Capitulo 3: Quebrado
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El Pajarillo ya dejo de volar, dejo de cantar, solo espera en silencio la forma en que su vida terminara, sus ojos neutros carentes de brillos observan a un hermoso canario azul enredado, queriendo ser arrastrado hacia su lado, peleando, gritando… El no quiere caer y no quiere ser encerrado, El pajarillo es tan parecido al canario, pero al mismo tiempo diferente… por que el canario lucha, sobrevive y el pajarillo solo espera su inminente fin.
Son iguales pero tan diferentes…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Su respiración se encontraba agitada, sus ojos miraban fijamente los orbes zafiros de quien en este momento se entretenía con su persona, sus latidos del corazón se volvieron más veloces y entonces kariya comprendió que por más que quisiera deshacerse de aquel sentimiento le era imposible, era algo inútil, le dolía, le dolía demasiado… Pero como lo amaba y pudo replantearlo cuando sintió los cálidos y suaves labios de su superior posarse sobre los suyos, buscar hambrientos y de forma concisa su lengua, juguetear con ella, parecía que se quería fundir en uno solo con su persona Masaki, pensó que eso no estaría lejos de pasar si no fuera por la gran duda que en ese momento albergaba su ser.
¿Sería verdad?... ¿de verdad?... ¿kirino era capaz de hacerle aquello?
"Tal vez este malinterpretando todo, pero siento que de alguna manera es verdad" pensó el peliazul justo antes de dejar escapar un gran jadeo de sus labios al verse penetrado nuevamente por el pelirosa, Kirino era así; Insaciable a cuanto sexo se trataba, no es que a kariya le molestara pero debía admitir que el pelirosa parecía tener demasiada experiencia, totalmente diferente a el que su primer contacto sexual había sido con el mayor. Sus manos buscaron algo con que sostenerse mas fue inútil, la posición era incomoda, el espacio reducido; Definitivamente el haber decidió hacerlo en un cubículo de utilería que se encontraba en el gran patio de aquel colegio había sido una mala, muy mala idea.
Mas estocadas, mas gemidos, mas palabras de amor.
"Mas engaños" pensó el menor mordiendo su labio al sentir el pelirosa llegar a los más profundo de su ser. Quería creer lo contrario, pero era tan difícil.
Para muchas personas la indiferencia mataba, pero para Masaki ser engañado, despreciado o tener una pizca de desconfianza en alguien a quien realmente amaba era el peor veneno del mundo.
–Masaki te…
–No lo digas–Logro articular el menor justo antes de sentir el clímax apoderarse de su cuerpo y conciencia, Kirino suspiro aferrándose al de ojos ámbar por su cadera para evitar que cayera al tiempo que contraía sus músculos para no hacer contacto con el piso. Los vidrios se habían empañado y sus cuerpos parecían sentir un calor tan fuerte que parecía sofocarlos, parecía que morirían en cualquier momento por exceso de calor.
–Masaki te amo…
–Te dije que no lo dijeras–Mustio Kariya –se que solo me quieres para sexo, se que te diviertes con otras personas, se que…–Trato de seguir mas el aire le falto, Kirino lo tomo de los hombros y lo volteo para que le diera la cara, no entendía las palabas del chico…Masaki estaba distante, inclusive ni siquiera alego cuando lo arrastro a aquel cubículo, era extraño, demasiado extraño, y esas palabras que ahora salían de su boca solo le hacían dudar mas de todo lo que estaba pasando.
– ¿Qué rayos te pasa?–Alego Ranmaru con la ceja alzada al mismo tiempo que observaba al oji dorado acomodar su playera y subir sus pantalones, en ese momento kirino no puedo evitar distraerse con aquello visión tan excitante de kariya, su semblante fruncido, su ropa desarreglada y leves gotas de sudar que escurrían por su cuello. "apetecible" fue lo que resonó en su cabeza, pero rápidamente se golpeo mentalmente y se concentro en lo que era realmente importante.
