Disclaimer: los personajes no son mios, pertenecen a las Clamp.

Fujitaka

Fujitaka sonreía mientras le preparaba el desayuno a su querida esposa. ¡Que noche habían vivido!

Su recepción fue pequeña y con pocos invitados. Era un pequeño restaurante sobre la orilla del río Tomoeda. Solo concurrieron amigos de Fujitaka, (ya que no tenía parientes) y amigas cercanas a la novia, (ya que su familia rechazaba por completo esa unión descabellada).

Fujitaka vio maravillado como Nadeshko caminaba hacia él sonriendo. Llevaba un simple vestido corte campesino con varios volados en la falda. En su mano, llevaba un ramo de flores de cerezo que se hacia juego con las flores de su cabello. Incluso para Sonomi, prima y único pariente presente allí, ese momento fue mágico.

Al menos hasta que Nadeshko se tropezó y cayó. Pero continuó caminando riéndose y animando a que los invitados también lo hicieran.

La recepción los acompañó con la luz del atardecer y , más tarde, con la luz de velas y faroles. La pareja se dedicó a bailar, reír y besarse. Más allá de todos los problemas que tuvieran para lograr ese momento, nada podía impedirles estar felices en ese momento. El ramo fue atrapado accidentalmente por Sonomi, quién casi se lo tira por la cabeza al pobre Fujitaka cuando fue a felicitarla.

La luna de miel fue en una casa de campo, gracias a un amigo de Fujitaka que le prestó la casa por unos días.

Lamentó no haber podido irnos a otro lugar mas sofisticado- le dijo mientras entraban a la casa.

Es hermoso. Y si es junto a ti, es más hermosa que nunca- dijo, acercándose a su marido para abrazarlo y darle un beso.

Ella fue al dormitorio mientras él se encargaba del equipaje. Observó la cama matrimonial y no pudo evitar sonreír con picardía. Pronto Fujitaka fue a su encuentro, abrazándola por la cintura.

¿Quieres darte un baño o comer algo?.

- No- dijo ella, dándose vuelta para observar a su marido desde cerca-. Quiero estar contigo- y para ser una persona torpe, lo dijo con mucha firmeza.

Comenzaron a besarse lentamente, reconociendose sus labios. Ambos habían deseado ese momento de amantes, pero decidieron esperar a su boda para hacerlo un tanto más especial. Sobretodo por Fujitaka así lo quiso. Ya habría tiempo para recorrer ese maravilloso cuerpo.

Lentamente, se fueron acercando a la cama un poco asustados y un poco contentos de lo que iba a pasar. Pronto Nadeshko se sentó en la cama y observó como su marido le sacaba sus zapatos, y acariciaba sus piernas y las decoraba con besos. Luego le sacaba sus medias y las tiraba en el suelo. Las manos de él levantaron la parte baja de su vestido y dejaron a la vista su ropa interior. Con sensualidad, sacó su pantaleta solo con sus dientes haciendo a su mujer reirse y sonrojarse de verguenza y lujuria.

Mordiendóse los labios, sintió como Fujitaka le daba besos en esa parte tan íntima y tan deliciosa. Primero fue lento y suave, pero a medida que ella se iba entregando más y más hacia ese placer pecaminoso, mas aceleradas eran las caricias.

Satisfecha, recibió los labios de su esposo quien continuaba acariciando su parte intima, sin dejar de acariciarla. Ella comenzó a desabrochar los botones de su camisa mientras el recorría el cuello con sus besos. Ella lo ayudaba a desabrochar su pantalón, mientras que el se obligaba a sacarse su calzado. Ella lo hizo detenerse para observar a su marido desnudo por primera vez. Sonrió con picardía y volvió a besarlo, atrayéndolo nuevamente hacia ella.

Lentamente, le deslizó una de las tirillas del vestido para deslizarlo por completo. Tomó unos segundos de suspiros para observar el cuerpo de su mujer. No era voluptuoso porque sólo tenia dieciseis años, pero sus senos ya tenían curvas apetecibles. Se dedicó a besarlos, tocarlos y amarlos de todas las maneras posibles mientras ella gemía y lo sujetaba de su cabello.

El resto fue una mezcla de abrazos, besos recorriendo el cuerpo, suspiros y suplicas. Ya cuando todo rincón de ambos había sido descubierto, Fujitaka preparó a Nadeshko para la parte más complicada.

Delicadamente, abrió sus piernas y se acomodó entre ella. Observó el rostro de Nadeshko y vió que lo miraba divertida y con audacia. La besó una vez más mientras se acomodaba dentro de ella. El rostro de ella era una mezcla de dolor, incomidad y placer que luego trató de disimular. Pero mientra más se adentraba su marido en ella, más sensaciones incomodas tenía. Sin embargo, aquello resultaba extrañamente placentero. Se dedicó a cerrar sus ojos y sólo sentir. Sentir los besos de su marido, sus manos en el cabello de él, la unión entre los dos. Suspiros, gemidos y hasta algún alarido...fueron acompañados del increíble final que los dejó con el corazón acelerado y la respiración disminuída.

