¡Hola!, Aquí el quinto capítulo, sin más que decir. Como siempre gracias por su apoyo!
Como siempre aclarar que la historia no me pertenece, sino a knightlycat, cuento con su permiso para efectuar su traducción, el fic original se titula Not like the movies y que los personajes del glee no me pertenecen o la serie se llamaría Klee. :)
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Kurt Hummel fue visto al inicio de esta semana caminando en Santa Mónica con el misterioso hombre con quién el paparazzi lo fotografió hace un mes. Desde entonces, los dos han sido vistos juntos por toda la ciudad, de la oficina de su representante, al estudio donde Kurt está filmando su actual película, de compras en Los Ángeles, donde ambos aparecieron de varias tiendas cargando bolsas. El no-identificado hombre está en el corto y oscuro lado, y oh!, tan atractivo, pero ¿Quién eso? Kurt, querido, ¿hay algo que quieras contarnos?, 14 de Octubre, 2018.
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Blaine y Bev le contaron a Kurt acerca de la nueva carta y de la foto de inmediato. Él sintió una ola de preocupación ante las noticias, pero las cartas nunca le habían preocupado como a Bev, por lo que trató de no preocuparse. Confiaba en que Blaine lo manejaría.
Incluso si se hubiera preocupado, Kurt no tenía mucho tiempo para sumergirse en los nuevos sucesos, dado que las citas de publicidad para su nueva película estaban iniciándose. Era apenas su segunda película y su primer rol de comedia, por lo que estaba ansioso de que la gente lo viera. Quería probarse a sí mismo y a sus críticos que él no era una estrella-de-un-momento, que tenía la oportunidad de una carrera a largo plazo. Hizo algunas entrevistas por teléfono con algunos sitios en internet pequeños, pero estaba emocionado cuando fue programado para unas entrevistas grupales con dos de las revistas más grandes.
Siempre consciente del tiempo de Kurt, Lynn pudo programar ambas entrevistas para el mismo día y se acordó que se encontrarían en un hotel local conocido por ser utilizado para tales ocasiones. El plan era llegar ahí temprano y encontrar un lugar para Blaine que no resultara intrusivo, pero el tráfico era horrible y llegaron tarde para la primera entrevista. El escritor ya estaba esperando por ellos en el recibidor y miró mientras entraron juntos, hablando cercanamente. Cuando se dieron cuenta que habían sido vistos, Kurt decidió hacer que Blaine se sentara con él para la entrevista, pero no lo presentó. Sabía que su omisión era como mostrar una bandera roja frente a un toro, pero se sentía particularmente feliz ese día y quería ver que podía pasar.
La entrevista fue bien y el escritor no preguntó acerca de Blaine, a pesar de que definitivamente enviaba algunas miradas hacia su dirección. Blaine jugó su parte bien, solo sonriendo blandamente y sentado en silencio. Después de media hora la entrevista estaba terminada y el escritor se fue, dejando a Kurt y Blaine con tiempo apenas para almorzar en el restaurante del hotel, antes de que la próxima entrevista comenzara.
"Bueno, eso no fue de acuerdo con el plan", Blaine comentó mientras revisaba el menú.
"¿No estás cansado de sentarte anónimamente a un lado y mirarme trabajar?"
"Es para lo que estoy contratado, Kurt"
Kurt pasó su tenedor en medio de su servilleta unas veces, admirando las formas que el metal creaba en líneas suaves. "Lo sé, es solo que… se está haciendo viejo"
"Bueno, ¿qué quieres hacer? Dímelo y lo haré. Quiero que estés cómodo"
"Solo quiero que alguien pregunte quien eres, ¿sabes?" Kurt dejó el tenedor en la mesa y este chocó contra su vaso. "Estoy siendo rudo al no presentarte. ¿Por qué todos me dejan serlo?"
"¿Pero no queremos que ellos pregunten, ¿verdad?"
