¡Hi! xD
Me extrañaron? Hoy estoy de bomba con Rosas Rojas y el primer capítulo de Cambios! Wi!
Soul Eater no me pertenece... sólo la trama :3
"Maka piensa si de verdad estuvo bien enseñarle aquella libreta roja, comienza a sospechar que no debió, pero ya se la dio y no hay vuelta atrás. Tenía que decirle la verdad a él. La única persona que ha amado y amará.
—¿Te inspiraste en mí historia? —le dijo un poco sorprendido—. Vaya, qué detalle. Pero nadie sabe que es mi historia, ¿verdad? —Maka negó—. Bien te doy permiso de usarla entonces.
—No es tu historia, Soul. —le dice Maka sonriendo tristemente.
—¿Entonces? —le pregunta Soul confundido.
—Es… —dice Maka empezando a sollozar—. Nuestra historia de amor.
—Nuestra… es que acaso eres… ¿Mai?
—Sí… —dice mientras llora y asiente; se levanta de su asiento sin querer ver la reacción de Soul y sale corriendo."
Capítulo 1
"El viaje"
¿En qué momento había pasado? ¿En qué momento empezó a sentir su corazón palpitar cuando él la abrazaba, o besaba o cualquier estupidez así?
¿Desde cuándo se sonrojaba —sinceramente— cuando lo miraba a los ojos? ¿Qué rayos le estaba pasando?
¡Maldición!
¿Cuándo había empezado a sentirse vacía estando con otros chicos?
Maldición, maldición, maldición.
Es que… ¡Por Dios! ¡Ella es Mai —para sus amigos más cercanos Maka— Albarn!
¡Es la chica más inocente, amable, tierna, guapa, adorable entre otras cosas!
Aunque, claro, en realidad es todo lo contrario, bueno… lo de guapa nadie se lo quita. Con su cabello rojo fuego, sus ojos verdes esmeraldas y piel blanca como una muñeca de porcelana… ¿quién no caería ante sus pies? Perdón, perdón… ¿quién no caería ante sus hermosos pies?
Pero, ahora estaba perdida, simplemente perdida. Al principio sólo aceptó ser su novia para que nadie pudiera sospechar de ella y los encuentros con algunos de sus amigos, pero ahora… ¡já! Qué idiota era… terminó enamorándose de ese estúpido enamorado.
Suspiró. Y ahora… ¿qué hará?
No sabe cómo lo hizo, pero el estúpido de Soul Evans había cautivado su corazón, robándole suspiros de enamorada, sus sonrojos y otras cosas estúpidas…
¡Por qué a ella!
Ahora luchaba para que sus piernas —bueno… todo su cuerpo— no temblara cuando estaba a su lado. Y sigue preguntándose… ¿a qué hora se le ocurrió enamorarse de alguien?
Todos los hombres eran iguales, iguales a su padre, sólo se la pasaban engañando a sus esposas cuando éstas no miraban, por eso ella hacía lo que hacía… una venganza para todos los hombres… porque sabía que tarde o temprano… Soul también la engañaría con otra… ¿verdad?
Pero… ¿ahora qué hará? Se encuentra enamorada y no deja de suspirar por él… Oye su teléfono sonar y sonríe como idiota al ver quién es.
—S… Soul… —sus mejillas se tornan rojas y empieza a tartamudear.
—Hola, preciosa. —sintió su cara entera caliente, amaba cuando él la llamaba así… ¡Dios! ¡Qué le está pasando!
—Hola, Soul... ¿qué haces? —dijo sonriendo.
—Pensando en la única persona que me hace feliz y que está a mi lado a pesar de todo…
—Soul… —se sintió terrible en ese momento… si supiera lo que ella hacía… desde que se dio cuenta que lo amaba, dejó de frecuentar a sus amantes, les ponía excusas pero sabía… sabía que un día se darían cuenta que ella los estaba evitando.
—Te amo, ¿lo sabes? Te amo demasiado, no puedo dejar de pensar en lo feliz que me haces.
