Soleado.

Humor: bastante bueno teniendo en cuenta la situación.

Salud: bien.

Suposición: 20 de Septiembre

Querido Diario:

Me llevó dos semanas convencer a Ron de que yo también podía ir al ministerio.

El muy terco no quería que yo asistiera, porque soy de padres muggles. Discriminador.

Bueno, el punto es que fui de todas maneras.

¿Sabes? No te describiré todo lo que pasó, ya que sería excederse.

Pero conseguimos el relicario y vivimos en un bosque, dentro de una carpa.

Lo que pasa es que un mortífago nos siguió hasta la casa de Sirius, y ahora no podemos ir allí.

Ron casi se desangra cuando volvimos, yo no podía dejar de temblar. Pero está bien ahora, aunque no quiere que llamemos a Voldemort por su nombre.

Obviamente le hago caso, no puedo decirle que no.

Pero ¿sabes qué? Descubrimos que el llevar el horrocrux puesto te pone de mal humor o pesimista… no sé cómo explicarlo.

Cuando lo llevo puesto me siento triste, desganada. Pienso que perderemos la guerra… que Harry morirá y que Ron volverá con Lavender, dejándome sola.

Y cuando me lo saco, vuelvo a creer que todo puede ir bien, y que Ron siente algo más que amistad hacia mí… aunque ese caballero que tenía conmigo en las vacaciones ha desaparecido por completo, en especial cuando es su turno de llevar el relicario.

Aunque sin embargo, Ron se acercó un día a mí por la espalda.

- Que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas Hermione, que los cumplas feliz – cantó y me abrazó.

- ¿Qué? ¿Hoy es 19? ¿Hoy es mi cumpleaños?

- De hecho, no lo sé. Perdí la cuenta de la fecha. Pero… es un día de éstos y decidí que sea hoy.

Lo abracé y lo besé en la mejilla.

- Gracias Ron, eres el mejor.

- Discúlpame, pero no te tengo un regalo. No conseguí nada. Excepto esto.

Sacó de su bolsillo una pequeña rosa blanca, hermosa.

- ¡Gracias, está bellísima!

- De nada. Es la única que encontré, porque en ésta época no florecen. Ojalá pudiese darte algo mejor.

Sin poder evitarlo, miré sus labios y me fui acercando lentamente a su boca.

Yo sabía qué regalo de cumpleaños quería, precisamente uno muy parecido al del año anterior… pero más largo.

Sin embargo, antes de que pudiera siquiera rozar sus labios, llegó Harry malhumorado por el relicario.

Ron y yo no hemos mencionado nada acerca de ése día, pero era obvio lo que iba a pasar.

Así que… intentando sobrevivir, me despido…

Hermione Potter Weasley…

*******RATS KCALB*******

Ventoso.

Humor: no muy bueno.

Salud: bien.

Suposición: 16 de Octubre

Querido Diario:

Con Ron estamos teniendo serias dudas de si Harry sabe lo que hace.

Cuando comenzó con esto de buscar los horrocruxs, parecía tener una idea mínima de en dónde estaban, pero ahora estamos buscando una aguja en un pajar.

¿Sabes qué es lo peor? Ni siquiera sabemos dónde está el pajar.

Es que, lamentablemente, ni yo estoy entendiéndome.

Cuando estoy con Ron a solas, nos dedicamos a quejarnos de Harry ¡y sé que eso está mal! Pero es que mi pelirrojo no parece dispuesto a otra cosa.

Siempre está quejándose de cómo cocino, de que soy insoportable y… no lo sé, estoy harta de él.

¡Y todo empeora cuando llevo puesto el relicario!

Desearía… ver a Ginny, Rolf, Malcom o Rose…

A Neville ¡a Luna! E incluso, no lo sé, ¿a Lavender?

Extraño Hogwarts.

Ya no quiero estar en una sucia carpa peleándome con el amor de mi vida.

Quiero ser una chica común, de 18 años.

Hermione Jane...

*******RATS KCALB*******

Horrible.

Humor: Depresión severa.

Salud: corporal: bien, mental: arruinada.

Suposición: 6 de Diciembre

Querido Diario:

Yo…

Un día Ron yo estábamos discutiendo, cuando escuchamos a Dean Thomas hablar con duendes y decir cosas que nos fueron de mucha utilidad para encontrar la espada de Gryffindor, con la cuál podríamos destruir el horrocrux.

Nos emocionamos mucho, demasiado.

Ellos habían mencionado algo de que a Ginny la habían mandado al bosque prohibido con Hagrid, porque con otros chicos habían intentado robar dicha espada del despacho de Snape (que ahora es director), aunque esa no era la verdadera.

Pero como ya te dije, por la emoción no noté lo que le sucedía a Ron.

