¡¡Konnichiwa!... Espero que esten siguiendo mi modesto fics y aún sigan acompañandome... Pero ¡Please! Dejenme al menos un Review... snif... No puedo saber mis fallas si esos datos tan importantes.

Bueno... ¿en qué estaba? Así, en el capítulo anterior nos enteramos del porque Sango e Inuyasha terminaron su noviazgo... es una pena... Pero bueno, también supimos quién fue el culpable de ello y qué era lo que esa persona sentía por nuestra Taijiya favorita, bien sin más preámbulos... ¡Al fics!

Capítulo III

Sango había llegado a su alcoba, y se había dejado caer de espaldas a su cama. Dio un fuerte suspiro, acompañada del nombre...

- Inuyasha... - unas cuantas lágrimas caen de sus ojos - Mi querido Inuyasha... Aún mi corazón salta cuando escucha tu nombre. Pero tú me traicionaste y cortaste el único lazo que nos uniría por siempre; Aunque sé que no fue con intensión... Si no hubiera perdido a mi bebé, ahora no estaría sola, y tal vez yo no hubiera roto contigo y aún estaríamos juntos. Pero ahora... Ahora solo me tengo a mí misma.

Al día siguiente...

- Sesshomaru... - se sorprende Inuyasha, al abrir la puerta de su apartamento y ver a su hermano.

- Hola, Inuyasha... - Él lo invita a pasar y ambos se sientan en el sofá...

- ¿Cuándo llegaste? - pregunta el menor.

- Ayer en la tarde...

- Me hubieras avisado para recogerte...

- ¿En dónde crees que estoy? ¿En Kinder Garden?

- ¬¬ Tampoco es para que te molestes así - Kagome sale del cuarto y ve a Sesshomaru con Inuyasha

- ¿Sesshomaru? - pregunta Kagome

- ¿Kagome? ¿Kagome Higurashi? - se sorprende Sesshomaru.

- Desde hace 3 años vivimos juntos - explica Inuyasha.

- Vaya, esto es serio ¿no? - sonríe levemente; Kagome e Inuyasha se extrañan.

- ¿serio? - pregunta la chica.

- Mi hermano NUNCA a metido a una mujer a vivir con él - se cruza de brazos - Y para que él te haya traído para vivir juntos, eso quiere decir que, en verdad, esta muy enamorado...

- Pues sí, eso creo... - se ruboriza la chica - Bueno, me retiro... voy al supermercado

- No tardes... - le pide Inuyasha. Y una vez que Kagome se retira del departamento... - ¿Qué haces en mi departamento, Sesshomaru?... Te conozco y sé que no me vendrías a visitar si no fuera por algo sumamente importante...

- Y lo es...

- Escucho...

- Nuestro padre me pidió venir para informarte de su decisión - Inuyasha abre más los ojos, poniendo atención - La compañía fundada por nuestro padre y mi madre, 'Tetsugaiga' va a ser ahora administrada por sus hijos.

- ¡Ja! - se estira sus brazos y se los pone detrás de la nuca - Yo no veo que tengo que hacer yo ahí, tú mismo lo has dicho: SUS HIJOS... Y tú eres el primogénito e hijo de ambos... Tu madre no era mi madre; Mi madre solo fue una secretaria que se metió con el Jefe de la compañía.

- Estoy de acuerdo contigo, no sé que narices debas hacer tú ahí adentro. La empresa es de mi madre y de mi padre... pero dado que mi padre, es tu padre también... por ley tendrás que administrar el 25 de la compañía, yo tendré el 50 de mi madre y el 25 de mi padre - Inuyasha se levanta del mueble.

- Pues puedes quedarte con mi parte, yo no la quiero...

- Lo siento, es una decisión de mi padre... no mía...

- ¡Carajo! ¡¿Qué más quieres! ¡Te estoy dando el 25 de mi parte de la compañía!

- Me tengo que retirar - se levanta.

- ¡Lárgate de una buena vez! - le grita Inuyasha, notoriamente enfadado. Y una vez que Sesshomaru iba a salir del apartamento...

- Ah... ¿Y que paso con Sango? - pregunta.

- ¿Sango? - levanta una ceja Inuyasha.

- Fue la última chica con la que te vi salir antes de irme a Europa. - Inuyasha mira al lado hacia el suelo.

- Pues... termine con ella, pero me la sigo viendo. Hace poco se le acaban de morir su padre y hermano; Así que esta un poco deprimida, pero ¿porqué preguntas por ella?

- Curiosidad... - y diciendo eso sale del apartamento de su hermano.