—Yo también te amo demasiado… no tienes idea. —dijo con sinceridad
—Bueno, te dejo… Te amo —y colgó… otro suspiro… Dios… tenía que dejar de suspirar.
Sabía que no lo merecía, que no merecía su amor. Él que siempre le ha sido fiel y la ha amado de verdad, que quiere lo mejor para su vida, y desea estar incluida en ella, pero ella decidió traicionarlo pensando que era como su padre, pero claro… en el fondo sabía que no era así, era el mejor chico que había conocido, no la ha obligado a tener intimidad con ella, porque él la amaba demasiado y como creía que ella era virgen e inocente, quería esperar hasta el matrimonio para hacer algo con ella…
Dios… ¿por qué tenía que ser tan perfecto?
Sonó el teléfono de su casa y fue a contestarlo.
—Princesa —habló alegre su madre—. ¿Cómo estás? —"Si supieras…" pensó con tristeza la pelirroja.
—Bien, madre. ¿Cómo estás tú?
—Perfectamente… pero hija… tenemos un problema… —hizo un sonido para que continuará—. Mira… en 3 días… te vendrás a vivir conmigo.
—Graciosa, mamá —dijo sonriendo y soltando una risita—. Ahora hablando enserio, ¿cuál es el problema?
—No es ninguna broma, princesa… Lo he pensado y creo que haré uso de mi custodia, te deje con tu padre porque pensé que era muy repentino que abandonarás todo… pero ahora te quiero aquí conmigo…
—¡Madre! No puedes hacer esto, aquí tengo mi vida y ya casi termino primer semestre… y… yo estoy… —pero su madre la interrumpió.
—Lo siento, hija. Tienes 3 días… perdóname…
—Pero… pero… ¿por qué? —las lágrimas se le empezaban a acumular en sus ojos, incapaz de creer lo que oía.
—Necesito que me ayudes en unas cosas importantes, bastante importantes, y te necesito a mi lado, hija. Te amo demasiado, y sabes que quiero lo mejor para ti. Quiero que estés a mi lado para que yo pueda cuidarte… y no dejaré que rechaces lo que te digo. Es una orden, hija. Tienes que venir. —dijo su madre, y ella entendió que no podía decirle que no…
Que tenía que separarse de él…
¡Oh, pero qué buena idea!
Podía escapar de ahí, e iba a cambiar para Soul, para ser la chica que él esperaba, no podía hacerse virgen otra vez… pero podía dejar todo atrás para ser una chica nueva, una chica perfecta para alguien tan perfecto como él.
Pero qué genial idea. Cuando volviera sería fantástico, podían a volver estar juntos y podrían hacer planes para el futuro y…
¡Qué genial!
Sonrió inmensamente, esto lo aprovecharía, sí que lo haría, una oportunidad para cambiar, Dios al fin la ha perdonado por lo que cometió y dejaría que ella se volviera una chica pura para Soul… Qué linda era la vida.
Pero aun así… no quería alejarse de él y unas lágrimas empezaron a recorrer sus ojos. Sabía que iba a ser bueno que se fuera… pero y si él se enteraba de lo que hizo… peor… y si él se enteraba de lo que había hecho.
¡Dios! Odiaba todo… pero ya no podía hacer nada…
Soul colgó el teléfono contento, desde que la había conocido todo empezó a mejorar, pudo abrirse más a sus amigos, logró hablar con su hermano y ponerse al corriente. Simplemente ella hacia todo más fácil.
Cuando la conoció realmente le daba igual si le hablaba o no, pero después de un tiempo deseó que ella le hablara más, a veces él le hablaba y cuando Mai respondía que tenía que ir a cierto lugar deseaba abrazarla y decirle que era suya. Desde ahí se dio cuenta que le gustaba.
Y qué feliz se puso cuando ella aceptó ser su novia, y ahora ellos eran inmensamente felices, mientras Soul esperaba que su relación durara mucho tiempo.
—La amo tanto. —dijo y suspiró.
