Camino a la Perdición
Autor: Terry Moon
Género: Drama / Romance
Personajes Principales: Hermione / Draco
Aclaración: Ninguno de los personajes me pertenecen; son todos obra de J. K. Rowling y de aquellos con quienes comparte la propiedad. Sólo los uso para mi diversión y para entretenerlos a ustedes!
Advertencia: PG-13 / T. Quedas advertido! Este fic contiene escenas "fuertes" y un vocabulario un tanto inadecuado.
Camino a la Perdición
Capítulo 7.- Déjate Llevar
Las noches otoñales en Hogwarts siempre resultaban tranquilas y apacibles. No se tenía que soportar el intenso calor y la leve brisa que corría por sus locaciones aliviaba a todo el que fuese acariciado por ella al pasar. Sin embargo, en determinadas situaciones, la calma que la naturaleza nos ofrece no es suficiente para apaciguar los ánimos, y eso lo sabían los dos prefectos que estaban en el cuarto piso.
Él, porque estaba demasiado ensimismado en lo que estaba haciendo; infundiéndole miedo a la chica, a su presa. Oliendo el aroma que desprendían sus cabellos, disfrutando del calor que emanaba el pequeño cuerpo juvenil, sintiendo la respiración agitada y los leves temblores que provenían de la chica que tenía cerca de él, atrapada en uno de sus brazos, mientras que con el otro acariciaba la tersa mejilla. Sus ojos penetraban en los de ella dándole a entender que era él quien estaba al cargo de la situación y sus labios rozaban los rojizos de la joven, en busca de un acercamiento más profundo que no se animaba a realizar; pero que le estaba resultando muy tentador.
Ella. Ella se estaba perdiendo en ese mar gris que se ofrecía ante sus ojos. Exploraba aquella mirada buscando respuestas a la situación. Su cuerpo mostraba el nerviosismo y el temor que sentía, la delataba; y odiaba que no le respondiese a sus pensamientos, y que sí lo hiciera a las caricias del muchacho. A pesar de su creciente molestia e incomodidad, sin mencionar la rabia; creía estar disfrutando de esa cercanía a la que tanto había estado rehuyendo. Su autocontrol se debilitaba, debilitándola a ella; haciéndola cavilar, empujándola a ceder ante esos finos labios que apenas tocaban los suyos.
"Dime Granger¿Qué vas a hacer?" –Preguntó él nuevamente, interrumpiendo el corto lapso tiempo en que ambos permanecieron callados y perdidos en las sensaciones encontradas y en los pensamientos confusos surgidos.
"Suéltame..." –Logró decir ella con un hilo de voz. No entendía por qué no le podía insultar, y por qué no quería separarse de él.
"No quiero... No te voy a soltar."
"¿Por qué?" –Preguntó temerosa.
"Porque sí te suelto, vas a ir con McGonagall y me vas a delatar. Y no soy tan tonto como para permitir eso. Además... ¿Nunca nadie te ha dicho que eres hermosa?" –Le susurró esto último al oído con voz terriblemente seductora, pero igualmente fría y áspera.
Un nuevo escalofrío recorrió la columna espinal de la joven. Demasiados nerviosos, demasiada rabia contenida, demasiado desconocimiento de sí misma. '¿Ceder o no ceder?'
"Malfoy..." –Murmuró ella. –"Por favor, suéltame." -Pidió como un niño a punto de largase a llorar.
"¡Ah...! Con que sabes pedir 'Por Favor', Sangre Sucia... Eso te hace mucho más apetecible..." –Le musitó mirándola a los ojos y acercando sus labios a los de ella.
Sus alientos se mezclaban y el ritmo de las respiraciones de ambos contrastaban demasiado. Ella lo hacía agitadamente, nerviosa por la cercanía del slytherin, rabiosa por no hacer nada; él con normalidad, no por nada sabía controlarse aunque por dentro deseaba más que nada entregarse a ese deseo que lo estaba consumiendo cada vez más. Probar el Fruto Prohibido, fundirse en ese sabor desconocido de los labios de ella, conocer las caricias de sus besos que probablemente no habían sido otorgadas a nadie.
