Repito lo indicado en el primer capítulo acerca de la autoría y a quien pertenecen los personajes de Glee que aparezcan.

Muchas gracias a los que dejaron un RW, a los que agregaron esta historia a sus favoritos y alertas, se siente bien saber que alguien gusta de tu trabajo :).

Lo volví a leer y detecte algunos errores y un par de oraciones que quizá era difícil entender el sentido, tomaré las precauciones para que no vuelva a pasar. Les dejo el segundo capítulo, ¡trataré de actualizar regularmente!

Disfruten la historia :)

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¡Kurt Hummel expuesto!

El Nuevo chico de oro de Hollywood está escondiendo un secreto escandaloso. Una extensiva semana de investigación ha descubierto no uno, sino dos secretos amores en su pasado. El primero, una chica, nacido alrededor del final de su segundo año de escuela secundaria, una chica que llamaremos "Q", quien fue una animadora con la que Hummel salió por unas pocas semanas para ocultar el hecho de que era gay. "Q" fue echada sin miramiento de su casa por sus dos papás gays cuando descubrieron el embarazo y no recibió ningún tipo de ayuda del incumplido padre Hummel. "Q" triunfó sobre la adversidad y se mudó a Los Ángeles después de graduarse, cuando ella consiguió un contrato como una cantante de coros. La historia de la segunda prole es incluso más chocante. En su último año de escuela secundaria, Hummel tuvo un ilícito amorío con una profesora, a quien nos referiremos como "S", una educadora muy amada que también quien también estaba en un programa de noticias en TV y sufría de desorden obsesivo – compulsivo. Depredando en su desesperada necesidad de afecto y en su naturaleza amorosa, Hummel termino con ella, no sin antes dejarla con un bollo en el horno. Ella decidió tener el bebé, apartando sus planes de mudarse a Nueva York y brillar en Broadway. En lugar de eso, ella permaneció el Lima, Ohio y continuó entrenando al equipo de futbol de la escuela secundaria. ¿Qué más está escondiendo Kurt Hummel? – Suropasuciadescubierta blog, 3 de sept., 2018.

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Kurt detuvo su carro en la luz roja y miró por encima al casi-desconocido que ocupaba el asiento del pasajero. Un extraño que iba a estar viviendo en su casa. Blaine lo captó mirándolo y lanzó una sonrisa de confianza. Kurt gruñó a sí mismo y redirigió su mirada enfocándose en la carretera. ¿Esta situación no hacía sentir a Blaine incómodo para nada? No lo parecía. Él estaba sentado con su estúpida (hermosa) sonrisa, cabello al estilo de Cary Grant y con sus ridículas pestañas (en serio, ¿cómo este chico siquiera alzaba los párpados?) pestañeando sobre sus ojos del color de la miel.

Estar solo con otro hombre, al menos uno que no era un amigo cercano o miembro de su familia, no era algo con lo que Kurt estaba muy cómodo. Él había pasado los dos primeros años de su escuela secundaria siendo el objeto del maltrato general por descerebrados que jugaban en los diversos equipos, a la merced de sus pequeños (y francamente sin un pisca de imaginación) tormentos. Él pensaba que nada podía ser peor ahí, pero desafortunadamente se probó a si mismo que estaba equivocado. Alrededor del comienzo de su tercer año se convirtió en el objetivo de un específico estigma de odio y violencia que lo hicieron por mucho tiempo el recibidor diario de slushies y muchos lanzamientos a los contenedores de basura. Había odiado ser una víctima, pero al no encontrar una salida, entonces se endureció. Se apartó de sus amigos, inseguro de si ellos siquiera notaban el acoso, seguro de que no les importaba realmente. Había tratado de mantener su ser fabuloso en el exterior, pero sus interacciones sociales se volvieron menos y menos cada día.

No fue hasta el baile de promoción de tercer año que las cosas mejoraron. Él no tuvo una cita por supuesto, pero el club glee iba a hacer presentaciones en el baile, estaba obligado a ir. Alrededor de la mitad de la tarde sus compañeros votaron por él para reina del baile en una cruel broma, dejó el gimnasio en lágrimas y comenzó a regresar a casa solo. Camino a casa sintió una presencia atrás de él y temió que los acosadores quizá estuvieran persiguiéndolo, pero cuando volteó encontró que todo el club glee, aún vestidos de gala, lo habían seguido para confirmar su seguridad. Después de eso, las cosas mejoraron. Dejó sus defensas bajar un poco y se convirtió en un amigo cercano con muchos de los chicos en el club. Él y Rachel incluso se volvieron muy unidos durante el siguiente verano y decidieron que ambos iban a audicionar a NYADA durante el próximo año. El acoso en la escuela no se detuvo, pero tener amigos a su lado, hizo más fácil para él ser fuerte.

