Capitulo nuevo \(*w*)/ yei.

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Capitulo 5.

Aun sentía que era un sueño, estaba comprometida al fin, con Archie, jamás creyó que pasara, pensaba terminar con el, alejarse para que el fuera feliz y resulto que él ya era feliz y ahora lo era y seria más, Archie también pensaba que era como un sueño, le costó mucho armarse de valor, pero al igual que su tío pensó que fue la mejor decisión, ya estaban en edad de contraer matrimonio y además el amor que le profesaba a Annie era increíble, ahora mas que nunca estaba dispuesto a demostrárselo.

*FLASHBACK*
Archie aun estaba sobrexcitado respecto a la visita del actorcillo, lo que menos imaginaba era que Annie llegaría, cuando la vio se emociono mucho, se calmo y se alegró, pero cuando vio bien su bella cara todo cambio, estaba seria, demasiado, solo la vio así cuando Candy estaba sumamente deprimida o cuando la señorita Pony había enfermado de gravedad, lo que sea que quería decirle no era nada bueno así que se asusto.
-Hola Annie, pasa- indico el chico
-Gracias Archie- dijo ella muy seca y sin saludarlo de beso como de costumbre –Tenemos que hablar-
-Claro, ¿sobre que?
-Sobre nosotros Archie
-¿Nosotros?- pregunto contrariado
-Así es, siento que no vamos a ningún lado y creo que es hora de terminar, debo dejarte ir para que puedas ser feliz- sin mas la chica se levanto, completamente decidida, mientras se dirigía a la puerta, Archie estaba contrariado, ¿desde cuando era tan asertiva y segura? Estaba asustado, ¿Qué hacer? Había aprendido a amarla y no quería perderla
-¡ANNIE TE AMO!- grito, ella se detuvo y se dio la vuelta sorprendida
-¿Qué dijiste?
-Que te amo Annie, desde hace mucho tiempo, que quiero que estés a mi lado siempre, eres la persona mas importante para mi, te amo y siempre lo hare-dijo mientras se acercaba a ella, la tomada por la cintura y le daba un beso, su primer beso en los labios, era tierno, cálido, lleno de sentimientos nunca antes dichos o demostrados
-Archie, también te amo- dijo Annie con lagrimas en los ojos
-Cásate conmigo Annie, por favor- Dijo mientras se arrodillaba y sacaba el anillo, no lo imaginaba así, pero pensó que era el momento perfecto, no importaba el lugar, importaba el amor y la entrega mutua
-Si Archie, nada me haría nada mas feliz.
Así salió el par de ahora prometidos, con sus corazones llenos de amor, la mente llena de planes, con promesas a su alrededor y con la misma idea de un futuro juntos, de la oficina de él, rumbo a la mansión de la tía abuela, para que les ayudara a planear la cena con los Britter, para pedir oficialmente la mano de Annie.
*FIN DEL FLASHBACK*

La tía abuela estaba llena de alegría por ese par, estaban comiendo, después de la buena noticia, anunciarían el compromiso para cuando Albert y Candy regresaran de su luna de miel, así que para saber cuando seria, les escribirían contándoles la buena nueva, también era imperativo escribirle a Patty y al Hogar de Ponny, había mucho por hacer, pero seguro que todos se alegrarían, la señora Britter lo haría mas que nada por la nueva posición de su hija, mientras que el señor Britter por el simple hecho de que Annie seria feliz con el hombre que amaba, hasta la servidumbre estaba feliz por ellos, así como por los rubios ausentes.

Elroy Andrew pensó que no vería el día en que sus sobrinos vivieran esto, especialmente al perder a Anthony y Stear, pero ahora se sentía extasiada al vivir esto con ellos, aunque quería a los Leegan, no era lo mismo mucho menos al descubrir sus mentiras y calumnias, Eliza ya estaba casada, por interés claro, y Neil era igual o peor de prepotente que antes, andaba de cama en cama dando de que hablar, en cambio sus sobrinos eran casi perfectos, estaban con buenas mujeres, formarían familias maravillosas que solo darían logros al apellido, ella no había sido tan feliz en años, y ahora sentía como si fuese ella la recién casada o la comprometida, regresando el tiempo atrás cuando conoció y se caso con su difunto esposo, estaba ansiosa por que Candy regresara, debía ser sincera, la extrañaba mucho y necesitaría ayuda para la boda de Annie y Archie.

