Como siempre gracias por los reviews, espero que os guste y Glee no me pertenece.
Kitty
La cosa con Jake es que están destinados.
No el estilo amor-para-siempre-jamás de destino, simplemente es un hecho que el chico malo acaba con la chica mala, porque se merecen el uno al otro.
Funciona bien para Kitty porque, admitámoslo, Jake está realmente bueno y no tiene que preocuparse por cómo acabará su historia; él no puede alcanzar su corazón, así que no puede rompérselo. Y puede que no esté bien que siga reteniéndolo cuando sabe que está loco por esa chica, Marley, pero de todas formas todo el mundo sabe que las chicas como ella (dulces y agradables y bonitas y sonrientes e inocentes) terminan con el capitán del equipo de fútbol, o algo así. Y no es que a Kitty le moleste que ese sea justamente Ryder Lynn (no mucho de todas formas).
Lo ve a veces, por los pasillos, pero es el último jueves de Octubre cuando él vuelve a dirigirle la palabra.
Las animadoras están entrenando todavía cuando los chicos del equipo de fútbol llegan, y la entrenadora Betsie y Sue Sylvester empiezan una gran discusión sobre quien tiene derecho a usar el campo, que acaba con las dos en el despacho del director Figgins.
Las Cheerios aprovechan para juntarse en corrillos o para hablar (ligar) con los deportistas. Kitty puede ver a Celeste subiéndose aún más (si es posible) su faldita de animadora mientras se dirige hacia el grupo de chicos donde está Ryder. Escucha algo sobre una gran fiesta que están organizando en la casa de alguien del equipo de baloncesto.
Pero no es como si a Kitty le importara en absoluto lo que él hace.
Bittany es lo suficientemente agradable con ella como para quedarse a su lado practicando algunos saltos, tal vez porque sabe que el resto del equipo sólo habla con Kitty cuando es absolutamente necesario y, vale, es mala como el diablo pero le recuerda un poco a Santana.
Así que las dos solas siguen entrenando mientras todo el mundo las deja en paz. Por eso sabe instantáneamente que es él cuando alguien le da un golpecito en el hombro.
-Hey - le dice con su molesta sonrisa de Gooffy dibujada en la cara.
-Hola, Lynn- no intenta sonar amistosa en absoluto, así que sigue con sus piruetas.
-Oye, hum. ¿Vas...vas a ir a esa fiesta mañana por la noche?
¿La está invitando a ir, como, con él? Esta vez, Kitty se para en seco. No es que no sepa como funciona, ha recibido bastante atención de los jugadores de fútbol como para saber que les gusta lo suficiente a los chicos. Pero no suele ir a esas fiestas, y ninguno la ha invitado nunca a aparecer en público con él, posiblemente porque están más interesando en comprobar si es tan puta como dicen que es.
-No voy mucho a esas fiestas.-contesta despacio- Pero no te preocupes, estás bueno y eres un quarterbak, seguro que encontrarás a alguien con quien pasar el rato.
Lo ve bajar la vista sonrojado. Y, Por Dios, es una de esos chicos que es guapo y ni siquiera lo sabe, lo cual molesta infinitamente a Kitty; sobre todo cuando se muerde el labio con nerviosismo y no parece molesto en absoluo, sino caliente como el infierno.
-Si, bueno... supongo que Celeste me pidió ya ir con ella de todas formas- dice mirando de reojo a la otra animadora rubia.
Kitty le da la espalda y comienza su rutina de nuevo. Sólo porque no le interesa para nada que le cuente su vida.
-Podrías descansar un poco. Vas a hacer un agujero en el suelo.
-Sí, bueno. Podrías ir a descansar con Celeste – le suelta como respuesta. Oh Dios mío. ¿Acaba de sonar como una novia celosa? Ryder alza las cejas con sorpresa, y luego frunce un poco el ceño.
-¿Estás bien?- dice colocando una mano en su brazo. Y Kitty puede jurar que oye a alguien jadear a su derecha, cuando echa un vistazo hay un grupo de Cheerios mirándolos con la boca abierta (o más probablemente mirándolo a él tocarla).
No puede permitirse esto. No ahora que es co-capitana de las animadoras y se ha ganado el respeto de todas (Brittany es demasiado suave). No ahora que por fin es la nueva Quinn Fabrey y está sacando unas notas perfectas y es la nueva protegida de la entrenadora Sylvester. Kitty necesita el control. No puede dejar que nadie la vea débil. No puedes ablandarte cuando quieres ser perfecta.
Así que aparta su brazo y retrocede un paso, alejándose de él.
-Nada-le dice de la forma más fría que puede. Porque parece un cachorrito abandonado y no tendría que importarle, pero se le revuelve el estómago al ver su mirada herida cuando le cierra definitivamente la puerta.
-¿No puedes simplemente dejarme en paz de una vez?
Por eso no está sorprendida del todo cuando lo ve riéndose con Marley Rose de todas las personas. Es su destino, ya sabes, ellos se pertenecen de la misma forma retorcida y estúpida en la que lo hacen Kitty y Jake.
Pero eso no significa que no sienta la necesidad de ir hacia allí y meterse con Marley hasta que se aleje de él.
"Wow, eres un poco zorra"
Y tampoco la sorprende que le diga esto, porque ya sabe que es capaz de defenderse a sí mismo y que realmente no se está refiriendo sólo a como se porta con Marley.
Pero eso no significa que duela menos cuando se lo dice.
