Ola ke ase?
¡Sé que me extrañaron! (?)
Soul Eater no me pertenece, sólo la trama c:
Capítulo 2
"Viéndote de nuevo"
Se escucharon unos golpes insistentes en la puerta de su departamento, Maka intentó ignorarlos y lo logró… durante 5 minutos. Después volvieron, más fuertes e insistentes; a la rubia no le quedó otro remedio además de levantarse y pararse frente a la puerta frustrada.
—¿Quién es?
—¡Soy yo, mortal! —unas risas ruidosas y molestas se oyeron del otro lado de la puerta.
«Maldita sea la hora en que le dije a Black Star donde vivo».
Porque sí. Black Star vivía unas calles atrás de su departamento y Tsubaki le pidió que la fuera a buscar para salir al día siguiente los tres juntos.
—¡Maldita sea, Black Star! Quiero dormir en paz, apenas son las 10 de la mañana. —le dijo bufando.
—¡Abre la puerta, mortal! Además, Tsubaki dijo que a las 11 nos veríamos en el parque Death; así que para allá vamos.
—¿No puedo negarme?
—¿Tú qué crees?
—Mierda. —abrió la puerta y dejó que el peliazul entrara, éste fue al refrigerador y tomó un pan que encontró para después sentarse en el comedor.
—Bueno, apúrate, tienes 30 minutos. —dijo encendiendo el televisor.
—Apenas nos conocemos de un día y ya pareces dueño de mi casa.
—¡Soy tú dios! ¿Qué esperabas? —dijo con un sonrisa altanera.
—Imbécil. —volvió a bufar y fue a su habitación para cambiarse.
Antes de cerrar la puerta de su cuarto, se queda un rato mirando a Black Star, sin creerse que él no la haya reconocido. Cierra la puerta, y va a su colchón, lo levanta un poco y saca la foto de su amado.
Desde que se fue, no se ha atrevido a preguntarle a Tsubaki sobre Soul. Sinceramente le da miedo saber que él haya encontrado otra chica que amar, o que se haya encerrado en su mundo por su culpa. Varias veces se mordió la lengua porque estuvo a punto de preguntarle acerca de él. Pero sabe que no tiene derecho a preocuparse después de todo el dolor que le causó.
Intento enamorarse nuevamente en Los Ángeles, pero ningún chico le llamó la atención. Varios se acercaban a ella, pero simplemente cuando se le confesaban y ella quería dar un sí para olvidarlo, recordaba su cara de dolor.
—Ahora eres nadie para mí. Tal vez en un futuro pueda verte, pero jamás seremos amigos y detesto haberme cada segundo el haberte conocido.
¡Dios! ¡No podía superarlo! Incluso ahora sus ojos se llenaban de lágrimas al recordar el último momento juntos que tuvieron. Deseaba nunca haberle hablado y poder haberle evitado todo el sufrimiento que le causó. ¡Cómo pudo ser tan horrible! ¡Desde el momento en que ella se enamoró de él, debieron haber terminado! No, no. ¡Nunca debió haber aceptado ser su novia!
¡En qué momento se le ocurrió que podría llegar a merecerlo! ¡En qué momento pudo pensar que iban a poder estar juntos! ¡Que alguien cambiara el pasado! ¿Era tanto pedir?
Dejó la foto debajo del colchón y se dirigió a su armario. Sacó unos jeans azul oscuro ceñidos al cuerpo, una blusa rosa pastel de tirantes; y se dirigió al baño.
Cuando el agua tibia corrió por su cuerpo sintió que los malos recuerdos se iban con ella. Se puso su ropa y pensó en ponerse maquillaje «No, no. Maka. Acuérdate que intentamos no regresar a los malos tiempos.».
Ahora eres nadie para mí. Tal vez en un futuro pueda verte, pero jamás seremos amigos y detesto haberme cada segundo el haberte conocido.
—Ya estoy lista. —dijo saliendo de su cuarto y vio a Black Star dormido en su sofá.
Le lanzó una libreta y el peliazul se cayó del sillón.
—¡Qué demonios te pasa! —gritó mirándola, es decir, ¿quién se atreve a meterse con el gran dios Black Star?
—Ya estoy lista, tonto. —dijo saliendo del departamento con Black Star siguiéndola.