Demasiado lento fue el acercamiento, o al menos eso le pareció a él. La agonía de poseer sus labios, robarle un beso, era demasiado grande. Es por eso que cuando por fin se juntaron creyó haber encontrado el cielo mismo. Y tal vez empezar a arder en el mismo infierno.
Y tan inmóvil como estaba, Hermione sintió los labios fríos de Draco sobre los suyos. Hacían presión, se movían con voracidad, como queriendo arrancárselos. Era un beso violento, y peor aún¡Era su primer beso!. Se sentía violada, privada de libertad, asfixiada, incapaz de actuar. Se sentía miserable por no poder hacer nada ante lo que estaba haciendo la serpiente; se sentía sucia porque estaba permitiendo que el hurón la besara, y de esa manera la conociera más; más que ningún otro chico, más que ninguna otra persona. Su cabeza era un desastre total. Demasiadas contradicciones. Su corazón estaba a punto de salirse de su cuerpo de lo agitado y rápido que latía. Y sin embargo, con tantas cosas en mente, con tantas emociones en su alma y en su cuerpo; hizo lo que menos esperaba hacer: Responder a ese juego extraño, macabro y violento que el rubio había comenzado.
Los movimientos de ella no se podían comparar con los de él. Sus labios se movían en forma lenta, tratando de escapar a las mordidas de los dientes, tratando de seguirle el ritmo a los furtivos de él. Evitando que la lastimasen, besaba inexpertamente, pero mejorando a medida que el tiempo transcurría; ese breve tiempo desde que la intromisión había comenzado.
Sorpresa. Esa es la palabra para describir como quedó Draco Malfoy cuando su víctima "aceptó" su accionar. No lo podía creer, más no quería parar y ponerse a pensar por qué eso estaba ocurriendo. Sin duda alguna, ella jamás había besado a alguien; pero haciendo honor a su título de "La Bruja Más Inteligente de Hogwarts" aprendía rápido. Tan tímidos eran los primeros besos de ella, y tan velozmente le fue siguiendo el ritmo que se sintió satisfecho. Estaba logrando que la Sangre Sucia se rindiera ante él, ante 'Su' superior. La alegría y el regocijo que estaba experimentando en su interior no la podía comparar con nada. Y sin embargo era consciente de que debía parar pronto. Todo era parte del juego, todo era parte del plan. Seducir, tentar, probar, abandonar y "volver a la carga"; hasta que ella se rindiera, hasta que se diera cuenta que él era infinitamente necesario para vivir; hasta que ella lo precisara constantemente y ahí sería cuando todo terminaría. Cuando le destrozaría el corazón, cuando la orillaría a desear nunca haber existido, cuando se diera cuenta que ella no era nada más que un ser insignificante que jamás debería haberse metido con él, bajo ningún concepto.
Lo irónico de la vida es que a pesar de que eres consciente de ciertas cosas, no actúas como deberías, no reaccionas como habías planeado hacerlo, y todo queda nublado por el fluir del momento; por todo lo que nos rodea, por todo lo que nace de nosotros, por los eventos 'inesperados' que estamos viviendo. No reaccionas. No quieres parar. Necesitas continuar. Y ya nada va a resultar como lo habías pensado, a como lo habías planeado con tanta dedicación, con tanto cuidado. El esquema se viene abajo, esa coraza que habías construido para protegerte se derrumba, y la realidad del momento, de la situación, te golpea de lleno y el juicio se pierde; y sólo logras actuar instintivamente, le haces caso a lo que te dice tu naturaleza. 'Déjate llevar'.
Una mano pálida y los dedos largos y finos recorrían una espalda temblorosa y cálida, mientras que la otra acariciaba un rostro suave y terso tratando de grabarse cada centímetro de esa piel, cada poro. Y ambas acercaban a la gryffindor hacia el cuerpo del slytherin; las distancias se acortaban, la cercanía entre ambos era imperiosa.
Los brazos juveniles y frágiles de la castaña se liberaron del abrazo posesivo, para rodear una cintura y tomar una nuca en busca de una profundización del momento, del acto incorrecto que los estaba arrastrando hacia lo prohibido.
Así como estaban, tan cercanos el uno del otro, tan perdidos en las caricias furtivas e inconscientes; la necesidad de respirar se volvía mayor. Sus alientos no podían compensar el aire puro que sus pulmones reclamaban con más y más insistencia.