- ¿Qué opinas tú, Ron? – Dijo Harry - ¡Eh, Ron!

- Ah, ¿te acordaste de que existo?

- ¿Cómo dices?

- Nada, nada. Por mí pueden continuar; no quiero estropearles la fiesta.

- ¿Qué te pasa?

- ¿Que qué me pasa? No me pasa nada. Al menos, según tú.

- Oye, es evidente que algo te ocurre. Suéltalo ya, ¿quieres?

- Está bien, lo soltaré. No esperes que me ponga a dar vueltas porque hay algún otro maldito cacharro que tenemos que encontrar. Limítate a añadirlo a la lista de cosas que no sabes.

- ¿De cosas que no sé? ¿Qué yo no sé?

- No es que no esté maravillosamente aquí, con un brazo destrozado, sin nada que comer y congelándome el trasero todas las noche. Lo que pasa es que esperaba… no sé, que después de varias semanas dando vueltas hubiéramos descubierto algo.

- Ron – intervine en un susurro…

- Creía que sabías dónde te habías metido – espetó Harry.

- Sí, yo también.

- A ver, ¿qué parte de nuestra empresa no está a la altura de tus expectativas? ¿Creías que nos alojaríamos en hoteles de cinco estrellas o que encontraríamos un Horrocrux día por medio? ¿O tal vez creías que para Navidad habrías vuelto con tu mami?

- ¡Creíamos que sabías lo que hacías! ¡Creíamos que Dumbledore te había explicado qué debías hacer! ¡Creíamos que tenías un plan!

- ¡Ron! – Le grité: no debió decir esas cosas horribles.

- Bueno, lamento decepcionarlos. He sido sincero con ustedes desde el principio, les he contado todo lo que me dijo Dumbledore. Y por si no te habías enterado, hemos encontrado un horrocrux.

- Sí, y estamos tan cerca de deshacernos de él como de encontrar los otros ¡O sea, a años luz!

- Quítate el relicario, Ron – supliqué -. Quítatelo, por favor. Si no lo hubieras llevado encima todo el día, no estarías diciendo estas cosas.

- Sí, las estaría diciendo igualmente. ¿Creen que no me doy cuenta de que cuchichean a mis espaldas? ¿Qué no sospechaba que pensaban todo esto?

- Harry, nosotros no…

- ¡No mientas! – Me dijo Ron - ¡Tú también lo dijiste, dijiste que estabas decepcionada, que creías que Harry tenía un poco más de…!

- ¡No lo decía en ese sentido! ¡De verdad, Harry!

- Entonces, ¿por qué seguimos aquí? – Le dijo Harry a Ron.

- Yo que sé.

- ¡Entonces vuelve a tu casa!

- ¡Sí, quizá lo haga! ¿No oíste lo que dijeron de mi hermana? Pero eso a ti te importa un bledo, ¿verdad? ¡Ah, el bosque prohibido! Al valiente Harry Potter, que se ha enfrentado a cosas mucho peores, no le preocupa lo que pueda pasarle a mi hermana allí. Pero a mí sí: me preocupan las arañas gigantes y los fenómenos…

- Lo único que dije es que Ginny no estaba sola y que Hagrid debió ayudarlos…

- ¡Te importa muy poco! ¿Y qué me dices del resto de mi familia? "Los Weasley ya han sufrido suficiente con sus otros hijos", ¿eso tampoco lo oíste?

- Sí, claro que…

- Pero no te importa lo que significa, ¿verdad?

- ¡Ron! – Tercié – No creo que signifique que haya pasado nada más, nada que nosotros no sepamos. Piénsalo, Ron: Bill está lleno de cicatrices, mucha gente ya debe haber visto que George ha perdido una oreja y se supone que tú estás en el lecho de muerte, enfermo de spattergroit. Estoy segura de que sólo se referían a que…

- Ah, ¿estás segura? Muy bien, entonces no me preocuparé por ellos. A ustedes les parece muy fácil, claro, porque sus padres están a salvo de…

- ¡Mis padres están muertos! – Gritó Harry.

- ¡Los míos podrían ir por el mismo camino!

- ¡Entonces vete! Vuelve con ellos, haz como si te hubieras curado del spattergroit y tu mami podrá prepararte comiditas y…

Ron hizo un amago de sacar su varita, pero fui más rápida y creé un escudo entre él y Harry. Yo quedé del lado de Cicatriz.

- Deja el Horrocrux – Ordenó Harry, fulminando a Ron con la mirada.

Ron lo hizo y me miró.

- Y tú, ¿qué haces?

- ¿Cómo que qué hago?

- ¿Te quedas o te vas?

Comprendí en ese instante que Ron se iría.

