Los personajes pertenecen a las Clamps.

Capitulo 5

La vuelta de Shaoran de Hank Kong había sido tan, pero tan esperada por Sakura que pareció irreal cuando el se encontraba a su lado. Solo habían logrado comunicarse por email, chat o teléfono, pero estaba claro que eso no era suficiente.

Sakura lo vió llegar mientras estaba en el parque pingüino. Y solo hasta que lo abrazó, se dio cuenta que el realmente estaba allí.

¡Todavía no lo creo!- le decía, mientras lo abrazaba a cada rato.

Tomoyo también lo recibió con alegría porque podía ver a su amiga Sakura muy feliz. Sin embargo, en la casa Kinomoto la cosa no era tan fácil.

Sakura llegó a su casa cuando su hermano y Yukito estaban preparando la cena. Decidió que necesitaría de la presencia de su padre para tener la valentía suficiente como para decir la noticia. Una vez sentados en la mesa, contó hasta diez varias veces y dijo:

Papa…hay algo que tengo que decirte.

Cuando la atención de los tres hombres se centró en ella, se aclaró la garganta y dijo:

Shaoran ha vuelto a nuestro país.

El mocoso? – susurró Touya casi temblando, siendo observado con diversión por Yukito.

No es ningún mocoso- dijo Sakura con fastidio-. Y…bueno, hemos empezado un relación.

Pensé que ya tenían una.- dijo Yukito.

Pero ahora estaremos en el mismo lugar. O sea que va a haber veces que yo lo traiga a casa…

¡ESO NO!- exclamó Touya furioso.

No hay problema por eso, pequeña Sakura- dijo su padre, sonriendo, mientras escuchaba como sus dos hijos dicutían.

La llegada de Shaoran al hogar Kinomoto fue muy esperada por Sakura. Era la primera vez que estaría allí como su novio, y a como toda niña, eso sería algo muy agradable. A las siete, Shaoran se presentó con una flor para su novia y unos pastelillos para el postre. Luego de las correspondientes presentaciones y la imperdible irritación de Touya, las cinco se sentaron a cenar. La charla se mantuvo entretenida y fue interrumpida por Kero y su constante riña por la comida. Para alivio de Sakura, la cena terminó pronto y acompañó a Shaoran al portón.

Momentos después de apoyar su cabeza en la almohada, se percató de que había algo que no había hecho antes con Shaoran y era algo muy importante. Con una sonrisa en sus labios y con los cachetes un poco sonrojados, se prometió que lo haría al día siguiente.

La preparatoria Tomoeda tenía un nuevo plus luego de la llegada de Shaoran. El sentimiento de solo saber que lo vería, la hacía sentir sumamente feliz. Luego de los saludos correspondientes acompañados de sonrojos y sonrisas tontas, ellos fueron a tener las diferentes actividades en el edificio. Se observaron muchas veces, se sonrieron algunas otras y se sonrojaron todo el tiempo. Como espectador principal, tenían a Tomoyo, a quién todo eso le parecía sumamente tierno.

Y…¿ya lo han hecho? – le preguntó ella, a la hora del recreo tiradas en el pasto.

¿Hacer qué? – le dijo Sakura, distraída buscando algo en su mochila.

Ya sabes…- dijo ella-. Besarse.

Sakura se tornó sumamente colorada y dio la respuesta entre balbuceos.

Que romántico. Ni siquiera un beso aún- dijo con ojos brillantes-. Se nota que Li es todo un caballero.

Tomoyo…detente- le dijo sonrojada.

En realidad lo había pensado mucho. Pero claro que quería que fuera especial y único. Pero claro que nunca había besado a nadie. ¿Qué tal lo haría?. Al final de día, Shaoran la acompañó a su casa pero antes se quedaron un buen rato en el parque pingüino.

Se hamacaron un rato en la hamacas y luego se quedaron sentados en el pasto hablando de las cosas que habían hecho en todo ese largo tiempo. Tímidamente, quedaron muy cerca el uno del otro. Shaoran podía observar muy de cerca los ojos esmeraldas de aquella niña que le había robado el alma a sus solos once años.

Acercó su mano derecha a su rostro y acarició tiernamente su mejilla. El calor en el rostro de Sakura iba en aumento y coincidía con los rápidos latidos de su corazón. Pronto vió como Shaoran se acercaba más a su rostro y le daba un tierno beso en la mejilla que luego se trasladó a sus labios. Fue un simple roce de labios, que hizo sentir a Sakura la electricidad en todo su cuerpo.

No supo ni porque ni como, Sakura se recostó en el suelo y dejo que Shaoran siguiera el roce de sus labios. Costó un segundo pero lograron tener la sincronización en sus labios y saciarse de cada uno. Sin embargo, pronto se distanciaron. Shaoran miró sorprendido a Sakura, que pronto se ponía de pie y se alejaba de allí.

