Capitulo 4: Olvido

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El pajarillo se ha olvidado de lo que es, desea tanto recordar pero tiene que callar, el canario, aquel que conoció alguna vez la libertad, ahora está en la jaula sin poder escapar…Ha sido atrapado, ambos creen ahora que volar es una enfermedad

Pobre canario azul, pobre pajarillo…Esperan impacientes que alguien les recuerde que vale la pena surcar los cielos y volar.

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Movía sus pequeños pies inquietos, Tres días habían pasado ya desde que no había puesto un pie en la escuela con el pretexto de que se sentía mal, suspiro, agradecía infinitamente que Aki no se haya dado cuenta de cómo se saltaba las clases cada vez más seguido, pero es decir ¿Quién iría a la escuela en su situación? Nadie, desearía quedarse para siempre en su cama; dormir, quedarse al lado de su madre y sobre todo tratar de encontrar otro rumbo…

– ¿Como ha estado la escuela Tenma?– la tenue voz de su madre lo saco de sus pensamientos, Tenma suspiro mostrando una suave y hermosa sonrisa a su progenitora que lo veía expectante desde la cama de hospital donde se encontraba.

–Bien como siempre mama–Mintió, Tenma mintió tan descaradamente que le causo un malestar haberlo hecho, pero a fin de cuentas la situación lo ameritaba; su mama perdía cada vez más la movilidad gracias a la Esclerosis Múltiple que la atormentaba, esa maldita enfermedad que la hacía cada vez más débil, enfermedad que había empezado desde el día de su nacimiento y que años después la había tirado en aquella cama. Tenma sonrió nuevamente observando la cara apacible y tranquila de su madre que ahora imitaba su gesto sonriendo con alegría.

–Me alegra saber eso, no le des muchos problemas a Aki–Susurro su madre clavando sus bellos ojos azul cielo en los platinados marinados de su hijo que se sobresalto y mordió el labio tras su comentario ¿lo sospechaba?...–Escuche que estuviste enfermo del estomago, Aki de verdad se preocupo, dice que últimamente enfermas mucho…Matsukaze debes cuidar tu salud ¿entendido?–Indico la mayor, el menor sintió como un peso de encima se iba de sus hombros, jamás, bajo ninguna circunstancia su madre se podía enterar de todo lo que sucedía en su escuela.

–Lo siento mama he sido algo descuidado, no volverá a pasar–rasco su cabeza algo nervioso–Es que últimamente me duele mucho el cuerpo o me da pereza levantarme temprano–Le manifestó el castaño, el silencio se hizo por unos segundos mientras solo se lograba escuchar los innumerables sonidos de los aparatos de hospital que había alrededor, esta vez no hubo mentira en las palabras de Tenma ya que efectivamente su cuerpo le dolía, por más de tres días apenas y pudo caminar y sentarse sin que su cuerpo le ardiera. –Además recuerda que no debes preocuparte soy fuerte – rio por lo bajo mientras su mente reclamaba la peor mentira que había dicho hasta ahora, "era" fuerte… esa fortaleza se había esfumado hace meses…Todo se había ido, que patético era. Su madre volvió a sonreír indicándole a su hijo que se acercara hacia ella, el castaño obedeció reclinándose hacia su progenitora recibiendo un dulce beso en su frente, uno de amor, uno con dulzura…un beso de su madre, la persona que más lo amaba.

Tenma en ese mismo momento quiso llorar, abrazarla y decirle que no podía más con su vida.

–"Pero por el bien de ella me quedare en silencio, por su bien…sufriré…por su bien, por que quiero que siempre sonría, para que no tenga problemas en sus últimos años de vida…yo, yo soy capaz de soportarlo todo"–Pensó el de ojos platas aferrándose al cuerpo de su mama, buscando un refugio en su pecho como cuando era pequeño, cuando todo estaba bien, cuando era feliz…como extrañaba su niñez, el ser niño, el sonreír, el no tener problemas.

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El viento soplo en la azotea, el frio comenzaba a colarse por su cuerpo y bien parecía que para el eso no importaba, ayer había vuelto a ver a su madre y eso en parte lo hacía sentir tranquilo ese día, pasar de haberle mentido, esos momentos era por los que a un valía seguir con vida, por su madre, por su padre, un padre que daba todo por ellos, para sacarlos adelante y que nos les faltara lo indispensable, por eso y más…había pasado menos de 24 horas y ya extrañaba a su madre, era tan patético, tan idiota…

–Perdóname Mama, Perdóname por convertir a tu mas grande orgullo en este despojo que soy ahora–susurro para sí mismo cuando su espalda topo con una pared y las lagrimas habían comenzado a surgir de nuevo. –Perdóname…pero no puedo dejar de ser tan débil–volvió a mustiar con la voz quebrada, con los sollozos retenidos y el corazón en la mano, el viento volvió a soplar secando las lagrimas que bajaban por sus mejillas sin dejar rastro de su dolor. –¿pero que puedo hacer?– se pregunto, como si la respuesta fuera a llegar en algún momento, como si de repente el universo el cual siempre había conspirado para hacerlo sufrir le fuera a dar una clave, una palabra, un símbolo de que debía hacer.

