- Diga... - dice Sesshomaru, contestando el teléfono.
- Sesshomaru...
- Padre... - se sorprende - Pero padre... tú...
- Acabo de llegar a Tokio...
- ¿A qué se debe su visita, padre?
- Ven a la casa... Ahí te explicare todo...
- Como que Inuyasha ya se tardo en llegar... - dice Kagome, viendo el reloj de pared de su sala; mientras alguien tocaba la puerta del apartamento. - Ese Inuyasha, a lo mejor perdió las llaves de la casa... - se levanta y se dirige a abrir la puerta - Ko... ¡Koga! - dice la joven sorprendida.
- Tenía la mínima esperanza de que la mujer de Inuyasha fuera otra... - mira al lado - Pero me equivoque para mi mala suerte...
- ¿Qué haces acá?
- Ten... - le entrega un sobre - Es para Inuyasha, son algunas cuentas que necesita saber, lo quise traer personalmente... Bueno, eso era solo un pretexto para ver si se trataba de ti...
- Gracias Koga... - dice, recibiendo el sobre.
- Si bueno, al final la bestia se quedo con mi bella... - se voltea - Será mejor que me vaya...
- Puedes pasar Koga, ¿Quieres un té o un café?
- Supongo que no tiene nada de malo - voltea su rostro para verla y sonríe - ¿Pero podría ser chocolate? Ya sabes que me gusta mucho...
- De acuerdo, chocolate...
Inuyasha se levantó y se sentó en la orilla de la cama, haciendo el menor ruido y movimiento posible... Estaba sumamente confundido ¿Qué era lo que acababa de hacer?, ¿En verdad él estaba tan enamorado de Sango?... Se suponía que él solo iba a hablar sobre Sesshomaru para prevenirla... pero, sin embargo, había terminado en la cama con ella.
¡Estaba a punto de ocasionarle un sufrimiento aún más grande! y no tan solo a ella... sino también a la mujer que aún ama, Kagome... y a Miroku, su amigo que le había confesado que le gustaba a Sango. ¿Qué era lo que le iba a decir a él ahora? ¿Discúlpame amigo pero me acosté con la mujer que tú amas?... no podía hacer eso. Le dio una mirada a la joven, ella dormía plácidamente con una leve sonrisa en su rostro, se sentía el más miserable del mundo. Tampoco se quería ir aún, aún necesitaba sentir la piel de la joven contra la suya, mas sin embargo, otra mujer la esperaba en casa, de seguro esperando como le fue con su amiga... ¡Ja! Si supiera en verdad como le fue...
Rápidamente se vistió y salió sigilosamente del apartamento, no sin antes darle un suave beso en la mejilla y una nota junto a la almohada.
- "¿Qué será lo que me tiene que decir mi padre?" - piensa Sesshomaru bajando hacia el estacionamiento - "¿Será algo grave?... Rayos, espero que no" - apenas salía del elevador, cuando noto que su hermano salía del apartamento de esa chica, Sango - "¿A esta hora?" - se pregunto - su hermanito traía una cara que expresaba mucha confusión. Cuando él bajó, Sesshomaru lo intercepto.
- Se - Sesshomaru - tartamudeo Inuyasha.
- ¿Recién sales del departamento de esa chiquilla?
- Sí... así es...
- Te vez algo nervioso ¿Te pasa algo?
- ¡Eso no te importa! - dice Inuyasha, mirando al lado y frunciendo el entrecejo.
- ¡Ja! Es tu problema... - ambos caminan juntos hacia los exteriores, y justo cuando Sesshomaru estaba a punto de subir a su auto...
- No quiero que estés molestando a Sango... - dice Inuyasha con firmeza - Si es posible aléjate de ella...
- ¿No eras tú el que hace unas horas me decía que me convirtiera en el mejor amiga de ella?
- Me he enterado de un par de cosas... Por eso no quiero que te le acerques...