Con decirles que cuando sus bocas se separaron, sus brazos se aferraron al cuerpo del otro, tal vez para no caer, tal vez para no separarse; la respiración de ambos estaba agitadísima y los temblores sacudían sus cuerpos; creo que no necesito explicarles nada. Así como estaban, rodeados y protegidos por el manto de la oscuridad que nos cobija en la noche, sostenidos por una pared fría y sin romper ese abrazo en el que se habían sumido tan inesperadamente; las miradas de ambos se encontraron en un contacto demasiado intenso, demasiado profundo. Parecían dos completos extraños que se veían por primera vez, dos personas que trataban de conocer a la otra con sólo ese toque, con sólo mirarse; como tantas otras veces ya lo habían hecho. Porque la realidad era que siempre los dos se habían estado observando, por mas que se lo negasen una y otra vez. Sino¿qué otra explicación había para que ese juego diera comienzo? Para que, con el correr de los años, la imagen del otro se hiciera más patente en sus mentes; para que, ante el primer encuentro, los deseos despertaran y les atormentaran, haciéndoles pensar que estaban haciendo algo mal, que no era correcto, que no debían; que se fueran obsesionando. Y así eran las miradas que se dirigían, limpias de toda falsedad, libres de todo concepto moral, llenas de ellos mismos y de sus pasiones, cargadas de emociones y sensaciones, que necesitaban ser mostradas al otro urgentemente, porque en cuanto sus mentes los devolvieran a la realidad, la magia del momento se perdería para siempre; se olvidarían del "Déjate Llevar" que se había transmitido en los besos y en las caricias que habían tenido lugar hace momentos atrás, y que ambos habían acatado.
Aún inconscientes, todavía perdidos en el otro; los ojos de ambos contemplaban el rostro de su acompañante. La mirada gris, gélida y extrañamente fogosa, observaba la tez ruborizada de la chica, los labios levemente separados y rojizos que había probado, la nariz rodeada de pequeñas pequitas, la forma en que los párpados le privaban por pequeños lapsos de tiempo de los ojos mieles y dulces, acompañados por las largas pestañas, que parecían un abanico en movimiento. Sentía sobre sí el aliento cálido y dulce que salía de la boca que supo hacer suya desde el principio de la ronda. Buscaba alguna imperfección, pero dentro de sí sabía que no había ninguna; y eso nunca lo iba a admitir, muy a su pesar.
Otra mirada, otros ojos, otro cariz observaban el rostro, ahora, rosado de Malfoy. Las cálidas orbes mieles de Hermione le veían y, por primera vez en la vida de Draco, alguien fue capaz de ver en su alma, que se encontraba reflejada en su cara. Le veía tranquilo y a la vez nervioso, porque lo que había comenzado como un beso desenfrenado y violento, se había tornado apasionado y sin más intenciones que las de pertenecer al otro. Los ojos grises ya no le infundían miedo, los encontraba hermosos y cargados de sentimiento, la nariz perfectamente aristocrática, los labios finos y delgados, todavía irritados por el beso, se mantenían semi-abiertos, dejando salir el aliento mentolado de la boca del slytherin; ese mismo aliento que fue suyo en aquel beso inesperado.
Es muy fácil estar así, inmersos en la persona que logra despertar en ti los instintos que creías dormidos, o que simplemente pensabas no tener, con quien hace que todo tu ser se mueva y logra que cambies un momento o sólo cuando estás sólo con ella. Es increíble como los deseos nos controlan y nublan nuestras mentes, cómo les hacemos caso cuando algo nos gusta demasiado; cómo lo prohibido es horriblemente tentador, y una vez que nos aventuramos a conocerlo, a probarlo, no queremos perder esa sensación que nos brindó el tenerlo. Es imposible tratar de describir cómo las pasiones ocultas en nuestro corazón y en nuestra alma se liberan, y nos transforman en otra persona; nos dan valor, nos liberan de los prejuicios, y nos guían por un camino que, conscientes, jamás nos hubiésemos atrevido a recorrer. Cómo nos dejamos llevar por ellos, y lo único que nos importa en ese trayecto que empezamos a recorrer, es la persona que nos acompaña en ese viaje. Pero es duro cuando despertamos, y esa pasión del alma y del corazón, es decir nuestra esencia, es desterrada por la razón, que nos dice '¡Alto! Esto no está bien'; porque entonces nos damos cuenta de algo o simplemente volvemos pensar como antes: 'Esto no debió pasar'. Justamente esto fue lo que ocurrió con Hermione y Draco; la mente los trajo a la realidad, a la realidad donde se detestaban, donde no se soportaban; donde uno debía dominar y el otro resistir; donde uno era frío y el otro cálido, no había punto medio donde se fundieran; donde eran un Sangre Limpia y una Sangre Sucia; donde esos deseos debían ser reprimidos por más intensos que fueran; donde ese camino que habían comenzado los llevaría a la perdición.