Pero eso era imposible, estúpido…Idiota, el mismo lo era por pensarlo y se lo reprendía mentalmente.

– ¿Sabes? Resulta que hace tres días he estado yendo al salón de literatura antigua pero, ni el profesor y menos mi "único" compañero se ha aparecido por ahí y me he dado venir a la azotea…Hola Tenma…–Saludo una suave voz en susurro, no era necesario gritar o alzar la voz, el se encontraba cerca del chico de pie, recargado en la pared y sintiendo el viento soplar con fuerza. Matsukaze se sobre exalto, por supuesto esperando lo peor, levanto sus ojos platas encontrándose con la figura del mismo chico que lo había sacado días atrás del casillero, el chico que lo había visto en aquel estado tan lamentable.

El viento persistió y el silencio se hizo presente, los ojos azules de Matsukaze se calvaron por unos minutos en aquel chico, de su cabello que revoloteaba en el aire, de sus ojos azules entrecerrados, de su esencia, de cómo connotaba tranquilidad alrededor, Taiyou sonrió y la mirada que había permanecido fija en el cielo se encontro con los pequeños zafiros platinados que al darse cuenta desviaron su vista de inmediato clavándola en el piso.

–Gr..a..acias– Mustio Tenma por lo bajo escondiendo su rostro entre sus piernas, Taiyou parpadeo y se quedo nuevamente observándolo antes de rascar su cabeza nervioso.

– ¿Gracias por que?–Pregunto el pelinaranja sin lograr entender aquello, es decir ¿gracias? ¿De que? ¿De haberlo dejado solo la ultima vez?–No creo que debas darme las gracias por nada, es decir, no me las merezco.

–Por sacarme del casillero–Mustio nuevamente mirándolo por menos de un microsegundo para volver a la misma posición de antes–Pero te recomiendo que te vayas de aquí

–Veamos–dijo el ojicielo mayor llevando una de sus manos a su bolsillos y otra a su barbilla–Ya me lo han advertido, ya se a lo que me atengo si es lo que preguntas o tratas de advertirme pero…–Taiyou chasqueo la lengua recordando las palabras de Yuuichi y lo que le había prometido– No fue mi decisión, no pensé que estuviéramos en el mismo salón ¿No hay mas miembros?–Pregunto curioso, tenía tres días asistiendo y nadie se había dignado a ir, ni siquiera el profesor. Tras las palabras el castaño no contesto y el pelinaranja suspiro para sentarse a su lado.

–Te ira mal…–Volvió a comentar Tenma, Amemiya sonrió, dando a conocer aquella hermosa fila de dientes blancos que brillaban intensamente, Tenma se sintió enceguecer por tanta luz que su sonrisa irradiaba y que de alguna manera hizo que la calidad se posara en su estomago. Negó con su cabeza, no quería que alguien pasara por lo que él, había sido uno de los principales motivos por lo cual había alejado por completo a Kariya, no podía arrastrar a alguien más a su dolor. Sus ojos se posaron en el cielo y Taiyou noto rápidamente como el brillo de sus ojos se oscurecía más.

–Lo sé pero digamos que mi cerebro tiene mucha materia gris y que de alguna manera me agradas–Le informo, Tenma no dijo nada y solo sintió el viento arrastrar su largo flequillo frente a sus ojos – y sobre lo que dices, no lo que dijiste, creo que no eres un despojo y creo que tu madre debe estar feliz por tener un hijo tan fuerte como tu Tenma…–Comento con una suave sonrisa, logrando con ese comentario que los ojos platas del contrario se dilataran y humedecieran y su boca, su cuerpo y su espíritu comenzaran a flaquear y quebrarse de nuevo…Dolía…Todo Dolía demasiado.