—No tenías que golpearme —dijo haciendo un puchero—. A un gran dios no se le pega, desagradecida.
—Ajá. Tsubaki se iba a enojar si no te levantaba, y ya sabes cómo se pone ella…
Black Star y Maka sintieron un temblor pasar por sus cuerpos.
—Sí. Lo sé.
—¡Maka! ¡Black Star! —dijo Tsubaki moviendo la mano en señal de saludo.
—¡Tsubaki! —dijo la rubia y se lanzó a abrazar a su amiga.
—¡Oye! ¡Es mía! —gritó Black al llegar hasta ellas.
—Bueno, desayunemos para después ir a comprar un poco de materiales para la escuela.
—¡Pero, Tsubaki! La escuela empieza hasta mañana —refunfuñó Maka como niña pequeña al escucharla.
—No, no. Nada de eso, después de desayunar iremos a comprar. ¿Entendido? —dijo maternalmente y ninguno de los dos pudo negarse.
Tsubaki notó que su mejor amiga estaba un poco deprimida y quiso animarla, recordando que mañana ya iniciaba la etapa escolar, donde ella podría conocer más personas. Lo único que pedía era que ella no se encontrara con Soul. No deseaba más dolor para Maka, sabía que si ella lo volvía a ver no podría superar su amor.
Al igual que Soul.
Sonó la alarma de su reloj, mientras sus ojos rubíes se acostumbraban a la luz, se estiró un poco y miró a su alrededor. Oyó unos golpes en la puerta de su habitación, se estiró un poco más y al final abrió la puerta de su habitación.
—¡Anda, perezoso! En una hora empezarán tus clases, te dejé el desayuno hecho. Me tengo que ir, tendré una cita con Kim, así que regresaré tarde. No me esperes. —dijo su hermano Wess mientras tomaba las llaves de la casa y del carro para dirigirse a su trabajo.
—Cuídate. —respondió el menor aproximándose al comedor para comer un poco del desayuno que le había dejado.
Comió sus panqueques en silencio mientras esperaba la llamada de Black para avisarle si iban a ir juntos a la escuela o no. No tuvo que esperar más de 5 minutos cuando su celular empezó a sonar y contestó.
—Hey, viejo. No iremos juntos, llevaré a la mejor amiga de Tsubaki.
—¿No podemos ir juntos? Ya sabes, los tres. —dijo intentando recordar quién era la chica de la que hablaba Black.
—Neh. Tsubaki me dijo que no —el peliblanco se extrañó ante lo dicho por su amigo y antes de poder preguntar lo escuchó carraspear—. ¡No quise decir que Tsubaki no quiere que la acompañes! —se notaba nervioso y Soul levantó una ceja confundido aunque nadie lo podía ver—. Ah… bueno… es que ella es muy… ¿penosa? —¿acaso estaba dudando eso? —. ¡Sí! ¡Eso! ¡Es muy penosa! —dio unas carcajadas extrañas—. ¡Adiós! —y colgó.
—Pero qué mierda fuma este tipo. —se preguntó a sí mismo, pero no le tomó importancia y siguió arreglándose.
Llegó 10 minutos antes de que iniciara la ceremonia de inicio de curso y se dirigió para ver en qué grupo le tocaba.
"Luna Creciente"
Le tocaba con Black Star, Tsubaki, Kid, Chrona, Liz y Patty. Al parecer los dioses estaban de su lado este ciclo… o Kid había convencido a su papá de ponerlos juntos a todos. Total, su papá era director y podía hacer lo que se le pegara la gana con la escuela…
—¡Soul! —escuchó la voz de su amigo y volteó.
—Hola, Kid.
—Hola, ¿cómo te fue en estas vacaciones?
—Lo normal… ¿a ti?
—Simétricamente perfecto. —sonrió ampliamente y Soul suspiró… su amigo nunca cambiaría.
—Como sea…
—¿Quién es ella? —escuchó unas voces pero las ignoró y siguió caminando para entrar al gimnasio y terminar de una vez por todas esa horrible ceremonia.
—¡Estamos en el mismo salón, Maka! —Tsubaki abrazó su amiga y ésta también sonrió abrazándola de regreso.