A pesar de los progresos, Kurt aún era reservado con aquellos a su alrededor, literal y figurativamente. Siempre se abrazaba a sí mismo o a su maletín, cualquier cosa para evitar que sus manos accidentalmente alcanzaran o tocaran a alguien.

Cuando fue a Nueva York después de graduarse mantuvo la mentalidad que tuvo en la secundaria: `No te acerques demasiado y ellos no podrán herirte mucho. No expongas tu vulnerabilidad.´ Estar con gente con ideas como la suya lo ayudó a darse cuenta de que no tenía que mantener a la gente a un brazo de distancia, con la distancia de las manos era suficiente. Y de pronto, habían hombres en abundancia, hombres que hacían obvio que recibirían gratamente su atención, muchos que lo perseguían.

Su desconfianza estaba profundamente arraigada, sin embargo, y fue difícil romper los viejos hábitos, pero trató. Desafortunadamente sus intentos de salir en citas habían sido espectacularmente fallidos. Desde que puede recordar había soñado con un romance épico, un amor como los que encontraba en los guiones de un musical de Broadway o en los escenarios finales de una película en blanco y negro, pero la vida no era como en las películas. Había tenido algunos encuentros, pero la mayoría terminó como cosas de una noche, donde el chico se iba sin decir una palabra antes del amanecer. Kurt determinó que, o él era horrible en la cama o solo no era el tipo de chico con el que la gente imagina estar en una relación (aceptémoslo, ninguna de las opciones lo hizo pensar en intentarlo de nuevo). Cuando se dio cuenta que para tener sexo él necesitaba un lazo emocional, y que no lo iba a conseguir, decidió no hacerlo.

El tiempo pasó y pronto estaba viviendo sus locuras más soñadas en su carrera. Como las cosas en esa avenida de su vida mejoraron, pensó en si quizá era el tiempo para abrirse a sí mismo con la posibilidad de amar otra vez, pero entonces se mudó a Hollywood. Las caras falsas que todos ponían ahí afectaban su estómago, por lo que decidió ponerse fuera del alcance de los seductores que cazaban en los clubs y en las fiestas de la industria. Todo lugar al que iba estaba rodeado por hombres a los que no les importaba si tú eres un asesino serial con tal de que fueses atractivo o pudieras darle una ayuda en su carrera y él sintió su cinismo crecer. Y, por supuesto, el éxito no viene sin un precio. De pronto el acoso estaba de vuelta – de las alas correctas de los medios y política, de gente anónima en internet, de co – estrellas dispuestas a todo para avanzar, y gente de la industria quienes a menudo escogían a alguien debajo de ellos en la cadena alimenticia para molestarlos.

Entonces él estaba ahí – una estrella en crecimiento, pero no menos solo, no menos inseguro de su lugar en el mundo. Descubrió que aun cuando las cosas más cambias, las cosas siguen siendo iguales.

Después de recelosamente acceder a no-fue-realmente-una-sugerencia de Bev para contratar a Blaine, se encontró lleno de planes. Cuando Bev le había preguntado a Blaine cuando podía comenzar, este había respondido con un repugnante lleno de vida "No hay mejor momento que ahora", y antes de que Kurt se diera cuenta, se encontró a sí mismo en el carro (después de observar a Blaine realizar una revisión de seguridad del garaje que Kurt encontró profundamente innecesaria), manejando a ambos hacia su casa. Blaine había apenas llegado a Los Ángeles, justo para tomar a Kurt como su cliente, entonces no tenía un auto. Había venido directamente del aeropuerto a la oficina de Bev, por lo que tenía todas sus pertenencias y enviaría por lo restante el día siguiente.

Kurt hizo un giro alrededor de las montañas de Hollywood y agradeció que era él quien estaba manejando, así evitaba pasar mucho tiempo mirando a Blaine. Estaban a solo diez minutos de la casa de Kurt cuando Blaine rompió el silencio.