-Tenemos mucho que planear queridos- menciono solemnemente
-Si tía, por eso quería pedirle ayuda, usted es la mejor para esto
-Gracias Archie, Annie tendrás que prepararte, si quieres que la boda sea en 4 meses, tendremos que actuar veloces
-Si señora Elroy, esta misma noche le diré a mis padres de la cena de mañana y escribiré a quien tenga que escribirle
-Llámame tía, de ahora en adelante ya eres realmente parte de esta familia- menciono cariñosa
-Yo, no sé que decir, muchas gracias tía- dijo algo tímida, mientras la tía solo sonrió
-Terminen de comer, Archie debes volver al trabajo, Annie tu te quedaras un rato para planear la cena de mañana y después ordenare que te lleven a casa.

En Hawái.

-Albert, tarde o temprano tendremos que salir de la cama, hay que comer
-Jajaja yo podría comerte todo el tiempo
-¡Albert!- dijo mientras se ponía rojo hasta las orejas
-Princesa Jajaja- le causaba gracia ver que después de todo lo que habían hecho ella aun guardaba pudor, pero eso se podía arreglar, se sentó a lado de su esposa mientras la abrazaba y comenzó a besar su cuello, ella solo de dejo hacer, el la volvió a recostar sobre la cama, pero ella decidió que tomaría el control, se giro sobre el y quedo encima suyo, lo beso por todo el cuerpo arrancando suspiros y gruñidos, él la quería ya, y ella con gusto se lo concedió, decidió dejar el juego y la tortura para acoplarse a su esposo, se sentó sobre el y lo hizo entrar, empezó el vaivén y el ritmo aumento, no supieron cuanto tiempo estuvieron así, pero fue bastante, cuando al fin llegaron al clímax, después de amarse una vez mas se quedaron dormidos.

Llevaban todo el día, tarde, noche, lo que fuera, en cama, no tenían idea de la hora, del día, del mes, de la semana de nada, estaban dispuestos a ir a la playa, pero no, Candy sedujo a Albert (si claro) y al final se quedaron en cama, y lo necesitaban, por que la mesa de la cocina dejaba de ser cómoda después de un rato y en ocasiones la briza de la playa les erizaba la piel, el sillón de la biblioteca tampoco era muy cómodo y la bañera menos, el piso del recibidor no estaba tan mal, pero nada como su cama.

Después de otra pequeña siesta de recuperación, se dieron cuenta que aun no era tan tarde, eran como las 4 de la tarde, decidieron bajar a comer decentemente, claro después de una ducha, pero separados, por que si no sabían que jamás comerían, al terminar salieron a dar un paseo por la playa.

-Siento que llevamos meses encerrados
-Siento lo mismo princesa, pero nos divertimos- le guiño un ojo pícaramente a su esposa
-Eso que ni que jaja, pero a veces nos divertimos en exceso y en lugares que no deberíamos, me duele todo y estoy cansada
-A mi también me duele todo y también estoy cansado, prometamos que esta noche si dormiremos
-Prometido
-Bien, creo que mañana deberíamos ir al pueblo a comprar mas provisiones, por que alguien come como por 3
-Es cierto, faltan provisiones, ese alguien se pondrá gordo, por comer tanto, deberías dejar de ser tan glotón o perderás tu figura Albert
-¿YO? Pero si a callar princesa
-Yo como como una dama, tu tragas todo a tu paso, es mas mira- dijo mientras tomaba sus costados y apretaba algo de piel fingiendo demostrar que estaba empezando a engordar
-Eres una mentirosa- dijo el fingiendo enojo
-Lo mentirosa se me quita, pero tu gordura se te queda- dijo mientras le guiñaba un ojo y salía corriendo lejos de su esposo, quien se dio a la tarea de alcanzarla, al hacerlo la levanto sin trabajo y ambos giraron, cosa que los hizo caer sobre la arena entre risas, Albert la beso lentamente, pero rápidamente el beso aumento de intensidad mientras el metía la mano bajo el vestido de Candy acariciando sus suaves piernas, era increíble como esa mujer lo enloquecía de ese modo, pero cuando la situación se iba poniendo interesante una ola golpeo contra ellos, trayéndolos a la realidad.

