Un mayor domo conduce a Sesshomaru a un despacho muy lujoso; Dentro de una casa, también, muy lujosa... ' Si se puede llamar casa a esa mansión
- Su hijo Sesshomaru, Sr. Inutaisho... - dice el mayordomo
- Gracias, puedes retirarte... - responde el hombre y el mayordomo se retira, cerrando la puerta.
- ¿Cómo esta madre? - pregunta Sesshomaru, mientras se sirve un poco de whisky.
- Muy bien, justo en este momento esta recibiendo un masaje en su alcoba...
- Eso me parece muy bien... - toma asiento, al frente del escritorio de su padre - Ella merece relajarse, después de este regreso a Japón...
- Y dime Sesshomaru ¿cómo esta tu hermano?
- Si tanto quieres saber como esta, al menos deberías darte una vuelta por su departamento para conocerlo... - bebe su whisky.
- La última vez que lo vi tenía 7 años, supongo que ya es momento de un encuentro...
- La verdad es que no sé como le pudiste dar el 25 de nuestra compañía a un sujeto que casi ni conoces...
- ¡Vamos Sesshomaru! - se acerca a él y le da una palmada en la espalda - Ya hablamos de esto... Inuyasha es mi hijo también, ¿acaso no crees que me hubiera gustado que viva conmigo?
- Es solo un bastardo... - dice con algo de desprecio - Es solo el hijo con una de tus amantes.
- Ya te dije que no te expreses así de tu hermano... - habla serio su padre.
- Es la verdad, y la verdad no tiene porque doler... Es el producto de una aventura tuya con la secretaria y... - no pudo continuar puesto que un puñete, que venía directo justo a su mejilla, lo arroja de la silla.
- Grr... Cuando digo que te calles ¡¡Te callas!!
- Grr... - se soba la mejilla.
- Toma asiento - ambos vuelven a sus respectivos lugares - Te voy a explicar el porque de mi regreso, y porque te mande a llamar...
Inuyasha había salido del baño, se había puesto un buzo blanco y toma asiento junto a Kagome, que estaba viendo una película... Éste se acuesta en el sillón y la pone encima de él.
- ¿Qué es lo que sucede, Inuyasha? - se ruboriza la chica.
- Te amo, Kagome... Lo sabes ¿verdad? - ella sonríe y se recuesta en su pecho.
- Claro que sí, Inuyasha... Yo también te amo - le da un suave beso en los labios - Mm... Tu cabello huele a bebé...
- Eso es porque cierta persona compro champús para bebes...
- ' Sí, ésa creo que era yo... - ríe - ¿Cómo te fue con Sango?
- Bueno - pone su cara seria - Escucha Kagome, Sango ya esta advertida... pero si pasa lo que tú temes, pues... no más tendremos que apoyarla.
- Supongo que tienes razón... - pausa - ¿Porqué te demoraste tanto?
- Estaba con Sango... - sonríe nervioso; Kagome no entendió muy bien su respuesta, pero decidió dejarlo así por hoy.
En alguna casa...
- Disculpe la demora, no pensé que hubiera tanto tráfico... - dice el de ojos índigo, a la mujer de mayor edad que él.
- No te preocupes, Miroku...
- ¿Porqué me mando a llamar?
- Hoy en la mañana vi en la televisión que Inutaisho llegaba Tokio con "su flamante esposa" - resopla - Lo que temo es que pueda haber algún enfrentamiento entre Inuyasha y su padre, ahora que él le ha cedido el 25 de su empresa. Inuyasha no tiene muchas experiencias en estas cosas de negocios, es por eso que quiero que te mantengas a su lado, no conozco bien como será Sesshomaru y temo que le juegue una jugarreta...
- Si esa es su preocupación, tranquila. Inuyasha es inteligente, no creo que me necesite... pero estaré a su lado. Inuyasha es un fiel amigo, y estar con él es lo mínimo que puedo hacer.