Al día siguiente fue a buscarla en su casa, tocó el timbre y cuando le abrieron se sorprendió de ver a Mai saltando a sus brazos mientras lloraba desconsoladamente.
—Soul. —dijo mientras lloraba y su novio miró sus ojos rojos de tanto llorar. ¿Qué rayos le había pasado? Golpearía al maldito que hizo llorar a su amada Mai.
—¿Qué pasa, Mai? ¿Alguien te hizo algo? —le preguntó preocupado mientras ella negaba con la cabeza.
—Es que… es que… —hipó—. Mi mamá llamó ayer, me mudaré, Soul —y lo abrazó fuertemente—. Me iré a otro continente y no sé si volveré y yo… —seguía llorando y a su novio se le vino el mundo abajo.
—¿Te irás? —dijo mientras todo dentro de él se derrumbaba—. ¿A dónde?
—Me iré a Nueva York, en dos días, y… y… no quiero irme de tu lado —concluyó Mai y Soul atinó a tomar su rostro entre sus manos.
—Tranquila, ¿sí? —dijo el tratando de no descontrolarse.
—Pero… yo…
—No se puede hacer nada, pero no tenemos que dejar de hablarnos, siempre estaremos juntos, ¿sí?
—Sí. Te amo, Soul. —dijo mientras le daba una sonrisa que derretía el corazón de Soul.
—También te amo, Mai. —dijo y la besó.
Primero fue suave, consolador; para volverse exigente y apasionado. Soul tomó la cintura de Mai y la acercó más a él, temiendo el momento en que tuvieran que separarse. Mai pensó en que ya no era tan bueno irse, aunque pudiera cambiar… ¿qué tal si a Soul le llega a gustar otra mientras ella está en Nueva York? No quería irse… ¡No quería maldición!
Mai mira sus papeles, observando detenidamente el nombre. Ése que ella cambió, y que ahora tendría que volver a usar para cuando su madre la vea. El mismo que sus amantes usan con ella.
—¿Cambiarás tu nombre de nuevo, Mai? —pregunta la señora que atiende.
—Sí.
—Y esta vez será…
—Maka, el antiguo.
—Ah, claro. Tu verdadero nombre.
—Sí.
Había cambiado de Maka a Mai queriendo dejar atrás el recuerdo de su madre, darse un respiro de su vida agitada y heridas pasadas. Inclusive se pintó el cabello al rojo que ahora tenía…
—Listo. —dijo la señora dándole los nuevos papeles con su nombre anterior.
—Gracias… —dijo dirigiéndose a la salida, abrió la puerta y volteó a ver a la señora—. Que tenga un buen día… señora.
Ésta le sonrió y la pelirroja se retiró a su casa. Terminó de guardar las maletas que faltaban y volvió a suspirar. Oyó la puerta de la entrada abrirse para luego cerrarse abruptamente, unos pasos apresurados y su puerta abriéndose escandalosamente.
—¡No puedes irte, Mai! —gritó su padre mientras la abrazaba posesivamente y la movía como muñeca de trapo—. ¡No puedes! ¡No!
—Spirit… Me lastimas, inútil. —dijo la chica queriendo respirar.
—Lo siento, Mai —dijo el pelirrojo—. Pero… ¡no puedes irte! Eres mi niña preciosa, ¿qué tal si te pasa algo allá?
—No me pasará nada, Spirit. —el aludido se puso triste y la volvió a abrazar sin lastimarla.
—¡Soy papá! —lloriqueó—. ¡Oh, mi Mai! ¡Papi te extrañará tanto! ¡Te iré a visitar todos los fines de semana y también los días festivos y en las vacaciones y también en las fechas inhábiles!
—¡Ya entendí! ¡Dios! Molestas demasiado, me duele la cabeza. —dijo la pelirroja y se separó de su papá.
—Mai, no quiero que te vayas. —siguió lloriqueando.
—Yo tampoco me quiero ir —dijo en un susurro inaudible—, y tranquilízate… nos veremos de nuevo… padre.
