–Hinata… Afírmate fuerte.
–V-voy afirmada f-fuertemente Sasuke-kun.
–De mí. –Observó un momento el fuerte sonrojo que se apoderó de las blancas mejillas de Hinata al comprender sus palabras. –Iré algo más rápido hasta por lo menos encontrar una cueva o refugio para que no nos encuentren.
–H-hai.
Dudando un poco y a velocidad lenta se acercó al Uchiha rodeándole la cintura con sus delicados brazos. Sintió cómo su duro y trabajado cuerpo se tensaba mientras ella lo rodeaba y de alguna manera eso la hiso sentir bien.
El halcón tomó una mayor velocidad intentando colarse por las zonas rocosas para generar mayores obstáculos a los clones. Hinata solo cerró sus ojos y confiando en Sasuke no soltó su agarre nunca.
Pronto los clones quedaron bastante lejos como para asegurarse que estaban fuera de peligro alguno. El problema era que las montañas de roca se ubican obviamente en el País de la Tierra, alejándose completamente de Otogakure en donde les esperaba Orochimaru.
–Tsk. Ahora estamos más lejos y debemos volver.
–Humm… Naruto-kun y los demás están en Amegakure y hay que pasar esa aldea para llegar a la guarida según recuerdo desde aquí, pero… ¿Si pasamos rodeando Amegakure por el norte?
La miró fascinado por la inteligente propuesta que acababa de hacer, pero era muy sospechoso todo. Que antes le dijese que quería volver a Konoha y cuando tuvo la oportunidad se fue con él, sumándole que ofrece ideas para esquivar a sus propios compañeros…
–¿Qué planeas Hyuga?
–¿Eh? Yo… ¿V-volver contigo a la guarida? –Preguntó totalmente sonrojada y mirando fijamente al suelo.
–Hmp. Como sea, vámonos.
–H-hai.
Caminaron hasta que se hiso de noche llegando a las costas del País de la Tierra. Había un puerto pesquero en el cual encontraron poca gente. Se veía todo muy desolado.
–¿Por q-qué todo está tan… solo?
–Porque por estas fechas la gente abandona este pueblo y se van directo a Iwagakure en donde se celebra el carnaval de las mil primaveras. –Respondió una mujer gordinflona sonriente frente a ella sorprendiéndola.
–Oh…
–¿Necesitan habitación?
–Hai.
–Está bien, tengo muchas habitaciones, solo porque se ven buena gente les daré de cenar gratis.
–H-hai, gracias.
–Nos quedaremos tres días más.
–Oh, ningún problema joven. Necesito clientes jeje.
-0-
Ya pasada la media noche pudieron por fin salir del sitio de la pelea. Esta duró un poco más de tres horas, una peleando y dos discutiendo a palabras nada más sobre los culpables del desorden hecho antes.
Al final los ninjas de Konoha pudieron salir una vez arreglado todo el desorden, aguantando las burlas de los tipos que entraban. Terminaron limpiando porque una buena jugada hiso el dueño al amenazarlos de delatarlos al nuevo líder.
–Tsk. ¡Perdimos mucho tiempo en esa pelea dattebayo! –Dijo exasperado Naruto agarrándose mechones rubios y jalándolos sin llegar a sacarse pelo en realidad.
–Kiba, debías ser… –Tomó el habla Sakura. –Hum, más paciente. Iniciar una pelea solo porque no te permitieron entrar con Akamaru ya que el dueño solo tenía gatos fue…
–¡Estúpido dattebayo!
–Ya, ya... ¡Espera ¿A quién le dices estúpido, estúpido?!
–¡A ti dattebayo!
–Ya chicos, cálmense por favor… –Intentaba tranquilizar la de ojos jade.
–¡Baka!
–¡Baka tú dattebayo! –Una venita comenzó a palpitarle en la frente. Y es que ella tenía muy poca paciencia.
–Chicos… Oe, ya deténganse.