"Supongo. Sabes que, ignórame. Solo estoy de cierto humor hoy"
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"Las entrevistas están publicadas y son bastante buenas". Lynn agarraba impresiones de dos artículos sobre Kurt una semana después. "Sin embargo… Blaine es mencionado en ambas. No por su nombre, claro, pero hacen algún tipo de especulación acerca de quién es él".
Bev se paró de su escritorio y se movió para unirse a Kurt en el área de asientos de su oficina. "Creo que es tiempo de publicar la historia del novio, antes de que la gente empiece a chismosear e inventen historias"
Bev miraba a Kurt como si estuviese esperando que él tuviera un berrinche de diva, pero él estaba extrañamente aliviado. Eso era lo que había querido inconscientemente el día de las entrevistas, cuando se había sentido inquieto.
Por alguna razón desconocida (claro, desconocida, ¿no puedes ser honesto ni contigo mismo Kurt?) él quería que Blaine empezara a actuar como su supuesto novio, pero no había sabido cómo sacar el tema a conversación. Ahora su mano estaba siendo forzada y él estaba entusiasmado.
"Supongo que es tiempo de hacerlo oficial". Kurt se estiró y tomó la mano de Blaine, atrayéndola hacia su pecho. "Blaine Anderson, me harías el honor de ser mi falso novio?"
"¡Vaya Kurt, yo pensé que nunca me lo pedirías!" Blaine le siguió el juego, alcanzando con su mano libre su rostro para limpiar una no-existente lágrima de sus ojos.
Lynn los miró profundamente. "Estoy contenta de que ustedes se diviertan con esto, pero necesitamos definir su historia antes de empezar a hacer cualquier anuncio".
Kurt cruzó su pierna y soltó la mano de Blaine. Se acomodó en el sofá y cuidadosamente empezaron a construir su historia de amor. Acordaron mantenerse en el ´chicos que se conocieron en Ohio´ punto y también en mantener la cubierta de Blaine como un niñero. Ellos no explicarían con exactitud por cuánto tiempo habían estado saliendo, pero no tratarían de esconder el hecho de que Blaine estaba viviendo con Kurt.
Una vez los detalles sencillos estaban definidos, Kurt hizo dos avisos claros. "primero, he decidido contarle a mi familia y amigos la verdad", declaró levantando una mano a Bev cuando ella estaba a punto de objetar. "No les mentiré y confío en ellos para no delatarme, tómalo o déjalo". Bev suspiró y asintió en aceptación. "Segundo, no públicas demostraciones de afecto, o como dicen PDA. Quizá algunas manos juntas aquí o allá pero eso es todo. No estaría encima de él en público aunque fuera mi novio real, por lo cual ese punto está fuera de cuestionamiento."
"Pero piensa de toda la prensa que conseguiríamos" Lynn protestó. "Esto podría significar mucho para ti en la temporada de premiaciones."
"Y aun así no me convencen" Kurt se estiró hacia abajo y retiró una pelusa imaginaria de la pierna de su pantalón.
Unos minutos más de discusiones y el trato estaba cerrado. Estaba decidido que la nueva pareja oficial haría su debut en el cercano estreno de la nueva película de Kurt en dos días. Bev y Lynn se mudaron al otro lado de la oficina para empezar a crear planes para su trabajo y Kurt se volvió hacia Blaine. "Si vas a ser mi novio tenemos que conseguirte mejores ropas. Nadie creerá que estoy saliendo con un hombre que viste como un vendedor de seguros".
"No es que sea mi estilo personal," Blaine dijo, mirando hacia su camisa azul claro. "Es solo que ha sido mucho tiempo desde que me he vestido solo para mí que no recuerdo incluso lo que a mí me gusta".
"Eres afortunado. Te estoy ofreciendo mis servicios como un asesor de moda personal. Asegúrate de dormir bien esta noche, porque mañana, compraremos."
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Kurt no había bromeado acerca de la necesidad de una buena noche de sueño.