Spirit abrió sus ojos como platos e iba a decir algo pero la joven cerró la puerta de su cuarto en su cara. Él sonrió abiertamente y empezó a saltar de alegría pensando en que Maka no lo odiaba… tanto.
Soul miraba el techo sin expresión alguna, en su interior oía la vocecilla molesta diciéndole que ella lo abandonaba porque no lo quería y se había hartado de él, como todos. Frustrado gritó una maldición y miró el retrato que tenía con su amada.
Su querida Mai se iría al día siguiente, pero siempre se mantendrían en contacto, ¿no? Ella nunca lo dejaría a solo. Él le llamaría mínimo 6 veces al día hacer como si estuvieran juntos, total, existe algo llamado Skype y Facebook.
Cuando ella llegara de su escuela en Nueva York, estarían en videollamada todo el día hasta quedarse dormidos. Extrañaría sus abrazos y besos pero al menos la vería… Su amada Mai…
Escuchó su teléfono sonar y vio que era de Tsubaki, la novia de su mejor amigo Black Star, recordó que en el pasado fue amiga de Mai; jamás supo por qué habían se habían peleado pero le quería dar espacio a su novia y que ella le contara eventualmente lo que sucedió. Contestó y la saludó, escuchó su voz un poco desesperada pidiéndole que se vieran en la cafetería enfrente de su casa.
—Es muy urgente, Soul —dijo Tsubaki y suspiró—. Es algo sobre Mai, que tienes que saber ahora.
—Está bien. Pero tranquilízate voy para allá.
—Yo tardaré unos cuantos minutos.
Soul aceptó y se colocó un pantalón y una camiseta negra. Bajó las escaleras y cruzó las calles entrando en el restaurante y se sentó en una mesa.
Tsubaki vio a Soul sentado esperándola y sintió su corazón encogerse… pero era hora de decirle la verdad. Era su amigo y Mai también lo fue hasta que su madre se fue. Fue con el mejor amigo de su novio y se sentó frente a él, observó una taza de café, la tomó y la olió.
—De vainilla, mi favorito. Gracias, Soul. —dijo Tsubaki sonriendo con ternura.
—No agradezcas. Ahora, ¿qué pasó? ¿Qué es tan urgente? —preguntó.
—¿Alguna vez te has preguntado qué pasó con Mai y conmigo?
—Sí, pero esperaba a que Mai me lo dijera ella misma. No quería, ni quiero, presionarla en nada. —dijo sonriendo y Tsubaki suspiró.
—Soul… ella te ama. —le dijo antes que decirle la verdad.
Tsubaki sabía que Mai amaba a Soul, no desde hace mucho, pero lo hacía. La pelinegra la conocía tan bien como a ella misma. Y los sonrojos que tenía actualmente con Soul no eran falsos. Además de algunas veces la observaba en silencio y miraba sus suspiros soñadores como ella hace con Black Star no le dejaba dudas de sus sentimientos por el peliblanco.
—Lo sé, siempre me lo dice.
—Soul… Mai… Mai…
—¿Qué tiene, Tsubaki? ¿Le pasa algo? —dijo preocupado… pensar que a ella le sucedía algo lo angustiaba.
—Mai te engaña. —dijo por fin.
Soul miró su café mientras sentía un dolor atravesando su corazón, levantó la vista a Tsubaki y ésta tenía la cabeza gacha con los ojos cerrados.
—Tsubaki… no… no estoy de bromas. Menos con ella, sé que ya no son amigas pero…
—No estoy mintiendo, Soul —dijo interrumpiéndolo—. La razón por la cual me peleé con ella hace dos años fue porque empezó a tener relaciones con varios chicos.
—No te creo. —dijo el peliblanco con una mirada acusadora.
—Toleré eso… pero después… un año después me dijo que tenía novio. Yo me alegré pensando que dejaría de tener aventuras con otros muchachos, porque empezaba a desesperarme que me dijera cómo eran en la cama y las cosas que tenían que mejorar —Soul la miró incrédulo—, y le dije que cuándo le diría a los chicos sobre terminar sus aventuras que si ella deseaba yo la acompañaba.