Podía seguirlo, asegurándome su afinidad y arriesgando a Harry. Y yo también estaba harta de la búsqueda de Horrocruxs.

O podía quedarme con Cicatriz y ayudarlo como le había prometido.

- Yo… Sí, me quedo. Ron, dijimos que acompañaríamos a Harry, que lo ayudaríamos a…

- Perfecto. Lo prefieres a él.

- ¡No, Ron! ¡Vuelve, por favor!

Pero mi escudo me imposibilitó salir a tiempo, y cuando huí de la carpa, Ron ya estaba muy lejos.

Llovía a cántaros.

- ¡Ron! ¡Ron, por favor, vuelve! ¡Podemos discutirlo, pero no te vayas! ¡No me dejes, por favor no! ¡Ron!

Yo lloraba, corriendo entre los árboles, buscándolo.

- ¡Ron! ¡Te necesito, se lo prometiste a mamá! ¡Dijiste que te quedarías conmigo, no me dejes!

No encontré rastro de él, y los minutos pasaban.

- Ron, mi amortenia huele a ti, te amo. ¡Ron! – Grité y no aguanté más.

Me dirigí a la carpa.

- ¡Se ha… ido! ¡Ha desaparecido!

Bueno… desde ese día he estado en lo que llamo crisis de Ron-dependencia…

Lo extraño demasiado, pero también estoy enojada y dolida.

Y no sé… ¡él no sabe aparecerse! ¿Y si le pasó algo o sufrió una despartición?

A demás el prometió que se quedaría conmigo…

Yo creía… tenía la ilusión… pensaba que sentía algo por mí…

Pero se fue.

Hermione…

*******RATS KCALB*******

Frío.

Humor: Depresión severa y culpa.

Salud: sana podría decirse. Bueno, entera.

Suposición: 28 de Diciembre

Querido Diario:

Harry y yo fuimos a Valle Godric porque pensamos que allí podía estar la espada de Gryffindor.

Vimos la casa de Harry, la tumba de sus padres y las tumbas de la hermana y la madre de Dumbledore.

Pero nos encontramos con Bathilda Bagshot, la autora de Historia de la Magia.

Pero no era ella, ella murió. Era la serpiente de Voldemort, disfrazada. Y atacó a Harry.

Alcancé a salvarlo justo a tiempo. Gritaba cosas, deliraba.

- ¡Avada Kedavra! – Gritaba Harry, teniendo convulsiones.

Gritaba el maleficio asesino.

Claro que nada sucedió, porque no tenía varita. Ésta se rompió.

- ¡Avada Kedavra!

- Ya Harry, cálmate, no pasa nada – sollocé intentando mojarle la cara con una esponja.

- ¡No!

- Estás bien, todo irá bien. Nuestro amigo volverá, tú te sanarás – lloré -. ¡Por favor, dime que sanarás y que él volverá!

- No…

Parecía una especie de burla a mi cordura. Pobre Harry, estaba delirando.

- ¡Todo va bien Harry! ¡Saldremos de ésta!

- No…

- ¡No pasa nada, Harry! ¡Estás bien!

- No… Se me cayó… Se me cayó.

- ¡No pasa nada, Harry! ¡Despierta! ¡Despierta! – Abrió los ojos -. Harry ¿Estás bien?

- Sí…

Luego de un rato, él ya se había enterado lo de la varita, y está furioso conmigo por ese motivo.

Aunque últimamente… no sé está ¿peor? Todo porque se enteró que Dumbledore cometió errores durante su pubertad.

Él está vigilando ahora la carpa, afuera.

Mejor me duermo…

Hermione Potter, después de todo…


Hola. Mátenme, sí, háganme sufrir. Últimamente todo el mundo lo hace, así que ¿por qué ustedes no? La última vez que publiqué, fué el 25/3/2010 y vuelvo recién al 26/6/2010... tres meses después con un capítulo patético. Lo sé. Pero es que mi vida está tomando nuevos rumbos y todo está cambiando a mi alrededor. Mi objetivo es no desvanecerme tan rápido. Tengo un anuncio para mis queridos lectores de "364 días y unas horas": ese fic iba a estar situado en el 2010, pero por una serie de problemas personales, lo voy a dejar para 2011 lo estoy escribiendo y no lo voy a abandonar.

Este es mi primer fic y tarde lo que tarde, sepan que jamás lo dejaré. Gracias por todo su apoyo. Respecto a las personas que me han preguntado por la continuidad del fic "Diario Intimo de Ronald Billius Weeasley" de XxXHermione WeasleyXxX, les digo que no tengo idea de si va a continuar o no, y al igual que a ustedes me decepcionaría muchísimo si lo deja tan bueno como era :). Ahora sí, si quieren y me perdonan déjenme un review.

AvPotter...

(Nada me pertenece)