- ¿Y quién eres tú para decirme lo que debo y no debo hacer? - azota la puerta del auto, mientras se paraba frente a su hermano.
- Yo soy el hombre al cual Sango aún ama... Te prohibo que te le acerques... - habla con algo de desprecio en la voz. Sesshomaru sonríe y vuelve a abrir la puerta de su auto.
- Que yo sepa tú estas con Kagome... ¿Es que pretendes estar con las dos?
- Grr... yo... - cierra fuertemente el puño.
- Me lo suponía... - sube a su auto - Escúchame Inuyasha... Es verdad, esa chica me interesa mucho; Así que será mejor que no me prohibas nada... Sabes perfectamente que yo no le hago caso a nadie que no sea mi padre y, tal vez, mi madre... - cierra la puerta y arranca.
- Grr... Sesshomaru... - resopla pesadamente - "Pero tiene razón... ¿Es que pretendo quedarme con las dos?... Le dije a Sango que había revivido ese sentimiento, y no es mentira... pero creo que no fue con la misma intensidad que antes" - frunce el ceño - "Yo no puedo hacerle eso a Kagome, ella me ama... y yo a ella... Sango perdóname. Así como una vez te perdí a ti por una tontería, yo no puedo perder a Kagome, no cometiendo el mismo error"
Una suave brisa entra por la ventana, haciendo que la chica que descansaba sobre la cama despertara... ya era algo de las 7:00 de la noche, pero ¿dónde estaba su ser amado? Solo encontró una nota encima de su almohada...
NOTA:
En verdad disfrute mucho nuestro reencuentro, Sango... A pesar de que tú despertaste ese sincero amor que sentía por ti... Yo no puedo hacerle eso a Kagome, a pesar de todo yo la amo, y no puedo dejar que la historia se repita, no puedo darme el lujo de perder a Kagome, no puedo dejar que ella me deje por una infidelidad... Ella es la mujer que comparte su vida conmigo y no puedo hacerle esto a ella ni a ti tampoco, la verdad es que me arrepiento mucho en haberme acostado contigo. Será mejor que lo olvides, yo trataré de olvidarlo también... Por favor perdóname... Lastimarte era la último que quería hacer, pero... Lo único que te puedo decir es eso: Perdón...
Inuyasha...
Inuyasha había llegado a su departamento, estaba sumamente cansado, y lo único que quería era darse un buen baño. Pero al abrir la puerta se encontró con un invitado no muy bien recibido por él.
- ¡Hola mi amor! - dice Kagome, mientras veía la televisión junto a Koga.
- Kagome... - dice Inuyasha sorprendido - ¡¿Qué es lo que hace ese lobo rabioso acá?!
- ¡Hola bestia! - saluda su primo - Solo vine a traerte unas cuentas, pero no sé porque me moleste... tampoco creo que las entiendas - ríe.
- Invite a Koga a tomar un pequeño lonche y a ver una película...
- Y veo que ya todo eso termino... Así que bye, bye lobito.
- Inuyasha, por Kamisama, no seas tan mal educado...
- Déjalo Kagome - dice Koga - con una chica tan guapa como tú de novia, Inuyasha tiene que estar muy alerta... - Koga besa la mano de Kagome, luego se levanta y se dirige hacia la puerta, donde se encontraba Inuyasha, lo miro fijamente a los ojos y luego se acerca a su oído.
- Cuídala mucho, Inuyasha... Pobre que me entere que la estas haciendo sufrir.
- Grr... Koga...
Koga se retira del departamento; Cuando Kagome se iba a acercar para saludarlo con un beso, éste se aleja un poco...
- ¿Qué sucede, Inuyasha? - pregunta la azabacha.
- Lo que pasa es que me siento algo sucio...
- ¿Sucio?
- Sí... - sonríe - ¿Por qué no me dejas que me dé un baño rápido, para saludarte como se debe?
- Esta bien... ¿Cómo te fue con Sango?
- Me doy un baño rápido y te cuento todo...