«¿Sabes qué hizo después de que le dijera eso? —Soul negó—. Se rió... para después carcajearse y yo me preguntaba el porqué de sus risas… ella me respondió con un simple "¿Quién dijo que dejaría de verlos?". Me dijo que así mantendría su imagen de inocencia intacto y le grité que no podía hacer eso, que qué tal si su novio la amaba y le quería y me respondió simplemente encogiéndose de hombros —Tsubaki apretó la taza de café y Soul no lograba creer lo que oía—. Desde ese día no le hablé y ella no hizo nada para que hiciera lo contrario…
—Debes estar mintiendo… eso es mentira… —dijo Soul con la mandíbula apretada.
—Lunes, jueves, domingos —dijo Tsubaki y él la miró intrigado—. Esos días jamás salías con ella, ¿verdad? —Soul se tensó—. Esos días se encontraba con Hero, Giriko y Justin…
—No puede… ser.
—No me creas. Pregúntale a ella, si de verdad te ama… te dirá la verdad.
Tsubaki acabó su café y dejó dinero en la mesa, se levantó para abrazar a Soul y después se fue, dejando al peliblanco destrozado.
Sintió que alguien tocaba su hombro y un mesero le avisó que ya iban a cerrar, el peliblanco dejó un poco más de dinero y se fue a su habitación.
Se sentó en la orilla de su cama perdiéndose en sus pensamientos, los cuales no eran muy agradables. Escuchó su teléfono sonar preguntándose si sería Tsubaki y sintió su estómago revolverse al ver que era Mai.
«Mai te engaña» escuchó la voz de Tsubaki y dejó que la llamada fuera al buzón de voz.
Su teléfono volvió a sonar y escuchó de nuevo a la pelinegra aunque esta vez contestó.
—¿Soul? —escuchó la dulce voz de Mai «La chica que te engaña» añadió su cabeza.
—Ma… Mai. —dijo con un nudo en la garganta.
—¿Pasa algo? Te notó extraño. —oyó su preocupación y quiso preguntar si era cierto lo que decía Tsubaki pero sentía que si lo hacía en ese momento podrían salirse unas lágrimas de sus ojos y no quería eso.
—Estoy —dijo pensativo—… Estoy perfectamente, lindura. —dijo mareado.
—Qué bueno… oye, mañana saldrá mi vuelo a las 8… ¿estarás ahí? —preguntó.
—Por supuesto, amor —dijo y se hubo un silencio incómodo hasta que no pudo evitar preguntar: —. Corazón… ¿me amas? —oyó un sí del otro lado de la línea—. Mañana antes de que te vayas quiero preguntarte algo y… quiero que seas sincera…
—Por supuesto, Soul. Lo que tú quieras. —dijo y el peliblanco escuchó algo caerse—. Mierda. Amor, tengo que colgar. Te veo mañana… te amo mucho, Soul. Nunca lo dudes. —y colgó.
Pero ahora Soul dudaba de ella y su supuesto amor.
Al día siguiente Mai se levantó sonriente. Soul la iría a ver antes de que se fuera. Tendría que controlar sus lágrimas porque quería que él la recordara sonriendo y no como una nena llorona.
Sabía que él se encontraba tenso cuando le llamó pero seguro que era por su ida. No quería que él sufriera pero sabía que ambos se volverían a ver, ahí le diría la verdad de ella, toda la verdad. Desde su cabello hasta la razón de su engaño. Sólo esperaba que Soul lo tomara bien, aunque si terminaba con ella no lo culparía…
Le dolía su corazón pensar en eso y Spirit la llamó avisándole que ya tenían que irse.
Subió al carro y miró a su progenitor, él la había lastimado como nadie en este mundo pero si quería cambiar de verdad tendría que empezar dejando el pasado atrás, incluyendo lo que hizo su padre alguna vez.