Blaine apareció en la cocina la mañana siguiente, encontrando a Kurt haciendo omelettes, los cuales eran más que lo que ellos típicamente desayunaban. Kurt lucía particularmente atractivo esa mañana, usando un par de pantalones negros con ribetes hacia abajo, luciendo como si estuvieran hechos de cristales que envolvían cada parte de su cuerpo y un suéter rojo que de alguna manera lucía seductor y sexy mientras lo cubría completamente.
No supo cuánto tiempo permaneció en el marco de la puerta mirando a Kurt, pero regresó a la tierra para encontrar a Kurt mirándolo con una interrogante en su rostro, una mano con la espátula y la otra en su cadera. Blaine buscó en su mente para recordar lo que Kurt quizá le había dicho. Ah, sí. "Ummm, ¿buenos días para ti también?.
Kurt lo miró como si hubiera perdido la cordura y negó con su cabeza ligeramente antes de indicarle a Blaine que tomara asiento en la mesa mientras él servía.
Blaine tomó un bocado y casi gimió ante los sabores en su boca. "¿Pensé que íbamos de compras hoy?"
"Iremos, pero primero necesitamos proteínas. Va a ser un largo día"
"No tomará tanto, ¿verdad? Quiero decir, podemos ir de frente a Kohl´s?"
Los ojos de Kurt se abrieron tanto que Blaine se preocupó en que quizá se salieran de su cabeza. "Hola, ¿me conoces? ¿Crees por un segundo que voy a dejar comprar tu guardarropa de…" Kurt pareció estremecerse, "… Kohl´s? Quiero decir, quizá compremos algunas cosas de Nordstrom o Neiman Marcus, pero estoy seguro que la mayoría vendrán directamente de las tiendas de diseñadores y…" Él atrapó la carcajada que Blaine estaba peleando por suprimir y se dio cuenta que lo había atrapado. "Muy divertido, no creo que sea muy inteligente burlarte del hombre que está a punto de establecer tu estilo de moda, ¿o sí?"
Estaban apenas poniendo los platos en el lavadero cuando la campana sonó, anunciando la llegada de Bill con el auto. Habían decidido la noche anterior llevar al chofer para que Bill pudiera llevarlos o recogerlos rápidamente si se encontraban ante algún problema y Steve también estaba acompañándolos desde que la atención de Blaine estaría en cualquier lado. Blaine tomo su billetera y Kurt tomó su bolso, dirigiéndose a la puerta.
Una vez en el camino Kurt se enfocó en sus negocios. "Primero necesitamos determinar cuál es tu estilo. ¿Cómo te vestías antes de convertirte en un guardaespaldas y resignarte por voluntad a vivir sin fibras naturales? Y si dices conjuntos deportivos o camisetas de bandas de rock, romperé contigo en este momento"
Blaine cerró sus ojos y trató de imaginar las ropas que había usado en la escuela. "Tenía que usar uniformes justamente cuando la moda empezó a interesarme, por lo que no tenía nada más que jeans y camisetas para los fines de semana. Supongo que vestía en esa manera en la universidad también."
"Ok, entonces no tienes un sentido de estilo. Eres un papel blanco. Puedo trabajar con eso" Kurt le señaló una dirección a Bill mientras sacaba su teléfono y empezó a buscar a través de las fotos por algunas ideas.
Blaine pudo decir por su tono y el lenguaje de su cuerpo que Kurt estaba un poco más tenso de lo usual. Sabía cuánto Kurt amaba comprar, pero parecía que la combinación de la nueva carta y la historia del supuesto nuevo novio estaba sobrepasándolo incluso en su ánimo de vestir un muñeco Ken de tamaño real. Blaine buscó en su mente una manera de aligerar los ánimos.
"Dijiste que no PDA, pero ¿puedo llamarte por un sobrenombre?"
Kurt ni siquiera miró hacia arriba, continuando en su teléfono. "No si quieres que te responda"
"Vamos", Blaine hizo un puchero. "¿Puede ser ´bebé´ o ´mejillitas´? ¡No! Lo tengo. ¡´Osito de miel´!"