–¿Quieres pelear acaso? –Definitivamente Sakura se estaba hartando.
–¡Sería un gusto dattebayo!
–¡Cállense par de imbéciles, shanaroo! –Intervino finalmente con un golpe que de no ser porque se dieron cuenta y esquivaron seguramente estarían inconscientes ahora.
–Perdón Sakura-chan jeje…
–Ahí viene Shino. –Kiba señaló a su compañero.
–¡Guau!
–¡Hey Shino, ¿Hay noticias de dónde está Hinata?! –Gritó a todo pulmón Naruto llamando la atención de los pocos peatones que andaban transitando en las frías calles de Amegakure.
–Baka, esta es una misión. Nadie puede saber que buscamos a Hinata. –Dijo pegándole un coscorrón en la rubia cabeza.
–¡Auch! Eso duele Sakura-chan. –Dijo con lágrimas Naruto.
–Encontré esto. –Habló Shino una vez llegó al lado de todos. –Un halcón lo trajo, tiene mi nombre grabado. –Dijo serio mostrando un pergamino.
–Sasuke-kun puede invocar halcones… Debe ser de él.
–Sí, no hay duda.
–¿Y qué esperamos para abrirlo no?
–¡Guau!
–Hai.
Tomando todas las precauciones necesarias si es que el contenido del pergamino no fuese más que una trampa se fueron hasta un callejón algo desolado. Ahí no les vería nadie. Shino tiró del cordel que amarraba la hoja y todos salieron rápidamente escondiéndose en la entrada del callejón. Al no escuchar nada supusieron que ya no era una bomba, así que no había problema alguno de acercarse.
Shino tomó el pergamino mientras los demás se acercaban.
–Es…
–¡Qué es Shino!
–Es una carta de Hinata.
–¡¿Eh?! –Dijeron sorprendidos los demás.
Se acercaron para leer la carta del Aburame, pero este se los prohibió dado a que en el pergamino solo estaba escrito su nombre supuso que Hinata quería que él la leyera nada más.
Solo tuvieron que resignarse a que cuando Shino terminase de leer les dijera de qué se trató todo o leerle las expresiones que ponía al leer la carta, pero siendo este Shino Aburame era imposible con la cantidad de ropajes encima y que él mismo era por naturaleza impertérrito.
"Shino-kun:
Acabo de llegar a un terreno lejos de los clones de Naruto-kun. No se preocupen por mí, estoy bien. Decidí por mi cuenta regresar con Sasuke-kun, él me dio la oportunidad de elegir y aunque los extraño mucho y quiero verlos pronto decidí quedarme.
Sé que les sorprende mi decisión, pero quiero ser de ayuda con alguien al menos y tú lo sabes más que nadie. Quería volver a Konoha lo más pronto posible que cuando supe que ustedes me buscaban me alegré mucho al pensar en volver pronto, pero pensaba en que una vez haya llegado a la aldea obviamente todo volvería a ser como siempre y quiero ayudar de alguna forma a Naruto-kun.
Sasuke Uchiha es el mejor amigo de Naruto-kun. Abandonó la aldea dejando muy tristes a todos, sobre todo a Naruto-kun y Sakura-san. Ellos dos solo quieren que el corazón de su amigo no entre en la oscuridad y vuelva a la aldea para ser de nuevo el equipo que era antes.
Tengo la oportunidad de estar al lado de Sasuke-kun y quiero ayudarlo a salir de la oscuridad en la cual se está hundiendo poco a poco. Shino-kun, me gustaría que le informases a Tsunade-sama y mostrases esta carta para pedirle formalmente la misión de traer a Sasuke Uchiha de vuelta a la aldea o por lo menos mantenerlo vigilado.
Sí, solicito una misión de infiltración por tiempo indefinido.
Estamos en una guarida no descubierta por nadie de Orochimaru. La verdad yo no sé en dónde queda porque cuando me llevaron estaba dormida y las paredes según investigué están protegidas con chakra por lo que mi Byakugan no puede ver por las paredes. Hasta la fecha no me ha pasado nada malo ya que Sasuke-kun me ha salvado, por lo que confío en él tanto como confío en ti y Kiba-kun.