Bajo al aeropuerto y sintió sus lágrimas pero las reprimió, volvería aquí aunque fuera lo único que hiciera. Su padre la ayudó con las maletas y vio la hora «¿Dónde estás, Soul? Ya son las 7:30»
Se empezó a sentir más nerviosa cuando escuchó que los empezaban a llamar, las lágrimas volvieron a sus ojos y su padre la miró con lástima, sabiendo que su novio aún no llegaba. Justo cuando ya se había rendido y tomó sus maletas escuchó su nombre anterior y volteó a ver a Soul acercándose con el ceño fruncido.
—¡Soul! —gritó Mai cuando el aludido llegó hasta ella—. Espera aquí me despediré de Spirit. —y fue hacia su padre, cuando estuvo enfrente de él, suspiró y tomó una de sus manos.
—¿Mai? —dijo Spirit extrañado.
—Papá —Spirit sintió sus ojos con lágrimas—, te quiero decir que… te perdono por todo y yo… te quiero. Adiós —Mai le sonrió como solía hacer de niña y su padre la abrazó y lloró pidiéndole perdón—. Papá, tengo que irme… con Soul me tengo que ir.
—Lo sé… cuídate, Mai… —y se dirigió a Soul y le sonrió pero su novio la miró seriamente.
—¿Pasa algo?
—¿Por qué te peleaste con Tsubaki? —dijo y Maka se tensó.
—Yo… Yo…
—Entonces es verdad —dijo y su mirada empezó a oscurecerse—. Me engañas con Hero… y con Harvar y con Ox, ¿verdad?
—So… Soul… yo… —empezó a temblar razonando que se había enterado… y vio que el brillo en los ojos de Soul había desaparecido.
—¡Me engañaste! —espetó.
—No, Soul… yo… yo…
—Dime la verdad, Albarn —dijo y Maka empezó a sollozar—. No llores. ¡Joder!
—Te engañé… pero fue hace mucho tiempo… no te amaba al principio y te usé… pero yo te amo ahora.
—Es decir que tus te amo's de antes no valían nada.
—No… pero ahora…
—¡Cállate! —ella empezó a llorar y Soul apretó sus puños con sus ojos picándole.
—Lo siento… Perdón… Soul por favor no termines conmigo… no pasará otra vez, me he dado cuenta que te amo…
—¿Y? ¿Cuántos meses lo hiciste? O mejor dicho, ¿cuántos no lo hiciste?
—Desde hace 2 meses… —susurró.
—Y me dijiste que me amabas desde hace 8 meses, ¿no? ¡Joder!
—Soul, por favor… yo…
—No, no. Escúchame —Mai calló—. Te amé tanto, tarde semanas en decidirme si confesarme porque pensé que como eras inocente —dijo con ironía—, te asustarías y te separarías de mí. Cuando me dijiste que sí me sentí el hombre más afortunado de todo el mundo, fue una sensación indescriptible y te traté lo mejor que pude todo el tiempo.
«Quería tener relaciones contigo pero me dije que debía esperarte, que no estabas preparada, que debía tomar las cosas lentamente, puros besos y abrazos. ¿Tienes idea de lo que se siente que un día te digan que la chica a la que adoraste durante un año y guardaste como un tesoro haya tenido relaciones con varios chicos incluso durante el noviazgo?
—No…
—Exacto. No sabes. No quiero que te acerques a mí nuevamente. Jamás te quiero volver a ver. Aún te amo pero no quiero volver contigo, jamás. Jamás —enfatizó—. Ahora eres nadie para mí. Tal vez en un futuro pueda verte, pero jamás seremos amigos y detesto haberme cada segundo el haberte conocido.
—Te amo…
—No lo digas, no me importa. Cállate y no quiero tener la mala suerte de volver a verte, hipócrita.
Dio media vuelta y se fue. Maka comprendió que era la despedida para siempre.
—Mai…
—Ya no soy Mai, papá… soy Maka, ¿sí? —dijo sonriendo con lágrimas.
—Hija, tienes que irte… el vuelo te dejará.
—Lo sé.
Tomó sus maletas y se dirigió al avión dando cierre a esa etapa de su vida.
Maka POV.
