Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –
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White Love
Capítulo 9:
Con los ojos bastante abiertos observaba las finas facciones del Uchiha al besarla.
Sí. La estaba besando.
Lentamente cerró sus ojos. Por acto de inercia correspondió a aquellos voraces labios que la degustaban como si fuera un manjar.
Aquellos finos y suaves labios del Uchiha que no probaba ya hace mucho tiempo. Cuando él se separó para apreciarla bien observó la cara algo atontada de la Hyuga con los labios aún estirados haciendo que Sasuke sonriera un momento.
Cuando Hinata ya volvió de su trance un sonrojo grande inundó completamente su cara al ver la sonrisa socarrona que mostraba el Uchiha. Se sintió tonta, Sasuke solo estaba jugando. Dispuesta a irse corriendo se dio la vuelta.
Mas cuando Sasuke pudo notar ese cambio de actitud en ella sin pensarlo dos veces le afirmó del brazo derecho y jalándola hacia él la abrazó de espaldas.
–Lo siento. –Susurró el Uchiha al oído de la oji luna. –Creí que te veías tierna.
Eso fue más que suficiente como para desmayar a la pobre Hinata que cayó rendida a los brazos fuertes de Sasuke completamente dormida.
Tomándola delicadamente en brazos la condujo hasta su habitación y esperó al lado de ella hasta que despertase por lo menos.
"Había ido a reunirse con ella como lo pidió. Sentía cerca el chakra de Suigetsu espiándoles. "Hinata de seguro cocinó algo y necesita enviárselo a alguien en Konoha" había pensado.
No se equivocó.
Envió el pastel con su halcón y la miró un momento más para asegurarse de que no le faltase nada. "De seguro tiene algo para Naruto".
Nuevamente acertó.
La chica le hiso detener su marcha de vuelta a la guarida. Se avergonzó y evitó mirarle "Pensará que estoy enojado" se dijo. Luego recordó que Suigetsu les seguía mirando. Si lograba que Suigetsu creyese que se le había declarado no se acercaría a la Hyuga.
Necesitaba lograrlo. El solo pensar que Suigetsu y Hinata podrían hacer… Uhh, un escalofrío recorrió su espina dorsal el solo imaginarlo. No permitiría que eso sucediese nunca.
Al ver el corazón en las manos de Hinata tuvo una muy buena idea. Lo tomó y degustó con una masticada pequeña. No le gustaba lo dulce, pero aquel chocolate era realmente exquisito.
Comió más y más. A lo lejos podía sentir el chakra de Suigetsu algo alborotado. "De seguro está enojado" pensó divertido.
–Gra-. –Escuchó decir a la Hyuga por un momento.
Las facciones de sorpresa en aquella pequeña cara le parecieron divertidas.
–Sasu…ke…
Recordó la frase que Shisui, amigo de Itachi en su infancia le enseñó para conquistar a una chica. Se acercó hasta la pequeña ojiperla y susurró aquella frase. Hinata estaba sorprendida aun, para despertarla se le ocurrió besarla, solo iba a ser un momento.
Pero cuando probó nuevamente esos carnosos labios no pudo parar. Pronto fue correspondido por Hinata y un pequeño calorcito se formó en su estómago. Una rica sensación en su pecho. Quiso seguir e identificar el qué de esas sensaciones pero el chakra de Suigetsu alejándose lo hiso volver a la realidad dando por terminado el roce de labios."
–Hnn… –Escuchó quejar a Hinata. Moviéndose en aquellas finas sábanas.
Su oscuro mirar se posó en el bulto que era Hinata en su cama.
–Sasuke-kun… –Escuchó susurrar bajo y pudo notar cómo su pulso se aceleraba.
Decidió salir un momento e ir a mojarse la cara para controlar su pulso ahora acelerado. Encontrándose con el peliblanco en el camino.
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Abrió de a poco sus verdes ojos. Se encontraba en su departamento al parecer. Intentó despertar mejor sobándose sus ojos, pero un inmenso y terrible dolor agudo en su cabeza la hiso recostarse nuevamente.
–Aah, ¡duele! –Se quejaba mientras afirmaba su cabeza.
–Hn… ¿Sakura-chan? ¿Estás bien?
Una voz que a sus oídos llegó como el peor de los estruendos estaba a su lado. No podía reconocer a nadie. Solo sentía aquel punzante dolor.
–¡Duele! –Gritó.
–Tranquila Sakura-chan, se te pasará. –Intentaba calmar.
–¿Na-Naruto? –Preguntó extrañada al ver la melena rubia.
–Descansa Sakura-chan, eso te pasa por beber demasiado. –Dijo ofreciéndole un vaso y una pastilla.