"Entonces Kurt, dime ¿que ha estado pasando con este potencial acosador?"

"¿Bev no te dijo todo sobre aquello?"

"Si, pero quiero tener tu punto de vista sobre esto. Entender cuan serio, o no, lo tomas tu"

Kurt se estremeció en su asiento un poco, el tema no era fácil para él. Le había contado de la situación a Bev y pretendió que no le preocupaba, pero era algo que definitivamente venía a su mente de momento a momento. "Hace alrededor de tres meses, empecé a recibir estas cartas, casi diariamente, de alguien diciendo ser mi más grande fanático. Eran… intensas desde el principio, repitiendo cuanto había cambiado su vida, como había sido mi más grande admirador desde el estreno del musical en Broadway, cuan perfectos éramos el uno para el otro si pudiéramos conocernos, ese tipo de cosas. ¿Crees que es un record?, ¿Solo cinco meses desde mi primera película de estreno y quizá ya tengo un acosador?"

Él pudo ver sus intentos de alegrar el ambiente no fueron totalmente apreciados, entonces continuó. "primero las cartas llegaban a la oficina de Bev, como todos mi correos de fans, pero luego de un par de semanas comenzaron a llegar a mi casa. Eventualmente paquetes llevados por alguien y las cartas comenzaron incluir detalles acerca de lo que yo había hecho en el día, a quien había visto, como si alguien estuviera siguiéndome. Comencé a recibir llamadas de un número bloqueado y un mes después llegó una carta con una foto mía dentro de mi casa, que alguien había tomado a través de las ventanas. Esa fue la última señal para Bev. Me exigió que me mudara a una nueva casa con mejor seguridad, arrendada con un nombre ficticio y contrató a un chofer que me recogiera todo el tiempo todo el tiempo que saliera de la casa" Blaine le dio una mirada alrededor del auto que hablaba por sí sola. "Lo sé, lo sé. Me rebelé esta mañana e insistí en manejar yo mismo"

Blaine le lanzó otra mirada que prometió que tal rebelión estaba ahora en el pasado. "¿La nueva casa marcó alguna diferencia?"

"He estado cien por ciento libre de envíos personales desde que me mudé y las cartas han bajado de nivel y cantidad y retornado al original `Te amo, eres mi destino´. No sé si se aburrieron de seguirme alrededor o solo no puede encontrarme, pero es por eso que pienso que Bev está sobre reaccionando. Las cosas están mejor. Yo no necesito una sombra."

Blaine ignoró la última parte de su declaración, "Tú tienes protección personal en los eventos, ¿correcto? ¿Por cuánto tiempo ha sido?"

Kurt chequeó el tráfico por su espejo y realizó un giro al lado izquierdo de la calle. "Desde el principio. El estudio estaba preocupado por mí, ya que soy tan abierto acerca de mi sexualidad, lo que traería la locura afuera, entonces ellos contrataron a Steve – a quien de cariño llamo la montaña, pero nunca en su cara – y él ha estado conmigo para todos los eventos públicos desde entonces. Nunca hemos tenido un problema. Solo fans demasiado afectivos, paparazzis tercos y unos pocos `te vas a quemar en el infierno´ protestantes, pero ¿quién no tiene de esos, verdad?"

Kurt dejó el caminó y se dirigió hacia un portón, alcanzando un botón encima de su cabeza para presionarlo y abrir la gigante, sólidamente construida puerta que bloqueaba su camino. Una vez que la puerta se abrió, manejó a través de ella y en unos momentos estaban frente a una adorable casa -bungalow de estilo español. Quizá solo estaba rentada, pero Kurt siempre sentía un sentimiento de llegar a casa tan pronto como veía sus colores exteriores y el techo de tejas rojas. La casa había construida en los años 1920 y había sido recientemente renovada, tenía todas las comodidades modernas, pero aún había un sensación de historia y estaba rodeada de hermosos jardines. Tenía estilo, pero no era frívola, tal como el ocupante actual.

Estacionó el auto en el parcialmente cubierto garaje y cruzó el corto camino hacia la parte trasera de la casa. Desbloqueó la cerradura e introdujo el código en el sistema de seguridad antes de invitar a Blaine adentro para el primer tour. Kurt estaba orgulloso de haber arreglado el lugar en solo unas semanas.