Mantendré informes que serán enviados a ti Shino-kun. Gracias por todo tu apoyo, los quiero mucho y extraño a todos, intentaré volver pronto.
Hinata Hyuga"
–Listo. –Todos despertaron de sus pensamientos al ver al Aburame guardar la carta en su mochila.
–¿Qu-Qué decía?
–Hinata se quedó por decisión propia. Quiere ayudarles Naruto, Sakura.
–¿Eh, Hinata ayudarnos?
–¿De qué hablas dattebayo?
–Hm. Quiere ayudar a Sasuke a salir de la oscuridad y si es posible traerlo de vuelta a la aldea para la felicidad de Naruto. –El aludido solo miró sorprendido.
–Pero… Eso es muy peligroso. –Razonó Sakura. –Yo… Cuando nosotros intentamos acercarnos a Sasuke-kun y lo encontramos siempre todo termina en pelea, puede hacerle daño a Hinata si le da la gana. –Reconoció con la mirada gacha al recordar su último encuentro y cuando encontró a Karin en el suelo, esa vez Sasuke casi la mata dos veces.
–¿Oe Shino, estás seguro que es la letra de Hinata?... Todo suena muy sospechoso, incluso la carta fue enviada por un halcón del Uchiha.
–¡Guau!
–No, sin duda es la letra de Hinata. Ella dice que confía en él.
–Ella confía en él… –Susurró bajo la joven Haruno.
–Vamos debemos regresar, debo informarle de la carta a Tsunade-sama.
–Hai.
Todos comenzaron su marcha de vuelta a Konoha, todos muy distraídos menos Shino que iba liderando el grupo adelante. Confiaba plenamente en Hinata, porque ella era su camarada, su amiga y los amigos se tienen confianza, ella le había dicho que confiaba en él y eso lo tenía feliz.
Un metro aproximadamente más atrás venía Kiba montado en su perro con algo de tristeza. Tenía ganas de verla de nuevo, saber que estaba bien. Él tiene fuertes sentimientos hacia Hinata, es muy protector con ella, para él es su hermanita pequeña y quiere protegerla siempre. Se sentiría mal si sabía que estaba mal o pasando un mal rato y haría todo lo posible por animarla.
–Lo único que quería era verla de nuevo…
–Guau. –Ladró bajo Akamaru comprendiendo totalmente los sentimientos de su amo.
Un poco más atrás venía Naruto al lado de Sakura. A pesar de estar al lado y algo atrás los dos ni cuenta se daban por pensar en todo lo ocurrido.
Naruto se había sorprendido cuando Shino le dijo que Hinata se había quedado al lado de Sasuke por él. Había pasado más de medio año desde que la guerra había acabado. Compartió un momento con Hinata en el cual ella estaba dispuesta a morir por él pero Neji se sacrificó por los dos protegiéndolos con su cuerpo. También recordaba la confesión que le hiso antes de enfrentarse a Pain.
Nunca le respondió de manera formal, pero consideró que ella pronto olvidaría todo. Al darse cuenta ahora que nada era así se sintió mal un momento, pero no podía hacer nada por ella de la forma en que ella quería. Todos e incluso ella sabe que a él le gusta y ama a Sakura Haruno. Sin dudas Hinata era una mujer digna de admirar por todo lo que hace por él.
–¿Cómo le pude llegar a gustar yo dattebayo?
Sakura al lado del Uzumaki no escuchó nada porque venía muy distraída pensando en Hinata y su loca decisión de ir con el Uchiha para salvarlo. Tenía ganas de dejarlos a todos e ir en su búsqueda nuevamente, pero sola. Necesitaba advertirle sobre los peligros en los que se podría encontrar con un Sasuke enojado.