Draco se alejó abruptamente de la calidez del cuerpo de la prefecta de Gryffindor, dando paso a un escalofrío que lo recorrió ante tan repentina separación, al igual que a la muchacha que lo miraba con consternación. Hermione profirió un grito ahogado; su mente le estaba diciendo que lo que había hecho era completamente opuesto a lo que ella pretendía ser, que había actuado mal. Las lagrimas amenazaban con salir de sus ojos, al igual que la primera vez en que Malfoy se había posesionado de ella; se volvía a sentir contrariada y sucia.
El muchacho observó el cambio de expresión que tomaba lugar en el rostro de su compañera. Extrañamente se sentía mal por eso; sin embargo la lucidez volvió a golpear su mente. ¿No era eso lo que estaba buscando? Sí, eso era. Recuperó su típica postura, altiva y superior ante todo, orgullosa de sí mismo. La sonrisa sarcástica, inconfundiblemente suya, se torció en una media; antes de que por su boca comenzaran a brotar palabras que destilaban veneno.
"¡Vaya, Granger¡Nunca me habría imaginado que tú también me desearas!" Comenzó a burlarse. "En realidad, me estaba extrañando que no te me acercaras y te arrojaras a mis brazos... Como hasta recién." Dijo con ese tono de superioridad y burla que sólo él lograba emitir.
Hermione levantó su cabeza repentinamente, apenas el slytherin había empezado a hablar. Esas palabras la golpearon duramente el orgullo. Ella, que jamás había visto a Draco Malfoy con otros ojos que no fueran para despreciarlo¡lo había besado! Podía sentir a las lagrimas agruparse en sus ojos, queriendo salir cuales ríos; pero las supo contener. Su orgullo de mujer estaba en juego, su dignidad, que sentía estaba perdiendo, también. Sólo pudo mirarlo rabiosa a los ojos, esos mismos ojos que antes le habían parecido cálidos y que ahora estaban igual de fríos a como los conocía, o tal vez más. Su mente operaba rápido para responderle, cuando sintió que una mano se posaba sobre su pecho.
"Mira, pequeña Sangre Sucia..." Murmuraba lentamente Draco, poniendo una mano sobre el pecho de Hermione, comenzando a acariciar el contorno de los senos de la chica. "Eres hermosa..." Continuaba susurrando. "Y no te voy a negar a ti que te encuentro terriblemente apetitosa. Es por eso que voy a dejar pasar esta ocasión que me hayas tocado." Siseó como una serpiente recorriendo la estrecha cintura de la muchacha.
La ira en el cuerpo de la castaña se había ido expandiendo a medida que las palabras salían de la boca de la serpiente; dándole a la gryffindor fuerza para reaccionar y empujar al slytherin, quien retrocedió unos pasos, alejándose de la prefecta. (N/A: wow! Nunca usé tantos apelativos para referirme a una persona en una sola oración!).
"Estúpido" Fue lo único que salió de sus labios mientras sus ojos lo miraban rabiosa y herida, y sus pies comenzaban a moverse, alejándola del chico.