Se levantaron mojados y llenos de arena y solo pudieron soltarse a reír, se dieron cuenta de que ya estaba oscuro así que regresaron a la mansión, se cambiaron de ropa, cenaron y fueron a la biblioteca, donde Albert le leyó a Candy, hasta que ella cayo rendida, de verdad estaba cansada y cumpliendo su promesa la llevo a la habitación donde la recostó, haciendo lo propio a su lado cayendo el también rendido de inmediato.

Despertaron temprano y entraron juntos a bañarse, salieron después de un rato dispuestos a desayunar pues había mucho por hacer, encontraron correspondencia en el buzón, era una carta de Annie, lo que sorprendió a Candy.

-¡Annie y Archie se casan!- grito emocionada mostrándole la carta a Albert
-Al fin, ya era hora-respondió emocionado
-Se estaban tardando, solo esperan nuestro regreso para dar la fiesta de compromiso- Albert empezó a hacer cuentas
-Pues tenemos dos semanas más aquí para que se cumpla un mes y medio, ¿o quieres regresar de inmediato?
-No, deberíamos quedarnos lo 2 meses, sé que es importante para ellos, pero seria bueno que nos esperaran un poco ¿no crees?- dijo mientras abrazaba por detrás a su esposo, acariciando su bien formado abdomen
-Princesa, como sigas así, haremos un desastre aquí
-No, hoy si tenemos cosas que hacer y tenemos que salir, por que estamos casi tan blancos como cuando llegamos y eso no hablare bien de nosotros al volver
-Jajaja hay princesa tienes razón, hay que broncearnos, pero regresando a lo de Archie y Annie, creo que tienes razón, merecemos esto, cuando el valla de luna de miel, se lo recompensare con ese tiempo, mientras que esperen
-Si, entonces le escribiré a Annie en este momento indicándole que regresaremos una semana después de cumplidos los 2 meses, para que, si es posible el mismo día que lleguemos sea el anuncio ¿Qué te parece?
-La idea mas perfecta, así lucirás tu nulo bronceado Jajaja, aunque estaremos agotados
-Te has ganado un castigo, me bronceare y lejos muy lejos de ti, burlón.

Desayunaron rápidamente y salieron rumbo al pueblo, tenían mucho por hacer, estaban vagando por ahí, comprando más ropa por que curiosamente en sus ultimas 3 visitas extremas a la playa habían perdido toda la ropa, abasteciéndose de comida para el mes que les faltaba por disfrutar, se dirijieron a la oficina postal para enviar la carta a Annie al salir Candy iba distraída con una bebida que Albert le había comprado, quedaron de verse en la fuente de la placita principal cuando ella choco con alguien.

-¡AUCH!- dijo al sentir el golpe –disculpe- exclamo rápidamente al desconocido
-No te preocupes fue mi culpa Candy- ella quedo atónita al escuchar su nombre, pero mas cuando reconoció la voz
-¿¡Terry!?
-Hola pecosa- dijo sonriendo al ver a su Candy
-¿Qué haces aquí?
-Estoy de vacaciones y ¿tu?
-Estoy de luna de miel- dijo tímidamente
-Oh ya veo ¿y tu esposo?- pregunto mordazmente
-Aquí Terry, que gusto y que sorpresa verte amigo
-Oh Albert ahí estas
-¡Terry!- se escucho una voz femenina hablar, mientras Terry pensaba que la estúpida de Susana le había arruinado todo
-Aquí Susana- ella se acercó con sus muletas
-Candy- dijo sorprendida
-Hola Susana- saludo la pecosa –él es Albert mi esposo, Albert ella es Susana Marlow la novia de Terry- dijo rápidamente, para evitar algún mal entendido
-Oh, mucho gusto, leí la noticia en los diarios, muchas felicidades. ¿Acaban de llegar también?
-El gusto es mio señorita Marlow, no para nada, llevamos aquí ya un mes- dijo, ¿un mes, y por qué parecen nieve? Se pregunto Terry, cuando la respuesta llego a el evito pensarla mucho, la sangre le hervía de solo pensar que la había tocado
-Valla no parece- dijo molesto
-Es que casi no salimos mucho- menciono Candy- Albert solo la abrazo por la cintura y sonrió
-Es hora de irnos princesa, hay mucho que comprar aun
-Si amor, ya es hora, adiós Susana, adiós Terry, cuídense y diviértanse mucho- se despidió la pecosa
-Hasta pronto, un gusto señorita, cuídense, hasta pronto amigo- sonrió Albert