Incluso ella y Naruto -que son según todos los lazos más cercanos y de hecho los únicos lazos con Kakashi-sensei también- cuando intentan ir en su rescate, terco no quiere volver. Ella se confesó como último recurso de pequeña enamorada, pero él con un "gracias" la noqueo y abandonó dormida en esa fría y oscura noche. Naruto y los demás chicos fueron a buscarlo pero todo terminó en desastre, todos gravemente heridos hasta Neji en el Hospital y Naruto según Kakashi-sensei en el Valle del Fin algo herido y cansado.
–Ella corre un gran peligro… Tsk, necesito decirle.
Y sin que nadie se fijase realmente aprovechó el momento en que ya armarían la tienda para ofrecerse a buscar leña, se internó un poco en el bosque sin llegar a perderse e hiso un clon.
Pasaron dos días más hasta que llegaron a Konoha. Aún no sabía nada del clon por lo que supo que le costaría encontrarles.
-0-
Ya pasados los dos días, esa era la última noche en aquel hotel.
–Buenas noches Sasuke-kun. –Murmuró Hinata antes de irse a dormir. Como siempre, Sasuke había pedido una habitación matrimonial, esta vez la cama que les entregaron era gigante –por decirlo de algún modo-.
–Hmp.
Miraba el cielo estrellado y la inmensa luna que había esa noche. Supuso que Hinata no se quedaría con él, tenía la oportunidad de volver con Naruto, pero como siempre ella lo sorprendió con su decisión de ir con él. Nunca entendía del todo a Hinata y eso lo asustaba de algún modo. No se dio cuenta del momento en el que se quedó dormido, sentado frente a la ventana mirando la luna.
Hinata que de alguna manera ya se estaba acostumbrando a dormir con Sasuke a su lado se despertó sintiéndose algo sola. Mirando la cama comprendió que Sasuke no estaba a su lado, se levantó y sintió el respirar tranquilo del Uchiha al parecer dormido dándole la espalda, sentado en una silla de mimbre.
Se acercó lentamente hasta poder mirarle, su rostro sereno al dormir le daba una faceta tierna a los ojos de Hinata. Miró unos instantes más a Sasuke y por un momento entendió el por qué todas caían rendidas a sus pies. Se sonrojó fuertemente al notar sus pensamientos.
–Qué pienso… Yo no…
Dejó su corto monólogo al ver a Sasuke dormido aún acomodarse mejor en aquella silla y definitivamente pensó que todo en Sasuke es lindo y sexy aunque le gustase o no debía reconocerlo sí o sí.
Fue en ese momento que recordó todos los momentos pasados y lo que estuvieron a punto de hacer la noche anterior –Un beso, no se esperancen- y casi todos los momentos en los que estaban solos. No sabía si era idea de ella pero siempre terminaban de alguna manera u otra frente a frente y mirándose a los ojos un buen rato para terminar concentrándose en sus labios.
Como había mencionado, la noche pasada estuvieron por darse un beso. Pero hace más de tres noches atrás ellos… Habían hecho eso por primera vez. Era obvio que de no ser por la droga de la que eran víctimas no habría ocurrido nada de nada.
Pero la mente traicionera de Hinata le estaba llevando a pasar malos ratos al recordar en algunos momentos la imagen tentadora de Sasuke con sudor producto el cansancio. Según recordaba al día siguiente él le había contado que no podía olvidar nada, pero ella había respondido que todo fue un error ¿Será eso cierto? y aunque le costase admitir quería saber si aún él pensaba en esa noche como ella ahora la pensaba en estos últimos dos días hasta en sueños también.
Dando el tema como inconcluso con un leve suspiro decidió despertar al joven Uchiha.
–Sasuke-kun… –No había respuesta. –Sasuke-kun, despierte… –Dijo tocando con sus dedos el hombro del moreno para llamarle la atención. Se acercó hasta que sus labios estuvieran cerca de su oído para susurrarle. –Sasuke-kun, d-despierte. –Pero lo que no se esperó fue el… ¿ronroneo? que Sasuke hiso al escucharla hablar, eso le provocó un escalofrío y un pequeño sonrojo.