– ¿Por qué no le pregunta al superior Takuto? Estoy seguro que estará encantado de contárselo ¿no? después de todo son muy cercanos ¿o me equivoco?–Hablo con molestia el peliazul al tiempo que crujía sus dientes y sus puños se cerraban. Kirino trago grueso y desvió su mirada.
–Como lo…
– ¿Cómo lo sé?– pregunto a un mas enfadado al descubrir que todo aquella era verdad, negó con su cabeza y un puño fue a dar directo a la pared que estaba a un lado. –suspiro y sintió como el mundo se le venía por completo encima, lo había perdido, no podía confiar en él, ya no… ya no mas–Dejémoslo hasta aquí Ranmaru…si disfrutas acostarte con Shindou y eres tan poco hombre para regar que no soy bueno en la cama…Entonces dejémoslo hasta aquí, no quiero más engaños, ya no.
– ¿Cómo? Kariya…déjame explicarte no es lo que piensas…–trato el de coletas de defenderse, pero los ojos lastimeros y llorosos del ojiambar lo mataron…Lo dejaron parado en su lugar sin poder decir nada mas, esa mirada de tristeza, desilusión y odio, Kirino se odiaba, se odiaba por ser el causante de aquel dolor latente.
–Cállate Ranmaru, no lo agraves, no te conozco, no me conoces, solo te ayudo en lengua y eso es todo, ojala mantengas esto como esta y dejes esos chismes que solo te hacen daño a ti, después de todo mi reputación no puede ser peor– dijo para irse sin siquiera detenerse a mirar atrás escuchando a lo lejos el sonar de la campana anunciando el fin de clases.
Todo se había perdido, nada se podría recuperar…
Kirino se quedo pasmado, observando marchar a una persona que lo había aceptado como era, como el realmente era y no como el chico casi perfecto que tenía que fingir ser, Kariya se había ido, el se había quedado sin él "Shindou" Pensó en su mente, recordando y preguntándose como un pequeño beso en los labios había desatado tal polémica, de cómo un simple rose accidental había sido completamente malformado, malintencionado, Armado y había lastimado de esa manera a Masaki.
–Beta… –Supuso de inmediato, y supuso que ahora tendría que vengarse, vengarse y recuperar el corazón de su Masaki, de Kariya Masaki.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Se lo llevaron arrastrando sin siquiera decirle nada, no pudo alegar, no pudo hablar, su boca permaneció callada, sellada y sin pronunciar una sola silaba miraba atentamente al mayor que lo había encerrado en lo que pudo visualizar como la sala del consejo estudiantil. Taiyou podía ser mil cosas; Cobarde, miedoso, unas cuantas veces despistado pero jamás estúpido. Yuuichi lo sabía, como también sabía que pronto tendría que dar explicaciones no solo a Amemiya que a un lo miraba con una mirada indescifrable llena de miles de preguntas, llena de desilusión, confusión y consternación.
– ¿Cómo pudiste dejar a Tenma así?–Fue la primera pregunta que lanzo mirándolo fijamente, Yuuichi iba a responder mas una pregunta más se lo impidió– ¿Por qué me abofeteaste si no hice nada malo?–Volvió a cuestionar Amemiya tocando esta vez la mejilla donde anteriormente había impactado la mano del peliazul– ¿Qué le hiciste a Yuuichi?–Insistió, sin siquiera darle oportunidad al mayor de hablar– ¡¿Quién rayos eres tú?!–Vocifere el ojiazul sintiendo como la ira, como la imagen de aquel hombre al que siempre idolatro se despedazaba en su mente. Yuuichi lo miro fijamente, lo tomo de la muñeca y lo estampo contra la pared y fue ahí donde Amemiya perdió por completo.
Solo un beso había bastado para desarmarlo por completo.