Sus pasos nunca habían sido tan ligeros, ni sus pies y piernas se habían movido tan rápido en su vida. El deseo de alejarse del hurón, de refugiarse en algún lugar y echarse a llorar hacían que se trasladara velozmente, sin rumbo alguno, a través de los oscuros pasillos que supuestamente debería estar vigilando. "¡A la mierda con eso!"; pensó en cuanto se le vino a la mente. Lo que menos le importaba en ese instante era cumplir con su deber, como siempre lo había hecho; por primera vez quería hacer lo que quisiera sin pensar en las consecuencias. Su corazón latía con vehemencia, amenazando con salir al exterior; su alma estaba quebrada y, su mente confusa y atribulada. "¿Por qué!"; otra vez, la misma pregunta de noches anteriores. "¿Por qué!", una y otra vez. Y la respuesta... Simplemente no daba con una, muchos supuestos se formulaban, pero nada seguro y concreto a lo que aferrarse, con lo que engañarse tontamente. Porque ninguna de las cosas que le dictaban su naturaleza las aceptaba, no podía ni debía. Ella que siempre había sido una chica que se caracterizaba por pensar antes de actuar, la que siempre medía la trascendencia de sus acciones y las repercusiones de lo que hacía; no podía aceptar nada de lo que ella misma se estaba diciendo. "Lo disfrutaste. Te dejaste llevar, y lo disfrutaste.". Y la negación era constante en su cabeza, la respuesta de su cerebro se repetía: "¡No, no, no, no!".
"Niña tonta. Niña ilusa."; gritaba su alma ante la constante negativa en la que se sumía la chica. "Acéptalo."
Sus pasos se detuvieron frente al comienzo de las escaleras que la llevarían al tercer piso. Se quedó ahí parada, estática, en el borde. Su mirada se empezó a perder en la oscura distancia que separaban al cuarto piso del inferior, observaban un punto inexistente, y su mente se había vuelto un papel en blanco. Los susurros de su razón habían sido bloqueados, los gritos repetidos de su alma y de su corazón dejaron de escucharse. No había nada en Hermione, sólo el vacío que se abría ante sus ojos, el espacio donde no había un suelo sobre el cual caer, ni un techo que contemplar. La nada se extendía ante ella y su cuerpo pedía a gritos abrazarla, que se aferrase a ella, que se dejara caer en lo profundo de ese agujero negro. ¡Qué idea más tentadora!. Pero, estúpida al fin y al cabo. Sin embargo, la gryffindor estaba demasiado fuera de sí como para ponerse a pensar en eso. Sólo podía escuchar lo que algo en ella le decía: "Déjate caer...".
"Estúpido."
Esa palabra resonaba en su cabeza mientras seguía con total parsimonia a la castaña.
"Estúpido." ¿Por qué? Lo único que había hecho fue seguir su plan. 'Mentira'. Mentira que había hecho sólo eso, mentira que no le había gustado que ella le devolviese el beso; Verdad que estaba perdiendo la razón y la cabeza por una 'simple y mugrosa Sangre Sucia'.
"Estúpido.", fue lo único que le dijo ella. Ni siquiera un insulto mayor y más grave, ni un golpe, ni una reacción violenta a su persona. Nada, sólo una palabra que tantas veces había usado su padre para herirle; pero que recién ahora le calaban bien profundo. Porque cuando salían de la boca de su progenitor, nada más hacían que se sintiera herido en el orgullo; pero salidas de la dulce de ella eran otra cosa. No sólo herían su 'enorme' orgullo, sino también le lastimaban su interior, ese que había aprendido a proteger de todo, ese que creía haber perdido. Habían tocado una fibra sensible de él que creía muerta; sus sentimientos, su corazón, su alma siempre fría y profundamente dormida. Otra vez, "Estúpido.". Otra vez: '¿Por qué?'.
Había buscado eso, lo había obtenido, estaba haciendo lo que quería¿no?. Entonces¿por qué lo que dijera esa chica lo afectaba, ahora, tanto?.
Estúpido porque sus acciones siempre tenían más consecuencias de las que preveía, estúpido porque, en su afán de fastidiar y de mantener su 'imagen', lanzaba palabras venenosas sin ton ni son, estúpido porque la había lastimado. Porque esas lagrimas que había visto en los ojos dulces de ella, amenazaban con salir por lo que le había dicho. ¡Sí¡Era un estúpido!. Y tal vez por eso la estaba siguiendo, la estaba buscando; porque necesitaba ver que lloraba, que sufría para sentirse peor, para hundirse en la miseria que era su vida y de esa manera compensar lo que había hecho. 'Egoísta'.
