Slushies
Supuso que tras ayudarle a Brittany con la tarea de matemáticas se habría librado de tener que dedicarle más horas a escuchar los debates de su amiga sobre el porque el comunismo no era una opción para sacar a un país adelante.
No es que no quisiera escuchar a Brittany pero tenía bastantes cosas que hacer.
La hija mayor de los Pierce era un genio o por lo menos para Quinn Fabray lo era.
Solían hablar de política y de la ecología , pasaban horas debatiendo sobre pintores y diseñadores pero parecía que el cerebro de Brittany colapsaba cuando estaban en los exámenes y por más que estudiara nunca aprobaba.
Aunque eso solo pasaba cuando Quinn no era su tutora.
Según Brittany , la rubia tenía un don nato para dirigir y para enseñar y las notas de la porrista lo demostraban.
Tenía colecciones de diez y su padre había dejado de en marcarlos en la heladera cuando tenía ocho.
Desde luego el colegio no le costaba por lo que ayudaría a su amiga con lo que pudiera.
-Entonces es la raíz cuadrada elevada al cubo ,más esta potencia y luego sumas estos resultados y … - realizo unos cálculos- Listo-
Brittany beso su mejilla y la abrazo por los hombros cariñosamente mientras Quinn sonreía.
Mientras Brittany le contaba sobre su práctica de motocross ella se dedicaba a mirar a Rachel, quizá nunca se había percatado pero la morena siempre que sacaba sus libros miraba hacia los dos lados como si se asegurara de que nadie la mirara y luego retiraba sus cosas , no le prestó demasiada atención y siguió escuchando a la rubia.
-Hola chica- la saludo Mercedes dejando un apretón en su hombro izquierdo.
Rachel se giró y la observo detenidamente , cuando se percató de que alguien con un vaso rojo se acercaba a ellas.
Sólo pudo cerrar los ojos y tras un segundo sintió como el líquido rojo se pegaba en su rostro.
Estaba frío y al recibirlo noto como las partículas de hielo se adentraban en su piel congelándola por completo.
Con el revés de su mano quitó los restos de granizado y se dirigió al baño.
Al entrar se encontró con una figura reconocida y sin titubear se acercó peligrosamente a ella.
-¿Creo que es suficiente no crees?- tenía los ojos vidriosos y la voz se entrecortaba.
-¿Qué te pasa conmigo?- susurró apartándose ante esa cercanía.
-¿Por qué Quinn?- sollozo- Pensé que realmente eras otra-
Estaba tan rota que ni se percató que la rubia le había tendido un poco de papel para que se limpiara.
Le había dolido que Rachel pensara que ella había ordenado para que le tiren el Slushie, pero sin embargo no le importó y respetuosamente colocó ambas manos en la cintura de la morena y levantandola , la posicionó sobre el frío mármol.
Con cuidado le quitó el suéter, y lo enjuago en silencio, Rachel la miraba al tiempo que sollozaba.
Le limpio la cara y le besó la mejilla , volvió a tomarla por la cintura y la dejó en el piso, le entregó el cardigan y se marchó en silencio.
-Gracias- susurro y Quinn se giró automáticamente.
-Sabes que no importa la hora, si estoy estudiando o si estoy durmiendo , si necesitas algo llámame- le regaló una sonrisa de medio lado.
-Quinn… perdóname por lo de recién … supuse que estabas enojada y que …que - no la dejo terminar colocando un dedo en sus labios.
-Se que te es imposible creer esto pero yo … yo más allá de todo te sigo queriendo.
Suspiro y atino a contestar
-Yo tambien lo hago-
Bajo la mirada y se marchó con un paso lento.
¿Cómo era posible que Rachel la siguiera queriendo si había terminado con ella?
No le había dado una explicación y Quinn no quería saberla, no deseaba escuchar que su morena no estaba más enamorada de ella ,ni quería oír como Finn seguía estando presente en la vida de la que era su chica.
No era la princesa de hielo , ni mucho menos era una rubia fría sin corazón que odiaba a todos.
Nunca se había enamorado, y consideraba que Rachel había sido su único 'amor' .
Sabía que sólo habían salido por tres meses pero le bastaron para querer cada aspecto de la enana cantarina.
-Señor Schue tengo una canción preparada para hoy- Rachel se puso de pie al lado del profesor y sonrió ampliamente como estaba acostumbrada.
-Claro Rachel- el hombre tomo asiento y tras una señal con la mano la banda comenzó a tocar.