El pelinaranja abrió los ojos sorprendió, movió sus muñecas e intento a todo costa separarse pero la única verdad era que su cuerpo había deseado aquel contacto, aquel cariño, aquel rose tan suave y tan brusco a la vez que se dejo vencer, que se dejo llenar por completo de aquella sensación cálida en el pecho a lo que él había denominado cariño. No. Amor, amor era la palabra correcta. En todo el tiempo que estuvieron juntos Taiyou se había dado cuenta de que sentía algo muy especial por el mayor y no por nada ahora se encontraba en la misma escuela que el joven, no por nada había decidió guardar recelosamente se sentir por el miedo a perderlo, no por nada decidió callar tanto tiempo, no por nada se había decepcionado de tal manera al ver como el Yuuichi que el siempre idealizo como la perfección de todo joven era errada. Desilusión… una gran desilusión combinada con el danzar satisfactorio de su corazón que latía y bailaba al ritmo de sus lenguas.
Se separaron por la falta de aire y Yuuichi chasqueo los dientes, mordió su lengua, lo miro fijamente y acaricio superficialmente su mejilla.
–No me has respondido–alego Amemiya, si el peliazul creía que con eso se escaparía estaba muy equivocado.
–Kyosuke…Tsurugi Kyosuke es mi hermano, Esta encaprichado con Tenma–Repuso el el mayor esta vez escondiendo su rostro en el cuello del pelinaranja.
–aja… ¿Y?
–Kyosuke es mi hermano menor, mi adorado hermano menor, no le puedo hacer riña Amemiya, no quiero pelear, no quiero que tu sufras también, intento protegerte…Proteger a lo que es valioso para mí–En un leve susurro el mayor explico mucho se su sentir, no podía pelear con Kyosuke, muchas veces se había sentido frustrado por lo mismo, jamás quería que su hermano menor lo odiara más que lo que ya lo hacía, no quería perder a nadie más, quería proteger a todo lo que era preciado, quería proteger como jamás pudo hacerlo con su familia; Después de todo el había sido la causa de que esta se separara en pedazos, el era la causa del comportamiento de kyousuke.
El era el culpable de todo.
–No le veo lógica, Tenma necesita nuestra ayuda, puede ser tu hermano, pero el forzar alguien a si, el apagar el brillo de sus ojos de esa manera, no puedo creer que te prestes para eso.
–A un puedes recaer no eres fuerte…–Repunteo Yuuichi separándose de él para mirarlo fijamente a sus ojos, para encontrarse con aquellos azules que brillaban con ira, con recelo, con el deseo de ayudar, Esa era la esencia de Taiyou, la que tanto le agradaba y le gustaba de él. Yuuichi pensó al mirar aquellos ojos que lo que hacía era lo correcto y nadie le haría cambiar de idea.
–Sigo sin entender tu punto Yuuichi, es decir no entiendo nada y eso me frustra, tus acciones son confusas y te haces quedar en evidencia como el malo de la película–Arremetió el menor, Yuuichi parpadeo y sonrió, sonrió como solo él lo sabía hacer. El pelinaranja sintió su corazón latir tan rápido que podía jurar que sentía sus mejillas llenas y teñidas de aquel liquido carmesí.
–No en importa si me convierto en eso si puedo proteger lo preciado para mi, y en esa lista entras tu. Kyosuke… hay algo que después te explicare ahora no es el momento, Amemiya si tu te acercas a Tenma, si te mentes con mi hermano será el nuevo blanco de este colegio, muchos pueden pensar que por que tienes dinero puedes ser respetado, que por que eres apuesto jamás nadie te humillara…Los jóvenes son crueles–Negó con su cabeza–somos crueles y egoístas y tenemos miedo a lo desconocido, si Kyosuke está en tu contra te orillaran a como esta Tenma ahora, a como lo estuvo el chico que viste en la cafetería…Yo no puedo reñirle a mi hermano…Mantente alejado del, de los problemas y quédate a mi lado–Trato de persuadirlo el peliazul, deseaba en lo ms profundo de su ser que Amemiya lo comprendiera, que aceptara aquello y se alejara de los problemas. –Por favor– Volvió a decir en forma de suplica y Taiyou lo miro fijamente, lo abrazo y no pudo más que arrepentirse mentalmente por ser tan débil.