Kurt gruño y dejo su cabeza descansar en el respaldar, distraído al fin. "si me llamas ´osito de miel´ reemplazaré cada botella de tu gel con super goma. Hackearé tu email y enviaré mensajes de aceptación en tu carpeta de spam acerca de los últimos productos de virilidad masculina. Te inscribiré en una web de citas para gay e indicar que solo estás interesado en ´osos´ que se especializan en azotes. Haré…"
"Ok! Lo entiendo. No ´osito de miel´". La camioneta se detuvo en la primera tienda y Blaine descendió, escaneando la calle antes de meter su cabeza de Nuevo e indicarle a Kurt que podía salir. Caminaron hacia la entrada y Blaine mantuvo la puerta abierta, señalando a Kurt que entrara. Justo cuando la puerta se cerró detrás de ellos Blaine se inclinó para susurrar en el oído de Kurt. "¿Y qué tal ´dragoncito´?"
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Kurt imaginaba que en un mundo diferente quizá hubiera elegido ser un asesor personal de moda como una carrera. Era algo que lo apasionaba y en lo que sabía era muy bueno, así que estaba determinado a terminar el día con un completo guardarropa para Blaine que le asentara a la perfección. Se dio cuenta que era una meta muy alta.
Su plan era dirigirse a los vendedores de una manera educada, pero firme, no dejándolos que intentaran distraerlo con los saldos de la colección pasada que aún estaban tratando de vender. Él conocía las colecciones actuales al revés y al derecho y estaba seguro de qué es lo que quería ver a Blaine probarse.
La primera boutique que visitaron fue Tommy Hilffiger. Kurt sabía que Blaine sabía que Blaine no parecía lucir bien o cómodo en el tipo de moda vanguardista que él usaba, por lo que buscaron algo clásico, piezas tradicionales. Blaine se probó diferentes conjuntos, pero no parecían quedarle bien. Demasiado como de la liga ivy, demasiado suave, demasiado `es hora de encontrarnos con Muffy y Spencer en el country club para unos tragos´.
Lo siguiente que intentaron fue Alexander Wang, pero las ropas eran demasiado acechadoras y lineales y no se ajustaban a la personalidad de Blaine. Burberry era demasiado de moda y la última colección de Clavin Klein probó ser muy vaquera y equivocada para el tipo de cuerpo de Blaine.
Para el mediodía solo habían conseguido un par de jeans y un abrigo, Kurt podía sentir que Blaine estaba un poco cansado de probarse ropas. Para darle un descanso Kurt le pidió a Bill detenerse en Gucci, donde Kurt quería probarse algunas cosas para él mismo. Él era un cliente regular en la tienda y sus empleados lo conocían bien (y a sus costumbres de gastar), por lo que ellos cerraron la boutique a otros clientes cuando llegaron.
Con la tienda toda para ellos, Kurt pasó la próxima hora entreteniendo a Blaine probándose la mitad de las ropas en la tienda y modelándolas mientras pretendía ser 'Hans', un personaje que era un súper modelo suizo que él había creado en una clase de improvisación que había tomado años atrás en Nueva York. 'Hans' era un primo lejano del personaje de Ben Stiller en Zoolander y era famoso por su mirada registrada´titanio blanco´, la cual consistía en lanzar profundas miradas a la audiencia. Blaine y los empleados de la tienda estaban entretenidos como locos e inclusive Blaine se le unió para una caminada hacia la pasarela, posando con él para las cámaras falsas. Era la cosa más tonta que Kurt podía recordar haber hecho en años.
Mientras todas sus muchas compras estaban siendo empaquetadas, Kurt revisaba por el lado de las bufandas y envolvió una alrededor de su cuello, para frente al espejo para ver como lucía contra su piel.
"Me encanta esa." Dijo Blaine atrás de él, sosteniendo su propia bolsa que contenía otro abrigo y un par de guantes. "Resalta tus ojos".
Kurt sintió su rostro enrojecer y atrajó el final de la bufanda hacia sus manos, pasándola por sus dedos, disfrutando la sensación de la seda. "Amo una buena bufanda. Otoño en mi estación favorita, inclusive cuando uno no puede llevar realmente muchas capas en Los Ángeles, aquí nunca hace tanto frío."