Ahora después de un año y medio siento el dolor de la despedida de Soul. Cuando llegué a Nueva York mi madre me recibió con un fuerte abrazo. Me dijo que no viviríamos por mucho tiempo en ese lugar y cuando terminé el segundo semestre nos mudamos a Los Ángeles.
Al llegar lo primero que hice fue ir a estéticas para que me quitaran el tinte de cabello y éste pudiera recuperar su color natural, también me lo corté hasta la altura de los hombros... cambiar era emocionante. Después de 5 meses de tratamiento mi cabello volvió a ser un cenizo brillante y mis ojos pudieron recobrar un poco de su brillo.
Mi corazón aún no ha olvidado a Soul y creo que jamás lo hará, volví a ponerme en contacto con Tsubaki y le conté todo. Ella confesó haber sido la que le dijo a Soul pero no me enojé con ella. Al fin y al cabo todo fue culpa mía. De no haber sido tan estúpida como lo fui, tal vez aún estaría con Soul y sería virgen, pero dejé que los problemas me hundieran y cometí errores que no podré enmendar.
Incluso ahora pienso estar cometiendo un error del que me arrepentiré, pero Tsubaki dijo que era lo mejor para mí y me convenció aunque yo me negaba rotundamente.
—Pasajeros con destino a Death City, queremos avisarle que ya vamos a aterrizar. Favor de abrochar sus cinturones.
Abroché mi cinturón y vi como dejaba de mirar el cielo hasta llegar al aeropuerto, una moza me avisó que ya era hora de bajar y me levanté. Tomé mis maletas y me dirigí a la salida. Observé a una Tsubaki llorando de felicidad y se lanzó a mis brazos y yo le respondí abrazándola también.
—¡Maka te eché tanto de menos! —dijo y miré a Black Star que estaba a su lado.
—Hola, mi nombre es Black Star y soy el dios más grande del mundo, novio de la diosa que te está abrazando, mortal. —dijo y noté que no me reconocía.
—Tranquila, estás tan diferente que nadie puede reconocerte. Tal y como te dije. —me tranquilizó Tsubaki en un susurro que sólo yo escuché.
—Hola. Soy Maka Albarn y soy la mejor amiga de tu diosa. —dije sonriendo y Black Star se tensó.
—¿Albarn?
—Sí.
—¿De dónde vienes? —preguntó seriamente.
—De Los Ángeles. —su mirada se suavizó y supe que le asustaba que le respondiera Nueva York.
—Bienvenida a Death City, lugar donde pronto estará un altar para mí. —dijo sonriendo abiertamente y cargó mis maletas.
Vi cómo Tsubaki y Black Star caminaban y yo me quedaba parada viendo que la ciudad cambió un poco.
—He regresado, mi querido Soul. —murmuré.
¡Holy crap! xD
Después de mucho tiempo he podido terminar el primer capítulo y créanme... acabo de terminarlo xD
Aún no decido si hacer este fic en POV's o en tercera persona... xD
Este... ¿les gustó? xD
Bueno... respondiendo reviews de hace 481290 años(?):
WK Klyde: xD eeeh~ Sí, esta vez es un poquis diferente xD jé sorry por tardar tanto... u.u
Giselle Lee Evans: Chica! No puedo! Así tiene que ser este fic xD pero tengo uno donde al que engañan es Kid... xD
hikary-neko: Gracias? xD aquí está la conti c:
LucyxSting: Gracias c:
Julian & Jumbiie Hana Roth: xDDD No le haré caso xD y aquí está la conti e.e
Lucy Dragneel7: xD estúpida y sensual? Gracias! xD
joha: Ya, ya! Aquí está, hombre! xD
Kod97: Sí, aquí está el siguiente cap c:
Bueno... lasfjlsdjlfsadfas ojalá les haya gustado, sé que es diferente pero... dlfajdfklñjsdlfasd xD
Reviews?
Los amo~
By.
Ren -la insegura- Miyamoto c:
P.D: Busco Beta para este fic... urgente! ;w;