Como siempre, se movía como serpiente. Sigiloso y cuidadoso, al acecho de su presa. Tenía la habilidad de ver en la más profunda oscuridad, sus ojos grises brillaban en ella, y la utilizaba para no perder la visión del cuerpo ligero de la muchacha. La vio detenerse en el rellano de las escaleras que iban al piso inferior, y él también se detuvo, manteniendo las distancias; estando lo suficientemente cerca como para contemplarla en el silencio de siempre.
Nada. Ni un movimiento, sólo el subir y bajar del cuerpo por la acción de respirar. El viento que corría por esas horas hacía que la túnica de la chica oscilara de un lado al otro, que sus cabellos se elevaran levemente en el aire; dándole una apariencia casi espectral junto con la luz de la luna que rodeaba su silueta. La encontró hermosa así. Parecía de otro mundo, parecía estar en otro lugar, sólo con él, sólo para él. Vio como su cuerpo se empezaba a balancear de atrás hacia delante, como amagando a hacer algo. No comprendía bien ese ir y venir. Se acercó un poco más, haciendo que sus pasos retumbaran en las antiguas paredes del pasillo, pero el sonido no sobresaltó a la castaña; y eso le sorprendió. ¿Dónde estaba ella ahora¿Por qué no se daba vuelta y lo miraba furiosa y con las mejillas mojadas por las lagrimas?.
Con una creciente preocupación y miedo, vio como Hermione empezaba a ceder a ese ir y venir corporal, cómo su peso iba hacia abajo dejándose caer. Su corazón se sobresaltó y sus pasos se alargaron y volvieron presurosos. Tenía que alcanzarla antes de que comenzase bajar por las escaleras. Sus brazos se estiraron y rodearon la estrecha cintura de la joven. Su pecho estaba agitado por su respiración y el latir acelerado de su corazón. Aferraba el cuerpo de la gryffindor fuertemente temiendo perderla. Todo desde su inconsciencia, desde su irracionalidad. Nada de lo que había estado haciendo tendría sentido después, no lo admitiría. Nada de lo que había estado haciendo desde que ese "Estúpido" le llegó profundo, fue obra del Draco Malfoy que él conocía. Todo lo que había estado haciendo desde entonces era el trabajo de su verdadero yo, de ese que le había hecho besar a Hermione con delicadeza, abrazarla y tomar su cuerpo como ancla de salvación; de ese que le había dicho "Déjate Llevar".
Sintió algo en sus manos descubiertas que se reunían, cerrando un círculo entorno a la silueta de ella. Una lagrima. Una que sintió suya también por más que sus ojos jamás derramasen una.
Entonces, acercó sus labios al oído izquierdo de ella que estaba estática dejando fluir un río proveniente de sus concavidades, temblando en ese abrazo que la sujetaban y la salvaban de sumirse en la nada. El aliento de él se agolpaba en el cuello largo y blanquecino de ella, los cabellos finos y sedosos acariciaban su mejilla. Y las palabras que salían de los labios del chico ingresaban a sus oídos lentamente, tal y como él las pronunciaba: "Déjate llevar, Hermione."
De nuevo esa frase. Se dio media vuelta y miró los ojos que la miraban en forma de súplica. Ella rodeó con sus lánguidos brazos el cuello del slytherin y acercó su boca una de las orejas del muchacho, haciéndole sentir su cálido aliento en la piel pálida que tanto le caracterizaba, haciéndolo estremecer.
"Déjate llevar, Draco..."
N/A:
Hoolaa! Cómo están tanto tiempo? Espero que bien!
Bueno, algunas cosillas.
1.- Mil gracias por los reviews que me mandaron! Me hizo muy feliz y me puso muy contenta recibir y leer sus opiniones! Muchísimas Gracias! Las adoro!
