Aquí está el capítulo dos, espero que lo disfruteis y que los reviews lleguen poco a poco. Glee no me pertenece. Gracias por leer.
Dos años antes
Kitty conoce a Ryder
Pregúntale a cualquiera en el Mckinley High, la respuesta siempre va a ser la misma.
Kitty Wilde es una zorra.
Eso está bien con ella, es lo que lleva buscando desde que empezó el curso (el año pasado el puesto estaba ocupado por Queen Fabray y Santana López). Ni siquiera nota la falta de amigos verdaderos (la gente siempre acaba por abandonarte) o se siente sola (¿quién espera alguna llamada el viernes por la tarde de todas formas?) o le molestan los susurros a sus espaldas (lo importante es que hablen). No necesita a nadie. Nunca más.
Por eso el primer lunes de octubre, cuando una de las animadoras anuncia que hay un "caliente chico nuevo acercándose por la esquina", Kitty sólo pone los ojos en blanco y cierra su taquilla con un portazo haciendo que Donna Woods y Celeste tiren sus libros al suelo por el susto.
La gente se aparta de su camino cuando pasa en dirección a la oficina.
Kitty Wilde es intocable.
Los lunes siempre trabaja en la oficina durante la primera hora, porque entrenar con las animadoras no le dará los suficientes créditos extra para la universidad y Kitty es lo suficientemente inteligente para ir a una realmente buena con un poco de ayuda. Así que ese lunes está allí encerrada, con las dos secretarias de Figgins, archivando viejos expedientes cuando el chico nuevo entra por la puerta.
-Mi horario está mal-dice lanzándolo a la mesa de Kitty sin más explicación.
Kitty alza las cejas con incredulidad y luego compone la sonrisa más dulce (falsa) que puede.
-¿Y cómo es eso mi problema?
-Bueno, si estás en la oficina se supone que es para solucionar estos problemas ¿no?
Qué. Demonios…
Tiene puesta una chaqueta con su nombre en la espalda, así que tal vez su estatus de deportista lo hace más valiente. (Y, de acuerdo, es bastante impresionante que ya este en el equipo de fútbol en su primer día). También es guapo, del tipo agradable-con-todo-el-mundo. Pero Kitty le da una mirada gélida de todos modos.
-No.-dice de la manera más cortante puede. Y luego le da la espalda.
-Oye. Mira, no quería ser tan borde. Sólo no puedo estar en inglés avanzado- dice suspirando con frustración- ¿Podrías, por favor, cambiarlo?
-Oh Ryder-dice de repente una voz tan empalagosa que Kitty no puede evitar girarse para ver quién es -¿Qué haces aquí?
-Oh. Hola…ummm…¿Celeste?- la animadora asiente con tanta fuerza que parece durante un segundo que la cabeza vaya a separarse del resto de su cuerpo.- Intento cambiarme de inglés avanzado.
-No es taaan difícil créeme- dice Celeste acercándose y batiendo las pestañas hacia él- ¿Por qué no le echas un vistazo al libro?-propone sacándolo de su mochila y empujándolo contra su pecho (aprovechando para tocarlo claro) –Toma, léeme un par de pasajes.
-No creo que…
-No seas tonto Ryder.
-Sí. No seas tonto- Kitty consigue una imitación prácticamente perfecta del tono de Celeste, y está segura de que puede ver al chico nuevo escondiendo una sonrisa.
-De verdad que leer en alto no es lo mío.
-¿Ni siquiera para mí? –insiste Celesta pegando todo su cuerpo al de él
-Yo no…
-Vamos
Kitty ve el temblor de sus manos , y no lo entiende en absoluto. ¿Por qué no simplemente leer una línea para callar a Celeste? Está claro que es bastante capaz de hablar delante de dos chicas sin tartamudear. Se está poniendo cada vez más rojo mientras Celeste sigue lanzando estúpidas risitas y parece que lo único que quiere hacer es morir, aquí y ahora.
No se lo digáis a nadie, pero Kitty sabe lo que siente cuando te presionan sólo para verte hacer el ridículo.
Así que arranca el libro de las manos del chico nuevo y lo empuja contra Celeste, que de pronto está completamente callada.
-No quiere leer. Lárgate-sisea sin perder la dulce (falsa) sonrisa.
La otra animadora parpadea una vez mirando a Kitty con miedo, la conoce lo suficiente de los entrenamientos con las Cheerios como para saber que puede destruirla en un segundo, y asiente antes de desaparecer.
Kitty recoge rápidamente sus cosas y ella misma sale con prisa de la oficina, dejando al chico nuevo allí plantado.
No lo ve el resto del día. Pero al final de último periodo, cuando está guardando los libros en su taquilla, alguien le da un golpecito en el hombro.
Kitty Wilde es intocable.
Y cuando se gira ahí está él, sonriéndole ampliamente desde sus dos cabezas de distancia (¿cómo no se dio cuenta antes de lo alto que era?) y durante un segundo, solo un segundo, Kitty no puede controlarse y le devuelve la sonrisa.
-Hola.
-Hola.
-Sólo quería darte las gracias por lo de antes. Lo de leer delante de la gente es…una especie de problema- dice balanceándose un poco con las manos metidas en los bolsillos de sus vaqueros- Soy Ryder Lynn, por cierto.
-Y a mí no me importa.
Ryder alza las cejas, pero no pierde la sonrisa y no se mueve de donde está, impidiendo que pueda simplemente darle la espalda e irse.
-Lo normal cuando alguien te da las gracias es decir de nada- comenta haciendo que Kitty ponga los ojos en blanco.
-Mira, novato, se me hace tarde y quiero salir de aquí cuanto antes- dice empujándolo, él no se mueve ni un milímetro (¿de qué está hecho? ¿De piedra?) por el golpe pero se echa a un lado de todas formas para dejarla pasar- No me conoces. Pero pregúntale a cualquiera por aquí. Lo mejor es mantenerse alejado de mí.
Él se encoge de hombros y la empuja suavemente pero con seguridad de nuevo contra las taquillas. (Y vale, es increíblemente sexy y puede, sólo puede, que sea lo cerca que está lo que provoca que de repente Kitty esté en llamas) Pero luego se aparta otra vez y le sonríe tontamente.
-Bueno. Sólo quería darte las gracias. Nos vemos por ahí. Kitty Wilde.
Y ella necesita un par de segundos antes de separarse de las taquillas otra vez. Porque está jadeando.
Review!
