El limón se va exprimiendo…
Familia Kinomoto.
Observó como su hermana subía las escaleras de forma rápida y cerraba la puerta de un portazo. El se acercó a su pieza y vio que la puerta no había sido enteramente cerrada del todo. Observó con preocupación los movimientos de su hermana. Primero vio como sacaba un oso negro del placard, luego como lo tiraba en el suelo. Su rostro mostraba enojo, más del que ella demuestra cuando el le dice monstruo.
Llamó al sello a su tamaño real, y llamó a las cartas Fuego y Agua. Puso el báculo en su frente como pensando que debía decir. Lo liberó con una mirada de furia y tocó la carta fuego. En segundos, el oso fue consumido por el fuego y el fuego fue apagado por el agua. No quedó ningún rastro de cenizas.
Bajó con la taza de té fría y procedió a calentarlo de nuevo. Pero antes alguien tocó timbre en la puerta. Vaya sorpresa se llevó cuando vio a Eriol con su gran sonrisa plantado en la puerta.
¿Y tú que haces aquí?
Vengo a hablar contigo.
¿Sobre qué?
De ti.
Se quedó unos segundos observándolo mientras entraba al hall. El chiquillo había crecido. Sólo le llevaba una cabeza a Touya, quien de por sí ya era alto. Eriol mantenía el mismo pelo negro azulado y la misma sonrisa extraña que uno no definía bien.
Minutos más tarde estaban ambos sentados en la mesa con una taza de té enfrente. Touya lo miraba con sorpresa mientras Eriol daba esa mirada un tanto burlona.
He venido aquí para hablarte de ti y de Kaho.
- ¿Kaho?- repitió, y sintió un pequeño vuelco en su corazón al escuchar su nombre.
Se que fueron novios hace mucho tiempo…
Así es.
Pues se que ahora tu y ella han tomado caminos distintos.
Cierto.
Pero también se que en sus corazones no se han olvidado.
Touya lo observó en silencio por unos segundos.
Yo estoy con Yukito…
Es cierto que Yukito forma parte de tu corazón. ¿Pero hasta que punto supera a Kaho?
Yo lo quiero mucho. Más de lo que tú tienes en cuenta.
- Sabes que a mí no puedes engañarme. Los sentimientos van y vienen, inclusive cuando hay criaturas cambiándolos. ¿Qué tan seguro estás de tus sentimientos?
Desde la vez que vio a Kaho, soñó cada noche con ella. Con su mirada, con su cabello. Con su cuerpo, con su sonrisa. Sus besos en su cuello, sus manos en su espalda. Sus diálogos misteriosos y sus palabras concluyentes. Todos los recuerdos habían surgido junto con todas las emociones. El primer y último beso, el primer y el último encuentro. Su nuca se erizó de solo pensarlo.
Pero eso no significaba que su amor había disminuido. ¿O sí?
Deberías hablar con Yue y preguntar como se siente en esta relación.
Nunca se apareció para demostrar su desagrado.
Pero de seguro se siente un apartado.
De ser así, nunca se quejó.
Eso es porque está en deuda contigo. Sino fuera por tus poderes, el no existiría…Es una deuda muy grande la que tiene contigo.
Touya continuó mirando el té hirviendo. Sin levantar la vista, dijo:
¿Y que hay de ti? ¿Ya no sientes nada por Kaho?
Le estoy eternamente agradecido a Kaho por todo su amor…pero soy un mago, y los magos tenemos otros disfrutes más gloriosos que el amor.
¿Qué puede ser mejor que eso?
Eriol sonrió.
Es cierto que no hay nada más bello…pero nuestras responsabilidades tienden a dejar eso en segundo lugar. Y Kaho no se lo merece…
¿Y Sakura? Ella es una maga…
Sakura tiene esa peculiar capacidad de poder ser todo sin ser envidiosa o deseando más. Siempre da lo máximo de ella y estando para los demás. Esas cualidades jamás las tendré…
Ya llegue- escucharon decir a Fujitaka, que cerraba la puerta tras su paso.
Que bueno que hayas vuelto…
Eriol, que grata sorpresa volverte a ver…
Es un gusto para mi también- dijo sonriendo sinceramente-. Me gustaría poder hablar un segundo con usted. A solas, de ser posible.
Por supuesto. Vayamos a la biblioteca.
Se puso de pie, le dirigió una afirmación con la cabeza a Touya y se dirigió escaleras abajo hacia la biblioteca.