La vendedora se acercó con sus bolsas y Kurt puso la bufanda de vuelta en la mesa y le agradeció, prometiendo volver cuando su nueva colección llegara. Mientras caminaba hacia la puerta del frente, Kurt se dio cuenta que Blaine no estaba con él y se volteó para ver que lo demoraba. Encontró que Blaine estaba a solo unos pasos más allá, mirando con minuciosidad una muestra de corbatines. "¿De verdad te gustan los corbatines o sólo las estás mirando como un irónico crítico de la moda?"
Blaine lucía culpable. "¿De verdad me gustan?"
"Vamos, conozco a donde debemos ir".
Salieron de la tienda y encontraron el auto esperándolos rodeado con varios paparazzis, quienes de inmediato empezaron a gritar y agitar sus manos para llamar su atención.
Kurt mostró una sonrisa falsa mientras Steve los dirigía a la puerta abierta del auto. "Sonríe Blaine, esta será probablemente las primeras tomas de paparazzi que tendrán tu nombre. Saluda a la cámara". Kurt alzó su mano y les dio su saludo patentado "Reina de Inglaterra". Blaine lucía claramente incómodo, pero también sonrío y saludó rápidamente antes de introducirse al vehículo.
Dentro de algunos minutos Bill condujo el carro hacia la boutique de los hermanos Brooks. Tan pronto como caminaron dentro de la tienda los ojos de Blaine se iluminaron y Kurt supo que había encontrado el lugar correcto. La primera cosa que Blaine hizo fue caminar hacia una muestra de corbatines y mirarlos como si Kurt quizá miraba la última colección de suéteres de Vivian Westwood.
Kurt dirigió su mirada por sobre su hombro al vendedor quien se les estaba acercando. "Se cuidadoso. Estas tiendas tienen una estricta política de `lo babeas, lo compras´."
Blaine no pareció persuadido por el comentario, sus ojos aun pasando con adoración por cada corbatín. "Hay tantas, ¿Cómo decido?".
"Empecemos con algunas camisas y suéteres. Luego escogeremos los corbatines que vayan mejor con ellos."
"¿No sería más fácil sólo comprar cada uno de los corbatines?" Blaine preguntó con esperanza.
"Aquellos que no aprenden de la historia están destinado a repetirla, Imelda" Kurt suspiró ante la confusión de Blaine. "Tú serás la Imelda Marcos de los corbatines. ¿No? Ah, cuán rápido el mundo olvida. Vamos, tenemos que empezar."
Fue una pequeña batalla al principio, pero Kurt finalmente convenció a Blaine de que su estilo personal era una simple combinación de piezas clásicas con un toque de humor para darle a su guardarropa personalidad. Coincidieron en lo básico – polos, pantalones con los dobladillos recogidos, unos corbatines (especialmente los corbatines) – pero Blaine estaba más interesa en chalecos de suéteres que en chaquetas rayadas de colores, y en un particular sombrero que había atrapado la atención de Kurt, por lo que Blaine tuvo que trabajar un poco más duro para conseguir que los aceptara. Kurt había descubierto en las semanas pasadas que Blaine siempre estaba muy dispuesto a complacer y que todo lo que necesitaba era una mirada de ruego y unos pestañeos para hacer lo que Kurt quería. Se había prometido a sí mismo que no explotaría a menudo esta nueva debilidad encontrada de Blaine, por lo que usó otros, más típicos, métodos de persuasión.
Después de un rápido mensaje de coerción y de darle su punto de vista (lo cual habría ido mejor si Kurt hubiera tenido sus diseños consigo o si alguna vez Blaine hubiera mirado Project Runway), Blaine finalmente accedió y dejó que Kurt lo vistiera de la cabeza a los pies. Pareció dudar cuando salió del probador en su primer conjunto, pero cuando Kurt lo comparó a Gene Kelley, Blaine lució tan complacido que Kurt pensó que se iba a poner a cantar.