La casa había sido amueblada con muebles de estilo de Crate and Barrel, así que no había mucho que pudiera haber hecho con lo suyo, pero los colores eran neutrales y los decorados por suerte tenían muy buen gusto, así que estaba feliz. Se habían reorganizado las habitaciones con gran efecto (si, es lo que él mismo dijo) y creó un pequeño refugio que se sentía como en casa. Había guardado la mayor parte de los artículos de decoración sueltos que habían venido con la casa y sacado sus cosas personales - fotos de su familia y amigos, con los Tonny, posters enmarcados de Broadway y sus tonterías favoritas de su apartamento en Nueva York. No era perfecto, su oficina estaba todavía medio llena de cajas sin abrir, pero la casa ahora decía algo acerca de la personalidad de la persona que vivía ahí y él estaba cómodo.

Miró a Blaine disimuladamente mientras caminaban a través de los cuartos de la casa, sobre todo porque ellos apenas se conocían hace unas horas. Kurt lo atribuyó al hecho de que Blaine era solo la tercera persona en ver que había hecho con la casa. Estaba permitido sentirse ansioso al menos hasta la quinta persona. Le mostró los dos cuartos de huéspedes y le dejó escoger cual era el que quería para sí, lo dejó para que desempacara su pequeña maleta y fue a la cocina para servir algunas bebidas, rápidamente preparó té helado y salió de la cocina, para encontrar a Blaine en la sala mirando una serie de fotografías familiares colocadas encima del piano en la esquina.

"Tu familia, ¿asumo?" Blaine preguntó, aceptando un vaso de té de parte de Kurt.

"Papá, madrasta y hermanastro. Todos están en Ohio"

"¿Qué vas a decirles a ellos?"

Kurt no pretendió siquiera no entender. "No estoy seguro aún. Ellos no saben nada acerca de las cartas y preferiría mantenerlo así. No quiero preocuparlos y si les digo que ahora tengo un guardaespaldas a tiempo completo, no hay manera de que toda la historia no salga a la luz. Creo que tomaré el nuevo libro de Scarlet O'Hara y pensaré en aquello otro día."

"¿Te importa si hago una inspección más cercana de la casa? Sé que Bev tiene una compañía de seguridad que hizo una inspección antes de que te mudaras, pero preferiría dar otra mirada, ver si encuentro algún problema de seguridad o cambios que podrían recomendarse."

"Por supuesto, se mi invitado. Faites comme chez vous." Blaine lo miró en blanco. "Disculpa, siéntete como en casa."

Kurt observe como Blaine miraba hacia afuera de la casa, metódicamente revisando cuarto por cuarto. Kurt trató de actuar normalmente, pero sus ojos seguían yendo al redondo y (presumiblemente) firme trasero de Blaine, cuando este se inclinaba para examinar la cerradura de una puerta. Rayos, tendría suerte si llegaba a tener un pensamiento coherente todo el tiempo que Blaine estaba con él. Blaine comentaba mientras caminaba a través de cada cuarto, ayudando a Kurt a entender lo que estaba haciendo y porque, pero la mayoría del tiempo Kurt no escuchaba lo que el hombre estaba diciendo y solo se concentraba en el hombre mismo. Las maneras de Blaine eran muy formales y propias, pero aun extrañamente cómodas para Kurt, de seguro que era grandioso trabajando con niños (y sus manos, seguro que era grandioso con sus manos). Él admiraba la concentración y la atención a los detalles de Blaine (junto con su trasero). Le recordaba a Kurt la minuciosidad con la que él investigaba un personaje en proyectos nuevos.

Cuando Blaine se alzó en los dedos del pie para pasar sus manos sobre el marco de una ventana, los ojos de Kurt repasaron una vez más las líneas de su cuerpo, las cuales eran lisas y tonificadas (a pesar de que no estaba siendo favorecido por la super – básica y poca favorecedora ropa que estaba vistiendo). Kurt siempre pensó que tenía una buena postura, pero Blaine lo ponía en vergüenza y se encontró lanzando sus hombros hacia atrás y levantando su cuello para compensarlo.