¿A dónde vas? – le dijo él, llegando a ella y sujetando su muñeca, obligándola a mirarlo.

Es que no me siento muy cómoda…- se atrevió a decir Sakura.

¿Por el beso? – dijo Shaoran casi desilusionado-. Creo que el primer beso siempre es raro.

Shaoran se acercó nuevamente a Sakura, ahora para arrinconarla sin querer contra un árbol. Ambos cerraron los ojos, dejando sentir la respiración del otro junto con la llegada de nuevos roces. Shaoran acarició con su lengua los labios de ella y se introdujo a su boca timidamente. Sakura, por su parte, demoró en reaccionar a ese adelanto. Hasta que entendió que solo debía dejarse llevar y acompañar el compás de aquel beso. Ambos se sorprendieron al ver como sus manos sabían decorar ese momento también. Las manos de el en la cintura de ella y las manos de ella en su cabello.

Shaoran…- susurró Sakura confundida, despertando de ese hermoso recuerdo.

Se encontraba sobre la arena de la playa. Ante el panorama, observó con más precisión y se dio cuenta de que todos sus compañeros permanecían dormidos allí también. Se levantó de golpe y observó que a su lado se encontraba Tomoyo. La sacudió para despertarla, demorando bastante en lograrlo.

¿Qué sucedió?- dijo ella, a la vez que el resto se comenzaba a despertar.

No lo se…

Sakura! – escuchó que decía Shaoran.

¿Qué ha ocurrido?- le preguntó, acercándose junto con Tomoyo.

Fueron las criaturas de la otra vez- susurró Shaoran-. ¿Tu tambien los sentiste, Tomoyo?.

Sentí alegría y tristeza a la vez. Fue un poco embriagador…- dijo ella muy seria.

El resto de los compañeros comenzaron a buscarse y preguntarse si se encontraban bien. Tanto profesores como alumnos parecían desconcertados por lo ocurrido y hasta asustados. Todos acordaban en el sentimiento que habían tenido, pero lo que más impresionó a todos fue el hecho que todos habían soñado algo. Cosas alegres o agradables.

Mientras estaban en la cafetería, diferentes compañeros comentaron lo que habían soñado. Rika soñó con el profesor Terada., Chiharu con Yamazaki y Naako con personajes de alguna historia leída.. En cuanto a Yamazaki, probablemente allá soñado con Chiharu, pero el dijo que soñó con sus ancestros que eran Mayas. Los únicos impresionados fueron Sakura y Shaoran.

Mas tarde, los dos fueron a sentarse bajo un árbol junto a Tomoyo. Cada uno dijo sobre quien había soñado. Tomoyo con Sakura y sus trajes y Shaoran sobre Sakura y la vez que se dio cuenta de que la quería.

Esta noche tendríamos que quedarnos despiertos para ver si algo así ocurre nuevamente.

Luego de convencer a Tomoyo de que no era buena idea que ella fuera con ellos, ambos se dirigieron a la cueva donde muchos años atrás habían hecho la prueba de valentía. Usaron la carta Vuelo para llegar y prendieron un poco de fuego con una de las cartas de él porque la noche se encontraba fresca.

Al principio se encontraron muy animados ya que la noche era sumamente romántica. La luna reflejada en el mar y ellos dos solitos. Sin embargo, Sakura comenzó a cabecear.

- Recuéstate sobre mí- le dijo Shaoran, acercándose más a una de las paredes de la cueva y sentándose y abriendo sus piernas para que Sakura

Sakura se acomodó entre sus piernas a espaldas del pecho de el. El la abrazó para que no tuviera frío y, de paso, disfruto del calor de ella en su piel. No era la primera vez que estaban en esa posición, pero ese día era especial por alguna razón no muy definida..

Sus ojos se desviaron por el rostro de su novia, pasaron por su pecho y siguieron por sus piernas. Era increíble lo que había crecido en ese último año y lo hermosa que se había puesto. Y lo peor de todo era que ella no se daba cuenta de lo que provocaba solo su andar.

Todos esos pensamientos y sensaciones fueron transmitidos a partes más delicadas de su cuerpo. Y como de la nada, sintió que algo se despertaba al igual que su novia.

Pero, por suerte, ella se puso de pie bostezando antes de sentirlo.

No puedo quedarme durmiendo toda la noche…- dijo ella, sonriendo.

- Aja- se atrevió a decir él observando como su novia quedaba muy bien con todo el panorama del mar-luna-estrellas.

Y supo que esa noche sería muy larga.

Espero que les guste este capitulo. Les recomiendo que presten atención a los sueños, porque son clave en la relación con esos seres que aparecen.