—Sí, sí. Voy a buscar a Soul, Tsubaki. Recuerda que te estoy vigilando. —le guiñó un ojos haciendo sonrojarla y se fue.
—Tsubaki… tengo miedo. —confesó Maka de golpe, haciendo que su amiga la mirase preocupada.
—Tranquila… sé que no quieres verlo pero… —suspiró—. Es amigo de Black Star, así que yo…
—Lo entiendo, Tsubaki… él… no me reconocerá… ¿verdad?
—Por supuesto que no. —le sonrió tranquilizándola.
—Bueno… —suspiró.
La noche anterior se había preparado mentalmente para verlo otra vez, pero… le daba miedo… sentía temor de que la reconociera y la insultara, de que tuviera novia, de que hubiera cambiado… lo único que ella no quería era que la odiara.
Fueron hacia la ceremonia de inicio de curso, se percató de un cabello blanco sensualmente rebelde, pero lo ignoró y no lo volteó a ver. No podía ser tan masoquista… Sentía las miradas penetrantes de varios chicos y eso la intimidaba. Ella había iniciado una abstinencia hasta encontrar el chico con el que quisiera pasar toda su vida y aceptara su horrible pasado.
Desde las causas del divorcio de sus padres —que nadie sabía realmente por qué pasó—, su mala relación con los hombres y sobre todo… lo de Soul.
Tsubaki abrió la puerta del aula mientras seguía hablando con Maka, hasta que vio que ella se ponía pálida repentinamente. Abrió sus labios, diciendo sin voz lo que Tsubaki más temía y volteó a ver dónde dirigía la mirada de la rubia.
—¡Tsubaki! No te había visto llegar. —saludó Liz Thompson a su amiga, pero al ver su expresión se preocupó un poco.
—¿Pasa algo, Tsubaki? —preguntó la tímida Chrona Gorgon.
—No… no pasa nada, sólo que no sabía que iban a estar todos ustedes, estoy gratamente sorprendida. —dijo respirando, intentando quitarse lo pálida que estaba.
—Pero estás pálida, ¿no quieres ir a la enfermería? —preguntó su novio y Tsubaki sólo pudo sonrojarse y sonreír por lo atento que estaba.
—¡Espera! ¿Quién es ella? —dijo Patty apuntando a Maka.
La aludida nada más podía observar disimuladamente a Soul, quien veía el escritorio de su asiento. Su cabello blanco seguía brillando como siempre… y sus ojos rojos parecían un poco tristes pero eran tan hermosos como siempre lo habían sido. Su bronceado, le permitía admirar los músculos que antes no tenía y él estaba… «Hermoso…».
Soul, quien no había prestado mucha atención a lo que decían, levantó la mirada curioso al entender que otra chica estaba con Tsubaki.
—Soy… soy una amiga de Tsubaki. —respondió la desconocida con un ligero rubor en las mejillas.
—No te había visto por aquí. —respondió Kid.
—Ah, ella es la amiga de Tsubaki que vino de Los Ángeles. —respondió Black Star notando que todos le prestaban atención a ella… y no a él.
—Ella es Maka Albarn. —dijo Tsubaki.
Un ruido estrepitoso sonó en el salón y todos voltearon a ver a Soul, quien se había caído de su silla. Maka debate mentalmente el salir corriendo del salón o quedarse, reírse y fingir que no ha pasado nada o echarse a llorar como magdalena o o o…
«¡Ya basta, Maka! ¡Has estado huyendo desde hace un año y medio! ¡Para ya!».
Soul POV
10 segundos de silencio, y después oigo cómo todos rompen en carcajadas. Mierda, mierda, mierda. Respira, Soul. No es ella.
No es ella.
Levanto la mirada un poco adolorido de la espalda y oigo una voz suave y tierna, la chica llamada Maka con el apellido de ella, me tiende la mano y me mira preocupada.
—¿Estás bien? —me pregunta y yo sólo tiendo a asentir, tomo su mano «Es suave…» y me levanto.
—¿Qué te pasó, viejo? —dice Black Star respirando trabajosamente quitándose las lágrimas de su cara.
—Nada. —dije tratando de no preocupar a nadie.
—¿Estás seguro, Soul? Podemos ir a la enfermería, si deseas. —dijo Kid en el mismo estado de Black, pero yo negó con la cabeza.
