Capitulo 6
- Shaoran…- susurró Sakura cuando notó que Shaoran volvía a cabecear.
- Era la segunda noche que pasaban en la cueva en espera de los ángeles. Tuvieron que dormir el resto del día para recuperar las horas de sueño perdidas. Eran alrededor de la medianoche y no se escuchaba nada en la cercanía.
La luna era llena y redonda y su reflejo se mantenía en la clara agua.
Shaoran se puso de pie junto a Sakura, que mantuvo su mirada en el hermoso reflejo de la luna.
- He estado pensando sobre estos seres... cuando uno de ellos está cerca sueño
- Con algo sumamente agradable. ¿Sabes con qué soñé la otra noche? Con nuestro primer beso. ¿Lo recuerdas?.
- Claro que lo recuerdo- dijo, sonriendo y un tanto sonrojado, acercándose a Sakura por detrás y abrazándola por la cintura.
- ¿Sabes lo que pienso?- le susurró al oído, mientras ella se agitaba un poco.
- Creo que hoy te vez sumamente encantadora.
Corrió para un lado el mechón de pelo, dejando al desnudo parte de su hombro. Y comenzó a dedicarle pequeños besos a ese hombro que se presentaba tan dispuesto.
Estar cerca de Sakura últimamente era un sufrimiento. Más aún cuando su jodida mente le jugaba en contra. Hacía tiempo que notaba cada curva que Sakura desarrollaba. Cuando sus movimientos eran demasiado tentadores e inocentes, más le "dolían" esos cambios. Y en ese ambiente, en esa playa, en toda esa situación de "estar solos", sentía más que nunca la necesidad palpitante de poseerla. Sólo que nunca se había atrevido a hablarlo con Sakura.
Su mano siguió un camino del cuello hasta depositarse en sus senos. Observó a Sakura esperando alguna señal de que no continuara, pero esta mantenía los ojos cerrados con una curva en su labios. Levantó la falda de su vestido y rozó con el tacto sus muslos hasta llegar a sus pantaletas.
Sakura se recostó mas sobre su pecho, porque las caricias le hacían perder el equilibrio.
Sakura…- dijo en tono de pregunta-. Te deseo…- susurró mientras esa mano continuaba acariciando esa parte intima.
Se detuvo en cuanto Sakura se dio vuelta y lo observó con los ojos brillantes.
En esa mirada, tan suplicante, tan demandante, tan sexy estaba toda suaprobación. Detenidamente la dio vuelta, sintiendo su respiración entrecortada por la adrenalina del momento. Pronto sus labios nuevamente comenzaban ese trayecto ya tan conocido. Los lenguas de ambos deseándose más que nunca y sus brazos desplegándose por partes. Los pequeños brazos de mujer alrededor de el cuello de él. Los largos brazos de hombre alrededor de los besos de ella acariciando su trasero y pronto levantándola tal cual una pluma.
Pronto Sakura se encontraba apoyada en la pared, sonriente y excitada, recibiendo los besos de Shaoran y las caricias que se convertían en movimientos para desvestirla.
- ¿Lista?- le dijo Shaoran, con voz ronca.
Y Sakura lo recibió en llanto y gozo, en alegría y dolor. En excitación y asombro...
Excepto que nadie estaba recibiendo ni nadie estaba dando. Shaoran se encontró En la cueva, empapado en sudor y con su miembro erecto. Se sentó para reflexionar por Unos segundos lo que había sucedido. Dos ángeles se veían en el fin de la cueva.
Ambos se mantenían en quietud con gran serenidad y observaban a Shaoran como esperando algún tipo de pregunta que no tardó en realizarse.
- ¿Quiénes son...? ¿Qué quieren de mí?
- Queremos tu corazón.- respondió uno de ellos con voz un apagada.
-Mi…corazón? – susurró él, llevando su mano a izquierda a la parte derecha de su pecho.
- Aquél sentimiento que tanto tienes…será nuestro- susurró el otro ángel.
Y sintió tanta angustia y tanta desgracia que se desmayó para recién despertar a la mañana siguiente.
Touya.
Esa misma noche, Touya llegó a tiempo para preparar la cena. Con Sakura de Paseo y su padre trabajando hasta tarde, el podría pasar una noche a solas con Yukito.
Pronto llegó Yukito, quien lo recibió con un beso en la boca. Hicieron spaghetti Con salsa y un rico pastel de postre acompañado con un té.
- Algo anda mal con Sakura- aseguró Touya, luego de tomar un sorbo de té.
Yukito lo miró en silencio, sorprendido. Y demoró unos segundos en entender lo que hablaba. Y demoró unos segundos en entender de lo que hablaba.
- ¿Me pasas con Yue?.
Segundos después, el ángel gris se apareció ante Touya. Su mirada gris era fría y penetrante. Como siempre, se mostraba mal humorado y altivo. Touya volvió a reiterar la aseveración que hizo anteriormente y Yue asintió con la cabeza y explicó lo ocurrido.
- ¿Y aún no tienen idea de lo que son?
- Hoy, con el otro guardián, hemos llamado a la reencarnación de Clow para consultarle y nos dijo que vendrá a Japón.
- ¿Y el tipo no sabe lo que ocurre?- le preguntó él, un tanto preocupado.
Yue negó con la cabeza.- No del todo.
- Mantenme informado- le pidió, mientras este asentía y abría sus alas para dejar volver a Yukito.
Lavaron los platos juntos y fueron a acostarse, no sin antes recorrer sus cuerpos
como ya estaban acostumbrados. Yukito se dejó besar por Touya lentamente para luego enredar sus lenguas en una mutua caricia. Comenzaron a quitarse la camisa y recorrer sus pechos con besos y caricias. Yukito comenzó a acariciar el sexo de Touya mientraseste cerraba los ojos y jadeaba al compás de las caricias de Yukito. Pronto ambos estuvieron completamente liberados de pantalones y las caricias no se detuvieron hasta que ambos estuvieron unidos en el delicioso placer de la acción. Abrumados por el delicioso final, se dieron el beso de buenas noches y durmieron acurrucados.
En sus sueños, Touya se encontró con alguien del pasado. Alguien de quien no había pensado en mucho tiempo.
Se encontraba en templo Sukimini con Kaho bajo el árbol del pasado en donde se habían conocido. Ella tenía un kimono rosa con flores blancas y el vestía su antiguo uniforme de preparatoria.
- Touya… ¿sabes qué fecha es hoy?- preguntó, observándolo.
- Espero a que contestara.
- Hoy hace un año que te me declaraste.
- Es cierto…- dijo Touya, divertido.
- Sin embargo, nos tenemos que separar- continuó, ante la mirada de sorpresa de
-Touya-. Yo me iré a estudiar a Inglaterra.
- Kaho...-susurró él.
- No digas nada- le dijo ella-. Sabes que si digo que está destinado a ser así, es porque lo será.
Antes de que Touya pudiera gesticular, Kaho lo tomó de la mano y le dijo: Ven.
Se ubicaron dentro del templo que se encontraba oscuro para allí pasar la última noche como pareja.
Nota de autor: Siento estar desaparecida, pero fanfiction parece no quererme a la hora de editar los textos y publicar. En fin, acá dejo el capitulo seis.
Enjoy y dejen muchas reviews!