Blaine terminó de escribir algunas notas y se disculpó para llamar a su compañía y ordenar algunas cosas para la casa. Kurt lo miró irse, luchando para mantener su postura distante. Blaine era tan confiado y Kurt envidiaba eso. En algunos momentos, él sentía que era un gran fraude y que en cualquier momento alguien iba a descubrirlo, señalarlo, y aclamar abiertamente que él era un impostor, que perdedores como él no pertenecían a Hollywood. Apostaba a que Blaine nunca había tenido dudas como esas. Suspiró y tomó los vasos de vuelta a la cocina, preguntándose si era muy pronto para decir que este asunto del guardaespaldas era un desastre en progreso.

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Entrada la tarde, Kurt caminó fuera de su habitación, haciendo un último ajuste a la bufanda con impresiones plateadas casualmente anudada alrededor de su cuello. Le había prometido a una compañera de trabajo que se presentaría en una fiesta que ella estaba realizando en un club local, pero ahora se sentía incómodo, ya que sería la primera aparición en público con su lapa humana.

Llamó a Blaine apurándolo mientras se inclinaba para limpiar una pelusa de sus nuevas botas Burberry, aún evaluando si su nuevo conjunto lograba alcanzar el efecto vanguardista que buscaba. Desde su éxito en los escenarios de Hollywood, él había ganado una gran reputación por sus elecciones en la moda y definitivamente sentía la presión constante de lucir increíble y a la moda en cualquier lugar al que fuera. A diferencia de Blaine, que lucía como un contador.

Kurt detuvo sus movimientos cuando un par de mocasines aparecieron cerca de sus botas y alzó los ojos hacia los pantalones grises y la camisa blanca clásica de botones, mirándo al rostro de Blaine. "Dije que íbamos a un club, ¿verdad? No a una convención de maestros"

Blaine miró su ropa y estiró una mano para retirar una inexistente arruga. "Lo siento, no tengo mucho conmigo hoy, sin embargo el resto de mi ropa no es muy diferente. Trato de mezclarme con mi cubierta cuando estoy trabajando con niños y siempre estoy trabajando, entonces este tipo de ropa es realmente todo lo que tengo estos días"

Kurt rodó sus ojos e hizo una nota mental de llevar a Blaine de compras. No había manera de que fuera constantemente fotografiado con Blaine vestido de esa manera. Apenas con que lo asociaran con èl traería abajo su reputación en el mundo de la moda.

El auto, manejado por el chofer regular de Kurt, Bill, llegó y Blaine se apresuró el presentarse. Abrió la puerta del SUV para Kurt y se aseguró de que ambos tenían el cinturón bien puesto antes de darle a Bill el `ok´ para avanzar. Les tomó menos de 20 minutos llegar al club, tiempo durante el cual Kurt trató de mantener su mente lejos de Blaine, pero sus ojos seguían volviendo hacia èl una y otra vez. Blaine no parecía tener el mismo problema, pasando los primeros minutos mirando los carros detrás de ellos para asegurarse de que no los estaban siguiendo, antes de ponerse a leer unos documentos que había traído con él.

Cuando llegaron a la entrada VIP del club, Blaine salió primero e hizo una discreta revisión del área antes de abrir la puerta para Kurt. Caballerosamente tomó la mano de Kurt para ayudarlo a salir del auto y el gentil movimiento hizo que Kurt suprimiera un suspiro digno de una adolescente. Kurt sabía que era parte del trabajo, pero sintió una emoción una cortesía tan anticuada (a pesar de que nunca lo admitiría, incluso si su abrigo Chanel estuviera amenazado).

Los interiores del club eran predeciblemente ruidosos y los cambios de la música no mostraba ninguna imaginación u originalidad, pero la gente parecía estar pasando un buen rato. Penny, quien había trabajado con él en su primera película, estaba celebrando el estreno de su primera serie de TV, por lo que el salón VIP estaba lleno de los presuntos actores, escritores, agentes, admiradores, pirañas-detrás-de-las-escenas y parásitos.

Kurt escuchó un chillido por sobre la música cuando Penny lo vió y brevemente se preguntó si ella había considerado hacer trabajos de efectos de mounstros, mientras se sumergía en su fuerte abrazo. Le presentó a Blaine como un amigo de su ciudad y pretendió no ver la mitad-pregunta-mitad-maquinación mirada que ella lanzó. Hablaron por unos momentos antes de que Penny fuera a recibir al próximo recién llegado y entonces él y Blaine fueron al bar para pedir algunas bebidas. Una vez que tuvieron el Cosmopolitan de Kurt (con una sombrilla adicional, muchas gracias) y la soda de Blaine, ellos se abrieron paso entre la multitud hacia la zona de asientos.