- Gracias...
- De nada, Izayoi...
Había estrujado la nota con sus puños y sentado a la orilla de la cama... Se había quedado ahí sentada, por varios minutos hasta que entro a la ducha y se baño. Al salir ella se viste y va a la cocina para hacer una pequeña comida...
- Solo me usaste para satisfacer tus necesidades fisiológicas - dice la castaña, mientras cortaba en rodajas la cebolla, grandes lágrimas resbalaban de sus ojos - Felicidades, me volviste a engañar, que tonta fui - tanto su voz, como su barbilla temblaban fuertemente - como te estarás burlándote de mí ahora... y yo - se limpia sus lágrimas con el dorso de su mano, mientras sujetaba el cuchillo - Yo caí como una tarada porque aún siento esto por ti, y tú te burlaste de mí - respira hondo - Pero no más... Si antes sentía todavía algún cariño hacia ti, ahora lo único que siento es repugnancia... te odio con todas mis fuerzas, Inuyasha ¡¡Te odio!! - clava el cuchillo en la tabla de picar.
- ¿Y bien? - pregunto el chico de melena plateada a su padre, que al igual que él, compartía el mismo color de cabello.
- Verás Sesshomaru... Te llame para hablar de un asunto muy delicado, se trata de la empresa.
- Que... ¿Qué es lo que tiene la empresa? - tartamudea Sesshomaru, ya con algo de preocupación en la voz.
- Verás... hace tiempo, cuando tú apenas eras un niño, hubo un incendio.
- Sí, eso lo sé muy bien... ¿y? ¿Eso qué tiene que ver?
- Las máquinas se estropearon, los documentos se quemaron... grandes sumas de dinero, como vidas humanas se perdieron. Los gatos de sepelio, las indemnizaciones para la familia... todo eso y otros factores hicieron que nos fuéramos para abajo... estabamos en ése entonces en la miseria.
- No tenía idea pero... Eso ya fue mucho tiempo ¿no? Ahora estamos bien ¿verdad?
- Eso fue hace mucho tiempo hijo, pero la deuda aún existe...
- ¿La deuda?
- En ese tiempo, pedí ayuda a un amigo. Él tenía también tenía una empresa de dulces, pero manejaba más mercado a parte de eso.
- ¿Qué empresa?
- 'Hiraikotsu' Así se llama...
- Entiendo, pero ¿qué? ¿Acaso esta que te pide su dinero? - Inutaisho ladea la cabeza negativamente.
- Él acaba de morir hace poco, en un accidente de avión.
- Bien pero ¿Cuánto es que debemos?
- Varios millones hijo - resopla - Tengo informes de que nuestras ventas han bajado mucho, es por eso que no nos podemos dar el lujo de pagar tan millonaria cuenta. Pagarla sería un suicidio...
- ¡Pero se debió juntar el dinero para pagar! ¡¿Cómo pudo ser tan descuidado, padre?!
- Error mío, ese hombre era mi mejor amigo y podía pagarle en partes sin perjudicar mis ventas y acciones. Pero ahora que él a muerto, a dejado como heredera universal a su hija mayor. El único familiar de él.
- ¿Solo una heredera?
- Así es... Y es por eso que estoy muy preocupado; Ella podría exigir que paguemos todo de golpe, esta en su derecho. Y si lo hace... ése sería nuestro fin.
- Estoy seguro que podemos llegar a un acuerdo. Déjamela a mí, si es mujer... puedo convencerla. Además, su padre era su mejor amigo ¿no?
- El problema - mira seriamente a Sesshomaru - El problema es que tu hermano, Inuyasha. Tuvo una relación de fracaso con esa muchacha. Temo que pueda tomar represalias gracias a eso y...
- ¡Espera! - lo interrumpe - ¡¿Me estas hablando de Sango?! ¡¿Sango Takeuchi?!
- Sí... ¿Es qué no sabías?