2.- El capi! Estuve una semana entera con ganas de escribirlo! Qué dicha fue la de sentarme enfrente de mi querida Pcra y escribir esto que acabaron de leer. Todo lo que sus ojitos vieron y sus cabecitas registraron fue cosa entre planeada y demasiada espontaneidad. Digamos que mi estado de ánimo influyó mucho en el proceso y en el resultado final. Hay tantas cosas que quise poner, que no sé si me salieron bien o no; pero espero que a ustedes les haya gustado como quedó. Yo estoy particularmente satisfecha con el resultado. No esperaba poder escribir tanto (bah... lo que es 'tanto' para mí, a comparación de otros fics es corto, pero bueno... Hago lo que puedo). La tarde del domingo 10/04/05 me la pasé escribiendo, y hoy, lunes 11/04/05, termino con el capi. Ay! Qué dicha! Jajajaja! Me entienden? Seguro que no... T.T
3.- Eh... No sé que más... Tal vez decirles gracias por leer, dejar reviews y tener la paciencia suficiente como para esperar a que siga este fic. Sí, Gracias, por seguir leyendo esto! Y a ver qué opinan de este capi! Jejeje... No crean que las cosas van a ser así de románticas siempre; no le queda muy bien a la historia. No va con los personajes que quiero ustedes imaginen. Digamos que esta vez, mi vena romántica salió a flote; dándome la oportunidad de comenzar la historia con más fuerza que antes. Dejen Review! Jejeje... Nunca me canso de pedirlo...
Pipu-Radcliffe: Hola Pipu (o prefieres que te llame por tu nombre?)! Cómo estás? Jejeje... Sip, soy argentina, de la provincia de Buenos Aires y si voy a las especificaciones no termino más. Digamos que vivo cerca de lo que se conoce como Capital Federal. Wee! Gracias por lo de "ESPECTACULAR"! Jejeje... Me sonrojo! Y también gracias por el saludo de cumpleaños! Otros besazos para vos también! Y bueno... No sé si hubo el tipo de acción que esperabas, aunque para ello no falte tanto, pero como ves estos están soltando sus instintos... Jejeje... Y una cosita más. Ánimos con el fic! Me gusta mucho, y sé que lo que logres me gustará.
Ánimos! Cuídate! Besotes enormes-enormes para vos!
Yasel-Jenny-Jade-Romula Lupin: Hooolaa! Wow! Recibir reviews de una escritora tan buena como tú es un GRAN HALAGO! Me sorprendí mucho al ver que habías dejado uno en cada capi, que todos tu comentarios son buenos. Me sonrojé mucho! Contestando algunas cositas que me has dicho: Sí, escribo cosillas subiditas de tono; pero cuando es necesario. Tampoco es cuestión de abusar de esas cosas, es totalmente absurdo andar poniendo escenas de ese cariz porque sí. Con respecto a la actitud de Hermione, aquí te puedas dar una idea de porqué actúa de esa manera. Con el paso de los capis ya se irá viendo más... Y los pensamientos nocturnos son los mejores! Jajaja! En lo particular me gusta mucho pensar por la noche, cuando todo está tranquilo y en silencio, pero es horriblemente molesto cuando quieres dormir.
Otra vez, muchas gracias por pasarte por el fic! Espero tenerte de nuevo por aquí! Cuídate mucho y muchos besos!
SraMalfoy: Hola linda! A ti también muchas gracias por el review! Jejeje... Me gusta dejar las cosas 'picando', sólo para darle intriga a la cosa que es este fic. Me encanta ser mala! Muajajaja!
Okis, aquí tienes la actualización y me dices que te pareció, si? Cuídate mucho, y besos grandes!
Daniela: Bienvenida! Muchas gracias por los comentarios! De verdad que me cuando me dicen esas cosas no me lo puedo terminara de creer. Bueno, aquí esta la continuación! Espero que la hayas disfrutado! Kisses for you too!
Rachel radcliffe Bienvenida a ti también! Wee! Con el "Fantástica" y el "you're the best" me has hecho quedar cual tomate o cabello Weasley! No me creo ninguna de las dos cosas, pero me halagas/. Espero que el Malfoy de este capi no te haya decepcionado; pero no será siempre así, eh! No fastidias, todo lo contrario. Contenta de que te haya tomado la molestia de leer y de dejar review, otro no vendría nada mal! Jejeje... Que hayas disfrutado de la continuación! Besos!