-Kiss today goodbye,
the sweetness and the sorrow.
wish me luck,
the same to you-
Quizá debería decirle adiós, dudaba de que lo lograría pero quien no lo intenta no lo consigue.
But I can't regret
What I did for love
Al contrario de la canción , ella si se arrepentía de haber dejado a la chica de sus ojos, le dolía mirarla caminar por los pasillos mientras esta entrelazan sus brazos con el nuevo Ken del instituto, pero lo que había hecho ya lo había hecho
Look, my eyes are dry
The gift was ours to borrow
It's as if we always knew
And I won't forget
What I did for love
What I did for love
Kurt la había perseguido hasta su próxima clase y seguía insistiendo con lo mismo , por un momento pensó que colapsaría pero logró mantener la calma solo por unos minutos.
-Vamos Rach … tu y yo sabemos que esa canción era para la rubia, la sigues queriendo- estaba colmando su paciencia por lo que se giró bruscamente y le gritó
-La quiero y … si no puedo dejarla porque cada noche sueño con ella y cada mañana despierto con la ilusión de verle, oírle, aunque aún no lo sepa- lo último lo susurro y con los ojos llenos de lágrimas se dirigió a su próxima clase.
El examen sorpresa de matemáticas había sido realmente difícil.
Supuso que aprobaría con lo justo, pero se había equivocado, un diez demostraba la clase de alumna que era y se sentía muy orgullosa.
Salió corriendo en busca de Sam, habían acordado que si Quinn sacaba la nota más alta de su curso él sería su esclavo durante todo la semana.
El dia estaba volviéndose divertido.
-Hola rubio- le tocó el pelo y el chico se apartó de sus casillero
-Rubia- le besó la frente y entrelazaron sus brazos para dirigirse a la cafetería.
-Mira lo que tengo- dijo divertida mostrándole el examen, Sam abrió los ojos de par en par y apareció la perfecta caligrafía de Quinn
-Eres una... ¿Como pudiste? ,Siquiera estudias-
Había tenido esperanzas de poder ganar la apuesta, y comenzaba a arrepentirse , ser el esclavo de Quinn por una semana sería un trabajo duro.
La cafetería parecía el zoológico al que nunca hubiese deseado visitar , adolescentes hormonales corriendo de aquí para allá , porristas hablando sobre su último bronceado y jugadores de fútbol presumiendo y alardeando de que eran los mejores cuando eso ni se acercaba a la realidad.
Tomó asiento en una mesa apartada y dio una mirada panorámica a todo el lugar , pero sus ojos solo pudieron centrarse en una persona.
Su Quinn estaba siendo cargada por el chico nuevo , iba en otros brazos y pudo ver como el rubio tenía una sonrisa tan grande que de seguro le dolían las mejillas.
La llevaba como si de un caballo se tratase y eso le molestó muchísimo , también le dolió pero los celos que la inundaron no se comparaban con nada.
Solo por un momento pensó en ir y tirarse en los brazos de la rubia y rogarle su perdón ,pero luego recordó que no podía jugar así con los sentimientos de otra persona, por lo que cerrando sus ojos y mordiendo su labio inferior dejó escapar un largo suspiro recordando un hermoso momento.
FlashBack
-Quinn Fabray ven aquí en este instante- le grito desde el sofá, hacia más de quince minutos que la rubia no dejaba de dar vueltas por la cocina y Rachel ya se estaba cansando de esperar tirada en el sofá.
-He finalizado mi obra maestra- Quinn hizo presencia en el living de su casa con una fuente de helado en sus manos acompañada de una bolsa con M&M.
Rachel la miró sorprendida , pero así era su novia, rara y loca .Prácticamente era imposible que alguien tardara tanto en poner un poco de crema helada en un tazón pero era Fabray y nadie le recriminaría nada.
-Ya ven aquí- extendió sus brazos y Quinn entendió que Rachel solo quería un poco de amor.
Dejando a un lado el helado se tira encima de su chica y le llena la cara de besos.
-Eres hermosa ¿Sabes?- le susurró la morena y la porrista sonrío ampliamente dejandole un pequeño roce con la naríz
-Tu también lo eres gatita- los besos llenaron el ambiente y mientras Quinn reposaba en las piernas de la morena esta le acariciaba el cabello dejando pequeños besos en su cuello.
Y en ese momento ambas comprendieron que los besos no son contratos ,ni regalos ,ni promesas.