–No sabes nada…–Sollozo por lo bajo – ¡No sabes nada!–grito de nuevo esta vez con lagrimas y sollozos para el minuto morder su labio y callar abruptamente, el pelinaranja no se inmuto y permaneció en su lugar, poco a poco tendría que ganarse su confianza ya cercarse a él, poco a poco, lo rescataría por completo, como él en su tiempo había sido rescatado por Yuuichi cuando había perdido las esperanzas de luchar…

"Yuuichi" Resonó en su mente y cayó de nuevo, un gran sentimiento lo movía a obedecerlo pero…pero esa figura frágil, descuidada y pequeña frente a él, le gritaba que lo salvara y Taiyou no podía darse la vuelta y hacer como que nada pasara. Esa no era su naturaleza.

–Si me dejas saber a partir de ahora…

– ¡No! aléjate… aléjate de mi…si te acercas te quebraran…–susurro con la mirada oculta y lagrimas retenidas–Solo déjame solo…

–No puedo hacer eso, pero puedo hacer un trato contigo, déjame estar cerca de ti solo en estas horas, nadie sospechara…solo dame una oportunidad para mostrarte que…

– ¿tus mentiras?... tal vez no vale la pena decírtelo, no sé cuáles son tus intenciones, pero si lo que buscas es sexo, malas noticias, los chismes son falsos no soy una puta y no necesito tu amistad…–Dicto el menor poniéndose de pie y dirigirse a la puerta de la azotea, el pelinaranja iba hablar más fue interrumpido de nuevo –No sabes nada de mi aléjate, por tu bien…aléjate por favor–termino en un susurro saliendo del lugar, observando por ultimo los ojos tan limpios como el cielo del pelinaranja, como los que él tuvo alguna vez antes de que se enturbiaran con el azul del dolor y sufrimiento, no quería que el perdiera su azul… no quería a nadie cerca y que nadie sufriera por su culpa.

–Tal vez pienses que no eres fuerte pero lo eres…–comento Amemiya al aire retomando la mirada en el cielo, observando cómo las aves volaban libres en el cielo, libres…completamente libres – y no sabes cómo quiero abrir tu jaula Tenma…que me muestres ese vuelo, que aprendas a volar de nuevo…

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Jadeo…Gemido…Un nuevo jadeo, un escalofrió, una sensación indescriptible. La sensación de tener entre sus brazos ese cuerpo, de experimental el placer carnal, lo prohibido, lo Tabú… lo que la sociedad repudiaba…El exquisito placer del éxtasis que llegaría después de aquella entrega. Un gemido, otro gemido…un corazón que latía con fuerza.

Amor.

Desprecio.

Desesperación.

Mentiras.

Fachadas…

Ya no lo soportaba era demasiado, su cuerpo quemaba, le gritaba, le exigía una y otra vez ser uno, ser penetrado, que lo hiciera suyo, que lo tocara… que lo llenara por completo. Lo estaba volviendo loco, lo hacía perder su cordura, le hacía perder todo su ser.

Lo excitaba, lo hacía amarlo, el lo amaba, le entregaba todo, todo lo que era posible pero.

"Duele"

Dolía demasiado.

–Yuuichi–Sollozo nuevamente al sentir las manos del peliazul recorrer sus piernas, su abdomen, su desnudez por completo. –Hazlo ya…–volvió a pedir acallando nuevamente los gemidos que luchaban por salir una y otra vez de su boca. Sus ojos violetas se encontraban teñidos en el rojo de la pasión, en la entrega total a… ¿a su que?... no eran pareja, no eran novios ¿Su compañero? ¿Amigo? No… no tenia definición a un no. Todo se había dado, siempre se daba, siempre terminaban así en sus sesiones de estudio.

Era egoísta, lo sabía, siempre lo había sido…en ese mismo entonces lo era…sentía sus esfuerzos amenazados por un tercero, querían separarlo de el…Lo peor es que sentía que Yuuichi se separaría de él y eso lograba despertar en su persona el temor… ese temor de perderlo, de que se alejara, de no volver a repetir aquella entrega… que no le volviera hacer el amor.

Volvió en si después de abrir los ojos, observo a su alrededor y suspiro con pesadez –otro sueño–Suspiro de forma baja observando cómo sus sabanas habían sido empapadas, de nuevo había soñado con Yuuichi, con sus caricias, con el haciéndolo suyo, devorándolo…

–Esto es suficiente–Volvió hablar tomando su celular, usaría una de sus cartas, era ahora o nunca, debía desaparecer esa amenaza antes de que empeorara, antes de que le arrebatara a Yuuichi, no necesitaba más pruebas, el mayor ni siquiera había intentando ponerle una mano encima desde que el pelinaranja había aparecido, una semana…por más de una semana ni siquiera había intentado besarlo. Apretó su mano con fuerza tomando su celular y marcando al tiempo que suspiraba y trataba de controlarse si Yuuichi se enteraba de aquello le iría mal, muy mal.