Más tranquila tomó la pastilla en sus manos, luego la colocó en su lengua. Tragó toda el agua, estaba sedienta. Se recostó y quedó completamente dormida en pocos segundos.
Al despertar nuevamente ya estaba todo completamente oscuro. Buscó con la mirada al rubio Uzumaki, pero no lo encontró.
Perezosamente se levantó y encima de la mesa había una nota y un pote de ramen instantáneo.
"Sakura-chan:
Ayer en la fiesta no sé qué te ocurrió, pero estabas bastante triste. Todos nos preocupamos por ti. Tsunade-obaachan te llevó con ella y al parecer hablaron mucho entre tragos. Bebiste mucho, igual que la vieja.
Shizune-neechan me vino a buscar y me encargó que te trajera a tu departamento. Ella se llevó a Tsunade-obaachan.
Me pediste que me quedara junto a ti. Susurraste algo como "Ella no te tendrá a ti por lo menos". Algún día me explicas eso… Te dejo este ramen para que comas algo por lo menos.
Uzumaki Naruto"
Por un momento una sonrisa había aparecido en las facciones de la pelirosa al leer la nota. Pero se asombró al leer la frase que "dijo".
–No puede ser… –¿Qué le habría dicho a Tsunade?
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Se sentía tan cómoda y calentita acostada ahí. No sabía qué había pasado ni cuánto tiempo, pero sabía que estaba en su cama. Y no tenía ganas de levantarse.
Estaba aún con los ojos cerrados. Sintiéndose cómoda y a gusto ahí. El olor masculino llegó a su nariz. Se removió un poco en aquella cama. Aquel olor le gustaba, era muy atrayente.
Una rara pero rica sensación le invadió cerca de su vientre. Un calor en su pecho. Suspiró.
–Hnn…
Estaba segura que esa no era su cama. Ese olor solo podía ser de…
–Sasuke-kun… –Susurró bajo sonriendo y durmiéndose al acto.
Despertó nuevamente al escuchar los rugidos de su estómago por comida. Supuso que ya todo estaba oscuro. Quiso levantarse pero un brazo la tenía prisionera. Ahogó un gemido al adivinar el dueño de aquel brazo.
–S-Sasuke-k-kun… T-tengo hambre… –Dijo intentando darse la vuelta para despertar al moreno.
Dormido o no, Sasuke no la soltaba ni un centímetro. Al removerse para estar frente al chico Uchiha sin darse cuenta despertó con sus movimientos y curvas algunas sensaciones en ciertas partes del cuerpo del moreno. De un movimiento rápido se posicionó sobre la Hyuga para mirarla detenidamente.
Hinata gimió de la sorpresa.
–Qué haces.
–Y-yo… T-tengo hambre. –Susurró tierna e inconscientemente cerca de los labios del Uchiha.
Sasuke gruñó.
–No entiendo… –Confesó Sasuke mirándola detenidamente a los ojos.
–Q-qué…
–¿Qué es lo que siento? –Susurró acercando sus labios a los labios de Hinata. ¿Por qué solo contigo? –Hinata suspiró y él tomó aire un momento, pero al volverla a mirar. –¿Y por qué no me puedo controlar…?
Finalizó antes de darle un beso. Un pequeño rose de labios. Se separaron lo suficiente para mirarse.
–Y-yo… No lo sé. Pero cuando estoy con usted… Yo… –Dijo totalmente avergonzada, con un sonrojo en su cara.
–Tú qué…
–Te quiero cerca.
Iban a comenzar un nuevo beso pero el gruñido de hambre en Hinata fue fuerte. Sasuke sonrió y Hinata avergonzada cerró los ojos fuertemente.
–Vamos, debes comer.
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"Abrió sus oscuros ojos y sintió que algo le faltaba. Con el sueño todavía en su cara tanteo por inercia el espacio vacío a su lado en la cama.
–Hina… –Llamó.
Cuando se dio cuenta de su acción despertó abruptamente. Estaba en un lugar que no pudo identificar. Pero sentía una calidez hogareña desprender de aquel lugar.
Por la puerta apareció la figura de Hinata solo cubierta por una gran camisa que estaba seguro, era de él.
Hinata soltó una dulce risita al verlo.
–¿Qué ocurre Sasuke-kun?
–Yo… –No tenía palabras para la imagen de Hinata tan… Linda frente suyo.
No dio crédito a sus ojos cuando observó a la chica acercarse lentamente con un pequeño sonrojo y le abrasó. Él continuaba atónito a lo que sucedía, pero pudo volver a la realidad cuando sintió los cálidos labios de la morena en los suyos.
–Buenos días Sasuke-kun. –Susurró la morena contra sus labios.
La tomó por las muñecas e invirtieron posiciones. Ahora él encima de ella.