¿Sabes de la existencia de las criaturas mágicas, verdad?
- He escuchado que han hecho ciertos daños…En Sakura, especialmente.
Tú eres la otra parte de reencarnación del mago Clow. Tal vez juntos podríamos descifrar lo que son estás criaturas. Yo solo sé que afectan las emociones de las personas y las confunden. Pero no se cual es su propósito…
¿Tal vez afecten en sueños también? Digamos… ¿podrían afectar a personas cercanas a los afectados?
¿A qué te refieres?
Cuando los muchachos se encontraron a las criaturas por primera vez, yo tuve un sueño con Nadeshiko. Sobre nuestra boda y Luna de miel.
Eriol mantuvo su mano sobre su pera, con la mirada en el suelo, pensando en lo escuchado últimamente.
Creo que debemos dar por entendido que las criaturas afectan también alrededor. Tiene sentido- declaró.
Pero sigo sin entender por que…
Y de un minuto a otro, salió del trance y miró nuevamente a Fujitaka, devolviéndole la sonrisa.
¿Y cómo estás tu?- le preguntó sinceramente.
Bien…- contestó un poco desconcertado por esa pregunta.
Te he observado durante un tiempo y he visto que estas un tanto…solo. Tus hijos ya están grandes y no parecen necesitarte tanto. ¿Acaso no piensas en conocer a otra mujer?
Fujitaka negó con la cabeza, lo miró y sonrío.
Yo amé mucho a mi esposa. No creo que haya otra como ella…
No se trata de remplazar su amor por ella, sino de tener un nuevo amor. Eres joven aún…
Hubo un minuto de silencio.
Creo que está más cerca de lo que tú crees.
Fujitaka lo miro sorprendido.
Ahora, si me disculpas, debo irme.
El rostro de Sakura apareció cuando el llegaba la living. Luego de los correspondientes saludos, Eriol notó que Sakura necesitaba hablar.
Si quieres, puedes tomar el té aquí…- le sugirió.
Una vez hervida el agua, subieron la bandeja con las dos tazas y el los panecillos. Se sentaron en el suelo y demoraron unos segundos en hablar. Eriol dirigió su mirada hacia el peluche quemado y observó a Sakura con seriedad.
Así que… ¿cómo estás tú?
No muy bien…- dijo Sakura, con voz ahogada-. Shaoran y yo no estamos más juntos. Y el parece haberse enamorado de Meiling- dijo con tono de amargura. - Y Tomoyo declaró su amor por mí…
Ha sido una semana intensa- declaró, luego de tomar un sorbo de té.
Se que las criaturas andan detrás de esto, ¿pero cómo se atreven a hacerme eso? Realmente duele…- declaró, casi sollozando.
¿Acaso crees que es a propósito?.
No, pero sólo se que no puedo vivir esperando a que esto se resuelva. Ya ha pasado mes y medio…
Pero no condenes a Shaoran por esos sentimientos…
¿Y a quien condenaré entonces? El es quien me hace daño…
Ha habido cambios intensos con respecto a las criaturas. No solo afectan a quienes tienen contacto sino también a otros que lo rodean…- reflexionó.-. No es el caso de Tomoyo, claro, pero si el de Shaoran. Y él de tu hermano.
Sakura lo observó mientras reflexionaba nuevamente.
¿En el caso de mi hermano?- preguntó.
Nada, yo me entiendo.
Sacudió la cabeza.
Creo que necesitas alejarte de aquí. Hay mucha tensión en tu vida y necesitas estar más calmada que nunca para pensar en una solución para las criaturas…
Pero yo estoy calmada…- afirmó Sakura.
No, no lo estás. Estás enojada, que es mucho peor. La magia parte de estar sereno, en una especie de completa paz. Todo este revuelo te ha sacado de esa aura y más que nunca necesitas de esa calma.
Sakura reflexionó por unos segundos.
¿Y qué propones?
¿Qué tal Inglaterra? Podemos ir todos a pasar estás fiestas…
¿En serio lo dices?
Y por primera vez en un largo tiempo, sonrió.
- Bien…- dijo, sonriendo-. Londres será.
Un buen cambio de aire no hará mal…
Nota de autor: Acá les traigo otro pequeño capítulo. Lamentablemente, el edit de FF no me permite hacer los cambios que escribo en Word, así que sepan disculpar si queda medio entreverado.
En fin…muchas gracias por las reviews y los followers y las/os invito a dejar reviews. Son 5 segundos de su tiempo…
Las quiere…Aknuk.