No sabía qué hacer para que despertase, porque quería que fuera a dormir a la cama junto a ella. Se sonrojó mucho más al notar esos pensamientos, pero ella lo hacía porque de seguro por la mañana estaría adolorido.
Fue cuando se rindió y suspiró que el Uchiha despertó en estado de alerta y tomando a la figura al lado de los brazos la arrinconó hasta pegar su torso con su espalda.
–¡Sasuke-kun!
–¿Hi-Hinata? –Al momento la soltó algo sorprendido.
–Sasuke-kun p-perdón si hice algo mal, pero estabas dormido… Y yo… –La miraba algo confundido poniéndola más nerviosa. –Es que tú despertarías con dolores y yo… Tú y yo… Y quería que fueras a la cama… c-conmigo.
–Oh.
–¡Pero si no quieres no! –Habló rápidamente y sonrojada.
–Vamos. –Dijo poniéndose rápidamente en marcha hacia la cama intentando ocultar el pequeño sonrojo que había aparecido en sus blancas mejillas.
–H-hai.
Así se acostaron juntos, algo separados porque Hinata aún estaba avergonzada de las palabras que había dicho, pero Sasuke al darse cuenta de la distancia entre los dos cuerpos esperó más o menos a que Hinata se durmiese para acercar su níveo y pequeño cuerpo al lado del suyo. Se durmió rápidamente con la tibieza del cuerpo femenino a su lado y el rico aroma a flores que tenía, pero no se dio cuenta de que Hinata no se había dormido y su cuerpo estaba algo tenso por la acción que él había hecho. Se dio vuelta para mirar mejor la cara de su captor nocturno, como él ya estaba dormido pudo liberarse de su agarre rápidamente, se alejó, pero a los pocos segundos lo miró fijándose en todo, vestía una camisa sin mangas que remarcaba a simple vista sus músculos, sus mechones sobre sus mejillas le daban un toque tierno.
Silenciosa y sin dobles intenciones se acercó un poco más al moreno y lo abrazó durmiéndose junto a él reconociendo que quería conocerlo más y haría todo para sacarle de la oscuridad… De hecho se había quedado por eso, pero ahora pensaba que ya no era por Naruto, más bien por ella.
-0-
Pronto y sin descansos el clon de Sakura encontró el chakra de los dos chicos. Trepó hasta la ventana del hotel donde estaban y se sorprendió bastante al ver la escena de ellos abrazados tal cual pareja enamorada.
Sintió que algo en su pecho se rompía nuevamente, porque sí, había guardado esperanzas de estar en una relación de más que amigos con el Uchiha algún día. Sus esperanzas de pequeña enamorada continuaron y ahora le estaban haciendo pagar el precio.
Ella completa enamorada desde pequeña de Sasuke Uchiha y Hinata, compañera y supuestamente interesada desde pequeña en Naruto le estaba revelando su verdadera identidad.
–No. Hinata no… Es imposible.
Se negaba a creerlo, pero "¿Por qué Hinata estaba abrasando a Sasuke mientras dormían juntos? ¿Desde cuándo había empezado todo esto? Quizás eran amantes desde antes… ¿Amantes, será eso posible?" Miles de preguntas y posibles respuestas por muy desquiciadas que fuesen aparecían en su mente como posibilidad.
Y es que no conocía muy bien a Hinata como para defenderla y poner las manos al fuego por ella a que entre los dos no pasaba nada. Porque a Sasuke sí y lo poco que sabía es que él no está interesado en mujeres por el momento, solo deseaba vengar. Entonces el único raciocinio que aparecía era que Hinata podría haber hecho algo, idear algo para estar con él.
–Pero no puede ser…
Dejó la hoja enrollada sobre la mesa cerca de la ventana y desapareció. No dándose cuenta de que el joven Uchiha se había despertado.