En cuanto Fujitaka recuperó su aliento, se dispuso a acomodarse al lado de su mujer. Pero para su sorpresa, ella lo detuvo.

- Quiero sentirte bien dentro mío- le explicó ella, sonrojada-. Ya sabes...

- Pero no quiero...

- Es nuestra noche de bodas. Se supone que debe pasar. Y quiero hacer esto bien...

Fujitaka miró a su mujer con asombro y vio que no titubeaba al decir eso. Así que retomó nuevamente los caminos transitados, las mismas caricias y los mismos besos y una vez más permaneció en unión con ella. Esta vez para sentirse mutuamente en lo más profundo de su ser, sin impedimentos, sin censuras, con el dolor volviendose placer y la carne flameando como fuego.

Terminaron rendidos, riendo. Llenos de lo vivido y expectantes del vivir. Tantos años que podrían disfrutar de esa delicia, una y otra vez. Y así lo hicieron por más de diez años.

Fujitaka se despertó sobresaltado y transpirado. Observó sus manos que en su sueño tocaban la piel de su mujer y notó como sus labios tenían aún la sensación muy vivida del roce con los labios de Nadeshko. Se levantó y fue a la cocina a buscar un vaso de agua.

Por primera vez en todos esos años se dió cuenta cuanto extrañaba a Nadeshko y cuanto la necesitaba.

OoOoOoOoO

Shaoran.

Si bien las clases ya habían comenzado, la preparatoria Tomoeda se preparaba para una nueva excursión a la playa. Era el mismo lugar donde habían ido aquella vez que tuvieron La Prueba de Valentía. Allí, Sakura y Shaoran habían encontrado la carta Erase luego de pegarse un gran susto por el poder que esta tenía.

Shaoran tuvo que aguantar un tanto exasperado la emoción de Sakura por ir de paseo. En todos esos años, Sakura mantenía el mismo vigor y la misma alegría que lo hizo caer por ella. Seguía siendo atolondrada, despistada, demasiado confiada en las personas, (algo que le daba temor a Shaoran), y muy pero muy llena de vida. A veces se preguntaba porque estaba con alguien como él ya que era lo opuesto a ella. Pero lo hacía sentirse tan vivo que sólo se dejaba llevar por su forma de ser.

- Shaoran, ven al agua conmigo- dijo, mientras corría fuera del agua y saludaba a la camara de Tomoyo.

En lo físico, había cambiado increíble en los últimos meses. Mantenía la figura delgada, estaba un poco más alta y esbelta. últimamente, Shaoran notaba mucho el cambio en sus curvas, pero como era caballero, no lo decía.

- Oye, Shaoran, ¿no crees que Sakura está hermosa? - le susurró una vez Tomoyo mientras la observaban en la practica de porristas. El se sonrojó un poco en señal de estar de acuerdo-. Su cuerpo está cambiando de una forma asombrosa... ¡Más razón para hacer nueva vestimenta!

La acompañó al agua para luego nadar juntos por unos ratos y otros momentos para flotar abrazados y hablando.

- Mañana es 13 de junio- le recordó Sakura con alegría-. Ya tendrás 16 años.

- Un año más viejo- le dijo sonriendo-. ¿Qué planeas regalarme?.

- ¡Ah, no!- le dijo Sakura-. Eso es una sorpresa. Shaoran se limitó a sonreír y darle pequeños besos en el cuello.

Ya al final de la tarde, ambos salieron del agua para volver a sus dormitorios y darse una lluvia antes de ir al comedor en común. Comían bajo las estrellas y con música interpretada por instrumentos. Había mucha felicidad alrededor... que no demoró en ser destruída.

Las sonrisas se borraron como si estuvieran viendo algo sumamente atroz. Los ojos se llenaron de lagrimas y ese sentir que era el de estar vivos, se había ido.

Esta vez, los ángeles no eran tan espeluznantes como aquella mañana de lluvia. Al contrario, eran observados con cierta admiración. Ni Sakura ni Shaoran pudieron dejar de mirarlos o hacer algo para detenerlos. Al contrario, a la hora de sonreír, todos sonrieron cual espejo.

OoOoOoOoOoO

Notas del autor: ando bastante inspirada estos días así que deje otro chapter por aquí.

Muchas gracias por las reviews y espero que les gusten!

P.d. Para la parte de la boda de Nadeshko y Fujitaka, les recomiendo Flightless Bird (pero la wedding version). La melodía es de los mas tierna ^^. Y para la primera vez de estos dos, les recomiendo Grizzle Bear, la canción que se llama Slow life. Si bien no me gusta mucho la banda, es una canción que me puede para este tipo de cosas.

Sino, recurran a la querida Ost de Sakura con los temas de Deai y Omoide ga Kiechau que son típicos temas de los padres de Sakura.

Nos vemos!