–Buenos días. –Respondió con la voz completamente ronca. Absorbido por el deseo se acercó lo suficiente para iniciar un apasionado beso.
–Hinata… –Susurraba mientras repartía hambrientos besos en su cuello.
–Sasuke-kun, Sasuke-kun…"
–¿Sasuke-kun?
Despertó nuevamente, mirando a todos lados pudo notar estar en la guarida. A su lado Hinata con un gran sonrojo y cara de preocupación tocándole la frente.
–Hn. Qué...
–Estabas algo afiebrado y repetías… M-mi nombre. –Respondió tímida.
–Oh.
Sus miradas quedaron un largo rato conectadas. La puerta se abrió abruptamente por Kabuto que sorprendió a los dos jóvenes a punto de iniciar un...
–¡Sasuke-kun, Hinata-san no está! ¡Sasu… Oh… –Dijo sorprendido.
–¡Kyah! –Gimió la Hyuga antes de caer completamente inconsciente en el pecho del Uchiha.
–Yo no sabía del romance –Comenzó, Sasuke levantó una ceja en señal de incomprensión. –que mantenían ustedes. Aunque sospechaba algo, por lo de la vez que Hinata-san pudo haber estado embarazada. –Explicó.
–Hmp.
–No estoy seguro, pero Orochimaru-sama no está en contra esto.
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Unos golpes en la puerta de su consulta la sacaron de sus pensamientos.
–Pase. –Ordenó y la verde puerta de hospital se abrió.
–Permiso.
Sakura levantó su mirada topándose con unos blanquecinos ojos que le recordaron a…
–Hinata…
–No. Mi nombre es Hanabi. –Corrigió la menor.
–Oh perdón, solo pensé en voz alta.
–Hn. Haruno Sakura-san, supe que usted participó de la misión en busca de mi hermana ¿Es cierto eso?
–H-hai. –Afirmó algo confundida por la mención de aquella misión pasada. Recordando de paso la escena que su clon presenció.
–Necesito saber el paradero de Hinata. –Pidió con voz suave.
–La verdad no sabemos dónde está ella ahora.
–¿Entonces cómo ella envió el pastel esa vez?
–Con un halcón de Uchiha Sasuke. –La mención del nombre la hiso con bastante dolor. Hasta Hanabi quién no entendía nada pudo notarlo.
–¿A quién le llegan los halcones?
–A Shino.
–Oh, el chico Aburame. –Concluyó. –Gracias, adiós.
–Adiós.
Recordó la noche que presenció su clon al dejar la carta. Sasuke abrasando fuerte y protectoramente el cuerpo dormido de Hinata y sintió celos. Celos de lo que ella siempre soñó se volviese realidad en otra… En Hinata, quién jamás había puesto un poco de su empeño en acercarse a Sasuke.
–Hn… –Suspiró pesadamente antes de volver a atender en su consulta.
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"–¡Hinata!. –Escuchaba una voz desde lejos llamándola.
–¿Q-quién?
–¡Hinata ayúdame! –La voz era de…
–¡Hanabi! –Descubrió. –¡¿Dónde estás nee-chan?! –Miraba a todos lados.
Se encontraba en un bosque. Uno que jamás había visto. Solo estaba ella, pero la voz de Hanabi…
–¡Vuelve! –El grito era desesperado.
Podía escucharla. Se internó en el bosque sin pensarlo dos veces activando su Byakugan, pero por más que intentaba no encontraba a nadie.
Estaba sola ahí.
Una mano sosteniendo su hombro la hiso dar vuelta rápidamente. Sasuke la miraba serio pero con algo de tristeza.
–¿Sasuke-kun?
–Ven conmigo. –Sugirió el moreno extendiéndole la mano.
Estaba por tomar la blanca mano del Uchiha pero…
–¡Hinata! –La voz de Naruto esta vez se hiso presente.
–Naruto-kun. –Susurró algo confundida.
Sasuke la miró algo enojado.
–¿Naruto?
–¡Hinata!
–K-kiba-kun.
–¡Hinata! –Todos sus amigos de la aldea la llamaban, podía sentirlo.
–Hinata… –Sasuke le miraba detenidamente. –Vamos. –El moreno comenzó a andar y ella a punto de seguirlo. Pero las voces del otro las llamándola seguían.
Sasuke detuvo su andar al notar que ella no lo seguía. Se dio la media vuelta sin dejar de mirarla.
–Decide. –Dijo serio. –Ellos o yo."
Con sudor cubriendo sus facciones despertó. Sus cabellos completamente apegados a la piel mojada. Intentaba regular la respiración, miró a su alrededor, Sasuke no se encontraba en la habitación.
No tenía la menor idea de qué podría significar todo aquello, pero la asustaba.