Blaine regresó al probador para cambiarse a un par de pantalones azules marinos y una chaqueta rayada que era tan perfecta que Kurt juró que si Blaine no se la compraba lo haría él. Kurt exploró un poco más la tienda y escogió un par de camisas adicionales y una casaca para que Blaine se probara antes de mirar una par de zapatos que lucirían genial con el conjunto que Blaine se estaba poniendo. Le pidió un par de la talla de Blaine y se dirigió al probador para dárselos.
"Blaine, ¿estás decente?"
"Dame un momento"
Kurt abrió la puerta del probador y entró. "Encontré estos sopren…" Él se detuvo por un momento mientras su cerebro finalmente se daba cuenta de lo que sus ojos estaban viendo.
Blaine estaba parado en el cuarto vistiendo sólo una par de cortos boxers, con sus brazos levantados mientras volvía a colgar el suéter en el perchero. "Y-yo pensé que dijiste ´hace un momento´. Lo siento…" Kurt se regresó y silenciosamente cerró la puerta tras él. Siguió caminando hasta que llegó al siguiente probador y se metió. Cerró la puerta, se sentó en la butaca de la esquina y se preguntó por cuanto tiempo tendría que esperar para que el rubor se removiera de su rostro y la tensión desapareciera del medio de sus pantalones. Trató de recomponerse a sí mismo y agradeció el hecho de que los suéteres hasta el medio del muslo estaban de moda esa temporada.
Respiró profundamente para calmarse, pero cada vez que cerraba los ojos solo veía a Blaine otra vez, apretados boxers cortos abrazando, ajustando cada milímetro de su cuerpo, los músculos lisos de su espalda marcando su piel mientras sus brazos se alzaban por encima de su cabeza. Kurt sabía que iba a tener que mantener bajo control esa ardiente atracción hacia Blaine, porque si no pretender que ellos estaban en una relación iba a ser muy incómodo rápidamente. Hablando de incómodo… Kurt decidió tomar prestado una página del libro mental de su hermanastro e imaginó las cosas más no-sensuales para liberar pensamientos: medias con sandalias, suéteres con animales, shorts en cualquiera diferente a atletas olímpicos. Miró hacia su regazo. Sí, estaba funcionando.
"Kurt, ¿estás ahí?"
"¡Si!" Kurt respondió mientras las palabras salían de su boca más agudas de lo que a él le parecía bien. "Sólo probándome algunas piezas. Casi termino". Hizo algunos ruidos con la chaqueta y usó un dedo para desarreglar apenas un poco de su cabello para conseguir la apariencia necesaria. Se miró a sí mismo arriba y abajo del espejo para asegurarse de que nada… destacaba, puso las camisas frente a él solo por si acaso y tomó un profundo respiro antes de abrir la puerta.
Blaine estaba parado en el pasadizo, vestido en la ropa en las que había llegado, con un semblante medio preocupado-medio divertido en el rostro. Él alzó la chaqueta que Kurt le había visto colgar hace un rato. "Creo que es muy grande. Necesito una talla más pequeña."
"Claro. No puedo creer que el vendedor no ha regresado para ayudarte con eso. Iré a buscarlos. Necesita hacer su trabajo mejor si quiere ganar su comisión." Kurt le dio a Blaine una sonrisa ciega y se movió por la tienda.
"Kurt, necesitamos hablar acerca de-"
"No no no. No hablar. Yo estoy bien si tú estás bien. Nada que hablar aquí. Yo solo… hey, ¡vendedor!" Kurt casi corrió hacia el hombre que había visto caminar cerca de la puerta de la tienda, ansioso por escapar de las necesidades de Blaine de hablar cosas.
El vendedor consiguió la chaqueta en la talla correcta y Kurt le extendió las camisas y la casaca que estaba cargando hacia Blaine y lo apuró a regresar al probador, agradecido de que Blaine no los reconociera como las piezas que Kurt supuestamente había estado probándose.