Ambos se quedaron abrazados por Varios minutos, sin siquiera darse cuenta de que toda su conversación había sido escuchada por Kazuki, que mantenía sus ojos Violetas cerrados afuera del salón de donde se encontraban, Era duro…muy duro. –Pero para ti lo será más…–Mustio de forma bajo despegando su cuerpo de la fría pared de concreto, Amemiya ahora interfería con algo que él no estaba dispuesto a que pasara. Por que Yuuichi…Yuuichi era de él y de nadie más.
No había trabajado Tanto tiempo en seducirlo, en enamorarlo poco a poco para nada.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Con todo l esfuerzo del mundo se había logrado lavar, se había logrado secar aquellas amargas lagrimas que anteriormente habían surcado sus mejillas, había logrado reponerse lo suficiente como para poder llegar a su salón de clases para su ultima hora, sabía que lo iban a regañar, no ra nada nuevo ya que la mayoría del tiempo por estar encerrado en casilleros, en la azotea o "ocupado" y "retenido" contra su voluntad que era normal ,completamente normal el hecho de tener que soportar un regaño mas del profesor. Su cuerpo ardía, pesaba como plomo, pero no era comparado a lo desgarrado que estaba su cuerpo y autoestima… ¿Dónde había quedado la fuerza que tanto presumía? ¿Su alegría? ¿Su corazón? ¿Dónde estaban ahora? A cierto… se encontraban escondidos en algún lugar por ahí, doblados, arrugados como si se trataran de simple basura.
Llego a su salón de clases y una amarga mueca se formo en su rostro al escuchar el tenue "adelante" de su profesor de Biologia, camino agradeciendo internamente que el profesor ni siquiera lo hubiera reprendido, escucho risas, murmullos y miradas de asco, las ignoro. Las ignoraba tan bien como podía aunque dolía, dolía mucho.
Su cuerpo se azoto contra el piso al momento que escucho la campana dando entender que la clase había finalizado, antes de siquiera llegar a su pupitre le habían metido el pie y había caído directo al piso. Mas risas se escucharon e intento levantarse, más un nuevo empujón lo hizo caer del lado.
–A la puto ya le bajo–Bufo uno de los chicos de aquel salón señalando el pantalón de Tenma que estaba manchando con una mediana mancha de sangre que corra por sus piernas, Tenma apretó los labios y sintió la impotencia recorrerlo, todo se hacía cada vez más difícil de soportar.
– ¿Me pregunto que pensara mi padre si le cuento que el hijo de uno de sus socios trataba mal a otra persona–La suave y autoritaria voz de un chico que observaba todo desde la puerta se hizo presente, todos los alumnos de ahí callaron, observando fijamente las orbes castañas del que actualmente era el presidente del cuerpo de alumnos; Shindou Takuto. –Déjenlo en paz no les hizo nada. – y sin más Shindou se retiro, no tenía intención de inmiscuirse más en ese asunto pero, su ética moral le impedía pasar por alto tal situación, Camino por el pasillo observando la entrada de Kariya, quien cruzo sus ojos rápidamente con los suyos, en los cuales solo pudo descifrar nada más que odio puro.
–Tenma…–Susurro kariya acercándose rápidamente a socorrerlo, olvidándose por un momento de aquellos ojos chocolates que eran el motivo más grande de su desgracia actual, Tomo al castaño del brazo pero como siempre este parecía ausente, sin vida. –¿estás bien?–Pregunto, dándose cuenta que había sido la pregunta más boba que haya hecho en su vida ¿Cómo podía estar bien?...Solo bastaba ver su rostro para darse cuenta de eso.