Así los rubios siguieron su camino, Albert iba callado y nervioso, no sabia que reacción traería en Candy volver a verlo y mas con Susana, temía que ella quisiera volver a estar con el, mientras que ella solo trataba de analizarse, descubrió que no había sentido nada, tal y como sospechaba, le daba gusto verlos juntos, dejarlo ir había sido lo mejor pero ya no le importaba si para el, solo importaba que lo había sido para ella, pues estaba con el hombre que ama, y si hubiera seguido con Terry se hubieran autodestruido, siguió como sin anda hasta que noto que su esposo estaba pensativo y sin importar mas, se detuvo, no habían avanzado mucho así que no estaban lejos de los actores, deteniendo al mismo a tiempo a Albert, el la volteo a ver algo contrariado mientras ella le sonreía, y sin mas se lanzo a sus brazos y le dio un profundo beso en la boca, llenos de amor, el correspondió gustoso.

-Te amo- le susurro Candy, lo cual ayudo a disipar toda duda
-Yo también te amo princesa- se miraron un momento sonrieron y siguieron su camino sin mirar atrás, pero los que si los vieron irse fueron la pareja de actores, Susana se alegraba de que Candy pudiera haber encontrado la felicidad, durante mucho tiempo se torturo al saber que le había robado el amor, pero ahora pensaba que Candy nunca vio a Terry como veía a su esposo, lamentablemente cuando volteo a ver a Terry el corazón se le hizo añicos, se dio cuenta que él no la había olvidado y comenzó a pensar que ese habría sido específicamente planeado para molestar a los rubios, lo cual era totalmente cierto.

Terry estaba furioso, ¿Cómo se había atrevido ese a besar a su mujer?, eso no se quedaría así, él no había ido hasta allá para nada, iba a separarlos a como diera lugar, su trabajo le había costado dar con el lugar.

*FLASHBACK*
-Están en Hawái
-¿Totalmente seguro?
-Si joven Grandchester, tengo contactos y me lo confirmaron
-De acuerdo, necesito saber en que hotel se quedan
-Tienen una mansión ahí
-Mhh, eso complica las cosas, no importa, entonces necesito saber donde esta la mansión, como llegar, detalles de los alrededores, se discreto como hasta ahora
-Claro joven tengo todos los datos ya listos, pensé que los querría
-Bien, te has ganado un bono, por tu eficiencia- decía Terry mientras le pagaba al investigador privado, había dado con su Candy y con su mal amigo, ahora tendría que planear todo, de ser posible ir solo, aunque eso seria difícil, pero si tratar de ir solo con Susana entonces, su madre estorbaría, así que adelanto sus planes, como si de algo sin importancia se caso con ella, en secreto, solo la señora Marlow lo sabia y ni siquiera había sido una boda real, Terry pago a un hombre para pasar como sacerdote a otro para pasar como juez, todo era falso, claro la luna de miel era curiosamente en Hawái.

Susana no sospecho nada, amaba a Terry y creyó que todo era real, muy rápido pero real y justo ahora después de encontrar a Candy comenzó a sospechar que algo no iba bien, en especial por que cuando Candy la presento como novia de Terry él no la desmintió, ni corrigió el error, puesto que ahora era su esposa, apenas habían llegado y todo estaba raro, Terry tramaba algo y ella lo descubriría y si se trababa de algo contra Candy de ser posible lo impediría, no por Terry, ni por si misma, ni por ese matrimonio, relación, lo que sea que tuviese con Terry, sino por Candy, se la debía y la iba a ayudar, Candy merecía ser feliz, mas que cualquier otra persona en el mundo.

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Preciosas, ¿Cómo ven a nuestra nueva Susana? Me pareció que merecía un cambio, ser mas humilde o algo así y por fin Archie y Annie se casan (ya era hora), ese Terry se merece unos buenos golpes, hasta a mi me esta cayendo mal . , ohh y pronto sabremos mas de nuestra antagonista ;) espero lo disfrutaran y espero que no les parezca soso, hasta el próximo capitulo, ¡besitos!