El resto del tiempo en Brooks Brothers pasó rápido. Kurt tuvo que detener a Blaine de comprar algunos ítems (él aún mantenía firmemente que los corbatines con temas de días festivos en muestra estaban puestos ahí con efectos irónicos y no destinados a ser realmente vendidos), pero dentro de todo las cosas fueron rápidas y Kurt se mantuvo alejado del cuarto donde Blaine se estaba cambiando. El número de prendas que obtuvieron un "si" creció y creció hasta que parecía que ellos estaban comprando al menos la mitad de las prendas de la actual temporada.
Próximamente se dirigieron a Tom Ford, donde compraron pantalones cortados de manera exquisita, camisas tejidas finamente y suéteres de cachemira tan suaves que Kurt quería envolverse en ellos y tomar una siesta (pero por supuesto él nunca trataría una pieza de ropa tan pobremente para hacer eso). Ellos también adquirieron unos clásicos trajes de Tom Ford que dejaron a Kurt sin palabras cuando Blaine salió del probador para modelarlo. El sastre de la boutique tomó las medidas de Blaine, para que uno de los trajes pudiera estar listo de inmediato para la premier de la noche siguiente. Normalmente a Kurt le hubiera gustado tomar las medidas para asegurarse de que el traje iba a ser ajustado de la manera que él quería, pero pensó que era mejor mantenerse fuera de cualquier situación que pudiera ponerlo en la posición de pensar en la entrepierna de Blaine.
Después de que el sastre término con las medidas Kurt intentó pagar por las ropas, pero Blaine le dijo que no se preocupara, él podía pagarlas. Kurt protestó diciendo que eran para su trabajo y que él debería pagar, pero Blaine insistió, diciendo que él necesitaba la ropa de todas maneras y que de todos modos ya había obtenido los servicios de un gran estilista personal, no necesitaba nada más.
Después de hacer muy feliz a los vendedores, regresaron a la camioneta, paquetes en mano. Mientras esperaban que Bill los colocara en la parte trasera, Blaine, quien estaba vistiendo uno de sus nuevos conjuntos, se mantenía echándose hacia atrás para tomar un vistazo de sí mismo en el espejo retrovisor. La sonrisa feliz que tenía mientras acomodaba su brillante corbatín rojo fue suficiente para hacer que Kurt se desvaneciera.
"Iba a sugerir cambiar tu cabello, pero ese estilo creo que funciona bien con este nuevo look. ¿Cómo luce sin todo ese gel?"
"Como un poodle electrocutado", Blaine hizo una mueva, mientras pasaba su mano encima de su cabello protectoramente.
"Hmmm… Estoy seguro de que no puede ser tan malo, pero lo dejaremos por ahora"
Tranquilizado de que su cabello estaba a salvo de una renovación, Blaine se echó hacia atrás en el asiento y suspiró. "No puedo creer cuanto trabajo nos llevó. Debe ser muy cansado hacer esto todo el tiempo. ¿Por qué lo haces?"
"La moda es el único arte que puedes llevar contigo siempre. Es una expresión, aspiración e inspiración hecha de piezas de ropa. Creo que es sorprendente. Además, en la mayoría de especies animales son los machos los hermosos, elegantes y las hembras son las grises, pero en los humanos es lo opuesto. ¿cómo puede ser justo? Solo hago mi parte para sacar las cosas a relucir". Él miró hacia abajo y vio que Blaine no estaba usando medias con sus nuevos zapatos náuticos. "Oh, olvidamos comprar medias. Podemos regresar…"
"No, así está bien", Blaine dijo animosamente, levantando su pierna para poder mirar su tobillo desnudo. "Me gusta de esta manera".
"Por supuesto que te gusta".
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Ay Kurtie no puede controlar sus pensamientos libidinosos (aunque por supuesto muchos sabemos que Blaine tiene entre sus muchos sinónimos líbido), me imagino que hizo que Blaine se probara por lo menos cincuenta conjuntos…
Frase favorita: `es hora de encontrarnos con Muffy y Spencer en el country club para unos tragos´.