Una vez que Sesshomaru sube en su lujoso Porshe azul marino, marca su celular...

- Koga... - dice, al contestarle del otro lado de la línea.

- ¿Eh?... ¿Seshh? ¿Seshh eres tú?

- ¡Te he dicho que no me llames así, Koga! - se enfada el de melena plateada.

- Tampoco es para que te pongas así - resopla - ¬¬ Cielos, apenas vienes de viaje y ya me estas llamando para gritarme... ¿Qué es lo que quieres?

- Dime... ¿Sango aún vive en la casa de su padre?

- ¡Ah!... Jajaja... Veo que aún sigues interesado en esa joven.

- Tú solo limítate a responder, Koga...

- Después de la muerte de su padre y hermano, ella se fue a vivir a un departamento...

- ¿Me puedes dar la dirección?

- Claro, espera - saca de su velador una libreta de direcciones - A punta... - le dicta la dirección.

- Muy bien - responde Sesshomaru terminando de escribir la dirección en su tarjeta - Muy bien, eso era todo lo que quería saber - cuelga - Vaya, ¿quién lo diría? Esa chiquilla es mi vecina... - sonríe - Parece que el destino esta a favor de este encuentro...

Sango acaba de darse un refrescante baño, cuando oyó el sonar de su timbre. Se acerco a abrir la puerta, y grande fue su sorpresa, que al abrir, se encuentra con esos penetrantes ojos color ámbar. Ojos, que le recordaba demasiado a los ojos de ese hombre al cual, aún, llamaba en sueños.

- ¿Sesshomaru?... - reacciona la chica, después de unos segundos de contemplar la mirada del chico - Que... ¿Qué es lo que haces aquí? - pregunta sorprendida.

- Bueno, supe que era tu vecino... Así que decidí a hacerte una pequeña visita - se ruboriza y le entrega toscamente un ramo de rosas blancas.

- ...

- ¿Puedo pasar? - pregunta él, al observar como la joven se quedo en blanco.

- ¡Ah sí!... Claro, pasa... - Lo deja pasar y lo dirige hacia su sala; Sesshomaru puede observar a la gatita de Sango bebiendo leche a un lado de la mediana mesa rectangular del comedor. Toma asiento mientras Sango se dirige a la cocina para poner en agua las flores, no era difícil perderla de vista... La cocina estaba justo detrás de él y podía observar a Sango llenando el jarrón con agua...

- ¿Deseas un té o un café? - pregunta la castaña saliendo de la cocina y dejando las flores al centro de la mesa. Sesshomaru solo asienta con la cabeza - De acuerdo, ahorita te lo traigo - dice la castaña, volviendo adentro.

Aunque estaba completamente ruborizado, aún mantenía su mirada fría. Esa mirada que podía intimidar a muchos. Pocas eran las veces en la que Sesshomaru había hablado con una joven; La mayoría de veces no más era para pasar el rato y ya... ahí acababa. Pero éste caso era distinto, ¿Qué decir?... En realidad no lo sabía... Sesshomaru era un hombre que andaba sin rodeos, era siempre muy directo con las cosas que quería decir y hacer, y entregarle esas rosas no era como él solía actuar.

Gira su cuerpo para ver detrás de sí a la joven, que se encontraba en la cocina sacando unas tazas de la repisa. Decidió levantarse, y con pasos firmes se dirigió a ella, abrazándola por detrás, justo en la cintura, dándole suaves besos en el cuello. De la impresión la chica dejó caer las tazas en el fregadero...

- ¡Sesshomaru! - grito la castaña, completamente roja y sorprendida. En realidad nunca se le paso por la cabeza que él reaccionaría así con ella, y mucho menos que estuviera besando su cuello. Trato de zafarse, pero Sesshomaru tomo sus manos y las puso encima del fregadero...

- Que... ¿Qué es lo que haces? - dijo con un leve temblor en la voz, mientras sentía las fuertes manos de Sesshomaru, haciendo presión contra las suyas.

Éste no hizo caso a las interrogantes de la chica. Estaba más concentrado en seguir besando el delicioso cuello de la joven, para darle un giro rápido y besar sus labios. Podía sentir como las manos de la chica golpeaban suavemente su tórax, tratando de que con eso la soltara, pero cuanto más hacía esto, él la sujetaba aún más fuertemente por la cintura.

- Su - Suéltame Sesshomaru, esto no... no... - Trataba de detenerlo la joven, pero se le hacía muy difícil poder hablar; Cada vez que lo hacía él llegaba para callarla invadiendo su boca, dejándola completamente 'tarada', por llamarlo de alguna manera. - No Sesshomaru... por favor suéltame... - suplicaba la chica, mientras controlaba su deseo de seguir sintiendo esos labios sobre los suyos.