—Bueno, chicos. Pasen a sus lugares. —dice la maestra Azusa y todos se sientan.
La chica llamada Maka se sienta en la parte de adelante junto con Tsubaki. La observo disimuladamente y sigue sorprendiéndome lo mucho que se parecen ella y…
Suspiro. La sigo mirando y empiezo a notar unas mínimas diferencias…
La cara de Maka es más fina… y un poco más madura, su cuerpo está más desarrollado que el de ella, sus ojos verdes brillan más, y su cabello es de un hermoso cenizo brillante, sus piernas son torneadas… se nota que no trae mucho maquillaje.
—Creo que nada más tenemos una alumna nueva. Preséntate por favor. —dice la maestra y la chica se levanta, yendo al frente, nos mira y sonríe cálidamente. Mi pulso aumenta un poco de velocidad.
—Mi nombre es Maka Albarn, tengo 17 años y vengo de Los Ángeles, California. Me gusta leer y… —«Mai odiaba leer», su dedo golpea su mandíbula tratando de recordar algo—, me gusta estudiar. Gusto en conocerlos a todos.
Vuelve a sonreír y nuestros ojos se encuentran un momento. Mis mejillas se calientan y siento un dolor en el pecho. Sonrío torcidamente y ella me corresponde con otra sonrisa cálida. Ella es tan diferente de Mai…
General POV
Maka se sienta, y suspira aliviada de que nadie la reconozca. Tsubaki le sonríe tranquilizadoramente y la clase inicia sin problemas. La rubia aún recuerda cuando en su escuela, sólo estaba para matar el tiempo y jamás se preocupó por tener buenas calificaciones, o hacer deporte.
También, cuando los días en América eran tan insoportables y empezaba a recordar a Soul, hizo lo que dijo que jamás haría… leer. Comedias, romances, aventuras, policiacas, informativas, fantasías; de todo, mientras fuera un libro interesante.
La clase de la maestra Azusa era bastante interesante según Maka, anotaba sin cansarse en su libreta con una sonrisa en el rostro. Tsubaki sonrió, relajada de que su mejor amiga no estuviera tensa como ella pensó que estaría al ver a Soul.
La pelinegra volteó a ver disimuladamente a su novio, Black Star. Estaba cabeceando, tratando de no dormirse. Dio una pequeña risita al verlo en ése estado y procuró ver al frente. Ojalá le hubiera tocado en un salón diferente al de su novio. A lo mejor así no se distraería tanto pensando en lo que él estaría pensando en esos momentos.
En la hora de receso, Tsubaki y ella se levantan para retirarse a desayunar, pero Black les habla a ambas ruidosamente.
—¡Hey! ¡Tsubaki, Maka! ¡Desayunen con nosotros!
—Sí, para así conocer mejor a la nueva. —dijo Liz mientras todos caminaban a la salida del salón.
—Está bien. Vamos, Maka. —sonrió para tranquilizar a su amiga y ésta asintió siguiendo al grupo, evitando mirar al chico que amaba.
Maka se encontraba escondida detrás de un arbusto y sus lágrimas corrían por sus mejillas sin detenerse. «No debí haber escuchado eso. No debí haber escuchado eso.» Se repetía y miró el lugar donde hace unos pocos minutos estaban Kid y Soul.
Desayunar con el chico que amó y ama, al cual había engañado y no habían tenido la despedida más bonita de todas, desencadenó que dijera que tenía que ir al baño, su mejor amiga la miró preocupada pero ella le sonrió diciendo con su mirada que no era nada, aunque si era algo.
Al salir del baño escuchó unas voces. Una la reconoció inmediatamente y la otra supuso que era la del otro chico que estaba con ellos en el desayuno. Cuando sintió que ellos se acercaban a donde ella estaba, tuvo pánico de que pensaran de que ella los había seguido y fue a esconderse detrás de unos arbustos.
Cuando estuvieron, donde ella había estado, escuchó un suspiro, que definitivamente era de su exnovio.
—Y bien, ¿qué querías decirme? —dijo Soul, aunque sabía exactamente qué iba a preguntarle.
—Vamos, sabes exactamente lo que diré —dijo adivinando sus pensamientos—. ¿Cómo te sientes?
—Pues… bien. Creo.
