Perry por siempre.

Capítulo 4: La investigación Parte: 3.

"Solo quedaba esperar…"

Ambos miraban a la pantalla que simplemente se apagó, el científico se cayó al suelo, completamente desconcertado.

— ¿Qué salió mal? — Dijo a sí mismo.

— No tengo idea, pero eso todo lo que podía hacer — Se levantó.

Miro un momento al ornitorrinco y tomo la palanca, totalmente desilusionado la levanto apando el invento.

— ¿Se encuentra bien? — Pregunto el robot.

— No, en verdad esperaba que esto salvara su vida — Se quedó mirando al robot.

(En la mente de Perry…)

Perry estaba sentado en el suelo cerca de un estanque, mirándose a si en el agua, alguien estaba sentada a su lado…

En ese momento se estremeció, su cuerpo estaba tan frio. Ella comenzó a preocuparse.

— Perry ¿Qué te pasa? — Pregunto una ornitorrinco.

—No lo sé, es… Muy… Doloroso… — Dijo temblando.

— Cálmate, estarás bien — Dijo acariciando el pelaje del agente.

— No creo… Ni sé que hago aquí… ¿Por qué no me dices? — Pregunto Perry.

— No puedo… No te preocupes lo sabrás pronto — Trato de tranquilizarlo.

(Mientras tanto…)

Heinz abrió la pequeña puerta, y saco al ornitorrinco que estaba cubierto por un líquido trasparente, abrazo con fuerza su cuerpo frio. Lo puso en una mesa, recostando su cabeza en la almohada.

Una lágrima cayó sobre la mano del agente, y no podía ya resolver esto.

— Te falle Perry el ornitorrinco — Dijo mientras se dirigía a la puerta.

Ya no quedaba nada que hacer, se había ido, no lo pudo salvar, esto era su culpa, si tan solo lo hubiera podido evitar.

En sus manos llevaba varios objetos y el robot le seguía de cerca, este salió primero, y Heinz se quedó un momento en la puerta mirando.

— Si tan solo te lo hubiera dicho — Dijo pensando en aquella cosa que debió decirle antes.

Y salió por la puerta…

Fin del cuarto capítulo.