Pachita: Bienvenida! (no me canso de decirlo!). Contenta de que te hayas metido tanto en la historia y de que de haya gustado! Espero que el capi fuera de tu gusto. A ver que opinas! Besos!
Patty: Bienvenida! Me encuentro bien, y tú? Gracias por preguntar. La pasé muy bien en mi cumple, estuve con amigos del colegio y con los de toda la vida (mmm... Eso sonó a vieja... No lo soy!). Y bueno, como ves, problemas, muchos digamos, no tuve. Sólo la falta de tiempo. Aquí tienes la continuación, y espero que también te haya gustado! Gracias por leer y dejar review! Besos!
Mariana: Hola preciosa! Cómo has estado! Bueno, como siempre totalmente feliz de recibir review tuyo! Jejeje... Como habrás visto, Herm no se la pasó tan mal en la primera ronda; según por donde lo miremos, claro está. Y la escena con Terry Boot... Bueno, quería poner un poquito de humor a la historia y fue eso lo que se me ocurrió. A mi también me parece muy bien que en DCAO se practique la lucha corporal, porque da destreza. Debo confesar que la idea no es original, sino que la saqué de un fic que de Yasel "El Cielo en tus ojos". Y bueno, no es que Hermione se haga la difícil siempre, es sólo que... Ya verás! Jejeje...
Espero que el capi te haya gustado! Y te digo que ya me acostumbré a recibir reviews tuyos, así que me dejas uno, eh! Jejeje! Cuídate montones, linda! Besos, besazos, grandes-grandes!
Lara Hola Linda! Cómo estás?
Respondiendo a tus planteos:
1.- No, no me llegó tu review T.T. De verdad que ff a veces fastidia. El capi anterior me quedó con un formato horrible y todo porque no me dejaba subir el documento de Word. Pero bueno, el último, como vez, si me llegó. Como te dije, ya te agregué al msn de yahoo pero no me apareces. T.T. Espero que se solucione pronto eso.
2.- Como soy yo la que escribe (Conciencia: Ególatra! Yo: ¬¬'), tengo permitido dejarlas con la intriga y así 'forzarlas' a leer lo que sigue, no? Tu me entiendes, verdad? Jejeje... También muchas gracias por la felicitación de cumpleaños!
Me sonrojas! Te confieso que este fic está inspirado, entre otros tantos que me han gustado, en "El Orgullo de un Malfoy"; así que eres una de mis grandes referentes a la hora de escribir. Por lo que me apena que me digas tantas cosas bonitas. ! Gracias! Los pensamientos de Herm son terriblemente fundamentales para el fic, pero no digo más... A ver si todavía cuento todo lo que tengo en mi cabeza!
Jajaja! Tu último comentario me hizo reír! Parece que somos muchas las que tendremos que darnos una vuelta por el hospital psiquiátrico.
Una cosita más que me olvidé de decirte en el review que te dejé¡Muy corto el capítulo!. Aunque hay veces en que los de transición salen así¿no?
Cuidate mucho preciosa! Besotes enormes! Y nos estamos leyendo, si?
Sabela: Bienvenida! Weee! Todos tus comentarios me dejaron roja-roja! Muchas gracias por ellos, de verdad que me pone contenta que te haya gustado y que lo encuentres así de bueno, además de que te hayas enganchado con él. Espero no decepcionarte en los que vienen, y no haberlo hecho con este. Aquí tienes la continuación! Otra vez, Gracias! Cuidate mucho! Besos!
Habrán visto que le cambié el nombre al capi. Sencillamente me pareció más acorde el que tiene ahora, del que tenía planeado. A ustedes que les parece? Le quedó bien?
Bueno, me voy a dormir. Me caigo del sueño!. Igualmente, esto lo escribo el lunes, pero seguro que el capi está arriba en unos días. (Benditos Sábados! v).
Espero poder entregarles un nuevo capi en dos semanas como mucho, porque no tengo idea de lo que pondré en él. Así que paciencia, por favor!
Saludos, besos, abrazos, cariños y millones de gracias por leer, a mis queridas lectoras (todas, las que dejan review y las que leen en el anonimato)!
Su servidora (firme candidata a entrar a un hospital psiquiátrico y al borde de caer del sueño sobre el teclado);
+Terry Moon+