Pero todo valía la pena…

¿Hola?–Contestaron al otro lado de la línea, el rubio trago saliva y abrió sus labios dudoso.

–Te arrebataran a Tenma de las manos–Resoplo Kazuki nervioso–El Chico nuevo…–Mustio con un nudo en su garganta, estaba dudando y estaba a punto de colgar, a punto de decir que era una broma y entonces el recuerdo del beso del pelinaranja y el peliazul regresaron a su mente, torció su boca en señal de odio y apretó el teléfono con fuerza…–Amemiya Taiyou, se ha estado viendo con Tenma a escondidas…–Le informo, obteniendo como respuesta el sonido del corte al otro lado de la línea telefónico.

–Se que si te enteras…Algún día me odiaras por eso Yuuichi…pero para eso, para eso moveré las piezas correctamente, para no perderte… No perderé a alguien valioso de nuevo…No mas…

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Una mueca de disgusto se reflejaba en su rostro, sus labios estaban torcidos y si las miradas tuvieran la capacidad de intentar matar a alguien ese seria precisamente la persona que tenía delante de él; Tsurugi Kyosuke.

–No puedo creer que seas tan desobligado Tsurugi–Resoplo con enfado Shindou. El pelimorado sonrió restándole importancia a la pataleta que el mayor hacia. –Faltan dos semanas para el festival y no has cumplido con tus obligaciones… ¿Qué clase de vicepresidente eres? ¡Maldita sea el día que te escogieron!–Vocifero arrojando un bulto de papeles en el escritorio del ojiambar.

–Deberías calmarte…

– ¡CALMARME! Lo hare el día que cumplas tus obligaciones…–suspiro, no tenia caso pelear con Tsurugi ya que no aprendería, no le haría caso y el terminaría haciendo todo el trabajo como siempre.

–Cumpliré con mis obligaciones con una condición– Indico el peliazul levantándose de su lugar para caminar hasta quedar enfrente del castaño, Shindou ni se inmuto y permaneció estático con el ceño fruncido, el cual fue más notable cuando sintió las manos de Tsurugi sobre su barbilla –Cumpliré cuando tu estés en mi cama gimiendo para mi…–Una risa de prepotencia escapo de los labios del mayor tras ese comentario, alejando con un manotazo la mano de Tsurugi, divertido…Demasiado divertido.

–No soy Matsukaze, ni ninguna de tus amiguitas sexuales, pobre de beta tener un novio tan infiel…–menciono con diversión tomando varios papeles entre sus manos para darle la espalda, Tsurugi imito la acción acorralando esta vez al de ojos cafés de espalda en la pared.

–Deja de jugar–Resoplo el peliazul en su oído, Shindou sonrió dándole la cara, se sonrojo y acerco lentamente sus labios a los del peliazul, cerca…sentía su aliento, su calor…sentía…

– ¡Maldito!– se quejo Kyosuke al sentir como el aire se le iba al recibir una patada en su estomago, Shindou sonrió prepotente sin poder evitar reír por lo bajo.

–Ni en tus sueños idiota…Vale más que hagas tu trabajo Kyosuke… no me hagas acusarte con el superior Yuuichi–Rio nuevamente Takuto saliendo del salón, Kyosuke era divertido, lo admitía pero era de las personas que mas llegaba odiar en el mundo… –"Mas por lo que le hiciste a Matsukaze, mas por que de alguna manera me traicionaste"–Pensó para sí mismo saliendo de la sala del consejo estudiantil dejando a un Kyosuke completamente frustrado.

Era un Idiota, Un completo idiota… Le haría pagar todo lo que había hecho y tenía la mejor arma de su parte, Tsurugi lo deseaba y eso era la carta más grande a su favor.

Fin Capitulo 4

Continuara…

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Hola~ aquí el capitulo atrasado por casi 4 días que vergüenza XD! Pero es que estaba en exámenes finales en fin espero les haya gustado le dedico el capitulo a oveja san, y okami chan me pregunto ¿que piensan ustedes de la traición? Duele y mas cuando lo sientes de una amiga querida-supiro- en fin las adoro díganme ¿Qué creen que pasa ahora? ¿creen que voy muy rápido y debo alentar el fic? ¿Les ha gustado el capitulo? Dejen reviu o dejo de actualizar, el autor pone mucho esfuerzo en escribir, se merece al menor un "Esta genial sigue así" así que dejen comentario! XD hasta luego~!