–Si–contesto de forma escuálida y gris el pelicafe aferrándose con fuerza al peliazul, su cuerpo le fallaba y podía caer si no se sostenía bien del peliazul.
–Vamos a casa a Midorikawa le encantara preparar chocolate caliente–Mustio, observando con pena la mancha de sus pantalones, Tenma había sido abusado de nuevo… Había sido abusado por el bastardo de Tsurugi Kyosuke. La ira lo invadió pero él no podía hacer nada, nada más que apoyar en su compañero en aquel dolor y rezar al cielo que algún día todo eso terminara y que Tenma volviera hacer el niño feliz que él conoció al principio. El estaba mal en ese momento por kirino pero, Tenma estaba mucho, mucho peor que él y en ese momento de alguna manera retorcida Masaki se había sentido afortunado. Afortunado de que no hubiera tenido que pasar un dolor tan grande como lo que el castaño vivía ahora.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
–Disculpa ¿sabes en que club se encuentra un chico llamado Matsukaze Tenma?– Pregunto Taiyou con una tenue voz acompañada por una sonrisa serena y perfecta que había hecho a la joven encargada de los registros sonrojar.
–Literatura antigua–Respondió con cordialidad, mirando de arriba abajo al joven sin poder evitar que el sonrojo aumentara, Taiyou era apuesto y sabia como usar esos encantos a su favor.
– ¿Me puedes inscribir ahí? Y sobre todo me gustaría que ese fuera un secreto entre los dos–Pidió el ojiazul guiñándole el ojo, como respuesta la joven asintió tomando tímidamente una pluma.
–Tu nombre por favor–solicito de forma cordial, Amemiya sonrió de nuevo.
–Amemiya Taiyou…
Taiyou sabía que eso estaba mal, que romper una promesa estaba mal, más por que la había hecho con Yuuichi pero, ¿no había hecho nada malo o sí? Solo fue casualidad que el club en el que se había inscrito resultaba ser el mismo en donde estaba el pequeño castaño, después de todo Amemiya no se quedaría de brazos cruzados ayudaría el pelicafe fuera como fuera.
–Yuuichi se enfadara–Mustio el rubio a su Lado.
–Lo que no se entere no le hará daño, ya sabes ojos que no ven, oídos que no escuchan corazón que no siente…–Contesto con rapidez el ojiazul observando fijamente el semblante de Kazuki que como siempre permanecía impasible.
–Tal vez tengas razón–Mustio por lo bajo el rubio, Taiyou tenía razón, mucha razón pero había un error, por que él se encargaría de que Yuuichi se enterara por su propia boca.
Después de todo en la guerra y en el amor Todo se valía ¿No?... Y Kazuki tenía eso más que consiente en su cabeza.
Fin del Capitulo 3
Continuara…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Al fin el cap 3~ déjenme decirles que me he enamorado de este fic no se por que XD (¿?) Amo las facetas que saco relucir de cada personajes, de los temores, de sus miedos, de mostrarlos humanos :3 por que a fin de cuentas eso son lo que son XD en fin gracias a todas por sus revius me han hecho sentir muy muy feliz de verdad uwu se los gradezco por que gracias a ellos logro escribir este nuevo capitulo que espero sean de su agrado, Espero siguan escribiendo : D sus comentarios cofcofsinodejodeescribircofc of se lor ordeno ewe! (¿?) le dedico el fic a mi Kone a Rommi a ookami chan y a todas las que siguen esta locura. En fin en serio si no comentan habrá huelga ewe! XD
¿Quieren que Shindou sea héroe, bueno, malo o villano?
¿Cren que hago sufrir mucho a Tenma?
¿les gustan están locuras?
XD sin mas hasta luego, actualizare tan pronto como pueda las adoro y recuerden dejan un reviu para que este fic siga…