Kurt ocupó un asiento vacío en un sofá contra la pared, tan lejos como era posible de la acción en el club, pero aun permaneciendo ahí. Blaine pareció partido por un momento mientras decidía donde sentarse, escogiendo finalmente una silla cercana a Kurt en lugar de unírsele en el sofá, quizá conociendo que Kurt necesitaba mantener alguna apariencia de espacio personal dentro de todo.

Mientras miraban el baile, Kurt pasaba su mano hacia atrás y adelante a través de la suave gamuza del sofá, dejando algo de la tensión del día disolverse, dejándose llevar por la textura en las yemas de sus dedos. Estaba tan absorto en los hipnóticos movimientos de los bailarines y de la sensación bajo sus dedos que dio un salto de sorpresa cuando sintió el sofá hundirse con el peso de un cuerpo acomodándose a su lado. Volteó la cabeza para ver a un hombre que vagamente reconocía como uno de los actores secundarios del show de Penny que había conocido brevemente en algún evento. Un chequeo rápido mostró que Blaine estaba mirando la situación cuidadosa y sigilosamente, su vaso puesto a un lado, con el cuerpo en una engañosa pose relajada, listo para saltar en acción ante la menor provocación. Kurt saludó al hombre (¿Eric? ¿Patrick?) con un amable, pero aún reservado "hola". Ellos hablaron por unos minutos, y mientras el hombre se ponía más amistoso y se movía más cerca, Kurt se sentía retraerse. No era que el hombre estuviera hacienda algo malo, era solo que Kurt nunca había estado cómodo con ser coqueteado. Estaba halagado, por supuesto, pero no importaba cuantos años habían pasado y cuantas nuevas experiencias él tuviera, aún se sentía como el chico paria de secundaria que nadie quería.

Cuando el hombre alzó su mano para colocarla en la rodilla de Kurt, supo que había alcanzado su límite. Cruzó sus brazos protectivamente alrededor de su pecho y lanzó una mirada a Blaine, esperando que su mensaje fuera claro.

Blaine, quien había mantenido su distancia, claramente no queriendo sobrepasarse, especialmente desde que ellos no estaban jugando a ser novios aún, inmediatamente saltó dentro de la acción. Se movió al lado de Kurt y se sentó en el brazo del sofá, junto a su hombro, no tocándolo completamente, pero apenas a unos centímetros de distancia. No dijo nada, pero solo miro fijamente al hombre hasta que este se movió incómodo diciendo una tonta excusa antes de retirarse apresuradamente. Blaine se quedó dónde estaba aun cuando unos conocidos de Kurt se detuvieron para conversar.

Eventualmente, el grupo de bailarines fue en aumento y empezó a invadir el área de asientos. Una chica riendo se tropezó, derramando su bebida en el jean y las botas de diseñador de Kurt, èl le dio una mirada que debieron haberla convertido en piedra, pero ella pareció no darse cuenta, concentrándose solo en hacer la fila del bar para reemplazar su bebida.

Kurt puso a un lado su apenas tocado Cosmopolitan. Odiaba las fiestas como esta. Se sentía miserable y podía sentir el tequila dentro de su piel a través de la mezcla húmeda. Él solo quería ir a casa y mirar algún programa de reality en la TV y juzgar a la gente, ¿era mucho pedir? Miró la hora en su celular y decidió que había pagado sus deberes y podía retirarse sin ser considerado descortés.

Ante esta señal Blaine llamó al carro para encontrarlos en la salida. Kurt se despidió de Penny y antes de que se diera cuenta, estaban de camino a su casa.

Después de un incómodo "buenas noches" y unas pocas horas de mirar `Conociendo a los Beckhams´ mientras se abrigaba con su edredón Ralph Lauren y maravillándose de que Harper Beckham poseía un par de zapatos de tacón de aguja a la edad de siete (pero bueno, ¿que se podía esperar de una madre como Posh?), Kurt apagó la luz y pensó en los eventos del día, preguntándose cómo iba a cambiar esto su vida. Se acomodó en su colchón y cayó dormido mientras tarareaba `Mi sombra y yo´.

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Es gracioso como la columna de chismes mezcló a todos los chicos del club glee y varios profesores en su "oscuro pasado". Seguiré actualizando!