—Por las fotos que me enseñaste, se parecen.
—Demasiado.
Maka entendió que hablaban de ella y quiso irse, pero si se movía haría ruido y terminaría en una peor situación.
—Sólo que Mai se veía, obviamente, más chica.
—Sí. Yo digo que sería igual a Maka si la vieras ahora.
—No digas eso. —pronunció con furia.
—¿Aún le tienes rencor?
—Sí. Dios, la odio tanto.
—Pero recuerda que ella no es Mai.
—Tienen el mismo apellido. ¿Y si son parientes?
—No creo. Dijo que era de Los Ángeles, y según lo que tengo entendido, Mai se fue a Nueva York.
—Podría tener familia.
—Soul. ¿Te estás escuchando? —dijo Kid, y Soul suspiró profundamente.
—Tienes razón. Debo estar volviéndome loco.
—Sí. Demasiado.
—Es que… son tan parecidas que me asusta.
—No son tan parecidas.
—No…
—Tranquilo, Soul.
—Sí, es mejor que me tranquilice. No vaya a ser que la asuste, ¿verdad? —dijo riendo un poco.
—Exacto.
—Además, no creo que ésa idiota volviera. Tendría que estar mal del cerebro, si lo hiciera.
—¿Por qué? —preguntó Kid curioso.
—Si llegara a verla de nuevo, le haría la vida imposible a esa perra hipócrita.
—Bueno, vámonos. Preocuparemos a los demás.
—Vale. Vamos.
"—Si llegara a verla de nuevo, le haría la vida imposible a esa perra hipócrita."
¡Dios! ¡Qué horror! ¿Tanto daño le había hecho? ¡Por qué! No tendría que haber escuchado eso. ¿Por qué tuvo que escucharlo? Más lágrimas salieron de sus ojos, al descubrir algo que sin darse cuenta tenía una pequeña esperanza ahora destruida.
No sabía por qué, pero en lo más profundo de su ser, tenía la esperanza de enamorar a Soul otra vez, decirle la verdad y que esta vez la perdonara.
Ahora sabía que nunca pasaría.
Soul odiaba a Mai, es decir, a ella.
¡Holis!
¡Les dije que actualizaría el viernes y son las 11:38 p.m, así que aún estoy a tiempo!
xD
Bueno~ Definitivamente me costará trabajo éste fic, ¿por qué? Porque me gustaría hacerlo rápido y cursi. (?)
Pero sé que no puedo :c
¿Qué les pareció?
Sé que Maka y Soul no tuvieron ningún acercamiento... pero entiéndanlos.
Maka no quiere herir a Soul de nuevo, y Soul no quiere estar con alguien parecida a su ex.
:c
Respondiendo reviews~:
Julian & Jumbiie Hana Roth: ¡Aún no lo termino! xD y Julian, obviamente dejaré de acosarte, si no, Ellie, me matará D:
yumary-chan 27: Lo sé, lo sé, tardé demasiado xDDD LAL, en lo personal, me gusta el personaje de Maka, no es común y por eso me encanta xD conti aquí 'ta!
Love Anna: ¡Aquí! :D
hikary-neko: xD Aquí está un capi, no tan depre... creo
Kod97: Bueno, hasta aquí todos tienes 17 años, se me olvida que algunas personas no tienen el sistema como nosotros, pero me da pereza explicarlo ahora, es tarde y tengo sueño xD en el próximo cap te explicaré eso de los semestres y blá, blá, blá :3
Maka Death: Sí, toda una loquisha.
Impossible: Obrigado! Aqui é a continuação!
RaiiderBaybe93: ¿Enserio? xD Gracias :D
Ellie77: Amore mío~ Deberías cambiarte de Ellie77 a Ellie77 de Miyamoto (?) Okay no xD ¡Yo también me imagino a Soul así! Tan frío y distante, que cuando se enamora de ti, no te engaña y hace lo mejor para hacerte feliz *suspira como enamorada...* *w* Mañana actualizo Rosas Rojas y daré un nuevo fic, querida ;3 Cuídate, my lady~
Kassy Solis: Gracias! Aquí está la conti :3
¡Wow! ¡¿10 reviews!?
Los amo :3
Bueno, espero ojalá les guste éste también *w*
Chauitos~
By.
Ren Miyamoto