Él se detiene y la abraza fuertemente. - ¿Porqué no quieres?... Yo sé muy bien que ahora estas más sola que nunca, sé que estas deprimida por la muerte de tu padre y hermano, pero yo estoy acá para darte consuelo y hacerte sentir querida. - Estas palabras hicieron reaccionar a Sango violentamente, mandándole una fuerte bofetada.

- ¡¿Estas queriéndome decir que acostándome contigo voy a poder encontrar un consuelo! - su rostro se llena de lágrimas - ¡¡¿Cómo puedes jugar con algo así!... Vienes a mi casa y encima tratas de sobrepasarte conmigo...

- Y tú que no querías ¿verdad? - habla irónico.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Tú eres una mujer fuerte, estoy seguro que con un mayor esfuerzo me hubieras alejado en el mismo momento en el cual te abrase...

- ¡No digas tonterías! - enfada la mujer, un tanto ruborizada. Ya que sabía que él había dicho la verdad - Ahora, por favor, vete... conoces la salida.

- ¿Tú me estas echando? - pregunto indignado.

- ¡Claro que sí! ¡¿Es qué estas sordo! ¡Lárgate! - Sesshomaru se aprieta los dientes con suma furia y sale del departamento.

- Es la primera vez que alguien me hecha de algún lugar... - dice Sesshomaru, mientras se recuesta sobre la puerta de la joven - Pero con esta prueba veo que no te soy del todo indiferente - sonríe - Te voy a conquistar, Sango... Voy a hacer que te enamores de mí.

COMPAÑÍA TETSUGAIGA

- Vaya, miren nada más - habla Koga con sarcasmo al joven de ojos azules que se acercaba - ¿Qué es lo que hace nuestra más grande competencia en la compañía Tetsugaiga?

- Jajaja... ¿Cómo estas, Koga? - saluda el ojiazul.

- Mejor que tú cuando Sesshomaru se entere que estas pisando sus dominios, Miroku Houshi...

- Ah... Ya llegó... Bueno, eso no importa. Yo vengo a buscar a Inuyasha...

- Pues buscas en el lugar equivocado, Houshi. Ese perro sarnoso nunca para en este lugar.

- Te equivocas Koga... Aunque no lo creas, Inuyasha me llamo diciéndome que lo recoja acá...

- ¿Acá?

- Sí, acá...

- Pues eso es muy raro. Inuyasha nunca se ha preocupado por esta empresa ni nada.

En ese momento se viene acercando el dueño máximo de la compañía Tetsugaiga, y al ver a Miroku, su máxima competencia, como que no se alegro mucho.

- ¿Qué es lo que hace nuestra más grande competencia en mi compañía?

- Hola Sesshomaru, hace tiempo que no nos veíamos... Me alegra saber que aún me consideras como buen rival.

- Déjate de bromas, Houshi. ¿Qué es lo que haces acá? ¿Vienes a sacar información o algo?

- Sabes que ese no es mi estilo, Sesshomaru... Es poco ético. Solo estoy acá esperando a tu hermano.

- ¿Nani?

- Yo también me sorprendí cuando me lo dijo - interviene Koga.

- Eso es ridículo, no lo creo...

- Pues - mira por sobre el hombro de Sesshomaru - ¿El qué esta allá, bajando del ascensor, no es acaso Inuyasha? - Tanto Koga como Sesshomaru voltean.

- Es verdad, el sarnoso esta acá... - dice Koga. En ese instante Inuyasha se acerca.

- Acá estas Miroku - habla Inuyasha - Ya vámonos... tengo hambre.

- ¿Qué narices haces acá, Inuyasha? - pregunta Sesshomaru.

- Ya que no quieres mi porción de la empresa, vengo a ver como esta... ¿Porqué?

- Como me dijiste que no te interesaba nada de esta empresa...

- Pues sí, pero ya cambié de opinión...

- ¿Qué es lo que hace él aquí? - pregunta Sesshomaru, señalando a Miroku con el dedo.

- Vino a recogerme...

- ¿Te das cuenta que esta pisando territorio enemigo?... Podría sacar cualquier información valiosa y perjudicial para nosotros...

- Relájate hermanito, Miroku no es como otros... Lo conozco muy bien...

- ¿Así? - se mofa Koga - ¿Lo conoces a plenitud?

- ¬¬ Casi a plenitud...

CONTINUARA...

Jejeje... bien, no se olviden de dejarme sus comentarios y... mmm... Animarme :P ¡¡Matta ne!